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Biografía

Peter Weir

04/02/2009
(Sidney, Australia, 21/08/1944)
El australiano que devoró Hollywood
Peter Weir

Prepara tan minuciosamente sus proyectos, que sus películas suelen estrenarse cada tres o cuatro años. La paciencia es uno de los secretos de Peter Weir, un realizador de filmografía intachable. Es tan hábil a la hora de dirigir a los actores, que ha encauzado la carrera de algún especialista en aventureros y un par de cómicos histriónicos. Le fascinan las historias sobre choques culturales, y los personajes que huyen de la tecnología, ya sean ‘amish’ que viven anclados en el pasado, tipos que intentan huir de un plató televisivo, o inventores que cambian el mundanal ruido de la ciudad por la selva.

Nacido el 21 de agosto de 1944 en Sidney, la ciudad más grande de Australia, Peter Lindsay Weir es el hijo de un agente inmobiliario. No acabó sus estudios en la universidad, porque prefirió dejar las aulas y ponerse a trabajar con su padre. En los 60, decidió descubrir nuevas culturas, e inició un largo viaje por Europa deseoso de conocer personas de costumbres alejadas de las suyas. A su regreso a Australia, empieza a trabajar en la televisión. Ejerció de asistente de producción en varias series, y debutó como director con la comedia Man on a Green Bike, rodada para la pequeña pantalla y también coescrita por él. En 1966, el realizador contrajo matrimonio con la directora de producción Wendy Stites, que ha colaborado con él en algunas películas. El matrimonio ha tenido dos hijos, una de las cuales (Ingrid) apareció brevemente en una de las películas de su padre.

Tras un fragmento del film colectivo Three to Go, Weir rueda su primer largo de cine, Los coches que devoraron París, sobre dos hermanos que recorren Australia en busca de trabajo. Deslumbrados por unas luces misteriosas, sufren un aparatoso accidente. Sólo sobrevive uno, que despierta en un pueblo llamado París, habitado por estrambóticos individuos. El film tiene un torno irreal y onírico que conservan las dos siguientes obras del cineasta. La redonda Picnic en Hanging Rock recrea la desaparición real de tres chicas y una profesora que habían ido de excursión a un paraje volcánico, en el año 1900. Weir se lució también con La última ola, donde un abogado blanco intenta esclarecer la muerte de un aborigen ahogado tras una alarmante serie de tormentas y lluvias. Encontrará las claves del asunto a través de unos sueños inquietantes.

Después de El visitante, film menor, pero muy bien resuelto concebido para la televisión, Weir sacó adelante una de las más ambiciosas producciones del cine australiano, Gallipoli, coprotagonizada por el actor más emblemático del país, Mel Gibson, que con este film y Mad Max se convirtió en una estrella. Historia de amistad en tiempos de guerra, recrea con muchos medios y una puesta en escena exquisita un trágico episodio real, la participación de tropas australianas y neozelandesas en la sangrienta batalla de Gallipoli, durante la I Guerra Mundial. Repitió con Gibson en otro film sobre la guerra, coprotagonizado por Sigourney Weaver, El año que vivimos peligrosamente, sobre las peripecias de un corresponsal de guerra en Indonesia.

Peter Weir parece especializado en películas de personajes con grandes ideales, de desmesurada inteligencia, que por circunstancias de la vida acaban en un entorno totalmente opuesto a ellos, donde resultan extravagantes. Así era el capitán John Book , el policía encarnado por Harrison Ford, en Único testigo, la primera producción de Hollywood dirigida por Weir. Para proteger a un niño que ha presenciado un asesinato, Book no duda en acompañarle a la población amish donde éste vive. Los amish son una comunidad religiosa que vive ajena a los adelantos tecnológicos, y junto a ellos Book parece un pez fuera del agua. Más extremo si cabe es Allie Fox, nuevamente encarnado por Harrison Ford, en La costa de los mosquitos, un film menos redondo que no funcionó bien en taquilla, pero con hallazgos interesantes. En esta ocasión Ford es Allie Fox, un inventor que cansado del consumismo que impera en la sociedad moderna decide arrastrar a su mujer y a su hijo –más convencionales que él– a la jungla hondureña.

El caso más conocido de hombre extraordinario atrapado en un escenario al que no pertenece se produce en El club de los poetas muertos, probablemente el film con el que Weir más ha conseguido emocionar al público. Para acentuar el carácter estrafalario de John Keating, un profesor de literatura genial que imparte clases en un rígido internado tradicional, el director optó por contratar a Robin Williams, conocido hasta el momento por su faceta de cómico histriónico o como el alocado locutor de Good Morning, Vietnam. Weir consigue que Williams resulte convincente en un registro dramático por el que fue nominado al Oscar, y logró dar un giro serio a su carrera. A cargo de un grupo de alumnos adolescentes, el profesor Keating logra enseñarles a pensar con métodos poco ortodoxos. Otro de los logros del profesor Keating fue conseguir que toda una generación de nuevos cinéfilos adoptara su lema, ‘carpe diem’, como leit motiv. Nunca una historia tan cercana a la lágrima fácil ha sido dirigida con tanta sobriedad.

También obtuvo una nominación al Oscar gracias a Weir el actor Gérard Depardieu, que el mismo año en que arrasaba en las taquillas con Cyrano de Bergerac, interpretaba a sus órdenes a un estrambótico compositor francés, que para poder quedarse en Estados Unidos, un país que le resulta completamente ajeno, llega a un pacto con una tímida neoyorquina, dispuesta a casarse con él para que le den la ‘Green Card’, o sea la tarjeta de residencia. El personaje de Jeff Bridges en Sin miedo a la vida era absolutamente normal, hasta que sobrevive a un accidente aéreo, lo que le provoca un terrible estrés post-traumático . A partir de ese momento, necesita vivir ‘al límite’ y exponerse a situaciones de peligro para recuperar la adrenalina que su cuerpo produjo durante el accidente. Esto le incapacita para vivir su vida cotidiana junto a su mujer. El film no causó en las taquillas el furor de otras cintas de Weir.

El gran taquillazo de Weir fue su siguiente trabajo, con su personaje más surrealista, el protagonista de El show de Truman. Necesitó para interpretarlo al exageradísimo cómico Jim Carrey, con el que logró un auténtico milagro –en cierta medida similar al obrado con Williams–, reciclarlo para un cine más trascendente que sus locas comedias habituales. Si Truman parece comportarse en sus gestos y movimientos como un personaje televisivo, es porque ha vivido toda su vida en uno, y no lo sabe. Desde que su nacimiento se transmitió en vivo, le siguen a diario miles de millones de espectadores. Los personajes que conviven con él son actores. Aunque el film arremetía contra los ‘reality shows’ televisivos, paradójicamente revitalizó el género, inspirando una auténtica oleada de programas como ‘Gran Hermano’.

El film más atípico en la carrera ‘hollywoodiense’ de Weir es Master and Commander. Al otro lado del mundo, adaptación de una novela marítima del especialista en el género Patrick O’Brian. Para empezar, porque es el único film de época que ha rodado allí, pero también porque su protagonista, el capitán Jack Aubrey (Russell Crowe), es más normal y realista que el resto de héroes de Weir. A pesar de todo, Aubrey manifiesta un poco de locura en su obsesión por atrapar al buque insignia de la Armada francesa, que recuerda en cierta medida a lo que sentía el capitán Achab, empeñado en capturar a cualquier coste a Moby Dick. Aubrey colisiona frontalmente con su amigo, el doctor Stephen Maturin, más convencional y cabal, que sólo pretende dedicarse a pacíficas investigaciones científicas.

Fiel a sus principios, Weir prepara concienzudamente su siguiente trabajo, ya que desde 2003 no le da una alegría a los cinéfilos. Al final ha encontrado material que le interesa llevar al cine. Se trata de las memorias de Slawomir Rawicz, militar ruso que puso en marcha un complejo plan para evadirse del gulag soviético en el que permaneció encerrado. Weir se dispone a narrar sus experiencias en The Way Back, que estará protagonizada por Colin Farrell y Ed Harris.

Trabajos destacados

Filmografía

Director

Director (14 títulos)
2010 | The Way Back
estrella
8
2003 | Master and Commander: the Far Side of the World
estrella
8
1998 | The Truman Show
estrella
8
1993 | Fearless
estrella
6
1990 | Green Card
estrella
7
1989 | Dead Poets Society
estrella
9
1986 | The Mosquito Coast
estrella
4
1985 | Witness
estrella
8
1982 | The Year of Living Dangerously
estrella
6
1981 | Gallipoli
estrella
7
1979 | The Plumber
estrella
6
1977 | The Last Wave
estrella
6
1975 | Picnic at Hanging Rock
estrella
8
1974 | The Cars That Ate Paris
estrella
5

Guionista

Guionista (7 títulos)

Magazine



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