saltar al contenido principal
Harrison Ford, al mando del "K-19: The Widowmaker"

Cambió los mandos del Halcón Milenario por el periscopio, en una nueva demostración de que para eso de escoger papeles interesantes tiene precisamente “ojo de halcón”, y que posee la precisión de este ave rapaz para interpretarlos. Ya ha tenido suficiente “guerra de las galaxias”, por lo que su personaje en K-19: The Widowmaker intenta evitar la escalada bélica que se produciría si el submarino nuclear a sus órdenes estallase muy cerca del territorio estadounidense.

Por fin los españoles que hemos crecido con Han Solo y Rick Deckard le hemos tenido muy cerca, algo bastante inusual, pues oficialmente sólo se ha pasado por nuestro país para rodar unas secuencias de la tercera parte de Indiana Jones. En la multitudinaria rueda de prensa que ofreció en un hotel madrileño, destacaron dos cosas: lo arregladas que iban todas las asistentes femeninas y lo bien que se conserva el actor, que a sus sesenta años daría el pego de nuevo con el látigo y el sombrero.

¿Ha cambiado mucho el mundo desde los tiempos de la Guerra Fría donde transcurre la acción del film?

Tras la caída del comunismo, los mayores problemas provienen de no enfrentarnos a la base de los conflictos. Uno de ellos es la división de las riquezas. Estados Unidos es un país muy rico, así como España e Italia, y esas naciones deben ayudar a las más pobres. Seguimos con problemas, sobre todo por el terrorismo, y no habrá soluciones pacíficas hasta que ataquemos sus causas.

¿Qué lección histórica podemos aprender con esta película?

Que hay buena gente en todos los bandos, sea cual sea su organización política, pero también villanos. En uno estaba Stalin, pero también personas con altos ideales, como los verdaderos protagonistas de esta película. En Estados Unidos también tuvimos a McCarthy, que luchó contra el comunismo en beneficio propio, para ganar adeptos a su propio programa político.

¿Qué le atrajo del proyecto?

Me gustó la historia y el personaje, así que acepté enseguida trabajar en la película. Con K-19 esperamos transmitir la idea de que un puñado de hombres anónimos fue capaz de cambiar la Historia. Me parecía interesante profundizar en sus motivos para actuar como lo hicieron.

¿Le atraía más la historia o su personaje?

No hay un personaje sin historia. Lo que me atrae de un proyecto es que se pueda utilizar al personaje para expresar ideas. En todas las películas lo más importante para mí es comprender al personaje, para poder contar la historia. Si entiendo sus motivaciones, desarrollarlo es sólo cuestión de técnica.

¿Cómo preparó su personaje?

Contamos con asesoramiento militar antes del rodaje, pero la mejor fuente de información fue la que nos proporcionaron los supervivientes de aquel suceso, que me contaron de primera mano lo que ocurrió. Me interesaba sobre todo saber qué sintieron. No se ha filmado todo al pie de la letra, pero hemos intentado componer una dramatización de los hechos lo más fiel posible a lo que ocurrió. Espero que si ven nuestro trabajo algún día, se queden contentos.

¿Gustará en Rusia?

Sí que la han visto algunos periodistas y diplomáticos rusos. Su reacción ha sido muy positiva, porque al fin y al cabo hacemos un homenaje a su valentía.

Al público, sobre todo al norteamericano, le habrá chocado muchísimo que usted interprete a un héroe soviético.

No me preocupa nada. Creo que el público americano está preparado para reconocer que en esta historia lo que está en juego son los valores universales. Por otro lado, Estados Unidos y la antigua Unión Soviética son ahora aliados y en esta reconciliación el pueblo estadounidense está dispuesto a participar.

Sin embargo, la película pasó muy discretamente por las carteleras en Estados Unidos.

No tengo las mismas expectativas con todas mis películas, por lo que no me sorprende que una tan difícil, sofisticada y compleja como ésta no tenga una buena aceptación en taquilla. Sin embargo, creo que K-19 puede tener una vida larga en DVD y televisión, así como en otros lugares del mundo.

Ha trabajado en algunas de las películas más taquilleras de la historia, pero curiosamente nunca le han dado ningún Oscar.

El auténtico premio es el placer del trabajo. Lo que me motiva es poder hacer que los personajes cobren vida y que la historia agrade a los espectadores, bien en películas de entretenimiento o en otras más complejas como esta.

Intento no trabajar sólo en películas taquilleras. Creo que a lo largo de mi carrera he hecho todo tipo de personajes. Por ejemplo, las películas de Indiana Jones cuentan historias de acción y aventuras que, lógicamente, tienen un mayor tirón comercial. Pero me interesa mucho hacer otras cosas con personajes más difíciles. En estos casos, como por ejemplo en Presunto inocente o La costa de los mosquitos, abordo papeles más complejos, intentando no repetirme a mí mismo. Lo bueno es darle la vuelta a las expectativas que la gente tiene de uno.

¿Rodará una cuarta entrega de Indiana Jones? Por favor, dígame que sí.

En este momento estoy involucrado en varios proyectos, entre ellos Hollywood Homicide, que es una comedia con Josh Harnett, y A Walk Among the Tombstones, de Joe Carnahan. Cuando termine es posible que recuperemos a Indiana Jones. Steven Spielberg y yo hemos llegado a una especie de pacto. Ambos hemos reservado un hueco en nuestras agendas para 2004. Se está desarrollando un guión, y si nos quedamos contentos con él, lo rodaremos ese año.

Compartir en Google Bookmarks Compartir en Meneame enviar a reddit compartir en Tuenti

Magazine

CALENDARIO ESTRENOS DE CINE


Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para obtener datos estadísticos anónimos. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Para cambiar la configuración u obtener más información consulte nuestra política de privacidad y cookies. Saber más

Acepto