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Biografía

Fernando Velázquez

Fernando Velázquez

Fernando Velázquez

Premios: 1 Goya

Goya
2017

Ganador de 1 premio

Filmografía
Ofrenda a la tormenta

2020 | Ofrenda a la tormenta

Adaptación de la novela que cierra la trilogía del Baztán de Dolores Redondo, que sigue las investigaciones policiales de la inspectora Amaia Salazar, que resultan estar muy imbricadas con su pasado familiar. Tal vez sobre el papel Ofrenda a la tormenta fuera una obra emocionante, que atara todos los cabos típicos de una novela policíaca. Pero en la pantalla se confirma el deslizamiento, cuesta abajo y sin frenos hacia el caos y lo convencional, que ya apuntaba Legado en los huesos. Lo que es una verdadera pena, porque en la primera entrega, El guardián invisible, Fernando González Molina apuntaba maneras para manejar el thriller, y el esfuerzo de producción es notabilísimo, da gusto ver el empaque de una película española que nada tiene que envidiar en este apartado a producciones estadounidenses de este corte. Teóricamente la madre de Amaia está muerta, y bien muerta, las aguas del río Baztán se llevaron a Rosario para siempre. Aunque la inspectora, que salvó in extremis a su bebé, no lo tiene tan claro, algo le dice que sigue viva. Entretanto el caso de una bebé con síntomas de haber sido asesinada por asfixia resulta ser la punta del iceberg de una serie de extraños sucesos ocurridos en el valle, y que ponen alerta a Amaia y a todos su equipo de la policía foral de Navarra. Pero su obsesión pone en peligro la relación con James, que debe viajar a Inglaterra para atender a su padre enfermo, y siente que se está distanciando de Amaia. Luiso Berdejo vuelve a ocuparse de la adaptación de la novela, pero González Molina no logra evitar que la narración fluya torpemente, acumulando idas y venidas investigadoras, sin excesiva gracia, con personajes que aparecen esporádicamente, como el padre Sarasola. La relación con el juez Markina deriva a lo que el espectador con menos imaginación del mundo puede suponer, y ello se propone cayendo en el más puro cliché. Incluso una muerte inesperada que afecta duramente a la inspectora se trata cayendo en excesos dramáticos para los que no hemos sido preparados –una pena que Marta Etura no tenga un buen guía para su papel–, ya que la relación con el personaje difunto no está trabajada, ni tampoco se nos ha dado demasiada información sobre él, de pronto, sin que venga a cuento, descubrimos su homosexualidad. De modo que sólo el público incondicional se dejará contagiar por el misterio y las sorpresas de crímenes sórdidos y desenterramiento de cadáveres, el resto pensará tal vez conmigo, que se ha desaprovechado una magnífica oportunidad de entregar una buena trilogía, “redonda”, del género policíaco.

3/10
Patria

2020 | Patria | Serie TV

“Patria” de Fernando Aramburu es quizá la novela española más exitosa de los últimos años, con permiso de otros renombrados autores... patrios. Porque no sólo se ha convertido en un best-seller, y en el libro que había que leer, sí o sí, sino que ha logrado concitar una práctica unanimidad en los elogios, que reconocen un equilibrio, a priori imposible, a la hora de recoger la realidad del terrorismo asesino de ETA y el modo en que ha fracturado a la sociedad, de un modo especial a la del País Vasco. Con estos precedentes, su conversión en miniserie televisiva de la mano de HBO, suponía un “más difícil todavía”. Porque ahora se trataba no solo de lograr lo mismo que la novela, y no traicionar por tanto su espíritu, sino también de estar a la altura, y resistir las siempre odiosas comparaciones. O sea, de no ser simplemente un producto de amplio presupuesto, pero hueco y sin alma. Afortunadamente Aitor Gabilondo, con experiencia serial con títulos como El príncipe y Vivir sin permiso, se ha aplicado en la fidelidad al original, jugando de este modo su mejor baza, nada de experimentos locos que reinventen o reinterpreten la novela de Aramburu. La trama transcurre en torno a dos tiempos y dos familias de un pueblecito del País Vasco. Txato y Joxian son buenos amigos, compañeros de partidas de cartas, y de salidas ciclistas por la carretera. El primero es un pequeño empresario, el otro obrero metalúrgico. También son buenas amigas sus esposas, Bitori y Miren, amas de casa y mujeres de iglesia. Txato y Bitori tienen dos hijos, Javier, que aspira a ser médico, y Nerea, que estudia derecho en Zaragoza. Mientras que Joxian y Miren son padres de tres hijos, Joxe Mari, que se mueve en ambientes abertzales muy radicalizados, Gorka, escritor con sensibilidad artística, y Arantxa, a la que un ictus le cambiará la vida. La relación de unos y otros queda trágicamente marcada por el asesinato de Txato a manos de ETA, una tragedia imposible de superar, porque deja profundas heridas de difícil cicatrización. Todos los afectados se disgregan, con el paso de los años, pero el anuncio de que la banda terrorista ha decidido renunciar a la violencia impele a Bitori a volver al pueblo del que se fue tras el crimen; lo que provoca reacciones de todo tipo, de sus hijos y en la otra familia. Félix Viscarret y Óscar Pedraza se han encargado de la dirección de los ocho episodios que componen esta coral miniserie, que alrededor de los personajes mencionados conforman un lienzo amplio de enorme calado, donde conviven los dramas individuales con el colectivo. Hay una clara objetivación al abordar la cuestión política, sobre todo porque, por encima de todo, está el valor supremo de la vida, que resulta indiscutible. Los responsables de Patria manejan bien los puntos clave de la narración, con los frecuentes saltos temporales y la descripción minuciosa de los personajes, que son, como en el papel, de carne y hueso, con matices, cada uno reacciona de una manera ante los hechos de que son protagonistas. Estos están muy bien interpretados por un grupo de actores no muy conocidos del gran público, lo que supone una ventaja a la hora de que el espectador se sumerja de lleno en el relato. Ane Gabarain, Elena Irureta, José Ramón Soroiz, Mikel Laskurain, Jon Olivares, Susana Abaitua, Loreto Mauleón, Iñigo Aranbarri y Eneko Sagardoy saben encarnar el amor y el dolor, el perdón y el odio, la frustración y el desengaño, tantos sentimientos que les han envenenado y destrozado de distintos modos, pero que tal vez considerados y gestionados de modo oportuno, puedan reconducirse hasta lograr la paz del alma, la que más importa a la postre. Llaman la atención los valores de producción, está muy bien recreado el ambiente, las distintas épocas, los dejes de los personajes, lo que concede al conjunto una enorme credibilidad. Y hay pericia en la resolución de muchas escenas complicadas, empezando por el atentado detonante, nunca mejor dicho, aunque suene a triste juego de palabras, de todo. Se escriben estas líneas tras el visionado de los dos primeros capítulos de la miniserie, conviene advertir al internauta, pero si el resto sigue la misma deseable dirección, habrá que concluir que el resultado es más que notable.

7/10
El silencio de la ciudad blanca

2019 | El silencio de la ciudad blanca

Adaptación de la primera de las novelas de Eva García Sáenz de Urturi que componen una trilogía sobre su “ciudad blanca” natal, Vitoria. Describe la investigación policial en torno a los macabros crímenes cometidos por un psicópata, que mata a sus víctimas por parejas, con distintas edades separadas por cinco años de distancia, y que se recrea en la composición del escenario con los cadáveres: los cuerpos desnudos, con sus partes íntimas tapadas con motivos florales, un telón de fondo histórico ligado a Vitoria. Se suponía que el asesino –el arqueólogo Tasio Ortiz de Zárate– ya estaba encerrado en prisión hace tiempo, pero un nuevo crimen –aparecen los cadáveres de dos jóvenes en la cripta de la catedral vieja– dispara las alarmas. Podría tratarse de un fan de Tasio en las redes sociales, motivo por el que el inspector Unai López de Ayala –conocido en su cuadrilla como Kraken– va a visitarle a la cárcel, con su ayudante, la inspectora Estíbaliz Ruiz de Gauna, mientras recibe presiones de la recién llegada subcomisaria Alba. Thriller inquietante que sigue la estela marcada tan brillantemente en los 90 por El silencio de los corderos. Es posible que la obra original tuviera más consistencia, pero la adaptación de Roger Danès y Alfred Pérez Fargas, ejecutada por Daniel Calparsoro, tiene bastantes agujeros y avanza a indeseables trompicones, con reiteraciones tontas, como el “running” de madrugada donde coinciden Unai y Alba. Y es una lástima, porque la apuesta de producción de Atresmedia es ambiciosa, el reparto es correcto, y el marco de la ciudad de Vitoria resulta sencillamente fantástico, por ejemplo con la persecución nocturna en el tejado de la catedral. El caso es que las muertes se suceden caprichosamente, y sin que ayuden verdaderamente a la progresión de la narración, y los detalles escabrosos, como las abejas que han sido una tortura para los asesinados, son puro morbo, en realidad importan un bledo; las inserciones de programas televisivos, o la explicación ancestral de unos frescos del jardín del Edén, con Adán y Eva, serían otros ejemplos de información mal integrada, que pide a gritos su omisión o una correcta conexión con la narración. Además, conocer pronto la identidad del asesino, y su cercanía a algunos personajes, no ayuda al deseado efecto de dar más emoción a la trama.

5/10
Lo nunca visto

2019 | Lo nunca visto

En Fuentejuela de Arriba, pueblo de la provincia de Ávila, lo están pasando mal. No hay riqueza ni turismo y faltan vecinos para que siga manteniendo su identidad. De hecho, si no consigue llegar pronto a 18 habitantes la aldea quedará irremediablemente anexionada a Fuentejuela de Abajo. Los habitantes se niegan en rotundo y a la cabeza de esa lucha está Teresa, ex mujer del alcalde. Puede que la llegada por sorpresa de cuatro africanos les solucione el problema. La directora argentina Marina Seresesky sorprendió en 2016 con su primera película, La puerta abierta, un drama equilibrado que tocaba temas espinosos con mesura y mirada optimista. Su segunda película supone un giro radical, pues se decanta por la comedia ligerita que no ofrece precisamente temas de reflexión (la referencia a la despoblación rural es a lo más que se llega), sino que únicamente plantea una situación rocambolesca, irreal y tontorrona, con el único objetivo de arrancar la sonrisa del espectador. Lo consigue a medias. El guión no resulta demasiado original, los tópicos abundan, la farsa se va desarrollando linealmente, con humor más o menos saludable (algún toque chusco hay) y el desenlace resulta correcto pero bastante soso. Los mimbres son los que son y no se puede hacer milagros. Vuelve a contar Seresesky con Carmen Machi para su segundo largometraje y la actriz madrileña se convierte en la dueña y señora de la función. Suyos son sin duda los mejores momentos de Lo nunca visto (incluidas un par de escenas bastante graciosas) y sin ella estaríamos hablando de una película todavía inferior. Entre el reparto, le acompaña especialmente en esa vertiente cómica una inspirada Kiti Mánver.

4/10
Legado en los huesos

2019 | Legado en los huesos

Cuando vuelve a incorporarse a su puesto después de haber dado a luz a su hijo, la inspectora de la Policía Foral de Navarra Amaia Salazar se entera de que Jasón Navarro, al que detuvo por asesinato, se ha suicidado en su celda, dejando escrita una palabra en la pared de la misma, Tarttalo, que remite a un monstruo de la mitología de un solo ojo. La investigación desvela que a lo largo de los años se han producido otras muertes de mujeres a manos de sus parejas, que también acabaron con sus vidas, dejando idénticos mensajes. Al mismo tiempo, se produce una inquietante profanación en una iglesia, cuyos autores se identifican con los agotes, minoría navarra acusada de herejía, y de rechazar la autoridad de la Iglesia. Éstos han dejado en el altar huesos del brazo de un bebé, que según las pruebas de ADN está relacionado con la inspectora. Fernando González Molina ha arrasado con sus adaptaciones literarias protagonizadas por Mario Casas, 3 metros sobre el cielo y Tengo ganas de ti, basadas en novelas de Federico Moccia, y Palmeras en la nieve, a partir del libro de Luz Gabás. No le fue tan bien sin este actor con El guardián invisible, translación de otro best-seller, en esta ocasión de Dolores Redondo, que inicia la llamada “Trilogía de Baztán”. Pese a todo, reincide con la segunda entrega de la misma, Legado en los huesos, a la que seguirá Ofrenda a la tormenta, pues se han encadenado los rodajes de ambas. Buen profesional, Molina imprime ritmo al relato, y aprovecha las privilegiadas localizaciones navarras, con pueblos encantadores, y bosques envueltos en bruma, y los elementos que distinguen el libro de Redondo, mezcla de thriller a la escandinava con personajes del folclore del norte de España. Repite como guionista Luiso Berdejo, que cambia levemente algunos acontecimientos del original para darle más fluidez, pero mantiene la esencia de la trama, muy bien enlazada con su predecesora, pues todo lo ya visto tiene su porqué, no se trata de una continuación forzada. Afloran toques siniestros y morbosos, y se deslizan torpedos contra la Iglesia, representada por Sarasola, sacerdote del Opus Dei, a quien se pinta como un tipo que tiene razón en su cruzada contra el mal ancestral, pero siniestro y prepotente. Al estar trazado con trazos gruesos, no logra insuflarle humanidad Imanol Arias. Lo mismo ocurre con la gran mayoría de secundarios, que corresponden a arquetipos, como Colin McFarlane, que no parece un padre moderno, involucrado en la crianza de su bebé, sino un pelele, o el que le ha correspondido a Leonardo Sbaraglia, mucho actor para un juez sin apenas relevancia en el desarrollo, enamorado de Amaia un poco ingenuamente, ya que no se sabe bien si es consciente de que ésta mantiene una sólida relación con su marido, y que acaba de ser madre. Lo mismo ocurre con los ayudantes de Salazar, las hermanas, etc. Resultan llamativamente planos sobre todo los villanos, unos majaderos que cometen un error absolutamente disparatado. Al menos, se salva Marta Etura, cuya Amaia Salazar es la única que tiene entidad.

5/10
Santuario

2019 | Sanctuary

Javier Bardem produjo Hijos de las nubes, de 2012, debut del documentalista Álvaro Longoria, que hablaba de la situación del Sáhara Occidental. En esta ocasión, el actor y su hermano, el también popular Carlos Bardem, se embarcan en el Arctic Sunrise, rumbo al Ártico, para apoyar a Greenpeace en su lucha para crear un amplio santuario para los animales de la zona, de 1,8 millones de kilómetros cuadrados, en el Mar de Weddell, por lo que sería el área marina protegida de mayor extensión del planeta, cinco veces más grande que la superficie de Alemania. Gracias a ella, se protegería el kril, base de la cadena alimentaria de las especies marítimas. La obra no oculta su carácter propagandístico: busca adhesión a las firmas que la organización ecologista recoge para lograr sus fines, y presionar a todos los países que deben votar, ya que una sola abstención daría al traste con el acuerdo (España anunció que está a favor). Se combinan entrevistas con directivos de la asociación, como Frida Bengstsson y John Hocevar, responsables de la Campaña de Océanos, con impresionantes imágenes de parajes helados, y de animales como pingüinos, delfines y demás. Le favorece su tono amable, con mucho humor, sobre todo entre los hermanos protagonistas, que protagonizan momentos divertidos, como cuando Carlos se carcajea porque su hermano tiene dificultades para enfundarse un traje rodeado de hielo, y le llama "Action Hero". Javier se muestra bastante humano, pese a la imagen arisca que normalmente proyecta, acepta usar redes sociales, pese a que las detesta, por el bien de la causa, e incluso bromea sobre su edad, cuando sus acompañantes jóvenes aguantan más que él caminar en zona arisca. Lo mejor del film llega cuando la estrella de No es país para viejos acepta meterse en un submarino para conocer el fondo marino, en imágenes que proyectan gran tensión. Longoria sabe condensar muy bien el mensaje, en un metraje relativamente reducido, poco más largo de una hora.

6/10
Las leyes de la termodinámica

2018 | Las leyes de la termodinámica

Una película fallida, a pesar de su original punto de partida. Se centra en las tribulaciones sentimentales y existenciales de Manel, físico profesor asociado en la facultad, que tiene la peculiar teoría de que las relaciones interpersonales son perfectamente explicables a través de la ciencia, motivo por el cual está realizando una investigación sobre el tema. Él mismo y sus amigos sirven para tratar de explicar por qué dos personas se atraen, pero luego se comportan de otro modo, hasta repelerse, ahí está el caso de su flechazo por Elena, espectacular modelo y aspirante a actriz con la que inicia una relación, donde chocan sus caracteres: pues él es ordenado y metódico, mientras que ella es un torbellino que se deja llevar por la improvisación. Mateo Gil, guionista de varias películas de Alejandro Amenábar, y luego realizador por su cuenta, se estrena en el terreno de la disparatada comedia romántica, tras haber rodado en inglés un western, Blackthorn, y un título de ciencia ficción, Proyecto Lázaro. Al principio tiene gracia que la narración este puntuada por especialistas científicos que con la típica voz de documental, explican las teorías de Manel. Pero la reiteración de este recurso, y el continuo uso de la voz en off del protagonista, acaban agotando, el film está estirado y estirado, hasta convertir la premisa en ridícula, pues hay que retomarla en el desenlace para tratar de dar alguna, aunque sea superficial, explicación al sentido de la vida. Falta orden en la narración, y una meta clara, y no parece justificación suficiente escudarse en que precisamente se quiere hablar del caos que supone el amor, donde no cabría aplicar la racionalidad. Los personajes, egocéntricos y desorientados, carecen del deseable gancho, a pesar de actores guapitos como Berta Vázquez y Chino Darín. Y el gráfico erotismo resulta bastante burdo.

4/10
Los futbolísimos

2018 | Los futbolísimos

Pakete afronta constantes humillaciones después de que se publique en YouTube un vídeo que demuestra que no es capaz de acertar un penalti, cuando juega con su equipo, el Soto Alto, en los últimos lugares de la clasificación de la liga que enfrenta a centros escolares. Si en los últimos encuentros el conjunto no remonta el instituto tiene pensado suspender sus actividades, reemplazándolo por un coro. Por suerte llega una nueva jugadora, Helena, que no sólo parece tener talento como medio centro, sino que además encandila a Pakete. Pero en los partidos que restan los árbitros se quedan dormidos sin explicación aparente, mientras que el sustituto parece estar en contra suya. Se impone hallar al culpable. Tras sus películas con Santiago Segura, Una de zombis y Isi & Disi, alto voltaje, y algunas comedias un tanto zafias, el zaragozano Miguel Ángel Lamata cambia por completo de estilo, logrando dar con el tono de espectáculo para toda la familia. Adapta “El misterio de los árbitros dormidos”, el primer volumen de la saga de libros creados por Roberto Santiago, que han tenido bastante éxito en las librerías españolas, y que parecen aprovechar –para bien– algunos elementos de Harry Potter, sobre todo que la trama se articule en torno a un misterio. La adaptación mantiene los valores que divulgan las novelas, sobre todo el compañerismo, el trabajo en equipo, y la importancia del apoyo familiar, pese a los problemas que puedan surgir. Recurre un reparto plagado de actores bien conocidos por el público patrio, sobre todo por la televisión, como Joaquín Reyes, Carmen Ruiz, Toni Acosta o Antonio Pagudo, en registros voluntariamente exagerados, quizás un tono más al estilo de Los Goonies, It o la saga del niño mago hubiera funcionado mejor. Destilan talento los jóvenes intérpretes, entre ellos Julio Bohigas-Couto (Pakete) y Milene Mayer (Helena).

5/10
Superlópez

2018 | Superlópez

Los López recogen en la carretera cerca de Lérida a un extraño bebé con bigote que ha aterrizado en una nave extraterrestre, ignorando que se trata de Jo-Con-Él, que proviene del planeta Chitón. Conforme crece, su padre adoptivo le advierte de que esconda sus poderes extraordinarios, porque en España sólo triunfan los mediocres. Así, vive una vida normal hasta que empieza a trabajar como contable en una oficina de Barcelona, donde se reencuentra con Luisa Lanas, antigua compañera de la universidad, por la que se siente atraído, al igual que su supervisor, el envidioso Jaime González. Pese a todo, no puede evitar usar sus habilidades especiales para tratar de evitar un accidente en el metro, lo que llama la atención de alguien que también procede de su planeta, y que alberga siniestras intenciones. Creado en 1973 por Juan López, que firma sus historietas como Jan, se diría que Superlópez supuso el mayor éxito del cómic español, sólo superado por los excepcionales Mortadelo y Filemón. Pero resulta muy complicado trasladar a la pantalla a personajes de los tebeos que no sean realistas, como ocurría en el caso de estos últimos, pero también en el de Astérix o Tintín. Asume el reto Javier Ruiz Caldera, a quien no se le dio mal hacer lo propio con Anacleto: Agente secreto, pese a recibir algunas críticas por no dar con el tono al mezclar humor y acción tipo Tarantino. Esta vez se centra en la comedia pura y dura, basándose en un guión de Borja Cobeaga y Diego San José, que han demostrado bastante talento, pero que parecen haberse quedado un poco faltos de ideas tras el inusitado éxito de Ocho apellidos vascos. Componen un libreto que no logra muchas risas, quizás se encuentran incómodos en el terreno del absurdo, y la parodia de Superman, ya que lo suyo es el costumbrismo, como se puede ver en la inclusión de un vasco en un momento dado. Por otro lado, el realizador no consigue siempre darle ritmo al film, salvo en algún segmento, y no ha sido muy exigente a la hora de supervisar los efectos visuales –que cumplen y poco más– y la estética de la cinta, con unos decorados de interior, sobre todo los de astronaves o escenarios tecnológicos, muy pobres, de diseño bastante cutre. Pese a todo, cuenta con un reparto bastante adecuado, en el que sobresalen sobre todo Alexandra Jiménez, que no sólo ha captado el espíritu de Luisa Lanas, sino que logra carcajadas por sí misma, en momentos como aquel en el que aparece un clon de su personaje. Lo mismo ocurre en el caso de Pedro Casablanc, hilarante como progenitor en la Tierra del protagonista. Muy criticado tras su elección, Dani Rovira cumple, pese a que compone un Superlópez tierno muy distinto al del cómic, mientras que Julián López sobreactúa, y la siempre inmensa Maribel Verdú no parece tan convencida en esta cinta como cuando dio vida a otra villana (de forma magistral) en Blancanieves. Como en los filmes de superhéroes Marvel, conviene quedarse hasta el final de los créditos para ver la secuencia de propina.

5/10
El hijo del acordeonista

2018 | El hijo del acordeonista

Joseba Altuna acude a California, para despedirse de su amigo de la infancia, David, enfermo terminal de cáncer. Éste encontró la felicidad allí en un rancho, tras casarse con una americana, después de huir del País Vasco a mediados de los 70, cuando fue repudiado por los suyos. Juntos recuerdan su pasado, desde que se conocieron el primer día de las clases escolares, pasando por el gran punto de inflexión en la vida de David, cuando descubrió que su padre, acordeonista de profesión, había colaborado en unos fusilamientos del bando nacional, tras la Guerra Civil. En un acto de rebelión, el chico se hace miembro de la entonces incipiente ETA, acompañado de Joseba. Fernando Bernúes, que codirigió con Mireia Gabilondo la comedia Kutsidazu bidea, Ixabel debuta en solitario en el largometraje de cine, con la adaptación de la novela homónima de Bernardo Atxaga, que ya había convertido unos años atrás en montaje teatral. Con este texto, el escritor guipuzcoano se despedía de Obaba, territorio ficticio en el que se desarrolla gran parte de la acción de sus libros, entre ellos el más conocido, “Obabakoak”, varios de cuyos relatos dieron lugar a Obaba, el film dirigido por Montxo Armendáriz. La obra tenía a su favor el dominio del lenguaje del autor, pero se quedaba en la superficie en cuanto al tratamiento del tema central, el terrorismo de ETA en la época franquista. El film tiene el mismo problema, no se cuestiona a la banda asesina, al menos durante esta época, viene a equipararse y en cierta forma a justificarse su capacidad de sembrar terror con la del régimen de entonces, y se trata de entender por qué jóvenes aparentemente normales acabaron siguiendo la estela de las armas. Se sucumbe a todos los tópicos posibles, por ejemplo en cuanto a los personajes, con policías que parecen villanos de opereta, y unos protagonistas un poco más desarrollados, pero aún demasiado maniqueos. Tampoco parece haber ningún conocimiento profundo de la realidad de España, y en concreto del País Vasco de la época. A su favor cuenta con un trabajo aceptable de los actores, destacan los cuatro actores que dan vida a los protagonistas David (Cristian Merchan de joven, y Aitor Beltrán de adulto) y Joseba (según su edad Bingen Elorza e Iñaki Rikarti), y Joseba Apaolaza (Días contados) como padre del primero. El escaso presupuesto está bien manejado; sin grandes derroches se consigue más o menos una recreación aceptable. Además, tiene cierto interés su tratamiento de la amistad y la necesidad de conservarla a través de los años.

4/10
Durante la tormenta

2018 | Durante la tormenta (Mirage)

Vera se ha mudado recientemente con su marido David y su hija Gloria a una nueva urbanización. Durante una noche de tormenta eléctrica Vera entrará en contacto a través del televisor con unas imágenes que parecen estar sucediendo en ese momento pero que en realidad tuvieron lugar casi treinta años atrás. En ellas se comunica con un niño llamado Nico, que Vera sabe que murió esa misma noche de 1989. La mujer le avisará del peligro. Pero alterar el pasado tiene un precio muy alto. El director barcelonés Oriol Paulo continúa engrosando con éxito su filmografía con este rocambolesco thriller, que mantiene la calidad de sus anteriores trabajos, los bien recibidos El cuerpo y sobre todo Contratiempo. Incide para ello en conservar igual tono de misterio angustiante en donde el personaje principal se ve abocado vivir situaciones desesperadas. Ese aire de pesadilla, en donde los elementos exteriores parecen haberse confabulado para confundir y asustar al protagonista, alcanza aquí cotas altísimas. Cierto que en Durante la tormenta se riza el rizo para conseguir ese estado de desesperación puesto que se parte de una premisa fantástica que exige suspender la credibilidad –la conexión entre dos puntos temporales separados por 30 años– y en donde con cierta habilidad se abre la puerta al posible desequilibrio mental de la protagonista, que de la noche a la mañana ve cómo toda su vida parece haberse esfumado. Pero una vez asumido el planteamiento hay que reconocer que la trama respeta al espectador y no le da gato por liebre. Oriol Paulo es un tipo serio y detrás de este film se constata un excelente trabajo de guión, la variada inclusión de giros bien resueltos –en referencia a los personajes del marido, del amigo, del vecino, del policía– siempre sorprende, no están añadidos a la ligera y cada uno hace que el interés en los diferentes ámbitos –el crimen, la paradoja temporal– no haga más que aumentar. Se agradece además que Oriol no juegue al despiste y que no se distraiga con enredos en los que podría haber caído. Quizá puede achacarse al conjunto que el puzzle vaya sumando piezas y más piezas, quizá demasiadas para encajarlas sobre la marcha, hasta el punto de que exige una alta concentración en el espectador, el cual puede quedar agotado ante la espera de un desenlace que parece no llegar nunca. Por lo demás, la historia se envuelve a la perfección en una atmósfera de misterio, donde resulta también muy adecuada la fotografía nublada y densa de Xavi Giménez y la ambiental banda sonora de Fernando Velázquez, colaboradores habituales del director. El reparto cumple, pero destaca sin duda Adriana Ugarte, una actriz que ha ido creciendo con los años y logra hacer creíble su peripecia.

6/10
Deep

2017 | Deep

En el futuro los humanos han tenido que abandonar el planeta, por culpa de la contaminación. Pero algunas criaturas abisales han logrado sobrevivir, como los que viven en una ciudad aislada, creada por el Kraken, una anciana criatura. El nieto de éste, el pequeño pulpo Deep, y sus dos amigos, el pez linterna Evo y la gamba Alice, provocan una catástrofe, ya que mientras exploran a escondidas el exterior, juegan con un torpedo abandonado que acaba explosionando, dejando al resto de habitantes taponado por una roca, y a ellos fuera. El trío viajará en busca de Nathan, una vieja ballena que puede moverla y solucionar la situación. Primer largometraje de animación de Julio Soto Gurpide, tras varios años dedicado al documental. Se agradece cierto esfuerzo de producción, que posibilita algo de fluidez en la animación, aunque no resiste comparaciones con la también submarina Buscando a Dory. El argumento fusila elementos de la saga del pez de Pixar, porque básicamente narra la expedición realizada por los protagonistas para encontrar a un personaje, encontrándose por el camino con secundarios estrafalarios. Pero también incluye pasajes que parecen sacados de La sirenita (un personaje central al que no le permiten investigar fuera de su hábitat) y de WALL·E (todo lo relativo al éxodo humano), por lo que no queda nada original, que le dé vida propia. Se intenta disimular el exceso de clichés y la puerilidad del desarrollo mediante un ritmo acelerado, que sin embargo sólo sirve para agotar al espectador. También se abusa de chistes tontos, a veces un tanto escatológicos. Como mucho se salvan sus mensajes positivos sobre la necesidad de preservar el medio ambiente, y en torno al valor de la amistad y el trabajo en equipo.

4/10
El guardián invisible

2017 | El guardián invisible

Adaptación de la primera de las tres novelas de la llamada “Trilogía del Baztán”, que han dado justa fama en el género del thiller policíaco a Dolores Redondo, luego flamante ganadora del Premio Planeta. Sigue los pasos de Amaia Salazar, inspectora de la policía foral de Navarra, a la que encargan la investigación del asesinato de una adolescente, cuyo cuerpo desnudo ha sido hallado en el bosque, a orillas del río Baztán. Para la joven, que vive con su novio americano, artista, y que se ha formado en las más sofisticadas técnicas de la investigación forense con el FBI americano, supone el regreso a Elizondo, el pueblo que la vio nacer. Lo que, junto al reencuentro entrañable con su tía, que la aloja, supone también volver a ver a sus hermanas y reavivar capítulos del pasado que tenía muy enterrados en su psique, ligados a sus padres y al negocio familiar, una fábrica de dulces. Lograr el equilibro entre la investigación para dar con un asesino en serie, y su vivencia personal, supondrá un verdadero reto. Fernando González Molina es un director curtido en la televisión, profesional competente, capaz de sacar adelante exitosamente los trabajos que se le proponen de índole comercial, y además con gran acogida de público, como prueban los filmes Fuga de cerebros, 3 metros sobre el cielo o Palmeras en la nieve, los dos últimos basados en best-sellers, uno del género romántico juvenil, el otro del folletinesco exótico. Sin embargo, es ahora, con este “noir” nórdico, pero del norte de España, no de los países escandinavos, donde da la medida de lo que puede hacer con una trama medianamente interesante, convertida en buen guión por Luiso Berdejo. La puesta en escena no es perfecta, quizá algún flash-back de la infancia de Amaia chirría, pero el conjunto ofrece un saldo muy positivo. Porque el film combina sabiamente lo universal y lo particular. Por un lado tenemos una intriga policíaca de creciente presencia en la cultura contemporánea, que sirve para hablar con pesimismo de un mundo en decadencia, donde se han perdido los referentes morales, y los jóvenes no cuentan con la orientación de los adultos, temas vistos en cintas como Seven y El silencio de los corderos, o en sagas literarias, televisivas y fílmicas, las andanzas de Kurt Vallander, Lisbeth Salander y compañía, a la que ahora se suma Amaia Salazar, bien compuesta por Marta Etura. Circunstancias que propician que policías e investigadores también se enfrenten a sus propios fantasmas, nadie es perfecto. Y, elemento novedoso, bien plasmado en la pantalla, atrapa el exotismo que supone que la trama transcurra en una Navarra boscosa, envuelta en niebla y lluviosa, con parajes de belleza incomparable, y con un folclore propio que se inserta en lo que se cuenta de un modo contenido y misterioso, con la presencia justa para picar la curiosidad del espectador. El modo en que atrapa la luz la fotografía de Flavio Martínez Labiano y la música de Fernando Velázquez intensifican la experiencia, que cuenta además con una mezcla de sonido, con elementos naturales, muy trabajada.

6/10
El secreto de Marrowbone

2017 | Marrowbone

Existía cierta expectación con el debut en la dirección de Sergio G. Sánchez, guionista de El orfanato y Lo imposible. El secreto de Marrowbone sabe a decepción, aunque en la taquilla nunca se sabe. ¿Quiere jugar Sergio G. Sánchez a ser Alejandro Amenábar, M. Night Shyamalan, Steven Spielberg, por supuesto, Juan Antonio Bayona, un poquito de todos ellos? No me parece mal, pues algo de eso hubo en El orfanato y Lo imposible, pero al guionista que debuta en la dirección, la cosa se le ha ido de las manos. Y es una pena, por lo ambicioso de la producción o por el cuidado encuadre de determinados planos, pero la película, rodada en inglés, no funciona en muchos aspectos, y aunque podría perdonarse la bisoñez en la realización, donde duele decir que hay agujeros y caprichos argumentales de entidad no pequeña es en el guión. Se puede trabajar con el concepto “descoloque del espectador”, pero hasta cierto punto. La acción arranca en 1969 –la llegada del hombre a la Luna, imposible saber qué nos quiere decir Sánchez con este dato tan preciso– con una madre en fuga con sus cuatro hijos, el mayor, Jack, próximo a cumplir 21 años, el pequeño todavía un niño. No sabemos de qué huyen, pero ocupan una mansión familiar en medio del campo que la madre no visitaba hacía tiempo, y prometen iniciar una nueva y pacífica vida. Y están encantados con una guapa vecinita bibliotecaria, Allie, que se gana su amistad muy imaginativamente. La madre está enferma y muere, pero han de ocultar el hecho, para que el mayor puede ocuparse de sus hermanos. Quienquiera que les persigue llega un mal día y pega un tiro a una ventana. No sabemos más, sino que se nos anuncia que han pasado seis meses y se nos aturulla con espejos cubiertos de sábanas, un supuesto fantasma que ocupa la casa, un papá que era muy malo, y un dinero manchado de sangre. No funciona el modo de contar. Hay personajes tremendamente estereotipados, sobre todo Allie y un joven abogado que la pretende, Tom, imposible aplaudir alguna interpretación. Faltan rasgos verdaderamente distintivos en los hermanos. Hay clichés tan manidos como las señales de luz en morse para comunicarse, o el libro que cuenta “nuestra historia”. Algunas discusiones entre los hermanos Jack y Billy están pasadas de rosca, el suspense de la firma de un documento no es tal, sólo un susto es verdaderamente eficaz. La banda sonora, la música de Fernando Velázquez y los efectos de sonido se imponen demasiado, y hasta estorban. Y la sorpresa. Lo es, ciertamente, pero no funciona, no fluye con naturalidad hasta dejar al espectador en un estado de shock, que casi produce una hilaridad indeseada.

4/10
Inmersión

2017 | Submergence

Albert Einstein es un genio absoluto de la ciencia. Pero se considera en torno a 1915 su época más creativa, con sus experimentos visuales que le permitieron formular la naturaleza también material de la luz y la teoría de la relatividad general. Por supuesto siguió siendo grande después, pero ya no fue lo mismo. Con los directores de cine ocurre lo mismo, o al menos eso podría decirse de Wim Wenders tras el visionado de Inmersión. Esto no es París, Texas o El cielo sobre Berlín, de hace tres décadas, pero se nota que hay un buen cineasta detrás, con un enorme dominio de la cámara. Y que le interesa la historia que tiene entre manos. El amor obliga con frecuencia a sumergirse en las profundidades, lugares oscuros, el hades. Es lo que les ocurre a James y Danielle, que se conocen y enamoran en un hotelito idílico en la costa normanda. Ella es biomatemática que investiga en las profundidades del océano los orígenes de la vida, y a la que aguarda la inmersión en un pequeño submarino, junto a otros dos colegas, al fondo del mar, con riesgo de su vida, hay que recabar datos en una zona donde si algo sale mal, no habrá rescate posible. Él también debe sumergirse en aguas oscuras, las del yihadismo. Espía del servicio secreto británico, con la tapadera de experto en potabilización del agua, será capturado por terroristas radicales que lo someten a mil vejaciones para que confiese su identidad. En uno y otro caso, la fe y el amor, al otro, a la otra, al trabajo, al mundo, les sostiene. Se trata de una película bien realizada, que advierte acerca de dos amenazas bien concretas ante las que el mundo no puede cerrar los ojos, el cambio climático y el cuidado del planeta, y el fanatismo del islam radical. Wenders alterna con acierto el tiempo compartido de los protagonistas, con los pasajes de la separación forzosa que luego viven, en que uno y otra sufren por no poder verse mientras se enfrentan a duras pruebas, aunque vivan una especie de singular comunión, la que permite el amor. Los actores, Alicia Vikander y James McAvoy, saben plasmar bien esas emociones.

6/10
Que baje Dios y lo vea

2017 | Que baje Dios y lo vea

El Monasterio de San Teodosio está en crisis. El obispo pretende trasladar a los inquilinos a otro seminario y vender los terrenos para construir un parador. La noticia cae como una losa en el director, el Padre Munilla. Pero la salvación podría llegar con el fútbol. Ésa es la idea de un nuevo sacerdote recién llegado de África, que ha sido trasladado a San Teodosio como castigo. Según él, si el monasterio fuera capaz de ganar la Champions Clerum –campeonato entre seminarios–, cuya final se celebra en Roma, el monasterio evitaría su desaparición. Pero para eso hay que tener un equipo y los seminaristas no saben ni darle a un balón. Comedia española que tenía ideas para haber apuntado un poquito más alto y que finalmente se queda en un experimento fallido más. No es fácil quizá abordar la vida en monasterio-seminario si se quiere adoptar un tono cómico acorde con los tiempos actuales de incredulidad, pero lo malo de Que baje Dios y lo vea es que nunca acierta con los caminos adecuados. Se trata de un film buenista y tópico, de desarrollo predecible y blandito. Cuando quiere ponerse serio, la cosa deriva en la cursilería y cuando se busca el gag cómico no hay más que el esperpento chusco (lamentable la aparición del Papa). Y para qué hablar de la jerarquía: obispos y cardenales son objeto de los clichés más trasnochados y simplones que uno puede imaginar. Curro Velázquez, que debuta como director tras ejercer de guionista en series como Los serrano o películas como Fuga de cerebros, intenta ser cuidadoso (al menos eso parece) y no reunir un cúmulo de irreverencias, pero no puede evitar el mal gusto con momentos que en el fondo ridiculizan la vida religiosa. Ningún personaje de este seminario es normal, todos son unos pazguatos de aúpa, cortos de miras, casi retrasados. Y por supuesto, mira tú por donde, la única persona cabal es el cura guay llegado de África, que aboga por el trabajo de campo y predica que rezar no vale prácticamente para nada. Por otra parte, daría igual porque en esta película nadie reza. En fin, algún momento divertido hay (el Langui tiene su gracia, especialmente con su rap en los créditos), pero el saldo final es bastante decepcionante.

3/10
Un monstruo viene a verme

2016 | A Monster Calls

El propio autor de la novela juvenil "Un monstruo viene a verme", Patrick Ness, firma el guión de esta historia de iniciación a la vida adulta, que parte de unas notas dejadas por la escritora Siobhan Dowd, muerta por un cáncer, y que bosquejó la trama a partir de su experiencia con la enfermedad. Conor es un adolescente que crece en un hogar roto, sus padres se separaron, él se quedó con su madre en Inglaterra, el padre formó una nueva familia en Los Ángeles. Un cáncer con mal pronóstico que padece la madre hace sufrir al chaval, que se refugia en su imaginación y su habilidad para el dibujo, mientras se hacen preparativos para que vaya a vivir con la abuela, y sufre el “bullying” de algunos compañeros de clase. En esta tesitura de sufrimiento, un monstruo con aspecto de gigantesco árbol comienza a visitarle por las noches, justo siete minutos después de la medianoche. Promete contarle tres relatos que deben ayudarle a afrontar sus personales miedos, tras las cuales será Conor quien deba componer su propia y última narración, siendo el protagonista de la misma. El film, con la parafernalia de efectos especiales, y algunos temas de difícil adolescencia bastante tradicionales, corría el riesgo de caer en “lo de siempre”. Pero Juan Antonio Bayona, a partir de la historia de Ness, sabe dar originalidad a la descripción del proceso de maduración del protagonista. Los relatos del monstruo logran no quedar aprisionados en el estereotipo, e incluso la animación utilizada en algunos pasajes funciona mejor de lo esperado. Tiene sentido y resulta aleccionadora la idea de mostrar a Conor la complejidad del mundo, las personas no deben ser juzgadas y condenadas precipitadamente, las cosas no se reducen a blancas y negras, todos tenemos nuestras razones para actuar, pero hay que buscar la verdad y ser fiel a ella. Bayona ya se inspiraba en Steven Spielberg y El imperio del sol a la hora de acometer Lo imposible, y aquí también se notan influencias visuales y de descripción de familias desestructuradas en sus películas fantásticas –Encuentros en la tercera fase, E.T., el extraterrestre...–, como marco que invita a recurrir a la imaginación y la fe propia de la inocencia infantil como mecanismos de defensa, aunque empiece a asomar la oscuridad del mundo de los adultos. Esto no quiere decir que Bayona carezca de personalidad propia, la fuerza de las imágenes en el clímax en el cementerio y junto a la capilla confirman que la frescura al mostrar el tsunami en Lo imposible no fue fruto de la casualidad. Tiene mérito el chaval protagonista, Lewis MacDougall, al que le toca estar presente en prácticamente cada plano; y la poderosa voz original del monstruo, la de Liam Neeson, funciona muy bien.

7/10
Zipi y Zape y la isla del capitán

2016 | Zipi y Zape y la isla del capitán

Tras el incendio de un establecimiento como consecuencia de una de sus habituales trastadas, Zipi y Zape reciben como castigo no celebrar la Navidad. En ese tiempo viajarán en barco a un destino que promete ser aburrido, una isla donde un editor podría estar interesado en la novela que ha escrito el padre de los chicos. Por una tormenta, la familia se ve obligada  a refugiarse en la mansión de la señorita Pam, una mujer a cargo de niños sin hogar, que parecen llevar una existencia paradisíaca. Oskar Santos repite como director en esta secuela de Zipi y Zape y el club de la canica, donde ha coescrito un guión que tiene numerosos puntos en común con aquélla. También se desarrolla en un centro supuestamente educativo, en este caso una residencia para huérfanos, y de la misma forma priman los elementos de aventuras. Han cambiado los protagonistas, pues los niños crecen rápido, y los anteriores, Raúl Rivas y Daniel Cerezo, ya no tendrán demasiado aspecto infantil tres años después (además de que han abandonado el cine). Les sustituyen los más experimentados Teo Planell (Ma ma), y  Toni Gómez (El secreto de Puente viejo), que realizan un trabajo correcto, si los más puristas se olvidan de que apenas recuerdan a los personajes de las viñetas, y que no se parecen entre ellos. Aquí tienen algo de presencia los progenitores de Zipi y Zape, bien encarnados por Carolina Lapausa y Jorge Bosch, si bien se omiten sus nombres, Don Pantuflo y Doña Jaimita, que quizás pegan poco en esta época. He aquí la clave, parece que salvo el concepto de dos hermanos traviesos, y un tirachinas a la vieja usanza, no queda mucho de los comics originales de Escobar, como si se hubieran pagado los derechos para simplemente llamar la atención de padres que leyeron sus aventuras, pues después se ha elaborado un producto más moderno. Un ejemplo, aquí los gemelos no sueñan con una bicicleta, regalo ideal para la chavalería de otra época… Tiene un tono decididamente infantil, lo que suele ser mala señal, pues los adultos mejor abstenerse. Pero dentro de eso se trata de un producto digno, con efectos especiales que sin ser sorprendentes funcionan, valiosos homenajes a personajes de las novelas para todos los públicos del siglo XIX, y un buen trabajo de Elena Anaya, como villana.

5/10
Orgullo + prejuicio + zombis

2016 | Pride and Prejudice and Zombies

El universo de Jane Austen ha sido adaptado al cine y a la televisión en numerosas ocasiones. A veces, es el caso de "Orgullo y prejuicio", adaptando libremente la trama para la ocasión a nuestros días (El diario de Bridget Jones), e incluso convirtiendo la narración en un musical al más puro estilo Bollywood (Bodas y prejuicios). Ahora la idea, convertida primero en novela por Seth Grahame-Smith (el mismo tipo que convirtió al presidente Lincoln en un cazavampiros), es cruzar la historia de las hermanas Bennet en la Inglaterra del siglo XIX con una plaga de zombies y técnicas de combate de las chicas guerreras que beben del cine oriental. El resultado es... pintoresco. Porque de entrada no es fácil señalar a qué público se dirige la película, ya que los fans de Austen quedarán desconcertados por los excesos sanguinolentos con cabezas que explotan, mientras que los incondicionales de los sustos y las vísceras pueden rechazar las escenas de réplicas y contrarréplicas sofisticadas de la obra original de la escritora inglesa. Ciertamente, es una película entretenida, pero desequilibrada. Su fuerza principal reside sin lugar a dudas en Austen, la psicología de los personajes, donde se incide en lo fácilmente que nos podemos dejar guiar por el orgullo y los prejuicios a la hora de tomar decisiones en la vida, lo que ocurre en dos individuos tan inteligentes como la aguda Elizabeth Bennet –que claramente sobresale entre las hermanas– y el sombrío pero justo Mister Darcy. Las tribulaciones amorosas de las hermanas, con el ridículo clérigo Collins, el guaperas Bingley y el falso Wickham, más los distintos intereses de los padres de las chicas y de la tia de Darcy, conforman una base argumental tan poderosa, que los añadidos zombis son un acierto sólo parcialmente. Mostrar a unas chicas peleonas, o imaginar el modo de encajar los zombis como algo que forma parte de la realidad cotidiana, funciona a ratos: lo de las moscas tiene gracia, pero el ejercicio de teología ficción en la iglesia de san Lázaro resulta bastante ridículo. Los actores funcionan muy bien, Lily James demuestra que puede pasar de ser una inocente Cenicienta a una Elizabeth Bennet de armas tomar, y Sam Riley parece tomar el camino canónico de Colin Firth para componer a su Darcy.

5/10
Contratiempo

2016 | Contratiempo

La prestigiosa abogada Virginia Goodman acude a entrevistarse con un cliente, el joven y exitoso empresario Adrián Doria (Mario Casas), recluido en su casa de Barcelona a la espera de juicio por un caso de asesinato en el que es el principal sospechoso. La fiscalía ha dado con un testigo importante y ambos tienen ciento ochenta minutos para decidir una primera estrategia para el juicio. Pero Goodman necesita saber más datos acerca de los hechos si quiere ofrecer una defensa fiable. Notable thriller con el que Oriol Paulo (El cuerpo) se reivindica como uno de los valores en alza del cine español. Un buen guión y una buena ejecución son las claves. Demuestra el guionista y director catalán que con pocos medios pero con un uso inteligente de la historia, una trama puede enriquecerse más y más, atrapar al espectador y mantenerle en vilo durante casi dos horas. El punto de partida poco original, que recuerda al de otras películas, puede hacer creer que estamos ante un caso policial sin más –asesinato de una mujer en un hotel y falso culpable–, pero pronto se ponen otros elementos sobre el tapete, con episodios románticos, dramáticos, fatalistas, creíbles al estilo de Muerte de un ciclista. Pero, además, poco a poco se juega con habilidad a la realidad y la ficción, de modo que gracias a las declaraciones y suposiciones en casa del detenido, Paulo se las apaña para desplegar de modo natural una historia ambigua, fantasma, de perspectivas poliédricas, con claras reminiscencias al Akira Kurosawa de Rashomon. La naturalidad con que tiene lugar este malabarismo resulta verosímil, gracias sin duda a la naturaleza de la historia y al ajustado guión, pero también a un adecuado montaje. Por otro lado está bien pensado el móvil detectivesco que provoca la investigación, de modo que en general la conversación entre cliente y abogada no resulta artificial, y también sabe el director tomarse su tiempo e introducir dosificadamente los elementos principales para ir desenredando el ovillo. No se entiende, sin embargo, que en una película narrativamente tan cuidada se tomen algunas decisiones claramente erróneas o desconcertantes (la caracterización de uno de los personajes) o se introduzca alguna trampilla en el relato que podría haberse obviado. De cualquier forma, son defectos que no empañan en conjunto una estupenda película de intriga, de esmerada factura visual y con una potente banda sonora de Fernando Velázquez. El reparto está muy bien, aunque brillan especialmente las actrices Bárbara Lennie y Ana Wagener, esta última seria candidata a ganar el Goya.

7/10
Ozzy

2016 | Ozzy

Ozzy es un perro que vive estupendamente con su familia humana, los Martins, donde especialmente congenia con la hijita Paula. Pero cuando la familia emprende un viaje de un mes a Japón, se verán obligados a dejar a Ozzy al cuidado de una institución para perros. Elegirán entonces la mejor, el balneario canino Blue Creek, que ofrece todas las comodidades y vida sana que un perro pueda desear… Sin embargo, cuando Ozzy se queda solo, pronto se da cuenta de que los Martins han sido engañados, pues ese lugar idílico es una tapadera y su verdadero destino es una horrible y siniestra cárcel en donde permanecerá encerrado para siempre. Divertida cinta de animación que gustará sin duda a los más jovencitos, especialmente si son amantes de los perros. Dirige el debutante en el largo Alberto Rodríguez (Pocoyó), quien anteriormente obtuvo cierto éxito con su cortometraje La increíble historia de mi bisabuela Olivia, el cual adapta un trabajado guión de Juan Ramón Ruiz de Somavía, curtido en series televisivas como Aída o El hombre de tu vida. El film funciona sobre todo debido su acción continua y a la completa galería de personajes que ofrece, desde el protagonista Ozzy y sus tres amigos de prisión –el cegato e inquieto Fronky, el mudo Doc, el cerebral y desencantado Chester–, hasta sus archienemigos perrunos: el sibilino alcaide y el capo de los internos, Vito. También tiene fuerza la presencia de algunos humanos, como la dulce Paula o el malvado dueño de Blue Creek, Mr. Robbins. Ozzy, estructurada en dos partes muy distintas –más breve en el hogar de los Martins y más extensa en Blue Creek–, ofrece sobre todo diversión y mucha aventura en la prisión, con mensajes de fondo sobre el cariño con los humanos y la camaradería entre animales, y en donde se hacen claros homenajes a míticas películas carcelarias como La gran Evasión, Cadena perpetua o Evasión o victoria. El ritmo y los gags humorísticos, siempre de carácter muy infantil, restan importancia a un diseño visual correcto pero no llamativo, de acabados inferiores a la calidad de la animación de productos hollywoodienses o españoles como Atrapa la bandera. En el apartado interpretativo –no se olvide que aquí estamos ante perros parlantes– destacan las voces de actores de renombre, como Dani Rovira, Michelle Jenner o José Mota. 

5/10
Apaches

2016 | Apaches | Serie TV

Miguel, un joven y prometedor periodista, debe abandonar su acomodada existencia para salvar de la ruina a su familia y vengar a su padre, víctima de la avaricia de unos socios que le estafan y están apunto de acabar con su vida.

La cumbre escarlata

2015 | Crimson Peak

Siglo XIX. Edith Cushing, rica heredera americana aspirante a escritora, se inspira para sus relatos en el recuerdo de los espectros que la acosaban de niña. Acaba enamorada de Thomas Sharp, aristócrata británico venido a menos que ha acudido a la ciudad en busca de financiación para una máquina excavadora de su invención, por lo que se reúne con el padre de la muchacha. Cuando éste último muere en extrañas circunstancias, Edith se casa con él, y le acompaña a la inquietante mansión familiar de Inglaterra, donde reside con su hermana. Guillermo del Toro llevaba una década intentando sacar adelante La cumbre escarlata, pero diversos proyectos le habían ido retrasando. Al final, él mismo ha coescrito el guión con Matthew Robbins, veterano ex colaborador de Steven Spielberg, pues le escribió el libreto de Loca evasión y dirigió Nuestros maravillosos aliados, producido por el Rey Midas. Ya había trabajado con el mexicano en Mimic. Existen algunos puntos poco creíbles en la trama, acaba resultando un tanto ligera, y sin duda le falta originalidad. Pero supone un homenaje a las viejas historias de fantasmas, pues evoca los relatos de autores como Edgar Allan Poe, y al cine clásico de terror. Quizás desentonan algunos toques demasiado truculentos, pero en general mantiene la regla de sugerir –más que mostrar– los elementos más retorcidos de la oscura trama. Por su tono romántico, y ciertas reflexiones sobre el poder redentor del amor, funcionan mejor que nunca las poderosas imágenes, el punto fuerte del realizador. Compone una ambientación barroca en la que destacan detalles como la vieja mansión en Inglaterra, los paisajes en los que la nieve recubre la arcilla roja o los fantasmas, muy originales aunque en cierta manera remiten al film gótico de época Sleepy Hollow, de Tim Burton. Pero también tiene a su favor un reparto impecable, sus personajes, en otras manos, habrían resultado bastante tópicos. Así, mientras que Mia Wasikowska y Charlie Hunnam cumplen, asombran sobre todo el sobresaliente Tom Hiddleston, que brilla como un tipo que a ratos parece un enamorado apasionado y otras veces un charlatán, y la todoterreno Jessica Chastain, que en su esfuerzo por buscar registros diferentes, sorprende como mujer despojada de humanidad.

6/10
Colonia

2015 | Colonia

Lena trabaja como azafata en una aerolínea, y está enamorada del activista alemán Daniel, ambos se ven en Santiago de Chile, donde él utiliza su talento para diseñar la cartelería de apoyo al presidente Salvador Allende. Pero su idílica felicidad se pone patas arriba con el golpe de estado de Augusto Pinochet en 1973, las detenciones se suceden, incluidas las de Daniel y Lena. Él será llevado a Colonia Dignidad, la sede de una secta evangélica dirigida por el siniestro Paul Schäfer, de nacionalidad alemana. Debajo del centro, y con su connivencia, existe una red de sótanos y túneles donde las autoridades han montado un centro de interrogatorios donde se practica sin ningún recato la tortura, cuya existencia ignoran los pobres incautos que siguen a Schäfer. Daniel será una de sus víctimas, y tras someterle a electroshocks y creer que le han dejado lelo y sin memoria, se lo entrega a Schäfer para que haga trabajos manuales; entretanto, Lena, que sospecha que Daniel está en Colonia Dignidad, se ha presentado voluntariamente allí, asegura haber visto la luz y querer vivir con los miembros de la secta, que llevan una vida sencilla de agricultores, aunque con una estricta vigilancia, y una completa separación entre hombres y mujeres, padres e hijos, en lo que supone una verdadera y sistemática anulación de su personalidad. Dictadura chilena. Prácticas sectarias. Historia de amor. Son tres elementos potentes con los que juegan los guionistas Torsten Wenzel y Florian Gallenberger, el segundo además director. Y lo triste es que la trama no funciona en absoluto, aunque el telón de fondo lo constituyan hechos reales, por supuesto en lo referente a la cuestión política, pero también en las prácticas sectarias de Schäfer. No se da con el tono, ni estamos ante una buena denuncia política, ni es cine de terror al uso, ni tampoco un romance intenso y emocionante. El risible guión está lleno de agujeros, muchos hechos casuales –Daniel tomando fotografías y revelándolas no se sabe cómo, la existencia de un túnel justo donde Lena pela patatas, por ejemplo–, y actitudes no demasiado creíbles, a veces algunas escenas rozan la caricatura: los interrogatorios a que es sometida Emma Watson (la actriz parece haber tomado gusto a las pelìculas con fanatismo religioso de por medio, véase Regresión), Daniel Brühl haciéndose el tonto y urdiendo burdos trucos, la actitud de los funcionarios de la embajada alemana… Parafraseando aquello de que la mujer del César no sólo debe ser honrada, sino parecerlo, la película debería haberse esforzado un poco en contar las cosas de modo consistente. Hasta en la cuestión idiomática –Brühl hablando español sólo cuando le torturan, en cambio en las manifestaciones habla en inglés– falta coherencia.

3/10
Ocho apellidos vascos

2014 | Ocho apellidos vascos

¿Amor imposible? Rafa, andaluz por los cuatro costados, se enamora casi al instante de Amaia, vasca de pura cepa, a la que su novio ha dejado plantada en vísperas de su boda. Un reencuentro de ella con su padre tras mucho tiempo sin mantener contacto, aconseja a Amaia a mantener la ficción de que los planes matrimoniales continúan en marcha, para lo que persuade que Rafa de que se haga pasar por su prometido. Lo que le obliga a fingir que es de la tierra, sus ocho apellidos vascos lo demostrarían. Simpática comedia que toma pie de los estereotipos sobre vascos y andaluces para abogar por la superación de estúpidos prejuicios muy arraigados y dictados casi siempre por la ideología. Los guionistas Diego San José y Borja Cobeaga ya están acostumbrados a hacer reír a cuento de sus paisanos y de la tiranía de lo políticamente correcto gracias al programa televisivo humorístico “Vaya semanita”, y aquí manejan la misma fórmula, aunque para la dirección han recurrido a Emilio Martínez Lázaro. Da la impresión de que se ha acudido al director de El otro lado de la cama, pensando en que puede tener más gancho comercial, pues su otro intento cinematográfico en comedia, No controles, a pesar de lo divertido de la propuesta, no tuvo demasiado éxito de público. En cualquier caso continúa el esfuerzo por no molestar a nadie, y de no cargar la mano con escenas de alcoba. El film contiene momentos divertidos, e incluso muy divertidos, aunque esto no impide que a veces la narración de Ocho apellidos vascos se estanque o los gags resulten algo reiterativos. El cuarteto protagonista compuesto por Dani Rovira, Clara Lago, Karra Elejalde y Carmen Machi, y hay cierta capacidad de riesgo, sobre todo en el conato de romance entre los personajes de Elejalde y Machi.

5/10
Hércules

2014 | Hercules

Hércules es un héroe de la mitología griega, hijo del dios Zeus y de la mortal Alcmene. Dotado una fuerza descomunal, es conocido por llevar a cabo los llamados 12 trabajos, hazañas guerreras encargadas por los dioses y que le aportaron la gloria de convertirse en el héroe más famoso. Esta leyenda es, al menos, la que repite a los cuatro vientos su sobrino Iolao, quien acompañado de su forzudo tío y de sus compañeros Tideo, Autólico, Anfiarao y Atalanta forman en realidad un sexteto de mercenarios que ofrecen su talento bélico a cambio de oro. Con un encargo de este tipo llega precisamente Ergenia, hija del rey tracio Cotis, quien le pide ayuda para defender a su pueblo de las hordas del malvado Reso. Allá irán entonces Hércules y sus amigos. Por un precio, claro. El director Brett Ratner es un especialista en películas de acción, como ha demostrado en la saga de Hora punta o en X-Men 3: La decisión final. Aquí ofrece un espectáculo apabullante al estilo actual, entretenido aunque no sea nada del otro mundo, con encuentros violentos y efectos visuales que siguen la línea “guerrera” comenzada por 300, aunque sin tanto regodeo en la sangre, más cerca del cine de aventuras que del género bélico. Basado en el cómic de Steve Moore, el guión es obra de Ryan Condal y Evan Spiliotopoulos, y ofrece, más que una puesta al día de los mitos griegos, la historia de seis compañeros de armas que vivirán momentos de heroísmo, traición, sufrimiento, amor, justicia y acción a raudales. Los guionistas echan el resto además no tanto en la trama argumental, sino en el dibujo de los personajes, en las relaciones entre ellos y en especial en la identidad del héroe. Hay osadía en convertir el mito de Hércules en realidad y despojarlo de su leyenda. Meterlo en la piel de un mercenario, un cuentista que se aprovecha de su fama, tiene mucho de escepticismo, pero con algunas dosis de humor y su valentía en la lucha, Ratner consigue hacer creíble al hombre para poder transformarlo después en héroe. Funciona eficazmente en el papel el forzudo Dwayne Johnson, al que tampoco se le pide que maneje el método Stanislavski, sino que de un golpetazo con su mazo se lleve por delante a media docenas de guerreros. Sus amigos, encarnados por actores poco conocidos, con excepción de Rufus Sewell, cumplen y no son meros comparsas en sus hazañas, mientras que John Hurt compone un sólido rey. Ridícula resulta sin embargo la inclusión de Irina Shayk en un papel de modelo florero que dura diez o quince segundos en total. Por lo demás, se agradece que no haya demasiada exageración en los efectos especiales y que la fotografía no convierta la aventura en un cómic psicodélico. La sinfónica banda sonora corre a cargo del español Fernando Velázquez, quien se consolida como uno de los más importantes compositores españoles del momento. 

5/10
Los últimos días

2013 | Los últimos días

Los barceloneses David y Àlex Pastor debutaron en el largometraje con Infectados, producción estadounidense de Paramount sobre un virus que devastaba a la humanidad. También se adscribe al género apocalíptico su segundo trabajo, Los últimos días, esta vez bajo bandera de su propio país, y rodada en español, que parte de un guión de los propios hermanos. Los últimos días parte del supuesto de que por razones inexplicadas los seres humanos han adquirido una variedad extrema de agorafobia que les impide abandonar los espacios cerrados. El que lo intenta muere por un ataque de pánico. Marc, un informático que sobrevive encerrado con sus compañeros de trabajo en su propia oficina, se aventura por el metro y las alcantarillas, pobladas de vagabundos desesperanzados, para buscar a su novia con ayuda de Enrique, su antiguo superior, que cuenta con un GPS, lo que se ha convertido en una preciada posesión. Se le pueden sacar defectos, sobre todo su extremada falta de originalidad, pues desarrolla en clave de thriller la misma idea de El ángel exterminador, mientras que las diferentes secuencias homenajean progresivamente a títulos como Soy leyenda, Hijos de los hombres, The Road (La carretera), Mad Max, más allá de la Cúpula del Trueno y hasta aparece de buenas a primeras un oso que trae a la memoria la serie Perdidos. También algunos segmentos (sobre todo el encuentro fortuito con el personaje de Leticia Dolera) resultan excesivamente efectistas y sus dos horas de metraje se hacen innecesarias. Pero Los últimos días acierta al apuntarse al camino que más alegrías puede dar al cine español, el de las producciones de género de calidad con la vista puesta en el mercado, al estilo –salvando las distancias– de las películas de Juan Antonio Bayona. Técnicamente impecable en todos sus aspectos, cuenta con una lograda y sugerente ambientación de una Barcelona devastada que evidencia un buen uso de los efectos digitales y un presupuesto ajustado. Incluye alguna secuencia de acción, no especialmente memorable, pero con un nivel impensable en la mayoría del cine español hasta el momento. Encabezan el reparto de Los últimos días los expresivos Quim Gutiérrez, José Coronado y Marta Etura –con una presencia menor–, que se han trabajado a fondo a sus personajes. Además, tiene un toque esperanzador y reflexiona de forma positiva sobre la necesidad de afrontar los miedos personales.

6/10
Zipi y Zape y el Club de la Canica

2013 | Zipi y Zape y el Club de la Canica

Los hermanos Zipi y Zape son enviados a pasar el verano a un centro de reeducación en medio del campo, donde está prohibido jugar, aquello se parece más bien a una cárcel o a un campo de concentración. Sin embargo, con ayuda de otros compañeros rebeldes como ellos, están dispuestos a desafiar al director del colegio Esperanza, el temible Falconetti, fundando el Club de la Canica. Pronto descubrirán que el lugar esconde secretos que pondrán a prueba su espíritu aventurero, y a sus andanzas se sumará la simpática Matilde, sobrina de Falconetti. Cinta familiar de producción española, que adapta los personajes de tebeo de Editorial Bruguera creados por José Escobar. Bien es cierto que sus señas de identidad son sencillas, Zipi es rubio y Zape moreno, llevan un uniforme muy característico y ambos son muy traviesos. Los conocedores del cómic quizá echen en falta a don Pantuflo Zapatilla y su esposa Jaimita, que no tienen presencia alguna en la película. En cualquier caso, la sencilla trama de la cinta, de tono decididamente aventurero y pensada para los chavales, podía estar protagonizada por otros personajes cualesquiera. Óskar Santos, que además de televisión había dirigido un thriller, El mal ajeno, entrega una película entretenida, ambiciosa en su diseño de producción y efectos visuales, a la que le gustaría poder decir que juega en la división de Harry Potter o Los goonies, aunque eso sería decir demasiado. A los pequeños actores les falta un punto de gracia –casi funciona mejor el gordito Fran García como Filo que los protagonistas Raúl Rivas y Daniel Cerezo, Zipi y Zape–, y entre los adultos sólo sobresale Álex Angulo como Esperanza en las ingeniosas escenas del NoDo. Y al desarrollo narrativo, a base de resolver enigmas, le falta algo de chispa. Pero cumple sobradamente con la meta de entregar una película para todos los públicos, con potencial para ser vendida fuera de España. Lo que no es poco.

5/10
El secreto del cofre de Midas

2013 | The Adventurer: The Curse of the Midas Box

Mariah Mundi, un jovencito, ve cómo de la noche a la mañana son secuestrados sus padres, afamados arqueólogos expertos en objetos míticos, y su hermano Félix, por unos enigmáticos individuos liderados por el malvado Luger, que quieren dar con el cofre del rey Midas, fuente de la vida y con capacidad para convertir todas las cosas en oro. El chico contará con la ayuda del intrépido Charity para rescatar a su familia y dar con el cofre, pero debe viajar al hotel Prince Regent, situado en una isla, donde se asociará con la guapa doncella Sacha. Ambiciosa coproducción juvenil española, con Reino Unidos y Estados Unidos, se basa en una saga novelística aventurera a lo Indiana Jones de G.P. Taylor, antiguo motero rockero, reconvertido en pastor anglicano. Tiene un reparto internacional de caras conocidas con gran oficio, donde destacan Michael Sheen, Sam Neill, Lena Headey y Ioan Gruffudd. Pero el protagonismo recae sobre los hombros de Aneurin Barnard, que ofrece una interpretación algo plana, y los rasgos de los personajes encarnados por los veteranos resultan muy esquemáticos. Se trata de un agradable “divertimento” familiar, donde se nota un importante esfuerzo en diseño de producción y efectos visuales, aunque las aventuras que se nos acaban entregando no tienen demasiada fuerza, todo resulta previsible y las frases sobre lo mucho que está en juego suenan algo huecas en su grandilocuencia. Dirige el poco conocido Jonathan Newman, que parece haberse decantado por el cine familiar.

5/10
Lo imposible

2012 | The Impossible

Lo imposible se encuadra en un género, el catastrofista, que se presta mucho al convencionalismo, al tópico, al “déjà vu”. Y el mérito, enorme, de Juan Antonio Bayona y su guionista Sergio G. Sánchez, es contar con frescura y mirada de “la primera vez” algo que en otras manos habría sido simplemente normalito, una bonita historia de interés humano, pero como tantos telefilmes, si acaso con efectos especiales más elaborados... En Lo imposible se nos cuenta la historia -basada en un caso real- de los Bennett, el matrimonio, María y Henry, y sus tres hijos Lucas, Thomas y Simon, de doce, siete y cinco años de edad, de vacaciones por Navidad en Tailandia. Días placenteros en un lugar idílico, puestos literalmente patas arriba por el tsunami destructor que asoló la costa en 2004. La familia se dispersa, tenemos dudas sobre la supervivencia de unos y otros, viven experiencias personales, y con otros individuos que conocen, muy fuertes. Lo típico, pero contado con un talento narrativo excepcional. Porque la recreación de la catástrofe en Lo imposible resulta sencillamente asombrosa, el espectador vive el desastre en primera persona. Nada que envidiar a lo que hizo Clint Eastwood en uno de los hilos narrativos de Más allá de la vida. Si acaso más espectacular, mejor. Pero dentro del despliegue de producción, asombroso, está la historia, muy bien llevada, con pulso dramático excelente y momentos emocionantes de genuino suspense, sostenidos con increíble osadía, jugando al despiste sin caer en las trampas fáciles. Sí, se confirma que lo de Bayona y Sánchez en El orfanato no fue un espejismo. Pero están además los personajes, anglosajones, rubitos, preciosos. ¿No podía ser aquello la puerta abierta a lo meloso y acaramelado, un empacho de buenos sentimientos mil veces vistos en cine? Y sin embargo, imposible no sufrir con el pequeño Tom Holland y su Lucas, obligado a madurar al estilo de Jim en El imperio del sol de Steven Spielberg. Imposible no llorar con Ewan McGregor y sus llamadas con el teléfono móvil. Imposible no pensar que las estrellas de las que habla Geraldine Chaplin conforman una hermosa metáfora sobre la vida y la muerte. Los críos más pequeños son críos, y eso es muy bueno, y se les concede el espacio justo. Y Naomi Watts, imposible no padecer con ella, o dejar de recordar que ya vimos a otra madre sufriente en las manos de Bayona y Sánchez, la que encarnó Belén Rueda en El orfanato.

7/10
Hijos de las nubes, la última colonia

2012 | Hijos de las nubes, la última colonia

Hijos de las nubes es un interesante documental producido por Javier Bardem y Álvaro Longoria, con el responsable de Morena Films debutando en la dirección. Se trata de un importante esfuerzo de divulgación del problema saharahui, el drama de los refugiados desplazados en el desierto del Sahara Occidental y la división del territorio tras la descolonización del antiguo territorio español y la Marcha Verde promovida por Hassan II en aras del Gran Marruecos. El film ofrece una lección de historia reciente inconclusa con encomiable esfuerzo de objetividad, tratando de dar voz a todas las partes del conflicto, y reclamando una solución pues al final es el pueblo llano el que paga la falta de voluntad para arreglar lo que exige un arreglo. De modo que hablan expresando su punto de vista altas personalidades y diplomáticas de Francia y Estados Unidos -que claramente han apoyado a Marruecos, con la mala conciencia de su aliado conculcaba derechos fundamentales-, algunos españoles como ex presidente del gobierno Felipe González, y por supuesto representantes del Frente Polisario; también gente del pueblo y representantes de organizaciones no gubernamentales. En cambio, a pesar de los esfuerzos realizados, las autoridades de Marruecos y Argelia -este país ha armado a los saharahuis- han rehusado hacer declaraciones, y Longoria ha de conformarse con material de archivo, abundante en lo referente a intervenciones de Hassan II. Javier Bardem tiene una importante presencia en Hijos de las nubes. Precisamente enmarca la narración la invitación de Naciones Unidas al actor para explicar el problema del Sahara, y él personalmente acompaña a Longoria en su periplo para recolectar declaraciones, explicando cómo se dio cuenta de la entidad del problema por primera vez cuando acudió al FiSahara, un Festival de Cine para los refugiados. Curiosamente el perfil político de Bardem, que se ha significado políticamente demasiado a menudo con la izquierda más beligerante, puede pesar como una losa en la difusión amplia de un film que merecería llegar al gran público, que desconoce realmente el problema del Sahara.

6/10
Mamá

2012 | Mama

Guillermo del Toro tiene buen ojo para apadrinar a jóvenes valores, como demostró en el caso de Juan Antonio Bayona, al que produjo El orfanato, su ópera prima. Ahora, hace lo propio con el argentino afincado en España Andres Muschietti, que alarga la trama de su corto de tres minutos homónimo, tan impactante como sencillo, que básicamente consistía en dos niñas que huían de una terrorífica figura materna. En Mamá (el largometraje) las niñas Victoria y Lilly desaparecieron sin dejar rastro tras ser raptadas por su progenitor, que acababa de asesinar a su madre. Cinco años después, dos tipos las encuentran accidentalmente en una cabaña medio derruida del bosque. Acaban a cargo de su tío Lucas y de Annabel, la novia de éste, que no habían cesado de buscarlas. Pero las pequeñas aseguran que estuvieron bajo los cuidados de una críptica figura a la que llamaban 'mamá', y Annabel sospecha que los susurros que escucha en su casa podrían indicar la presencia de un ente sobrenatural. Con Mamá –coproducción entre España y Canadá–, Andres Muschietti demuestra que domina la puesta en escena y que le sobran ideas para crear tensión hasta el punto de que compone algunos momentos realmente terroríficos. Se agradece que el realizador siga los parámetros de los cuentos de fantasmas clásicos, sin excesos truculentos innecesarios, muy en la línea de fábula gótica-infantil de El laberinto del fauno, dirigida por Del Toro. Además, Andrés Muschetti ha logrado fichar como protagonista de Mamá a la mismísima Jessica Chastain, una de las actrices del momento, que realiza un gran trabajo, con un look distinto al habitual, teñida de morena. Le acompaña un correcto Nicolaj Coster-Waldau –Jaime Lannister en Juego de tronos– y unas niñas llamativamente espontáneas. Por desgracia, el film acaba resultando excesivamente tópico, ligero y predecible.

5/10
Babycall

2011 | Babycall

Anna y su hijo Anders se instalan en un nuevo domicilio tras la orden de alejamiento del padre de Anders, después de que quisiera matar a su hijo. Sin embargo, Anna no puede olvidar los sucesos del pasado y es muy sobreprotectora con el niño, hasta el punto de comprar intercomunicadores para escucharle por la noche, no llevarle al colegio, etc. Su existencia ve un rayo de luz cuando conoce al bondadoso Helge, un joven dependiente de una tienda, sin embargo, Anna recibe como un mazazo la noticia de que el juicio contra el padre de Anders será reabierto, al tiempo que comprueba que los asitentes sociales que llevan su caso empiezan a desconfiar de ella. Tras la trilogía iniciada con Los hombres que no amaban a las mujeres, basada en las novelas de Stieg Larsson, la actriz danesa Noomi Rapace protagonizó este inquietante drama, entre el thriller y el terror psicológico, que hace hincapié en el maltrato infantil. Hay que reconocer que Rapace logra angustiar con su personaje, aunque al comienzo la trama resulta demasiado gris y tenga pocos atractivos ya que se toma su tiempo en coger cuerpo. Como el tema no es precisamente de los que te alegra el día, el director Pål Sletaune decide jugar al despiste con una puesta en escena sobria y una narración tramposilla que crea mucha confusión. Al menos logra con ello atrapar al espectador hasta el efectista desenlace.

4/10
Lope

2010 | Lope

Siglo de Oro español. El soldado Lope de Vega vuelve de la guerra en las Azores, dispuesto a establecerse en Madrid y no volver a servir en el ejército. Tras enterrar a su madre, decide cultivar su pasión por el teatro y los versos, buscando el respaldo del empresario Jerónimo Velázquez. Logrará ganarse su confianza, al tiempo que cultiva una relación amorosa clandestina con su hija, Elena Osorio, y se siente atraído por Isabel de Urbina, de noble familia.El cine hispano sigue haciendo un esfuerzo por abordar tramas interesantes de su apasionante pasado, tras Alatriste y La conjura de El Escorial. Y hay que agradecer el gran esfuerzo de producción, la ambientación histórica es impresionante, y el elenco de actores bastante aceptable. Pero como ocurría en los mencionados títulos, el resultado es desigual. La idea al abordarse libremente la vida de uno de los genios de la literatura española, Lope de Vega, y que remite a Shakespeare enamorado, es ofrecer sus cuitas amorosas, al hilo de su vocación a las letras. Aunque una cosa es la intención, y otra el resultado, un tanto deslavazado.No es fácil dilucidar si es cosa del guión de Jordi Gasull e Ignacio del Moral, o de la puesta en escena de Andrucha Waddington, pero la sensación del conjunto es de escasa vertebración e indefinición de personajes. Valga a tal efecto, un ejemplo. Arranca el film con una carta de Lope dirigida a su madre, y tal recurso epistolar, junto a la muerte de ella, poco aportan a la historia. Se nos indica que al protagonista le importan las apariencias -de ahí ese entierro, por encima de sus posibilidades-, pero luego esto parece inconexo con la posterior descripción del triángulo amoroso, donde los auténticos sentimientos de Lope hacia Elena e Isabel son poco nítidos, y no parecen desde luego en ninguno de los casos los de un enamorado. Es cierto que hay algunas escenas que funcionan -la improvisación de los sonetos, el encuentro de las dos mujeres...-, pero falta el deseable ritmo brioso y domina la frialdad en la narración, con enredos y rencores que no conmueven, y sentimientos y modos de actuar muy básicos, como esas exageradas miradas lascivas de Elena (Pilar López de Ayala) en los primeros pasos del film, o el modo en que se resuelve un juicio. Por otra parte, el conocedor de la obra de Lope echará en falta un mayor recurso a ella, aunque ciertamente, con respecto al caso Shakespeare, el hándicap estriba en que es menos conocida por parte del gran público.

4/10
El mal ajeno

2010 | El mal ajeno

Diego es un médico que trabaja en la unidad del dolor del madrileño Hospital de la Paz. Buen profesional, parece completamente insensible a las dolencias ajenas, se ha dicho y repetido que las enfermedades de los pacientes no deben afectarle emocionalmente. Este cultivo de la insensibilidad le ha llevado también a alejarse de sus seres queridos, su mujer médico, su hija adolescente, su padre, médico jubilado. El traumático suicidio ante él del novio de una paciente supone el inicio de un extraño camino, que le hará ver las enfermedades y las personas que las padecen de un modo diferente. Debut en la dirección del cortometrajista Óskar Santos, ha contado con el padrinazgo de Alejandro Amenábar, y en la producción están también otros dos nombres importantes del cine español, Fernando Bovaira y Álvaro Augustín. Además el libreto se debe a otro cineasta en alza, Daniel Sánchez Arévalo. El planteamiento del film, de elegante puesta en escena, es el de una fabulilla insertada en la cotidianidad, donde se recuerda que para tener el corazón grande con los que tienes al lado, también es necesario compadecerse del mal ajeno. Así que la cosa discurre al modo de un 'cuento asombroso', quizá demasiado estirado y con algunos giros dramáticos poco consistentes, pero que logra mantener el interés. Hay inteligencia en no buscar explicaciones al don de curación, y queriendo o sin querer, se entrega un completo catálogo de cierto males que afligen a la sociedad actual, y que sólo se pueden 'curar' con el tan necesario amor: infidelidad, crisis matrimoniales, incomunicación, suicidio, alcoholismo, consumo de drogas, sexo adolescente, falta de recursos para sobrellevar el dolor, ausencia de Dios... Hay acierto en el reparto, donde destaca un contenido Eduardo Noriega. Y algún contrapunto humorístico ayuda a un film desasosegante, como los momentos que comparte el protagonista con su progenitor, y con el paciente tullido.

5/10
La trampa del mal

2010 | Devil

M. Night Shyamalan lleva años y años escribiendo historias que con el paso del tiempo podrían convertirse en películas. El imaginativo guionista y director ha llegado a concebir tantas que en cierto momento se ha dado cuenta de que nunca podrá dirigirlas todas. Como algunas de ellas tenían muchas posibilidades de convertirse en películas de interés, decidió usarlas en un proyecto que ha llamado “The Night Chronicles”, que se inaugura con La trampa del mal. La premisa es bastante sencilla. Cinco extraños –un mecánico, un comercial de colchones, una mujer mayor, una chica y un guardia de seguridad– coinciden en un ascensor de un edificio de oficinas que visitan por variopintos motivos. En principio, se supone que va a ser el típico viaje rápido y rutinario en ascensor, pero sin motivo aparente, éste se queda parado. Mientras intentan arreglar el problema desde el exterior, se corta fugazmente la luz y la mujer más joven sufre una agresión... Una de las personas atrapadas está atacando a los otros... Según la opinión de Ramírez, vigilante latino muy religioso que está viendo el interior del ascensor por las cámaras de seguridad, uno de los cinco es el mismísimo diablo... La historia de Shyamalan ha sido reconvertida en guión por Brian Nelson, autor de la interesante Hard Candy. El autor de El sexto sentido ejerce como productor, apadrinando al joven cineasta John Erick Dowle, responsable de Quarantine. Dowle dirige con corrección y crea cierta tensión, al tiempo que en la línea del cine de Shyamalan, intenta introducir algunas reflexiones, en este caso sobre la fe, el mal y el perdón. Se queda en una cinta convencional, en algunos momentos –sobre todo en el epílogo– falta sutilidad, y es inevitable pensar qué habría ocurrido de dirigirla el mismo Shyamalan, pero tiene su interés.

5/10
Los ojos de Julia

2010 | Los ojos de Julia

Guillermo del Toro tiene muy buena vista a la hora de apadrinar a jóvenes talentos. En esta ocasión avala al cineasta barcelonés Guillem Morales, responsable de El habitante incierto, un film prometedor lleno de imágenes surrealistas potentes. El film va muy en la línea de otra producción de Del Toro, El orfanato, pues de hecho repiten varios miembros del equipo, como el director de fotografía Óscar Faura y la actriz Belén Rueda, que vuelve a ser protagonista. En esta ocasión, la actriz encarna a Julia, una mujer que tiene que aceptar la muerte de Sara, su hermana gemela, que según todos los indicios se ha suicidado. Ambas hermanas sufren una enfermedad genética degenerativa que les provoca la pérdida progresiva de la visión. Julia cuenta con el apoyo de su marido, pero no acaba de aceptar que su hermana se haya quitado la vida voluntariamente, por lo que realiza ciertas pesquisas. Unas ciegas que conocían a la fallecida le cuentan que ésta tenía una relación con un hombre muy peculiar. Aunque Sara estuvo con él en un hotel, nadie que le haya visto recuerda sus rasgos, casi como si fuera un hombre invisible. Los ojos de Julia se puede “ver”, algo no muy frecuente en el cine español. Que en España se ruede un thriller que no tenga nada que envidiar a sus equivalentes americanos es un lujo que hasta hace poco era difícilmente alcanzable. El guión crea bastante intriga, a través de una serie de elementos que encajan de forma modélica. El film tiene incluso cierto fondo, en torno a la dificultad para aceptar las desgracias que sobrevienen en la vida. Morales demuestra su imaginación visual en secuencias muy logradas, como la persecución en el túnel en la que se van encendiendo las luces, sin que se pueda ver el rostro del perseguido. A veces tiene ideas brillantes, como no mostrar el rostro de las personas que la protagonista no ha podido ver, o en la línea de Alfred Hitchcok, dar protagonismo a un objeto, un misterioso llavero. Pero al director se le puede reprochar la crudeza de una secuencia con una aguja que hará apartar la mirada hasta a los espectadores más duros, y también que alarga demasiado el suspense de forma innecesaria hacia el tramo final, que se inspira claramente en la cinta Sola en la oscuridad, pero no llega a la altura. Además su epílogo referente al universo se antoja un tanto pretencioso y fuera de lugar.

6/10
Cinco metros cuadrados

2010 | Cinco metros cuadrados

Álex y Virginia, con planes de boda, han pagado la entrada de un piso en construcción en la prometedora urbanización Señorío del Mar. Pero constructores y políticos son unos sinvergüenzas, y rencillas entre ellos paralizan la obra dejando a la pareja y a otras muchas personas en la estacada. En el caso de Álex y Virginia se inicia un deslizamiento existencial cuesta abajo. Biznaga de Oro a la mejor película en el Festival de Málaga. Resulta muy de agradecer que Max Lemcke aborde temas que interesan a los ciudadanos de a pie. En Casual Day abordó las relaciones laborales y el mundo empresarial, y ahora toca mirar a la especulación inmobiliaria y sus víctimas. El problema es que... no tiene historia. Hay un planteamiento, un punto de partida, una situación: pareja que ve cómo su vida se va por la borda porque les quitan la casa a la que tenían derecho. Pero a partir de ahí, la cosa se estanca y no da mucho de sí, más allá de poner el acento trágico en el personaje de Fernando Tejero –bastante dramático, aunque con un contrapunto de cómico patetismo–, colocado al borde del precipicio.

4/10
Spanish Movie

2009 | Spanish Movie

En España han dejado de hacerse únicamente dramas intimistas, comedias chabacanas y revisiones de la Guerra Civil. Sobresalen en los últimos años las producciones de terror –Rec–, ha triunfado una buena película carcelaria –Celda 211– y un film de animación digital –Planet 51– obtiene buenos resultados de taquilla. Ahora, España se atreve con las ‘spoof movies’ o sea la parodia a lo Aterriza como puedas. Como suele suceder en este subgénero, el argumento toma como base una mezcla de dos o tres títulos destacados del objeto de la parodia, en este caso el propio cine español. Así, tenemos un cruce imposible entre Volver, Los otros y El orfanato. Ramira –trasunto de Raimunda, el personaje de Penélope Cruz en el film de Almodóvar– entra a servir en la mansión de Laura, madre de un niño fotosensible que no puede exponerse a la luz, y de una niña sádica y siniestra. A partir de ahí se articulan bromas referentes a títulos como Mar adentro, Los lunes al sol, Abre los ojos, Rec y Alatriste, en suma los pocos que son lo suficientemente populares. Como era previsible, abusa de la sal gruesa y los chistes fáciles. Además, el ritmo es irregular y se hace demasiado larga. Sorprende que alterne cameos de personajes reconocibles por el público, como Chiquito de la Calzada, Amenábar, Andreu Buenafuente o Berto Romero, con la presencia de otros –Paco Plaza, Jaume Balagueró, José Antonio Bayona– que sólo conocerán los entendidos. Destaca la presencia del mítico Joselito, el protagonista de El pequeño ruiseñor, que ya es un señor mayor, y de Leslie Nielsen –actor fetiche de este tipo de películas–, que da lugar a una de las mejores secuencias. De hecho, es cierto que algunos momentos aislados funcionan, como el diálogo imposible entre David el gnomo y un pitufo, o el breve encuentro entre Leslie Nielsen y Chiquito de la calzada, que aparece durante los títulos de crédito. Se puede concluir que aunque no es gran cosa, da al público lo que pide, por lo que puede funcionar a nivel comercial, sobre todo los adolescentes.

3/10
Garbo. El espía

2009 | Garbo: The Spy

Ameno documental sobre Juan Pujol, catalán que acabó trabajando como doble agente durante la II Guerra Mundial. Embaucador y farsante que recuerda al protagonista de Nuestro hombre en La Habana, Pujol engañaba a los alemanes desde Lisboa, fingiendo que tenía a sus órdenes a un grupo de agentes, totalmente imaginarios, que le enviaban informes de unos supuestos planes bélicos de los aliados. Posteriormente, Pujol se ofreció a los servicios secretos británicos, que le reclutaron tras someterle a varios exámenes. A las órdenes del MI5, Pujol –apodado Garbo como la actriz Greta Garbo por sus indudables dotes de interpretación– tuvo una importancia decisiva en la llamada Operación Overlord, para intoxicar a los responsables de las tropas nazis, haciéndoles creer que el desembarco aliado tendría lugar en Calais, en lugar de en Normandía. Tales eran las dotes para el embuste de Pujol que después del Día D seguía convenciendo a los nazis de que Normandía era sólo una maniobra de distracción, puesto que el verdadero desembarco iba a tener lugar en Calais. Nunca le descubrieron, y llegaron a concederle la Cruz de Hierro. Como también obtuvo la Orden del Imperio Británico, Pujol se convirtió en la primera persona condecorada por los dos bandos de la II Guerra Mundial. Ciertamente, con esta historia tan apasionante, no hacía falta esforzarse mucho para mantener la atención del espectador. Edmon Roch, productor de cintas como El perfume, que debuta aquí como director, lo consigue sin necesidad de muchos medios. Ha entrevistado a Mark Seaman, oficial del MI5 que investigó la historia de Pujol, y rastreó su pista en Venezuela, al periodista Xavier Vinader, que ayudó a Pujol a escribir sus memorias, y a Aline Griffith, condesa de Romanones, que también fue espía. Con eso e imágenes antiguas de El extraño y otras películas, logra un film lleno de anécdotas interesantes, como el singular episodio en el que Pujol deserta del bando republicano durante la Guerra Civil para unirse a los Nacionales.

5/10
Sexykiller

2008 | Sexykiller

Bárbara es una joven estudiante de medicina con dos grandes pasiones, la moda y los asesinatos. Vestida siempre a la última, siembra de cadáveres el campus de la universidad, con la ventaja de que a nadie se le ocurre pensar que alguien tan “fashion victim” pueda ser responsable de una matanza de tal magnitud. Sexykiller es como Scream y familiares, pero al revés, principalmente porque está contada desde el punto de vista de la asesina, porque tiene bastante más sangre y porque está cargada de humor. La película es una parodia de estas cintas norteamericanas para adolescentes pero a un nivel superior de lo que ya hicieron los propios americanos en títulos como Scary Movie. De hecho, no le falta un detalle propio de película de factoría Holywood, pero desde una óptica españolizada que hace que el resultado sea divertido. Cabe destacar de paso, que la influencia norteamericana no sólo está en la historia, sino en detalles como las explosiones y alguna que otra peleíta estilo Jet Li. Algo que se agradece cuando este tipo de cosas brillan por su ausencia en el cine patrio. No se puede ser más fría y más cínica de lo que es Bárbara. Su Paris Hilton a lo psicópata, provoca numerosos momentos cómicos, como cuando da la receta para cometer un buen crimen. También es especialmente graciosa su conversación con el siempre divertido Paco León, una de las víctimas potenciales de Bárbara. La cinta sorprenderá –lo que no implica que tenga que gustar a todos- porque no se trata de la típica comedia Made in Spain.

4/10
Eskalofrío

2008 | Eskalofrío

Digna producción española, a medio camino entre el thriller y el terror, que sitúa la acción en un oscuro y encajonado valle montañoso del norte de España. Hacia allí viajan Santi y su madre para emprender una nueva vida, pues él sufre una extraña afección que le impide tolerar la luz del sol. Una vez instalados en una grande y vieja casona apartada del pueblo, Santi acude a la escuela y muestra su dificultad para hacer amigos, y así cuando le proponen ir al bosque a investigar un raro suceso, acepta formar parte de la expedición. Allí un compañero muere por lo que parece el ataque de una alimaña que le desgarra el cuello. A partir de entonces, Santi empieza a escuchar por la noche ruidos inquietantes en su casa. El director Isidro Ortiz (Fausto 5.0) sabe crear una atmósfera adecuada de inquietud y, aunque gran parte del guión resulta previsible y tópico, el resultado es medianamente interesante, aunque también poco verosímil. Queda la sensación de que la baza del chico inadaptado que sufre una rara e insociable enfermedad podría haber sido mejor aprovechada, sobre todo tras el brioso y prometedor comienzo. El film guarda más de una similitud con Bosque de sombras, película española que igualmente situaba a personajes foráneos en un entorno rural desconocido y poco hospitalario, con lugareños de intenciones no muy claras. El trabajo de Junio Valverde (Vida y color) es correcto y destaca la colaboración de Roberto Enríquez como agente de policía.

4/10
Savage Grace

2007 | Savage Grace

Película basada en hechos reales, se supone que muy conocidos, aunque no sabemos dónde... El film sigue los pasos de un matrimonio, el de Barbara Daly y su esposo Brooks Baekeland, desde el nacimiento de su hijo Tony en 1948, hasta un trágico suceso (muy conocido, repetimos, se supone) acontecido en 1972. Con ritmo cansino se nos pinta a una familia disfuncional; ella se supone que ha hecho una boda con un buen partido, pues Brooks pertenece a un linaje que ha hecho fortuna con el invento de la baquelita, así llamada a partir de su apellido; pero el caso es que Barbara es un poco rarita, y tiende a ser protagonista de escenas embarazosas ante sus amigos de la alta sociedad; y Brooks es brusco y nada comprensivo. En tan poco acogedor hogar crece Tony muy pegado a las faldas de su madre, y desarrollando una ambigüedad sexual en la que, como se dice vulgarmente, parece que le gusta "la carne y el pescado"; y la madre prefiría la faceta "carnívora", lo que produce tensiones.Tom Kalin sonó allá por 1992 con Swoon, una película de temática gay, terreno en el que se ha desarrollado su producción posterior, aunque en vídeo, y por tanto con una difusión aún más limitada. Aquí reincide en la cuestión en lo que algunos quieren ver ya como un subgénero, el "queer cinema", o películas de temática homosexual. Recorre toda la trama un aire malsano, de personajes poco equilibrados, y la cosa no atrapa porque no tenemos nada claro adónde nos quiere llevar el director, o su guionista, Howard A. Rodman, que se ha basado en un libro escrito por Natalie Robins y Steven M.L. Aronson. Da pena ver metida en este proyecto a una actriz como la copa de un pino, Julianne Moore, sin duda lo mejor del film, que insufla credibilidad a su poco definido personaje. La producción ha contado con capital español en la producción, y se dejan ver varios actores hispanos en el metraje: desnuda Elena Anaya, vestida Belén Rueda, y en plan gay y el que mejor lo hace, Unax Ugalde. Irrita el erotismo insistente de la cinta, por ejemplo con la escena de trío que aúna todo tipo de combinaciones, adulterio, homosexualidad e incesto.

3/10
El síndrome de Svensson

2007 | El síndrome de Svensson

Autor de cortos y episodios de teleseries, Kepa Sojo debuta en el largometraje con la que él mismo define como “la primera película del absurdo pop”. El calificativo alude a que mezcla humor absurdo, inspirado en Amanece que no es poco y el cine de Berlanga, con música pop. Por lo demás, es una road movie que entrelaza peripecias de muchos personajes extremos e irreales. El protagonista es Ángel Mari Svensson, que sufre un extraño mal que el médico ha calificado como síndrome de Svensson, pues no conoce ningún caso similar. No sabe si se solucionará, pero emprende un viaje en autostop a Xátiva, en busca de la mujer ideal. Por el camino se cruza con personajes de lo más estrambótico, como Mariloli, una churrera que el día de su boda ha decidido dejar plantado a su novio, y huir a la carrera vestida de novia. También conocerá a dos camioneros “frikis” que se pasan el día hablando de Tolkien, un cataléptico que había sido enterrado vivo y dos raperos que hablan como si cantaran rap. Una comedia así, de gags aislados, podría funcionar en un caso remoto, con un director más habilidoso. Pero Sojo muestra una preocupante falta de imaginación a nivel visual, mientras es incapaz de dirigir a un grupo de actores, a veces solventes, que sobreactúan para salir del paso. Lo más preocupante es el guión, una caótica sucesión de chistes simplones y personajes sonrojantes. No pretende ser un musical, pero a veces intercala auténticos videoclips musicales que no vienen al caso ni aportan nada a la inexistente trama.

1/10
La zona

2007 | La zona

Después de dos cortos debuta en el largometraje el uruguayo Rodrigo Plá, con este thriller dramático rodado en México, coproducción por España y que se presentó en una sección paralela en el Festival de Venecia, donde recogió el Premio a la mejor Opera Prima (León del futuro). Ha nacido una joven promesa del cine latinoamericano. Tres ladrones entran a robar en un chalet de “La Zona”, una urbanización de lujo. Sorprendidos por la propietaria acaban asesinándola, y al intentar huir se desencadena un tiroteo con los guardias privados, que aniquilan a dos de los asaltantes. El otro ladrón, un pobre diablo adolescente, logra escapar pero no puede salir de “La Zona”, por lo que se esconde en un sótano. Allí le encuentra Alejandro, un chico de su edad que duda en entregárselo a su padre, pues éste ha decidido con los otros vecinos que le atraparán ellos mismos para aplicarle el ‘ojo por ojo’. El joven autor muestra su pericia para la planificación cinematográfica, los movimientos de cámara y la dirección de los actores con los que cuenta, algunos tan solventes como Daniel Giménez Cacho y la española Maribel Verdú, en un breve papel. Pero no sólo eso, sino que Rodrigo Plá también demuestra que tiene cosas que contar. El film analiza las consecuencias de una sociedad que sufre una grave crisis de valores. Habla del aumento de la delincuencia, que incrementa a su vez la inseguridad ciudadana, en una zona residencial de lujo de una ciudad que podría ser tantas otras. Reflexiona asímismo sobre el peligroso camino de la venganza. Plá se muestra ciertamente fatalista a la hora de mostrar las consecuencias de la escalada de violencia, iniciada por los asaltantes y que los vecinos continúan al tomarse la justicia por su mano. Intentar parar la sinrazón se antoja una tarea ardua, que choca con la incomprensión, la insolidaridad y hasta la corrupción administrativa.

7/10
El orfanato

2007 | El orfanato

Laura y Carlos, un matrimonio con un hijo pequeño, Simón, se dispone a inaugurar una minirresidencia para niños discapacitados, situada a las afueras de una localidad costera. El antiguo caserón, reacondicionado para su nueva función, fue la sede años atrás un orfanato, entre cuyas paredes creció Laura, antes de que fuera finalmente adoptada. Recién instalados con la ilusión de ayudar a los futuros huéspedes de la residencia, y en vísperas de ponerla en marcha, se acentúa la costumbre del pequeño de jugar con sus “amigos invisibles”. Lo que sus padres consideran una afición más o menos inofensiva, pero que debería ser erradicada, crece de grado cuando el chaval asegura tener como compañeros de sus juegos a antiguos habitantes del lugar. El extremo de conducta tan poco convencional se alcanza en la jornada de la inauguración: entre los niños que van a ser internados y sus familiares, se deja ver un pequeño con uniforme de otra época y la cabeza cubierta con un capuchón; tal hecho coincide con una discusión entre Laura y su hijo, que termina con la inexplicable desaparición de este último. Los esfuerzos de la policía para dar con su paradero se revelan inútiles, y la madre, convencida de que para explicar los hechos no bastan las explicaciones puramente racionales, confía en la ayuda de un equipo de espiritistas. Notable muestra del género de terror, supone el debut en la dirección de Juan Antonio Bayona. El cineasta, respaldado en la producción por Guillermo del Toro –que se apuntó un tanto notable en 2006 con El laberinto del fauno, film también fantástico de producción española, y ganador de 3 Oscar–, consigue producir auténtico miedo; y lo hace con sutileza, sin recursos facilones: incluso los golpes de efecto –el atropello, las carreras por la playa, los hallazgos macabros, el recurso a los juegos infantiles...– tienen un agradecible punto de contención. Ciertamente en El orfanato están presentes muchas de las convenciones del género –aunque Geraldine Chaplin está estupenda, su personaje, sensible a las manifestaciones de los espíritus, o el siniestro caserón, remiten a títulos como Poltergeist–, pero Bayona sabe darles un toque personal, y demuestra llevar bien aprendida la imprescindible “asignatura” del género, la creación de atmósferas, de tensión y angustia crecientes; además, sabe concluir de modo sugerente –otra “asignatura” nada fácil–, sin aspavientos; todo apoyado en un concepto fuerte capaz de sostener la trama, el del amor de una madre por su hijo. Belén Rueda lleva la mayor parte del peso interpretativo de la película, y resiste bien el embate, primero en su faceta de madre de familia ilusionada con abrir la residencia, luego como mujer destrozada por la desaparición del hijo y la creciente sensación de que se está distanciando de su marido, que no ven las cosas del mismo modo, como sería deseable.

7/10
Bosque de sombras

2006 | Bosque de sombras

Finales de los años 70. Paul y su mujer Isabel han comprado una casa solitaria en medio de un bosque en el norte de España. Y allá van a pasar unos días de vaciones con Lucy y Norman, un matrimonio amigo que no está atravesando por su mejor momento. Pero lo que parecía que iban a ser unos días de asueto, de caza y de tertulias al calor de la chimenea, se convierte en una experiencia cuando menos inquietante cuando encuentran a una niña encerrada como un animal en una minúscula cabaña perdida la montaña. Una auténtica lástima. Ésa es la sensación que a uno le queda después de ver el film. Porque después de un planteamiento interesante y un arranque muy prometedor, la historia se estanca y acaba por echar por tierra cualquier originalidad. Es como si el guión hubiera de repente cambiado de manos y éstas hubieran perdido cualquier objetivo y se hubieran dedicado a continuar el camino más previsible de la historia hasta, simplemente, dejarla morir. El debutante Koldo Serra sabe crear una atmósfera inquietante y meter al espectador en un ambiente opresivo incluso al aire libre de la alta montaña. Sin embargo, todo –ambientación, puesta en escena, personajes y también guión– reclamaba algo más y hay demasiados cabos sueltos que quedan sin cerrar. Y es que todo es amenazador para los visitantes y el terror hace entrada poco a poco, pero..., inexplicablemente, desaparece, para dejar paso a un thriller sin norte cuando los lugareños –demasiado tópicos y sin aristas– empiezan a hecerse notar. Destaca, eso sí, el asombroso e internacional cuarteto protagonista, con mención especial para los dos actores, el resolutivo Gary Oldman y el sufriente Paddy Considine.

4/10
7:35 de la mañana

2003 | 7:35 de la mañana

Una mujer entra en un bar donde todos los clientes y los camareros permanecen en silencio, mirando al suelo. De repente, se escucha una canción... El corto más reconocido de Nacho Vigalondo, que ya había rodado otros anteriormente. Este divertido musical obtuvo la hazaña de ser nominado al Oscar al mejor corto.

6/10

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