Susan Hayward
57 años ()Premios: Oscar (4 nominaciones), Festival de Cannes (1) Ver más
Quiero actuar
La pelirroja Susan Hayward podría haber gritado "Quiero actuar", además de "Quiero vivir". Hizo realidad el cuento de hadas de Hollywood viniendo de la nada para convertirse en una grandísima actriz, a la que le llovían los papeles, hasta el punto de ser nominada en 5 ocasiones, siempre en papeles dramáticos, de las que una dio pie a premio. No se le ahorraron penalidades, pero supo encauzarlas e interiorizarlas para lograr algo parecido a la felicidad.
El auténtico nombre de Susan Hayward era Edythe Marrenner, que nació en una familia de clase trabajadora en Brooklyn, Nueva York, en 1917. Su padre, Walter Marrenner, era un agente de transporte, y su madre, Ellen Pearson, era ama de casa de ascendencia sueca. Susan tenía un hermano mayor, Walter Jr., y una hermana menor, Florence. Desde pequeña, Edythe mostró interés en el arte y el espectáculo, aunque nada hacía presagiar su extraordinaria carrera como actriz. Pues tras graduarse en la Erasmus Hall High School, trabajó como secretaria, y sólo más tarde como modelo. Su belleza natural y fotogénica, era esbelta, pelirroja y de rostro ovalado y ojos verdes, la llevó a firmar contratos con agencias de modelos, lo que eventualmente la conectó con la industria del cine. De esta primera etapa, aseguraba: “Aprendí a una edad muy temprana que la vida es una batalla. Mi familia era pobre, mi vecindario era pobre. La única forma en que podía escapar de lo terrible de la vida, en ese momento, era en el cine. Allí decidí que mi gran objetivo era ganar dinero. Y fue allí donde me convertí en una mujer muy decidida.”
Y sí, en 1937 llegó el canto de sirenas de Hollywood, asegurándole que podía haber un papel para ella, el de Escarlata O'Hara en Lo que el viento se llevó. No fue la única que acudió a las pruebas, y la seleccionada fue Vivien Leigh, pero el viaje no fue en balde y marcó el inicio de su carrera cinematográfica. Firmó un contrato con Warner Bros., y su agente le sugirió el cambio de nombre por una más eufónico; sea como fuere, al principio no destacó, y se tuvo que conformar con papeles y películas poco destacables como Girls on Probation (1938), con Ronald Reagan. Más tarde, al unirse a la productora Paramount, empezó a ganar reconocimiento, por ejemplo con el mítico título de aventuras Beau Geste (1939).
Susan Hayward se consolidó como una de las actrices más talentosas de su generación durante las décadas de 1940 y 1950. También sería decisivo el respaldo del productor Walter Granger, que creyó en ella. Lograría cinco nominaciones al Oscar, de las que materializó una, la de su papel de condenada a muerte en Quiero vivir (1958), película basada en hechos reales. Su primera opción a la codiciada estatuilla fue por Una mujer destruida (1947), donde era precisamente una mujer consumida por su adicción al alcohol, lo que ponía en peligro su matrimonio. Los problemas conyugales no le serían desconocidos en la vida real, pues su unión durante una década con Jess Barker, de 1941 a 1951, fue turbulenta y terminó en un divorcio complicado; al menos nacieron sus dos queridos hijos gemelos, Gregory y Timothy, en 1945. Sobre el modo en que se entrelazan actuación y vida real, comentó en una ocasión: “Cuanto más tiempo llevaba en el mundo del arte, más entendía cuántos de nosotros recurrimos a las artes buscando escapar de nuestros traumas, buscando un lugar donde ser libres, estar cómodos, en que sentimos que nos permite experimentar emociones. Al principio, era un [90 por ciento de] trauma, y un 10 por ciento de imaginación y trabajo.”
Las otras nominaciones fueron por Fiel a tu recuerdo (1949), melodrama de una mujer atrapada en una encrucijada, Con una canción en mi corazón (1952), biopic de la cantante Jane Froman, y Mañana lloraré (1955), también sobre otro personaje real con problemas de adicciones, Lillian Roth. Pero en fin, es injusto poner el acento sólo en los títulos que le dieron opción al premio, siempre hiperdramáticos, pues hizo muchísimas películas memorables como Odio entre hermanos (1949), y otras de aventuras exóticas y bíblicas como David y Betsabé (1951), Las nieves del Kilimanjaro (1952), Demetrius y los gladiadores (1954) y Cita en Hong Kong (1955).
Curiosamente el éxito en el cine no tenía correspondencia en la vida real, hasta el punto de intentar suicidarse con pastillas en 1955, tras su fracaso matrimonial con Barker. Pero se arrepintió y pudieron darle atención médica hospitalaria a tiempo. Encontraría finalmente la felicidad y estabilidad matrimonial con Floyd Eaton Chalkley con el que se casó en 1957, aunque él moriría prematuramente en 1966 por un cáncer, y no tuvieron hijos. La situación era dolorosa, pero no le hundió más bien le acercó a la fe católica, en la que se bautizó ese mismo año. Curiosamente también la actriz murió de un cáncer una década después, en 1975. Muchos lo ligaron al rodaje de El conquistador de Mongolia en Utah, por las pruebas nucleares que se realizaron en las inmediaciones y el consiguiente aumento de la radioactividad. Aunque ciertamente era muy fumadora, además de ella sufrieron cáncer más tarde sus compañeros de película John Wayne, Agnes Moorehead, Pedro Armendáriz y Dick Powell.
Aunque Susan Hayward estuvo activa hasta poco antes de su muerte, sus películas en las décadas de 1960 y 1970 ya no fueron tan importantes, lo que no quita que tuviera presencia en títulos más o menos populares como Conspiración para matar (1962), Mujeres en Venecia (1967) y El valle de las muñecas (1967).
Premios
1 nominación
- Actriz principal Mañana lloraré
1 nominación
- Actriz principal Con una canción en mi corazón
1 nominación
- Actriz principal Fiel a tu recuerdo
1 nominación
- Actriz principal Una mujer destruida
1 premio
- Actriz principal Mañana lloraré
