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Nota decine21
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El origen del Planeta de los Simios

El origen del Planeta de los Simios

Rise of the Apes

Principales intérpretes

Crítica decine21.com

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7
Experimento neuronal

Tras el éxito de El planeta de los simios (1968) se rodaron inmediatamente las continuaciones. La cuarta de las cinco entregas, La rebelión de los simios, era una impactante precuela que mostraba la relación entre un humano y el simio Cesar, al que había rescatado de un circo, y que se convertiría en cabecilla de los de su especie, hasta entonces oprimidos por el hombre. Ahora, el británico Rupert Wyatt –que obtuvo cierta notoriedad con el film carcelario de fugas The Escapist– dirige esta versión libre de aquella cinta, que aunque parte de un punto de partida similar, y gira en torno al mismo mono, Cesar, tiene un guión completamente diferente.

Will Rodman es un apasionado científico que experimenta con simios medicamentos que podrían acabar con el alzheimer y las enfermedades neuronales. En concreto, una hembra a la que llama Ojos Claros desarrolla tras ser tratada un enorme coeficiente intelectual en poco tiempo, pero finalmente por un efecto inesperado, el animal se vuelve violento y debe ser abatido a tiros. La empresa decide sacrificar a todos los primates, pero Rodman se lleva en secreto al hijo de Ojos Claros, al que llamará Cesar, y que con el tiempo desarrolla sus neuronas de forma sorprendente. Al mismo tiempo, el científico se plantea inyectar el fármaco a su padre, cada vez más afectado por la demencia senil.

Uno de los grandes aciertos del guión del matrimonio formado por Rick Jaffa y Amanda Silver, autores de The Relic, es que está pensado para que lo disfruten quienes desconozcan por completo los precedentes fílmicos, pero también está lleno de referencias para los apasionados. Por ejemplo, la madre del protagonista se llama Ojos Claros, como apodaban al personaje de Charlton Heston en el film original, la televisión da cuenta del despegue de una astronave llamada Icarus, como la de aquella película, y un simio llamado Franklin posiblemente aluda al director de la misma, el gran Franklin J. Schaffner.

El tal Rupert Wyatt logra el suficiente dinamismo y una gran espectacularidad, y su film remite a clásicos como Frankenstein y otros relatos sobre los límites de la ciencia y de científicos de buenas intenciones cuyos experimentos pueden llevar al desastre.

El punto fuerte son unos asombrosos efectos especiales, que superan lo visto hasta el momento. Los simios parecen de verdad, y realizan movimientos asombrosos con gran fotorrealismo. Gracias a la tecnología de captura de imagen, el actor Andy Serkis –que con esta misma técnica dio vida al inolvidable Gollum y a King Kong– consigue darle una gran humanidad al simio Cesar, que como el científico tiene una loable motivación –salvar a los suyos–, aunque esto deriva en tragedia. Cuando el simio interactúa con el siempre brillante James Franco dan lugar a las mejores interacciones entre un humano y un personaje creado por ordenador que se hayan visto en el cine, algunas con una inusitada tensión dramática.

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