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Biografía

Kiko de la Rica

Kiko de la Rica

Kiko de la Rica

Premios: 1 Goya

Goya
2013

Ganador de 1 premio

Filmografía
Malnazidos

2020 | Malnazidos

Meses de sangrientos combates han dejado tras de sí miles de muertos en las trincheras. Jan Lozano, capitán de la quinta brigada, cae prisionero. La única posibilidad de escapar a la sentencia de muerte es hacer frente a una misión imposible en campo enemigo. Pero un peligro mayor del esperado obligará a los bandos rivales a unirse contra un nuevo y desconocido adversario. Tendrán que dejar de lado el odio mutuo y así evitar convertirse en zombis.

A pesar de todo

2019 | A pesar de todo

Sara, Lucía, Sofía y Claudia son cuatro hermanas cuyas vidas y personalidades son diametralmente opuestas. Tras la muerte de su madre, Carmen, las cuatro hermanas volverán a reencontrarse en Madrid para despedirse de ella y por un breve espacio de tiempo aguantarse, conocerse y aceptarse en esta estrambótica comedia de enredo.

El árbol de la sangre

2018 | El árbol de la sangre

Hasta un caserío del País Vasco llegan Marc (Álvaro Cervantes) y Rebeca (Úrsula Corberó), una joven y enamorada pareja. Allí se conocieron ambos por primera vez, hace ya muchos años, y su idea es narrarse y escribir las respectivas historias de sus familias. Hablarán de la madre de ella, Macarena, y del hombre que la crió como su padre; y también de la madre de él, Nuria, que perdió a sus padres en la juventud y acabó compartiendo su vida con otra mujer, la novelista Amaia, dueña de la casa en donde ahora comienzan a escribir su historia. Octavo largometraje de ficción de Julio Medem, un director español que siempre ha atraído a parte del público y la crítica por su universo personal y su brillantez formal, pero que lleva años sin entregar un film que le sitúe de nuevo al nivel que alcanzó en sus primeros años detrás de las cámaras, cuando sorprendió con la originalidad de Vacas, La ardilla roja y Los amantes del círculo polar. Ahora, con El árbol de la sangre se queda otra vez a medio camino, sirviendo un batiburrillo de emociones, sexo, secretos y relaciones peligrosas que desprenden demasiada artificiosidad. Mantiene el director muchas constantes de su cine: identidad y folclore vasco, amores pasionales, ámbito literario y discursivo, amplios arcos temporales, reiterada carnalidad sexual, conflictos de personalidad… Algunas ideas visuales entroncan directamente con su filmografía, como esa querencia por las vacas y los toros, incluido el sesgo fantástico y surrealista. Visualmente Medem vuelve a mostrar una narrativa poderosa, con imágenes muy cuidadas que él envuelve en una marcada atmósfera de misterio apoyado en la música de Lucas Vidal, y es capaz, por ejemplo, de hacer coincidir dos líneas temporales en un mismo plano con gran naturalidad. Lamentablemente es el guión el que hace aguas. Es demasiado rebuscado, un verdadero culebrón de relaciones y acontecimientos caprichosos y dramáticos, tanto que parece como si al director le diera miedo dejar que las historias se desarrollen sin altibajos, con verosimilitud, sin buscar continuamente el golpe de efecto, el contrapunto trágico o la simple sorpresa. Con un metraje tan amplio la cosa se le va un poco de las manos y acaba agotando. Tampoco ayudan demasiado los actores, sólo correctos, aunque quizá destaque una esforzada Najwa Nimri.

4/10
Sin rodeos

2018 | Sin rodeos

A punto de cumplir los 40 años, en la vida de Paz hay de todo menos paz. Divorciada y sin hijos propios, vive con su nueva pareja, Dante, un argentino con ínfulas de artista, que no pega golpe, y que aporta al hogar, por llamarlo de algún modo, a un adolescente no menos gandul. Aunque es buena en su trabajo, creativa publicitaria, se encuentra alienada por un jefe hijo de papá, que ha heredado su empresa, y que sólo piensa en contratar mujeres espectaculares por motivos poco profesionales; la última que le ha hecho, es colocarle por encima a una jovencita que sólo piensa en redes sociales. Al borde de un ataque de nervios, decide acudir a la consulta de un chamán indio muy publicitado, que le prescribe una pócima que va a cambiar del todo su personalidad. Primer largometraje de Santiago Segura como director sin su emblemático cutrepolicía Torrente. Su propuesta es una comedia más comedida y de enredo, aunque ha tenido la mala pata de coincidir con otra reciente y con la misma protagonista, Maribel Verdú, de temática comparable, Abracadabra. Curiosamente el guión original pertenece a un film mexicano-chileno también de este año, Una mujer sin filtro, y la jugada corre paralela a la de un amiguete de Segura, Álex de la Iglesia, quien recientemente entregó la versión hispana de una comedia italiana en Perfectos desconocidos. La cinta es entretenida, con algunos gags divertidos, pero desde luego no es memorable. De desarrollo poco elaborado, se podría decir que tiene dos posiciones, off y on. En off, la primera parte, Paz es una mujer que se traga todo tipo de desplantes y comportamientos impresentables de las personas que la rodean; la trama pasa al on tras la visita al chamán, personaje secundario que Segura interpreta con gracia, y entonces ella es capaz de soltar cuatro frescas y decir todo lo que se le antoja, al fin ha tomado las riendas de su vida. Como le gusta al director, abundan en el film los famosetes amigos haciendo cameos, como la absurdamente célebre Cristina Pedroche, que debuta en el cine. Si se pretende hacer una lectura de fábula contemporánea, hay poco que rascar. Su visión antropológica resulta bastante paupérrima, porque de la alienación inicial de Paz, se pasa a una posición de autorrealización individualista que tampoco da para mucho; ni siquiera parecen muy sinceras las pretensiones feministas. En cualquier caso queda la ligera diversión, mientras se reparten críticas suaves a la cultura del postureo en internet, el culto al aspecto físico y a la eterna juventud, y a los excesos en el cariño a los animales, aquí mininos.

5/10
Abracadabra

2017 | Abracadabra

Carmen y Carlos están casados, y tienen una hija adolescente. Ella es ama de casa de vida gris, sensible y con capacidad de aguante, que se conforma con lo que le ha tocado; él maneja una grúa en la construcción, y es tosco y desconsiderado, sólo vibra con las hazañas futbolísticas del Real Madrid, no parece capaz de cambiar. En el banquete de una boda a la que acuden invitados, algo extraño ocurre. Carlos acepta participar en una sesión de hipnosis que dirige Pepe, primo de Carmen, más que nada para burlarse de él. Inesperadamente, un espíritu que pululaba por ahí posee a Carlos, y de vez en cuando se manifiesta transformándole en alguien encantador. ¿Podrían quedarse las cosas tal y como están ahora? ¿O habría que recuperar la normalidad? Una propuesta demasiado audaz de Pablo Berger, un cineasta al que le gusta el riesgo, como ha demostrado con Torremolinos 73 (un matrimonio gris protagoniza cintas caseras eróticas para salir adelante) y Blancanieves (cinta muda en blanco y negro con enanitos toreros). Mezcla tonos y géneros, logrando algunos pasajes brillantes, que parecen arte de magia, pero falta equilibrio, y su discurso feminista, explícito en el tramo final, no resulta demasiado convincente. Berger, director y guionista, combina escenas de auténtica comedia, donde aporta mucho el especialista José Mota, con otras de gran tensión, la función hipnótica, acompañada de música de Mike Oldfield, acción surrealista, la grúa con un mono salido de no se sabe dónde, e incluso de algo parecido al terror, una casa desocupada donde ocurrió un terrible crimen. Y los actores, Maribel Verdú y Antonio de la Torre, además del mentado Mota, tienen el mérito de saltar de unas a otras sin despeinarse, aportando algo de credibilidad a lo que resulta increíble. Visualmente colorista en unos momentos, en penumbra otros, con fondo absolutamente blanco en un tramo final, los sucesivos vaivenes resultan excesivos y descolocan, porque muchas situaciones no tienen explicación ninguna, y ni siquiera se busca. El conjunto parece un atrevido número circense sin red, y aunque no haya aparatoso batacazo, sí deja un poso de irritante insatisfacción.

5/10
Kiki, el amor se hace

2016 | Kiki, el amor se hace

Comedia de Paco León, el actor reconvertido en guionista y director con las sobrevaloradas Carmina o revienta y su secuela, Carmina y amén, que en esta ocasión versiona una cinta australiana situando la acción en el verano de Madrid, de hecho la último escena del film tiene como marco la verbena de la Paloma. Descrita promocionalmente como "erótico-festiva", sigue a cinco disfuncionales parejas, donde su amor dista mucho de ser perfecto, y que se supone van a encontrar la solución a sus problemas gracias a diversas taras sexuales que les procuran un montón de placer. De este modo, rozarse con un atracador, ver llorar a alguien, hacerse un trío, mantener relaciones con alguien inconsciente, palpar tejidos de seda, se supone que son divertidas terapias. La trama, como se ve, es de una pobreza humana alarmante, y se diría que en lo relativo al abandono del buen gusto, aún hay mucho margen donde moverse, visto lo visto. Tal como está estructurado este film coral, todo se reduce a una serie de viñetas, que podían ser los gags de un programa de humor subido de tono.

1/10
Ma ma

2015 | Ma ma

A Magda, maestra en paro que trata de sacar adelante a su hijo, le diagnostican cáncer de mama. Al tiempo que intenta sobreponerse a su problema, inicia una extraña relación con Arturo, un tipo vinculado al mundo del fútbol que se convierte en un padre para el chico. Julio Medem estaba considerado uno de los grandes realizadores españoles al principio de su carrera, cuando Vacas, su ópera prima, contaba con un guión sólido propio, y producciones como La ardilla roja o Los amantes del círculo polar, también escritas por él, ocultaban muy bien su vacuidad con su potencia visual y su muy personal surrealismo narrativo. Pero con el paso del tiempo quedó claro que a pesar de su buen hacer, el donostiarra tenía poco que contar, cayendo en el despropósito en especial con Caótica Ana y Habitación en Roma. En Ma ma parece haber encontrado un tema de calado, arriesgado pues los espectadores tienden a huir del cine sobre enfermedades terminales, pero de indudable interés, el cáncer de mama, un duro y extendido mal. Cuenta para ello con un reparto solvente, pues Penélope Cruz a veces ha entregado creíbles interpretaciones y Luis Tosar, ha demostrado ser un todoterreno, ambos acompañados por secundarios solventes. Pero sus personajes se comportan con poca humanidad, no parecen de carne y hueso.  El trabajo interpretativo no puede superar semejante lastre, por lo que resulta muy difícil que alguna afectada o sus familiares sientan cercanía con lo que se narra. Además, las imágenes de Ma ma (se supone que un ingenioso juego de palabras que hace referencia a la maternidad, la vida, y el cáncer de mama, la muerte, ése es el nivel de la cinta) destilan muy poco dolor. Algún hallazgo ocasional, como el médico cantante, que tiene su gracia al principio, acaba agotando por sobredosis, y al final resulta ridículo, como algunas figuras metafóricas, como la omnipresencia de una niña simbólica en el tramo final.

4/10
Francisco. El padre Jorge

2015 | Francisco. El padre Jorge

Pocos géneros cinematográficos son más difíciles y menos agradecidos que el biopic. Resumir la trayectoria de un personaje, más si es de las que pueden describirse como “bigger than life”, en menos de dos horas de metraje, suele ser tarea harto complicada. Se puede optar por colocar el foco en algún episodio concreto de su vida, con lo que parte del conjunto se pierde, o bien picotear aquí y allá, con el riesgo de ofrecer una sensación de dispersión. Si encima el personaje sujeto de tratamiento fílmico está vivo y presenta la fulgurante popularidad mundial alcanzada por el Papa Francisco, la cosa se complica. A lo que se suma en este caso el lógico deseo de agradar a los creyentes católicos, sin dejar fuera al resto del público, que podría temer algo próximo a un sermón poco inspirado. Así las cosas, gran parte del mérito de esta película hispanoargentina, escrita y dirigida por el cineasta galledo Beda Docampo, y protagonizada por Darío Grandinetti, radica en la aceptación del desafío sin complejos, una seguridad –¿o habría que decir, en este contexto, fe?– gracias a la cual el resultado es notable, dentro de que el tratamiento es muy clásico, no se inventa la pólvora. La narración está estructurada a través del personaje ficticio de la periodista Ana, que prepara un libro sobre el Pontífice. Su investigación sirve para introducir distintos flash-backs sobre el pasado de Jorge Bergoglio –el esquema recuerda a Encontrarás dragones–, desde que siendo joven entra en el seminario, hasta su dedicación sacerdotal como jesuita a los más pobres en la diócesis de Buenos Aires, donde es nombrado obispo. Ana conoció a Bergoglio con ocasión del cónclave que eligió a Benedicto XVI, y a partir de ahí se forjó una sólida amistad que incluye consejos sólidos en momentos difíciles en la vida de ella. Aunque narrativamente el film recurre con frecuencia a continuas idas y venidas temporales que rompen algo el ritmo, Docampo sabe atrapar la rica personalidad espiritual y humana de Francisco, como en la realidad, muestra a una persona que frisa los ochenta años, pero que atrae a personas de todas las edades, y particularmente a la juventud que busca respuestas a los grandes interrogantes de la vida. Éste está extraordinariamente encarnado por Grandinetti, quien logra superar el escollo de no parecerse demasiado físicamente al personaje. Rasgos como la sencillez, el espíritu de acogida, la simpatía y el buen humor, junto a la piedad, se encuentra bien recogidos, nunca parecen artificiosos. La reconstrucción de época en los flash-backs y la dirección artística son vistosas –resultan completamente creíbles los planos de los dos cónclaves, que transcurren en la Capilla Sixtina del Vaticana– y se evitan planteamientos simplificadores, dentro de lo que admite la limitación temporal del formato fílmico, al mostrar su predilección por las personas más necesitadas de las periferias, su defensa de la vida o las intrigas de los poderosos de este mundo.

6/10
Messi

2014 | Messi

Lionel Messi pasa por ser uno de los mejores jugadores de la historia del fútbol. Su talento es extraordinario y sus éxitos deportivos innumerables, todos logrados con el F.C. Barcelona, el único equipo al que ha pertenecido hasta la fecha. Nacido en Rosario el 24 de junio de 1987, recaló en el club catalán a la edad de 13 años. Su fichaje no fue sencillo ya que el pequeño Messi tenía un serio problema con la hormona del crecimiento, de modo que no se desarrollaba con normalidad. Al final, el Barcelona decidió hacerse cargo del costoso tratamiento del futuro futbolista y Messi debutaría en partido oficial con el primer equipo a los 17 años. Este documental es ante todo futbolístico, para bien y para mal. Producido por Mediapro, con guión de Jorge Valdano, se ha encargado de la dirección Álex de la Iglesia, el cual no parece haberse estrujado demasiado la mollera para hacer algo “diferente”. Al margen de algunas breves imágenes de falso documental, que recrean sucesos reales con actores de ficción, la película está estructurada siguiendo dos líneas principales: por un lado se ofrecen diálogos, comentarios y opiniones de terceras personas sobre Messi y por otro se intercalan imágenes de archivo con sus goles a lo largo de su carrera. La originalidad de De la Iglesia es que para hablar del futbolista ha reunido en un restaurante a muy diversas gentes que lo han conocido, sentados en mesas diferentes. La cámara va yendo de una conversación a otra, de modo que así se recogen opiniones y recuerdos de amigos de la infancia, profesores de colegio, compañeros actuales, entrenadores que ha tenido a lo largo de su carrera, etc. En cuanto a las imágenes de goles y jugadas, son especialmente significativas las de su época infantil en Argentina –en donde el chavalín ya mostraba su increíble habilidad–, a las que se dedica bastante tiempo. Por su parte, De la Iglesia se luce al mostrar una original comparativa de goles de Messi y Maradona. Messi es un documental que encantará a los simpatizantes del Barcelona pero que resultará un poquito pesado y plano para quien no sea un absoluto fan del futbolista. La causa es que es una loa continua a este jugador, pero sin otros matices, virtudes o defectos, que lo hagan conocer al margen de lo meramente futbolístico. Lo único que se lleva el espectador es un cúmulo más de opiniones laudatorias sobre el futbolista. No añade otra cosa, pues el aspecto humano de Messi está completamente ausente. Quizá tan sólo pueden citarse dos leves aspectos que aportan algo distinto: la incansable y sacrificada labor de su padre para conseguir el éxito de su hijo y la unión que el pequeño Messi tuvo con su abuela, a quien dedica todos sus goles señalando al cielo.

4/10
Hablar con dioses

2014 | Words with Gods

La vida inesperada

2013 | La vida inesperada

Un guión original de Elvira Lindo, inspirado claramente en sus experiencias neoyorquinas. Sigue sobre todo a dos personajes. Juanito, que vino a la Gran Manzana persiguiendo su sueño de ser actor, pero que debe ganarse la vida dando clases de cocina española. Y su primo Jorge, inversor de postín a punto de contraer matrimonio, que ha venido a pasar una temporada indeterminada con él, y que en el fondo no está muy seguro del rumbo que ha impreso a su vida. La experiencia compartida de estar en un país distinto al propio, las posibilidades amorosas y profesionales, conformarán la “vida inesperada” a que alude el título. El film dirigido por Jorge Torregrossa –director de Fin y numerosos capítulos de series televisivas– trata sobre todo de captar esa atmósfera del pez navegando en nuevas aguas en las que puede surgir cualquier cosa, y ello con el característico costumbrismo y sentido del humor de Elvira Lindo. El resultado es desigual, porque si bien hay escenas muy auténticas y con gracia –las conversaciones con la madre vía Skipe–, la foto en su conjunto se diría “movida” o “borrosa”, en tal sentido responde bien a una sociedad de pensamiento “líquido”, poca segura de sus valores, si es que los tiene, donde todo se reduce a cierto buen “rollito”, a sentimientos epidérmicos que vienen y van. Todo dentro del esfuerzo por madurar y situarse en la vida, y reconocer las propias cualidades para seguir adelante. En cualquier caso La vida inesperada es una cinta de agradable visionado, con buenos trabajos de Javier Cámara y Raúl Arévalo.  

5/10
Las brujas de Zugarramurdi

2013 | Las brujas de Zugarramurdi

La madrileña Puerta del Sol. Un grupo de hombres desesperados ejecuta un audaz robo en una tienda de “Compro Oro”, entre los que se cuenta un niño, hijo de uno de ellos. Con su botín de 25.000 anillos de oro allí empeñados emprenden la fuga en un taxi rumbo a Francia. Les pisan los talones una pareja de policías y la madre del chico, divorciada. La casualidad quiere que hagan parada nocturna en Zugarramurdi, tierra de brujas y aquelarres, donde mujeres de tres generaciones de magia y hechizos les consideran clave, sobre todo al chaval, para sus siniestros planes. Desmadrada cinta de Álex de la Iglesia, ambiciosa de producción, que tiene un magnífico arranque, el atraco está muy bien contado e impacta. Pero tras los fuegos de artificio –abundantísimos en las escenas de aquelarre y con las brujas dando brincos y andando por el techo– y algún chiste ocurrente, queda la sensación de broma estirada como un chicle que no da más de sí, de gamberrada bestia y hueca, aun en su pretendida crítica social de los matrimonios rotos, algo que por otra parte caracteriza a la mayor parte de la filmografía del cineasta, desde su debut con Acción mutante. El problema es que salvo en El día de la bestia, y en menor medida en La comunidad, las cosas se le suelen ir de las manos en lo relativo a coherencia y equilibrio, como es el caso de Las brujas de Zugarramurdi. Fácilmente se le puede así afear su mirada superficial a las mujeres, o el recurso a un niño para las gracietas, como ya hiciera con 800 balas. La película está rodada con profesionalidad, sí. El envoltorio es perfecto, sí. Los actores cumplen con sus papeles, incluida la todoterreno Carmen Maura. Pero estas muestras de oficio no bastan para hacer de Las brujas de Zugarramurdi una sólida película.

4/10
Blancanieves, de Pablo Berger

2012 | Blancanieves

Película muda, y en blanco y negro. Basada en Blancanieves, el clásico de los hermanos Grimm. Pese a que todo suene, no hablamos de The Artist, la gran triunfadora de los Oscar 2012, ni tampoco de las dos versiones hollywoodienses del cuento que han protagonizado Julia Roberts y Charlize Theron, sino de Blancanieves, de Pablo Berger, una joyita con Maribel Verdú. Sin duda la mejor Blancanieves del trío, que se atreve a llevar un poco más lejos la propuesta de Michel Hazanavicius. Porque aquí no existe el recurso de cine dentro del cine, ni tampoco la tragedia, para algunos, del paso del mudo al sonoro. No faltan guiños cinéfilos abundantes, por supuesto, con audaces variaciones de tono, pero aquí tenemos el cuento de Blancanieves en clave melodramática -nada de comedia o planteamientos épicos tipo Juana de Arco-, la acción se traslada con enorme inteligencia a la Sevilla de los años 20 y el mundo de los toros. Y tiene gracia que se juegue con la idea de que la realidad de la historia va imitando al popular cuento de Blancanieves, con la pobre Carmencita que se queda huérfana, con su padre torero impedido y una madrastra absolutamente odiosa. Porque la cosa funciona, lejos de ser una ocurrencia exótica, todo está perfectamente insertado en Blancanieves, de Pablo Berger, y resulta muy visual, piénsese en el blanco vestido de primera comunión convertido en ropa de duelo. Hay emociones genuinas, risas, tono sombrío... La madrastra, los enanos, la manzana, etcétera, se introducen sin fantasía para sorpresa de propios y extraños, y nada chirría, dando pie a una historia nueva y perenne, en que bastan las imágenes fotografiadas por Kiko de la Rica y la estupenda banda sonora de Alfonso Vilallonga para contar la historia. Pablo Berger (Torremolinos 73) demuestra ser un director a tener muy en cuenta, que tiene muy en cuenta a los clásicos del cine mudo, Griffith o Murnau. Destacan obviamente los toros, ingenioso marco del que no hace falta ser experto para advertir que confiere a importantes escenas un tono épico que pone la carne de gallina, hasta el punto de que el film bien podría crear afición entre los no conocedores del mundo de la arena, tan genial resulta el entrelazado con la tauromaquia. Mientras que conferir a un cortijo el aire siniestro propio de una película gótica tiene su mérito, y en los pasajes en la solitaria casa de Antonio Villalta, él Blancanieves niña, la madrastra y el gallo Pepe hay momentos magníficos. Por no hablar de las escenas feriales finales, muy, muy emocionantes. Sobresalen en Blancanieves, de Pablo Berger un puñado de personajes memorables. Es curioso porque ninguno de los actores puede proclamarse protagonista absoluto del film, no hay quien deje de descollar, es de esas películas que merecería un premio al mejor reparto. Pues son estupendos Blancanieves-Carmen adulta (Macarena García) y niña (Sofía Oria), su padre célebre torero (Daniel Giménez Cacho), su madre cantaora, Carmen de Triana (Inma Cuesta), la abuela (Ángela Molina), la enfermera convertida en madrastra (Maribel Verdú), los seis enanos (¿quizá no hay siete porque Mudito ya está suficientemente representado?), el apoderado (José María Pou), el chófer (Pere Ponce)...

8/10
La chispa de la vida

2011 | La chispa de la vida

Roberto es un publicista felizmente casado, con dos hijos, y el creativo que inventó el lema “La chispa de la vida” para Coca-Cola. Pero está en paro, y a pesar de su valía nadie se fija en él. Tiene la esperanza de que su antiguo jefe en la agencia que le dio su momento de gloria le acoja, pero nada. Desesperado, toma el coche medio zombie hasta Cartagena, y se cuela en el Teatro Romano donde antaño estuvo el hotel donde celebró su luna de miel. Terminará accidentado en una situación en que su vida pende de un hilo, y donde las televisiones de todo el mundo están pendientes de su suerte. Álex de la Iglesia parece haberse inspirado en dos fuentes absolutamente reconocibles: El gran carnaval, grandísima película de Billy Wilder, y la aventura real de los mineros chilenos acontecida en 2010, seguida por personas de todo el mundo del planeta, y citada expresamente en el film. La actual situación de crisis económica, más el fichaje de un cómico con la gracia natural de José Mota y una actriz glamourosa como la mexicana Salma Hayek son otros sabrosos ingredientes para una película que prometía mucho más que lo que da. La sensación que transmite es la de un rodaje apresurado, con cierta escasez de medios, aunque justo es reconocer que el cineasta se esfuerza en sacar partido a los vistosos escenarios de las Torres de Madrid y el Teatro Romano. Es obvio que el punto de partida de esta tragicomedia tiene gancho, aunque no sea original. Y que la crítica a la deshumanización de la empresa y los medios de comunicación es acertada y necesaria en los tiempos que corren. Además hay momentos con chispa, si se nos permite la expresión del título, que despiertan la sonrisa. Pero dicho esto no se puede dejar de señalar que la narración resulta algo tosca, todo es muy obvio y repetitivo. Ver por ejemplo a Fernando Tejero repetir al menos tres veces un gesto de OK como agente despiadado, o a Juan Luis Galiardo excusándose una y otra vez como alcalde tratando de salvar su trasero cansa. Y el prólogo hogareño de Mota y Hayek es larguísimo y ralentiza que entremos rápidamente en harina.

5/10
Balada triste de trompeta

2010 | Balada triste de trompeta

Tras cambiar completamente de aires con Los crímenes de Oxford, rodada en inglés, Álex de la Iglesia vuelve a filmar en su lengua materna, en una cinta más en su estilo habitual, marcado por el humor negro. La principal novedad es que De La Iglesia firma el guión en solitario, pues hasta ahora coescribía junto con Jorge Guerricaechevarría, que por su parte se fue a escribir Celda 211. El título hace referencia a la celebérrima canción de Raphael, aludida en la cinta. Javier vio morir cuando era pequeño a su padre, payaso de un circo que combatió del lado republicano en la Guerra Civil y posteriormente fue condenado a trabajos forzados en las obras del Valle de los Caidos. En los 70, Javier seguirá la estela de su padre, pues busca trabajo como payaso en un circo en el que formará pareja profesional con Sergio, capaz de arrancar muchas risas a los niños, pero de muy mal carácter cuando se quita la pintura, sobre todo cuando bebe. Quien paga los platos rotos es sobre todo Natalia, su novia, una bella trapecista. El recién llegado Javier se enamora hasta la médula de Natalia, a la que tiene que ver a espaldas de Sergio, que puede reaccionar de forma muy violenta si se entera... El film ha recibido dos premios de primera categoría en el Festival de Venecia, mejor director y guión, decisión que fue criticada pues se acusó al presidente del Jurado, Quentin Tarantino, de haber dado los premios a De la Iglesia por puro amiguismo. El relativo a la realización podría estar justificado, pues el cineasta se luce en la planificación de sus secuencias y rueda con un ritmo dinámico. Pero no se entiende de ninguna forma que se haya premiado el guión. En primer lugar, resulta repetitivo, pues De la Iglesia narró una historia muy parecida en Muertos de risa, donde dos cómicos mantenían una rivalidad a lo largo de los años –aunque el desencadenante no era una mujer–. Pero es que además se trata de un film vacío, con personajes extremos, pero poco creíbles, que acaba limitándose a narrar la persecución entre los dos protagonistas, enmarcada en la historia de España, y poco más. Los actores principales, Antonio de la Torre y Carlos Areces (conocido por el programa televisivo Muchachada Nui), se esfuerzan por componer unos personajes muy cambiantes, pero no consiguen que se empatice con ellos. Quizás se lucen más los numerosos secundarios, muchos de ellos habituales del cine de De la Iglesia: Terele Pávez, Santiago Segura, Sancho Gracia, Enrique Villén o Luis Varela.

4/10
Nacidas para sufrir

2009 | Nacidas para sufrir

Octavo largometraje del alicantino Miguel Albaladejo, un director que a pesar de su consolidada carrera no acaba de encaramarse definitivamente en el nivel que alcanzara en su debut con La primera noche de mi vida. En este caso escribe y dirige una comedia, muy femenina y costumbrista, ambientada en un pueblo perdido de la España profunda. A sus setenta años lo que más teme la tía Flora es que sus sobrinas la recluyan en una residencia. Ella ha cuidado de las tres desde que eran pequeñas, pues sus padres murieron en un accidente, y Flora las acogió en su casa. Pero también se ocupó de la salud de sus propios padres y de otra tía mayor que ahora acaba de fallecer. Flora no se casó y siempre vivió para cuidar de los demás y ahora teme que sus sobrinas le quiten lo que es suyo, la paz, la casa, sus campos, etc. Tan sólo le queda Purita, la asistenta que vive en la casa, que le hace compañía todos los días y que le ayuda en todos los quehaceres del hogar. Flora ha llegado a quererla mucho y para que sus sobrinas no se salgan con la suya decide llevar a cabo una estrategia legal para asegurar su futuro. Es imposible no ver en Nacidas para sufrir cierta impronta ‘almodovariana’, con ese costumbrismo trasnochado y rancio, bastante auténtico por otra parte, y el total protagonismo femenino en la historia. Pero al contrario del estilo descarado y vitalista del manchego, Albaladejo se queda en este caso a medio camino y entrega un film soso, algo desconcertante y poco definido, que no acaba de encontrar el tono adecuado. Lo que narra es tragicómico, no cabe duda, pero apenas hay algún momento destacado en que la sonrisa aflora en el espectador. Todo es tan triste en las vidas, costumbres y cotidianidad de las situaciones de las protagonistas que es difícil implicarse con la trama. El film puede hacerse demasiado largo, y, al margen de contadas escenas (como la del pavo o las de la verbena), el resultado es anodino. Hay, sin embargo, una estupenda dirección de actrices y en especial un trabajo muy meritorio de Adriana Ozores, en el papel de la apesadumbrada Purita.

4/10
Retorno a Hansala

2008 | Retorno a Hansala

Martín vive en Los Barrios, provincia de Cádiz, está casado y tiene una hija adolescente, pero está pasando por una mala racha personal. Se ha marchado de casa y está planteándose romper con su mujer definitivamente. Además, la funeraria que regenta no va bien económicamente, y corre el riesgo de que se la embarguen. Así que se encuentra volcado en su trabajo, intentando conseguir ‘clientes’. Una noche siete marroquíes mueren ahogados mientras intentaban cruzar el estrecho en una patera. Martín se las apaña para llevarlos a su funeraria y logra contactar con un familiar, Leila, hermana de uno de los fallecidos. Leila ofrece dinero a Martín para que lleve de vuelta a su hermano a su pueblo, y promete que el resto se lo dará cuando lleguen allí. Cine social, solidario y realista, que denuncia una de las mayores lacras de la política exterior española: la inmigración ilegal, y la oleada de pateras y de muertos en las costas españolas. Chus Gutiérrez abandona el cine frívolo e insustancial que entregó con El calentito y se adentra en este mundo de tragedias personales, de pobreza, y también de esperanzas y de entendimiento entre dos culturas muy distintas. El film es enormemente actual y tiene el acierto de no centrar la trama en cuestiones políticas y otras zarandajas, sino en personas de carne y hueso, que aguantan como pueden sus vidas imperfectas. Pero también es cierto que en general pesa demasiado una cierta falta de atractivo de la historia. No es que el tema carezca de interés, nada de eso, sino que es más bien que el guión y la puesta en escena resultan algo pobres, cansinos, tan tristes como la situación dramática que se denuncia. Éste es su mayor defecto. Que en varias ocasiones –sobre todo en el poblado marroquí de Hansala– la cosa no se parezca demasiado a un documental costumbrista y barato sobre las zonas del continente africano ancladas en el medievo, se debe únicamente al esfuerzo de los dos actores principales. Tanto José Luis García Pérez como la debutante Farah Hamed están muy convincentes, y logran transmitir con sus rostros y sus miradas la situación bochornosa que están viviendo. El film obtuvo el premio más importante del Festival de Cine de El Cairo.

5/10
14, Fabian Road

2008 | 14, Fabian Road

La escritora argentina Camila Ponte está en pleno viaje de promoción de su última novela. En un determinado momento una mujer inquietante, Vega, la llevará a un hotel, en donde las dos permanecerán como si de un secuestro se tratara, sólo que aquí no parece haber ningún rescate. Extraño drama, con definidos acentos de thriller, dirigido por el veterano Jaime de Armiñán y en donde sin lugar a dudas destaca el gran reparto. Ganó el premio al mejor guión del Festival de Cine de Málaga.

4/10
Mataharis

2007 | Mataharis

Cuarta película como directora de Icíar Bollaín, que sigue los pasos de tres mujeres, que trabajan en una agencia de detectives madrileña. Eva, una mujer casada y con dos hijos, sospecha que su marido se ve con una desconocida, por lo que decide seguirle. Éste conduce hasta Zaragoza, donde Eva descubrirá que le ha ocultado un hecho del pasado bastante importante, lo que pondrá en peligro la relación matrimonial. Por su parte, Carmen descubre que la mujer de su cliente mantiene una relación con el socio de éste. Mientras asiste impasible a la desesperación de este individuo, cuyo matrimonio hace aguas, Carmen se da cuenta de que ella misma apenas se relaciona con su marido, un tipo que se pasa el día trabajando con un portátil. Completa el trío Inés, una mujer soltera que recibe un encargo especial de Valbuena, el jefe de la agencia de detectives. Les ha contratado una importante multinacional, por lo que es importante hacer un buen trabajo. Inés deberá infiltrarse entre los empleados de esta empresa para investigar un posible robo, pero poco a poco descubre que no se ha cometido ningún delito y acaba del lado de sus nuevos compañeros, lo que le colocará ante una compleja decisión moral. El principal acierto de Bollaín, también coguionista, es que describe tan bien a los personajes, que hasta se entienden a la perfección las motivaciones de los más secundarios, como el jefe que teme por el futuro de la empresa. Están tan bien trazados que dan pie a interpretaciones memorables de Najwa Nimri, en su mejor trabajo, Nuria González, muy por encima de su registro cómico habitual, y la más desconocida, María Vázquez (La noche del hermano), una pelirroja que en pantalla parece un trasunto de la propia Bollaín, como Mastroianni era el alter ego de Fellini. Entre los roles masculinos, más secundarios, destaca el trabajo de Antonio de la Torre, el socio engañado, un actor fetiche para Icíar Bollaín, que suele contar con él para casi todos sus trabajos. En el plano técnico, llama la atención la labor de Ángel Hernández Zoido, que hasta el momento ha montado todos los films de Bollaín, y que logra que el espectador no se pierda entre las tres historias. Como en Flores de otro mundo y Te doy mis ojos, Bollaín sigue explorando las relaciones de pareja, y se detiene en problemas muy a la orden del día, sobre todo la incomunicación y el desgaste en la vida cotidiana. Expone también Bollaín las dificultades para conciliar la familia con el trabajo, dos ámbitos interrelacionados que se pueden resentir el uno del otro. La historia más redonda es la de Eva, con un marido que defiende su derecho a la intimidad, a tener su propio espacio personal, incluso en el ámbito conyugal, pero sus secretos dan al traste con la confianza que hasta entonces le tenía depositada su esposa. La cinta de Bollaín también da que pensar sobre otros asuntos, como la ética en el trabajo, una cuestión importante en una época en la que todo el mundo está dispuesto a comulgar con ruedas de molino por el bien de la empresa. 

6/10
Arritmia

2007 | Arritmia

Ali, un tipo de aspecto árabe, aparece un día en una playa cubana, con recuerdos confusos. Iván le lleva a casa de su hermana Manuela. Todo apunta a que era uno de los prisioneros de Guantánamo, la carcel estadounidense que alberga a tantos sospechosos de terrorismo. Vicente Peñarrocha imagina una típica trama de denuncia antiBush, donde los recuerdos de tortura y vejaciones del protagonista, bastante desagradables, pegan al final un inesperado vuelco. Con pretensiones "modernillas", lo cierto es que sólo cuenta con una idea más o menos feliz, a la que precede una hora y media casi interminable, que no lleva a ninguna parte. Desaprovecha la presencia de un secundario de lujo, Derek Jacobi, el emperador tartaja de la serie televisiva Yo, Claudio.

3/10
Los crímenes de Oxford

2007 | The Oxford Murders

Álex de la Iglesia supera ampliamente la calidad de comedias como Crimen Ferpecto, con este thriller que tiene mucho que ver con Crimen perfecto, aquel film de Hitchcock en el que el personaje que interpretaba Ray Milland explicaba la forma ‘perfecta’ de cometer un asesinato con absoluta impunidad. Aquí, el personaje que interpreta John Hurt explica otra forma aún mejor de intentarlo. No es el único homenaje al maestro del suspense de este film, que paradójicamente es un ‘whodunit’, término que usaba el británico para aludir a las películas de misterio, al estilo de las novelas de Agatha Christie, que giran en torno a quién es el culpable de un crimen, muy diferentes a las películas de suspense que él quería hacer. En esta ocasión se encargan de averiguar quién es el asesino Martin, estudiante estadounidense que acaba de llegar a Oxford para doctorarse, y Arthur Seldom, el genio de las matemáticas, al que aquel intenta convencer infructuosamente para que dirija su tesis. La víctima es la casera de Martin, vieja amiga de Arthur, una anciana que pertenecía al equipo que descifraba códigos matemáticos de los nazis durante la Segunda Guerra Mundial. Esta mujer resulta ser la primera víctima de un asesino en serie, que avisa por medio de mensajes de sus próximos pasos. Estos mensajes advierten del sitio donde va a ocurrir el crimen y también incluyen diferentes símbolos, que pertenecen a una sucesión matemática indeterminada. El propio Álex de la Iglesia ha coescrito con su colaborador habitual, Jorge Guerricaechevarría, el guión, que parte de una novela de Guillermo Martínez, matemático argentino, doctorado en Lógica, que divulga sus conocimientos habitualmente en obras de intriga como "Acerca de Roderer". Aunque introducen muchos cambios –el protagonista argentino ha pasado a ser estadounidense, para que resulte más creíble que lo interprete Elijah Wood–, el film logra condensar lo esencial de la trama, y consigue mantener pegado al espectador en torno a la resolución del misterio. El reparto es irregular, pues aunque John Hurt es el actor ideal para su personaje, un profesor dotado de gran magnetismo, Wood no acaba de resultar convincente del todo, sobre todo en sus secuencias con Leonor Watling, muy poco creíbles. Por otro lado, el envoltorio filosófico puede parecer pedante en alguna ocasión, a pesar del interés de la posición escéptica del personaje de Hurt, contrapuesta a la forma de ver el mundo de Martin. La relación entre los dos personajes, similar a la de los protagonistas de El nombre de la rosa, es el principal punto de interés. Frente a otros realizadores españoles, como Jaume Balagueró, cuyas películas en inglés resultan un tanto frías e insulsas, De la Iglesia parece sentirse cómodo rodando en la lengua de Shakespeare, superando ampliamente la calidad de su anterior experiencia en ese idioma, Perdita Durango, completamente decepcionante. Filma con gran eficacia secuencias imaginativas, como el primer encuentro entre los protagonistas, por lo que logra un thriller un poco tramposo pero bastante convincente, algo que pocos cineastas españoles han conseguido.

5/10
Días de cine

2007 | Días de cine

Federico, un ingenuo autor de teatro, casado y con dos niños, no gana una "perra gorda" con su artística profesión, y es su esposa la que trae el dinero a casa. Pero la cosa podría cambiar, pues su guión de "Encerrados en la mina", podría ser llevado al cine. Estamos en 1977, y tras la muerte de Franco, los hábitos democráticos están lejos de ser una realidad. Lo que manda en el celuloide es el llamado "destape", y el avispado productor José María Culebras quiere impulsar el guión de Federico, pero transformándolo por completo: lo que significa despojarlo de su pretendido y grandilocuente contenido social, y fichar como protagonista a la actriz folklórica Silvia, muy significada por sus película en el recién desaparecido franquismo, para que se desnude en la pantalla. David Serrano quiere ser gracioso. No lo consigue. Quiere abundar en el reduccionismo del páramo cultural del franquismo, identificando el cine de entonces con la 'españolada' casposa (como si Berlanga, Neville, Nieves Conde y un largo etcétera no hubieran hecho filmes notables durante la dictadura). Lo curioso es que su película alcanza cotas de casposidad mucho más altas que las que pretende criticar. Sin gracia, cambiando de tono continuamente y sin medida -tan pronto viene el chiste tontorrón como va la 'gran' reflexión en que los censores se ponen en el punto de mira-, y sin lograr definir mínimamente a los personajes, no acierta Serrano casi nunca.  Es una pena, porque personajes como la actriz (Nathalie Poza) y el productor (Miguel Rellán) podían haber dado su juego.

2/10
El Calentito

2005 | El Calentito

El Calentito es un local de moda al que acude Sara con su novio. Tras una discusión con éste, acaba ebria. Se apiada de ella Carmen, cantante de Las Sioux, un grupo de música punk, que la lleva a dormir a su casa. Al día siguiente, Carmen pide a Sara que le devuelva el favor. Debe sustituir a una del grupo, que acaba de abandonarles, durante una entrevista con una discográfica. Ésta acepta grabar un disco, pero antes irán a verlas en directo al citado El Calentito un día que en principio se prevé tranquilo: el 23 de febrero de 1981. Chus Gutiérrez, directora de algún título interesante como Poniente, sitúa su historia en los años iniciales de la democracia, en medio de la movida madrileña. Francamente, los personajes recuerdan más a los de una película de Almodóvar que a los auténticos años 80. El tono es alocado y no escatima en tópicos, pero las actrices tienen cierta naturalidad y desparpajo, sobre todo Verónica Sánchez, de moda por la serie Los Serrano.

2/10
Torapia

2004 | Torapia

Creyendo que se trata de una vulgar imitación, Basilio, un ladrón de poca monta, le regala un lujoso collar de diamantes a una disminuida psíquica. Cuando se da cuenta del equívoco, ingresa en el sanatorio mental donde está ingresada la muchacha, para recuperarlo. Tras coescribir el guión de Airbag, y codirigir Año mariano con Fernando Guillén Cuervo, el actor Karra Elejalde debuta como director en solitario con esta comedia que también protagoniza, y que se sitúa en la misma onda irreverente y alocada de las anteriores. Además, recuerda a las últimas comedias de Berlanga, por su carácter coral.

1/10
Lo mejor que le puede pasar a un cruasán

2003 | Lo mejor que le puede pasar a un cruasán

Obligado por su cuñada, Pablo, el típico treintañero desorientado e inadaptado, investiga la desaparición de su hermano. Con ayuda de su ex novia Fina, Pablo descubre pistas que implican a WORM, una enigmática sociedad secreta. Paco Mir, integrante del grupo teatral El Tricicle, debuta en el largometraje con esta adaptación de una novela alocada y surrealista de Pablo Tusset. El humor cutre va en la línea de Torrente.

2/10
Descongélate

2003 | Descongélate

Justo Santos, humorista fracasado, sólo ha conseguido actuar en el pequeño bar de su hermano. Ahora está a punto de firmar un contrato para hacer una película con un director drogadicto. Pero durante una cena en su casa, muere por sobredosis. Alentado por su esposa, oculta el cadáver en su bañera, con abundante hielo, hasta firmar el sustancioso contrato con el productor. Con títulos en su filmografía como El grito en el cielo y Perdona bonita, pero Lucas me quería a mí, Félix Sabroso y Dunia Ayaso encarnan la comedia española más alocadamente frívola. Filmada en el madrileño barrio de Lavapiés, y producida por los hermanos Almodóvar, su nueva comedia presenta una gran variedad de personajes estrafalarios, adictos a la vida desenfrenada. Aunque el punto de partida no es demasiado original, está mejor construida que las anteriores comedias de Sabroso y Ayaso, y se regodean menos en el humor soez (aunque queden residuos). Los actores son espontáneos, especialmente los protagonistas, Pepón Nieto y Candela Peña, lo que hace olvidar en parte que el guión tiene poco calado, más allá de reflexionar sobre el peligro de obsesionarse por el éxito. Algunos de gags se alargan demasiado, pero otros funcionan bien.

4/10
Torremolinos 73

2003 | Torremolinos 73

Un humilde vendedor de enciclopedias recibe una inusitada proposición por parte de su empresa, que le ofrece actuar en una enciclopedia de sexualidad, que se venderá en los países escandinavos, donde el material erótico hace furor. Para ello, debe rodar cintas caseras protagonizadas por él mismo y Carmen, su esposa. El matrimonio acepta empujado por las necesidades económicas, por lo que Carmen se convierte en una estrella del porno en Holanda, mientras que Alfredo se aficiona al cine de Bergman mientras sueña con rodar una película seria. Tanto Candela Peña como Javier Cámara demuestran espontaneidad en esta tragicomedia que describe la España de los 70. El color, tratado digitalmente, recuerda al de las películas de super 8 o a las fotos de la época. Aunque se apoya en gran parte en el típico humor de las comedias ligeras del cine español, el debutante Pablo Bergés describe de forma realista a los protagonistas, con especial acierto en el despertar artístico de Alfredo, y en el anhelo de Carmen de tener por fin un hijo por encima de cualquier otra aspiración.

4/10
Días de fútbol

2003 | Días de fútbol

El guionista David Serrano debuta tras la cámara con una historia propia que explota los mismos recursos que ya le dieron buenos resultados de taquilla con la exitosa El otro lado de la cama. Que la historia está cortada por el mismo patrón se debe, no tanto al argumento, sino a la variada galería de personajes que presenta, todos ellos algo desorientados, con itinerarios personales y sentimentales que no acaban de llegar a un desenlace feliz. El centro de atención será Jorge, quien tras pedir a su novia Violeta que se case con él y recibir calabazas, entrará en barrena. Con el fin de hacerle olvidar tan mal trago, Antonio –rehabilitado en la cárcel tras seguir una terapia para controlar su mal genio, rayano a veces en la violencia psicópata– propone al grupo de amigos formar un equipo de fútbol 7 y volver así a recordar los tiempos en que todos ellos no eran barrigudos y calvos, sino jóvenes llenos de vida y esperanzas. Desde ese momento, todos tendrán un nuevo objetivo por el que luchar. Por encima de otros ingredientes, en esta comedia sobre la crisis de los treinta y tantos destaca el soberbio trabajo de Ernesto Alterio. Está enormemente divertido cuando se ve invadido por sus accesos de furia. Paradójicamente es el personaje que tiene las ideas más claras acerca de su futuro y el único capaz de aunar a todos sus patéticos compañeros: el tímido policía, el actor de baja estofa, el vago estudiante de Derecho, el triste marido preocupado por la alopecia. A ellos se unirá Serafín (gran papel de un sorprendente Fernando Tejero), un mafiosillo que aporta originalidad al conjunto. El guión coral, muy a la española, se apoya a menudo en el chiste verde fácil, a veces de grosor considerable, y en la frescura de los diálogos, que tienen la acertada naturalidad de la vida de un barrio de clase baja, donde el chándal es uniforme obligatorio. Quizá se eche en falta mayor protagonismo femenino, pero ya se sabe que el fútbol es cosa de hombres...

4/10
Marujas asesinas

2001 | Marujas asesinas

Parece habitual que, tras un trágico asesinato, los vecinos manifiesten su asombro y aleguen aquello de que “parecía un tipo completamente normal” refiriéndose a un señor que ha perpetrado una sangrienta carnicería. De la misma forma, Azucena, la protagonista de esta película, es una pescadera y ama de casa, aparentemente amable y sensible. Hasta que harta de aguantar el machismo de su desconsiderado marido planea asesinarlo y fugarse con su amante, mucho más joven y apuesto. Con la ayuda de su hermana, su primo y el chico de los recados, disminuido psíquico, consigue acabar con su vida. Desgraciadamente, Azucena descubre que el crimen le resulta adictivo, por lo que inicia una cadena de muerte que no puede parar. Aunque pueda parecer bastante irreal, esta esperpéntica historia en la línea de éxitos del cine español como Torrente, el brazo tonto de la ley o La comunidad, se inspira en un suceso real. La guionista, María Eugenia Salaverri, escritora y crítica de libros, descubrió en un periódico un suceso sobre dos hermanas que habían planeado deshacerse de sus maridos, llegando a matar a uno de ellos antes de ser detenidas. Para su cuarto trabajo como realizador, Javier Rebollo (Calor y celos) ha contado con actores de solvencia como Neus Asensi, Antonio Resines, Karra Elejalde o Pere Ponce. El plantel de secundarios incluye peculiares invitados, como los cantantes Peret (que interpreta a un cura surrealista) y Mónica Naranjo (la psicóloga), así como las estrellas televisivas Carlos Lozano, Paz Padilla e Inma del Moral.

2/10
Lucía y el sexo

2001 | Lucía y el sexo

Una chica se enamora de un escritor, el cual no puede olvidar una relación que mantuvo con una desconocida de la que nació una hija. Julio Medem (La ardilla roja, Tierra) filma una historia fragmentada, compleja y morbosa, de azarosos encuentros y relaciones que no acaban de establecerse. El sexo, muy presente en las imágenes, está casi ausente de la exigencia argumental. La película acaparó un buen puñado de nominaciones a los Goya.

2/10
Carretera y manta

2000 | Carretera y manta

Una apasionada esposa se lía la manta a la cabeza cuando decide alejar a su marido definitivamente de la cárcel. Para la huida, secuestra a un joven matrimonio. El argumento regala momentos de auténtico desmadre y el final resulta inesperado. Road movie la española con actores de garantía para pasar un buen rato. 

5/10
Sabotage!

2000 | Sabotage!

Los hermanos Ibarretxe escriben y dirigen esta alocada película sobre la batalla de Waterloo. Una de las contiendas más definitorias del destino de Europa es parodiada hasta la exageración. Y es que, por lo visto, Napoleón y Wellington no sólo luchaban por la hegemonía del continente. No. Andaba de por medio un agente doble que les traía locos. Por supuesto, era una bella mujer. No cabe dudar de la originalidad de esta comedia. Cuenta con recursos impresionantes y bellas escenas a campo abierto. El guión regala algunos diálogos con de chispa y el reparto es impresionante. Aunque siempre queda la duda de si no habría sido posible hacer algo mejor con el mismo presupuesto.

5/10
La comunidad

2000 | La comunidad

Buena pregunta: ¿para qué? ¿Para ayudarse y hacerse amistades? Según esta delirante comedia negra de Álex de la Iglesia la respuesta es ‘no’. Los vecinos pueden ser terribles, y más si anda de por medio una fortuna en billetes, escondida bajo el suelo del piso de uno de los inquilinos. Por una serie de circunstancias, el inquilino en cuestión fallece. Y Julia, que vende pisos por cuenta de una inmobiliaria, descubre el botín. Su intención es quedárselo, pero todo el vecindario se pondrá en pie de guerra para impedirlo. De la Iglesia recupera un pulso que parecía algo mortecino desde que dirigiera El día de la bestia. Esta película deudora de El quimérico inquilino de Roman Polanski resulta bastante divertida, con personajes desternillantes como esa especie de retrasado mental que se viste de Darth Vader. La escena de la fiesta de bienvenida a Julia, que le organizan los vecinos, tiene un rato de gracia. El director asegura que la peli tiene “suspense, terror y acción. Lo que pasa es que no puedo evitar sentir una atracción irresistible por la comedia. Creo que la risa le da profundidad al drama.” La peli se llevó 3 Goya, y Carmen Maura fue premiada como mejor actriz en San Sebastián.

5/10
Sólo se muere dos veces

1997 | Sólo se muere dos veces

Teté Moran es un actor vocacional que cuando ve llegar su momento de suerte, ésta se le presenta acompañada de su propia muerte física. Pero no importa, porque vivo o muerto, Moran no acepta su muerte sin ocupar un sitio en el estrellato entre los famosos a los que adora. De esta manera, se convertirá en el mejor intérprete de zombies de la historia del cine. A esta comedia fantástica y de aventuras se une la acción y el humor, con el fin de hablar con "humor negro" sobre la amistad, el amor y la muerte. Un buen ejemplo de que la regeneración del cine español se extiende hacia cualquier género. En el dilatado plantel de actores destacan las interpretaciones de Álex Angulo, Rosana Pastor o Santiago Segura.

4/10
Pasajes

1996 | Pasajes

Tras su impactante debut con Salto al vacío, el director catalán Daniel Calparsoro dirigió este drama producido por Agustín Almodóvar. El film sigue derroteros parecidos a su primer film, ya que retrata con realismo la miserable vida de unos cuantos personajes desorientados, despojos de la sociedad, delincuentes marginales que malviven entre la mugre, robando y trapicheando. El reparto hace un buen trabajo y protagoniza Najwa Nimri, habital musa del director en sus primeras películas. La historia arranca cuando la Gabi (Najwa Nimri), una chica que se dedica a robar con ayuda de sus conocidos, ve cómo la policía mata a su novia (Carla Calparsoro) después de cometer un robo, al tiempo que ella escapa por los pelos. La Gabi intentará salir adelante obsesionada con encontrar al amor de su vida, quien para ella es una mujer que debe llevar zapatos de mármol verde. Un día se topa con esa mujer, Carmina (Charo López).

4/10
Salto al vacío

1995 | Salto al vacío

La joven Alex malvive mediante un negocio de tráfico de armas que tiene montado con un grupo de amigos. Es una chica algo bruta y sus ademanes masculinos hacan que los chicos la traten como uno más, pero ella está enamorada de Javi, y no sabe cómo hacérselo saber. Además, la continua violencia y peligro que rodea su vida no es lo mejor para su futuro. Quiere dejarlo y no sabe cómo. Oscura película de Daniel Calparsoro sobre unos jóvenes traficantes. El protagonismo radica en Najwa Nimri y la decisión que está decidida a tomar se concreta durante un día y medio, tiempo en el que transcurre el film. La película tiene una estética muy particular, que no gustará a todos, y por momentos el ritmo decae y se pierde en esa atmósfera putrefacta y deprimente en la que está envuelta la historia.

5/10

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