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Nota decine21
estrella
Million Dollar Baby
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Million Dollar Baby

Million Dollar Baby

Principales intérpretes

Crítica decine21.com

estrella
8
Contra las cuerdas
Contra las cuerdas

Con 74 años, Clint Eastwood sigue en plena forma creativa. Sin dormirse siquiera un momento en los laureles de su anterior film, el aplaudido Mystic River, vuelve a entregar otro que ha acaparado siete nominaciones a los Oscar, de los que ha materializado cuatro, película, director, actriz principal y actor de reparto. Y no sólo dirige con mano firme y ritmo sobresaliente su mejor título desde Sin perdón, sino que entrega una magnífica interpretación.

El guión de Paul Haggis toma elementos de los relatos de boxeo de F.X. Toole, reunidos en el libro Rope Burns. Stories from the Corner. Principalmente del que da título a la película, pero también de otro llamado Agua helada (allí aparece Scrap, el personaje del narrador, y el enclenque pero voluntarioso boxeador llamado Peligro). Y aunque ambientada en ambientes pugilísticos, estamos sobre todo ante la historia de un tipo, Frankie Dunn, un entrenador de boxeo que por razones innombradas ha perdido el amor de su hija. La llegada a su gimnasio de Maggie Fitzgerald, una joven terca y decidida, que sueña con triunfar en el ring, le ofrece la oportunidad de poner en marcha una suerte de amor paterno. Cuando este amor reencontrado se halla en peligro, Frankie se ve en una disyuntiva moral que le puede hundir en el más profundo de los abismos.

La película fluye con enorme naturalidad. La voz en off del personaje de Morgan Freeman, un completo acierto, se justifica del todo en el desenlace, con una función semejante a la que tenía en Cadena perpetua. La armonía es total entre las imágenes de entrenamientos y combates, y los diálogos y silencios necesarios para ahondar en los puntos fuertes y en las heridas profundas de los personajes. Uno de ellos, el torpe púgil Peligro, ofrece el necesario y casi único contrapunto cómico de esta amarga película, aunque tenga también un deje de patetismo. La soledad de Maggie (estupenda Hilary Swank) queda de manifiesto cuando conocemos a su familia, lo que refrenda la percepción de que en Frankie ha encontrado un padre.

Eterno fatalista, Eastwood insiste en la idea de que, con harta frecuencia, los mejores planes acaban torciéndose. Pero hay que reconocerle que no hace trampas con el espectador. Cuando uno de los personajes expresa su deseo de morir, el director juega con todas las cartas sobre la mesa. No estamos, ni mucho menos, ante un eco de Mar adentro, tampoco en el ponderado retrato de un sacerdote católico que tiene calado a su feligrés, y que sabe que su gran ‘tema’ es su hija y no ciertas disquisiciones teológicas de las que le gusta charlar. El final de la película de Eastwood atrapa casi a la letra, pero con imágenes, las últimas palabras del relato de Toole: “Con sus zapatos en la mano, pero sin su alma, [Frankie bajó en silencio la escalera de atrás y se marchó, con los ojos tan secos como una hoja agostada.”

Eastwood toma el relevo

El guionista del film, Paul Haggis, es un hombre curtido en el mundo de la televisión, quien asegura que “me gané bien la vida durante mucho tiempo siendo un mal escritor”. Entre otras series de la pequeña pantalla, ha pasado por Treintaytantos, EZ Streets y Family Law. Allí fue el director de varios episodios, lo que le permitió optar a dirigir por primera vez en cine un guión que él mismo había escrito: Million Dollar Baby. El caso es que apalabró la presencia de los actores Hilary Swank y Morgan Freeman. Para el personaje de Frankie, Haggis siempre había pensado en Clint Eastwood. De modo que le hizo llegar el guión a través del productor Al Ruddy. Eastwood respondió diciendo que había pensado en no volver a actuar nunca más, pero que le había gustado tanto el guión que además de hacerlo, quería dirigir. Así que Haggis no se lo pensó dos veces: “¿Cuándo voy a volver a tener otra oportunidad de trabajar con Clint Eastwood? Sería de idiotas, dejarlo pasar.” No se equivocó, pues Eastwood hizo una película fabulosa, y encima no modificó ni una línea del guión. Por si fuera poco le encargó el guión del que sería su próximo film, Banderas de nuestros padres. Además, Haggis acabó dirigiendo una película: Crash.

Semejanzas y diferencias
Semejanzas y diferencias

Los hechos que narra la película han sido imaginados por el escritor F.X. Toole. Pero parece que este antiguo entrenador y “cut man” en combates de boxeo profesional se inspiró en el caso real de Katie Dallam para crear a Maggie Fitzgerald. Aunque nunca lo sabremos con certeza, pues Toole murió en el año 2002. Aquí van algunas caracteristicas que comparten ambas mujeres: las dos son de Missouri, y de extracción social baja. Sus familias eran problemáticas. Tanto Katie como Maggie, superada ya la treintena de años, decidieron probar fortuna en el mundo del boxeo.

A partir de aquí, amigo lector, si no has visto el film, quizá sea mejor que no sigas leyendo. En la película, Maggie gana varios combates antes de sufrir el golpe fatal con un taburete. En la vida real, Katie quedaría tetrapléjica en su primer combate, pero no se dio cuenta de la gravedad de la lesión hasta que se desmayó en el vestuario; además, la noche anterior se vio envuelta en un accidente de coche, que pudo influir en su lesión posterior. Y su combate fue con una jamaicana, y no con la mala bestia rusa que usa en la pelea todas sus malas artes. La jamaicana era una buena persona, y visitó a Katie en el hospital para interesarse por su estado.

Aunque quizá la gran diferencia entre las dos mujeres, es que Katie sigue vivita y coleando. Ha seguido un proceso de rehabilitación, cuenta con la ayuda de su hermana Stephanie, que la cuida todo el tiempo, y alimenta el amor por la vida dedicándose a pintar. Katie no oculta la dureza de su situación, y que a veces ha sufrido depresión y ganas de quitarse la vida. Sobre la película, comenta: “Fue duro verla, pero también bueno. (…) He recorrido un largo camino, y debería fijarme en lo que he logrado.”

Entrenadora y mala bestia

Bill ‘Blue Bear’ Astrakhov. Así se llama la boxeadora rusa que combate con Maggie Fitzgerald, y que hace honor a su nombre de guerra, pues es un auténtico oso. Para encarnar a esta púgil que utiliza malas artes en el ring ,se acudió a una boxeadora auténtica, llamada Lucia Rijker. ¿Y quién entrenó a Hilary Swank para hacer verosímil a su personaje? Pues una mujer llamada… ¿Lucia Rijker? A eso se le llama matar (con perdón) dos pájaros de un tiro. Por cierto que está luchadora holandesa fue una de las opciones barajadas para el papel de Terminatrix en Terminator 3. La rebelión de las máquinas.

Familias y familias
Familias y familias

El film hace un retrato de la familia de Maggie nada favorecedor. Ella, una vez triunfa en el boxeo tiene la ilusión de ayudarles, y buscar para ellos una casa mejor. La escena en que toda feliz les lleva a la casa que acaba de comprar, resulta estremecedora por la frialdad con que es acogido el regalo, una frialdad acompañada de reproches. Esta actitud negativa de la familia de sangre queda confirmada en la escena del hospital, donde se explica su increíble demora a la hora de visitarla, porque han estado haciendo turismo en un parque de atracciones. El contraste es claro, la auténtica familia de Maggie la forman Frankie, una figura claramente paterna, y Scrap. Eastwood acostumbra a mostrar en sus filmes grupos de personas que desarrollan lazos estrechos que los asemejan a auténtica familias. “No es consciente”, explica Eastwood, “pero supongo que me atrae ese tipo de historias. Son las relaciones entre los personajes lo que me interesa, las de una familia que se constituye más que las de una familia ya existente.”

DVD
Distribuye: Filmax
Extras: Español 5.1 e inglés. Tráiler.
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