saltar al contenido principal

Su hermano explica que a la difunta le hubiera gustado la cuestionable elección

Resulta cuanto menos desconcertante la decisión de la familia de Carrie Fisher, que ha depositado en el cementerio las cenizas de la actriz, fallecida a los 60 años tras sufrir un infarto, en una urna con forma de pastilla del antidepresivo Prozac.

Al parecer, el medicamento ayudó mucho a la princesa Leia, de Star Wars, para hacer frente a sus adicciones a las drogas y el alcohol, y al trastorno bipolar del que fue diagnosticada. “La urna con forma de pastilla era una de sus posesiones favoritas”, argumenta Todd Fisher, hermano de la difunta. Al parecer, ella misma la había comprado hace muchos años. “No pudimos encontrar nada más apropiado, pero a Carrie le gustaría esto”, explica.

Fue colocada junto al ataúd de su madre, la también actriz Debbie Reynolds, en un funeral privado al que acudieron familiares, y amigos íntimos, como Meryl Streep, que portaba rosas blancas. También estuvieron presentes compañeros como George Lucas, Tom Hanks o Meg Ryan, y Paul Simon, ex marido de Fisher. Aunque no se permitió el acceso a la prensa, el portal BuzzFeed ha difundido imágenes tomadas por los paparazzi, donde se puede contemplar la curiosa urna.

Compartir en Google Bookmarks Compartir en Meneame enviar a reddit compartir en Tuenti

Magazine

CALENDARIO ESTRENOS DE CINE