¿Fue la gala de los Oscar un plagio inconfeso de "Parásitos"?
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Blog de Hildy

Parecidos inquietantes

¿Fue la gala de los Oscar un plagio inconfeso de "Parásitos"?

Muchos cinéfilos y aficionados aún no se han repuesto del sorprendente éxito de “Parásitos” en la edición 92 de los Oscar, donde ganó 4 estatuillas, incluida la de mejor película. Amigos y conocidos que jamás se habían planteado ver la película, que les sonaba a insoportable cine de autor, me preguntan si merece haber ganado. De pronto les han entrado ganas de verla. (Foto: AMPAS)

Y yo respondo que, sin duda, Parásitos es muy buena película, e incluso una excelente película. Que a mí me encanta, y que no por casualidad había ganado ya en mayo de 2019 la Palma de Oro del Festival de Cannes. Pero, no obstante, resulta chocante que Hollywood decida conceder su máximo galardón a una película no hecha en Hollywood. Si ni siquiera se atrevieron antes a premiar con el Oscar a la mejor película a Roma, en español, que era producción de Netflix, y cuyo mexicano Alfonso Cuarón se encuentra perfectamente integrado en la meca del cine. Vamos, que es como si en España concedieran el Goya a la mejor película a una cinta de Israel rodada en arameo. Por muy buena que fuera, no dejaría de llamar un poquito la atención

Pero en fin, dando vueltas a la cosa, me pregunta si todo lo que ha ocurrido con Parásitos, no será una especie de plagio, remake revestido de performance, que ha alcanzado su punto culminante el pasado 9-10 de febrero, según huso horario, en que Bong Joon-ho veía recompensada su película con 4 Oscar, a la mejor película, director, guion y película internacional. Y es que todo lo ocurrido ofrece un asombroso paralelismo con la trama de la película Parásitos.

Me explico. Bong Joon-ho y su equipo artístico y técnico vendrían a ser como la familia Kim. Viven al día en el sótano de la industria fílmica de su país, y triunfando en festivales, con películas que aprecian sobre todo los nacionales y algunos cinéfilos que consideran que el cine de Corea es muy valioso, algo así como celuloide pata negra. Pero el común de los mortales no se asoma a verlas, y por supuesto en Hollywood las huelen poco, al menos los que manejan la pasta.

De modo que la familia Kim-Bong Joon-ho necesita dar con una familia rica a la que poder chupar la sangre y lograr llegar a un público más amplio. Y entonces encuentra a sus particulares Park, la gran familia de Hollywood, que resulta más fácil de engatusar que antaño. Empiezan a robarles el wifi gratis de su atención, gracias a una historia atípica, con un punto de éxito, donde se corre el boca a oreja, de que se trata de la sensación de la temporada. A esto se añade la política de la Academia de los últimos años, de internacionalizar a sus miembros, admitiendo a nuevos de muy diversas nacionales, y entre los que hay amantes del cine de postín, que no se conforman con palomitas y explosiones, ni siquiera con cintas espectaculares y dramones; lo que les gusta es, simplemente, lo diferente.

Como ocurre en la trama de Parásitos, resulta difícil adivinar quién es parásito de quién, o al menos señalar quién es más aprovechategui. Joon-ho y compañía se benefician de que Hollywood les pone la alfombra roja, invitándoles a todos los saraos, los horteras de turno están encantados de presumir de que son íntimos de los coreanos (tal vez no se han aprendido sus nombres, pero qué importa); y en fin, no les enseñan inglés, porque ya saben, pero a cambio les pueden traducir del coreano, que para eso cuentan con Sharon Choi, la intérprete en la gala de los Oscar, que tuvo más tiempo de discursos en el escenario que ningún otro participante en la ceremonia, hasta hay quien dice que podrían ficharla como presentadora el año que viene, los parásitos vienen fuertes.

Hollywood sigue con sus complejos. Que si no tienen ideas, cuando este año había películas buenísimas, buenísimas, en la competición, 1917, Érase una vez en... Hollywood, Joker, Historia de un matrimonio, El irlandés, Le Mans '66... Que si no hay diversidad … ¡Pero por el amor de Dios, si acaban de premiar a una película hablada en coreano, hecha por coreanos, al margen de la industria de Estados Unidos, y cuyos autores no saben ni papa de inglés! Para más inri, el premio gordo lo entrega una leyenda viviente del cine, Jane Fonda.

De todos modos, el rico Hollywood quiere chupar de Bong Joon-ho, y en HBO le han fichado para que haga una serie basada en Parásitos, con historias de los personajes que podrían haber formado parte de la película, si hubieran dispuesto de más tiempo. Eso sí, Joon-ho ya ha dejado claro que será en coreano y con actores coreanos.

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