saltar al contenido principal
Nota decine21
estrella
El hombre que mató a don Quijote

El hombre que mató a don Quijote

The Man Who Killed Don Quixote

Principales intérpretes

Sinopsis oficial

El hombre que mató a don Quijote

La historia de un anciano convencido de que es Don Quijote y que confunde a Toby, un ejecutivo publicitario, con su fiel escudero, Sancho Panza. La pareja se embarca en un viaje extraño, con saltos hacia atrás y adelante en el tiempo, entre el actual siglo XXI y el mágico siglo XVII. Poco a poco Toby, como el infame caballero, se va contagiando de ese mundo ilusorio incapaz de separar sueño y realidad. El cuento culmina en un final fantasmagórico y emocional donde Toby toma el relevo de Don Quijote de la Mancha.

Galería de imágenes

El hombre que mató a don Quijote
El hombre que mató a don Quijote
El hombre que mató a don Quijote
El hombre que mató a don Quijote
El hombre que mató a don Quijote
El hombre que mató a don Quijote
El hombre que mató a don Quijote
El hombre que mató a don Quijote
El hombre que mató a don Quijote
El hombre que mató a don Quijote
El hombre que mató a don Quijote

Crítica decine21.com

estrella
5
Molinos de viento
Molinos de viento

Más de 25 años ha tardado Terry Gilliam en ver hecho realidad su sueño de hacer una película inspirada por el Quijote de Miguel de Cervantes. Las múltiples dificultades previas, que parecían gigantes invencibles más que molinos de viento, quedaron recogidas en el documental Perdidos en La Mancha de Keith Fulton y Louis Pepe. Ahora por fin culmina su personal visión del caballero de la triste figura, que deja atrás a los actores elegidos antes para encarnar a Alonso Quijano, Jean Rochefort y John Hurt, es un ajustado y meritorio Jonathan Pryce el que ha ocupado su lugar.

El tiempo transcurrido ha hecho que las expectativas en torno a la película, elegida para clausurar el Festival de Cannes, fueran altas, y en tal sentido la cinta de Gilliam, aunque sea coherente con su filmografía –aquí sobre todo con Las aventuras del barón Munchausen y El rey pescador, de 1988 y 1991 respectivamente–, sabe un tanto a decepción. El arranque tiene fuerza, la escena de los molinos de viento, que resulta formar parte de un rodaje. Luego nos enteramos de los esfuerzos de un director de cine, Toby, por llevar la obra de Cervantes a la pantalla antaño, y que ahora rueda anuncios respaldado por un productor que a su vez trata de satisfacer a un oligarca ruso con mucho dinero. Y ello se entremezcla con los flash-backs acerca del rodaje estudiantil en blanco y negro llevado a cabo por el mismo Toby años atrás, una etapa idealista en que conoció a una quinceañera que hizo las veces de Dulcinea, mientras un zapatero local encarnaba a don Quijote.

De este modo, y con reminiscencias autobiográficas sobre sus esfuerzos creativos, Gilliam habla de un periplo que sería relativamente paralelo al suyo, y de alguien que perdió el juicio al igual que don Quijote, la actualidad estaría mostrando en las vivencias de Toby la vigencia del personaje que ocupa su película. La idea como base argumental es válida, pero no está bien ejecutada, algo chirría por culpa de estereotipos y personajes grotescos. Le pierde al cineasta su gusto por los excesos delirantes, hay momentos bastante pasados de rosca, sobre todo los relativos a los amoríos y lances sexuales de Toby –un Adam Driver que no acaba de hacerse con su personaje, que sería una especie de Sancho Panza sin serlo del todo, que antaño fue Quijote–, con la amante de su productor y con aquella adolescente ya crecida que ahora está con el ruso.

También te pueden interesar
  • Comenta esta Película



    Normas de uso
    • Esta es la opinión de los internautas, no de decine21.com
    • No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
    • La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.
    • Tu dirección de email no será publicada.
    • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.

Magazine

CALENDARIO ESTRENOS DE CINE