IMG-LOGO
Blog de Hildy

X-Women al poder: Hollywood cambia el guión en tiempos de #MeToo

Han pasado menos de dos años desde que estallara el caso Harvey Weinstein, pero las cosas en Hollywood ya no son, en cualquier caso, lo que eran. Y esto no ha hecho más que empezar.

Parece ser que X-Men. Fénix Oscura ha dejado un sabor a decepción, al menos entre los fans más incondicionales del cómic. No soy un gran conocedor de las viñetas, pero el compañero bloguero de Zona Friki sí me daba a entender que se habían tomado algunas libertades en la adaptación cinematográfica. Una de ellas, estoy seguro, es la broma que hace en cierto momento Jennifer Lawrence cuando su personaje de Raven/Mística se queja al profesor Charles Xavier de que los mutantes se autodenominen los X-Men, cuando sería mucho más apropiado hablar de las X-Women, ellas desfacen entuertos con mucha más habilidad a la hora de salvar al mundo o a una lanzadera espacial.

Desde el escándalo Harvey Weinstein y el advenimiento del fenómeno #MeToo, soplan vientos muy favorables al empoderamiento de la mujer, con las reclamaciones de igualdad salarial y oportunidades profesionales semejantes a la del varón, además de pedir el punto y final de las vejaciones sexuales de alta o baja intensidad que pueden producirse en el entorno laboral. Y por supuesto, hay que aplaudir que exista una mayor sensibilidad cara a terminar con las injusticias del pasado. El peligro es dejarse llevar por la llamada “ley del péndulo”, y pasar de un extremo al otro. Y existen señales al respecto en las películas y series que van llegando, a veces de un infantilismo un tanto ridículo, otras son prueba clara de una militancia que respira resentimiento y a veces odio, forman parte del paisaje bélico de las llamadas “guerras culturales”.

Como antes he hablado de superhéroes, hay que hacer hincapié en que DC y Marvel tienen claro que hay que abrir paso a las superheroínas. Wonder Woman abrió brecha, y pronto llegó la respuesta de la competencia, Capitana Marvel, aparte de que tendrá película propia La Viuda Negra, y está en marcha una serie titulada Batwoman, que quiero pensar que es la Batgirl de antaño, pero que debe sonar más mujer con ese nombre, a ver si toman nota los responsables de Supergirl y nos la convierte en Superwoman. Para cerrar etapa en el universo mutante, ha cobrado protagonismo una mujer, Fénix Oscura, interpretada por Sophie Turner, que se enfrenta además con una villana alienígena, faltaría más, que es Jessica Chastain.

Siguiendo con la cultura popular, ha habido intentos, no muy exitosos, todo hay que decirlo, de dar la versión femenina de títulos populares como Los cazafantasmas y Ocean’s Eleven, pero ni Cazafantasmas ni Ocean’s 8 han gozado de la buena acogida de sus predecesoras. Cualquier día de éstos podemos vernos sorprendidos por La madrina, una variación en clave de mujer del mundo gangsteril de El padrino coppoliano, cualquiera sabe. La emulación del rol del hombre, con el discurso de turno contra el patriarcado, puede conducir a imitaciones ridículas para mostrar una superioridad que se ha dado tantas veces a lo largo de la historia, sin necesidad de tantas zarandajas. De las muchas versiones de la historia de Primera plana, con el personaje de Hildy Johnson que inspira mi blog, siempre me quedé con la de Howard Hawks que lo convirtió en Luna nueva en mujer, la estupenda Rosalind Russell. ¡Y estamos hablando de 1940!

El cine de animación también se abona a la búsqueda de la igualdad hombre-mujer. Y admito que me carga un poco este intento de aleccionar a los niños con supuesta sutileza. A mí las heroínas Disney siempre me parecieron muy guerreras, pero el complejo ante el cliché de si no serían muy pasivas, siempre esperando al príncipe de turno, ha llevado a hacerlas cada vez más activas, mientras que los hombres pasan a ser un poco más tontorrones. Es lo que detecto con toda claridad en Ralph rompe internet, y también Toy Story 4 camina por la senda de los personajes femeninos de fuerte presencia. Y aún más me llamó la atención otra película animada reciente, Mr. Link, el origen perdido, en que el personaje algo secundario de la chica, opta al final por vivir una vida independiente, sin atarse amorosamente al naturalista buscador de criaturas raras de turno, mejor yo sola conmigo misma.

Y todo esto sin hablar de propuestas más claramente ideologizadas como El cuento de la doncella, que hay quien ha querido convertir en serie icónica de protestas feministas contra Donald Trump, y de reivindicaciones discutibles, como la del aborto. que tantísimas mujeres no comparten.

Lo último del mundo del cine