Males de la humanidad: el turismo friki de “Harry Potter” y “Juego de tronos”
IMG-LOGO
Zona friki

Males de la humanidad: el turismo friki de “Harry Potter” y “Juego de tronos”

Desde que rodaron secuencias de “Juego de Tronos” en Gaztelugatxe, entre los pueblos de Bakio y Bermeo en Bizkaia, la zona se ha masificado, por culpa del turismo friki.

juego de tronos turismo frikiPara aprovechar el tirón, la administración foral va a gastarse un millón de euros para construir un aparcamiento en los alrededores, que según la organización SOS Gaztelugatxe “supone la destrucción de una zona recientemente repoblada con especies autóctonas y pone en peligro los valores naturales, paisajísticos, culturales y sociales de la zona”. La organización ha puesto en marcha una recogida de firmas para oponerse al proyecto.

He pasado unos días en Oporto, una ciudad tan encantadora como bohemia, donde he podido entrar a la catedral románica –que se empezó a construir en el siglo XI– sin sufrir aglomeraciones, o visitar la Iglesia de los Clérigos, uno de los monumentos más emblemáticos, que tiene una torre desde la que se divisa toda la ciudad, con toda tranquilidad, pues allí no había casi nadie. Sin embargo, tuve que esperar dos horas en una cola para entrar a la Librería Lello… ¡porque acuden en masa los apasionados de Harry Potter! Resulta que visitaba el lugar con frecuencia la creadora del joven mago, J.K. Rowling, cuando trabajaba como profesora en la ciudad, y le sirvió como inspiración para la biblioteca de Hogwarts. Mientras esperaba, los de atrás se frotaban las manos, mientras comentaban que estaban muy ilusionados porque allí se habían rodado las películas. Pero en realidad Warner jamás desplazó ninguna cámara hasta allí.

Muy bien, no me quejo, una tienda cautivadora, pero… ¿realmente merece más la pena que otras atracciones de la ciudad? No lo creo.

La historia del sitio tiene su miga. Un buen día se dieron cuenta de que se llenaba de gente, ansiosa por hacerse fotos, porque habían leído los libros. Pero nadie compraba nada. Así que cambiaron el modelo de negocio: ahora cobran cinco euros de entrada, que te descuentan en el caso de que adquieras algún volumen, por lo que se ha convertido en la librería con más ventas de todo Portugal. También debo decir que inflan los precios de cada tomo, por lo que tampoco merece mucho la pena llevarse nada.

También se acumulan grandes masas para entrar en el Majestic, un café decimonónico donde cobran la friolera de seis euros por tomar un café. Alguien, sin interés aparente, ha difundido el rumor de que allí la escritora terminó las primeras páginas de su serie. Mentira podrida, porque la Rowling no tenía mucha pasta hasta que sus novelas se convirtieron en un gran éxito de ventas. Todo indica que acudiría a un bar mucho más económico. ¡Pero eso no desanima a la multitud, que espera con gran paciencia en la entrada! 

Puedo entenderlo hasta cierto punto, pues yo mismo cuando he ido a Nueva York, no me he resistido a subir al Empire State Building, a ver si King Kong se asomaba por allí. Pero creo sinceramente que el turismo friki se nos ha ido de las manos.

Lo último del mundo del cine