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Biografía

Stephen J. Rivele

Stephen J. Rivele

Stephen J. Rivele

Filmografía
Dragón, nace la leyenda

2016 | Birth of the Dragon

San Francisco. El joven Bruce Lee es visto con malos ojos por los puristas del Kung Fu, ya que enseña ese arte marcial a personas de todo tipo, sin atender a su procedencia oriental. Para zanjar la cuestión se enfrentará secretamente cuerpo a cuerpo con el maestro Wong Jack Man. Recreación de los hechos reales que tuvieron lugar en los años 60, cuando Bruce Lee comenzó a hacerse célebre en norteamérica y después en el mundo entero gracias a su incursión en el cine. George Nolfi, director de la muy estimable Destino oculto, ofrece un film con interés, aunque la leyenda del personaje pueda resultar ya indudablemente algo cansina. Hay buenas escenas de lucha y un guión convincente.

5/10
Miles Ahead

2015 | Miles Ahead

Acercamiento cinematográfico a la controvertida figura del trompetista Miles Davis (1926-1991), uno de los grandes músicos de jazz de todos los tiempos. Don Cheadle persiguió este proyecto durante años, hasta convertirlo en una apuesta muy personal, de modo que el actor de Kansas City produce, escribe, dirige y protagoniza este retrato decididamente incompleto, algo gamberro y poco amable de quien fue un músico genial y una persona difícil, poco accesible. Desde luego ha echado el resto en su meritoria interpretación, con esa voz de cazalla tan característica de Miles. Para trazar su argumento, Cheadle se fija en un crítico periodo de tiempo en el que Miles Davis desapareció de la escena musical durante cinco años, más o menos entre 1975-1980. Fueron tiempos con problemas de drogas, de creatividad, de afectividad, e incluso sufrió algunos delirios que hicieron peligrar su futuro. Cheadle toma como punto de partida de Miles Ahead la supuesta entrevista del jazzmen con un redactor de The Rolling Stone (excelente Ewan McGregor), lo que da lugar a una serie de recuerdos que acaban por componer una punteado tapiz de episodios biográficos –musicales, afectivos, personales– que no pretenden agotar la figura del carismático protagonista, ni siquiera hacer un recorrido por su música o sus creaciones, sino más bien ofrecer flashes de su vida e imaginar sucesos ubicados en ese periodo en blanco del trompetista, en donde los desórdenes de su vida, su ausencia de amistades, su falta de tacto con las discográficas, su temperamento a veces violento y desagradable, dan buena muestra de la complicada personalidad de Davis. Especialmente se centra en dos cuestiones, la relación amorosa con quien fue el gran amor de su vida, la bailarina Frances Taylor, y la desenfrenada búsqueda de una grabación que ha sido robada por el jefe de una discográfica. Estas dos líneas vertebrales no están del todo equilibradas: mientras que los recuerdos con Taylor ofrecen una visión biográfica más estándar y realista, la alocada aventura por recuperar su grabación aporta un punto de vista cómico y delirante, una acción habitualmente nocturna acrecentada por los sonidos electrónicos del jazz fusión. El film es entretenido, pero también puede resultar desconcertante debido a su contenido inventado y algo episódico, por lo que quizá decepcione un poco a quienes no sean fans del protagonista. Y aunque la música de Miles suena continuamente en la película, no se hace lo que se dice un recorrido siquiera mínimo por lo que significó su carrera. Especialmente hay referencias y suenan acordes continuos de dos de sus discos más emblemáticos, "Kind of Blue" y "Sketches of Spain", además del leitmotiv amoroso de "Someday My Prince Will Come", o del LP que da título al film, "Miles Ahead", éste último quizá como un recordatorio de que la música de Miles Davis aún avanza y sigue generando sentimientos a varias generaciones. Don Cheadle deja clara su postura cuando cierra la película dejado en blanco la fecha de muerte del trompetista. Para él y para tantos otros Miles sigue vivo.

6/10
El caso Fischer

2014 | Pawn Sacrifice

Película basada en hechos reales, narra el enfrentamiento por el campeonato mundial de ajedrez del aspirante estadounidense genial, excéntrico y desequiibrado Bobby Fischer con el jugador que ostenta el título, el ruso Boris Spassky. Ello ocurre en Reikiavik, Islandia, en 1972, o sea, en plena guerra fría, de modo que la lucha cobra un claro simbolismo, y acapara la atención mundial de la opinión pública. La fragilidad mental de Fischer queda explicitada en el acertado título original –"Sacrificio de peón"–, alusivo a la disposición de algunos a considerar al ajedrecista como una pieza prescindible en el tablero de la escena internacional, cara a asegurar por encima de todo la victoria de Estados Unidos sobre la Unión Soviética. Como se ve, la trama no puede ser más apasionante –incluso inspiró otro film de ficción que no cuenta la vida del ajedrecista, En busca de Bobby Fischer–, y plegarse a lo que ocurrió es suficiente para asegurar una película que atrape. Esto hace en gran parte el guión de Steven Knight –no deja de ser curioso que su apellido sea el nombre de una pieza de ajedrez, en España el caballo–, que maneja un director al que le gustan las historias de corte épico, Edward Zwick –Tiempos de gloria, El último samurái–. El dramatismo de las partidas funciona muy bien, aunque por desgracia hay algo de brusquedad tras el discurrir de las primeras, que precipitan un final demasiado brusco. Tobey Maguire, productor y protagonista, compone bien a Fischer con sus rarezas y exigencias, mientras que su némesis, Liev Schreiber, entrega un meritorio Spassky, incluido su esfuerzo por hablar en ruso. En cambio otros personajes saben a poco, el espectador se queda con ganas de saber más del abogado Paul Marshall (Michael Stuhlbarg) y el sacerdote Lombardi (Peter Sarsgaard), que ejercen como manager y consejero ajedrecístico de Fischer, y de la madre y la hermana del jugador, de las que apenas se nos ofrecen unos apuntes que ayudan a hacernos una idea del entorno familiar en que ha crecido.

6/10
Deseos al viento

2009 | Like Dandelion Dust

Rip Porter se encuentra de nuevo con su familia tras pasar siete años en la cárcel. Su objetivo es el de rehacer la vida que dejó hace años. Sin embargo, su mujer ha dado en adopción al hijo que tenían en común. Rip intentará recuperarle a toda costa aunque para ello tenga que enfrentarse a sus padres adoptivos. Potente drama, cuya historia está tratada con hondura. Bien protagonizada por Barry Pepper y Mira Sorvino.

6/10
Copying Beethoven

2006 | Copying Beethoven

Extraordinaria película de Agnieszka Holland, que nos acerca al exclusivo mundo de la creación artística. Películas mediocres como Reino de los cielos o Rey Arturo, nos han acostumbrado a un pretendido cine ‘histórico’, que en realidad deforma los hechos que narra al darles una perspectiva contemporánea completamente fuera de lugar. En este sentido es una bocanada de aire fresco el modo en que la directora polaca aborda la figura del genial compositor Ludwig van Beethoven, a partir de un guión de hierro escrito por Stephen J. Rivele y Christopher Wilkinson. Su cámara capta al músico en los días en que ultima su Novena Sinfonía, tras diez años sin estrenar obra. Acaban de mandarle una copista, Anna Holtz, para que le ayude a escribir la partitura. Aunque Holtz es un personaje inventado, poco importa, porque lo que se cuenta alrededor de la relación que se establece entre Beethoven y la joven rebosa autenticidad. El maestro –formidable Ed Harris, realmente transfigurado en el músico– posee un carácter fuerte, a veces tiene algunas salidas que hieren a las personas de alrededor, le cuesta comprender que su sobrino Karl quizá no deba seguir sus pasos musicales. Y Anna… Anna, también, a su modo, es todo un carácter: feminidad y dulzura al cien por cien, auténtica, sabe ser franca con Beethoven, decirle lo que éste necesita oír; lo cual no está reñido con un retraimiento y timidez que acrecientan su encanto… Es más feminista este gran personaje de Diane Kruger que muchas feministas de nuestro tiempo, sin necesidad de llamarse feminista. Su forma de ser encaja en la época en que transcurre el film, y ése es un acierto que no tiene precio. Los ‘listillos’ de siempre seguramente dirán que se trata de una película académica, sentimental, pensada para ganar el Oscar… Que digan lo que les venga en gana. Es una hermosa película sobre el alma del artista, y lo cerca que está de Dios a la hora de acometer su creación.

8/10
Alí

2001 | Ali

Nueva exploración del mito viviente de Mohammed Ali, antes conocido como Cassius Clay. Michael Mann (El último mohicano, Heat, El dilema) ofrece un retrato impresionista del boxeador, en el que quizá se echan en falta sus repliegues internos. El director prefiere usar trazos suaves en su cuadro del boxeador, que al final dejan una imagen que evita la pura hagiografía, al señalar también el difícil carácter del protagonista. La idea era que la película acompañara al protagonista en la búsqueda de su propia identidad. El film se inicia en el momento en que Ali alcanza el campeonato mundial de los pesos pesados, y llega hasta el inolvidable combate que le enfrentó con George Foreman en Zaire en 1974. En el apasionante recorrido que entrega Mann, no faltan sus relaciones amorosas, que nunca acababan de cuajar, y su compromiso ideológico y religioso, incluida su asociación con Los Panteras Negras y Malcolm X. El actor Mario Van Peebles, que da vida a este personaje, compara a Ali con Gary Cooper nada menos: “No quería ser político necesariamente, pero se encontró ahí fuera, de pie, diciendo, ‘Eh, tíos, dejad de pisotearme’.” Los pasos de Ali son servidos con música e imágenes de enorme fuerza. A veces se suscitan muchos ‘por qué’ que no reciben respuesta, y que invitan a profundizar por libre en la vida del boxeador. Mann considera que Ali personificó conceptos tan importantes como el orgullo racial, el conocimiento propio, el sacrificio y la capacidad de desafiar al mundo entero. Pero como ya hiciera en El dilema, prefiere mostrar los hechos externos sin juzgarlos ni buscar motivaciones. Decisiones como hacerse musulmán o negarse a luchar en Vietnam, o los diversos fracasos sentimentales, están ahí, y son prueba de la fuerza (o debilidad) de su voluntad; pero nos faltan elementos para comprender. Eso sí, los combates están muy bien rodados (un paso adelante en el subgénero del cine de boxeo), y Will Smith compone un fantástico Ali. Resulta muy justa su nominación al Oscar; la que recibió Jon Voight por su personaje del periodista deportivo Howard Cossell quizá corresponde más al apartado de maquillaje, pues se logra un sorprendente parecido físico con el personaje real.

6/10
Nixon

1995 | Nixon

Oliver Stone (JFK, Platoon), vuelve a comprometerse políticamente con este film, que nos narra la vida de Richard Nixon, el único presidente de los Estados Unidos que se ha visto obligado a dimitir. Apasionante relato de los entresijos de la política norteamericana, Stone consigue realizar un elaborado retrato del perfil del polémico presidente, gracias sin duda a la maravillosa interpretacion de Anthony Hopkins. Ambición, desconfianza y terquedad son los rasgos que Hopkins consigue imprimir al personaje. Destacable es el ambiente de tragedia shakesperiana que domina el film, especialmete al narrarnos los últimos días de la presidencia, con el escándalo Watergate en su punto más álgido. La película obtuvo cuatro nominaciones a los Oscar.

4/10

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