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Biografía

Hélène Vincent

Hélène Vincent

76 años

Hélène Vincent

Nació el 09 de Septiembre de 1943 en París, Francia
Filmografía
Mine de rien

2020 | Mine de rien

En una región próspera gracias a la industria minera, a dos parados de larga duración se les ocurre construir un parque de atracciones "artesanal", sobre una antigua mina de carbón cerrada. Al salvar la mina y su pasado, los dos amigos van a encontrar el ánimo y la dignidad.

Gracias a Dios

2019 | Grâce à Dieu

Terrible película basada en dolorosos hechos reales, el abuso sexual de menores por el padre Bernard Preynat, que él mismo admite, y la acusación de encubrimiento de su obispo en Lyon, el cardenal Barberin, que niega categóricamente. Está hábilmente estructurada siguiendo a tres víctimas, de protagonismo consecutivo, y cuyo modo de encajar la agresión va de mejor a peor: Alexandre, brillante profesional, está casado, tiene cinco hijos y mantiene su fe; François derivó al ateísmo, pero ha podido formar una familia y pasar página; mientras que Emmanuel ha desarrollado claras patologías. La denuncia del primero en el obispado y una respuesta insatisfactoria dispara el procedimiento civil, con más denuncias y la formación de una asociación de víctimas. François Ozon, director y guionista, tiene en su filmografía dos títulos muy notables, Frantz y En la casa, pero el resto es irregular, también por su inclinación hacia las tramas malsanas que abordan situaciones complejas y personajes psicológicamente desequilibrados, perdidos en mil traumas y obsesiones. Aquí, en la estela de Spotlight, se ciñe por primera vez a sucedidos auténticos, abordando un tema de rabiosa y triste actualidad, los casos de pederastia en la Iglesia que siguen copando la primera plana de los medios. Al poco de presentar su película en el Festival de Berlín, donde fue reconocida con el Gran Premio del Jurado, un tribunal de civil declaraba a Barberin culpable de obstrucción a la justicia, condenándole a ocho meses de prisión, polémica sentencia que ha sido recurrida y sobre la que deberá pronunciarse una instancia superior. No es éste el lugar para indagar sobre todos los detalles del caso, pero me permito incluir este enlace para quien desee más información. No deja de ser curioso que Ozon, conocido por el tono morboso y sexualmente explícito de gran parte de su cine, dé un giro de 180 grados con un enfoque contenido en esta turbia historia anclada en la realidad, procurando abordar los hechos con rigor y calculada ambigüedad, ofreciendo con buen pulso dramático el punto de vista de los distintos personajes y procurando ser delicado en los pasajes que podían ser más escabrosos, aquellos en que se evocan los abusos. De este modo se pueden entender las distintas posiciones, y el daño tremendo que puede seguir al escándalo, incluida la pérdida de la fe, por la inconsecuencia entre las palabras de Cristo, escuchadas y predicadas, y el modo en que se percibe que son encarnadas en la propia vida, por parte de unos pastores que deberían dar buen ejemplo y guiar a las ovejas que se le han confiado, si tomamos al pie de la letra las palabras de Jesús en que describe el ministerio de sus discípulos. Resulta poco menos que imposible ser ecuánime ante un vidrioso film como éste, sobre todo si el espectador parte de posiciones inamovibles. Inevitablemente, dejará mal sabor de boca al fiel católico, por los propios hechos descritos y el terrible daño sufrido por las víctimas, por el uso como arma arrojadiza que algunos harán de la película para atacar a la Iglesia –algunos no entienden, al hablar de “la institución”, que para un creyente la Iglesia la forman todos y cada uno de los fieles unidos a Cristo, no se trata de una “estructura”–, y porque el caso de Lyon y otros han cobrado una enorme fuerza simbólica, amplificados por la caja de resonancia mediática que incluye internet y el propio film Gracias a Dios; reconocido por todos el horror de los casos de sacerdotes pederastas, la carga de la duda se arroja sobre los hombros de sus superiores, si supieron manejar la situación cuando tuvieron conocimiento de ella, si deberían haber denunciado la situación inmediatamente, etcétera. Y hasta puede entenderse que en río tan revuelto las creencias más hondas del creyente devoto puedan sufrir más de una conmoción. Ayuda de modo clave en el buen funcionamiento fílmico del trabajo de Ozon su esfuerzo por retratar seres humanos cercanos, ninguno se convierte en burda caricatura, ya sean víctimas, padres, familia, el sacerdotes pederasta, el obispo, la psicóloga de la diócesis, abogados y funcionarios de la justicia. El cineasta galo era consciente de que haría un daño letal a su obra dotarla de un tono tosco y panfletario, y quizá él mismo ha entendido que debía ser lo más justo posible, sabiendo que llegaría a las salas con el caso todavía en estudio en los tribunales. Y así, aunque pueden parecer incompletos algunos rasgos de ciertos personajes, o que se incide demasiado en un modo de acoger a las víctimas burocrático o calculador, en general se aprecia un interés sincero por ofrecer un retrato creíble de lo que es un relato ficcionado sobre hechos reales. También se advierte el esfuerzo de un enfoque honesto al apuntar que no sólo en la Iglesia ha habido abusos –el caso de la mujer de Alexander–, o las discrepancias que surgen, en el modo de encarar su actuación ante la opinión pública, en el mismo seno de “La Parole Liberée”, la asociación de víctimas, incluso con cotilleos sobre otros cuando están ausentes. Las debilidades de unos y otros, el asomo del odio, el rencor y la incapacidad de perdonar, el arrugarse porque se desea recuperar una vida normal, ayuda a vislumbrar que nadie es un héroe de una pieza en esta triste historia. Por supuesto el elenco actoral ayuda que el espectador vea ante sus ojos personas y se conmueva con sus cuitas, y a tal efecto hacen un buen trabajo, entre otros, Melvil Poupaud, Denis Ménochet, Swann Arlaud y Éric Caravaca, víctimas, y con menos peso, Bernard Verley, el padre Preynat, François Marthouret, el cardenal Barberin, y Martine Erhel, la psicóloga Régine Maire.

7/10
Especiales

2019 | Hors normes

El día a día de dos asociaciones solidarias francesas no oficiales, La voz de los Justos y La escala, y de sus máximos responsables, el judío Bruno y el musulmán Malik respectivamente, que se dedican a educar y cuidar de jóvenes con autismo, casos severos que rechazan todas las instituciones, y a dar una oportunidad a jóvenes de barrios desfavorecidos. Bruno lucha además contra las estrecheces económicas pero sigue acogiendo todos los casos desesperados, aunque eso aumente sus dificultades; Malik, musulmán, forma también a futuros cuidadores, jóvenes sin orientación que pueden encontrar un sentido a su vida. El cine de los franceses Olivier Nakache y Éric Toledano es un soplo de aire fresco entre el panorama cinematográfico europeo. Desde su mayor éxito, Intocable, su filmografía ha seguido el mismo itinerario, historias optimistas y con un toque de comedia que no deja de lado completamente el realismo, como se comprueba con Samba o C'est la vie! Ahora con Especiales –Premio del Público en el Festival de San Sebastián– vuelven a entregar una película ejemplar. Por un lado se mantienen fieles a su visión positiva de la vida y por otro se inspiran en hechos reales para ofrecer un relato que resulta inspirador y que desde luego invita al espectador a ser mejor persona. Esta vez los directores franceses adoptan una puesta en escena hiperrealista, de manera que en algunos tramos parecemos asistir a un documental, una especie de crónica periodística de las aventuras solidarias de los protagonistas. En este sentido hay secuencias muy genuinas, como la desesperada búsqueda nocturna de Valentin, en verdad magnífica. Y en una historia coral y deliberadamente abierta como ésta, llevada a buen ritmo, la trama se centra especialmente en las vivencias de cuatro personajes –los jefes de las dos organizaciones (Bruno y Malik), el autista Joseph y el novato cuidador Dylan–, alrededor de los cuales pululan algunos otros secundarios bien trabajados, como la madre de Joseph (sus apariciones son conmovedoras), la joven logopeda del centro o el alegre camarero del bar… Y se vertebra bien una subtrama intrigante sobre la inspección que realiza el Ministerio de Asuntos Sociales acerca de la legalidad de las dos asociaciones. Por encima de otras consideraciones, Especiales es un canto a la solidaridad y a la vida de cada ser humano. Hay mucha virtud y nada de queja, ningún hastío o egoísmo en los trabajadores de esas dos organizaciones, personas corrientes que con enorme paciencia y generosidad dedican su vida a los demás y son capaces hacer milagros con los casos más desesperados. Una labor oscura, difícil y nada glamourosa, que realizan sin alarde alguno, por motivos de pura y compasiva solidaridad, quizá también religiosos. En realidad la película es una gran lección de humanidad y un severo golpetazo al individualismo de las sociedades occidentales. Los actores Vincent Cassel y Reda Kateb están estupendos.

7/10
C'est la vie!

2017 | Le sens de la fête

¿Cuál es el colmo a la hora de traducir el título original de una película? Cambiarlo y no traducirlo, conservando el idioma punto de partida. Será por eso del acento circunflejo que se menciona en uno de los muchos gags del film... Le sens de la fête, “El sentido de la fiesta”, que en España se conocerá como C'est la vie!, “Así es la vida”, viene a demostrar que Intocable no fue un espejismo a la hora de ofrecer un comedia bien orquestada. Punto clave de la carrera de Éric Toledano y Olivier Nakache, que enganchó con todo tipo de públicos, y ha dado pie hasta la fecha a dos remakes, la pareja de directores decepcionó un tanto con Samba, que quería presentar un punto de vista más dramático. Sin embargo aquí logran algo muy difícil, una comedia coral con un timing perfecto, amable como la que les dio fama, y donde los gags nunca se detienen y nunca agotan. El film narra los preparativos de una boda de alto copete, principalmente y sobre todo desde el punto de vista de sus organizadores, la logística para que sea una velada perfecta, una auténtica fiesta. Lo que no significa que los novios y su familia no tengan una cierta presencia, sobre todo el pelmazo que va a casarse. En tal sentido podríamos ver el planteamiento al estilo de las populares series Arriba y abajo y Downton Abbey, aunque la preponderancia se concede a los planificadores, animadores, camareros, fotógrafo, etcétera, y a los obstáculos y desafíos que se les presentan durante el festejo: un novio ególatra y perfeccionista, que quiere dar un gran e interminable discurso, las desavenencias sentimentales del jefe de la empresa, que debería dar por acabado su deteriorado matrimonio para oficializar su amor con una de sus empleadas, el fotógrafo que debería preguntarse por qué sólo le llama a cubrir bodas una única persona, etcétera, etcétera. Estamos ante una trama ligera y divertida, que no pretende desarrollar grandes filosofías, pero que invita a reírse de uno mismo, y afrontar las dificultades de la vida con buen ánimo, todo se puede sortear, incluso una intoxicación alimentaria o que los planes sorpresivos del novio no salgan exactamente como los tenía previstos. Con sentido positivo y optimista, de fiesta, se puede concluir que la vida es bella. El reparto es excelente, pero sobresale Jean-Pierre Bacri, muy, muy convincente como jefe capaz de abordar los problemas laborales, siempre ayudando a todo el mundo, pero que en lo personal no sabe muy bien cómo actuar.

7/10
Los 50 son los nuevos 30

2017 | Marie-Francine

En poco tiempo, la madura Marie-Francine pierde su trabajo en un laboratorio, y a su marido, que la deja por una jovencita. Le queda únicamente la opción de refugiarse en la casa de sus padres, que la siguen tratando prácticamente como cuando era una niña, y la ponen a trabajar en su pequeña tienda de cigarrillos electrónicos. Allí conoce a Miguel, otro separado, de origen luso, que también atraviesa una mala racha, y con el que surge la atracción. Valérie Lemercier ha conseguido un enorme éxito como cómica en Francia, con títulos como Los visitantes (no nacieron ayer) donde interpretaba a la protagonista. En ocasiones ha dirigido vehículos para su lucimiento, como ¡Palacio Real! o Voy a ser mamá, de pocas pretensiones, a las que ahora se une esta comedia en la misma línea, donde ha sido coguionista, y que juega su mejor baza en algunos elementos dramáticos, en torno a la crisis de la edad madura, y el poco valor que se le da en una sociedad moderna que, a quienes ya peinan canas, pese a que puedan tener una experiencia que podría ser valiosa, por ejemplo en campos como la investigación contra el cáncer. En el país galo ha arrasado. Lo mejor, las interpretaciones de la propia Lemercier, y de Patrick Timsit (El soplón) como Miguel, una banda sonora nostálgica, muy bien escogida (que mezcla los fados con música en español), y el tono amable que da lugar a momentos divertidos. Pero otros no están tan inspirados o resultan disparatados (¿por qué aparece el ex marido vestido de anciana en el establecimiento?). Además, tiene un desenlace un tanto apresurado.

5/10
El doctor de la felicidad

2017 | Knock

El estafador de poca monta Knock debe poner tierra de por medio cuando unos turbios individuos le reclaman una deuda. Acaba en Saint-Maurice, pequeño pueblo en el que se hará pasar por médico sustituto del doctor del lugar. Contra pronóstico parece que su dedicación sirve de ayuda, y acaban importándole sus pacientes, pero entonces resurge una figura del pasado que le pondrá en apuros. Nueva adaptación de la obra teatral “Knock o el triunfo de la medicina”, escrita en 1923 por Jules Romains. Popularísima en Francia, allí se representa continuamente en los escenarios y ha dado lugar a numerosas versiones para cine y televisión, entre ellas una muda, de 1926, y otra bastante popular, de 1933, con Louis Jouvet. El texto se adelantó a su época, incidiendo en la importancia del dossier médico, al argumentar que si se disponía de completa información sobre el paciente, aumentarían sus posibilidades de curación. La realizadora y guionista Lorraine Lévy (El hijo del otro) aporta una singular novedad, pues cambia la raza del protagonista, dándole el papel principal a Omar Sy, actor negro ultraconocido por Intocable. Sin embargo, esto no afecta para nada al conjunto, apenas aparece alguna pequeña alusión que resulta completamente indiferente en el argumento. Pese al buen hacer del actor, y de algunos secundarios como Sabine Azéma, al film le falta fuerza. Se salva alguna escena que produce las risas deseadas y poco más, pues la parte dramática no acaba de funcionar. Resulta especialmente ridículo lo relativo al sacerdote maquiavélico, capaz de saltarse el secreto de confesión o lo que sea necesario para desacreditar a Knock.

4/10
Samba

2014 | Samba

Samba es un inmigrante senegalés que lleva 10 años en Francia. Sin permiso de residencia ni de trabajo, malvive con ocupaciones ocasionales, a la espera de poder convertirse en jefe de cocina. Establecerá contacto con una novata trabajadora social, Alice, que se encuentra también en un momento complicado de su vida y está de baja por agotamiento en su trabajo de ejecutiva. Entre ambos se establecerá poco a poco algo parecido a la amistad o quizá algo más. Pero la vida de Samba es difícil, evitando siempre meterse en problemas para no ser expulsado del país, entre trabajos precarios, con un futuro incierto. Como es habitual en ellos, los directores galos Olivier Nakache y Eric Toledano vuelven a formar tándem en la escritura y dirección de Samba, tras la resaca que provocó el exitazo mundial de Intocable en 2011. Adaptan en este caso la novela de Delphine Coulin, sobre las vicisitudes de un inmigrante en Francia. El resultado es inferior a su anterior trabajo, pero tiene su interés por los conflictos humanos que plantea, cuestiones que no tienen siempre una solución fácil pero que la globalización pone continuamente sobre tapete y las noticias diarias se encargan de hacer resonar en la opinión pública. Nakache y Toledano arrancan con brío su película, con un larguísimo plano secuencia que presenta a su protagonista, Samba. Desde ese momento sus desventuras atrapan. El actor Omar Sy (en su ya cuarto largometraje con los directores) confirma su idilio con la cámara y su especial talento para mostrar naturalidad, véase la primera escena en que se entrevista con la trabajadora social, Alice (buen trabajo de Charlotte Gainsbourg). Poco a poco las relaciones entre los personajes se entretejen, funcionan (especialmente las que unen a Samba con su compañero de fatigas interpretado por Tahar Rahim). Sin embargo, la historia se estanca un poco en la última parte y acumula momentos demasiado cotidianos. Al final da la sensación de que se ha desechado algún material, pues se dejan cabos sueltos y el desenlace llega de repente de manera apresurada. De cualquier forma, aunque no acaba de resultar totalmente satisfactorio, el film es amable y realista a un tiempo, con un fondo optimista y con elevados momentos de humor en medio del drama que presenta. Además de denunciar los problemas de la inmigración en los países europeos, Samba aborda también otra cuestión peliaguda que inunda a los países ricos: el mundo laboral. De modo acertado, evitan caer los directores en tópicos reduccionistas del estilo “no hay trabajo ni solidaridad con los extranjeros” para mirarse también a sí mismos y hacer una sólida crítica social del sistema europeo, en donde el “dios” trabajo se convierten tantas veces en una fuente velada de esclavitud capaz de alienar al ser humano y provocar todo tipo de trastornos.

5/10
Algunas horas de primavera

2012 | Quelques heures de printemps

Un regalo para ella

2009 | Trésor

Largometraje póstumo del director y productor Claude Berri (Germinal), coautor del guión junto con Nathalie Rheims, su pareja. Al parecer, se basaron en su propia experiencia, cuando el cineasta le regaló a ella un cachorro de carlino. Por desgracia, Berri falleció durante el rodaje de la cinta. Le relevó François Dupeyron (El señor Ibrahim y las flores del Corán), consejero artístico de Berri, que conocía cómo iba a ser la película. Obtuvo un éxito enorme en Francia. Con motivo de su quinto aniversario, Jean-Pierre decide regalarle a Nathalie, su esposa, un perro. En una tienda de mascotas adquiere un cachorro de bulldog inglés de pura raza. Nathalie se pone loca de contenta, pero enseguida empiezan los problemas. A Jean-Pierre le molesta que ella insista en que duerma en la cama del matrimonio, porque ronca y no le deja pegar ojo. Intenta devolverlo a la tienda, o cambiarlo por otra mascota, pero Nathalie le ha tomado cariño al can e incluso insiste en darle filetes de primera calidad para cenar. La relación entre los cónyuges se resiente cada vez más por culpa del perro. No pasa de ser una comedia premeditadamente ligera, con momentos y situaciones divertidas, y buenos trabajos de Mathilde Seigner –que vuelve a demostrar que se le dan bien todos los géneros– y sobre todo de Alain Chabat –divertido como marido devorado por los celos por culpa de un chucho–. Destacan las breves apariciones de la veterana Fanny Ardant, como psicóloga especializada en comportamiento animal. Tienen además cierta enjundia sus pequeñas críticas al egoísmo de algún matrimonio moderno, incapaz de pensar más allá de su propia felicidad inmediata. El espectador sin duda verá reflejado en la pantalla algún caso conocido de personas que se resisten a tener hijos y luego colman de atenciones a un perro.

5/10
Les irréductibles

2006 | Les irréductibles

Dos hombres que llevan trabajando en la misma fábrica durante 20 años son despedidos. Entonces, deciden volver a estudiar y sacarse el diploma que nunca tuvieron.  El desengaño forma parte de la vida. Y los golpes, y los palos, y las desgracias. Todo va de cómo afrontar estas situaciones, de cómo uno capea el temporal. Con todos sus defectos y su ingeniudad, Les irréductibles nos regala esta sabia relfexión.

5/10
Tres colores: Azul

1993 | Trois couleurs: Bleu

Primera entrega de la trilogía moral de los colores del realizador polaco afincado en Francia Krzysztof Kieslowski (Tres colores: Rojo, Tres colores: Blanco), dedicada a los colores de la bandera francesa. Quizá es más importante en cada una de ellas la forma que el contenido, apartado en el que Kieslowski hace auténticas maravillas. Entre los temas que trata están el destino, la nostalgia, la caridad y el dolor humano, sobre todo en esta primera entrega que, probablemente, es la mejor de todas. Julie pierde a su marido, Patrice, un compositor de éxito y a su pequeña hija Anna, en un accidente de automóvil. Ella intenta olvidar su vida anterior, pero una periodista especializada en música sospecha que ella es la autora de la obra de su marido, aunque ella lo niega. Mientras tanto, Olivier, el ayudante de su marido está enamorado de ella en silencio. El protagonismo es para la bellísima Juliette Binoche, que se convirtió en una celebridad tras esta película.

8/10
En la boca, no

1991 | J'embrasse pas

Un joven abandona su pueblo del suer de Francia para mudarse a París y así tener la oportunidad de cumplir su sueño: ser actor. Su ingenuidad y sus expectativas pronto se dan de bruces con la cruda realidad; París no era la veta iangotable de oportunidades que pensaba. Así, nuestro protagonista se ve obligado a prostituirse para salir adelante.

5/10
La vida es un largo río tranquilo

1988 | La vie est un long fleuve tranquille

Una enfermera comete un error en maternidad. En un imperdonable descuido intercambia dos bebés recién nacidos. Aunque se ha dado cuenta del error, la culpable mantiene el silencio durante muchos años, hasta que decide escribir a las dos familias afectadas. El debut del realizador galo Etienne Chatiliez es una divertida comedia sobre las desigualdades sociales.

6/10

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