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Biografía

Joe Wright

09/06/2011
El rigor hecho cine
Joe Wright

Cineasta riguroso, sería un craso error considerar al británico Joe Wright como director de filmes de época de corte académico, porque aunque le gusta partir para sus películas de buena literatura, su gramática cinematográfica resulta personalísima.

Joe Wright nació en Londres, Reino Unido, en 1972. Su progenitor bien podía haber sido su abuelo, pues cuando el recién nacido vio la luz del mundo tenía 65 años. En la capital inglesa sus padres regentaban el Little Angel Theatre, un teatro de marionetas sito en el distrito de Islington. Es de suponer que tal hogar sirvió para que se desarrollara su gusto y talento artístico, pintando, actuando en un club de teatro, y haciendo películas de Super 8. Ello conviviendo con su dislexia, una dificultad que sin duda contribuyó a que no terminara sus estudios de secundaria.

De modo que el joven Wright empezó a trabajar en el teatro de sus padres, al tiempo que tomaba clases interpretativas en la escuela Anna Scher. Los estudios artísticos sí le atraían, como demostró en St. Martins, donde se sacó un título en cine y bellas artes. Obtendría una beca de la BBC para rodar un corto, Cocodrile Snap (1997), que fue muy premiado e incluso fue nominado al BAFTA. Pero éste y otros logros no los vería nunca el padre de Joe, que murió cuando él tenía 19 años.

Vinieron entonces los trabajos de televisión, magnífica escuela para curtirse en el oficio de cineasta, aunque estaba claro que Wright tenía un don para la dirección. Su primera miniserie fue Nature Boy (2000), y luego hizo con Timothy Spall Bodily Harm (2002), pero el trabajo televisivo que más alegrías le dio fue sin duda Charles II: The Power & The Passion (2003), premiada con el BAFTA a la mejor serie dramática.

Hace falta valor sin duda para debutar en el cine con una novela de Jane Austen repetidamente adaptada para el cine y la televisión. Pero lo cierto es que Orgullo y prejuicio (2005) resultó una versión encantadora, donde las tribulaciones de la familia Bennet estaban perfectamente captadas, y Keira Knightley –nominada al Oscar– resultaba encantadora como Lizzy, incapaz de reconocer su atracción por el hosco Darcy, encarnado por Matthew McFayden, quien desde luego lo tenía difícil para hacer olvidar el trabajo de Colin Firth en la versión televisiva. Aseguraba Wright que este trabajo fue el primer que hizo con un final feliz, y cayó en la cuenta de que “los finales felices y la satisfacción completa son una parte increíblemente importante de nuestra vida cultural”.

Y si en el film de Austen los personajes resultaban muy enamoradizos, parecía también que el director encontraba el amor en Rosamund Pike, una de las hermanas Bennet; con ella llegó a anunciar su compromiso matrimonial, aunque finalmente éste nunca se materializó.

Partir de una buena base literaria parecía convenir a Wright, que para su segundo largometraje adaptó una de las mejores novelas de Ian McEwan. De nuevo abordaba en Expiación (2007) una historia de amores contrariados, pero más desgarrada, sobre todo por los celos y la mentira que desencadenaban la tragedia. Repetía con el cineasta la Knightley, pero se llevó el gato al agua la entonces desconocida Saoirse Ronan, perfecta como Briony, la hermana de Cecilia a la que le complica tremendamente la vida. Ronan fue nominada al Oscar, una de las siete opciones a los premios que incluía la de mejor película.

El film llamaba la atención no sólo por su gran dirección de actores y ambientación, sino por sus audacias narrativas, en los saltos temporales, o en la repetición de los mismos hechos desde distintos puntos de vista. Las transiciones eran maravillosas, y resultaba muy inteligente el uso del sonido, por ejemplo uniendo la hermosa banda sonora con el teclear de la máquina de escribir de la escritora en ciernes Briony. Además se incluía todo un alarde de plano secuencia en un campamento militar.

McEwan señalaba la dificultad de atrapar los pensamientos y la conciencia de Briony en una película, pero afirmaba que “el casting de Saoirse Ronan fue realmente astuto. Es una chica muy observadora, una actriz joven completamente intuitiva”.

En su tercera incursión cinematográfica, Wright también manejaba material que previamente había tenido forma de libro. Eso sí, en esta ocasión se trata de una historia contemporánea y basada en hechos reales. En El solista contaba la historia de un vagabundo descubierto por un periodista, que es un auténtico virtuoso del violín aunque tiene problemas mentales. De nuevo exploraba sonidos musicales, y aunque el film no llamó la atención tanto como los anteriores, era más que interesante y contaba con dos estupendos actores, Robert Downey Jr. y Jamie Foxx.

La última incursión cinematográfica de Hanna (2011) demuestra Wright es un cineasta original, con deseos de explorar. En este film maneja por primera vez un texto escrito directamente para la pantalla, y que estemos ante un intrigante film de espías con mucho acción puede parecer que no casa mucho con el cineasta. Pero lo cierto es que el film hunde sus raíces en la tradición litearia del cuento, y resulta tremendamente imaginativo, también en los aspectos visuales y sonoros. Protagoniza la cinta una actriz que está creciendo bien y con la que ya trabajó Wright en Expiación: Saoirse Ronan. Así explicaba el cineasta su involucración en el proyecto: “Lo primero y más importante que me interesó fue el personaje de Hanna; no vemos demasiadas películas con actrices adolescentes como protagonistas. De forma temática, siempre me han producido curiosidad los personajes que son tontos sagrados -como E.T., el extraterrestre, Chauncey Gardiner en Bienvenido Mr. Chance y Kaspar Hauser en el film de Werner Herzog [El enigma de Kaspar Hauser]– y que no son realmente de este mundo. Especialmente los últimos dos, crecieron en un mundo donde no existe la presión social de la llamada civilizacion. Entran en nuestro mundo con una conciencia adulta pero con la inocencia de un niño.”

El próximoa proyecto de Wright será literario, una adaptación de “Ana Karenina”, obra de Leo Tolstoy desafiante sin duda, y llevada repetidas veces a la pantalla. La protagonista será Keira Knightley, y repiten con el director algunos de sus actores habituales como Saoirse Ronan, Matthew McFayden y Olivia Williams, a los que se suman Jude Law y Aaron Johnson.

Trabajos destacados

Filmografía

Director

Director (8 títulos)
2017 | Darkest Hour
2016 | Black Mirror | Serie TV
estrella
6
2012 | Anna Karenina
estrella
8
2011 | Hanna
estrella
7
2009 | The Soloist
estrella
6
2007 | Atonement
estrella
8
2005 | Pride & Prejudice
estrella
7

Guionista

Guionista (1 títulos)

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