saltar al contenido principal
Nota decine21
estrella
The End of the Tour

The End of the Tour

The End of the Tour

Principales intérpretes

Galería de imágenes

The End of the Tour

Crítica decine21.com

estrella
6
Nunca acabamos de conocernos
Nunca acabamos de conocernos

Cinta basada en hechos reales, describe los cinco días compartidos por el periodista de Rolling Stone, con aspiraciones de triunfar como escritor, David Lipsky, y el novelista que es la sensación del momento gracias a su último libro, "La broma infinita", David Foster Wallace. La historia arranca con la noticia inesperada del suicidio de Wallace en 2008, que le hace rememorar a Lipsky esas jornadas inolvidables de 1996, desde su llegada a su remota casa en Illinois, en un paraje nevado donde sólo le acompañan dos perros, pasando por el viaje a Minneapolis, donde debe terminar el tour de promoción de la novela, hasta el regreso y despedida.

El director indie James Ponsoldt –en alza tras recibir el encargo de adaptar el best-seller "El cículo" de Dave Eggers– ha dirigido títulos bastante apañados y nada complacientes, que le sirven para reflexionar sobre la condición humana, como Asignatura pendiente, Tocando fondo y The Spectacular Now. Aquí maneja un guión del desconocido Donald Margulies, que adapta los recuerdos de Lipsky sobre su memorable experiencia con Wallace.

Aunque la cinta es algo reiterativa, una especie de continuo toma y daca entre los dos Davides –bien interpretados por Jesse Eisenberg y Jason Segel, los demás personajes son claramente secundarios–, incide con tino en la idea de vacío existencial, el hastío y la inseguridad que tanto sobrevuelan en una sociedad contemporánea que no sabe adónde agarrarse, y más aún en los círculos intelectuales. Lo que no impide intentos de interpretar la realidad, y juzgar a los otros.

Resulta interesante y muy sugestiva una idea: que nunca acabamos de conocer al otro –piénsese en el póster con una sorprendente oración de san Ignacio de Loyola que tiene Wallace en su casa–, que deberíamos estar abiertos a sus distintas facetas y no pretender agotar su personalidad dentro de las propias y casi siempre estrechas entendederas. En cualquier caso, se reconocen defectos muy humanos en uno y otro, propios de quien tiene el ego grande: susceptibilidad, juzgar sin tener todos los datos, deseo de reconocimiento, miedo a quedar mal, celos... También la curiosidad morbosa, en lo relativo a la supuesta adicción de Wallace a la heroína, que mediáticamente puede atraer más que otras que son más reales, al alcohol o a la telebasura.

También te pueden interesar
  • Comenta esta Película



    Normas de uso
    • Esta es la opinión de los internautas, no de decine21.com
    • No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
    • La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.
    • Tu dirección de email no será publicada.
    • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.

Magazine



Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para obtener datos estadísticos anónimos. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Para cambiar la configuración u obtener más información consulte nuestra política de privacidad y cookies. Saber más

Acepto