saltar al contenido principal
inav
Nota decine21
estrella
Chicago (2002)
Tienda amazon Tienda fnac

Chicago (2002)

Chicago

Principales intérpretes

Crítica decine21.com

estrella
8
Éxito a cualquier precio
Éxito a cualquier precio

Ambientada en los años de la Depresión, Chicago (2003) cuenta la estancia en prisión de Roxie Hart, una chica que desea triunfar en el mundo del cabaret y las candilejas. Un crimen pasional la ha conducido a compartir cárcel con otras mujeres asesinas; una de ellas es Velma Kelly, la estrella favorita de Roxie, su idolatrada modelo, a la que acude en busca de consejo. Pero su actitud de diva inaccesible –ni en lo musical ni en lo carcelario acepta ayudarla–, supone una decepción. Informada por Mamá Morton, guardián de la cárcel, de las rutinas del lugar, advierte que la única forma de salir bien librada es ganarse el favor de Billy Flynn, un astuto abogado que gusta del dinero y la fama.

Bill Condon (Dioses y monstruos), autor del guión, parte de una buena idea para insertar en la trama los números musicales que jalonan el film: es Roxie, anhelosa de triunfar como cantante, quien imagina sus evoluciones como un espectáculo del que ella es protagonista absoluta; un poco al modo de Björk en Bailar en la oscuridad. De este modo, momentos como el interrogatorio de la policía, las explicaciones de las presas sobre los hechos que les llevaron a la cárcel, el manejo de la prensa o la actuación ante los tribunales, se convierten en escenas brillantísimas, donde las canciones no hacen sino apuntalar el buscado y muy conseguido tono de vodevil.

A la hora de dirigir los números musicales, Rob Marshall ha optado por dar predominio a los fondos minimalistas absolutamente oscuros y los focos apenas recogen otra cosa que las figuras de las sensuales cantantes y bailarinas. Los actores principales, a excepción de Queen Latifah, apenas tenían experiencia musical: pero Renée Zellweger, Catherine Zeta-Jones (que se llevó el Oscar a la mejor actriz de reparto), Richard Gere, John C. Reilly y compañía han trabajado duro y superan con nota alta el envite de cantar y bailar.

Esperanzas para el musical

"Chicago", la obra teatral de Maurine Dallas Watkins de 1926, que sigue una línea semejante a la de la célebre Primera plana de Ben Hecht y Charles MacArthur, fue adaptada al cine en dos ocasiones, en 1927 y 1942. Pero fue en 1975 cuando Bob Fosse, Fred Ebb y John Kander la convirtieron en Broadway en musical de éxito, que conoció un revival en 1996. Su adaptación cinematográfica, bien arropada por el éxito el pasado año de Moulin Rouge, es una prueba de que el género todavía tiene vida, si le dejan. Con 13 candidaturas a los Oscar, de las que materializó 6, incluida la de mejor película, hay sin duda esperanzas para el musical.

Corren tiempos cínicos
Corren tiempos cínicos

Llama la atención la carga de cinismo del film. De modo corrosivo y vitriólico, se muestra cómo funcionan unas mujeres y un hombre arribistas, dispuestos a lo que sea con tal de salirse con la suya. Ya sea engañar al esposo, vender la noticia de un embarazo o asociarse con tu peor enemiga, todo vale para encaramarse a lo más alto del show business. Show business que consiste no sólo en el más obvio del musical, sino también en el de la justicia y los medios de comunicación. Ejemplar a tal respecto es el número de la rueda de prensa, donde las personas se convierten en marionetas de un guiñol muy particular. Porque la mayor parte del mundo que retrata Chicago (2003) es puro circo, vanidad de vanidades; y el eficaz contrapunto, que nunca saldrá a la luz de la opinión pública, lo ponen los “buenos”, auténticos perdedores: el marido burlado, y la presa convicta inocente.

DVD
Distribuye: Universal
Extras: Español e inglés 5.1. Reportaje. Escena musical eliminada.
Cómpralo en... Tienda amazon Tienda fnac
CALENDARIO ESTRENOS DE CINE