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"La sociedad brasileña tiene todavía muchos avances que conquistar"

Llega a las carteleras "Siempre juntos (Benzinho)", valioso drama brasileño sobre una madre, Irene, que afronta la inminente separación de su hijo mayor, fichado por un equipo de balonmano alemán. El personaje está interpretado por Karine Teles, también coguionista junto a su ex pareja, Gustavo Pizzi, que se ha encargado de la realización. Decine21 entrevista a la intérprete.

La película concede mucha importancia a las impresiones y recuerdos familiares, concretamente a los veranos pasados ​​en familia. ¿Pensáis que en el actual mundo globalizado, en que todo sucede muy deprisa, se están perdiendo este tipo de experiencias entrañables en familia, que perduran con el paso de los años como momentos inolvidables?
Los momentos poéticos de la película pueden ser percibidos como pasado, pero en realidad los hemos concebido como flash forward, o sea que vemos antes lo que va a suceder en el último día de fiesta que pasan juntos en la casa de playa que va a ser puesta a la venta. Más que una apología de la memoria, esos momentos de la película para nosotros sirven como narraciones silenciosas, que en contraposición con las imágenes que vienen antes o después en la película funcionan como un comentario.

Por ejemplo, después de que Irene sabe que su hijo se va, se puede ver a los dos flotando en una boya, en un momento de extremo cariño y conexión entre los dos. Es una forma que utilizamos para comentar cómo se siente la madre, en lugar de recurrir a una voz en off o hacer que el personaje hable de sus sentimientos con alguien. Para nosotros es una forma de usar lo que el cine tiene de potente como narrativa. De esta manera colocamos una lente de aumento para mostrar la belleza, el dolor o la dificultad de algunos momentos cotidianos... Se trata de mostrar el enorme universo emocional de una mujer en el día a día con su familia.

Impresiona la maravillosa madre, Irene, su dedicación a los hijos, su trabajo y su logro de obtener el graduado escolar y adulto. Y contrasta con la petulante mujer para la que trabajó en el hogar, un tema presente también en Una segunda madre, donde usted intervenía como actriz. ¿Sigue existiendo en la sociedad brasileña ese clasismo tan extremo y poco humano?

La sociedad brasileña tiene todavía muchos avances que conquistar. La desigualdad social aquí es una realidad muy fuerte y muy triste. El país sigue dominado por una pequeña, pero poderosísima elite de hábitos esclavistas y exploradores. Así como nuestra política, dominada por la corrupción y el beneficio propio. Brasil es un país muy moderno en algunos aspectos, pero todavía somos rehenes de nuestro pasado colonial.

benzinho 37903 g2La madre es un personaje lleno de matices, fuerte pero también frágil. ¿Cómo lo habéis trabajado? ¿Ha habido muchos ensayos? ¿Les dais margen para la improvisación a los actores? Al ser familia, ¿la confianza es una ventaja el un inconveniente a la hora de trabajar?
El trabajo fue muy cuidadoso desde la construcción del guión para que el personaje fuera complejo y que habláramos "desde dentro", sobre ese momento tan común -la salida de un hijo de casa- y al mismo tiempo tan difícil para una madre. En el proceso de preparación de la película, tuvimos muchos ensayos y conversaciones sobre los personajes y hicimos un trabajo muy bueno con los niños y los actores de la familia.

Creo que estos ensayos fueron muy importantes para que las escenas de grupo e intimidad familiar tuvieran tantas capas. Cuando hay un trabajo previo, a la hora de filmar tenemos más posibilidades de estar vivos y disponibles para estar en escena de manera plena. En cuanto a trabajar con mi propia familia, en el caso de Gustavo (mi ex marido, trabajamos como actriz y realizador) pienso que es un profesional talentoso y sensible que disfruta dirigiendo a los actores. Con mis hijos la alegría y la emoción de estar con ellos en escena compensaban la dificultad de trabajar con niños pequeños. Ellos eran muy "profesionales y querrían haber estado en en el set mucho más tiempo de lo que las leyes permiten. El lado difícil de todo esto fue la presión de saber que iba a ser una película importante, que se estrenará en Estados Unidos. 

Al hijo mayor le surge una gran oportunidad de triunfar en el balonmano en Alemania. ¿Existe ese deseo en Brasil de triunfar fuera del país, dada la crisis política y social de la que se hacen eco medios de todo el mundo? Desde luego, no es vuestro caso, pues seguís rodando en portugués y apostando por historias de vuestro entorno.
Escogimos ese país porque allí el balonmano es un deporte fuerte, y cualquier chico que se dedique a esto quisiera ir, pues tendría la posibilidad de hacer carrera. Pero también porque se trata de otro continente, por lo que la partida se hace mucho másintensa. Algunas personas en Brasil todavía dan mucho más valor a los profesionales que tienen reconocimiento fuera del país, por lo que se ha convertido en una meta para muchas personas. Creo que cada uno debe seguir sus deseos y buscar los objetivos que se imagina para sí mismo.

El cine brasileño está creciendo y nuevas voces están surgiendo y estamos teniendo un reconocimiento internacional bastante grande, incluso cuando hablamos de  "nuestras" historias. Yo personalmente creo que cuando más hablamos de nuestro ombligo, más tenemos la oportunidad de comunicarnos con todo el mundo. En cuanto a la crisis política en el país: estamos en un momento tenso y espeluznante. No sabemos lo que va a suceder con el país y ya estamos viendo que retrocedemos en muchos avances conquistados en los últimos años. El hambre volvió, muchas más personas están viviendo en las calles, y se han cancelado programas importantísimos de educación y cultura... Lo que percibo es que quien puede sale del país, como solución. 

Habéis abordado el problema de la violencia doméstica con gran realismo. Tenemos a la hermana de Irene y un marido que querría volver al hogar, pero que parece incapaz de controlar sus impulsos violentos, incluso esforzándose. ¿Cuál es la opinión sobre esta grave lacra social? ¿Hasta qué punto se puede dar una segunda oportunidad a alguien que puede cometer, por la ira, algo horrible?

El machismo es un veneno poderoso que aún enferma nuestra sociedad. La violencia contra las mujeres por sus compañeros es un problema serio en el país y que afecta a todas las clases sociales. Todos los días miles de mujeres son violadas, agredidas e incluso asesinadas por sus parejas. Y aún así el primer impulso de las personas sigue siendo cuestionar a la víctima: "¿No estás exagerando? ¿Qué has hecho para provocarlo?". Leyendo los periódicos o hablando con las personas de nuestro alrededor, sabemos que esta violencia está todavía lejos de resolverse. La mujer en Brasil todavía está considerada como "propiedad" del hombre. Hay movimientos fuertes e incansables luchando para cambiar esa mentalidad. pero tenemos todavía mucho terreno que recorrer.

Creo que todo el mundo merece una oportunidad de recuperarse y modificar su comportamiento, pero sé también que dentro de una relación, si existe una primera agresión, va a suceder una segunda ... una tercera ... y así sucesivamente .... Creo que si ocurre esto en una relación no cabe una segunda oportunidad. Los hombres involucrados tal vez puedan cambiar, pero lejos de la mujer agredida. Esto depende del grado de violencia y sería después de que se hayan tomado medidas legales y de segurida. Pienso que lo más importante sería evitar este tipo de comportamiento, transformando las relaciones en la sociedad. Y eso sólo es posible a través de la cultura y la educación.

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