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Biografía

Luchino Visconti

24/01/2012
(Milán, Italia, 01/11/1906; † Roma, Italia, 17/03/1976)
Premios: 1 Festival de Cannes (más 2 premios) Ver más
Ganador de 1 premio
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El aristócrata marxista
Luchino Visconti

Luchino Visconti fue el hombre de las grandes contradicciones. El aristócrata marxista, tan mujeriego como homosexual, recoge las preocupaciones sociales del Neorrealismo, movimiento del que es uno de los representantes más ilustres, pero se desmarca del estilo cercano al documental de los demás realizadores mostrando una enorme preocupación por la estética y la belleza de sus imágenes. Describió como nadie los sueños de la clase humilde y la decadencia de la aristocracia.

Nacido en Milán, Italia, el 2 de noviembre de 1906, Luchino Visconti di Modrone, era hijo del conde de Lonate Pozzolo, título que posteriormente él mismo heredaría. Creció en un entorno refinado, entre obras artísticas y asistencias a la ópera, y recibió una buena educación, especialmente en el terreno musical. Sus progenitores tenían como amiguetes a “bestias pardas” como el músico Arturo Toscanini, el compositor Giacomo Puccini o el escritor Gabriele D'Annunzio.

Así las cosas resulta un tanto exagerada la opinión que publicaría sobre él un crítico del Village Voice: "La principal pasión del conde Luchino Visconti era criar caballos, hasta que Coco Chanel le presentó a Jean Renoir". Aunque es cierto que quedó deslumbrado por el talento del realizador francés, pues se trasladó a París para ejercer como asistente de dirección suyo en Una partida de campo.

Cuando hubo aprendido el oficio debutó a lo grande con la redonda Obsesión (1943), que supuestamente inauguró el neorrealismo según algún historiador marxista –corriente de pensamiento a la que pertenecía el propio Visconti–. Y aunque es una pieza fundamental en la génesis del movimiento, aún falta mucho para llegar a los postulados estéticos y temáticos de Roma, ciudad abierta, verdadera obra inicial neorrealista. La ópera prima del realizador versionaba de forma apócrifa la novela de James M. Cain El cartero siempre llama dos veces, aunque la acción se situaba en Italia.

Tras la eclosión de este tipo de cine, Visconti rueda en Sicilia la conmovedora La tierra tiembla, una auténtica obra maestra con actores no profesionales sobre un pescador que intenta a duras penas establecerse por su cuenta. Financiada parcialmente por el Partido Comunista, era parte de un ambicioso proyecto que debía constar de tres entregas, que nunca se rodaron, sobre otros trabajadores en apuros en espera de la revolución. A la temática social del cine de Rossellini, De Sica y otros maestros, Visconti aportaba su delicadeza estética.

La fiebre del neorrealismo era tan grande que Visconti retrató el fenómeno en la impecable Bellísima, sobre la obsesión por la fama generada porque actores no profesionales triunfaban en el cine. Anna Magnani encarnaba a una madre empeñada en que su hija trabaje en el cine. El ciclo neorrealista se cierra con la legendaria Rocco y sus hermanos, con un joven Alain Delon y una casi debutante Claudia Cardinale en un papel muy secundario, en torno a una familia sureña del campo que emigra a la ciudad.

Antes de esta última había rodado Senso, que marca un nuevo camino, ya que adapta una novela de Camilo Boito en torno a una aristócrata italiana, que se enamoraba de un oficial rival, pues pertenece al ejército austríaco. Ya mostraba el que se convertiría en su tema más recurrente, la decadencia como clase dominante de la aristocracia, que aquí aparecía codiciosa, insolidaria y colaboracionista con el enemigo.

Posiblemente, su gran obra maestra sobre este asunto es El gatopardo, impecable adaptación de la famosa novela de Giuseppe Tomasi Di Lampedusa, sobre un príncipe empeñado en casar por conveniencia a su sobrino con una rica heredera. Tardó dos años en finalizar el rodaje, pero ganó la Palma de Oro en Cannes. En este film Visconti demuestra ser uno de los grandes maestros del cine, con una realización impecable que alcanza su cumbre en la secuencia del vals final con su largo plano, y una inigualable dirección de actores. Al veterano Burt Lancaster le abrió nuevos horizontes –en un momento de su carrera en que se enfrentaba a personajes complejos–, y volvió a sacarles jugo a Delon y Cardinale.

En 1964 Visconti conoció a una figura decisiva en su vida, el austríaco Helmut Berger, por aquel entonces estudiante de idiomas y aspirante a actor. Tras convertirse en su amante, Visconti le da uno de los papeles más importantes de La caída de los dioses, en torno a una familia adinerada alemana cuyos miembros apoyan casi todos al nazismo. Berger bordó un personaje poco agradable, nazi y pederasta. El film contaba también con un excepcional Dirk Bogarde como empresario.

Berger también protagonizó con Visconti Ludwig (Luis II de Baviera), biopic del monarca Luis II de Baviera con el que el realizador se sentía identificado por su homosexualidad, y que estaba obsesionado con el compositor Richard Wagner. En el film también aparecía otra de las conquistas amorosas de Visconti, Romy Schneider, en una encarnación realista de su personaje más recordado, la emperatriz Sissy.

Al parecer Berger, convertido ya en amante oficial del realizador, estaba obsesionado por interpretar al protagonista de Muerte en Venecia, adaptación de la magna novela de Thomas Mann. El actor llegó a pedir al cineasta Franco Zeffirelli que intercediera por él, pero Visconti era un hombre de gran personalidad al que le irritaba muchísimo que pretendieran imponerle nada, así que finalmente se decantó de nuevo por Bogarde, que realizó uno de sus mejores trabajos como el profesor Gustav von Aschenbach, deslumbrado por un adolescente de belleza extraordinaria en la ciudad italiana.

Visconti destacó también como director de teatro y sobre todo de ópera. Dirigió a grandes figuras como Maria Callas –con la que mantuvo una relación–, y fue el responsable de trabajados montajes de "La Traviata", "Ifigenia en Táuride", y "Don Carlos", en París, Londres y sobre todo en La Scala, de su ciudad natal.

Un ataque cerebral dejó al realizador paralizado en parte. A pesar de todo, gracias a la ayuda de sus colaboradores, pudo rodar dos películas, Confidencias (de nuevo con Burt Lancaster y Helmut Berger, sobre un jubilado que aloja en su lujoso palacio a unos particulares inquilinos) y El inocente (1976) (adaptación de la obra homónima de Gabriele D'Annunzio, sobre dos jóvenes enamorados).

Poco antes del estreno de esta última cinta, Luchino Visconti falleció en Roma, el 17 de marzo de 1976. El hombre de las contradicciones tuvo un funeral católico, pero en la plaza de la iglesia de San Ignacio ondeaban banderas rojas. Su colaborador habitual, el director de fotografía Pasqualino de Santis dijo tras su fallecimiento: "Con Visconti muere también un cine que sólo él sabía hacer".

Trabajos destacados

Filmografía

Director

Director (17 títulos)
1976 | L'innocente
estrella
6
1974 | Gruppo di famiglia in un interno
estrella
5
1972 | Ludwig
estrella
5
1971 | Morte a Venezia
estrella
7
1969 | La caduta degli dei
estrella
7
1967 | Le Streghe
estrella
4
1967 | Lo straniero
estrella
5
8
Sandra
1965 | Sandra
estrella
6
1963 | Il gattopardo
estrella
9
1962 | Boccaccio 70
estrella
6
1960 | Rocco e suoi frateli
estrella
9
1957 | Le notti bianche
estrella
8
13
Senso
1954 | Senso
estrella
7
1953 | Siamo donne
estrella
4
1951 | Bellissima
estrella
7
1948 | La terra trema: Episodio del mare
estrella
8
1943 | Ossessione
estrella
8

Guionista

Guionista (16 títulos)

Magazine

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