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Titanic
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Titanic

Titanic

Principales intérpretes

Crítica decine21.com

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7
Amor en tiempos de naufragio
Amor en tiempos de naufragio

Durante meses, el rodaje de Titanic fue el más comentado por la prensa especializada. Y lo que se decía no era bueno: retrasos en el rodaje, supe­ración del presupuesto, discusiones de la productora con el director, una intoxicación alimentaria, algún accidente, condiciones draconianas de trabajo... Y pese a todo, el Titanic no se hundió. Arrasó en taquilla, arrasó en los Oscar, y ahora se dispone a arrasar en el mercado del vídeo. ¿Cuál es el secreto? A posteriori es fácil de­cirlo: el equilibrio de una poderosa historia de amor con la especta­cular recreación del naufragio del barco.

Titanic nació de la afición de James Cameron por el submarinismo. El director afirma que al sumergirse donde se hundió el Titanic “aquello me tocó emocionalmente”. Escribió entonces una historia con una idea clara: no sería la típica de catástrofes. Quería una historia de amor inolvidable, del estilo de Doctor Zhivago de David Lean. No era la primera vez que la tragedia del Titanic se recreaba en la pantalla. Existían El hundimiento del Titanic de Jean Negulesco, Oscar al mejor guión, y La última noche del Titanic de Roy Ward Baker, de estilo documental.

El film se inicia con un buscador de tesoros en barcos idos a pique, que inicia la exploración submarina más apasionante de su vida en los restos del mítico Titanic. El hallazgo del dibujo de una joven, milagrosamente conservado, le conduce a una anciana centenaria que afirma ser la retratada. Comienza el relato de un recuerdo maravilloso, un amor de juventud no compartido con nadie, que tuvo como marco el malhadado barco que en 1912 se llevó al fondo del mar 1500 personas.

El centro de la trama lo constituye el intenso amor entre dos jóvenes: Jack, inmigrante artista y aventurero, y Rose, rica y con perso­nalidad. Por amor ambos sacrifican todo: expectativas sociales e incluso la propia vida. Jack y Rose están encarnados por Leo­nardo DiCaprio y Kate Winslet.

El trato desigual de los pasajeros en su salvamento habla de las diferencias de clase, tan marca­das entonces, y no supera­das hoy. Junto a la solidaridad, el amor a los seres queri­dos y la fe para prepararse a morir, está presente el pánico y sus peores efectos. Y persiste el simbolismo del barco con respecto a la tonta vanidad humana: “El relato del hun­dimiento del Titanic –dice Came­ron– es una adver­tencia sobre los peligros del mal uso de la tecnología. Consi­derada en sí misma, no es ni buena ni mala. El problema viene del uso que los seres humanos hacen de ella. Ahora, a las puertas del tercer milenio, hay que tener cui­dado con los nuevos icebergs con los que pueden estrellarse los futuros avances tecnológicos.”

El film es un hito del cine monumen­tal, de prodigiosos logros en el apar­tado técnico. Con desbor­dante fuerza visual, Cameron ofrece imágenes poderosas, como las transiciones de presente a pasado a través del casco herrumboso del barco hundido, que se convierte en la flamante nave recién botada. Las escenas del choque del Titanic con el iceberg, con las consiguientes rotura y hundi­miento, son de inusitado realismo. Y el mar, siniestra tumba flotante, deja en el es­pectador una huella indeleble.

Cameron buscó autenticidad. Lo que se ve en la panta­lla transmite al espectador la sensación de estar allí, ya sea junto a los restos del naufragio –el director filmó los auténticos restos bajo el mar– o en el viaje inaugural. El detallismo llevó a construir una maqueta de la nave de dimensiones casi idénticas a las originales. Se reprodujeron con fidelidad cubiertas, salas de primera clase, escotillas, escaleras y pasillos... Los efectos visuales contribuyeron al realismo. Para las escenas de mar abierto se usó una maqueta más pequeña que la mencionada; el equipo de efectos introdujo per­sonajes filmados previamente que, multiplicados digitalmente y con el tamaño adecuado, simulaban 2000 personas en cubierta. Aguas del mar, cielo estre­llado y el aliento de los personajes por la gélida temperatura, se crea­ron muchas veces por ordenador y se logró un ensamblaje perfecto, imposible de advertir. Las imáge­nes del barco partiéndose con los viajeros cayendo al mar son asom­brosas.

El presu­puesto del film aumentó en un 45%, hasta plantarse en 200 millones de dólares. Cameron hizo el gesto de renunciar a su sueldo como director y a su porcentaje de taquilla: quería ver su film terminado a toda costa. Y llegó el estreno. Las 3 horas y cuarto de duración no hicieron mella en un público, que se rindió ante una historia de dimensiones colosales, con romance incluido. El miedo al fracaso ya es historia. La película, sólo en cine, recaudó más de 1.800 millones de dólares en todo el mundo, 600 de ellos en EE.UU.

Leo se lo piensa

Tras su éxito en Titanic, Leonardo DiCaprio se ha convertido en el actor más solicitado del momento. Que Leo se interese por un guión es garantía de que el estudio de turno le dará luz verde. Tras el megaéxito de Fox, vino El hombre de la máscara de hierro, y pronto llegará Celebrity de Woody Allen. La pregunta que nos hacíamos todos era, ¿qué película elegirá DiCaprio, una vez consagrado como superstar? Leo se lo ha tomado con calma. Se especuló con su intervención en la adaptación de la novela American Psycho, de Breat Easton Ellis. Pero él y su agente debieron pensar que, al menos de momento, no convenía romper su actual imagen de robacorazones encarnando a un psicópata. Finalmente se ha decidido por La playa, basado en una novela de Alex Garland, donde encarnará a un viajero que busca el paraíso ayudándose del mapa dibujado por un lunático. Le dirigirá Danny Boyle, responsable de Trainspotting y Una historia diferente.

El auténtico barco
El auténtico barco

Cameron incluyó en su película imágenes reales del barco siniestrado, y para ello utilizó un sumergible ruso dotado de cámaras y un brazo artificial con focos. Con ayuda de su hermano, el ingeniero aeroespacial Mike Cameron, James filmó decenas de planos de los camarotes, casi intactos, y del casco, partido en dos. “Aún pienso de vez en cuando en lo que debieron sentir los pasajeros”, explica el cineasta, fascinado por el mar.

Duelo de titanes en la larga noche de los Oscar

Este año la gala de los Oscar tenía un aliciente especial. ¿Batiría Titanic la legendaria marca de 11 galardones que ostenta Ben-Hur (1959). Las espadas se mantuvieron en alto toda la noche. Allí competían la maravillosa historia de amor de Jack y Rose, en el marco de un lujoso transatlántico, con el relato de rivalidad entre Ben-Hur y Messala durante los inicios de nuestra era. La cosa quedó en empate. Titanic consiguió 11 de las 14 estatuillas a las que aspiraba. Le quedó al film de William Wyler el consuelo de tener dos premios en el apartado de interpretación (para Charlton Heston y Hugh Griffith); mientras la película de Cameron se quedaba en las nominaciones de Kate Winslet y Rose Stuart. Para desconsuelo de sus muchas admiradoras, que lo consideraron una injusticia, Leonardo DiCaprio no fue candidato al premio.

Los datos históricos
Los datos históricos

Barco y compañia: Titanic, de la White Star Line.

Dimensiones, peso neto desplazable y velocidad máxima: 268 metros de eslora, 28 de manga y 53 de altura de la chimenea a la quilla; 46.000 toneladas, 20,3 nudos.

Tiempo de construcción y coste: Belfast, 2 años, 7,5 millones de dólares de la época, unos 300 al cambio actual.

Precio de un billete en primera clase: 3.100 dólares.

Precio de un billete en tercera clase: 32 dólares.

Pasajeros: 2.223

Víctimas: 1.517 (157 entre mujeres y niños, y 1.360 hombres).

Distribución de fallecidos: 130 de primera clase, 166 de segunda, 536 de tercera y 685 tripulantes.

Porcentaje de supervivientes de primera clase: 60%.

Porcentaje de supervivientes de tercera clase: 25%.

Lugar, fecha de partida y escalas: Southampton, miércoles 10 de abril de 1912; Cherbourg (Francia) y Queenstown (Irlanda).

Destino al que nunca llegó: Nueva York.

Fecha de la colisión: Domingo, 14 de abril de 1912, 11:40 pm.

Fecha del hundimiento: Lunes 15 de abril de 1912, 2:30 am.

Figuras históricas en el barco: Margaret `Molly´ Brown, mujer de un millonario de Colorado; Capitán E.J. Smith; el gerente de la White Star Line J. Bruce Ismay; el ingeniero principal del Titanic, Thomas Andrews; Isidor Straus, fundador de los almacenes Macy, y su mujer Ida.

Canceló el billete: El millonario J.P. Morgan. La suite que iba a ocupar es la de Cal en la película.

Causas de la tragedia: Falta de procedimientos de emergencia, insuficientes plazas en los botes de salvamento, privilegios de los pasajeros en primera, exceso de velocidad en la navegación, noche sin luna, temperatura del océano que propiciaba la hipotermia.

Consultores históricos del film: Don Lynch y Ken Marschall, autores de Titanic: An Illustrated History.

Descubrimiento de los restos del naufragio: 1 de septiembre de 1985. Guió la expedición el profesor Robert D. Ballard en el submarino Argo.

Profundidad a la que se encuentra el Titanic: 4.000 metros.

Banda Sonora de Titanic
Aquí puedes escuchar la magnífica banda sonora de Titanic, compuesta por James Horner, uno de los más reputados compositories de cine. Destaca sin duda el tema cantado por Céline Dion, mundialmente célebre: "My Heart Will Go On".
DVD
Distribuye: Fox
Extras: Español e inglés 5.1. Comentarios. Videoclip. Final alternativo. 29 escenas eliminadas. Parodias de Titanic. Documentales.
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