IMG-LOGO

Biografía

Eduardo Serra

Eduardo Serra

Eduardo Serra

Premios: 1 Festival de San Sebastián

Ganador de 1 premio

Filmografía
La promesa

2013 | A Promise

Alemania, 1912. El joven ingeniero Friedrich Zeitz entra a trabajar en la fábrica metalúrgica de Karl Hoffmeister, empresario serio y reflexivo. El buen hacer Zetz hará que vaya subiendo su consideración en la empresa, hasta el punto de pasar a ser pronto la mano de derecha de Hoffmeister. Cuando éste sufra una enfermedad que le obligue a recluirse en su casa, Zeitz será invitado primero a despachar allí con él los asuntos laborales y más tarde a trasladarse a vivir a la mansión de su jefe. Allí Zeitz conocerá a la joven esposa, Lotte, y al hijo del matrimonio. Zeitz y Lotte se sentirán instantáneamente atraídos. Un relato del vienés Stefan Zweig sirve al veterano director francés Patrice Leconte (La viuda de Saint-Pierre) para ofrecer una de sus películas más clásicas, una historia de amor que el cineasta galo modifica para derivar hacia lo más convencional lo que en Zweig tiene mucho de metafórico. Ambientada en el periodo que va desde 1912 a 1918 la historia original ofrecía un claro contraste entre la vida alemana durante el Imperio Austrohúngaro y la que iba a surgir tras la Gran Guerra. Leconte pasa sobre este aspecto de puntillas, dejando de lado ese “mundo de ayer” y su desmoronamiento, algo que Zweig magnífica con brutal nostalgia en cada una de sus obras; en su lugar, el director se centra de lleno en la sufriente historia de amor de sus protagonistas, desvinculándola quizá demasiado del tiempo en que les toca vivir, a excepción, claro, de la inevitable mención a la irrupción bélica. El guión de La promesa, escrito por el propio Leconte en colaboración con Jérôme Tonnerre, es leve y austero en trama y diálogos; una suerte de palabras cotidianas, reuniones laborales, charlas de sobremesa entre Karl Hoffmeister, su mujer Lotte y su huésped Friedrich. Pero en donde Zweig se muestra un experto, desentrañando la intimidad del corazón humano, Leconte parece encontrar un muro infranqueable, pues no es fácil trasladar en imágenes una pasión amorosa que apenas se exterioriza. Logra, sí, hacerla ver en algunos reiterados pasajes (la ópera, las escaleras, el piano, el cuadro), pero en conjunto falta mordiente, momentos que transmitan verdadera emoción. Rodado con elegancia y clasicismo, con una bella y elaborada banda sonora de Gabriel Yared, el film se ve, en fin, como una sugestiva historia de amor a tres bandas, con su indudable interés, aunque no se escapa que en otras manos quizá podría haber dado para más. Entre el reparto, hay que destacar a la magnífica actriz Rebecca Hall y a su marido en la ficción Alan Rickman.

5/10
Harry Potter y las reliquias de la muerte (2ª parte)

2011 | Harry Potter and the Deathly Hallows: Part II

Colofón de las aventuras de Harry Potter y sus amigos, basada en la serie de siete libros escrita por la británica J.K. Rowling. Todo tiene su final, y tras diez años en que las pantallas de cine han ido acogiendo las películas del joven mago con regularidad, llega el desenlace de la que ha sido probablemente las saga cinematográfica más importante de la historia. Después de Harry Potter y las reliquias de la muerte (1ª parte) –película que conviene tener fresca antes de disfrutar de esta segunda parte– Harry, Hermione y Ron prosiguen con su empeño de encontrar los horrocruxes que les faltan, para destruirles y poder acabar así con la vida de Voldemort. Entretanto, en Hogwarts se ha instalado el reino del terror con el ascenso de su nuevo director Severus Snape, asesino de Albus Dumbledore. Y por supuesto, Voldemort busca denodadamente el enfrentamiento personal con su archienemigo Harry Potter, pues sabe que si le destruye ya nadie podrá hacerle sombra y se convertirá en dueño y señor del mundo. Ante todo hay que tener en cuenta que esta película corresponde esencialmente a una conclusión, y se nota (no sólo porque tenga la menor duración de las ocho precedentes). El guión ha de leerse en sintonía con el film anterior, pues aquí la trama se desarrolla de modo absolutamente unívoco, desembocando en el único hilo argumental posible: el de la lucha final. Esto trae como consecuencia que hay muchas menos “distracciones” que en anteriores entregas, nada de hechizos nuevos, de introducción de personajes sorprendentes (aunque alguno leve hay), de grandes diálogos, de momentos de humor o relax... No, aquí sólo parece importar el material previo y eso hace pensar si, lamentablemente, no fue un craso error desdoblar en dos películas la última novela. Lo que más llama la atención de esta última parte es su oscuridad. Argumentalmente es comprensible, pues las fuerzas del mal se abaten cada vez más sobre el mundo, y parece que sólo un milagro podrá ya detenerlas, pero donde la falta de luz es más agobiante es sencillamente en el tratamiento fotográfico del portugués Eduardo Serra. Todo el metraje se desarrolla en una penumbra excesiva, de modo que a veces resulta hasta cansino mirar la pantalla, donde las imágenes siempre están en perpetua oscuridad. Por supuesto, y como era de esperar hay unos maravillosos efectos especiales, y es de justicia afirmar que la larga secuencia del ataque a Hogwarts es un espectáculo impresionantemente desde el punto de vista técnico. Por lo demás, en esta película no hay grandes alardes de los personajes, incluso Hermione y Ron tienen pocos momentos de gloria, más allá de las muestras de amor que se profesan. Aunque hay excepciones, y alguna conmovedora: muy logradas están las escenas protagonizadas por una imprevista y aguerrida profesora McGonagall (Maggie Smith), por el archiconocido y tenebroso profesor Snape (Alan Rickman) y por las heroicas apariciones del alumno Neville Longbottom (Matthew Lewis). Y hay, claro, una presencia eminente de Voldemort (Ralph Fiennes) y de Harry Potter, quien descubrirá su pasado de una vez por todas... A partir de ahora lo que falta es ver cómo se desenvolverán en el futuro los jóvenes actores Daniel Radcliffe, Emma Watson y Rupert Grint, que tendrán que emprender caminos separados. Pero eso ya es otra historia. La película, en fin, pone la guinda de despedida a una saga de ocho películas que han ofrecido una imaginería espléndida de personajes y mundos fantásticos, una creación de amplísima magnitud que, a través del mundo de la magia como excepcional metáfora, ha contado en definitiva lo más clásico entre lo clásico: la sempiterna lucha entre el bien y el mal, entre las virtudes y los pecados que pueblan el corazón y los actos humanos.

6/10
Harry Potter y las reliquias de la muerte (1ª parte)

2010 | Harry Potter and the Deathly Hallows: Part I

Tras la muerte de Dumbledore, y la caída de la ‘careta’ de Severus Snapes, las cosas están más oscuras que nunca, tanto en el mundo de los magos como en el de los muggles. La vida de Harry Potter corre serio peligro, y sus amigos están dispuestos a arriesgar las suyas para ponerle a salvo, pues saben que él es la única opción para derrotar a Valdemort. Con la ayuda de Hermione y Ron tratará de dar con los horrocruxes, pedazos del pasado de tan poderoso enemigo, cuya destrucción resulta vital. Serán herramientas poderosas en tan desigual combate las que Dumbledore ha legado a los tres amigos en su testamento. Séptima entrega de la saga Harry Potter en cine, y primera parte de la última novela de J.K. Rowling “Harry Potter y las reliquias de la muerte”, pues se ha tomado la decisión de extraer de ella dos películas. A estas alturas resulta evidente que la adaptación al cine tiene a una legión de incondicionales que irán a verla, los fans de los libros, pues con unos actores ya conocidos y una trama de la que es celosa guardián la propia Rowling, muy mal deberían pintar las cosas para que se produjera una deserción de estos espectadores. Y es claro que básicamente el film cumple, hay una cuidada producción y elementos para entretener y atrapar el interés, gracias a un libreto del guionista habitual Steve Kloves. En el haber del film está una atmósfera que sigue creciendo en oscuridad, con la escuela Hogwarts dejada en el baúl de los recuerdos y los protagonistas puestos seriamente a prueba. De modo especial Ron, con su complejo de inferioridad y sus celos –le gusta Hermione, pero cree que ella le desprecia a favor de Harry–, que le invitan a dejar a sus amigos en la estacada. Y hay pasajes logrados, como a añagaza de un conjuro que nos muestra a múltiples Harry Potter, para proteger al auténtico. Sin embargo, continúan los síntomas de agotamiento en la saga, que ya se detectaban en Harry Potter y el misterio del príncipe. El director David Yates da la impresión de ser un director ‘a las órdenes de lo que digan los jefes’, y no resulta muy imaginativo en el uso de la parafernalia de efectos digitales –véase la enésima persecución fílmica en autopista en sentido contrario, sin nada vibrante que aportar–, además de empantanarse en los pasajes en que los personajes se encuentran como perdidos, como si él mismo se hubiera contagiado de dicha desorientación. De modo que aburre. Tampoco ayudan los personajes fugaces, con los que resulta difícil empatizar, de modo que ciertas muertes no producen el deseado efecto dramático; concretamente una casi se nos comunica de pasada, de modo que a la mayoría del público le importará sencillamente un bledo. Curiosamente, si Ron adolece de complejo de inferioridad, los impulsores de este film parecen estar aquejados del complejo de película no-adulta. Así parece explicarse la introducción de una imagen amorosa, fantasía y tentación provocada por los celos de Ron, suavizada y transfigurada eso sí, para evitar protestas de los que no la vean demasiado adecuada para la saga.

5/10
Resistencia

2008 | Defiance

La verdadera historia de los cuatro hermanos Bielski, en los años de la Segunda Guerra Mundial, en la Bielorrusia que los nazis se esfuerzan por conquistar. Tras el asesinato de sus padres, con la despreciable ayuda de colaboracionistas locales, Tuvia Bielski se refugia en el bosque con sus tres hermanos, asumiendo el liderato de una pequeña comunidad judía, que irá creciendo con el paso del tiempo. La supervivencia es la meta, y el enemigo no sólo es el alemán invasor, también el gélido invierno y el hambre causan estragos. Se imponen estrictas reglas: todos deberán ocupar su tiempo y realizar tareas que redunden en beneficio del grupo, de acuerdo con su conocimiento; prohibido tener niños, en esas penosas condiciones, serían una carga insoportable; hay que atenerse a una férrea disciplina. Por supuesto, atenerse a todo ello no es fácil, y surgirán los desacuerdos. Así, Zus Bielski prefiere la lucha directa con los alemanes, y abandonará al grupo para unirse al ejército ruso como partisano, experto en actos de sabotaje.Edward Zwick director se ha convertido en un auténtico especialista en filmar películas bélicas, con el notable mérito de que las acciones de combate las pueda entender hasta el espectador menos avezado: allí están para demostrarlo Tiempos de gloria, En honor a la verdad y El último samurái. El film que nos ocupa también logra incluir vibrantes escenas guerreras, como la del bombardeo del bosque, o la del grupo de soldados atrapado entre dos fuegos; la del ataque nocturno de un puesto alemán, con planos breves y ralentizados de un modo muy original, sorprende positivamente. Sin duda que la pericia del director de fotografía Eduardo Serra y la partitura musical con mucho violín de James Newton Howard contribuyen, y mucho, al buen resultado de los pasajes de guerra.Pero no sólo de buenos momentos de acción bélica vive el género, y Zwick y su coguionista Clayton Frohman saben además construir una historia razonable y humana, evitando las concesiones que podrían rebajar la realidad de que la guerra es un completo horror, que embrutece y degrada. Es cierto que al principio la larga narración avanza con un tono algo frío, poco emotivo, y que los hermanos se introducen de modo algo brusco. Pero poco a poco se van perfilando los mimbres de una historia que, aunque algo cansina, es sólida. Así, se pinta a los personajes y los dilemas que deben arrostrar, sobre todo a los tres hermanos con mayor presencia, los mentados Tuvia y Zus -Daniel Craig y Liev Schreiber, que están bien, sabiamente contenidos-, más Asael -Jamie Bell-. Y con verismo, se incluyen situaciones en que puede la sed de venganza sobre otras actitudes tan necesarias como el perdón y la compasión; a la hora de ejercer el mando, se toman decisiones muy crueles, que incluyen la muerte, y también se producen momentos en que las fuerzas flaquean; lo referente a la no-procreación tiene el contrapunto de un impactante caso límite, que introduce la necesaria humanidad en una norma muy cuestionable; la fe del elegido pueblo judío convive con la desesperanza, reflejada en la triste oración del rabino. También, con unas pocas pinceladas, las justas, se apuntan las relaciones amorosas que protagonizan los hermanos.

6/10
Una chica cortada en dos

2008 | La fille coupée en deux

La razón de que la chica a la que alude el título esté ‘cortada en dos’ es que se divide entre dos amores. Gabrielle Deneige (cuyo apellido ‘de nieve’ parece una metáfora relativa a que se trata de una joven inocente y pura) trabaja como mujer del tiempo en una cadena televisiva de Lyon. Se ha enamorado de ella locamente Paul Gaudens, joven caprichoso y desequilibrado, heredero de una importante industria farmacéutica, pero sin ocupación aparente, pues no se encarga personalmente de dirigir sus propios negocios. Gaudens no puede aceptar que Gabrielle le rechace, por lo que su actitud es agresiva, próxima al acoso sexual. Por su parte, Gabrielle en principio sólo piensa en Charles Saint-Denis, un famoso escritor que le deslumbra con su brillantez, y que se convertirá en su amante ocasional, a pesar de que se trata de un hombre casado. Claude Chabrol, uno de los decanos del cine francés, dirige a buen ritmo. Recogió merecidos elogios por Borrachera de Poder, sobre una juez que investigaba un asunto de corrupción. En su siguiente trabajo, regresa a la especialidad de la casa, pues se trata de una disección de la decadencia moral de la sociedad occidental, en forma de thriller dramático, que se desarrolla en un entorno de provincias, como ocurre en otras de sus películas –En el corazón de la mentira, Gracias por el chocolate, La flor del mal–. Como en aquellas, también tiene en esta ocasión una importante presencia una familia burguesa que oculta algún secreto escabroso del pasado y que le sirve al director para criticar a esta clase social que en realidad es la suya propia, obsesionada por mantener las apariencias. Esta vez también describe otras dos familias muy diferentes, la del escritor, que vive sólo con su esposa en una felicidad superficial, pero que en realidad es infiel, y la de la chica del tiempo, hija de madre soltera. Curiosamente, éstas últimas, la madre y la hija, parecen las más alegres.  Esta vez, el cineasta parisino confiere un carácter alegórico a esta historia que parece un microcosmos sobre la moderna sociedad, con una joven cándida arrastrada a la inmoralidad por su relación con dos personajes muy representativos de la Europa actual, el maduro hecho a sí mismo elegante, que esconde todo tipo de depravaciones, y el joven más pasional y directo, que ha nacido con la vida resuelta, pero enajenado y sin muchos horizontes vitales. Aprovecha la ocasión Chabrol a un nivel más secundario para elogiar la vida en un sitio apartado, lejos del bullicio de la gran ciudad, y para arremeter contra los artistas, el mundo de la cultura y los medios de comunicación, que conoce muy bien. La secuencia del entrevistador televisivo que tras una mediocre entrevista le pregunta al escritor si aspira a ganar un premio que en realidad ya le dieron, parece inspirada en la propia vida de Chabrol. Sin ser tan brillante como las obras mayores del autor de La ceremonia, ni como su anterior film, Chabrol imprime un enorme nivel a su trabajo. Con una gran economía de medios, describe a sus personajes con tantos matices que son únicos –el escritor que recurre constantemente a la cita de frases célebres para desconcertar a sus conocidos, el joven envidioso a pesar de que lo tiene todo, la chica bienintencionada y responsable, capaz de caer en lo más bajo por amor, etc.–. Parte de un guión sólido, que dosifica de forma modélica los detalles de la historia, coescrito por él mismo con Cécile Maistre, que hasta ahora solía trabajar con él como primera ayudante. Al parecer, el relato se inspira en un suceso acontecido en el siglo XIX, y que recogió Richard Fleischer en el film El trapecio rojo, de 1955. Su puesta en escena es deslumbrante, con hallazgos de maestro, como la confesión de la madre de Paul, encuadrada de tal forma que parece estar escondiéndose de la cámara, como si le avergonzara lo que está contando. Como siempre, Chabrol saca lo mejor de unos actores selectos, aunque esta vez no está presente como es habitual en su cine Isabelle Huppert (que hubiera  sido la perfecta madre de Paul, pero probablemente no le ofreció el papel porque es muy secundario). Sí que aparece otro de sus habituales, Benoît Magimel (Paul) que sale airoso del papel más difícil y François Berléand, un peso pesado, que en Borrachera de poder era el empresario encarcelado. También le saca partido a Ludivine Sagnier, que está haciendo carrera desde que llamó la atención de la crítica  en Swimming Pool.

6/10
Fados

2007 | Fados

El cineasta español Carlos Saura prosigue por su particular itinerario musical, iniciado con Sevillanas y continuado con Flamenco, Tango e Iberia. En este caso acerca a los espectadores el mundo doliente del fado, un estilo de música nacido en Portugal, que se caracteriza por su sentimiento exacerbado, intimista y personal, de modo que el canto prácticamente se convierte en lamento, en arte de la pena y la nostalgia, con cierto sentido fatalista y existencial. Su correspondencia con el flamenco es innegable. Una tras otra se van desplegando en la pantalla diferentes piezas, interpretadas por artistas señeros, cantantes y virtuosos del baile, como Mariza, Camané, Lila Downs, Chico Buarque, Carlos Do Carmo, Lura, Argentina Santos, etc. Las diferentes clases de fado se entrelazan también con algunos homenajes a los gigantes de este arte, como la primera fadista de la historia, Maria Severa (1820-1846), o los más recientes Amália Rodrigues y Alfredo Marceneiro, de los que se recogen imágenes de películas antiguas o grabaciones caseras. Al margen de la música propiamente dicha, que puede gustar más o menos –aunque si uno decide entregarse al juego de escuchar y contemplar sin duda quedará “tocado”–, la realización técnica de la película es admirable. Carlos Saura se ha convertido en un experto en este tipo de filmes, rodados en interiores, con una fotografía, una escenografía y un montaje cuidados hasta el mínimo detalle. Y algunas escenas son de una absorbente belleza, como en el tema interpretado por el gran Caetano Veloso, cuya composición fotográfica y espacial, tan sobria y visual, te deja con la boca abierta, o en el tema de fado flamenco, interpretado a dúo, con cadencia y compenetración perfectas.

6/10
Diamante de sangre

2006 | Blood Diamond

En sus teorías sobre el montaje, Eisenstein hablaba de estimulantes estéticos agresivos, es decir, de usar imágenes impactantes, para que el espectador no pueda olvidar el mensaje de la película. Conoce sin duda este principio básico del maestro ruso el artesano Edward Zwick, autor de películas valiosas como Tiempos de gloria, Leyendas de pasión, En honor a la verdad o El último samurái. Esta vez Zwick se ha propuesto usar el potencial de una superproducción de Hollywood con un fin loable: concienciar a los espectadores de todo el mundo del sufrimiento que provocan los conflictos derivados del comercio internacional del diamante, sobre todo en la década de los 90, en el marco donde transcurre la acción, la guerra civil que asoló Sierra Leona. Solomon Vandy, un apacible pescador de Sierra Leona, es separado de su familia por el ejército rebelde, que le obliga a trabajar en los campos de diamantes. Vandy logra escapar, tras haber enterrado un gigantesco diamante de color rosa que ha encontrado. Entretanto su pequeño hijo ha sido reclutado por los rebeldes para que combata junto a ellos. Solomon no duda en internarse en el frente bélico, en busca de su vástago, con ayuda de Archer, un blanco, mercenario de Zimbaue que trafica con diamantes y al que sólo parece motivarle el dinero que ganará con el diamante de Solomon. Para reforzar su mensaje, Zwick no escatima detalles escabrosos y estremecedores a la hora de mostrar muertes y torturas. Si sus planos de miembros amputados son brutales, más duras resultan las secuencias de los niños de la guerra, adoctrinados para odiar y usar armas de fuego como autómatas, contra un enemigo que a veces puede ser su propia familia. La película también muestra el abandono de las regiones más pobres de África, y apuesta por la familia como ámbito idóneo para superar situaciones extremas. DiCaprio vuelve a demostrar que no es sólo la estrellita de moda, sino también un actor valioso, en su papel de traficante de armas, tan cínico como insensible, que poco a poco se va humanizando. No le va a la zaga Djimon Hounsou, que confirma su talento tras el film En América, ni tampoco la actriz Jennifer Connelly, a pesar de que su papel de periodista es bastante breve.

7/10
Borrachera de poder

2006 | L' ivresse du pouvoir

Jeanne Charmant Killman es la juez instructora de un importante caso de escándalo financiero, por el que ha ordenado el ingreso en prisión de Humeau, el presidente de un potente grupo industrial. Ella, casada y sin hijos, es una profesional rigurosa, implacable, y como un témpano de hielo. Está deseando que su investigación permita la condena de un buen puñado de delincuentes de guante blanco, pero las ramificaciones del caso, que salpican a empresarios y políticos de altísimo nivel, pueden hacerle la tarea muy complicada. Por otro lado su marido Philippe se siente ninguneado, ella sólo parece prestar atención a su caso, y a un suave humor irónico, que siempre le acompaña, y que entiende muy bien su sobrino Felix, un 'bon vivant' que vive temporalmente con el matrimonio. Estamos ante un film típicamente chabroliano, con ese aire gris tan suyo, que le sirve para fustigar a la pequeña burguesía y a los poderosos. A estas alturas el veterano Claude Chabrol parece capaz de hacer cine con los ojos cerrados. Aquí maneja a la perfección los mecanismos narrativos, el pasar de los interrogatorios a los escenarios íntimos como el domicilio de la juez. Igual te planta un perfecto plano secuencia al inicio para mostrar la detención de Huneau, que juega con el campo y contracampo en los interrogatorios, o muestra a los personajes en el mismo plano en las escenas del hogar. Acierta al abordar el tema de la corrupción política y empresarial, y sabe dosificar algunos elementos de suspense, el atentado (¿o no lo ha sido?) contra Jeanne, o las zancadillas que ella encuentra en su camino, como la asignación de una juez ayudante, que esperan le saque de sus casillas. Isabelle Huppert trabaja por séptima vez para Chabrol, y le entrega a éste lo que espera, el personaje de alguien implacable, dura, muy dura, pero que en algún momento es capaz de mostrar, levemente, compasión. Los demás personajes, secundarios, están muy bien, y destaca sobre todo François Berleand, como el hombre en prisión que se va desfondando. La escena de su salida de la cárcel es una perfecta conjunción de la maestría de un gran director y un estupendo actor.

7/10
Nunca digas nunca

2005 | Il ne faut jurer... de rien!

Francia, tras las revoluciones de 1830. Van Buck es un comerciante que intenta sacar adelante su negocio, unos grandes almacenes en expansión. Convencido de que un toque aristocrático en su familia, daría una mayor respetabilidad a la empresa, decide convencer a su sobrino, Valentin, para que se case con una joven baronesa, de familia venida a menos. Pero Valentin es un mujeriego desastroso, sólo interesado por el juego y los burdeles, que se resiste a sentar la cabeza. La presencia de Gérard Jugnot al frente del reparto hacía presagiar una película entrañable, como Los chicos del coro y Monsieur Batignole. Por eso resulta bastante decepcionante el tono chabacano de esta comedia de época. Comparte el tema central de películas como El gatopardo, es decir, el ascenso de la burguesía y la crisis de la aristocracia, pero en realidad el punto de partida sirve sólo como excusa para una comedieta de humor simplón. Queda de esta forma bastante desaprovechada la excelente ambientación de época, que da a entender que se trata de una producción de presupuesto más o menos holgado.

3/10
Confidencias muy íntimas

2004 | Confidences trop intimes

William recibe un buen día en su despacho la visita de una desconocida, que comienza a contarle sus problemas matrimoniales. La mujer, Anne, se ha equivocado de puerta, y ha tomado por psiquiatra a un asesor fiscal. Lejos de deshacer el error, William queda fascinado por la mujer, y le da cuerda. Tras un par de visitas Anne advierte que su interlocutor no es el que pensaba; pero ha encontrado ya un confidente al que confiar sus cuitas. El cineasta francés Patrice Leconte no suele defraudar, aunque sus historias pueden ser arduas y tortuosas. Ésta tiene un punto de partida interesante, y si bien las divagaciones sexuales rayan en algún momento lo obsesivo, acierta al apuntar que muchas comeduras de coco del personal se resuelven, no en el diván del psicoanalista, sino teniendo amigos que nos aprecien, con los que compartir una mutua confianza. Excelente el trabajo de Sandrine Bonnaire y Fabrice Luchini.

6/10
Beyond the Sea

2004 | Beyond the Sea

Proyecto largamente acariciado por Kevin Spacey (diez años le supuso su gestación), en el que actúa, canta, baila, escribe el guión, dirige y produce. Se trata de un biopic del cantante Bobby Darin (1936-1973), nacido en Nueva York como Walden Robert Cassotto, que pese a una enfermedad se convertirá en encarnación del sueño americano: discos exitosos, esposo de la actriz Sandra Dee, y candidato al Oscar en 1963 por su papel secundario en El capitan Newman. La estructura narrativa del film resulta ciertamente original. Bobby Darin está dirigiendo una película sobre su propia vida, y con un toque surrealista, el actor que le interpreta de niño le interpela acerca de los acontecimientos principales de su biografía, obligándole a bucear en busca de la verdad. Y es que “con la verdad, nunca te equivocas”, como escuchó decir durante la infancia a su madre, palabras que alcanzarán su sentido pleno en un momento especialmente revelador. Spacey entrega una película agradable de ver, con los números musicales y las canciones muy bien seleccionados e introducidos. Aunque retrata las dificultades matrimoniales, saca a la luz dolorosos secretos familiares, o se asoma a una conciencia social manifestada en su oposición a la guerra de Vietnam, hay un esfuerzo consciente por evitar las aristas e impregnar la narración de un aire mágico. Lo que convierte el conjunto en vaporoso, no acabamos de conocer al personaje. Bobby Darin vive, viene a decir Spacey; aunque para muchos sea un desconocido sus canciones, su arte, perduran. El actor lleva bien su protagonismo absoluto, y le arropan a la perfección Kate Bosworth (tiene encanto la escena de la noche nupcial), Caroline Aaron (la hermana), Bob Hoskins (el cuñado) o su alter ego infantil, William Ullrich.

6/10
La dama de honor

2004 | La demoiselle d'honneur

Disección de la pequeña burguesía, thriller de influencias hitchcockianas, ritmo narrativo moroso, son algunos de los lugares comunes que adornan cualquier comentario de una película de Claude Chabrol. La que nos ocupa no es una excepción. Describe la pasión amorosa de Philippe, cuando conoce a la bella Senta, que va a ser dama de honor en la boda de su hermana. Aquello parece amor a primera vista, pero cuando se sumergen de lleno en una relación que mantienen en secreto, ella, bastante rarita, propone como demostración del afecto que se profesan, que cada uno cometa el asesinato que le gustaría realizar al otro. Suena a juego perverso de la imaginación y nada más, pero… El cineasta galo adapta en esta ocasión una novela de Ruth Rendell, que se diría pariente más o menos próxima de Extraños en un tren, de Patricia Highsmith. Nuevamente exhibe su dominio de la narración cinematográfica y de la construcción de personajes, con su típico grado de morbo, que hace que el espectador se considere testigo no invitado de lo que se cuenta.

4/10
La joven de la perla

2003 | Girl with A Pearl Earring

Adaptación de la novela homónima de Tracy Chevalier, que imagina el posible origen del cuadro “La chica de la perla” de Vermeer. El film transcurre en la Holanda del siglo XVI, cuando la joven Griet (Scarlett Johansson) deja la casa paterna para servir en casa del pintor (Colin Firth). Es una chica educada en un estricto protestantismo, espabilada (p. ej. al regatear en el mercado), recatada y celosa de su virtud. Dentro de su escasa educación admira los cuadros del maestro, y se le adivina una sensibilidad. El mismo maestro queda cautivado por ella cuando la ve iluminada en su estudio, garabateando en una ventana empañada. Vermeer deberá conciliar los deseos de su suegra para que pinte un cuadro inspirado en la joven, para un potentado y vicioso cliente, con los celos de la esposa, que no debe saber que está trabajando en ese cuadro. Entretanto, la sirvienta empieza a salir con el hijo del carnicero. Hermosa película, pelín académica y preciosista, pero de maravillosa fotografía de Eduard Serra, que reproduce muchos cuadros de Vermeer de modo asombroso, sin caer en el empalago. Narrada a modo de cuento, con trama mínima, el film responde al enigma de por qué una joven de baja extracción social llevaría unos prociosos pendientes de perlas. El film habla del modo en que surge la inspiración, y de la tragedia íntima de Vermeer, que ya casado, encuentra un alma gemela, capaz de entender su arte, en su criada. Ella es una verdadera musa, que transmite una intensa vida interior, aunque al tiempo Vermeer es consciente de la imposibilidad de su amor por Griet. Y en ese drama se debate, como muestra bien el muy expresivo Colin Firth.

7/10
La flor del mal (2003)

2003 | La fleur du mal

Un matrimonio. Él tiene una hija, y ella un hijo, de matrimonios previos. Ella se presenta a alcaldesa de su pueblo. Pertenecen a una familia de rancio abolengo, pero con un suceso escabroso del pasado que aún pesa. E ironías del destino, parece que la historia está condenada a repetirse en el presente. Claude Chabrol ofrece uno de sus típicos filmes, de relaciones peligrosas con gotas de suspense, que le sirve para hacer el ácido retrato de una burguesía escasa de principios. Hasta cuatro miembros de la familia del cineasta aparecen en los títulos de crédito.

4/10
Rue des plaisirs

2002 | Rue des plaisirs

Paris, año 1940. Petit Louis (Patrick Timsit) es un trabajador de mantenimiento en un burdel. Está enamorado de Marion (Laetitia Casta), una joven prostituta cuyas aspiraciones son encontrar a un hombre bueno y mejorar su carrera como cantante. Louis decide ayudarla a pesar de sentir algo por ella y tras varios intentos encuentra a Dimitri (Vincent Elbaz), el mejor candidato hasta la fecha. El problema es que no conocen mucho acerca de él y su extraño pasado. El largometraje de Leconte no es uno de los más conocidos ni apludidos por el público. Entre la historia que no engancha y Laetitia Casta que ni apasiona ni es creíble, convierten este relato es una experiencia vacua y de escaso interés.

4/10
La viuda de Saint-Pierre

2000 | La veuve de Saint-Pierre

1850. Saint-Pierre, una isla francesa próxima a Canadá. Un tipo comete un asesinato y es condenado a muerte. Como en la isla no hay guillotina ni verdugo, la sentencia no puede cumplirse. Mientras se aguarda solución de Francia, la mujer del capitán que custodia al preso le trata con humanidad. Él, conmovido por el cariño de ella, comienza un proceso de regeneración, hasta el punto de que es apreciado por todos los habitantes de la isla. ¿Por todos? Ésa es la cuestión. Buena muestra de cine francés. La ambientación es perfecta y la historia interesa de principio a fin. Además, el reparto es de primera: Juliette Binoche (que ganó el Oscar por El paciente inglés) y Daniel Auteuil. La peli ataca la pena de muerte: si uno puede cambiar y arrepentirse de su culpa, ¿no debería tener una segunda oportunidad? La misma Juliette Binoche se pregunta: “¿Quién decide sobre la vida o la muerte de un hombre? ¿De dónde vienen esos poderes?” Y se responde: “Mi compasión innata hacia el hombre me hace insoportable la idea de la pena de muerte.”

7/10
Pasión por vivir

2000 | Passion of Mind

A Martha le ocurre algo muy extraño. Viuda, vive en la campiña francesa con sus dos hijas. Pero por las noches, mientras duerme, vive otra vida: se convierte en Marie, una agresiva agente artística que reside en Nueva York. En un momento dado, el amor irrumpe en ambas vidas. El problema es: ¿cuál de las dos vidas es la auténtica? El director de la peculiar película Ma vie en rose ha tratado de hacer un vehículo que permitiera recuperar a Demi Moore la estrella perdida (sus últimos films no es que hayan sido un exitazo de taquilla que digamos). Hay que reconocer al film su lograda atmósfera mágica, y una historia que se sale un poco de lo habitual.

4/10
El protegido

2000 | Unbreakable

David es el único superviviente de un trágico accidente de tren. Lo que cabe calificar de milagroso, quizá lo sea, por qué no. ¿Tiene David un don, como los superhéroes de los cómics? ¿Es Elijah el “profeta” que le ha reconocido tras vislumbrar varias “señales”? Son interrogantes que asaltan a un David sumido en una profunda crisis personal. Sobre él planean la posible separación de su mujer, y la mirada perpleja de su hijo adolescente, que necesita el apoyo sólido de un padre, creer en él. Tras El sexto sentido el director M. Night Shyamalan nos conduce a otra historia de ribetes sobrenaturales, repleta de sorpresas. Contar lo normal entreverado con lo extraordinario, ése es el don como narrador de Shyamalan. Eduardo Serra, el director de la fotografía, asegura que Shyamalan le subrayó que “la película habla sobre todo de personas, de la relación entre un hombre, una mujer, y su hijo”. Se nos puede mostrar algo tan peculiar como un presunto chiflado (estupendo Samuel L. Jackson), empeñado en que David (un no menos estupendo Bruce Willis) es un superhéroe. Puede estar sembrado el film de momentos inquietantes (¡qué gran creador de atmósferas es Shyamalan!), como los del accidente, la caída por la escalera del metro, la irrupción en la casa asaltada por un criminal, la caída a la piscina. Pero todo ello está atravesado por una corriente eléctrica de normalidad que humaniza la historia, hasta hacer creíble lo increíble. ¿Quién no conoce una familia con problemas? O mejor aún, ¿quién no ha pasado personalmente por alguna dificultad? Shyamalan aborda el tema de la comunicación de uno con los suyos de un modo atractivo. Por ser algo que a cualquier espectador atañe, en mayor o menor medida, la cuestión podía abordarse de modo anodino, sin conseguir despertar el interés. Al unirla el director con un tema más amplio –David tratando de encontrar su sitio en el mundo, de conocerse tal y como es–, lo ordinario pasa a convertirse en algo extraordinario, que merece la pena ser observado.

8/10
Más allá de los sueños (1998)

1998 | What Dreams May Come

Chris (formidable Robin Williams) ha jurado amor eterno por su esposa Annie. No quiere separarse de ella nunca. Pero llega uno inevitable: la muerte. Chris pasa de este mundo al otro, y se encuentra en un paraíso con la forma de uno de los hermosos cuadros pintados por su mujer. Pese a lo maravilloso que es el cielo, la fuerza de su amor lleva a Chris a iniciar una búsqueda inasequible al desaliento, de nombre Annie. Pocos filmes tratan de la muerte de modo tan directo y hondo. Acostumbrados a una media de 4 cadáveres por película, no nos planteamos: ¿qué fue de esos personajes?, ¿adónde han ido a parar?, ¿acabó la vida para ellos?. De esto y más trata Más allá de los sueños, film valiente, difícil, fascinante. A la medida estructura se añade una emotiva historia romántica, y algún detalle de humor que alivia la seriedad de lo tratado. Sería un error juzgar la visión de la eternidad del film desde una ortodoxia pura y dura. Vincent Ward dirigió antes The Navigator. Una odisea en el tiempo, original película sita en la Edad Media, donde un niño, para salvar a la humanidad de la peste, debe coronar una catedral con una cruz; y Mapa del sentimiento humano, interesante peregrinaje espiritual. Aquí, con una novela de Richard Matheson, explora conceptos universales: muerte; retribución, premio o castigo, por las obras que uno realiza; amor a los seres queridos; y, cómo no, dolor y felicidad, extremos no tan lejanos como podría pensarse. Recuerda la exposición del amor humano a la fuerza y desgarro de la estupenda Tierras de penumbra. Y es muy sugerente la idea de que cada uno se crea su propio infierno o cielo (y habría que añadir purgatorio, pues aunque no se la llame así, ésa es la situación en que se halla uno de los personajes). En cambio, Ward opta por no abordar las relaciones del hombre con Dios: ¿un tema para otra película?

6/10
Las alas de la paloma

1997 | The Wings of the Dove

A principios de siglo la hija de un pobre viudo drogadicto es acogida por su millonaria tía. Se apasiona por un periodista de segunda fila, que no es de su clase. De modo que urde una trama para que él enamore a una joven rica y mortalmente enferma: si logra su fortuna, podrán casarse en el futuro. Las intrigas de salón de la novela de Henry James son adaptadas con esmero por Iain Softley. Destaca Helena Bonham Carter, que tuvo una merecida nominación al Oscar.

6/10
Jude

1996 | Jude

Adaptación de la novela de Thomas Hardy, sobre el tormentoso romance entre un joven y su prima en la Inglaterra del XIX. Los temas tratados se muestran desde una perspectiva reflexiva y trabajada. Lo mejor son los rasgos psicológicos de los personajes, todos ellos muy bien interpretados por un excepcional elenco de actores del que destaca Kate Winslet (Sentido y sensibilidad, Titanic). Jude Fawley (Christopher Eccleston) es un joven picapedrero muy inteligente que sueña con estudiar en la universidad. Tras un breve e infeliz matrimonio se traslada a Christminster, donde conoce a su prima Sue, de la que se enamora perdidamente. Su ilícita unión les obligará a cambiar continuamente de trabajo y domicilio.

6/10
Cómicos en apuros

1996 | Les grands ducs

Un incompetente, un seductor y un amnésico. Este curioso trío de cómicos trata de sacar adelante un espectáculo con el improbable nombre de “Scoubidou”. Humor a la francesa.

4/10
La desaparición de Finbar Flynn

1996 | The Disappearance of Finbar

Finbar era un joven de suburbio de una población irlandesa, cuyos amigos creían que tenía madera de futbolista. Pero un día simplemente desapareció. Pasado el tiempo su amigo Danny va a intentar dar con él, peripecia que le lleva hasta Escandinavia, a los hermosos parajes de Laponia.Curiosa película sobre la amistad, con fotografía de Eduardo Serra de hipnótica belleza. Hay poesía y aventura, pero a la vez un subrayado de lo desnortados que están los protagonistas, con importantes carencias afectivas.

5/10
Los comediantes (1995)

1995 | Funny Bones

Tras fracasar en Las Vegas, un humorista decide volver al pueblo británico donde comenzó su padre, veterano en la profesión. Inteligente comedia que hasta ahora es el último trabajo para la pantalla del mítico Jerry Lewis.

6/10
El perfume de Yvonne

1994 | Le parfum d'Yvonne

Años 50 del siglo XX. Tres personajes entrecruzan sus vidas y sus amores durante un verano, en una bella zona lindante con un lago situado entre Suiza y Francia. Entre ellos sólo existe la atracción de los cuerpos más allá de otros aspectos de sus vidas. El director galo Patrice Leconte (Mi mejor amigo) da rienda suelta una marea de erotismo y de sensualidad en esta adaptación de una novela de su paisamo Patrick Modiano.

3/10
Mala fama

1994 | Grosse fatigue

Michel Blanc, un conocido actor, ve cómo su vida se trastoca por la llegada de un doble que intenta suplantar su identidad: personas que le acusan de cosas que no ha hecho, gente que lo odia sin motivo aparente... Su fama se convierte en una pesadilla que le impide llevar una rutina normal.  Comedia francesa que obtuvo el premio al mejor guion en Cannes. Original historia en la que unos actores franceses hacen de ellos mismos.   

5/10
La maté porque era mía

1993 | Tango

Un tipo quiere mucho a su mujer, pero eso no le impide engañarle con otras mujeres. El remedio para no hacerla sufrir es matarla... Disparatada comedia negra de Patrice Leconte, con reparto de campanillas.

3/10
Mapa del sentimiento humano

1992 | Map of the Human Heart

Un anciano esquimal, hijo de padre blanco, recuerda su vida desde que, siendo niño, trabó amistad con un piloto canadiense trazador de mapa, que le llevó a un hospital en Montreal cuando estuvo aquejado de tuberculosis. Allí el chico tuvo un encuentro con la civilización que le marcó profundamente, además de que se enamoró de una chica india. Luego las vidas del esquimal, el piloto y la chica se separaron, hasta que se produce el inesperado reencuentro, en plena Segunda Guerra Mundial. El neozelandés Vincent Ward es un cineasta inclasificable, como demostró en su subyugante The Navigator. Una odisea en el tiempo. Aquí maneja de nuevo de modo deslumbrante los recursos estéticos, aunque su punto de vista resulta más deprimente, su "mapa del sentimiento humano", símbolo tomado de la profesión del cartógrafo, fija su mirada de modo excesivo en las bajezas del corazón, en lo relativo a la sexualidad y la violencia. Destaca la escena del bombardeo de Dresde.

6/10
Lapse of Memory

1992 | Lapse of Memory

Después de un grave accidente un joven tiene que reunirse con un psiquiatra pues ha perdido la memoria. Con su ayuda irá descubriendo fragmentos de su pasado que había olvidado, como el repentino cambio de residencia que tuvo que hacer su familia. Segunda película que se hace en base a la novela de Robert Cormier "I am the Cheese". La primera cinta se hizo en 1983 y contaba en el reparto con la entonces desconocida Cynthia Nixon.

6/10
El marido de la peluquera

1990 | Le Mari de la Coiffeuse

Antoine es un hombre obsesionado por las peluqueras desde muy niño, cuando frecuentaba la peluquería local atraído por la bella mujer que la atendía, y seducido por la sugestiva forma en que esta mujer se le acercaba, su amabilidad y su voz dulce y pausada. Se imaginaba que su marido, probablemente, sería el hombre más afortunado y feliz del mundo. Desde ese momento, se hizo la promesa de que algún día se casaría con la peluquera. Muchos años después, ha perdido el contacto con aquel amor de su infancia, pero descubrirá a una mujer similar, Mathilde, de la que se enamora tras un corte de pelo. Poco tiempo después se casan y ella se convierte en su confidente, amante y en el estímulo que le mantiene vivo. Su vida parece ir tranquila hasta que aparecen los primeros problemas. Uno de los títulos más exitosos del cine francés, que lanzó internacionalmente a Anna Galiena, una actriz que en este papel se encuentra en su salsa, y que posteriormente protagonizó títulos como Jamón, jamón. Junto a ella, Jean Rochefort representa de forma notable al ciudadano medio francés. Patrice Leconte (La maté porque era mía) consiguió una obra sensual, aderezada con una magnífica banda sonora del compositor habitual de Peter Greenaway, Michael Nyman (El vientre del arquitecto, El piano).

4/10
Mientras haya mujeres

1987 | Tant qu'il y aura des femmes

Sam, guionista de cine con problemas económicos, es un mujeriego, incapaz de decidirse por una de las tres mujeres de su vida. Amena comedia francesa, escrita y dirigida por Didier Kaminka.

4/10
Golpe de especialistas

1985 | Les spécialistes

Paul Brandon (Bernard Giraudeau) está acusado de asesinar a unos policias. Stéphane Carella (Gérard Lanvin) es un estafador. Ambos cumplen condena y están temporalmente encadenados el uno al otro. Al escapar llegan a una granja regentada por Laura (Christiane Jean). A partir de este momento comenzarán una serie de aventuras. Entretenida película con acción, persecuciones y humor. Patrice Leconte engancha al espectador con un buen ritmo y una trama bien narrada que se va complicando a medida que avanza.

5/10

Últimos tráilers y vídeos