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Nota decine21
estrella
Spider-Man 2

Spider-Man 2

Spider-Man 2

Principales intérpretes

Premios: 1 Oscar Ver más
Oscar
2005
Ganadora de 1 premio
  • Efectos visuales

Crítica decine21.com

estrella
8
¡Una de pulpo!
¡Una de pulpo!

Esta vez su seguro servidor, el hombre araña, se subirá literalmente por las paredes con la aparición de un peligroso supervillano: el doctor Octopus. Ésta es la identidad que toma Otto Octavius, profesor y amigo de Peter Parker, el hombre araña. Un experimento fallido de Octavius con antimateria provoca la muerte de su esposa, y que unos sofisticados brazos mecánicos inventados por él se queden adheridos a su espalda. Estos hechos conmocionan tanto al científico, que pierde la razón y se convierte en un monstruoso delincuente. Para desgracia de Spider-Man, que está intentando dejar de ser un superhéroe, porque su doble vida apenas le deja tiempo para los estudios que acaba de iniciar en la universidad, su trabajo como fotógrafo del Daily Bugle, y el tener que ejercer incluso de repartidor de pizzas para poder llegar a fin de mes.

El que dijo aquello de “segundas partes nunca fueron buenas” cambió de opinión cuando fue a ver el segundo Spider-Man. A estas alturas del siglo XXI se da por supuesto que en una gran superproducción los efectos especiales serán sorprendentes, que los actores resultarán creíbles y que la película estará muy bien rodada. Aún así la película  muchas veces fracasa por culpa de un buen guión. Aquí se intenta algo más. Los productores, conscientes de que se trata del personaje estrella de Marvel, y que la franquicia puede seguir produciendo dinero durante muchos años (Sony quiere rodar seis entregas), han decidido cuidar al milímetro el guión, que básicamente gira en torno a la pesada carga que supone ser Spider-Man. Pero Peter Parker no puede dejar de serlo a la ligera, porque es consciente de la responsabilidad que supone tener la fuerza proporcional de una araña, y generar fluido arácnido, entre otras habilidades sobrehumanas.

Sam Raimi, director de las dos entregas, ha sabido captar sobre todo la humanidad del personaje central, el secreto que ha hecho de Spider-Man un cómic que continúa teniendo éxito cuatro décadas después de su creación. Pero también están llenos de la misma humanidad los secundarios. Harry Osborn, hijo del Duende verde de la primera parte, ofuscado por el odio hacia Spider-Man. Jonah J. Jameson, más conocido como J.J.J., malhumorado pero en el fondo entrañable director del periódico. La tía May, hiperprotectora de su sobrino pese a que éste es un superhéroe. Y sobre todo, Mary Jane, a quien por su importancia le dedicamos su propio recuadro más abajo. Y, por supuesto, el doctor Octopus.

Entre arácdinos

Las arañas le traen suerte a Alfred Molina. Debutó como Satipo, el guía de las arañas en la espalda, que acaba traicionando a Indiana Jones, al principio de En busca del arca perdida. Ahora, quedará en el recuerdo del gran público como el supervillano que se enfrenta al hombre araña. Casi siempre ha hecho de malo. El alcalde de Chocolat, camello en Boogie Nights, Diego Rivera en Frida, y hasta el estrambótico y despiadado Snidely Whiplash, en Dudley de la montaña. Sin embargo, el actor, de padre español y madre italiana, piensa que el Doctor Octopus no tiene la intención de hacer el mal. “Si fuera malo desde el principio de la película, el público se aburriría, así que para hacerlo más interesante, tuvimos que hacerlo mucho más complejo”, explica Molina. Lo más difícil fue el rodaje con los tentáculos. Dieciséis personas tenían que ayudar al actor a desplazarse con las cuatro extremidades de acero, a las que llegó a poner nombre. Los de abajo tenían nombre de chico, Harry y Larry. “Son los más pesados, y los que hacen los trabajos más duros y violentos, como arrojar coches a los escaparates”, comenta Molina. Los de arriba tenían nombre de mujer, Flo y Moe, y el doctor los utiliza para las labores más delicadas, como ponerse las gafas o encenderse un cigarro.

Elemental, mi querida Watson
Elemental, mi querida Watson

Mary Jane Watson. De todas las novias que tuvo Spider-Man en las viñetas, fue la que llegó a convertirse en la mujer de su vida y con la que terminó casándose. La película la presenta como una chica muy de carne y hueso, a quien el éxito no le ha dado la felicidad. Ha realizado su sueño de ser modelo, y la ciudad está llena de carteles con su cara. Además, está prometida con un astronauta de moda, hijo de J.J. Jameson. Pero ella sigue enamorada de Spider-Man. Este personaje ha terminado de consagrar a Kirsten Dunst, quien estuvo a punto de estar acompañada en el reparto por su novio en la vida real, Jake Gyllenhaal, el chico de El día de mañana, y hermano de Maggie Gyllenhaal (La sonrisa de Mona Lisa), lo que hubiera dado publicidad adicional al film. Como adelantó ESTRENOS en su momento, Jake estuvo a punto de vestirse con el traje de hombre araña, cuando Maguire se puso chulito y exigió a los productores que retrasaran el rodaje.

Iconos de Nueva Cork

Como se recordará, en la primera entrega de Spider-Man había una escena situada en las Torres Gemelas, que llegó a aparecer en el primer tráiler del film. Tras los horrores del 11-S, la escena se suprimió. Ahora, en Spider-Man 2, vemos en todo su esplendor el Empire State Building (sin duda uno de los edificios emblemáticos de la Gran Manzana), mientras el hombre araña ejecuta sus inevitables cabriolas.

Gente corriente
Gente corriente

Uno de los conceptos más subrayados en Spider-Man 2 es eñ de qie Meter Parker es un chico corriente: tiene trabajillos para ir tirando (repartidor de pizzas, fotógrafo ocasional), le cuenta llegar a final de mes, discute con la chica que ama y con su mejor amigo, y realizar su “trabajo” de superhéroe le cuesta mogollón. O sea, que a como todo hijo de vecino, a Parker le cuesta asumir la rutina cotidiana, cumplir con los propios deberes. Siendo así, no debería extrañar la decisión, en principio sorprendente, de encargar el guión del film al veterano Alvin Sargent, ganador de un Oscar por el libreto de una película titulada, precisamente, Gente corriente. Por cierto, que de Sargent es el argumento que dio origen a la película Héroe por accidente. Toda una premonición de que acabaría ocupándose de Spider-Man, ¿no?

Doctor Octopus, supongo

Una de las mayores quejas (que fueron pocas, seamos claros) acerca del primer film, era que el Duende Verde, el villano, era un personaje poco complejo (lo era más su hijo, pero ésa es otra historia...), y demasiado histriónico. Los creadores del nuevo film eran conscientes, y han mimado al nuevo malvado, el Doctor Octopus, antes conocido como Otto Octavius. El personaje es inicialmente un tipo la mar de agradable, que se hace amigo de Meter Parker. Pero el dolor de la pérdida de un ser querido (algo que comparte con Parke y con Harry Osborn), le hace enloquecer. Como resultado de un experimento científico, tiene cuatro poderosos tentáculos, capaces de levantar cada uno tres toneladas. El personaje encarnado por Alfred Molina apareció por primera vez en el cómic de Stan Lee en 1963, el número 3 de la saga.

Algo más que efectos
Algo más que efectos

“Intenté averiguar que desearía ver el público en la segunda parte, porque lo que de verdad me apetece es agradar al espectador”. Eso asegura el director, Sam Raimi, que siempre acude al plató con traje y corbata como homenaje a su admirado Alfred Hitchcok. Y continúa: “Así que pensé en qué había gustado en el primer film. Y la respuesta era: los personajes y las historias de Mary Jane Watson y Meter Parker. Eso por encima de la mayor extravaganza en efectos visuales, en la línea de hacer el film más grande y ruidoso. Así que los guionistas y yo nos centramos en las relaciones entre los personajes de Toby Maguire, Kirsten Dunst y James Franco, y la relación de Meter con su tía”.

Raimi asegura que en todo momento ha tenido el control del film, y que ha hecho lo que ha querido. En la inesperada elección de Alfred Molina para el villano, jugó un papel importante Gillian Greene (la esposa de Raimi, con quien se casó en 1993 y tiene tres hijos), quien tras ver al actor en Frida se lo recomendó encarecidamente. Hacía falta un actor grande (Molina mide 1,88 m, y es corpulento) para que con los grandes brazos mecánicos no pareciera enanito, y esto, junto a su talento interpretativo, fueron factores determinantes.

DVD
Distribuye: Sony
Extras: Español e inglés 5.1. Tomas falsas. Comentarios. Documentales. Vídeo musical. Reportajes.
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