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Calendario estrenos DVD/BD

2020

Miércoles 02 de Septiembre de 2020

(2019) | 910 min.

Shaun continúa desarrollando sus extraordinarios dones médicos como residente en el St. Bonaventure. Además de enfrentarse a casos clínicos cada vez más complejos, el joven profundiza en las amistades que ha ido creando, y da un paso más allá al empezar a tener citas románticas con Carly Lever.

(2020) | 92 min.
Wendy trabaja duro como cocinera, para sacar adelante junto a su marido a su único hijo. El dinero no les sobra, como a la mayoría de sus vecinos de los suburbios, y de hecho la familia está a punto de ser desahuciada. Pese a que su jefa se lo prohíbe, un día entrega algo de las sobras del restaurante en el que trabaja a un hambriento vagabundo, Marek, que le desvelará que sospecha que tiene superpoderes, como él, pero que con toda probabilidad algún miembro de una extraña sociedad secreta le está suministrando unas extrañas pastillas azules, con las que éstos quedan inhibidos. Pese a lo extraño de la historia, en realidad Wendy sí visita a una doctora que le proporciona una medicación como la descrita por el tipo, así que decide dejar de tomarla a ver qué ocurre. Ante el aluvión de películas de superhéroes, sobre todo procedentes de Hollywood, resulta difícil aportar algo original. No lo consigue esta producción alemana, bienintencionada porque pretende suplir con una trama propia de un thriller la falta de presupuesto para secuencias espectaculares, pero que acaba resultando tan inocua como deshumanizada. Se apunta a que tendrá importancia la parte de crítica social, pero esto acaba estando desaprovechado. El discreto realizador especializado en series Felix Binder cuenta con un guión escrito por Marc O. Seng, uno de los responsables de la serie Dark, la producción germana de mayor éxito en Netflix, donde también se ha estrenado esta producción. Éste consigue intrigar en el arranque, pero enseguida al espectador le invade la sensación de que a la historia le falta fuerza, y que se ha quedado en tierra de nadie, los jóvenes argumentarán que el film necesita más acción y exhibición de superpoderes, los adultos que los personajes deberían ser más creíbles. Al menos, se aprecia el esfuerzo del reparto, encabezado por Cornelia Gröschel (Heidi en una versión germana de 2001).
4/10

Jueves 03 de Septiembre de 2020

(2020) | 252 min.
Acercamiento al popular personaje de Kurt Wallander, imaginando cómo podría haber sido su juventud, antes de que llegara a ser el avezado inspector de policía creado por el fallecido escritor sueco Henning Mankell. La trama es completamente novedosa, no se basa en ningún escrito del novelista, aunque por supuesto maneja personajes e ideas que sonarán al lector de sus libros. Kurt Wallander es joven policía que patrulla las calles de Malmö con su compañero Reza Al-Rahman. Y vive solo en un barrio marginal con muchos inmigrantes, donde nadie conoce su condición de agente. Una noche le toca ser testigo un hecho criminal insólito al lado de su casa. A un joven sueco le han atado a una valla y tapado la boca con cinta aislante. Y la gente del barrio se burla de él. Cuando le quitan la cinta, resulta que tiene una granada en la boca y explota. Sigue una conmoción y la opinión pública culpa a los inmigrantes. Más cuando detienen a Ibra, joven vecino de Kurt, como principal sospechoso. La serie creada por Ben Harris tiene algo de oportunista. Su protagonista es Kurt Wallander, como podría serlo cualquier policía. De hecho, al transcurrir en la actualidad y mostrar al policía joven, resulta incongruente con las novelas, que habría que situar en el futuro. Pero dicho esto, estamos ante una práctica habitual, no hay que más que pensar en las muchas vueltas que se ha dado a Sherlock Holmes, el personaje de Arthur Conan Doyle ha sido abordado de mil maneras diferentes, cambiándole el sexo a él o al doctor Watson, fijándose en una hipotética hermana, o cambiándolo de época; y por supuesto, se ha abordado su juventud en El secreto de la pirámide, el título original era igual que el de la serie que nos ocupa, “Young Sherlock Holmes”. Eso sí, el lector de Mankell, o el que haya visto las series que adaptan sus novelas, incluida la de Kenneth Branagh, tendrá una imagen del inspector, fornido y aficionado al alcohol, que casa poco con el “pecho lobo” que muestra Adam Pålsson, visto en series suecas como Bron: El puente. La producción está cuidada, y la serie contiene los suficientes elementos intrigantes para poder ser seguida con interés. Además, de fondo están problemas propios de la sociedad europea, como la inmigración, el multiculturalismo, el nihilismo y la soledad. Resulta ilustrativo el anhelo de buscar algo más en la relación con una joven, que hasta el momento se ha limitado al sexo, ni siquiera sabe cada uno lo que piensa el otro acerca de las cuestiones más elementales; o la búsqueda de justicia en el caso que vertebra la trama. Lo que viene a decir que frente al relativismo y al individualismo imperantes hay una sed en el ser humano que pide ser calmada.
6/10

Viernes 04 de Septiembre de 2020

(2020) | 94 min.
Alice ha abandonado su hogar, ya no quiere a su esposo Mattias, y atrás ha dejado a sus hijos, la adolescente Elina y el niño Vincent. Pero una noche recibe una llamada del lloroso Vincent y acude “al rescate”. Pero su marido la echa con cajas destempladas. En cualquier caso acceder a la custodia por parte de ella es complicado, ya que es Alice la que se fue sin más ni más. De modo que toma una decisión que la ley considera, con razón, un secuestro. Se los lleva consigo sin decir nada a Mattias, y con un vuelo chárter se va con los chavales a las Islas Canarias. No van a ser días idílicos, porque, sobre todo Elina, se da cuenta de que lo que ha hecho su madre no está bien. Además, aquello no tiene futuro. En cualquier caso hay algunos momentos dulces en esos días compartidos. La sueca Amanda Kernell, directora y guionista, aborda el doloroso tema del divorcio mostrando sin ambages que las víctimas involuntarias son siempre los hijos. El planteamiento es muy hijo de su tiempo, porque la protagonista, interpretada de modo convincente por Ane Dahl Torp, se deja guiar por una idea principal, la de que ya no quiere a su marido, y que de ningún modo puede volver con él. Manda el individualismo, aunque pugne en su interior el amor maternal, la conciencia de que algo debe hacer por sus hijos, que debería pelear por ellos. A la vez, también parece ser realista a la hora de admitir sus propias limitaciones. En ese sentido el film, buscándolo o no, muestra personajes propios de una sociedad líquida, que van dando tumbos sin saber por dónde tirar, mientras que unos niños se ven obligados a madurar antes de tiempo, conociendo la amargura y modos de evadirse que podrían ser muy dañinos. Si la madre resulta más o menos convincente en su carácter inconsistente y voluble, menos logrado está el padre, personaje demasiado monolítico, carente de cualquier matiz. En cambios los críos resultan muy naturales, en el gozo y en el dolor.
6/10
(2020) | 0 min.
Abundan en los últimos tiempos las películas y series sobre viajes espaciales, que encuentran con cierta facilidad financiación, más desde que se cumplieron 50 años de la llegada del hombre a la Luna. Piensan los productores que tenemos necesidad de soñar, faltan grandes metas y retos a muchas personas que no ven más allá de sus narices, ahora tapadas con las mascarillas por el Covid-19. Apetece levantar la mirada al cielo e imaginar cómo podría ser la vida en otros planetas, los posibles descubrimientos de otra forma de vivir más allá de nuestro pueblo, barrio, ciudad, país... Y nada mejor que llevar la ficción por estos derroteros. En este contexto hay que situar Away, una miniserie de 10 capítulos de Netflix con generoso presupuesto sobre el que sería el primer viaje tripulado a Marte, tema tratado en filmes como Misión a Marte, Planeta Rojo y Marte, o más recientemente, Proxima. O la casi simultánea versión seriada de Elegidos para la gloria. Está muy bien recreada la nave, por dentro y por fuera, la ingravidez, los paseos espaciales, el centro de control en Tierra, la Luna, Marte... y tenemos un reparto apañado, encabezado por la doblemente ganadora del Oscar Hilary Swank. La trama que sirve el creador Andrew Hinderaker, con la dirección del primer episodio a cargo del especialista en historias épicas Edward Zwick, es muy clásica, y no inventa la pólvora. Estamos ante una misión internacional liderada por la NASA, que tiene al mando a la comandante Emma Green, que viajará al planeta rojo en compañía del ruso Popov, la china Lu, el hindú Ram y el afrobritánico Kwesi. Primero marchan a una base en la Luna, donde harán una escala desde la que pondrán rumbo a Marte. Una primera crisis en la Luna pone a prueba el liderazgo de Emma, lo que coincide con un derrame cerebral de su marido en la Tierra; su hija adolescente se quedaría sola, por lo que la comandante tiene un primer dilema que afrontar, mientras que desde Houston consideran un posible reemplazo. Capítulo a capítulo la narración discurre con flash-backs donde conocemos un poco más a fondo a los tripulantes y situaciones personales que no han resuelto del todo y que les han marcado. Tal recurso recuerda un poco a la serie Perdidos, aunque ahí era utilizado con más ingenio, lo que vemos en general resulta bastante convencional. En cualquier caso, surgen las diversas situaciones: crisis familiares, problemas adolescentes, dudas y chismes sobre la orientación sexual de uno de los astronautas, la fe puesta a prueba, la superación de la enfermedad... Más lo que serían propio de la misión, o sea, fallo de algún elemento de la nave, problemas con el agua...
6/10
(2020) | 134 min.
Sorprendente película de corte existencialista, que se interroga acerca del sentido de la vida y de por qué hacemos las cosas de un modo originalísimo, reflexionando sobre el paso del tiempo y cómo nos afecta, porque a veces parece que estemos atrapados por un inmovilismo paralizante. Adapta la primera novela del columnista canadiense Iain Reid, emparentado con el presidente de Islandia Guðni Th. Jóhannesson, su hermana Eliza esta casada con él. Se trata de un material perfecto para el guionista de Adaptation. El ladrón de orquídeas, ¡Olvídate de mí! o Cómo ser John Malkovich, que también ha dirigido títulos en la misma línea, Synecdoche, New York, y la animada Anomalisa. La bizarra narración sigue el punto de vista de una joven que viaja por carretera con su novio Jake por un paisaje nevado, azotados por la ventisca y sin que dejen de caer los copos de nieve. Una voz en off nos comunica sus impresiones acerca de la relación, lo que incluye su intención de romper en algún momento, aunque de momento van a conocer a los padres de él, que viven en una remota granja. Se trata de un matrimonio muy particular, acogedor pero con múltiples manías y capaz de verbalizar las ideas más inoportunas. De vez en cuando se intercalan en el relato las imágenes de un bedel de instituto ya mayor, que realiza tareas de limpieza por los pasillos. Los protagonistas, interpretados por unos estupendos Jessie Buckley y Jesse Plemons, tienen múltiples intercambios dialógicos muy trabajados, con unas cuidadas escenas del viaje, con la mayoría de los planos en el interior de su automóvil, el director de fotografía polaco Lukasz Zal (Ida, Cold War) realiza un trabajo muy meritorio con una fotografía nocturna, y los efectos de los copos y el viento en la iluminación. Y es que de este modo ese viaje físico sobre ruedas luchando con la climatología deviene en eficaz metáfora de la existencia de cada uno como viaje... ¿hacia dónde? El film contiene momentos muy surrealistas, sobre todo durante el encuentro con los padres de Jake, bien interpretados con su punto de locura senil y paleta por Toni Collette y David Thewlis, con comportamientos que harían sonrojar a cualquier hijo, por bueno que sea y tendente a disculpar. Pero también en la pausa para tomar un... ¡helado! en una oscura y gélida noche, otra forma de expresar el modo paradójico en que se suele comportar el ser humano, o el tramo final en el instituto donde Jake estudió. Por supuesto que la película puede irritar al espectador convencional, que desea entenderlo todo a la perfección con un relato de hechuras clásicas, pero el que esté abierto a la aventura, quedará gratamente sorprendido, porque al final lo que cuenta es, aunque no lo parezca, como la vida misma.
7/10
(2020) | 90 min.
Susan Whitaker, abogada idealista, se preocupa de defender a desfavorecidos. Ante las dificultades para mantener abierto su despacho, y mantener en plantilla a sus dos ayudantes, acepta defender a Nick Evans, un tipo que le parece un oportunista, pues todo indica que quiere sacar tajada de una web de citas por internet, que en su publicidad garantiza a sus usuarios encontrar el amor, hasta tal punto de que si a las mil citas no ha aparecido la ansiada media naranja, se supone que se indemnizará al usuario. Evans lleva casi esa cifra, pero sólo acumula desastrosos encuentros, aunque en realidad se trata de un fisioterapeuta altruista, que ayuda a quien puede y que realmente pretendía enamorarse. Curiosa la carrera del realizador Mark Steven Johnson, que tras debutar con un prometedor film sobre la infancia, El inolvidable Simon Birch, se convirtió en uno de los pioneros del género de superhéroes Marvel, si bien los pobres resultados de Daredevil y El motorista fantasma, dieron al traste con su carrera. Ahora se refugia en una producción barata, una de esas comedias románticas que Netflix produce como churros, casi todas banales, con pocas señas de identidad propias. De hecho, ésta repite patrones que parecen dictados desde arriba, como que la pareja protagonista debe ser interracial, y la chica recibirá los consejos de un homosexual, por aquello de representar a las minorías aunque se note que esto se ha hecho con calzador. Pese a todo, la cinta acierta al retratar los riesgos de las citas por internet, que parecen atraer a bastantes personas problemáticas, cuando no con patologías peligrosas, pero a las que también recurren individuos más normales. Se pinta ese mundillo con cierta gracia, de forma que el film posiblemente hará reír tanto a quienes lo hayan conocido, como a los profanos, y la trama está narrada con agilidad. Otro aspecto positivo reside en los protagonistas, pues cumplen tanto Damon Wayans Jr. (Los otros dos) como Rachael Leigh Cook (Alguien como tú). La veterana Heather Graham (Resacón en Las Vegas) logra hacer divertido un personaje en principio algo esquemático, la fundadora de la web.
5/10
(2020) | 89 min.
Reid es un adolescente pegado todo el día a su videoconsola con la que juega online con otros amigos, y que ha llegado al penúltimo nivel del videojuego “Planet Master”. Se va a quedar asombrado de ahí toca cuidar de tres bebés con superpoderes. Pero el asombro es mayor cuando estos bebés aparecen en el jardín de su casa. Los perseguirá Arcannis, el villano de turno, que ha capturado al capitán Lightspeed, que los tenía a las criaturas a su cargo. Para complicar las cosas, Reid estaba haciendo un trabajo de fin de semana con la hiperordenada y responsable compañera Melanie, y se ganará una buena reprimenda de sus ausentes padres si no lo termina a tiempo. Simpática película de animación canadiense, dirigida por Cory Edwards, responsable de La increíble pero cierta historia de Caperucita Roja. Aunque algunas escenas de acción acaban cargando, el guión coescrito por el propio Edwards y John Paul Murphy está cuidado. Juega con elementos como el de las trastadas de los peques con sus superpoderes, lo que toma prestado de Los increíbles, y con el ejército movilizado ante lo que considera una invasión alienígena. De fondo queda la idea que entre las aventuras en el mundo real y las que se ven en la pantalla de un televisor, no hay color.
6/10

Lunes 07 de Septiembre de 2020

(2020) | 85 min.

Craig Foster dedicó varios años a grabar a algunos de los animales más peligrosos del planeta, tras lo cual acabó hastiado y deprimido, y sus relaciones familiares, sumidas en el caos. Así que decidió hacer un alto en su carrera para reconectar con sus raíces: el mágico mundo sumergido del bosque de algas próximo a la costa de su ciudad natal, Ciudad del Cabo (Sudáfrica).

Martes 08 de Septiembre de 2020

(2019) | 300 min.
Avshalom, músico de profesión, vive con su mujer francesa Annabelle y su hijo Uri en Tel Aviv. Cuando su esposa recibe una oferta para trabajar como agregada en el departamento de inmigración de la embajada de Israel en París, el matrimonio marcha a la capital francesa. Annabelle está ilusionada con su futuro profesional y además ahora podrá convivir con su familia, pero para Avshalom su nueva situación es difícil pues ha perdido su trabajo y se siente muy desubicado, casi como un florero. Para colmo, al poco de llegar tienen lugar en París un atentado terrorista. Serie israelí escrita, dirigida y protagonizada por Eli Ben-David, quien al parecer relata sus propias experiencias. Ambientada en París, la historia se inicia en la época de los atentados islámicos de noviembre de 2015 y parece que la narración va a seguir entonces claras trazas de un thriller de intriga, con alta carga dramática. Nada más lejos de la realidad. Aunque se mantiene latente esa tensión de fondo, el guión se centra más bien en la relación del matrimonio protagonista en su nuevo entorno, sus miedos, dudas y cuitas laborales y la convivencia con los demás miembros de su familia. El tono de L’Attacché se acerca más, por tanto, al de una comedia dramática familiar, donde los personajes van desarrollándose con incertidumbre y donde en especial el marido y el hijo han de aprender a adaptarse a la vida de un país occidental muy distinto de Israel. Se desprende mucho amor entre los protagonistas, y aunque discutan y tengan momentos de desencuentro, funciona muy bien la química entre ellos, una complicidad con sentido del humor y capaz de pasar por alto las pequeñas tensiones diarias. Sirve de catalizador el cariño por el pequeño Uri, que tiene lógicamente serios problemas de integración en el colegio, porque no entiende el idioma y se siente aislado de sus compañeros. Con capítulos cortos, de una duración cercana a la media hora, la serie se ve con agrado. Hay que aplaudir la composición de Eli Ben-David, que aporta con maestría la perplejidad de su personaje ante su situación en París, primero con unos miedos próximos a la paranoia (aunque estén justificados) y luego al encarnar las dificultades para integrarse, sobre todo con el idioma y el trabajo. En este último punto se huye de tópicos y se atiene bien al realismo de no pintar de rosa el supuesto éxito profesional de su mujer Annabelle (estupenda la actriz francesa Héloïse Godet), pues a menudo es tratada en la embajada con desafección y está muy lejos de ser la típica triunfadora. Estamos, en fin, ante una serie familiar simpática, sin grandes alardes, con buen ritmo y con unas temáticas cotidianas a menudo divertidas que conforman un resultado bastante amable.
6/10

Miércoles 09 de Septiembre de 2020

(2020) | 94 min.

Una mirada al peligroso impacto de las redes sociales en las personas, con el punto de vista de expertos en tecnología que hacen sonar la alarma acerca de los peligros de sus propias creaciones.

Jueves 10 de Septiembre de 2020

(2020) | 0 min.

El día en que se produjo en Idhún la conjunción astral de los tres soles y las tres lunas, Ashran el Nigromante se hizo con el poder y comenzó el reinado de terror de las serpientes aladas. La primera batalla por la libertad de Idhún se libra en la Tierra, donde Jack y Victoria luchan por detener a Kirtash, el asesino enviado por Ashran para acabar con los idhunitas que huyeron de su tiranía. Sin embargo, los protagonistas siguen sin saberlo los designios de una profecía que entrelazará sus destinos en una trama de amor y odio que desencadenará duelos a muerte y forjará insólitas alianzas.

(2020) | 270 min.

La estudiante de secundaria Julie perdió su pasión por la música tras la muerte de su madre el año pasado. Pero cuando de repente, los fantasmas de tres músicos de ensueño aparecen en el viejo estudio de música de su madre, Julie siente que empieza a despertar, y se inspira para volver a cantar y escribir canciones de nuevo. A medida que crece su amistad con Julie, los chicos la convencen de crear una nueva banda juntos: Julie and the Phantoms.

(2020) | 420 min.
Original serie distópica de ciencia ficción, respaldada por Ridley Scott, que ha dirigido los dos primeros episodios con su habitual director de fotografía Dariusz Wolski. La trama se debe a Aaron Guzikowski, que ya sorprendió con el guión del impactante film Prisioneros. El título alude a los orígenes de Roma, Rómulo y Remo criados por lobos cuando nace una civilización, algo que sucedería con los niños de los que se ocupan dos androides. La Tierra se muere, con sus habitantes se encuentran enzarzados en una guerra de religión, entre los creyentes adoradores del dios Sol, y los ateos científicos que considera sus creencias pura superstición. Pero ambas partes se dan cuenta de que la supervivencia de la humanidad está en juego, y trazan sus propios planes para asegurarla. Se adelantan los ateos enviando una nave ligera con dos androides, Padre y Madre, pertrechados de embriones humanos al planeta Kepler-22b. Aunque el paraje es hostil, van criando a los recién nacidos, entre los que sobresale el espabilado Campion. Pero en un momento dado, llegará al planeta una de las arcas preparadas por los creyentes. El distinto enfoque de unos y otros para asegurar el destino humano asomará enseguida. Se trata de una de las primeras series para la puesta de largo de HBO Max, para competir de tú a tú con Netflix; en España la emite TNT. Llama la atención el enorme esfuerzo de producción, la imaginería de K-22b es muy sugerente, un planeta desierto pero en cuyo subsuelo hay esqueletos de enormes animales, y los cultivos dispuestos en círculos concéntricos. Guzikowski sabe sacar partido a los conflictos de fe y razón, con la suficiente inteligencia para no caer en el trazo grueso de la caricatura, mostrando la soberbia y crueldad que pueden acampar en los dos bandos, sobre todo cuando falta el diálogo constructivo y sobra la confrontación violenta. También tiene interés el dibujo de los seres humanos y de los androides, en los que asoman rasgos que los pueden hacer más humanos que los humanos, también en su maldad, con ideas ocurrentes, como los chistes “serios” de Padre para aliviar los momentos de tensión. Hay audacia además en apostar por un reparto de desconocidos, con la actriz danesa Amanda Collin dando vida a Madre, y al afrobritánico Abubakar Salim como Padre. Quizá el rostro más conocido sea el del australiano Travis Fimmel de la serie Vikingos. También aguantan el tipo los actores de corta edad, sobre todo Winta McGrath como Campion.
7/10
(2020) | 101 min.

Dos años después de derrotar a un culto satánico dirigido por su niñera Bee, Cole está tratando de olvidar su pasado y concentrarse en sobrevivir a la escuela secundaria. Pero cuando los viejos enemigos regresen inesperadamente, Cole tendrá que burlar a las fuerzas del mal una vez más.

Viernes 11 de Septiembre de 2020

(2020) | 95 min.
Película familiar de Disney, basada en el libro infantil "El único e incomparable Iván" de Katherine Applegate, que se inspira en hechos reales, y conecta bien con cierta sensibilidad actual que no simpatiza demasiado con los circos que tiene animales, y reclama para ellos amplios espacios para que campen a sus anchas, si no, sencillamente, la libertad. En un centro comercial, Mack gestiona en un pequeño espacio un espectáculo circense con animales, donde la estrella es el magnífico Iván, un gorila de espalda plateada; el momento culminante de su actuación ocurre cuando muestra toda su ira y fiereza dándose golpes de pecho. A Mack le ayuda Ramón, padre de una niña, y cuya esposa está enferma. Como el número de Iván está en decadencia, y Mack incorpora un nuevo animal, una cría de elefante de buen corazón, llamada Ruby, que se interesa por todos los animales: una elefante anciana a la que considera su tía, Stella, un perro, Bob, una foca, un gallo... Mike White sorprendió en 2017 escribiendo y dirigiendo Qué fue de Brad, una divertida comedia con miga antropológica, sobre la crisis de la mediana edad. Aquí se ha ocupado de adaptar el libro de Applegate, pero se diría que le ha faltado un poco de chispa, o que la dirección de Thea Sharrock no ha estado del todo inspirada. Por supuesto destacan los animales fotorrealistas creados con ordenador, en los que Disney se ha convertido en especialista, con El libro de la selva o El rey león, y con otra historia de circo, Dumbo de Tim Burton. Y se trata de un aceptable entretenimiento, que invita a pensar en los demás, y en desarrollar las propias capacidades, aquí nada menos las artísticas en pintura. En la versión original hay un puñado de voces de actores muy conocidos, incluida la de Angelina Jolie, productora también del film. Pero dando la cara está Bryan Cranston, que como domador compone un papel muy distinto al que le ha dado la fama, el de Walter (que no Walt, ¿eh?) White en Breaking Bad.
5/10
(2017) | 108 min.

Lucy y Martha Arrow son dos hermanas que asisten a las ejecuciones estatales del Medio Oeste de forma habitual para manifestarse a favor de la abolición de las penas de muerte. El motivo reside en que su propio padre fue condenado por asesinato y ahora aguarda su momento en el corredor de la muerte. En uno de esos eventos, Lucy conoce a Mercy, la hija de un oficial de policía, y se enamoran pero son completamente opuestas. Mercy está en la ejecución para celebrar ese tipo de justicia tras haber perdido a su pareja a manos de un hombre que estaba a punto de recibir la inyección letal. ¿Podrán superar sus diferencias o acabarán consumiendo su relación?

(2020) | 0 min.

Las complicaciones, bastante habituales en los tiempos que corren, de una madre soltera que vive en Londres. Adora a su hija, Olive, pero duda sobre si tener otro hijo con su mayor enemigo: el padre de Olive. ¿Será posible que acierte a la segunda?

(2020) | 102 min.

Blanca tiene 12 años y es muy lanzada. Pero, cuando su madre le prohíbe apuntarse a una competición de BMX, la niña decide buscar un actor para que finja ser su padre.

Domingo 13 de Septiembre de 2020

(2020) | 360 min.
Dos de las grandes actrices de la escena española actual, Bárbara Lennie e Irene Escolar, han impulsado una actualización de “Estudio 1”, legendario programa de Televisión Española que adaptaba notables obras teatrales, a la era de las plataformas digitales. Las propias Lennie y Escolar ejercen como productoras junto a José Luis Escolar, padre de la segunda, y veterano en estas lides. HBO ha apostado por una primera temporada de seis entregas, que versionan otros tantos éxitos de las tablas, que tienen en común su carácter vanguardista. Se trata de “Hermanas”, donde realizan dos grandes trabajos las propias Lennie y Escolar, “Vania”, versión libre de “Tío Vania” de Chejov, a cargo de Álex Rigola, con una buena interpretación de Ariadna Gil; “Juicio a una zorra”, monólogo donde Carmen Machi muestra su nivel aportando el punto de vista de Helena de Troya; la historia de realismo mágico sobre el dueño de una zapatería “Todo el tiempo del mundo”, que dirige Carlos Marqués-Marcet, “Los mariachis”, montaje de Pablo Remón sobre el proceso contra un político corrupto en un pequeño pueblo, y la aclamadísima y loca “Mammon”, de Nao Albet y Marcél Borràs, donde dos tipos viajan primero a Siria y luego a Las Vegas de cara a lograr financiación para un espectáculo. Como cabe esperar de una producción de semejantes características, tiene un nivel irregular, algunos segmentos han sobrevivido a la reconversión en mejores condiciones. “Hermanas” y “Vania” quizás hayan salido mejor paradas del experimento, aunque las otras siguen manteniendo su interés. Está muy cuidada la realización, de forma que no se percibe cada entrega como teatro filmado, sino que se aprovechan muy bien los recursos audiovisuales. El conjunto permite hacerse una idea de lo que están gestando en la actualidad los más interesantes creadores y actores de la escena en España.
6/10

Martes 15 de Septiembre de 2020

(2019) | 110 min.
Un delicioso y divertido homenaje al mundo del teatro a propósito de la génesis a finales del siglo XIX de “Cyrano de Bergerac”, la obra más exitosa de la historia del teatro francés. Sorprende gratamente el talento del guionista y director parisino Alexis Michalik, que deja de lado su labor de actor, faceta en la que le habíamos visto en La banda Picasso o Atraco en familia, para debutar a lo grande tras las cámaras con una inteligente invención que denota un gran pasión por el teatro y por el mundo de la interpretación. Incluso hay una estupenda referencia al nacimiento del cinematógrafo, al que se alude como un instrumento que revolucionará el mundo del espectáculo. Estamos en 1897. Edmond Rostand, joven poeta, casado y con hijos pequeños, no acaba de hacerse un nombre en la escena francesa. Sus obras en verso son premiosas y no gustan demasiado a un público que busca sobre todo entretenimiento, pero lo peor es que Edmond está seco, sin ideas, y los apuros económicos llaman a su puerta. Sin embargo, gracias a la intervención de la gran Sarah Bernhardt el joven escritor será recibido por el prestigioso actor Constant Coquelin y ambos acordarán realizar una obra en verso, bajo tres condiciones: será una comedia, tendrá tres actos y la actriz principal ha de ser Maria Legault. Por su tono cómico y ligero, Cartas a Roxane quizá entronque más con filmes teatrales como ¡Qué ruina de función!, a pesar de que la atmósfera histórica y el estilo de la obra remita a libretos más clásicos, como los de Shakespeare in Love o Noche de reyes. Además de incluir en su homenaje a personajes históricos de la escena gala, Michalik centra su historia en la simbiosis entre la ficción y la realidad, algo no demasiado novedoso a priori, pero que él logra hacer muy convincente y es una base sólida para generar situaciones de enredo. Desde luego el proceso creativo tiene momentos de gran lucidez, como los provocados por el personaje del tabernero, realmente magnífico, una especie de filósofo, inteligente y alentador, que ejerce casi de ángel de la guarda de Rostand. Y, por supuesto, como la inspiradora y cómica escena de la terraza, que llegará a ser una de las más famosas de la obra de ficción. Como en ese caso, poco a poco situaciones reales irán dando forma a la obra inmortal. Destaca en la película el dinamismo de la trama. Aunque la película tenga una duración cercana a las dos horas, Michalik nunca aburre, evita demorarse en los ensayos del texto y prefiere situar la acción en la tramoya, entre las bambalinas de lo que le está ocurriendo al protagonista y a sus camaradas, éstos adecuadamente caracterizados. Se juega un poco al vodevil, a veces frívolo (con esa visita al burdel), pero procurando no desviarse demasiado del equilibrio del buen gusto. Memorable es el diálogo entre Rostand y Chejov en el vestíbulo de la casa de citas. El reparto es bastante coral, pero sin duda alguna destaca la composición de Thomas Solivérès, que encarna a la perfección a un protagonista sencillo y bueno, agobiado por lo que se le viene encima y que va recibiendo con estupor creciente las ideas que pueblan su imaginación. Le acompañan con gran oficio Olivier Gourmet y la joven Lucie Boujenah.
7/10
(2018) | 116 min.
Con sus padres y sus dos hermanas, Nicolás acude a visitar a su abuela, interna en una residencia, aquejada de Alzheimer. En un momento dado, la anciana se las ingenia para quedarse a solas con el niño, con el fin de entregarle antes de perder por completo la cabeza un paquete que sólo puede abrir cuando tenga quince años. El chico no puede resistirse a la tentación, por lo que descubre que contiene una extraña moneda y un enigmático mensaje, grabado en una antigua cinta de vídeo VHS por el abuelo, fallecido años atrás. Tercer largometraje como director y guionista de Paco Arango, que tras dos gratas comedias dramáticas, Maktub y Lo que de verdad importa, retoma el tono infantil, el humor surrealista, los elementos fantásticos y la abundancia de efectos especiales de ¡Ala…Dina!, la serie televisiva con la que inició su singladura audiovisual, tras una larga carrera como cantante. Parece un producto concebido sobre todo para el público infantil, con un tono amable y un guión sin muchas pretensiones, al quizás se pueda reprochar que con una reescritura podría haber interesado más al público adulto. Esto no quiere decir que quien mantenga su niño interior no disfrute con una sonrisa, también porque parte de la recaudación va destinada a la labor solidaria para ayudar a los jóvenes enfermos de cáncer, como ocurría con los anteriores trabajos de su autor. Gracias a este encomiable objetivo, se ha conseguido atraer para los papeles secundarios al tenor Plácido Domingo (el abuelo) y a conocidos actores como Macarena Gómez o Santiago Segura. De cara a lograr tirón internacional, el reparto principal combina a estrellas de diversas nacionalidades, como la británica Geraldine Chaplin, la mexicana Mariana Treviño, y el español Edu Soto, que triunfó como El Neng de Castefa, en un popular show televisivo. Todos ellos ofrecen actuaciones acorde con el disparatado argumento, así como los niños, que tienen más presencia que los adultos, sobre todo el debutante Rodrigo Simón Prida o María Blanco (finalista en Masterchef Junior). Encierra un mensaje para los más jóvenes que advierte del valor de los familiares pese a que puedan tener sus rarezas, como todo hijo de vecino.
5/10
(2019) | 117 min.

Más de una década después de la Guerra de Secesión, el detective Mathias Breecher es contratado para localizar a los peores criminales de guerra confederados. Mientras deambula por el Viejo Oeste en busca de justicia, su determinación se pone a prueba cuando conoce a una mujer pionera que es mucho más de lo que aparenta.

(2019) | 0 min.

Vernon Subutex fue propietario de Revolver, la tienda de discos más emblemática y popular de París, punto neurálgico de la escena underground de la ciudad. Ahora vive en la miseria, acaba de ser desahuciado y deambula de sofá en sofá con la ayuda de sus amigos para no quedarse en la calle. La muerte por sobredosis de uno de ellos, el cantante Alex Bleach, convertirá a Vernon en el hombre más buscado de París.

(2018) | 75 min.

Einz, una niña de dos años de Bangkok, se convirtió en la persona más joven del mundo en someterse a suspensión criónica. Después de morir a causa de un cáncer cerebral, su familia decidió guardar sus restos en Estados Unidos: su cabeza y su cerebro descansan en un tanque criónico de Arizona.

Miércoles 16 de Septiembre de 2020

(2020) | 138 min.
Retorcida mirada a la América profunda de los años 50, en el bosque perdido de Knockemstiff, en Ohio, y en Virginia Occidental. Una zona rural, atávica, de personas rudas y taradas, con una fe rayana en la superstición, y en los que el diablo, si es que existe, actúa a todas horas, llevándoles a cometer todo tipo de maldades. Estamos ante la adaptación de una novela de Donald Ray Pollock, rara y malsana, atravesada por una falta absoluta de confianza en la naturaleza humana, las buenas personas sucumben sin remedio, y las malas siembran destrucción, y hasta a veces son lobos vestidos con piel de cordero. Nadie está a salvo de la locura, parece, y la cordura se diría que es una quimera. El fatalista film suma desgracia tras desgracia de personajes interconectados a través de Arvin, primero niño, luego joven adulto. Su padre Willard combatió en la Segunda Guerra Mundial, en el Pacífico, donde fue testigo de las torturas infligidas por los japoneses, como una salvaje crucifixión. A él le consuela rezar al Crucificado, o sea, a Jesús, pero su fe se verá puesta a prueba, y Alvin niño quedará marcado por los hechos violentos que se suceden a su alrededor. Hay predicadores visionarios que cometen salvajes sacrificios, confiando en un milagro; o aquellos que se aprovechan de la confianza que despiertan para satisfacer sus lujuriosas inclinaciones. La injusticia despierta la sed de venganza. Y en fin, hay asesinos en serie, gente zumbada a la que le encanta provocar a jóvenes, una pareja que compone fotos pornográficas con sus víctimas. Dirige la película el neoyorquino Antonio Campos, al que se ve que le interesa la mente criminal y el mal que comete, pues casi su entera obra audiovisual gira en torno a esta cuestión, por ejemplo en la serie televisiva The Sinner. Quizá técnicamente su propuesta sea irreprochable, el cineasta sabe narrar y entregar imágenes poderosas, pero al precio de provocar una completa repulsa por su nihilismo de fondo, y es que aludir al diablo parece en su caso un elemento meramente simbólico, a alguien habrá que atribuir acciones tan horribles como las que se describen, se nos viene a decir, para nuestro... ¿consuelo? Los personajes vienen a dividirse en dos categorías principales: los locos de atar, capaces de cometer acciones deleznables, incluso amparados en una supuesta fe cristiana, y la gente de a pie, víctimas, y a los que esa fe no ayuda nada, sino que deviene en pura superstición, capaz de pasarles a la casilla de la otra categoría de los dementes. Esta película no tendría seguramente mucha repercusión, si no fuera porque en su cuidado reparto cuenta con actores jóvenes que se encuentran en el mejor momento de su carrera, como Tom Holland y Robert Pattinson. Al verla me vino a la cabeza la película Satanás, tan desagradable como la que nos ocupa, pero que al ser un film colombiano no se movió más allá de los circuitos del cine de autor. La que nos ocupa no está destinada a atraer multitudes de espectadores en la plataforma de streaming de Netflix donde se ha estrenado, pero los fans de los mencionados actores picarán sin duda, para verles como víctima o villano.
5/10
(2020) | 95 min.
Ángel trabaja en el servicio de urgencias de un hospital como auxiliar de una ambulancia. Tiene como compañero a Ricardo, un argentino, y vive con su atractiva novia francesa Vane, una estudiante. Querrían tener hijos, pero él parece tener espermatozoides perezosos, lo que dificulta el embarazo. Por otra parte Ángel es un tipo mezquino y celoso, que además suele rapiñar en las pertenencias de los pacientes que deben atender, es frecuente que robe algún objeto de los accidentes de automóvil, o que aproveche la muerte de una anciana solitaria en su casa, para llevarse algo que estime de valor y empeñarlos. En una de las guardias, van a sufrir un accidente, a resultas del cual Ángel queda paralítico, debe ir en silla de ruedas y hacer rehabilitación. Su carácter se agria, y aunque Vane se esfuerza en cuidarle, se convierte en víctima de sus celos y mal humor, que llevará a extremos insospechados. Carles Torras entrega un thriller bastante previsible y con personajes monolíticos de escaso interés. Tras el prometedor comienzo del servicio en un accidente de carretera, la narración discurre por caminos muy trillados, y con una incapacidad preocupante a la hora de crear suspense. No sé si el algoritmo de Netflix ha indicado que "Thriller + Mario Casas = Lo petamos", pero en el aspecto artístico y de cine de género, el resultado es insatisfactorio a todas luces. Mario Casas se esfuerza simulando ser tetrapléjico, pero su Ángel es tan antipático que resulta difícil que el espectador pueda sentir algún interés por sus problemas, y por sus reacciones de niño mal criado, espiando a su novia, o molestando al perro de su vecino. Y el el personaje más trabajado, por así decir, porque novia, compi de trabajo y vecino carecen de cualquier matiz, por no decir nada de dos policías de opereta que asoman en un momento dado.
3/10

Jueves 17 de Septiembre de 2020

(2020) | 0 min.

Alex Rider es un adolescente huérfano que vive en Londres con su tío Ian. Alex va cada día al instituto, pasa el tiempo con su mejor amigo, Tom, y acude a fiestas donde intenta encajar, divertirse y no hacer el ridículo ligando con la chica que le gusta. Un adolescente como otro cualquiera si no fuera porque es bastante más listo de lo normal, cuestiona todo y tiene una sorprendente facilidad para escalar muros, perseguir coches con la bici o colarse en el colegio para recuperar el móvil de su amigo. Pero hay algo que a Alex no le encaja del todo. Una serie de incidentes le lleva a sospechar que su tío no es quien dice ser y Alex se encuentra de forma inesperada con una realidad completamente diferente a la que había conocido: toda su vida se ha estado preparando, sin saberlo, para convertirse en un espía.

Viernes 18 de Septiembre de 2020

(2015) | 118 min.
¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo entero si...? Rick es una estrella de Hollywood, marchó a la ciudad de los sueños, la la land, y ha triunfado. Pero en caso de que le preguntemos si es feliz, no contestará afirmativamente. Rick ha llegado a la cima, pero ha olvidado a lo que fue, y que al final se trataba de encontrar la perla preciosa por la que vale la pena vender cuanto se tiene para comprarla. La casa obtenida puede ser lujosa, luminosa, confortable, pero adecuada para que venga el demonio expulsado de ella con una nutrida cuadrilla, a convertir el lugar en un completo desastre. Terrence Malick, director y guionista, nos ofrece una de sus habituales y crípticas parábolas, que bebe sin duda de la tradición evangélica, en la descripción que he hecho de la trama me he permitido parafrasearla, y aún se podían citar otros pasajes como el del hijo pródigo que sale de la casa del padre, y buscando la felicidad, vive disolutamente, algo que también se muestra de modo gráfico, esa sensualidad que ciega e impide ver. Los modos narrativos son, una vez más, fascinantes, aunque quizá reiterativos, por tanto no aptos para todos los paladares. Domina la voz en off, de Rick, y de las mujeres a las que ha amado, su esposa y otras que se le han atravesado por el camino de la vida. De modo que se hace presente más bien el interior de las personas y lo que rumian, un poco al modo de El cielo sobre Berlín, de Wim Wenders, hasta el punto de que las frases realmente pronunciadas apenas se escuchan, son un ruido de fondo, que escuchamos sin demasiada nitidez. Y visualmente la cámara flota en la ciudad de Los Ángeles –ubicación muy adecuada, claro está, para citar a Wenders–, con objetivos cortos y casi, o sin casi, ojo de pez, estupenda fotografía del mexicano Emmanuel Lubezki, y escuchamos sonidos muy nítidos, y una banda sonora poderosa, la original, y los temas que se arrancan una y otra vez sin terminar de seguirse. El peso actoral recae sobre el sufriente y deambulante Christian Bale, el hijo que a ratos se reencuentra con su padre y su hermano, Brian Dennehy y Wes Bentley. Entre las mujeres de la vida de Rick tenemos, entre otras a Cate Blanchett y Natalie Portman, y distinguimos en papeles menores a Antonio Banderas y Armin Mueller-Stahl.
6/10
(2020) | 196 min.
Simpática serie de animación, surgida del universo Michael Crichton y Parque Jurásico. Tiene un arranque que rompe el saque, porque tenemos una persecución de dinosaurios, con una especie de cazador acosado, y el espectador piensa inevitablemente algo del estilo “vaya tontería, esto parece un videjuego”. Lo que ocurre es que, sí, estamos ante un videojuego, al que juega el pequeño Darius, un apasionado de los dinosuarios. Y es que si alcanza el último nivel, ganará un puesto en el Campamento Cretácico que han organizado los responsables de Jurassic World, que antes de estar completamente en marcha, admitirá a media docena de chavales. En efecto lo consigue, y Darius acude al Campamento Cretácico junto a otros niños: Brooklin, influencer que está todo el día subiendo fotos a sus redes sociales, Sammy, una niña hispana, Ben, un chico delicado y sensible, el atlético Yaz y Kenji, hijo de padres millonetis. Dos monitores, Roxie y Dave, se encargan de los chavales, que enseguida se meten en líos en su afán de conocer a los dinosaurios. La serie desarrollada por Zack Stentz resulta entretenida y con muchísima acción, y tiene una animación aceptable. Se nota que está pensada para los más jóvenes de la casa, lo que no impide que contenga algunos guiños a los filmes de Steven Spielberg. Por supuesto, suenan las notas de la banda sonora original de John Williams en bastantes momentos, y por ejemplo, aparece la mascota de míster ADN que tenía presencia en el primer título de la saga. El planteamiento es combinar la intriga con los nuevos dinosaurios que empiezan a poblar el parque, con los pequeños dramas de los chavales protagonistas y el modo en que se van forjando lazos de amistad.
6/10
(2020) | 420 min.
Se supone que en Hollywood se convence antes a los ejecutivos a la hora de apoyar un proyecto con una sinopsis de ésas que se pueden resumir en una frase sencilla, tipo: “¿Dejaría que se acostara su esposa con alguien por un millón de dólares?”, de Una proposición indecente. Cabe pensar por tanto que ha resultado sencillo al guionista de poca trayectoria Evan Romansky liar al influyente y prestigioso creador televisivo Ryan Murphy, y éste a su vez a Netflix, para que dieran luz verde a Ratched: “La historia de cómo se volvió malvada la terrorífica enfermera de Alguien voló sobre el nido del Cuco”. Como es bien sabido, en la novela de Ken Kesey, que dio lugar al film dirigido por Milos Forman en 1975, el criminal Randle McMurphy se hace pasar por loco para que en lugar de que le encierren en prisión, le destinen a un hospital psiquiátrico. Pero una vez allí, se las hará pasar canutas la estricta enfermera citada. Por este personaje, Louise Fletcher logró el Oscar a la mejor actriz, uno de los cinco obtenidos por el film. La trama tiene lugar en 1947, poco después de concluida la Segunda Guerra Mundial, cuando el joven Edmund Tolleson asesina a cuatro sacerdotes, porque considera a uno de ellos su progenitor, y máximo responsable de la muerte de su madre. Le envían al psiquiátrico de Lucía, pequeño pueblo californiano, donde también llega Mildred Ratched, enfermera en busca de un puesto de trabajo. Aunque le causa una buena impresión al director del centro, el Dr. Richard Hanover, éste no tiene presupuesto para ampliar su personal, así que le promete que la reclutará cuando sea posible. Ni corta ni perezosa, Ratched encuentra la forma de presionar a una de sus subordinadas para que deje el centro, de forma que queda una vacante… De impecable realización, resulta bastante convincente la ambientación en unos años 40 idealizados. La ficción dosifica muy bien la intriga, el espectador desconoce las motivaciones de la protagonista, por lo que querrá seguir viendo más capítulos. El tono recuerda al del cine de Alfred Hitchcock, en concreto trae a la memoria muchas veces a Marnie la ladrona, al tener una protagonista que ha sufrido algún trauma, y se parte la pantalla al estilo de las películas de Brian de Palma, imitador del Mago del Suspense. Pero sobre todo recuerda a la serie del propio Murphy American Horror Story, de hecho los espectadores de aquélla reconocerán algunos giros similares, se diría que Ratched podría haber dado lugar a una temporada más de esta ficción, de no ser porque se ha previsto que la historia dé lugar a varias tandas de capítulos. También cuenta con un impecable trabajo de Sarah Paulson, que ha trabajado con Murphy en la citada American Horror Story; sale airosa de hacer olvidar por un momento la increíble labor de Fletcher. Le acompañan estupendas secundarias, como Judy Davis (la enfermera jefe que de inmediato sospecha de la recién llegada), Cynthia Nixon (avispada asesora de prensa homosexual del gobernador), Amanda Plummer (rigurosa propietaria de un motel), y hasta la poco habitual en series Sharon Stone, como excéntrica heredera. Se agradece el trabajo de todas ellas, pues en cierta medida logran ocultar que les han tocado personajes estereotipados, o demasiado buenos o malvados hasta la médula. No es el único defecto, pues los episodios se alargan innecesariamente con subtramas innecesarias, y algo efectistas y morbosas. Como es habitual, Ryan Murphy habla sobre la represión de la homosexualidad, y cómo la sociedad provocaría grandes males al haberla rechazado en décadas pasadas. En este caso, el lesbianismo no aceptado de la protagonista se convierte en el detonante de que acabe transformándose en un monstruo sin sentimientos.
5/10
(2020) | 97 min.

Cuatro jóvenes, cada uno con sus respectivos problemas amorosos, se apuntan a un curso «antimanipulación» para evitar seguir esclavizados por el amor. Pero los cuatro pronto se dan cuenta de que los métodos de las clases son bastante raros —cuando no directamente extremos—, y de que empiezan a poner en peligro sus amistades y las relaciones con sus parejas. ¿Lograrán sobrevivir al curso?

Martes 22 de Septiembre de 2020

(2020) | 360 min.
Una de esas series nórdicas de impecable factura, pero tan gélidas como el país, Noruega, donde se ubican. Sigue a Ida Waage, brillante directora financiera de un bufete de abogados, que tras cinco años rindiendo sus servicios, está convencida de que ahí sólo le aguarda una carrera ascendente. Pero revisando las cuentas, se topa con una elevada factura que no tiene ninguna justificación, y que es solo la punta del iceberg de muchos pufos contables que sirven para blanquear dinero de uno de sus principales y más lucrativos clientes, el empresario Peer Eggen. De un modo algo ingenuo, explica lo descubierto, pensando que ha sido algo que puede ser constitutivo de delito, pero que será un despiste de alguno de sus superiores. Pero como se empeña en tirar del hilo, se va a producir un efecto "boomerang", y los jefes empiezan a presionarla, con acusaciones tan insólitas como de racista, acosadora e incluso demente. Ida comienza a pasarlo muy, pero que muy mal, algo que también acusan su marido, y su hijastro, que también trabaja en el bufete. Por otro lado tenemos a otros personajes como Eirik Bråthen, el jefe de una unidad de delitos financiero, que ahoga en alcohol su frustración por la poca cobertura legal que tienen sus pesquisas de fraudes, la ministra Anette Noreide, que querría cambiar las opacas leyes financieras, la intrépida periodista económica Aida Salim o la brillante y atractiva Birgitte Bugge, esta acosada sexualmente de verdad por un superior, y que se ve relegada por no acceder a sus insinuaciones. La serie tiene detrás a las guionistas Anna Bache-Wiig y Siv Rajendram Eliassen, que llamaron la atención con su libreto del film Utoya. 22 de julio, también con protagonista femenina, aunque de un corte diferente, ya que describía el tristemente célebre ataque de un terrorista de ultraderecha en la isla noruega de Utoya. Aquí se combinan los elementos económicos y empresariales con la denuncia de las tramas de corrupción en los llamados delitos de guante blanco, donde quizá no haya sangre, pero ciertamente se abusa de las personas hasta extremos increíbles; también se quiere poner en solfa cierto machismo rampante en el mundo de los negocios. La trama y los personajes están bien desarrollados, y se sigue con interés, aun que le falte un poco de chispa. Los actores están muy bien, aunque el peso de la narración le corresponde a Ingrid Bolsø Berdal, actriz en alza y a la que se ha visto en la serie Westworld, donde también otra popular actriz nórdica, Sidse Babett Knudsen, se asomó al panorama internacional.

Miércoles 23 de Septiembre de 2020

(2020) | 123 min.
Adaptación de la novela de Nancy Springer, que imagina que el célebre detective Sherlock Holmes y el estirado Mycroft tienen una hermana pequeña con la que apenas han convivido y que se ha criado con su madre viuda, llamada Enola, nombre que leído al revés es “Alone”, o sea, “Sola”. Y en efecto Enola ha crecido y se ha educado sola en compañía de su madre Eudoria, una mujer adelantada a su época victoriana, revolucionaria y defensora de los derechos femeninos, que le ha dado clases de todas las materias imaginables, además de hacerle leer todos los libros de su amplia biblioteca, y de llevar a cabo personalmente experimentos científicos. Pero un día, cuando Enola cumple 16 años, Eudoria abandona a Enola. Vienen entonces Sherlock y Mycroft a hacerse cargo de ella, pensando que se ha criado de modo algo salvaje, y que necesita ir a una escuela de señoritas. Enola, no muy de acuerdo, se fuga, y se involucra en el caso de Tewksbury, el joven hijo de un lord muerto en extrañas circunstancias. Harry Bradbeer, bregado en series televisivas, y con títulos en su haber tan frescos y apreciados como Fleabag y Dickensian, sabe imprimir a la narración un ritmo agilísimo. Funciona bien que Enola sea la narradora, y que rompa en algunas ocasiones la cuarta pared, dialogando con el espectador. Y también algunos elementos visuales, de periódicos y recortables, que aumentan el ritmo de las imágenes iniciales. Por su parte el guión de Jack Thorne –muy activo en la actualidad, pues ha estado en la adaptación de otros títulos juveniles como Wonder, La materia oscura, Los Aeronautas y El jardín secreto– es inteligente a la hora de combinar las aventuras de Enola con las ideas de abogar por los derechos de la mujer, con la vertebral de que todos y cada uno deberíamos tener la posibilidad de trazar nuestra propia trayectoria vital, sin imposiciones externas. En las trepidantes aventuras de Enola, el film no puede dejar de ser deudor de El secreto de la pirámide, y es que a la postre la hermana pequeña del detective podría verse como su versión juvenil, cierto que con rasgos propios, ella no cae en su racionalismo proverbial, y en el fondo es más avanzada que él. Le da vida con mucha gracia y desparpajo Millie Bobby Brown, bien conocida por Stranger Things, y que con 16 años demuestra ser toda una estrella, capaz de sostener la película, ella está en casi todas las escenas, además de que es productora del film a través de su propia compañía, PCMA Productions. La película se ve muy bien, y es que sabe evitar el discurso feminista cargante en el que podía haber caído, jugando al contraste entre la frescura de Enola, abierta al mundo que está empezando a descubrir, y su madre, estupenda secundaria Helena Bonham Carter, con ideas todo lo cargadas de razón que se quiera, pero que no deja de abandonar a su hija en un momento dado. Y en los personajes masculinos hay variedad, aquí el contraste de nuevo sería entre el juvenil Tewksbury, Louis Partridge, torpe, con sentido de la justicia y amante de las flores, y Sherlock, Henry Cavill, abierto a las nuevas ideas, pero que no deja de pertenecer al viejo mundo. A la hora de optar por los trazos caricaturescos, más o menos conscientes, se recurre a Sam Claflin como Mycroft, empeñado en hacer de su hermana una chica casadera, y a Fiona Shaw, la directora del colegio de señoritas. Todo el reparto es una verdadera gozada, todos los actores encajan en sus personajes, también Burn Gorman como un asesino implacable que apenas necesita hablar para infundir terror. La ambientación es buena, también de un Londres con encantadores forillos, y la partitura musical de Daniel Pemberton acompaña perfectamente a la narración. Harry Bradbeer: Las razones del responsable de “Fleabag” para acometer “Enola Holmes” "Me encantó el guión". asegura el director de Enola Holmes. "Me llamó la atención su frescura y su energía, su humor. Y la forma en que presenta a una jovencita que lucha no solo por su propia libertad sino por los derechos humanos. También estaba emocionado con la idea de romper la cuarta pared. Había usado la misma técnica en Fleabag, pero había una razón particular para hacerlo aquí, y la pista está en el nombre de la protagonista, Enola, “Alone” escrito al revés, o sea, “Sola”. Su soledad significaba que los espectadores éramos sus únicos amigos, Enola necesitaba comunicarse con nosotros. Necesitaba hacer esa conexión, por su propia seguridad emocional. En el transcurso de la película, encuentra amigos y encuentra el amor, y descubre que puede valerse por sí misma. Y a medida que siguen este rito de iniciación, la audiencia llega a sentir ese vínculo adicional. Cuando leí el guión de Enola Holmes, tres palabras me vinieron a la cabeza, y terminaron en un post-it en la pared de nuestra oficina de producción: Excentricidad, Energía y Emoción. Todo fue muy particular, muy inglés y muy vivo. Había algo emocionante en que la trama te tomara por la nuca y fueras arrastrado a finales del siglo XIX por esta joven con una convicción que saltó de la primera página.
6/10

Viernes 25 de Septiembre de 2020

(2017) | 145 min.
La búsqueda del amor. En el mundo de la música. Con ilusiones y decepciones. A tope. Deseando exprimir la vida, y sacarle cada gota del jugo del placer. Un placer que cuando es egoísta ciega. Y deja amargura. Puede entonces surgir el arrepentimiento. La necesidad de perdón. Y se saborean otras formas de amor, como la compasión, que purifica y da paz. De todo esto habla Terrence Malick en Song to Song, una película decididamente impresionista y críptica, hecha como a trompicones que son pinceladas de los estados anímicos de los distintos personajes, principalmente cuatro. Un conato de posible sinopsis del film podría ser el siguiente. Faye es una joven guitarrista, que encuentra el apoyo de Cook, un promotor musical. Éste también apoya a BV, un cantante prometedor. Faye y BV acaban siendo pareja, pero Cook también pretende a Faye, y acaban teniendo una relación a sus espaldas. Por otro parte Cook queda fascinado por Honda, una camarera de un motel de carretera, hasta el punto de enamorarse y cubrirla de una vida de lujo de la que también se beneficia su madre. Pero Cook, por su posición, tiene acceso a muchas y hermosas mujeres, y cae en excesos sexuales de todo tipo. Y si dejamos aquí el conato, enseguida uno tiene la sensación de haber hecho una descripción tosca, que no hace justicia a lo que Malick pretende. ¿Y qué pretende Malick? Pues es la pregunta del millón. Quiere sin duda atrapar sensaciones, estados anímicos. Habla de la juventud que se pasa más deprisa de lo que parece, yendo de canción a canción, hasta tal vez llegar a una especie de madurez, tras tocar fondo, o tal vez quedándose en el fondo del pozo. También de las relaciones intergeneracionales, que se apuntan, padres e hijos, lo que se dijo y lo que no se dijo, el temor a decepcionar, el deseo de hacer las paces. El cineasta texano vuelve a recurrir a la voz en off para plasmar lo que ronda por el interior de los protagonistas, encarnados por Ryan Gosling, Rooney Mara, Michael Fassbender y Natalie Portman principalmente. Y de nuevo, como en Knight of Cups, hay objetivos cortos, imágenes algo deformadas, la cámara flotante de Emmanuel Lubezki puesta al servicio de una trama decididamente algo obtusa, aunque nunca se pierde una capacidad de fascinar e interesar. Y entre ambientes de lujo decadente, gasolineras y conciertos de rock y partidos de fútbol con muchedumbres, se mueve para hablarnos de ese deseo de felicidad del hombre, que siente necesidad de amar y de rezar, pero que al mismo tiempo se comporta de modo errático y contradictorio.
5/10
(2020) | 95 min.
Típica cinta de princesas Disney, un tipo de películas que ha creado escuela, la competencia no para de producir películas cortadas por el mismo empalagoso patrón. Aquí la novedad es introducir un cruce imposible y algo disparatado con los filmes de superhéroes. La idea es que Samantha, Sam para los amigos, es la segunda en la línea de sucesión al trono de la pequeña monarquía europea de Illyria, será Eleanor –ojo, no confundir con Leonor, la heredera española– la que en breve será coronada. Esto supone ser una segundona sin poder real, lo que le frustra un poco, y adolescente como es, resulta ser también un poco republicana –si la pillara Pablo Iglesias–, o al menos se queja de los privilegios de su familia, ella es partidaria de modernizar la cosa, dedicarse a la música y en fin, ser rebelde, con causa o sin ella. Tras una escapadita nocturna por la que termina en una comisaría con su amigo, hijo del real jardinero, se le obliga a ir a una escuela de verano, con otros rebeldes, tipo El club de los cinco. Ahí un instructor, segundón como ellos, les hace la gran revelación: los segundones tienen un magnífico gen real que les concede superpoderes, o sea, en realidad son superhéroes con una gran misión, preservar la paz de sus respectivos países combatiendo a los villanos de turno. Y van a recibir adiestramiento para saber cuál es su don y cómo manejarlo. Segundo largometraje de la televisiva Anna Mastro, que ha dirigido episodios de series como Jane The Virgin. Con un libreto de Alex Litvak, responsable del guión de una reciente versión de Los tres mosqueteros, y Andrew Green, acostumbrado a escribir episodios de Hannah Montana, tenemos una intrascendente trama para adolescentes, la versión principesca de una escuela de mutantes hugheana, eso sí con mucha multiculturalidad y diversidad, hay segundones de todas las razas, y hasta el tutor deja caer que tiene novio. El descubrimiento de los superpoderes de cada segundó, y los conflictos familiares de Sam, conforman el grueso de la trama, el supervillano, con escenografía carcelera inspirada en El silencio de los corderos, no reviste ningún interés. En cuanto a los actores, desconocidos guapitos de los que se estilan en la factoría Disney, que cumplen a la hora de hacer mohínes.
4/10

Domingo 27 de Septiembre de 2020

(2020) | 410 min.
“Patria” de Fernando Aramburu es quizá la novela española más exitosa de los últimos años, con permiso de otros renombrados autores... patrios. Porque no sólo se ha convertido en un best-seller, y en el libro que había que leer, sí o sí, sino que ha logrado concitar una práctica unanimidad en los elogios, que reconocen un equilibrio, a priori imposible, a la hora de recoger la realidad del terrorismo asesino de ETA y el modo en que ha fracturado a la sociedad, de un modo especial a la del País Vasco. Con estos precedentes, su conversión en miniserie televisiva de la mano de HBO, suponía un “más difícil todavía”. Porque ahora se trataba no solo de lograr lo mismo que la novela, y no traicionar por tanto su espíritu, sino también de estar a la altura, y resistir las siempre odiosas comparaciones. O sea, de no ser simplemente un producto de amplio presupuesto, pero hueco y sin alma. Afortunadamente Aitor Gabilondo, con experiencia serial con títulos como El príncipe y Vivir sin permiso, se ha aplicado en la fidelidad al original, jugando de este modo su mejor baza, nada de experimentos locos que reinventen o reinterpreten la novela de Aramburu. La trama transcurre en torno a dos tiempos y dos familias de un pueblecito del País Vasco. Txato y Joxian son buenos amigos, compañeros de partidas de cartas, y de salidas ciclistas por la carretera. El primero es un pequeño empresario, el otro obrero metalúrgico. También son buenas amigas sus esposas, Bitori y Miren, amas de casa y mujeres de iglesia. Txato y Bitori tienen dos hijos, Javier, que aspira a ser médico, y Nerea, que estudia derecho en Zaragoza. Mientras que Joxian y Miren son padres de tres hijos, Joxe Mari, que se mueve en ambientes abertzales muy radicalizados, Gorka, escritor con sensibilidad artística, y Arantxa, a la que un ictus le cambiará la vida. La relación de unos y otros queda trágicamente marcada por el asesinato de Txato a manos de ETA, una tragedia imposible de superar, porque deja profundas heridas de difícil cicatrización. Todos los afectados se disgregan, con el paso de los años, pero el anuncio de que la banda terrorista ha decidido renunciar a la violencia impele a Bitori a volver al pueblo del que se fue tras el crimen; lo que provoca reacciones de todo tipo, de sus hijos y en la otra familia. Félix Viscarret y Óscar Pedraza se han encargado de la dirección de los ocho episodios que componen esta coral miniserie, que alrededor de los personajes mencionados conforman un lienzo amplio de enorme calado, donde conviven los dramas individuales con el colectivo. Hay una clara objetivación al abordar la cuestión política, sobre todo porque, por encima de todo, está el valor supremo de la vida, que resulta indiscutible. Los responsables de Patria manejan bien los puntos clave de la narración, con los frecuentes saltos temporales y la descripción minuciosa de los personajes, que son, como en el papel, de carne y hueso, con matices, cada uno reacciona de una manera ante los hechos de que son protagonistas. Estos están muy bien interpretados por un grupo de actores no muy conocidos del gran público, lo que supone una ventaja a la hora de que el espectador se sumerja de lleno en el relato. Ane Gabarain, Elena Irureta, José Ramón Soroiz, Mikel Laskurain, Jon Olivares, Susana Abaitua, Loreto Mauleón, Iñigo Aranbarri y Eneko Sagardoy saben encarnar el amor y el dolor, el perdón y el odio, la frustración y el desengaño, el miedo, la cobardía y la claudicación, tantos sentimientos que les han envenenado y destrozado de distintos modos, pero que tal vez considerados y gestionados de modo oportuno, puedan reconducirse hasta lograr la paz del alma, la que más importa a la postre. Llaman la atención los valores de producción, está muy bien recreado el ambiente, las distintas épocas, los dejes de los personajes, lo que concede al conjunto una enorme credibilidad. Y hay pericia en la resolución de muchas escenas complicadas, empezando por el atentado detonante, nunca mejor dicho, aunque suene a triste juego de palabras, de todo, y al que se vuelve una y otra vez.
7/10

Martes 29 de Septiembre de 2020

(2018) | 360 min.
Moscú, año 1999. Tom Blixen es un joven sueco que trabaja en un banco de inversión. Con ojo para los negocios el inteligente Tom es hábil para cerrar tratos que derivan en grandes emolumentos para su empresa. Cuando su amiga Olga acude a él para que busque una solución económica para su familia parece claro que la solución es vender unas acciones en poder de su marido. Tom investigará las empresas implicadas y resulta que las acciones de una misteriosa empresa pueden valer muchos millones de dólares. Apañada serie de coproducción europea, aunque de mayoría sueca, que adapta una novela de Camilla Grebe y Paul Leander Engström. A priori el tema que propone no es el más atractivo del mundo: el de los acuerdos financieros entre empresas, compra y venta de acciones, con intermediario de por medio. Pero en el tablero en que se juegan esos tratos –la Rusia inmediatamente después de la era soviética– la cosa se convierte en un juego más peligroso de lo habitual. Hay piezas al parecer que no hay que mover, pues las consecuencias pueden ser millonarias y tocan a agentes ocultos, manos negras dispuestas a acabar con las vidas de quienes osen amenazar su posición. Absoluto protagonista será el espabilado Tom Blixen (quizá demasiado estólido el joven sueco Adam Pålsson), quien con una osadía un tanto temeraria será capaz de meterse una y otra vez en la boca del lobo. Llama la atención la flema del personaje, un tipo al que por otra parte se le echa en falta un poco de sangre, algo que vibre dentro de él y que sea algo más que ir de una empresa a otra, de un lugar a otro en busca de unos papeles. Por supuesto no todo será así, pero de todas formas, por contraste, quizá acaba brillando más el personaje del inteligente agente de policía Dmitri Skurov (magnífico Georg Nikoloff), mejor matizado y más interesante en cuanto a su inestable posición entre dos aguas: hacer éticamente bien su trabajo o entrar en un sistema corrupto hasta las cachas. También interesa Olga, bien interpretada por Karolina Gruszka (Marie Curie). En el aparto técnico destaca la eficiente dirección del sueco Mikael Hafstrom (El rito), que se hace cargo de cuatro de los ocho capítulos. De ritmo correcto, la narración resulta a veces algo monótona, aunque es cierto que nunca deja de interesar. Mención especial también para la sencilla pero efectiva banda sonora de Jacob Hellner.
6/10