IMG-LOGO

Biografía

Oriol Pla

Oriol Pla

Oriol Pla

Filmografía
Petra

2018 | Petra

Historia contada a lo largo de siete capítulos, en que se introduce cierto desorden en dos de ellos con inteligencia, para anticipar o entender mejor las consecuencias de ciertos hechos. Petra, pintora, ha conseguido una estancia junto a un prestigioso escultor, Jaume. Ella busca en el arte la verdad, aunque quien debe ser su referente es un modelo de crueldad, egocentrismo y cinismo, de la que ha contagiado en parte a su esposa Marisa. Petra congenia con el hijo de ambos, Lucas, fotógrafo artístico al que Jaume desprecia considerándolo débil y sin personalidad. Tras morir su madre, Petra trata de averiguar la identidad de su padre, nunca desvelada. Se irá deshaciendo una madeja de mentiras y oscuros secretos, donde tal vez pueda asomar algo de verdad y belleza. Dura película de Jaime Rosales, apoyado en el guión por Michel Gaztambide y Clara Roquet, que indaga en los pliegues y repliegues de la naturaleza humana, donde anida lo mejor y lo peor. Contra lo que pudiera parecer, no es tanto una trama sobre el fatalismo, pues en lo que se nos cuenta hay una relación causa-efecto, las decisiones que se toman tienen consecuencias, que afectan no sólo a uno mismo, sino a terceros, dando lugar con frecuencia a injusticias de las que no se puede eludir o tratar de ignorar la responsabilidad. La verdad está ahí fuera, y hay que atreverse a buscarla. Rosales entrega su historia con sobriedad, con muchos silencios y sonido ambiente, lo que se apuntala con el recurso esporádico a una música de Kristian Eidnes Andersen, que subraya la condición especial y mistérica del ser humano y el uso que hace de la libertad. En las conversaciones hay reproches y omisiones, aunque se cultiva además un naturalismo que a veces se diría ha sido improvisado, lo que hace que algunos diálogos resulten un tanto insulsos, aunque sea en aras a que lo que se cuenta suene a auténtico y posible. La historia está muy bien ambientada con creaciones artísticas, esculturas y pinturas, que combinan con el ambiente rural, cierto clasismo y el atavismo primitivo que guía a veces a los personajes, en que por fortuna se abren resquicios de luz y esperanza, aunque sean escasos. Los actores están bien, Bárbara Lennie y Álex Brendemühl a la hora de imprimir normalidad a sus personajes, desazonados por la búsqueda y la sombra del padre, y Joan Botey entregando a su monstruoso artista progenitor, que nunca es una caricatura, sino un ejemplar que existe en la vida real, de tipo al que los demás, sencillamente, le resbalan, sólo le importa él mismo y lo que le causa satisfacción.

6/10
El día de mañana

2018 | El día de mañana | Serie TV

En los años 60, Justo Gil se traslada desde su pueblo aragonés a Barcelona, con su anciana madre, en estado vegetativo, que no ha respondido a ningún tratamiento médico. Tras alojarse en casa de unos familiares tratará de conseguir el dinero suficiente para que la atiendan los mejores médicos, en busca de una esperanza. Así, empieza a trabajar primero como comercial de máquinas de escribir, y se le da tan bien que acaba creando su propio negocio de venta por catálogo con el apoyo de Carme. Aunque las cosas no saldrán como esperaba… Pese a que ha apostado por grandes creadores, Movistar+ no acababa de dar en el clavo con sus series, como La peste, Vergüenza, o Matar al padre. Sin embargo, puede conectar mucho más con el público, sobre todo por su historia de amor y sus tintes de melodrama, esta adaptación del libro de Ignacio Martínez de Pisón, en seis capítulos, dirigidos y coescritos por Mariano Barroso, que consiguen enganchar al espectador. De puesta en escena impecable, y cuidada ambientación, parece por momentos una actualización de las clásicas novelas picarescas, convirtiéndose de lejos en la mejor ficción creada por la plataforma Aunque ofrece una visión sombría del tardofranquismo, donde los ideales parecen ser simplemente una excusa para subir en la escala social. Sin embargo, cuenta con personajes poliédricos, tratados siempre con humanidad, que representan la España llena de contradicciones de la época, sin tomar partido por ninguno de los bandos de entonces. Quizás sea un tanto estereotipado sobre el papel el duro comisario Landa, de métodos cuestionables, pero se salva por la excelente interpretación de Karra Elejalde, que aporta un gran carisma. Por lo demás se lucen los dos protagonistas, Oriol Pla, como Justo, que refleja a la perfección el amplio arco de evolución de su personaje, pero también la siempre conmovedora Aura Garrido. Tienen mucha cancha personajes secundarios como Jesús Carroza, un creíble Mateo Moreno, policía de la Brigada Social. Pese a su título, no tiene nada que ver con el film catastrofista dirigido por Roland Emmerich.

6/10
No sé decir adiós

2017 | No sé decir adiós

José Luis es viudo, tiene una autoescuela en el pueblo, en Almería, donde vive con su hija Blanca, casada con Nacho y con una hija adolescente. La otra hija, Carla, trabaja en Barcelona como comercial agresiva, que aspira a crecer profesionalmente. Los primeros síntomas de un cáncer de pulmón incurable para el progenitor, propician el reencuentro familiar. La situación es dura y especialmente Carla se niega a aceptarla, frente al recurso a paliativos, ella desea otros doctores que den "soluciones". Una historia triste. Tremendamente creíble, porque la deshumanización de la sociedad avanza a grandes pasos, y el cariño, la frustración y la impotencia se dan la mano con demasiada frecuencia, faltan resortes en las personas para afrontar situaciones tan antiguas como el hombre, pues si hay algo que sabemos todos es que la muerte siempre nos alcanza, tarde o temprano. Resulta difícil calibrar si el debutante en el largo Lino Escalera es totalmente consciente del calibre de su propuesta, porque la lección que viene a extraerse de sus fotogramas es que se muere como se vive, y cuando la vida está vacía, la muerte puede convertirse en una lenta agonía sin sentido, en la que se incluyen los que siguen viviendo. El estilo del film es desabrido, las interpretaciones del trío principal, sobre todo Nathalie Poza y Juan Diego, de lacónica brusquedad, sólo Lola Dueñas ilumina un poco la oscura tragedia cotidiana, ella al menos tiene calidez y sentimientos que expresa, aunque trate a su marido en paro como a un trapo, o viva en la fantasía de ser actriz, objetivo que no parece que pueda ir más allá de la pura afición. La película se llevó 4 premios en el Festival de Málaga.

5/10
Incierta gloria

2017 | Incerta glòria

1937, en el Frente de Aragón. Lluís de Brocà, teniente republicano, llega a su nuevo destino en el pueblo donde también sirve su inseparable amigo Juli Soleràs. Éste se preocupa más que él por una amiga común de Barcelona, con la que el oficial tuvo un hijo, llevándoles comida. Por su parte, Lluís vuelca toda su atención sentimental en Carlana, criada que tuvo dos hijos no reconocidos con el terrateniente local, asesinado cruelmente por los anarquistas. Ésta le pedirá ayuda para falsificar papeles que demuestren que su señor al presentir su destino se casó con ella para garantizar el futuro de los niños… Si en su trabajo más destacado, Pan negro, de 2010, Agustí Villaronga reconstruía los duros años de la postguerra, ahora sitúa la acción en plena contienda civil española. Incierta gloria adapta la novela homónima, clásico de las letras catalanas, de Joan Sales, catalanista y comunista, pero a pesar de esto último también católico, que como consecuencia ofrece una visión más compleja y realista de lo habitual de la Guerra Civil, que desde la perspectiva republicana, reconoce los errores de su bando. Como consecuencia, el film del mallorquín resulta menos maniqueo de lo que se suele ver en las numerosas incursiones del cine español en esta temática en las últimas décadas. Aquí existe algún personaje del bando ‘rojo’ guiado por el idealismo, pero otros, más exaltados, se dejan llevar por la ira, y el odio, lo que da lugar a asesinatos, y quema de iglesias y conventos. Describe realidades poco divulgadas de los milicianos, como el fervor a la Virgen en las fiestas populares, o que pese al ateísmo y la persecución religiosa se sigue celebrando la Navidad. Agustí Villaronga tiene a su servicio a algún actor que se luce, en especial Núria Prims, con su Carlana, prototipo de los inevitables aprovechados, que en un conflicto nadan entre ambas partes, sólo preocupados por medrar. También brilla Oriol Pla, como Juli Soleràs, chiflado con corazón. El tercero con mayor peso, Marcel Borràs, realiza un loable esfuerzo, pero no acaba de estar bien explicado del todo su personaje Lluís de Brocà, que primero ignora a la madre de su hijo y a éste, luego les acoge y les adora… Tampoco tienen la misma calidad todos los secundarios, pues realiza una labor encomiable Luisa Gavasa, que aprovecha su origen aragonés, pero en cambio el gracejo natural de Fernando Esteso juega esta vez en su contra, pues rompe la tensión dramática, y no se entiende muy bien por qué se recluta a Juan Diego para un personaje que sólo aparece brevemente en dos secuencias. En suma, la irregularidad marca el conjunto, pues por un lado el responsable de Tras el cristal vuelve a mostrarse como un gran creador de atmósferas, con un personalísimo sello personal. Por otro, no logra remontar un guión al que le falta una reescritura para remendar agujeros, o evitar pasajes que no acaban de funcionar, como las metáforas equinas para explicar la pasión naciente del teniente hacia la señora, muy poco sutiles (“echa de menos al señor, porque era el único que le montaba”). Y por supuesto, la masturbación de éste, que ya no puede más, por si alguien no lo había cogido. No es el único detalle truculento, pues resulta llamativa el empeño del director en desnudar a sus personajes, venga a cuento o no.

5/10
Ebro, de la cuna a la batalla

2016 | Ebro, de la cuna a la batalla

La madrugada del 25 de julio de 1938 el ejército republicano cruzó el Ebro. Se iniciaba así la última gran batalla de la Guerra Civil Española, una batalla diseñada para hacer reaccionar a Europa, última esperanza de la República. Muchos de los soldados que aquella noche cruzaron el río eran muchachos entre 17 y 18 años. Su leva fue llamada la Quinta del Biberón. Ésta es su historia.

Truman

2015 | Truman

Truman podría haberse titulado también Días contados, aunque ese título ya lo utilizó Imanol Uribe. Porque cuatro, ni uno más ni uno menos, son los días que va a pasar en Madrid Tomás, que aunque afincado en Canadá con su familia, emprende viaje para acompañar a su amigo Julián, actor argentino que padece un cáncer terminal. Separado y con un hijo universitario, Julián cuenta con la compañía de su fiel perro Truman, a quien piensa que hay que buscarle dueño para cuando él no esté, pues ya no le queda mucho tiempo. Cesc Gay dirige y coescribe con su guionista habitual, Tomàs Aragay, un drama muy humano sostenido por la columna vertebral de la amistad, el gran tema, y punteado de pasajes con humor que suavizan el duro e inevitable trance de la muerte. Así, gracias a la ayuda inestimable de dos grandísimos actores, Javier Cámara y Ricardo Darín, van asomando con agilidad los miedos, las despedidas, los preparativos, servidos en un ramillete de emotivas escenas muy trabajadas, alguna tan lograda como la del que se presume un incómodo encuentro con quien tendría motivos para insultar o al menos ignorar a Julián, y que toma en cambio otros derroteros. De modo que la cinta llega al corazón, tiene eso tan buscado por las películas que es "capacidad para conectar con el espectador". En una sociedad que ha perdido en gran medida el sentido de la trascendencia, puede no extrañar la falta de hondura en las consideraciones sobre la otra vida, sólo levemente apuntadas al hablar del deseo de reencontrarse con los seres queridos ya fallecidos. Al final lo que se aprecia sobre todo es el apoyo humano e inmediato de los amigos, un estar ahí amablemente y sin quejas, a veces con un silencio bien elocuente. Los personajes no son perfectos, sobrellevar esa muerte les cuesta, e incluso expresar la no-conformidad con alguna decisión, por una mezcla de miedo y respeto, a veces mal entendido, a la libertad del otro. Algo que se nota cuando se sugiere que podría aquella llegar a ser una situación insoportable, indigna de ser vivida, cuando la enfermedad incapacite para valerse por uno mismo. Se pone así en valor supremo el ejercicio de la libertad, sea cual sea su objeto, prestando menos atención al sentido del bien y del mal. El sufrimiento de los seres queridos es sugerido con la obra que Julián está representando en los escenarios, “Las amistades peligrosas”, subtexto nada inocente que recuerda que ser amigo de los amigos implica amar y sufrir.

6/10
Todos los caminos de Dios

2014 | Tots els camins de Déu

Singularísima película española, rodada en catalán, que toma como punto de partida los versículos 27, 3-5 del Evangelio de San Mateo, para recrear de manera muy minimalista los días posteriores a la traición de Judas Iscariote, aquí convertido en un joven actual, que deambula lleno de desesperación y de tristeza por un bosque solitario. Durante su andadura encontrará a otro personaje, del que recelará y al que se enfrentará, pero con quien finalmente trabará amistad. Dentro de su originalidad y rereza la propuesta de la guionista y directora Gemma Ferraté no deja de ser además muy, muy arriesgada porque apenas hay diálogos, tan sólo el rostro y el vagar del protagonista por la espesura, siempre serio, temeroso, con la compañía del otro tipo, más despreocupado. En este sentido el aire general tiene mucho de ejercicio de estilo, con la sempiterna cámara en mano, el sonido y la fotografía natural, etc. Desconcertante y misterioso resulta por tanto el guión, también aburrido, sobre todo en algunas fases, pues desconocemos la causa de las reacciones de los personajes, de sus dudas, si se trata de una historia metafórica o de un relato anacrónico. De cualquier forma, estamos ante una película diferente y al acabar –tan sólo 66 minutos, algo a su favor– el espectador puede quedar atrapado por una reflexión, a la que ayuda –aquí sí– el explícito titulo del film, Todos los caminos de Dios. Se trataría de una propuesta espiritual que habla del anhelo de perdón de todo ser humano, oprimido por sus pecados, y del corazón inabarcable y eterno de Dios, cuyos caminos para salvar a los hombres son desconocidos e inescrutables.

4/10
Año de Gracia

2012 | Any de Gràcia

David es un joven de pueblo, que se va a estudiar Bellas Artes a Barcelona, se independiza al fin de sus desastrosos padres. Pero va a ser dependiente de quien le aloja, Gracia, una anciana que le acoge a cambio de que ayude en la casa, siguiendo un programa social del ayuntamiento. En la convivencia surgen los roces, pues David tiene ansias de libertad, y Gracia, además de arrastrar bastantes manías, aplica sus particulares reglas.Ventura Pons sigue rodando a buen ritmo, pero la pregunta que surge es si lo que rueda merece la pena y tiene público. Con un guión coescrito con Carme Morell y Jaume Cuspinera, entrega una historia iniciática bastante superficial de joven que ingresa en la vida adulta, chocando con el decepcionante mundo de los adultos que fallan y entregan una envenenada herencia. Año de gracia centra el tiro en el choque generacional entre David y Gracia, y a ello se suma el empuje desbordante del protagonista, con su deseo de ligar con Noa, la chica más guapa e interesante de la clase.Los actores hacen un trabajo correcto, no podía ser menos teniendo a la veterana Rosa Maria Sardà en el reparto, a la que se suman intérpretes bastante naturales, como el protagonista Oriol Pla. El problema es lo endeble y previsible de la trama, la película acaba casi por derribo, en realidad no hay mucha munición en la cartuchera narrativa; de modo que, en el mejor de los casos, el film tiene interés como radiografía de una sociedad cansada, que ignora el significado de la palabra "compromiso", desorientada y sin rumbo, demasiado individualista y quejica, a la que sólo parecen quedar cierta camaradería y el camino del hedonismo fácil, droga y sexo rápidos, para seguir adelante buscando algo mejor, que no se sabe qué es.

3/10
Animals

2012 | Animals

Puesta de largo del cortometrajista Marçal Fores, joven alumno de la ESCAC, escuela de cine de Cataluña, institución de donde también han salido, entre otros, nada menos que Juan Antonio Bayona, responsable de la exitosa Lo imposible, y Kike Maíllo, autor de Eva. Esta última cinta tenía detrás a la productora de la escuela, Escándalo Films, que también avala Animals. Obtuvo una cálida acogida tras su proyección en la sección Nuevos Directores, del Festival de San Sebastián y su presentación en el Festival de Sitges. Sorprenderá a los espectadores que Animals tenga ciertas similitudes con la rodada prácticamente a la vez Ted, pues su personaje conversa con un oso de peluche. Pero el film de Seth MacFarlane se centraba en las risas, mientras que Fores ha optado por un tono siniestro y desconcertante. Aquí además el joven protagonista, Pol, es el único que puede en realidad comunicarse con el oso, pues en realidad se trata de un amigo imaginario creado durante su infancia. Debería haber superado esta etapa mucho tiempo atrás, pero ya adolescente, convertido en estudiante de un instituto británico, sigue interactuando con él, por culpa de que se siente completamente desorientado, sobre todo tras la llegada de Ikaru, un enigmático alumno novato. Fores parece tener como punto de referencia el film de culto Donnie Darko, también sobre un estudiante de instituto confundido, que allí se relaciona con un conejo gigante, y con la que comparte sobre todo sus tintes surrealistas. Aunque Animals podría decepcionar a quienes por el planteamiento busquen reflexiones antropológicas de entidad, y por supuesto al público propio del cine convencional, Marçal Fores se perfila como un potente creador de imágenes plagado de ideas, a tener en cuenta de cara al futuro. Sus numerosas referencias a la cultura popular –el manga, los grupos alternativos de música, etc.– propician mucha frescura y harán atractiva la cinta al público joven. Animals cuenta a su favor con un más que convincente trabajo del joven primer actor, Oriol Pla, forjado en la serie catalana El cor de la ciutat. Le rodean secundarios igualmente prometedores, y nada menos que el británico Martin Freeman, en el momento álgido de su carrera, tras encarnar a Watson en la serie de la BBC Sherlock, y a Bilbo Bolsón en El hobbit: Un viaje inesperado, que interpreta con cierta convicción a un profesor del centro que no requiere tampoco de un enorme esfuerzo. Posiblemente, su presencia ha forzado que en el instituto se hable en inglés –el film combina diálogos en este idioma con otros en catalán en su versión original–, pero aunque esta circunstancia no aporta nada tampoco resulta muy forzada.

4/10

Últimos tráilers y vídeos