saltar al contenido principal

Asegurando que “pensaba que eran baratijas”

El autor del robo de joyas por valor de 30.000 euros en la gala de los Goya se ha entregado en la comisaría del distrito de San Blas, y ha devuelto el botín.

Se trata de un técnico de sonido al servicio de una empresa contratada por la Academia. El hombre, que ha sido arrestado, ha explicado a los agentes que vio entreabierta la puerta de la habitación donde las alhajas robadas, de la marca Suárez, estaban ocultas detrás de un monitor de la televisión.

Con semejantes medidas de máxima seguridad no resulta extraño que enseguida las descubriera. Pensó que “eran unas baratijas sin mucho valor”, quizás bisutería para utilizar en la ceremonia, y decidió llevárselas “de recuerdo”. Al parecer, se las guardó en un bolsilló, continuó trabajando, y cuando terminó el evento salió despreocupado por la puerta. Una trama criminal propia de comedias del cine español como El robobo de la jojoya.

Sin embargo, después del revuelo mediático del lunes (hasta entonces nadie se dio ni cuenta de que faltaban relojes, una sortija, pendientes y unos gemelos), comprendió que se trataba de un asunto grave. Decidió contárselo a sus jefes y acudir a la policia. Ésta ya le había investigado, puesto que pocas personas tenían acceso a ese punto de las instalaciones, así que en cualquier caso era cuestión de tiempo que dieran con él.

En realidad al no haber forzado ninguna puerta ni intimidar a nadie, y al haberse entregado, el detenido sólo se enfrenta a una pena por hurto, delito que se castiga con penas de seis a dieciocho meses de prisión. Está a punto de pasar a disposición judicial.

Compartir en Google Bookmarks Compartir en Meneame enviar a reddit compartir en Tuenti

Magazine

CALENDARIO ESTRENOS DE CINE