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Biografía

Juan Carlos Gómez

Juan Carlos Gómez

Juan Carlos Gómez

Filmografía
Explota Explota

2020 | Explota Explota

1972. María llega a España procedente de Italia tras un desengaño amoroso. Ya en la capital será acogida en la casa de Amparo, una amiga con quien disfruta imitando los bailes que ven en un conocido programa televisivo. En realidad María sueña con llegar a ser bailarina profesional y la ocasión le llegará cuando contacte casualmente con un joven ejecutivo de la televisión, del cual se enamorará. Claramente a rebufo de los éxitos de Mamma mia y su secuela llega este Explota Explota, una película de producción española dirigida por el debutante Nacho Álvarez. Estamos ante una comedia musical que cae bien: su planteamiento y su tono ligero resultan agradables pese a sus limitaciones argumentales y la acumulación de unos tópicos algo chuscos que pueden gustar más o menos. La idea es contar la típica historia de una jovencita soñadora que desea triunfar como bailarina en la televisión y entremezclar sus cuitas, también amorosas, con una variada muestra de canciones de los 70, más exactamente de la diva italiana Raffaella Carrà, que lógicamente no superan en calidad a las de ABBA en la película de Phyllida Lloyd pero que sí resultan en su mayoría lo suficientemente conocidas y estimulantes. Con una puesta en escena colorida para lo que se acostumbra a pintar esos años en el cine español, con aires kitsch pero sin dejar de lado el toque de época, la historia gira en torno a una relación amorosa de corte romántico, con su parte de enredo, y al mundo laboral televisivo, en donde tienen peso específico las exigencias de la censura franquista en los programas de entretenimiento, que entonces empezaban a deslizarse hacia usos más frívolos y desinhibidos. Este planteamiento da lugar una serie de tópicos entre los que destaca el retrato del censor interpretado por el gran Pedro Casablanc, una caricatura extravagante por mucho que se refiera a una figura que existía en la realidad. También, claro, se incluyen, referencias religiosas, el personaje gay de turno o el típico director –comedido y eficaz Fernando Tejero– que requiere favores para promocionar a sus chicas. Pero esas limitaciones, hay que decirlo, no hacen demasiada mella en el conjunto porque el propio director no se las toma muy en serio y prefiere centrarse en el elemento divertido, musical y romántico, de corte optimista. Así los personajes se arrancan a cantar a las primeras de cambio y las escenas pasan al mundo de la irrealidad con gran encanto. La música y los arreglos son cosa del prestigioso Roque Baños y aunque las coreografías no son para tirar cohetes, sí resultan siempre correctas y agradables. Es un acierto, por lo demás, el casting, que echa mano dos actrices estupendas, tremendamente empáticas: la emocional y graciosa Ingrid García Jonsson y la risueña y vitalista Verónica Echegui, una secundaria rebosante de chispa. Y en el lado masculino también hace un buen trabajo el más desconocido Fernando Guallar.

6/10
Colao

2018 | Colao

En lo más profundo de Jarabacoa vive Antonio quien no ha hecho nada más en su vida que cultivar el fruto del café como le han enseñado desde que era joven. Soltero, viviendo todavía bajo el seno familiar y casi a punto de cumplir los 40 años, decide darle un giro a su vida y abrirse nuevos horizontes con el fin de encontrar lo único que le falta en su vida, el amor.

Qué León (Una vaina loca)

2018 | Qué León (Una vaina loca)

Nicole, hija de uno de los empresarios más ricos de República Dominicana, y José Miguel, hijo de un vendedor de repuestos de coches, se han enamorado y quieren casarse. Ninguno de los padres está de acuerdo con esa unión, así que pergeñerán diferentes planes para evitar la boda. Película procedente de la República Dominicana que tiene trazas similares a las de los culebrones televisivos propios de los países caribeños. Aquí todo es sumamente leve: bajo un tono de comedia blanca en donde priman los sentimientos superficiales, el amor entre los enamorados y las tiranteces familiares, destaca un perfil de los personajes muy simplista, personas que parecen conducirse por la vida con dos o tres neuronas. Por momentos, el resultado parece un capítulo de cualquier serial televisivo. Es un tipo de cine que quizá tenga tirón en su país de origen, pero en el resto del mundo la cosa se complica. El director Frank Perozo ofrece al menos algunos momentos divertidos, propiciados por el pasadísimo actor Raymond Pozo, como esa escena en que chapurrea el inglés en la reunión directiva. Pero es poco bagaje en una historia que resulta muy tontorrona. La producción está, eso sí, más o menos cuidada, pero las interpretaciones vuelven a ser una piedra en el camino. O más bien un pedrusco. Aspavientos exagerados, ademanes físicos o reacciones artificiales llenan las escenas. Lo único salvable de qué León (Una vaina loca) es su fondo optimista y jovial, donde el amor es capaz de salvar los obstáculos una y otra vez y saltarse a la torera los estratos sociales. Por supuesto, el gancho del film es el protagonismo del cantante puertorriqueño Ozuna, muy conocido como representante señero del reggaetón.

3/10
El jugador de ajedrez

2017 | El jugador de ajedrez

Madrid, 1934. El día en que se proclama campeón de España de ajedrez, Diego Padilla conoce a la periodista francesa Marianne Latour. Se enamorarán y se casarán y meses más más tarde tendrán una hija en plena Guerra Civil. Al término del conflicto la vida en España no es fácil y Diego logra a duras penas mantener a la familia con clases de ajedrez, por lo que Marianne piensa que lo mejor es marchar a Francia, en donde tiene contactos para salir adelante. El novelista Julio Castedo escribe el guión de su propia novela, publicada en 2009, una historia que abarca un periodo de diez años en donde los protagonistas sufren la Guerra Civil española en Madrid y la II Guerra Mundial en el París ocupado por los nazis. Llama la atención en primerísimo lugar el notable esfuerzo de producción del film, sobre todo en su lograda ambientación de época, con esos planos iniciales de la Gran Vía madrileña o las escenas en los parques parisinos. Sirve esa atmósfera para meter adecuadamente al espectador en las vicisitudes del protagonista, un joven campeón de ajedrez al que el destino –ideas y personas, en definitiva– le irá haciendo la vida cada vez más complicada. Lo mejor de El jugador de ajedrez es precisamente el dibujo verosímil que el director Luis Oliveros hace del protagonista, un tipo corriente, honrado, católico, que no se siente alineado ni entre fascistas ni entre comunistas y que lucha únicamente por sacar adelante a su familia, por ser buen padre, buen esposo. El espectador piensa razonablemente que esa situación fue la que debieron de vivir miles y miles personas y por eso la identificación es fácil, su historia interesa. En este sentido es de agradecer que Oliveros, director de El ángel de Budapest, aporte una visión de la época fuera de los tópicos habituales del cine español. Sin embargo, aunque la película sea correcta y los actores Marc Clotet y Melina Matthews se esfuercen en sus papeles, hay momentos de espantosa cursilería (ese inicial baile en los soportales) y debido a la naturaleza de la historia en general se echa en falta un entramado narrativo más rico en acontecimientos porque una vez situados sobre el terreno el desarrollo se torna a menudo monótono y repetitivo, al tiempo que algunos personajes importantes son excesivamente sinuosos o sus tramas están torpemente resueltas: el amigo francés de la esposa, el jerarca nazi, el compañero de celda, el carcelero, etc. Todos tienen su tiempo, pero no ha sabido Castedo aportarles la intensidad que demandaban, sacarles la punta requerida. El único personaje secundario que funciona a la perfección es el amigo comunista de Padilla, quizá también por la convincente interpretación Alejo Sauras.

5/10
El último traje

2017 | El último traje

Cuando su familia le manda a una residencia de ancianos, el nonagenario sastre judío Abraham Bursztein decide abandonar Argentina para regresar a Polonia, su país natal. No ha vuelto a pisar el lugar desde 1945, pero aspira a cumplir su promesa de que algún día le regalaría un traje a un amigo, al que le debe haber podido huir del horror nazi. Segundo trabajo como realizador de Pablo Solarz, guionista de comedias ligeras de gran éxito en su país, tipo Me casé con un boludo, pero también de la memorable Historias mínimas. Aquí recupera la enorme humanidad de la segunda, para hablar de la capacidad humana para perdonar y asumir un pasado trágico, pero también de la importancia de ayudar a los demás, en mayor o menor medida, lo que tarde o temprano tendrá su premio. Rodada con corrección, el realizador le saca partido a su propio guión, lleno de diálogos memorables, como la negociación con la nieta inicial, o el de la secuencia que tiene lugar en la estación de Berlín. Se combina muy bien el drama con los golpes de humor. De esta forma, El último traje sería un film correcto y poco más, pero lo eleva a la estratosfera la interpretación de Miguel Ángel Solá, todo un prodigio a pesar de la enorme cantidad de maquillaje que ha necesitado para convertirse en el protagonista. Su estilo teatral no acaba de cuadrar bien con el de otros secundarios, por ejemplo con la espontaneidad castiza de Ángela Molina, pero da igual, cautiva al espectador, sobre todo con su mirada en un desenlace que emocionará hasta al público más duro.

7/10
El futuro ya no es lo que era

2016 | El futuro ya no es lo que era

Carlos, hijo de una prestigiosa actriz, se gana la vida como Kar-El, adivino de una cadena televisiva local de Oviedo, la ciudad en la que reside. Mientras trata de recuperar el cariño de sus hijos, que viven con su madre y la nueva pareja de ésta, evaluará si acepta una oferta de un canal nacional para que ejerza sus poderes premonitorios en un exitoso programa. Segundo largometraje de cine dirigido por Pedro Barbero, rodado dieciséis años después de Tuno negro, su fallida ópera prima. No hace falta tener dotes clarividentes para vaticinar que tendrá poca pegada en taquilla, pues se trata de un producto fallido, marcado por la agotadora voz en off del personaje central, encarnado por Dani Rovira, que parece estar dando lecciones importantes sobre la vida, cuando en realidad sólo pronuncia frases que parecen sacadas de un libro barato de autoayuda. Ni el desparpajo del protagonista de Ocho apellidos vascos logra salvar un guión con poca chispa, lleno de tópicos, que no se sabe muy bien si pretende ir a parar a alguna parte, o mete con calzador secuencias que no aportan nada, como las evocaciones de un futuro en el que aparecen por ejemplo carteles de Ocho apellidos asturianos. Se salva no obstante la veterana Carmen Maura, que como figura materna logra una enorme emotividad, sobre todo en el tramo final de la cinta. 

3/10
Felices 140

2015 | Felices 140

Reunión de amigos tras mucho tiempo sin verse. Elia cumple 40 años y literalmente ha tirado la casa por la ventana, invitando a la panda de toda la vida a celebrarlo en una lujosa casa rural con magníficas vistas al mar y alejada de la civilización. Lo que se supone debe ser motivo de alegría y servir a la anfitriona para comunicar la gran noticia de cómo acaba de sonreírle inesperadamente la fortuna, va a servir más bien para todo lo contrario: pues comenzarán a asomar resquemores y frustraciones, propiciados no sólo porque el antiguo novio que Elía deseaba recuperar se presenta acompañada por una joven actriz de deslumbrante físico, sino porque todos llevan vidas insatisfactorias, no se conforman con lo que tienen. Y aunque achacan sus penas a cuestiones económicas, por supuesto, hay algo más. Gracia Querejeta –también directora– y Santos Mercero, vuelven a firmar un guión que quiere fijarse en las personas de nuestra sociedad contemporánea y sus problemas muy enraizados en el egocentrismo, temas también muy queridos por el productor del film, Gerardo Herrero. Aunque las intenciones sean loables, y permitan al atinado reparto componer unos personajes reconocibles en sus virtudes y debilidades, bien compuestos por Maribel Verdú y compañía, el film, desgraciadamente, no es redondo ni mucho menos. El quiebro que se produce a mitad de metraje resulta demasiado artificial, y las mezquinas reacciones de unos y otros sobre cómo afrontar la nueva situación no acaban de convencer, se acaba cayendo en un bucle donde cuesta que la trama avance. Aunque aún más dificultoso es tratar de dar con una resolución satisfactoria a los dilemas planteados –que no es cuestion aquí de desvelar–, y lo cierto es que el desenlace no tiene la deseable fuerza catártica.

5/10
La adopción

2015 | La adopción

Un matrimonio español viaja a Lituania con la esperanza de llevarse a casa a un niño en adopción. Se supone que es el último paso de un largo y costoso camino, aunque han sido advertidos de que pueden todavía surgir complicaciones. Y en efecto, las negociaciones con funcionarios, intermediarios, amigos de conocidos que se supone que van a facilitar las cosas, no sólo son en sí mismas un verdadero calvario, sino que podrían poner en peligro lo que parecía una relación idílica entre marido y mujer. La argentina Daniela Féjerman ha dejado definitivamente atrás las comedias rancias que firmó con Inés París (A mi madre le gustan las mujeres, Semen. Una historia de amor), e incluso se eleva por encima de la más ambiciosa aunque fallida 7 minutos, en este film sobre una realidad social poco tratada en el cine. Está claro que el deseo de una pareja que no puede tener hijos por adoptar es una buena premisa para una cinta dramática, se puede jugar al contraste entre una sociedad occidental que cree que todo está a su alcance, y un país menos avanzado, con niños que nadie quiere, sobre todo si tienen algún problema físico o psíquico. Y una Lituania invernal, realidad cultural con un idioma distinto, resulta muy atractiva. De modo que el film contiene unas cuantas escenas con chispa. Sin embargo, le falta al film progresión, elementos que ayuden a mantener el interés. Féjerman y su coguionista Alejo Flah –que ya colaboró con la directora en un telefilm sobre la baronesa Thyssen– se asemejan un poco a los rumiantes: dan vueltas a las mismas ideas y situaciones –insensibilidad y corrupción en la población local, arrumacos seguidos de broncas monumentales en la pareja, ilusión y decepción–, provocando cierta fatiga, y haciendo que el espectador se pregunte si no habría sido mejor hacer con este material un mediometraje. Tanto la pareja protagonista (Nora Navas y Francesc Garrido), como los desconocidos actores lituanos están bien, pero un mejor desarrollo de sus personajes habrían mejorado el film y sus composiciones.

6/10
Tenemos que hablar

2015 | Tenemos que hablar

En los albores de la crisis económica, Jorge, trabajador de un banco, tiene buenas perspectivas de futuro, pues se va a casar con Nuria, la novia ideal. Pero aconseja a sus futuros suegros comprar una casa en Seseña, invertir en el Forum Filatélico, y hasta... ¡comprar preferentes en la sucursal en la que trabaja! Todo acaba en un desastre, por lo que años después, Nuria se dispone a unirse a otra persona, pero antes debe pedirle el divorcio a Jorge... Traza un plan para no terminar de hundirle con el notición. Cuarto largometraje como realizador del guionista de El otro lado de la cama, que también ha escrito el libreto a cuatro manos con David San José (Ocho apellidos vascos). Se intenta establecer un tono amable, roto por alguna serie de gags con poca gracia algo groseros, pero siempre se mantiene cierto trasfondo romántico, pues gira en torno a la recuperación de la persona amada. Fresca y dinámica, cuenta a su favor con un buen trabajo de Hugo Silva y Michelle Jenner, acompañados de otros actores bien dotados para la comedia como Ernesto Sevilla y el veterano Óscar Ladoire, mientras que otra de las actrices españolas más conocidas del género, Verónica Forqué, desentona notablemente, parece haber perdido la espontaneidad de la que hacía gala antaño. Por lo demás, algún momento funciona. Pero los continuos engaños a lo Dama por un día urdidos por Nuria para no desencantar a Jorge, están metidos con calzador, y a veces resultan repetitivos. Por momentos, el espectador se distancia del film, que acaba siendo en exceso ligero.

4/10
Pancho, el perro millonario

2014 | Pancho

Pancho es un perro millonario, vive en una gran mansión y tiene todo tipo de placeres, juguetes, comida abundante, etc. Su secretario personal es Alberto, un abogado que lleva sus negocios y ejerce también de jefe de seguridad. Cuando un empresario sin escrúpulos llamado Montalbán pretende aprovechar el imperio de Pancho para lucrarse con una mafia de trabajo infantil, Alberto hará todo lo posible para evitarlo. Pancho escapará de sus garras, pero será buscado por los secuaces de Montalbán y también por Alberto, a quien se sumará la joven abogada del empresario, Patricia, por la que él siente una atracción especial. Divertida y amable película dirigida al público infantil, cuyo guión resulta entretenido y que salva con nota el hecho de que su protagonista sea un perro. Y es que el guión del también director Tom Fernández (La torre de Suso, ¿Para qué sirve un oso?) está especialmente diseñado para no aburrir, todos los personajes tienen presencia equilibrada en la historia y en general se ofrece una variada colección de secuencias e incluso de subtramas humorísticas que se siguen con interés: a las malévolas intenciones de Montalbán, se suman las andanzas de sus chistosos secuaces, la presentación de las diferentes familias que desean adquirir un perro, la vida cuartelera en la perrera y, por supuesto, la búsqueda de Pancho emprendida por la pareja de abogados, Alberto y Patricia. Sin ser nada del otro mundo, Pancho, el perro millonario es un film ameno, con episodios simpáticos que disfrutarán bastante los más pequeños, especialmente si les gustan los animales. Además están eficazmente solventadas las pocas escenas en que se echa mano de efectos especiales “caninos”, por lo que la película se ve como una aventura totalmente natural. El film reúne a un buen reparto, en donde todos están bien, aunque quizá sobresalen Ivan Massagué, Patricia Conde y los cómicos Alex O'Dogherty y Secun de la Rosa. Por lo demás el film aporta mucho amor a los perros y encierra por supuesto algunas valiosas ideas de fondo, como la de que todos los juguetes de mundo no pueden competir con el cariño de un buen amigo.

4/10
La gran familia española

2013 | La gran familia española

Las familias no son exactamente como en las películas. Aunque sean musicales tan estupendos como el de Siete novias para siete hermanos. Sin embargo el patriarca de una familia sublimó tanto esa película, vista de joven, que quiso formar una familia numerosa a su imagen y semejanza, aunque se quedó en cinco hijos varones. Ahora el más pequeño, con apenas 18 años, va a ser el primero en casarse, siguiendo el idealismo paterno. La casualidad ha querido que la fecha elegida para la boda coincida con la final del Mundial de Fútbol de Sudáfrica, a la que ha llegado inesperadamente nada menos que España. El evento familiar servirá para encarar cuestiones soslayadas como por qué la madre dejó el padre, el paro y la depresión de Adán, la huida a África de Caleb, la cortedad mental de Benjamín, el complejo de inferioridad de Daniel o el autoengaño de Efraín. Daniel Sánchez Arévalo, director y guionista, entrega con La gran familia española su cinta más conseguida. El cineasta se mueve en el resbaladizo terreno de juego del ingenio artificioso, pero hay que reconocerle su capacidad para el regate y el cambio de ritmo y tono, cuando es el momento entrega pasajes dramáticos y su particular reflexión sobre lo que es o no es la familia en la desorientada sociedad actual, o pasa al humor de buena ley o incluso al romanticismo puro y duro. Quien esperara por el título una especie de disección sobre la España contemporánea y sus ilusiones colectivas, tal vez quede algo defraudado, el Mundial es un atractivo telón de fondo para la narración, pero nada más. Sin embargo, sí sería un reflejo de cómo son algunas familias en las películas... del momento actual. Aunque no todo encaje como debiera, incoherencias que siempre cabe atribuir a las de una sociedad en crisis, donde la verdad, saber o no saber, no acaba de considerarse como algo que nos hace libres. Ciertamente estamos ante un trabajo en equipo, todos los actores tienen su peso, sería difícil señalar a alguien como el principal. Y sus personajes son amables, se dejan querer; a pesar de sus miserias y sus confusiones, son buena gente. Antonio de la Torre sigue demostrando su capacidad camaleónica como el primogénito Adán, y deja muy buen sabor de boca Roberto Álamo, con su entrañable Benjamín.

5/10
15 años y un día

2013 | 15 años y un día

Sexto largometraje de Gracia Querejeta, cinco años después de Siete mesas de billar francés, período en el que la realizadora ha estado dedicada sobre todo a episodios de series televisivas de éxito. Ella misma ha coescrito el guión con Santos Mercero, hijo del prestigioso Antonio Mercero, que ha centrado su carrera en la pequeña pantalla. En 15 años y un día, a Jon, un chico problemático, le expulsan del colegio por sus gamberradas, al tiempo que también envenena al perro del vecino. Su madre, actriz sin demasiadas perspectivas que se quedó viuda en circunstancias traumáticas, le envía a pasar una temporada con su abuelo, un rígido militar retirado que se separó de la abuela por razones no especificadas pocos años antes. Se estrena casi al mismo tiempo y coincide en la sección oficial del Festival de Málaga con Hijo de Caín, otra cinta española de joven inadaptado con la que comparte que el protagonista mata a un can al principio del film. Pero mientras que aquélla se va por los derroteros del thriller y la comercialidad en busca del suspense –opción muy respetable por supuesto–, Gracia Querejeta se esfuerza por seguir un sendero muy distinto, centrándose en las relaciones humanas, por lo que logra tocar la fibra sensible del espectador. Versa fundamentalmente sobre los adolescentes conflictivos, pero también sobre las relaciones entre miembros de familias que esconden secretos, tema omnipresente en todas las películas de la realizadora. Está claro que su cine tiene siempre interés, lo que disculpa que en 15 años y un día, como en el resto de su filmografía, se eche de menos una mayor capacidad de riesgo, y algo de la brillantez visual que sí tienen otros cineastas, como Isabel Coixet. La labor de Gracia Querejeta con los intérpretes de 15 años y un día puede calificarse como desigual. Maribel Verdú, que ya estaba presente en el anterior trabajo de la autora, realiza un gran trabajo como madre esforzada fracasada por culpa de sus errores del pasado. Frente a ella, demuestra su enorme valía Fernando Valverde, más conocido como Tito, que sólo se ha asomado episódicamente a la gran pantalla desde los años 90, centrado en la serie El comisario. Por contra, la mayoría de los jóvenes actores no acaban de resultar realistas.

6/10
Y no llevaste luto por mí. El cordobés

2013 | Y no llevaste luto por mí. El cordobés

Manuel Benítez, El Cordobés fue uno de los grandes toreros españoles del siglo XX. Este documental repasa el ascenso y el éxito del diestro, un icono en los años 60 que se convirtió en un fenómeno no solo taurino, sino también social.

No lo llames amor, llámalo X

2011 | No lo llames amor, llámalo X

Después de muchos años sin hacer cine, Pepe Fons, famoso director de cine porno, decide volver a reunir a su equipo de antaño (todos unos auténticos perdedores) y filmar la mayor producción de cine porno de la historia de España. Para ello utilizará un guión de su sobrino Lino, cuya trama se sitúa en la Guerra Civil española y lleva por título "El alzamiento nacional". Llevará a cabo el proyecto con su propio dinero, hipotecando su casa sin que lo sepa su mujer. Pero el rodaje será un desastre... Los responsables de Fuera de carta y Que se mueran los feos vuelven a entregar una película muy en su línea. Explota el director Oriol Capel el humor zafio que cualquiera puede imaginar con semejante argumento. Y aunque todo se desarrolla bajo un aire teatral, barato, ligero y humorístico que tira de espaldas, el sexo está presente, por supuesto, en cada minuto. La cosa remite un poco al cine del destape de la transición, pero con un aire chabacano y tan tontorrón que resta algo de feísmo a las situaciones. Y como dice el director, la intención es "llevar la comedia romántica a un mundo en el que el sexo está tan presente que no deja espacio para nada más. Pero siempre hay sitio para el amor...". Por lo demás, algunos gags funcionan más o menos, sobre todo los protagonizados por los panolis Julián López (No controles) y por Ana María Polvorosa (Aída). Y sorprende la presencia de de Adriana Ozores en un papel importante.  

2/10
Verbo

2010 | Verbo

Sara es una adolescente inteligente y sensible, que no entiende el mundo del siglo XXI en que le ha tocado vivir. Sus padres no la entienden ni llegan a ella. Uno de sus mejores amigos se pasa el día entero jugando con la consola. En clase le explican cosas de interés cuestionable. Y le deprime el trabajo de su padre, derribando casas para construir nuevos edicicios inhumanos, sin personalidad. En cambio se siente tremendamente atraída por los graffitti que cubren paredes y suelos del barrio, firmados por un tal Lírico, que le invitan a descubrir la belleza del mundo. Eduardo Chapero-Jackson debuta en el largo después de destacar con buenos y premiados cortometrajes como Alumbramiento. En su haber hay que reconocerle unas señas de identidad y un mundo propios, de modo que en su trama, una especie de fábula, se empeña en decir algo, eso tan denostado por algunos críticos llamado “mensaje”, y lo hace dirigiéndose a la gente joven, tan amuermada en la sociedad occidental. Lo hace con un planteamiento a lo Matrix, donde muestra a personas que viven una vida que no es vida. Y su formato de cuento también le emparenta con Frágil, de Juanma Bajo Ulloa, que también abordaba el hastío ante ciertos planteamientos vitales. El director y guionista es muy crítico con ciertas existencias vacías, de modo que entiende que ante situaciones sin aparente salida alguien pueda plantearse la salida en falso del suicidio. Pero a continuación denosta esa solución errada de quitarse la vida, para hablar de la necesidad de afrontar los problemas, con una actitud valiente y hasta quijotesca, la alusión explícita a la genial obra de Miguel de Cervantes no es en absoluto casual. Y a pesar de todo... Chapero-Jackson no entrega una película redonda. Visualmente es deslumbrante, y audaz que al mismo tiempo que cuida imágenes y efectos defienda el recurso al verbo, la palabra rimada, la frase musical. Pero también resulta a ratos pretencioso y acaba cayendo en la vacuidad que denosta. Quizá sea paradójico decirlo, pero el formato de corto le habría venido mejor a esta película. Porque al final parece que haya un esfuerzo por alargar la cosa lo suficiente para que sea un largo, con las pruebas por las que pasa Sara, o la asistencia de los mentores. Y el mentado “mensaje” se queda, y perdón por el fácil juego de palabras, “corto”. Una apuesta por vivir la vida plenamente que no se sabe en qué consiste, como tampoco cuáles son las ayudas con las que se cuenta, pues no son desde luego las prestadas por padres y profesores, apenas se vislumbra el apoyo de un compañero y las propias fuerzas interiores. De hecho hay una extraña historia escuchada en clase, la del monje herético, cuya mención por dos veces en el film parece tratar de justificar la autonomía moral, cada uno ha de dictarse sus propias normas a la hora de actuar.

5/10
Primos

2010 | Primos

Diego está hecho polvo, pues la novia le ha plantado ante el altar en vísperas de su boda. Sus dos primos, Julián y Josemi, tratan de animarle llevándole a Comillas, el pueblo familiar donde veraneaban. Piensan que Martina, una chica que hacía tilín a Diego, podría ser un buen recambio. Se la encuentran con un hijo de padre desconocido. Además Julián conecta con El Bachi, el dueño del videoclub, convertido en un borrachín y con su hija dedicada a la profesión más antigua del mundo. Mientras que Josemi, hipocondríaco licenciado del ejército, se va a entender muy bien con el crío de Martina, que le hace descubrir cosas sobre su supuesta enfermedad. Daniel Sánchez Arévalo firma una comedia con puntos dramáticos, en la línea de sus anteriores trabajos Azul oscuro casi negro y Gordos. O sea, con treintañeros inmaduros –repiten con él los naturales Raúl Arévalo, Antonio de la Torre y Quim Gutiérrez–, guiados por las pulsiones del momento, buenos chicos en el fondo, pero irresponsables y con ideas demasiado primarias sobre el amor. En este caso destaca la camaradería de los primos, un canto a la amistad. Si puede haber cierta frescura narrativa, pesa lo de siempre: vertebración algo forzada de las subtramas de cada primo, abundancia de chistes zafios con una visión muy superficial del amor y la sexualidad, confianza excesiva en rostros “guapitos”, buen “rollito” y musiquilla “guay”.

3/10
Gordos

2009 | Gordos

Segundo trabajo de Daniel Sánchez Arévalo, considerado una de las más firmes promesas del cine español, tras su opera prima Azul oscuro casi negro. El joven cineasta reincide en el territorio de la comedia dramática, vuelve a ser el autor del guión, y recurre nuevamente a varios de los actores de su opera prima: Antonio de la Torre –que considera su actor fetiche–, Raúl Arévalo y Roberto Enríquez. Los tres tienen papeles de importancia, ya que ha vuelto a firmar una película coral. Todos los personajes coinciden en el grupo de terapia para superar los complejos derivados de la obesidad organizado por Abel, un tipo felizmente casado con Paula, profesora de gimnasia, con la que está a punto de tener un niño. Acude una joven católica a punto de casarse con su novio, un homosexual que poco antes se había hecho popular por su revolucionario método de adelgazamiento, una ingeniera de telecomunicaciones cuyo novio ha pasado un tiempo en Estados Unidos y no sabe que ha engordado, y un investigador de la policía científica, padre de dos chicos adolescentes que se pelean todo el rato. Sánchez Arévalo tiene sobre todo mucha mano para dirigir a los actores. Destaca en este sentido el trabajo de Antonio de la Torre, que engordó más de 30 kilos para el papel, y resulta muy convincente, al igual que el resto del reparto. El realizador madrileño es también un hombre con inquietudes, que en principio parece querer tratar asuntos de interés, como los traumas y las obsesiones derivadas de la obesidad. También parece que intenta criticar a una sociedad obsesionada por el culto al cuerpo, quizás en la línea de Las mujeres de verdad tienen curvas o la obra teatral ‘Gorda’, de Neil LaBute. Pero las buenas intenciones del realizador se diluyen por su excesiva recurrencia al humor soez, tan simplón que acaba impidiendo que funcione la parte dramática del film. También carga su visión caricaturesca de la religión, aplicada a la relación de pareja. Los conflictos de los personajes no acaban de resultar interesantes, sobre todo por sus giros absurdos hacia derroteros poco coherentes con lo que se nos ha dicho antes de ellos.

2/10
Agallas

2009 | Agallas

Sebas es un delincuente de tres al cuarto, pero con una mala baba considerable. Acaba de salir de la cárcel y s capaz de robar y maltratar a sus familiares. Al final acaba en un autobús con dirección a Galicia. Allí, tras observar a un tal Regueira y constatar que su empresa de pescados es en realidad una tapadera para introducir droga en España, Sebas se propone llegar a ser alguien, dejar de ser un ratero al precio que sea. Su objetivo será introducirse en el equipo de Regueira y triunfar como narcotraficante. Discreto thriller español, debut en la dirección de Samuel Martín y Andrés Luque, quienes han contado con un guión más o menos trabajadillo, aunque de muy poco recorrido, por parte de Javier Echániz (Skizo) y el también debutante Juan Antonio Gil Bengoa. Probablemente el mayor error del film es haber virado la historia hacia la casposidad, con un ligero toque de comedia negra, ramplona, ofrecido sobre todo por el patético personaje de Sebas. Este aire cutre, junto a que ningún personaje causa la más mínima empatía hace que la película interese bien poco. En cuanto a las interpretaciones, Carmelo Gómez está correcto en su personaje de Regueira, y justo es decir que Hugo Silva (Los hombres de Paco) hace un buen trabajo del perdedor Sebas, por mucho que resulte un tipo altamente desagradable.

3/10
A contraluz

2008 | A contraluz

Recopilación de los tres impactantes cortos de Eduardo Chapero-Jackson, multipremiado director que ha logrado que sus dos primeros trabajos hayan sido preseleccionados para los Oscar, mientras que el segundo de ellos, Alumbramiento, obtuvo el premio UIP al Mejor Corto Europeo en el Festival de Venecia. Esta retrospectiva deja claro que Chapero-Jackson tiene un brillante futuro, por su esmerada dirección de actores, su aprovechamiento de los medios técnicos (la música y la fotografía), y sus interesantes elecciones temáticas. Contracuerpo –su ópera prima– es un oscuro relato que trata el problema de la anorexia. Una muchacha adelgaza más y más kilos, hasta que logra meterse en el interior de un maniquí. Éste es trasladado por unos mozos de almacén que lo llevan a una tienda de ropa. Así acaba siendo exhibida en el escaparate. Chapero-Jackson logra imágenes de gran intensidad, como la colección de básculas que la protagonista ha clavado en la pared, que llevan escrita la cifra de los kilos que ésta ha ido perdiendo. La fascinación que el anoréxico maniquí parece despertar en una niña que pasa junto al escaparate funciona como metáfora de la nefasta influencia de los ideales estéticos equivocados que rigen en la actualidad. Esmeradísimo trabajo de la actriz Macarena Gómez, que parece realmente afectada por la lacra que sufre su personaje. En Alumbramiento –su mejor trabajo–, Chapero-Jackson narra la última noche de una anciana enferma, que se verá rodeada por sus familiares en los momentos previos a su inminente muerte. Inspirado en la muerte de sus abuelos, a los que dedica el corto, el realizador ha sabido captar el miedo de los parientes, las dudas, los intentos de aceptar lo que va a ocurrir, la despedida de los seres queridos y la nostalgia. Destaca el momento en que los personajes rememoran una canción que la moribunda entonaba años atrás a los niños. Filma Chapero-Jackson con contundencia y sobriedad, sin recrearse en sentimentalismos artificiales. El reparto es excelente, con una sobrecogedora interpretación de Mariví Bilbao, que aunque es más conocida por su registro cómico de la serie Aquí no hay quién viva, resulta muy convincente como anciana a punto de fallecer. Por último, The End es un mediometraje de 30 minutos rodado en inglés, y que se estrenó con ocasión de la Expo del agua de Zaragoza, en 2008. No desentonaba allí, puesto que muestra las duras consecuencias a las que podría llevarnos la sequía, y la desertización en un futuro próximo. Una familia viaja en coche por una carretera estadounidense. Son testigos de un robo de un camión cisterna que transporta agua, cuyos autores les roban la única botella que tienen, y su vehículo, dejándoles a su suerte en el desierto. Al director se le ha dado bastante bien construir un film muy personal, a pesar de que tenía que cumplir una curiosa condición: rodar un western. Tan singular premisa nace del premio recibido en Almería por Contracuerpo, que ofrecía ayuda económica para otro trabajo del director siempre y cuando se circunscriba a este clásico género. Y Chapero-Jackson ha cogido del cine del oeste el tono, los personajes, el asalto a una diligencia –que en este caso es el citado camión– y sobre todo los tiroteos, pese a que en realidad es de ciencia ficción apocalíptica, en la línea de Mad Max, con ideas de Waterworld. Esmeradas interpretaciones de un reparto que cuenta con el mismísimo Miguel Ángel Silvestre, convertido en un fenómeno de masas por su papel de ‘Duque’ en la serie Sin tetas no hay paraíso.

6/10
NO-DO

2008 | NO-DO

Francesca y Pedro, un matrimonio que arrastra un hecho traumático, se van a vivir al campo a un antiguo caserón que fue residencia de verano de un obispo recién fallecido. En el pasado el lugar era un orfanato que se convirtió en foco de peregrinaciones marianas, pues unas niñas decían que se les aparecía la Virgen. Como se trataba de los años del franquismo, los hechos sobrenaturales, donde podría haber intervenido el maligno, fueron filmados por técnicos del NO-DO, el famoso NOticiario DOcumental que se exhibía en salas antes de las películas. En efecto, de un modo ultrasecreto, estos técnicos trabajaban al servicio de la Iglesia. Disparatada película de terror, que se diría un cruce entre El orfanato y El exorcista. Dirige el canario Elio Quiroga (La hora fría), quien asegura que el Vaticano esconde en algún sótano filmaciones que evidencian hechos milagrosos. Sea como fuere, y aunque seguramente no pretende ser ofensivo, su película evidencia un desconocimiento bastante notable de la Iglesia católica, con pasajes tan ridículos como aquel en que el padre Miguel dice "aquí no se puede entrar bajo pena de excomunión", para a continuación hacerlo él con sus dos acompañantes, sin que tal pena parezca importarles un comino; también hace aflorar la sonrisa la escena en que, de nuevo el padre Miguel, explica a sus curitas candidatos a "abogados del diablo" en procesos de canonización, los tres tipos de milagros que existen: los fraudes, los 'buenos', y "el tercer supuesto", el tipo más peligroso. Resulta curioso que el diablo y los exorcismos no salgan a colación jamás, cuando parece lo propio, y falta naturalidad, hasta en el primer encuentro entre Pedro y el padre Miguel, en que ni siquiera se saludan. Quiroga crea una inquietante atmósfera en un par de escenas, pero lo cierto es no logra engarzar la historia del NO-DO con la del matrimonio en que ella tiene conversaciones con una niña al más puro estilo El sexto sentido. Y tiene gracia el truco visual de convertir la película en color a metraje antiguo en blanco y negro, aunque su uso sea caprichoso en exceso. Es una pena, porque podía ser una película de género al menos presentable, pero resulta deslavazada, juega a las conspiraciones y secretos tipo El código Da Vinci, y desaprovecha totalmente a Ana Torrent. La actriz se esfuerza, pero verdaderamente, lo de ir bautizando niños muertos y luego explicarlo, no lo sostiene ni la mejor de las divas.

3/10
Alumbramiento

2007 | Alumbramiento

Apasionante y multipremiado film de Eduardo Chapero-Jackson, que entre otros galardones fue considerado el mejor corto en el Festival de Venecia. Arranca la historia en la más profunda oscuridad de la noche, donde sólo brilla el teléfono móvil de Rafa. Le avisan de que su madre ha entrado en agonía. En casa de ella se reúnen hijos y parientes con temor, sin saber qué hacer, qué decir, cómo actuar. Eso sí, son testigos de sus temores, su dificultad para respirar, las incoherencias que dice. Ante la inmovilidad general, será Sara la que sabrá decirle palabras de consuelo, despertará recuerdos entrañables, y todo ello sin ocultar la dura verdad de que va a morir. Chapero-Jackson rueda con estilo, maneja muy bien la fotografía nocturna y tenebrista casi rembrandtiana. Y atrapa la emoción de ese alumbramiento a que alude el título, el de la otra vida y el final de ésta. Con sobriedad, sin aspavientos, se atrapa la emoción de la despedida a los seres queridos en el trance de la muerte. Al parecer la idea del film se la sugirió al cineasta la muerte de sus abuelos. Algunos observadores han querido ver en este corto una apología de la eutanasia, porque en cierto momento se retira el respirador a la enferma, pero no parece ser éste el caso, en un momento en que está para morir, y tal medida podría ser considerada como ensañamiento terapéutico; la película más bien parece una apuesta por los cuidados paliativos, una atención adecuada del enfermo cuando llega la hora de morir.

6/10
No digas nada

2007 | No digas nada

Silvia descubre que el profesor de su instituto del que se ha enamorado, mantiene un idilio extraconyugal con una profesora. Cuando éste intenta propasarse con ella, acaba asesinándole al propinarle un golpe mortal. Unos compañeros de clase le ayudan a deshacerse del cadáver. Pero es que Silvia vuelve a asesinar varias veces, a la amante del primer muerto, a un vendedor de armas y banderas nazis, a un cantante de bodas, y alguno más. Acaban enterándose todos los chicos de clase, que en un primer momento la encubren, pero después deciden aprovechar la ocasión para asesinar a gente como el duro profesor de matemáticas. Puesta de largo de Felipe Jiménez Luna, que ha ganado algún que otro premio con cortos como Te lo mereces. A juzgar por esta comedia negra poco inspirada, el cineasta, también guionista, no tiene mucho que contar, ni imaginación visual, ni demasiado talento para dirigir a los actores, ni siquiera para seleccionarlos, pues se nota a la legua que algunos de ellos, como Jaime Barnatán (El corazón del guerrero), dan poco de sí. Los diálogos son pobres, carece por completo de fondo, no resulta verosímil, pero tampoco tiene gracia en ningún momento. Llega a producir vergüenza ajena, sobre todo en las secuencias del cómico Santi Rodríguez, que con una peluca y una barba postiza ridícula interpreta a un policía atolondrado, que se supone debe resolver el caso.

1/10
Tocar el cielo

2007 | Tocar el cielo

31 de diciembre. En Buenos Aires y Madrid, diversas personas interrelacionadas lanzan globos al aire con sus deseos de felicidad prendidos a los mismos (a falta de una visión trascendente, que permita la plegaria, ahí queda tan vacío rito), a ver que les depara el nuevo año. A partir de ese momento seguimos sus evoluciones, mientras tratamos de aclararnos acerca de los lazos que les unen. Por un lado, en Buenos Aires, están Amparo, española, que se casa con Santiago, sólo como un trámite que le facilite la adopción de un hijo, su sueño dorado. Al otro lado del charco está Pedro, intelectual de izquierdas, aunque no está muy claro a qué se dedica profesionalmente; vive con su hijo Fidel, que no es el "revolucionario" que habría deseado; tiene una muy buena amiga, Gloria, a la que van a diagnosticar un cáncer; y tontea con Elena, una amiga de Fidel, a la que ayuda a hacer un trabajo de literatura. Tras Elsa y Fred, el argentino Marcos Carnevale, sin renunciar a entregar un amor otoñal, trata de ofrecer una historia más compleja, con un zoo humano de personajes, con dificultades para manejar sus derroteros vitales, donde se quiere ofrecer un contraste entre la muerte y la vida, aunque ni una ni otra parecen tener demasiado sentido, salvo el de que hay que pasar por ellas. El film tiene interés sobre todo como espejo del desconcierto social de los países ricos; pues realmente no se entiende por qué Amparo no intenta vías más normales para realizar su maternidad, ni los infantiles motivos que llevan a Fidel a llevar una doble vida, ni las razones de Elena para quedar fascinada por el egoísta Pedro... A no ser el puro capricho... Aunque claro, justificar las debilidades argumentales en las debilidades de los individuos, que actúan dando palos de ciego, parece demasiado fácil. Hay demasiadas ideas "felices" (por así decir), como la del murciélago y el veterinario del zoo, o la avioneta que sirve para dar título al film (se supone), y poco más, deslavazadas... Faltan estructura sólida y personajes de hierro, y sobra sentimentalismo fácil, bañado de música "ad hoc".

3/10
Ángeles S.A.

2007 | Ángeles S.A.

Carlos está casado con Julia, y tiene dos hijos, María Isabel, que tiene unas dotes excepcionales para cantar y bailar, y Dani. Se diría que María Isabel ha heredado su inclinación artística por vía paterna, pues Carlos es muy creativo, y trabaja en una editorial asesorando en el lanzamiento de coleccionables. Su última idea es un coleccionable de angelitos, con el que está muy ilusionado. Sus jefes también quedan muy convencidos, pero el avión que le lleva a China, donde debe contratar la producción de las figuritas, sufre un accidente. Carlos va a parar al cielo, donde le atienden unos ángeles muy amables. Pero él no está nada contento con su nuevo estado, y protesta a Simona, la jefa de los ángeles. Especialmente le preocupa la situación en que ha quedado María Isabel, quien no ha logrado superar la muerte del padre. Para colmo de males, Carlos se entera que, por un error celestial, su hija es la única persona del mundo que no tiene ángel de la guarda. Así que conseguirá una solución de compromiso: podrá volver a la tierra en el cuerpo de un profesor de su hija; y no podrá desvelar quién es ni por supuesto interferir a la libertad de los otros. Digna película del género celestial, en la línea de El difunto protesta o El cielo puede esperar, o, más cercana en el tiempo, Ghost. Dirige un inesperado Eduard Bosch, que entrega una película muy diferente a El viaje de Arián, que abordaba el terrorismo de ETA. Aquí el tono es amable, y se juega casi todo el tiempo con la idea de que Carlos tiene un aspecto físico que le impide ser reconocido. Encuadrable en el género familiar, está concebida sobre todo para el lucimiento de María Isabel, bien conocida por “Antes muerta que sencilla”, y que por supuesto nos deleita en el film con unos cuantos animados números musicales; de hecho la niña demuestra encontrarse más en su salsa en dichos números, en los que se transfigura, por así decir, que cuando está simplemente actuando. Por supuesto, se aborda el tema de la ayuda angélica –una divertida Anabel Alonso se comunica con el meloso padre de Pablo Carbonell a través de un pinganillo–, para mostrar cómo padre e hija han de saber encajar que –han pasado dos años– la viuda está lista para intentar un nuevo matrimonio. Para las escenas del cielo se ha contado con elaborados efectos digitales. 

5/10
¿Por qué se frotan las patitas?

2006 | ¿Por qué se frotan las patitas?

Luis, un hombre de mediana edad, cena en Nochevieja con toda su familia. Poco después, su mujer desaparece sin dejar rastro, porque está harta de que no se la valore. Al mismo tiempo, Luis descubre que su madre y su hija, las otras mujeres de su vida, también le han abandonado por motivos desconocidos. Debut cinematográfico de Álvaro Begines, uno de los miembros del grupo humorístico-musical ‘No me pises que llevo chanclas’, esos que pusieron de moda la canción ‘Ay, que pena me da que se me ha muerto el canario’. Bejines copia al milímetro la fórmula de El otro lado de la cama, esto es, una trama ligera, tirando a ordinaria y chabacana, que sirve para enlazar números musicales, en que actores que no se dedican habitualmente a cantar interpretan famosas canciones de pop español. Si el film de Emilio Martínez-Lázaro tenía cierta frescura, a pesar de sus limitaciones, esta imitación de medio pelo hace aguas por todas partes. Las coreografías son pobres, y los actores cantando en playback dan vergüenza ajena. La trama se dispersa en multitud de personajes sin interés y algunas situaciones parecen sacadas de Torrente, el brazo tonto de la ley. Únicamente salva el tipo algún actor de categoría, como Lola Herrera y el omnipresente Antonio Dechent, en la decimocuarta película que ha rodado en el año 2006. Otros, francamente, hacen el ridículo, como Manuel Morón, ceceando y poniendo una voz extraña que no tiene ninguna gracia.

1/10
Azul oscuro casi negro

2006 | Azul oscuro casi negro

Cuando su padre sufre un infarto cerebral, Jorge le sustituye como portero de un edificio, al tiempo que saca adelante sus estudios para ser economista. El hermano mayor, que está en la cárcel, le pedirá un extraño favor: el de dejar embarazada a una chica, también presa, de la que él se ha enamorado. Mientras tanto, el mejor amigo de Jorge sufre un trauma al descubrir que su padre mantiene relaciones sexuales con otro hombre. Primer largometraje del madrileño Daniel Sánchez Arévalo, que describe con eficacia una pluralidad de personajes. Aunque algunas subtramas son claramente fallidas, la emotiva historia de superación personal del protagonista es bastante destacable.

3/10
Contracuerpo

2005 | Contracuerpo

La ópera prima de Eduardo Chapero-Jackson es un oscuro relato que trata el problema de la anorexia. Una muchacha adelgaza más y más kilos, hasta que logra meterse en el interior de un maniquí. Éste es trasladado por unos mozos de almacén que lo llevan a una tienda de ropa. Así acaba siendo exhibida en el escaparate. Chapero-Jackson logra imágenes de gran intensidad, como la colección de básculas que la protagonista ha clavado en la pared, que llevan escrita la cifra de los kilos que ésta ha ido perdiendo. La fascinación que el anoréxico maniquí parece despertar en una niña que pasa junto al escaparate funciona como metáfora de la nefasta influencia de los ideales estéticos equivocados que rigen en la actualidad. Esmeradísimo trabajo de la actriz Macarena Gómez, que parece realmente afectada por la lacra que sufre su personaje.

5/10
Elsa y Fred

2005 | Elsa y Fred

Fred, un anciano incapaz de superar la pérdida de su esposa, se muda a un nuevo bloque de apartamentos para tratar de olvidar. Allí, acaba enamorándose de su vecina, Elsa, octogenaria con vitalidad de veintañera, que sueña con emular la escena de La dolce vita en la que Anita Ekberg se baña en la Fontana di Trevi. Para los familiares de ambos, el idilio es una locura. Se supera a sí mismo Marcos Carnavale, nacido en Córdoba (Argentina) y autor de Almejas y mejillones. Su película es una apuesta sincera por el romanticismo a cualquier edad. Sus dos protagonistas, el español Manuel Aleixandre y la uruguaya China Zorrilla están cerca de los noventa, pero sus interpretaciones son toda una demostración de aquello de que “la veteranía es un grado”. El metraje se alarga, resulta un tanto sensiblera y algunas subtramas, como la de los problemas de Manuel Aleixandre con su hija, no acaban de funcionar. Pero incluye logrados golpes de humor y está llena de momentos emotivos, como el homenaje a Fellini.

6/10
La promesa (2004)

2004 | La promesa

Gregoria es una madura mujer, muy religiosa, pero ofuscada porque no ha tenido hijos, y su marido la maltrata. Decide dejarle plantado para iniciar una nueva vida, en un pueblecito de Galicia. Aunque oculta totalmente su pasado, consigue que una mujer la contrate para cuidar de su hijo, en el que la mujer proyecta el afecto que no ha tenido. A partir de un guión propio, Héctor Carré compone un thriller en el que lo más sobresaliente es la interpretación de Carmen Maura. Y si bien el desarrollo es algo tópico, poco creíble, y ofrece una visión oscura del fervor religioso, logra una atmósfera tétrica cercana al cine de terror.

3/10
Blackwhite

2004 | Blackwhite

Documental sobre el proceso de paz en Irlanda del Norte que sigue como hilo conductor el periplo de dos adolescentes unidos por su pasión por el boxeo. Sin embargo, su vida está condicionada por la situación en la zona y el terrorismo. Mañas ha filmado valiosos testimonios de todas las partes implicadas, por lo que ofrece una amplia perspectiva de la situación en el Ulster. Entre los entrevistados destacan Jerry Adams, presidente del Sinn Fein; John Hume, antiguo líder del SDLP y Premio Nobel de la Paz; Marjorie Mowlam, ex secretaria de Estado para Irlanda del Norte; David Revine, líder del Partido Unionista Progresista (PUP); Mark Durkan, líder del SDLP; Jane Kennedy, ex-ministra de Estado para Irlanda del Norte, responsable de Seguridad, Educación y Empleo; David Trimble, líder del partido Unionista, etc. Mañas ofrece una perspectiva humana de lo acontecido, pues se centra en cómo viven el proceso de paz los dos jovencísimos protagonistas, y sus padres, a los que también entrevista.

4/10
Noviembre

2003 | Noviembre

Un grupo de gente veterana relacionada con el teatro rememora sus años mozos, cuando se vieron espoleados por el empuje y talento de Alfredo, un joven recién llegado a Madrid para estudiar arte dramático. El film alterna las escenas de estos personajes, sobre fondo negro, recordando, con las de la historia principal. Así vemos cómo Alfredo rompe moldes en las clases (memorable su duelo con un profesor encarnado por Héctor Alterio, al que camela en un ejercicio donde el chico debía contar un suceso traumático del pasado, para soltarse: es una escena de gran intensidad dramática, a la vez que se burla de ciertos métodos de interpretación); y poco a poco reúne a su alrededor a un grupo de compañeros inquietos, con los que comienza a hacer un teatro diferente, y teóricamente comprometido, en la calle. A Achero Mañas le pesaba como una losa su enorme éxito en el debut en largo con El bola. Alabado por activa y por pasiva, en su segundo film debía procurar no defraudar. Sin llegar al nivel del citado título, Mañas resiste el tipo, y ofrece un film de idealismos quijotescos que tropiezan con los inevitables molinos de viento, consagrado a los profesionales del teatro y a su dificultad para no plegarse a la representación de obras sin sustancia. La película ofrece momentos intensos (la representación de un atentado terrorista, por ejemplo), pero quizá le falla algo casi imposible de representar: el supuesto teatro memorable que hace Alfredo, en homenaje a su hermano retrasado, que uno lo ve, y le parece llamativo y poco más. En el acertado reparto destaca Óscar Jaenada, memorable como el idealista Alfredo.

5/10
Mi casa es tu casa

2002 | Mi casa es tu casa

Para concentrarse en sus novelas, Luis, un escritor treintañero se refugia en su casa de la Costa Brava. Cuando se entera de que su ex mujer la ha vendido, decide entrar sin permiso, pero inesperadamente aparece la hija del nuevo propietario. Esta distendida comedia es la opera prima del cineasta catalán nacido en Zurich Miguel Álvarez. Lo mejor, los cuidados secundarios típicos de nuestra geografía, interpretados por actores de prestigio.

4/10
Los pasos perdidos

2001 | Los pasos perdidos

Mónica tiene veinte años y vive en España con sus padres, que emigraron de la Argentina cuando ella era chica. Su vida es normal, hasta que aparece un hombre llamado Bruno que la hará descubrir su verdadera identidad.

Carne de gallina

2001 | Carne de gallina

Un minero prejubilado fallece y los hijos, que viven dificultades económicas, se verán aún más necesitados, de modo que empezarán a sobrevivir como pueden acudiendo a la picaresca. Pese a la presencia de un apañado reparto, no funciona esta comedia de Javier Maqua, a la que le falta ritmo narrativo y un sentido del humor eficaz. Todo resulta demasiado insulso.

3/10
El Bola

2000 | El Bola

Película que ha acaparado los más importantes premios en España, nada menos que cuatro Goyas, entre ellos Mejor Película. Sin duda, en su primer largo como director, Achero Mañas se ha convertido en uno de los creadores españoles con mayor proyección. El Bola sigue en cierto modo la de Benito Zambrano con Solas: temática social, puesta en escena realista, actores desconocidos, y... esperanza, mucha esperanza. En este caso, Achero ha tocado uno de los temas más candentes y preocupantes de la sociedad: los malos tratos. Pablo es un chaval de doce años al que todos llaman “El bola”. Es despierto e inteligente, pero tiene problemas en su casa y eso le hace sentirse desplazado en su relación con los chicos de su edad. Hasta que un día conoce a Alfredo, un nuevo chaval de clase, y entabla con él una amistad profunda que le hará conocer otras realidades familiares. Ello le dará fuerza para afrontar su propia situación. La película aborda con contenida crudeza el mundo de la soledad infantil. El espectador presencia atónito a los estragos que produce un padre violento en el equilibrio emocional y personal de un niño. Juan José Ballesta, que da vida al protagonista, sorprende con una variedad de registros insólita para un chaval de su edad; su premio de la Academia española como Mejor Actor revelación está más que justificado. Un guión preciso y un reparto magníficamente dirigido completan una película sincera y atrevida que supone un golpe moral a la conciencia y sensibilidad de las personas.

6/10
A galope tendido

2000 | A galope tendido

Jaime es un tímido contable de una compañía ferroviaria de León. Para entretener su aburrida vida, se refugia en la lectura de novelas del oeste; y mira con envidia no disimulada a su tío, que trabajó como extra en algunos spaghetti-westerns. La llegada de un nuevo jefe a la oficina coincide con varios desastres en la línea del ferrocarril. Entonces su imaginación en marcha, como original recurso para descubrir lo que se está cociendo en su oficina. Película española que conjuga con cierta originalidad aventuras y comedia. Su director, Julio Suárez Vega, con sólo 25 años, consigue dar el salto al largometraje después de filmar varios cortos. El resultado es cuando menos presentable, y la elección del reparto se revela acertada.

4/10
Se buscan fulmontis

1999 | Se buscan fulmontis

Tres amigos en paro acuden a una empresa que anuncia que "buscan fulmontis". A pesar de que sus aspectos físicos son deplorables, están dispuestos a todo por dinero. Tonta película española, versión lamentable del film británico Full Monty, rodada dos años antes.

2/10
Chevrolet

1996 | Chevrolet

Historias de encuentros y desencuentros de una serie de personajes, que se mueven en torno a un auto Chevrolet desvencijado, que está abandonado en una plaza de la ciudad. Allí se dan cita un joven actor caído en la drogadicción y que ejerce de camello, un director de cine devenido en vagabundo, una prostituta... El coche sirve de lugar para pernoctar, o como local de venta de droga, un verdadero punto multiusos.Javier Albalá dirige esta triste historia de aires realistas, capaz de deprimir al más pintado. Destaca el trabajo de Isabel Ordaz, que fue premiado en el Festival de Cine de Moscú. Además, la actriz recibió el Goya como revelación.

4/10

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