Decine21

Cartelera

Cines MN4

Calle Alcalde José Puertes, 46910 Valencia (Valencia)

Películas en cartel

(2003) | 179 min.
Cuando una película forma parte de una trilogía, y hace la número tres, un desafío importante para el cineasta es iniciarla con buen pie. Ese tercer título tiene ya a sus espaldas un pasado, un puñado de buenas vibraciones que el espectador ha vivido, pero que quizá están adormecidas. Y se hace preciso despertarlas. Peter Jackson tiene el buen tino de empezar el film recordándonos el pasado de Gollum. Esa desdichada criatura, carcomida por el deseo de poseer el Anillo único, fue tiempo atrás un tipo normal, como cualquiera de nosotros, que se llamaba Smeagol, y que sabía disfrutar de una mañana de pesca en compañía de Deagol, un buen amigo. Explicándonos cómo casualmente, al caer al agua, halló su compañero de pesca ese bonito anillo, Jackson mata dos pájaros de un tiro: nos recuerda que el Anillo está repleto de maldad, que aunque concede a quien lo posee un poder inmenso, corrompe los corazones y empuja al asesinato; y al señalarnos que Gollum no siempre fue un ser repulsivo, el espectador cae en la cuenta del peligro al que está expuesto Frodo Bolsón, el hobbit portador del Anillo. Se nos anticipa que, a pesar de sus buenas intenciones, de llevar su pesada carga hasta el Monte del Destino para destruirlo allí donde fue forjado, el atractivo creciente que emana del Anillo le está transformando: Frodo empieza a parecerse peligrosamente a Smeagol-Gollum. El film no sólo sigue las evoluciones decisivas de Frodo, acompañado en su incursión a las tierras de Mordor por su fiel compañero Sam Samsagaz, y por el inesperado guía Gollum. Entretanto los que fueron compañeros de la Comunidad del Anillo trabajan a fondo para enfrentarse al todopoderoso ejército de Sauron, el Señor Oscuro. Saben que si Frodo fracasa, todo su esfuerzo será en vano. Pero ellos deben ganar tiempo, poner toda la carne el asador, porque todo lo que hagan es importante cara a la salvación de la Tierra Media. Hasta la más pequeña criatura tiene un papel que cumplir. Por un lado, Aragorn, el legítimo heredero de Isildur, tiene que pensar en asumir sus responsabilidades para reinar en Gondor. Con ayuda del elfo Legolas y el enano Gimli se enfrentará a mil peligros, incluido el de convocar a las tropas del rey de los muertos, que tendrá así ocasión de reparar el perjurio del pasado. El rey Theoden, librado de las malas artes de Saruman, empezará a reunir las tropas necesarias para acudir en ayuda de Minas Tirith. Merry está a su servicio, y Eowyn se destacará en el campo de batalla, siendo la mujer capaz de plantar cara a un Nazgûl. Mientras, Gandalf acude con Pippin a Gondor, para preparar la defensa de Minas Tirith. La tarea no es sencilla, pues Denethor, el Senescal, ha enloquecido de dolor desde que supo de la muerte de su muy querido hijo Boromir. Sometido al influjo de fuerzas oscuras, nunca ha sabido reconocer la valía de su otro hijo, Faramir. Tres horas y media de espectáculo épico ofrece Peter Jackson, durante las cuales se ha de esforzar por trenzar los diferentes hilos narrativos, y lograr que, ante un espléndido y fuerte tejido, el público no se pierda. ¡Y a fe nuestra, que lo consigue! Jackson, gracias a su guión, coescrito con su mujer Fran Walsh, y con Philippa Boyens, nos lleva de un lado para otro con elegancia y precisión, entrando y saliendo de las distintas tramas justo cuando la historia lo requiere. Dice Jackson: “Los personajes principales no se encuentran ni interaccionan uno con otro, lo que es bastante extraño. Así que siempre buscábamos formas de crear conexiones que transmitieran la sensación de que los hechos están ocurriendo simultáneamente, para dar la ilusión de que, aunque no compartan el mismo espacio, existe una coherencia en el devenir de los acontecimientos.” Las escenas de batalla son, una vez más, impresionantes. La batalla de los Campos de Pelennor, con populosos ejércitos, poderosas catapultas, o los sorprendentes olifantes, rodada en los increíbles parajes de Nueva Zelanda, tiene toda la capacidad del mundo para dejar boquiabierto al espectador más reticente. Sin embargo, Jackson usó un truco elemental para no convertir aquello en una serie de escenas de acción llamativas pero rutinarias: “Ninguna escena dura más de cinco minutos. Si no, se convierte en impersonal. Aunque los efectos sean todo lo espectaculares que tú quieras, después de unos minutos de observarlos, deja de importarte. Y tienes que empezar a fijarte en los personajes.” Tan es así, que los guionistas personalizaron incluso a uno de los orcos, con más peso que el resto: Gothmog, que apenas tiene presencia en el libro, nos presta sus ojos para ver la batalla desde el campo enemigo. La espectacularidad del film no impide que Jackson preste una esmerada atención a los numerosos personajes. Aunque precisamente el hecho de contar con tantos, todos con peso, y evitando dar protagonismo absoluto a uno u otro, ha jugado en contra de premios y nominaciones para las actores. De los tres filmes, sólo ha habido una nominación al Oscar para el reparto: la de Ian McKellen, por su composición de Gandalf en el primer film. Pero realmente todos están estupendos, ninguno desentona: Elijah Wood como Frodo, y Sean Astin como el fiel compañero Samsagaz, que lo aguanta todo, están maravillosos. Igual que los otros dos hobbits, Billy Boyd como Pippin (también visto en Master & Commander), y Dominic Monaghan como Merry, y un envejecido Bilbo, que es Iam Holm. El que ha dado un mayor empujón a su carrera ha sido Orlando Bloom, Legolas, que ha rodado luego Piratas del Caribe y Troya; y tampoco ha salido mal parado Viggo Mortensen, que da vida a Aragorn. Luego están John Rhys-Davies (Gimli), Bernard Hill (Theoden), John Noble (Denethor), Sean Bean (Boromir), David Wenham (Faramir), Hugo Weaving (Elrond), y perdón por los que nos dejamos en el tintero. Y entre las chicas, hay tres importantes: Liv Tyler que es Arwen, la amada de Aragorn; Cate Blanchett, la dama Galadriel; y Miranda Otto, que encarna a la guerrera Eowyn. Rematar la historia, oh, qué difícil es. Pero Jackson y cía lo consiguen. El clímax en el Monte del Destino es impresionante, se logra visualizar lo que escribió Tolkien. Y le dan un toque de sorpresa y suspense, cuando las dudas y el atractivo del mal vuelven a surgir con toda su fuerza. Después, hay varios ‘falsos’ finales (el bromista de Billy Cristal, presentador de los Oscar, decía exagerando que había recibido 11 nominaciones, tantos como finales presentaba la peli), necesarios: en la batalla, en la Comarca, en los Puertos Grises. Porque de verdad hemos llegado, como decía Frodo, al “final de todas las cosas”.
9/10

Hoy Viernes 14

  • 17:40
  • 17:40

Mañana Sábado 15

  • 17:40
  • 17:40

Domingo 16

  • 17:40
  • 17:40
(2020) | 102 min.
Miércoles, 11. El Carnicero de Blissfield, peligroso asesino en serie, aniquila a cuatro adolescentes, para hacerse con una antigua daga con poderes, La Dola, que pertenece a la familia de una de sus víctimas. Jueves, 12, la adolescente marginada en el instituto Millie Kessler –que intenta superar la muerte de su padre– acude a un partido de fútbol americano del equipo del instituto, ya que se ocupa de vestir el ostentoso disfraz de la mascota del mismo. A la salida aguarda a su hermana, Millie, oficial de policía, pero antes de que ésta llegue aparece por el lugar el Carnicero, que la apuñala en el hombro izquierdo con La Dola. Viernes, 13. Como consecuencia del ataque, Millie se despierta en el cuerpo del asesino, que a su vez ocupa el suyo. Con ayuda de sus dos mejores amigos, la afroamericana Nyla y el homosexual Josh, descubrirá que sólo tiene 24 horas para revertir el hechizo y volver a la normalidad. El realizador Christopher Landon, hijo del legendario Michael Landon (La casa de la pradera), se anotó un tanto con Feliz día de tu muerte, remake apócrifo de Atrapado en el tiempo, mezclado con slasher, subgénero en el que un psicópata aniquila a adolescentes, pero con mucho humor. Tras una razonable segunda entrega de aquélla, repite la misma fórmula, también para la productora Blumhouse, lo que quiere decir que añade risas y un asesino en serie a otro clásico ya conocido, Viernes loco, producción donde una joven Jodie Foster intercambiaba su cuerpo con su madre, y que con los cambios se asemeja un poco a Viernes 13. Aquel film ya tuvo un divertido remake, Ponte en mi lugar, con Jamie Lee Curtis y Lindsay Lohan. El guión, coescrito por el propio Landon, no llega a tener la chispa del de Feliz día de tu muerte, ni su protagonista femenina, Kathryn Newton (Tres anuncios en las afueras) la misma vis cómica que Jessica Rothe, actriz de aquélla. Pese a todo, se ve bien porque el cineasta sabe imprimir el ritmo que la comedia necesita, con secuencias como aquella en que el personaje central debe demostrar a sus amigos que dice la verdad (igual que en los filmes que imita), y las de la madre azafata, y porque Vince Vaughn sí que se mueve como pez en el agua en el género, imposible no reírse viéndole correr como una adolescente. Tiene también un momento serio que funciona, cuando la protagonista tiene la ocasión de sincerarse con su progenitora, que ignora que le habla su hija.
5/10

Hoy Viernes 14

  • 16:10
  • 16:10
  • 18:30
  • 18:30
  • 21:00
  • 21:00

Mañana Sábado 15

  • 16:10
  • 16:10
  • 18:30
  • 18:30
  • 21:00
  • 21:00

Domingo 16

  • 16:10
  • 16:10
  • 18:30
  • 18:30
  • 21:00
  • 21:00
(2020) | 110 min.
Las esclavitudes y dependencias que surgen de las nuevas tecnologías podían haber dado pie a una película despiporrante. Pero con el dúo compuesto por Benoît Delépine y Gustave Kervern, responsables de cintas prescindibles como Louise-Michel, tenemos un conjunto de situaciones surrealistas y tragicómicas, colección de chistes en los que no te sale ni reír ni llorar, sino el deseo de que la propuesta concluya pronto. El título tiene su gracia, porque alude a esa práctica que tantos usuarios de internet llevan a cabo con frecuencia, avergonzados de su historial de navegación. La trayectoria vital de los tres protagonistas de Borrar el historial, invitaría a hacer precisamente borrón y cuenta nueva en el rumbo de sus vidas. Porque tenemos a Marie, divorciada y que apenas ve a su hijo adolescente, y que se acuesta con un desconocido tras una noche de alcohol, con el resultado de un chantaje por un vídeo sexual que ha grabado con el móvil. También tenemos a Christine, taxista en un Uber y adicta a las series, y a Bertrand, a la que encanta la voz de una teleoperadora, hasta el punto de masturbarse con tal motivo. Seguramente la cinta pretende hacer una crítica social a fondo de la deshumanización de las relaciones humanas propiciada por la dependencia de las pantallas, a través del humor. Pero al menos al que suscribe se le hiela la sonrisa cuando ve al "rider" de Alimazón hecho polvo con su pedido de botellines de agua, y a la desastrosa Marie manchando su hoja de pedidos con el café que le acaba de ofrecer; y en fin, recrear situaciones como las eternas esperas en las llamadas donde te atiende un robot –“su llamada está siendo atendida...”– está en las antípodas del cine de evasión, en vez de distraerte un rato, el film te recuerda situaciones que desearías olvidar.
4/10

Hoy Viernes 14

  • 18:00
  • 18:00
  • 20:20
  • 20:20

Mañana Sábado 15

  • 18:00
  • 18:00
  • 20:20
  • 20:20

Domingo 16

  • 18:00
  • 18:00
  • 20:20
  • 20:20
(2021) | 92 min.
Trepidante y lograda cinta de acción, que logra intrigarnos desde la primera escena, con el protagonista Hutch interrogado por la policía, y un aspecto desaliñado (heridas, mal afeitado, despeinado, con manchas de sangre y un pitillo en la boca) que nada tiene que envidiar al de Bruce Willis como John McClane en la saga Jungla de cristal. Hutch Mansell es un tipo de vida anodina. Casado con Becca, y con dos hijos, el adolescente Blake y la niña Abby, tiene una buena casa, y trabaja en una empresa familiar, pero condenado a vivir perpetuamente en una especie de mediocre “día de la marmota”, no parece muy feliz, se limita a seguir existiendo. Un día ocurre algo inusual: una pareja de encapuchados asalta la casa. Blake forcejea con uno de ellos, pero Hutch no le secunda para evitar poner a todos en peligro. Lo que provoca en el hijo una profunda decepción, aunque llueve sobre mojado, no tiene al padre en mucha consideración. Sin embargo una especie de interruptor oculto en el interior de Hutch va a ser pulsado cuando se entera de que se han llevado una pulsera de Abby, la única que aún parece creer en él. Se revela entonces un Hutch insospechado, capaz de hacer frente a delincuentes, e incluso sin buscarlo, a la mafia rusa. Bob Odenkirk ha logrado crear un personaje memorable en dos series no menos memorables, Breaking Bad y Better Call Saul. Ahora crea su primer rol protagonista para el cine, que probablemente se convertirá en un clásico instantáneo, en un inesperado registro de héroe de acción y ciudadano irritado, que puede hacer pensar en El justiciero de la ciudad o Un día de furia. Curiosamente la historia se inspira en una situación similar a la que plantea de entrada la película, y de la fantasía de lo que habría hecho o dejado de hacer. A partir de ahí surge el guión de manual de Derek Kolstad, escritor de la saga de acción John Wick, que ha convertido en imágenes servidas con brioso ritmo el director de origen ruso Ilya Naishuller. Quizá algunos pasajes de acción puedan parecer pasados de rosca, pero la película se ubica en ese género, y se concede un tono operístico bastante logrado, al estilo John Woo. Pero además tenemos un ritmo brioso, y un mimo de los personajes digno de elogio, que además están interpretados por un fantástico reparto. Destacar a uno por encima de otro parece injusto. Por supuesto el protagonismo absoluto y digno de aplauso corresponde a Odenkirk, pero están geniales dándoles los rasgos justos la esposa Connie Nielsen, los grandes veteranos Christopher Lloyd y Michael Ironside, padre y suegro, o el mafioso ruso Aleksey Serebryakov. Muy recomendable para los amantes del cine adrenalítico no superficial.
7/10

Hoy Viernes 14

  • 16:30
  • 18:40
  • 20:50

Mañana Sábado 15

  • 16:30
  • 18:40
  • 20:50

Domingo 16

  • 16:30
  • 18:40
  • 20:50
(2020) | 108 min.
Una hermosa, triste, tranquila y esperanzada película que desprende autenticidad. Plenamente coherente con la película que puso en el mapa a su directora, guionista y montadora Chloé Zhao, The Rider. También en su condición de vuelta de tuerca al viejo género del western. Que habla de problemas de hoy y de siempre, con el telón de fondo de unos Estados Unidos desconocidos para gran parte del público. La acción arranca en Empire, un pueblo de Nevada, que tras la recesión de 2008 ha cerrado la fábrica de pladur que permitía ganarse la vida a sus habitantes. Fern es una de las últimas en dejar el lugar donde fue feliz, allí vivió con su marido hasta que esté murió por una enfermedad terminal. Ahora duerme en su caravana, y se gana la vida como buenamente puede, por ejemplo en uno de los inmensos centros logísticos de Amazon en la temporada alta de Navidad. En el camino conoce a otras personas desarraigadas como ella, buena gente, quienes, cada uno con sus circunstancias personales, trata de salir adelante. Una de ellas, Linda May, le recomienda que acuda al encuentro convocado por Bob Wells en su comuna de Arizona, para nómadas como ella; allí encuentra un ambiente de camaradería que le da fuerzas para su vida itinerante. Zhao adapta un libro de no ficción de Jessica Bruder que describe este fenómeno de nuevas fronteras y nuevos pioneros, víctimas de unas reglas del juego económicas que, como mínimo, alteran vidas. La directora tiene el acierto de no convertir su película en un amargado film-denuncia con su consiguiente ajuste de cuentas, ni discurrir por el sentimentalismo fácil, sino que apuesta por la humanidad de los personajes, que aceptan las cosas como vienen, y tratan a sus semejantes como lo que son, personas, necesitadas de cariño y atención: la vida es camino, y ahí nos conocemos y nos reencontramos. Y para ello ha acudido a muchos actores no-profesionales que se interpretan a sí mismos, aunque con el protagonismo de una doble ganadora del Oscar, la también coproductora Frances McDormand, que sin maquillaje y con pronunciadas arrugas está sensacional, absolutamente natural. No hay aspavientos ni tentadores tics en su personaje lleno de matices, y resultan conmovedoras sus conversaciones son Swankie, que tiene un tumor cerebral, con el organizador de la comuna Wells hablándole de su hijo, con su hermana que tanto le debe, o con el personaje de David Strathairn, otro gran actor, que podría encontrar un lugar donde asentarse, al conocer a su nieto. La película habla de buscar el equilibrio interior, la tranquilidad y la paz tan necesarias en un mundo tan desquiciado, más aún en tiempos inciertos como el del Covid-19. Y se agradece no caer en clichés a la hora de mostrar esa comunión con la naturaleza, y también con sus semejantes, de las protagonista. Todo conecta con una bendita normalidad, a veces excesiva, ¿de verdad hace falta mostrar a la protagonista haciendo sus necesidades? Quizá se echa en falta alguna consideración acerca de la trascendencia, la búsqueda de Dios, aunque se habla de posibles reencuentros en el camino, alusión a otra vida, y el villancico con letra sobre la Sagrada Familia en la caravana de Fern en los primeros compases del film no parece casual. No tiene prisas la directora en desarrollar su historia, quien ha editado personalmente el film para asegurarse de que tiene el ritmo deseado. Se toma su tiempo en crear una adecuada atmósfera, ya sea con el paisaje evocador de cuando los dinosaurios dominaban la Tierra, o con el interior de la caravana de Fern, que es su hogar, resulta fantástica la fotografía de Joshua James Richards. También la elección no obvia del compositor Ludovico Einaudi para la banda sonora.
7/10

Hoy Viernes 14

  • 20:30

Mañana Sábado 15

  • 20:30

Domingo 16

  • 20:30
(2020) | 101 min.
Fábula preciosista, rodada en vascuence aunque no abunden las palabras, de estética particularmente mimada, una auténtica experiencia sensorial de bellas imágenes y música al servicio de una trama intrigante. El entorno natural ayuda mucho, por supuesto. Su condición hermética puede subyugar o irritar, pero algo hay de hipnótico en la peculiar propuesta. Todo arranca durante la tercera guerra carlista, con las monjas de un orfanato poniendo a salvo a sus niñas en un sótano. En realidad no a salvo, pues a los bombardeos solo sobrevive la pequeña Amaia, gracias a una misteriosa mujer que vive sola en el bosque, y que la convierte en una elegida. Debido a los avatares bélicos Amaia se queda sola y será recogida por un pobre campesino viudo, Cándido, sumido en la tristeza, primero por la muerte de su esposa al dar a luz, y luego por la hija, en un accidente. Amaia se convierte para este hombre de fe en su “pequeño milagro”, que le trae alegría y consuelo, aunque pronto advierte que Amaia tiene algo especial. En efecto las heridas no hacen mella en ella, ni tampoco el paso de los años, se ha vuelto inmortal, puede ver todas las lunas. La duda es si tal don es una bendición o una maldición, si ella es un ángel o un demonio. Igor Legarreta entrega su segundo largometraje, con un guión coescrito con Jon Sagalá, libretista de amplia experiencia televisiva. Aunque la historia está cuidada, no deja de desconcertar. La apuesta por los silencios y la sobriedad verbal se traduce en formas de actuar que no se entienden mucho, como que nadie parezca ser capaz de adivinar que Amaia proviene del mentado orfanato, o la ambigua mirada al cristianismo: las comuniones de la niña, la petición de ayuda al sacerdote, don Sebastián, la progresión en la fe de Cándido. En realidad parece primarse la apuesta esteticista, sugerir más que dar respuestas, o mitigar el miedo a lo desconocido, en el fondo no sabemos si las mujeres de las película son brujas, gurús de algo tipo New Age, poseídas por el demonio o ángeles que dan consuelo en este mundo. Las mismas dudas que parece encarnar la debutante Haizea Carneros, que lo hace muy bien como Amaia. Los actores están muy bien, desde Josean Bengoetxea, en alza, a Itziar Ituño y Zorion Eguileor, o el niño Lier Quesada.
6/10

Hoy Viernes 14

  • 16:10
  • 16:10
  • 18:20
  • 18:20

Mañana Sábado 15

  • 16:10
  • 16:10
  • 18:20
  • 18:20

Domingo 16

  • 16:10
  • 16:10
  • 18:20
  • 18:20
(2020) | 85 min.
Secuela de ¡Upsss! ¿Dónde está Noé?, en que nuevamente Noé brilla por su ausencia. De nuevo tenemos a los animales a bordo del arca, surcando las aguas oceánicas sin tierra a la vista tras el diluvio, y con el problema acuciante, que el responsable de intendencia trata de ocultar, de que las provisiones alimentarias empiezan a escasear, de modo que la bazofia pastosa y verde que toca comer cada día empieza a enfadar a unos herbívoros y carnívoros que han logrado convivir hasta ahora pacíficamente. Mientras mandan a la paloma de rigor a buscar tierra, Finny y Leah juegan de modo travieso, incluso con un planeador emprenden un vuelo de corto recorrido. Como recordarán los que vieron el primer film, Finny es un nestrian, una curiosa especie anfibia, y Lean un grympse, otra curiosa especie. En un momento dado caen al agua y quedan a la deriva, lo que permite nuevas aventuras: conocer a un niño medusa muy simpático, y descubrir el refugio que bajo el mar junto a una isla volcánica se han construido los habilidosos nestrians. El dúo de directores del original, Toby Genkel y Sean McCormack, repiten en esas lides, y entregan una cita con las mismas virtudes y defectos. Es un digno entretenimiento familiar, pero que a ratos resulta demasiado infantiloide, y que no sabe sacar todo el partido a los momentos más "cartoon", por ejemplo con la paloma, que parece emular a la ardilla Scratch de la saga La edad de hielo, un referente indudable, aunque las comparaciones son odiosas, ya se sabe. La animación no acaba de convencer en algunos animales, sobre todo en los inventados, que parecen casi muñecos de peluche.
5/10

Hoy Viernes 14

  • 15:50

Mañana Sábado 15

  • 15:50

Domingo 16

  • 15:50
(2021) | 114 min.
Siglos atrás, los dragones vivían en armonía con los humanos en el mundo de Kumandra, un paraíso que se fue al traste cuando la maldad de los segundos desató la aparición de los druun, bolas de energía de color amatista que convierten a quienes entran en contacto con ellas en estatuas. Un dragón solitario, Sisu, salvó a la humanidad, pero eso no pudo evitar que los supervivientes se dividieran en cinco tribus. Medio siglo después, la joven Raya, hija del jefe de Corazón, uno de esos clanes, custodia la Gema del Dragón, objeto ancestral que asegura mágicamente la paz. Cuando Namari, de un grupo rival, trata de robársela, la piedra se rompe, causando el retorno de los druun, y que uno de estos petrifique al progenitor de Raya. Puesto que todo se está convirtiendo en un lugar desolado, la muchacha se embarca en un largo viaje en busca de Sisu, que puede ayudar a que los humanos se unan para volver a destruir a los monstruos. A Hollywood le interesa mucho el dinero que puede aportar Oriente, sobre todo el gigantesco mercado chino, por lo que en los últimos tiempos muchas de sus producciones familiares están protagonizadas por héroes de esas latitudes y recogen sus tradiciones, como Más allá de la Luna, de Netflix, y la versión en imagen real de Mulán, de Disney. La compañía creadora de Mickey Mouse reincide con un film de amplio presupuesto que trascurre en una realidad similar a la Edad Media del sudeste asiático (las localizaciones están inspiradas en Camboya, Indonesia y otros países), con numerosos elementos fantásticos. Don Hall, que ya tiene experiencia en heroínas de localizaciones exóticas al estar detrás de Vaiana –con una historia similar a la de ésta, pero en Polinesia–, codirige la cinta con el mexicano Carlos López Estrada, en su primera incursión animada tras Blindspotting y Summertime. Visualmente apabullante, tienen potencia la secuencia de la persecución y las que transcurren en el desierto, la ciudad comercial iluminada con linternas, o el brumoso bosque. Se le ha sacado partido a la iconografía oriental, con animación digital bastante creativa y algunos pasajes narrados con dibujos tradicionales. Se ha optado por un diseño de personajes más realista de lo habitual en el estudio. Está muy cuidada la protagonista, Raya, que va creciendo, pues la trama se desarrolla a lo largo de unos años, aunque como es habitual en el cine de Disney, se le ha colocado al lado a uno de esos secundarios que al final roban las escenas, en este caso el expresivo dragón azul Sisu. Sin canciones, salvo la que acompaña a los títulos de crédito finales, el film tiene un tono menos infantil que el de productos como Frozen. El reino del hielo, todo indica que aportado por López Estrada, procedente del cine adulto, y por los guionistas, Adele Lim (Crazy Rich Asians) y el vietnamita-estadounidense Qui Nguyen, procedente de series televisivas. Se enmarca dentro del esfuerzo de Walt Disney por ceñirse a la era del #MeToo, para que se olvide a sus princesas del pasado necesitadas de un héroe masculino, por lo que aquí su protagonista guerrera reparte leña, y no busca el amor –el film no tiene subtrama romántica–. Al mensaje integrador y feminista se une, como no podía ser de otra manera, el toque ecologista, con una crítica al ser humano como desestabilizador de la naturaleza. El mensaje se completa con algunas píldoras sobre la autoconfianza y la importancia del trabajo en equipo. Quizás tarda un poco en arrancar, por la sobredosis de datos innecesarios sobre el mundo de Kumandra, y a veces la estructura recuerda a un videojuego en el que haya que pasar pantallas, venciendo a distintos enemigos, una y otra vez. Esto la aleja de los mejores títulos de la compañía, pero no la despoja por completo de interés.
6/10

Hoy Viernes 14

  • 16:00
  • 18:20

Mañana Sábado 15

  • 16:00
  • 18:20

Domingo 16

  • 16:00
  • 18:20
(2021) | 101 min.
Aventuras de los famosos personajes creados por el famoso dúo William Hanna y Joseph Barbera en 1940, donde conviven con actores de carne y hueso. Una etapa más en la larga andadura del gato Tom y el ratón Jerry, que se odian cordialmente, hasta el punto de que cuando parece que van a resolver sus sempiternas rencillas, surge algo, tal vez el instinto, que les pone una vez más a la contra. A lo largo de ocho décadas, los cortos tipo “cartoon” con continuos porrazos han conocido distintas etapas, en cine y en televisión, y bajo la propiedad de sus derechos por parte de distintas compañías, entre ellas la del también mítico Chuck Jones. Aquí tenemos una trama bastante sencilla pero muy movidita, que se desarrolla en la Gran Manzana, un marco que el director Tim Story conoce bien, pues en Nueva York desarrolló también la olvidable cinta de acción Taxi: Derrape total, que versionaba un film francés de idéntica trama. En el lujoso hotel neoyorquino Royal Gate se va a celebrar la boda del año. La caótica Kayla ha conseguido trabajo ahí suplantando a una preparadísima organizadora de eventos como ese enlace, lo que no ha hecho mucha gracia a su jefe inmediato, Terence, que sin embargo debe acatar las órdenes del dueño del hotel. Su primer desafío consiste en que se ha detectado en el lugar la presencia de un ratón, Jerry, lo que podría dar lugar a un escándalo mediático mayúsculo. Para deshacerse de él, Kayla recurrirá al gato Tom, quien provisto de gorra y placa, y con sus dotes mininas, es de esperar que se deshaga del maldito roedor. Esto convive con el estrés de la boda para los novios, por ejemplo con la pérdida de un anillo con un valioso pedrusco, o con los intentos de Terence para sabotear a una Kayla que ve como una intrusa. El film es lo que es, una comedia sencilla, entretenimiento familiar con muchas dinámicas escenas de “cartoon” y la aparición de muchísimos personajes animados, otros gatos, perros y elefantes, con una simbiosis con los actores conseguida, al estilo de ¿Quién engañó a Roger Rabbit? o Space Jam. Hay espacio para sencillas moralejas, sobre todo en lo relativo a hacer trampas, o en perder el foco en lo que de verdad importa en una boda, más allá del boato y la puesta en escena. Los actores Chloë Grace Moretz y Michael Peña se encuentran a gusto con sus personajes, como encantados de formar parte de la función.
5/10

Hoy Viernes 14

  • 16:00
  • 18:10

Mañana Sábado 15

  • 16:00
  • 18:10

Domingo 16

  • 16:00
  • 18:10
(2021) | 113 min.
King Kong ha sido retenido en unas instalaciones seguras, donde le estudia la doctora Ilene Andrews, que ha adoptado a Jia, una niña huérfana que pertenecía a los iwi, la tribu de la Isla Calavera, hogar del gigantesco monstruo, con el que la pequeña ha desarrollado un vínculo especial. Mientras tanto, Godzilla ha estado inactivo durante tres años, pero vuelve a aparecer para atacar las instalaciones de Apex, multinacional creada por Walter Simmons. Éste recluta al Dr. Nathan Lind, arriesgado científico que traza un plan loco para parar a Godzilla, que requiere utilizar a Kong. Mientras, Madison Russell, hija de un prestigioso científico, también se siente obligada a hacer algo, por lo que con su amigo friki Josh trata de localizar a Bernie Hayes, conspiranoico creador de un podcast en el que sostiene que la compañía Apex ha provocado de alguna forma el advenimiento de Godzilla. Ya se rodó un film japonés que cruzaba los destinos del monstruo gigante más famoso de Occidente con su homólogo nipón, King Kong contra Godzilla (1963), de Ishirô Honda y Tom Montgomery, famoso por tener dos versiones, una en la que ganaba el primero, para Estados Unidos y Europa, y otra en la que se imponía su rival, destinada al público oriental. Pese a que nadie puede resistirse a una propuesta semejante, toda una confrontación en la cumbre, y a acertados golpes de humor, el metraje se alargaba demasiado, con interminables puñetazos entre los dos actores que llevaban puestos los aparatosos trajes de las criaturas. Se resucita la idea en la era de los efectos visuales sofisticados para la cuarta película del ‘Monsterverse’ de Legendary para Warner Bros, tras Godzilla (2014), Kong: La isla calavera (2017) y Godzilla: rey de los monstruos (2019. Sobre todo continúa la trama de esta última, por la aparición de la joven Madison, y en menor medida de su progenitor, que fueron dos de sus personajes centrales más destacados. Por desgracia, no se trataba de un título demasiado redondo, lo que no hacía presagiar nada bueno de lo que sigue, lo que se suma al hecho de que se ha escogido como realizador a Adam Wingard, autor de las espantosas Death Note y Blair Witch. A todo esto se debe sumar que la trama de Madison sobra, y sólo entorpece el ritmo, por muy buena actriz que sea Millie Bobby Brown, y que esté acompañada por los graciosetes Brian Tyree Henry y Julian Dennison. Pese a todo, la sobresaturación de escenas de acción con vistosos efectos especiales funciona, con algún momento logrado, como el ataque a Hong Kong, y las luchas entre los dos titanes principales, así que el film se ve con agrado. Además, depara alguna sorpresa para los apasionados del kaiju-eiga (término que define a los filmes con monstruos gigantes de Japón). Cuenta también con un solvente trabajo de Rebecca Hall (la doctora Andrews), que eclipsa a Alexander Skarsgård (Lind), y algún estupendo secundario como Demián Bichir, en registro de villano como Simmons, que da pie a dar un mínimo de hondura –sin esforzarse mucho– al film, con un mensaje que advierte por enésima vez del peligro de los humanos que juegan a ser Dios. En cualquier caso, las mejores secuencias las tiene la pequeña debutante Kaylee Hottle, que transmite una enorme humanidad en sus escenas con el Kong digital.
6/10

Hoy Viernes 14

  • 16:20
  • 18:40
  • 21:20

Mañana Sábado 15

  • 16:20
  • 18:40
  • 21:20

Domingo 16

  • 16:20
  • 18:40
  • 21:20
(2021) | 99 min.

La historia de Alice, una joven con discapacidad auditiva que después de una supuesta visitación de la Virgen María, es inexplicablemente capaz de escuchar, hablar y curar a los enfermos. Mientras se corre la voz y gente de todos los lugares acude en masa para presenciar los milagros, un periodista desacreditado (Jeffrey Dean Morgan), con la esperanza de revivir su carrera, visita la pequeña ciudad de Nueva Inglaterra para investigar. Cuando empiezan a suceder sucesos aterradores por todas partes, él comienza a cuestionarse si estos fenómenos son obra de la Virgen María o algo mucho más siniestro.

Hoy Viernes 14

  • 15:50

Mañana Sábado 15

  • 15:50

Domingo 16

  • 15:50
(2021) | 110 min.
Cole Young trata de sacar adelante a su familia, formada por su esposa y su hija, como boxeador en combates mal remunerados que se celebran en tugurios. Otro luchador, Jax, se fija en que tiene una marca de nacimiento, y le explica que sólo la tienen los elegidos para un campeonato llamado Mortal Kombat. Allí, los paladines de la Tierra se enfrentan con los representantes de un mundo alienígena, que en caso de ganar una edición más se quedarán con nuestro planeta. Cole se unirá a Sonya Blade, Kano, Liu Kang, Kung Lao y Raiden para desarrollar las habilidades necesarias para combatir a sus rivales, liderados por Shang Tsung y Sub-Zero. Adaptación de una popular franquicia de los videojuegos nacida en 1992, que en aquella década dio lugar a dos films, Mortal Kombat (1995) y Mortal Kombat: Annihilation (1997), tan desastrosas que no convencían ni a los apasionados de las consolas ni al resto del público. Esta revisión gustará a los primeros, pues parece hecha con mimo, respetando los detalles originales de los personajes, pero quizás no tanto a los segundos, o al menos a quienes busquen algo más que secuencias de acción con violencia explícita, pues se recrean los ‘fatalities’ del original, tal y como se denominaban allí las brutales ejecuciones de los oponentes cuando se les ha ganado en el combate. Por desgracia, tiene un guión simplón y estereotipado, de malvados que simplemente han nacido con el pie torcido y por eso quieren conquistar el globo terráqueo, y sus diálogos no podrían ser más maniqueos. Apenas tiene fondo, aunque se hable de trabajo en equipo y de sacrificio. De esta forma resulta difícil para los actores sacar algo de tajada a sus personajes, aunque Lewis Tan (Into the Badlands) transmite cierta simpatía como protagonista, y el film cuenta con un secundario de lujo, Hiroyuki Sanada, protagonista de El ocaso del samurái, que se luce en el prólogo.
5/10

Hoy Viernes 14

  • 18:20
  • 20:40

Mañana Sábado 15

  • 18:20
  • 20:40

Domingo 16

  • 18:20
  • 20:40
(2020) | 82 min.
Una bruja pelirroja, motera y roquera ha roto con sus compañeras de akelarre y para esquivarlas deja a las puertas de un orfanato a su hijita, el bebé Earwig. Allí crece hasta ser adoptada por una extraña pareja, Bella Yaga y Mandrágora, la primera una bruja que la quiere a modo de sirvienta, el otro un tipo taciturno y novelista, también con iracundos poderes mágicos. Earwig, una niña muy espabilada, se alía con el gato Thomas, empeñada en que sus padrastros le enseñen magia, para lo que debe doblegar su voluntad, de modo que se plieguen a la suya. Goro Miyazaki, hijo del mítico Hayao Miyazaki que en este film figura acreditado como “planificador”, dirige esta cinta basada en una novela de la escritora británica Diana Wynne Jones, quien dio pie antes al muy superior anime El castillo ambulante. En esta ocasión Studios Ghibli ha querido explorar a fondo las herramientas de la animación 3D, lo que de entrada es un handicap, ya que no es lo espera el espectador. Y aunque está todo muy cuidado, los personajes creados de este modo pierden en particular encanto del manga y el anime, estamos ante otra cosa. La textura de los objetos, la moto, el auto Dos Caballos, la vegetación y animales, ofrecen buena calidad, pero como en tantas películas animadas que se producen en otros lares no japoneses. La trama de Earwig ingeniandóselas para ganar espacio en una casa en que quieren que trabaje como poco menos que una esclava, recuerda un poco a las tribulaciones de la protagonista de El viaje de Chihiro en la casa de baños, y tiene su gracia. También la idea de introducir el pasado roquero de los brujos adultos. Pero en general la trama está algo deshilachada, como si hubiera habido problemas de producción, ya sean de presupuesto o de tener que ajustarse a una determinada duración. El final resulta tremendamente brusco, y no se entienden las motivaciones de los personajes, ni de la madre para abandonar a su hija, ni las de los otros para adoptarla justo, justo a ella, casualmente. De modo que al final lo que queda es gozar del imaginativo aspecto visual, dentro de las mencionadas limitaciones, y del simpático personaje de Earwig, que se gana al espectador con su pillería.
6/10

Hoy Viernes 14

  • 16:20

Mañana Sábado 15

  • 16:20

Domingo 16

  • 16:20
(2021) | 109 min.
Un futuro en el que algunos humanos han abandonado la Tierra para establecerse en Nuevo Mundo, planeta en el que los varones carecen de privacidad, pues el germen del Ruido provoca que sus pensamientos se escuchen. El joven Todd Hewitt vive en Prentisstown, cuyo nombre proviene del Mayor David Prentis, cacique que gobierna la aldea de forma despótica. Puesto que los zulaques, extraterrestres originarios de Nuevo Mundo, aniquilaron a todas las mujeres, Todd jamás ha visto a una, hasta que descubre a Viola, que ha llegado en una nave con nuevos colonos terrícolas: tendrá que ayudarla a escapar de los sicarios de Prentisstown, y guiarla a Farbranch, un lugar donde estará a salvo. Adaptación de la novela “El cuchillo en la mano”, de Patrick Ness, autor de “Un monstruo viene a verme”, que inicia la trilogía “Chaos Walking”, en general bastante fiel, aunque tiene un final más cerrado, ya que no se confía mucho en que el producto arrase, y se genere una saga al estilo de Los juegos del hambre, sobre todo porque se llega tarde al filón de las sagas distópicas juveniles de elementos similares. También se ha modificado algún detalle, como que en el libro se pueden escuchar también los pensamientos de los animales. Parecía complejo mostrar en pantalla el ‘ruido’, fácil de describir por escrito, pero que en pantalla supone un problema, que se ha solucionado más o menos mediante una especie de nubes digitales de color púrpura, que acompañan siempre a cada personaje masculino cuando le viene algo a la mente. Por el riesgo de caer en el ridículo, ha sido un proyecto de larga gestación, pues llegó a escribir un primer borrador del guión el mismísimo Charlie Kaufman, y en un principio iba a dirigir Robert Zemeckis. Al final han escrito la adaptación Christopher Ford (Spider-Man: Homecoming) y el autor del libro, mientras que de la realización se ha hecho cargo Doug Liman, que ha probado su solvencia en El caso Bourne y Al filo del mañana, otro film de ciencia ficción poco convencional. Consigue que un film abocado al desastre no lo sea tanto, pues saca partido más o menos a los golpes de humor, en torno a la dificultad de los adolescentes de controlar sus pensamientos, sobre todo de disimular que les atrae una chica, que por otro lado no necesitaría del ruido para enterarse de lo que sucede. También compone secuencias de acción resultonas, sin que sean para tirar cohetes, como la persecución en el río, o el descubrimiento de un zulaque… Se saca a la palestra el sexismo, como es habitual en el cine del momento, con una advertencia sobre el riesgo de que los varones frustrados se vuelvan violentos, mientras que se subraya, como no podía ser de otra manera, que Viola se las apaña bastante bien en solitario, no necesita la ayuda del protagonista varón. Quizás choca un poco que –al menos en esta primera parte– ella no manifieste sentimientos románticos, esperemos que no se hayan apuntado a la triste idea de relacionarlo con los maltratos domésticos, que esgrimen en los últimos tiempos algunos radicales. Por supuesto se habla de prejuicios raciales, pues se apunta que quizás se haya juzgado demasiado rápido a las criaturas nativas del planeta, y se advierte del peligro ecológico de maltratar la naturaleza, que conduciría a tener que buscar otro hogar en el universo. Resulta cansino que se machaque al personaje religioso, un predicador, ofuscado, medio loco y plano, que no logra sacar adelante David Oyelowo. En cuanto al resto del reparto, Tom Holland transmite de nuevo la simpatía de su Peter Parker, mientras que Daisy Ridley no se aleja mucho de Rey, de Star Wars, aunque ninguno se ha dejado los cuernos. Cumplen pese a su brevedad Demián Bichir, como Ben, padre adoptivo del protagonista, y Cynthia Erivo, alcaldesa de Farbranch, pero no acaba de resultar creíble el músico Nick Jonas, como hijo de Prentiss frustrado por no estar a la altura de lo que espera éste de él. Quien realiza el mejor trabajo es el de Mads Mikkelsen, sensacional como Prentiss, villano de la función.
6/10

Hoy Viernes 14

  • 16:10
  • 18:30
  • 20:50

Mañana Sábado 15

  • 16:10
  • 18:30
  • 20:50

Domingo 16

  • 16:10
  • 18:30
  • 20:50
(2020) | 117 min.
Sorprendente anime, rebosante de imaginativa acción, presenta un mundo de fantasía desbordante que puede superar un poco a los no familiarizados con la cultura japonesa, y producir algo de confusión al principio, pero una vez que se entra de lleno en la propuesta, el espectador quedará ampliamente compensando. Adapta un manga de Koyoharu Gotouge. Tanjiro Kamado y sus amigos Inosuke Hashibira y Zenitsu Agatsuma son cazadores de demonios, que suben a bordo del tren nocturno infinito con intención de aprender más de su oficio gracias al maestro Pilar de las Llamas Kyojuro Rengoku. Ignoran que se encuentra en el tren un poderoso demonio capaz de introducirse en el mundo de los sueños de los que ahí viajan, recuerdos evocadores tamizados por el subconsciente que se pueden convertir en las peores pesadillas. La vida de los doscientos pasajeros corre peligro, pero ahí están Tanjiro y sus aliados para tratar de ponerles a salvo. Las imágenes de la película que dirige Haruo Sotozaki siguen los cánones del anime, con maravilloso uso de la animación reducida y de una variada paleta de colores. Tienen enorme encanto los pasajes oníricos, sobre todo las relativas a los sueños de Kamado en que se reencuentra con su cariñosa familia, que sufrió en el pasado una tragedia. La idea de adentrarse en los sueños no tiene nada que envidiar a los intentos de Christopher Nolan en Origen. También están muy conseguidas las escenas de acción sobre el techo de los vagones del tren, y el personaje del demonio, con su sibilante voz, tan especial y seductora.
7/10

Hoy Viernes 14

  • 20:50

Mañana Sábado 15

  • 20:50

Domingo 16

  • 20:50
(2021) | 100 min.
Benny y Kaz tienen un negocio para turistas en una idílica zona de la costa de Australia. Un día reciben a unos clientes –un joven matrimonio– para trasladarlos a una bella y desértica zona llamada la Costa del infierno. Descubrirán en la playa un cadáver que ha sido devorado por un tiburón y deciden buscar a más gente que pueda hallarse en peligro. Y es entonces cuando encuentran el yate del fallecido y empezarán los problemas para ellos. Las películas de tiburones casi son un género en sí mismo, pues cuando se trata de ambientes acuáticos nada genera más terror que un escualo. El pionero fue Steven Spielberg cuando allá por 1975 nos advirtió con Tiburón de que no siempre es seguro bañarse en las playas. Desde entonces se cuentan por decenas las películas de tiburones, pues se da además la circunstancia de que estos grandes monstruos marinos despiertan una extraña atracción sobre los espectadores. Pero lo malo de que haya tantas películas es que ya se ha visto casi todo, es difícil que uno se sorprenda. Y eso es lo que sucede principalmente con esta película dirigida por el australiano Martin Wilson: no sorprende absolutamente nada. El guión de Tiburón blanco abusa además de demasiados clichés, comenzando por el prólogo inicial, pero siguiendo por las demás fases de la narración que desprenden un aire a telefilm que tira de espaldas. Algunos personajes están claramente mal escritos, como el turista masculino, cuyas reacciones llegan en algún momento a ser ridículas. Pero no sólo es cuestión de personajes. Hay poca imaginación a la hora de crear una trama atractiva de supervivencia. Hay muchos minutos, demasiados, en donde observamos únicamente una balsa en el mar, con unos mínimos diálogos y movimientos de agua, y cuando ya nos metemos en harina la característica principal es la falta de veracidad –el ataque al hidroavión, los besos románticos submarinos, los celos y las peleas, las apariciones misteriosas–, donde el plato fuerte es esa especie de “beso de la vida” y un aguante en apnea de récord del mundo. Dicho lo cual, como se incluye una fotografía cuidada en entorno idílico, los lógicos momentos de tensión y una planificación correcta, quizá a los fans de los depredadores acuáticos queden medianamente satisfechos. Los actores tampoco son para tirar cohetes, aunque se reconoce su esfuerzo. Destaca sin duda la rubia norteamericana Katrina Bowden.
4/10

Hoy Viernes 14

  • 16:30
  • 18:50
  • 21:10

Mañana Sábado 15

  • 16:30
  • 18:50
  • 21:10

Domingo 16

  • 16:30
  • 18:50
  • 21:10
(2021) | 100 min.
La experta bombera apagafuegos y guarda forestal Hanna Faber trabaja en los bosques de Montana, pero un incendio en que murieron tres niños le ha dejado huellas psicológicas de difícil cicatrización. Sus superiores piensa que es buena idea que ocupe durante un tiempo un puesto tranquilo y solitario en una torre de vigilancia. Pero esto coincide con una conspiración de enormes proporciones, donde dos asesinos a sueldo, los hermanos Blackwell, tratan de acabar con el forense que guarda pruebas de un caso criminal que apunta a peces muy gordos, después de acabar con el fiscal y toda su familia con una supuesta explosión de gas en su casa. Sin fiarse de nadie, el forense, viudo, huye en auto con su hijo adolescente Connor hacia Montana, con idea de reunirse con su cuñado sheriff Ethan. Pero caen en una emboscada en la carretera, y Connor se encuentra solo ante el peligro en el bosque, con las pruebas de la conspiración en sus manos. Taylor Sheridan se ha labrado una magnífica carrera como guionista en solitario de thrillers y policíacos vibrantes y llenos de acción, en los magníficos parajes salvajes de Estados Unidos. Son magníficos los libretos de Sicario, Comanchería y Wind River, y de este último asumió con acierto también la dirección. Tal vez ahora le llueven encargos y proyectos, hasta llegar el punto de saturación, así que le toca manejar material ajeno, ha pasado con la cinta basada en Tom Clancy Sin remordimientos y es el caso también de Aquellos que desean mi muerte, que adapta una novela de Michael Koryta , que debuta además como coguionista. Por eso, aunque el film es vibrante como cinta de acción, con escenas de “caza del hombre” y vistosos incendios, en lo referente a trama, lo que vemos es un poquito más convencional y previsible. La cinta se articula con la idea de al redención de la bombera encarnada por Angelina Jolie, no pudo salvar a esos chicos de un incendio, pero tal vez pueda hacer algo por el chaval del que tiene que ganarse la confianza. Sheridan sabe crear la atmósfera de amenaza creciente, y el diseño de producción es muy potente, pero los dos matones hermanos son un poco de tebeo, máquinas de matar a los que los actores que los interpretan Nicholas Hoult y Aidan Gillen, tratan de imprimir un poquito de humanidad con sus artimañas. Finn Little lo hace bien como el adolescente asustado que debe reunir un poco de valor “en el nombre del padre”, y hay química con Jolie. Se incluyen algunos personajes secundarios, como el sheriff y su esposa embarazada, Jon Bernthal y Medina Senghore, por incluir una pequeña subtrama.
6/10

Hoy Viernes 14

  • 16:00
  • 18:10
  • 20:30

Mañana Sábado 15

  • 16:00
  • 18:10
  • 20:30

Domingo 16

  • 16:00
  • 18:10
  • 20:30
(2020) | 136 min.
Película acerca de la actividad profesional y vida familiar del colombiano médico, humanista y comprometido políticamente Héctor Abad Gómez, y la especial relación con su único hijo varón, Héctor Abad Faciolince, que éste, escritor, dejó plasmada en su obra más conocida, “El olvido que fuimos”. El título alude a un verso de un soneto atribuido a José Luis Borges, que se encontró en los bolsillos de Héctor padre cuando fue asesinado. A priori puede extrañar que haya sido el madrileño Fernando Trueba quien haya abordado la trayectoria de este profesional de la medicina afincado en Antioquía, atento a las necesidades de las personas y a servir como médico y profesor, pero la realidad iberoamericana no es ajena al interés del director, sobre todo la cubana, que ha abordado en Calle 54, El milagro de Candeal, El baile de la victoria y Chico & Rita. Aquí maneja un guión escrito por su hermano David, y sin duda que a uno y otro ha cautivado la atractiva figura del protagonista, magníficamente interpretado por Javier Cámara, no solo por su compromiso social, que también, sino además por la entrañable relación con su familia, estamos ante un hombre muy enamorado de su mujer Cecilia, y que hace piña con ella y con sus seis hijos, cinco mujeres y un varón. Aunque sean desde luego vidas diferentes las de los Abad y las de los Trueba, pueden encontrarse paralelismos en ideas compartidas, en el aprecio por la unidad familiar, en la dificultad para encajar las tragedias de la vida cuando no se cree en Dios. Porque en Héctor padre vemos encarnados el idealismo y la integridad, tanto en la atención personal a pacientes y alumnos, como en la actividad de largo alcance, como pueden ser la vida universitaria, los artículos de prensa e intervenciones en la radio, o la disposición a entrar en política y denunciar las transgresiones de los derechos humanos. Además tenemos bien reflejada la resistencia a las etiquetas o el partidismo puro y duro, que le llevan a ser tachado de comunista por los conservadores, y de facha por los izquierdistas. En la vocación de verso suelto seguramente Fernando y David Trueba se ven reflejados. También se nota, y esta vez pecando de exceso, en el subrayado del alejamiento de Héctor padre e hijo de la religión y la Iglesia, resultan reiterativos los momentos en que se pone en solfa a la monja Josefa, o los sermones en el templo que obligan a salirse fuera. A tal respecto parece condescendiente el modo en que vemos a Héctor padre tolerando la sincera devoción de su esposa. De todos modos, el balance que arroja el film es positivo. En manos de otro director este film se aproximaría fácilmente a la hagiografía empalagosa de un santón laico, pero Fernando Trueba logra hacer el retrato entrañable y creíble, aunque hay que decir que cuenta para ello con la suerte de un estupendo reparto en que Cámara hace el milagro de que podamos tocar en su mirada y en sus gestos la ternura y el afecto hacia los suyos. La idea de utilizar el blanco y negro para la etapa a de Héctor hijo adulto, y el color para los momentos de la infancia, resulta acertado, como también el uso del cuaderno enrollado y el punto de vista subjetivo del ojo viendo a través de él, para la primera transición del presente al pasado.
6/10

Hoy Viernes 14

  • 15:50
  • 18:40
  • 20:40

Mañana Sábado 15

  • 15:50
  • 18:40
  • 20:40

Domingo 16

  • 15:50
  • 18:40
  • 20:40
(2021) | 148 min.
Cerca de Las Vegas sufre un accidente un camión de transporte militar procedente del misterioso Área 51, que traslada en un contenedor blindado a un muerto viviente. Éste escapa y no sólo desata el caos, sino que convierte en zombies a sus víctimas, que a su vez harán lo propio a otras personas, hasta que la ciudad del juego está invadida por completo. Evacuados los supervivientes y amurallada la zona, el gobierno opta por volarla con una bomba atómica, pero antes el potentado Bly Tanaka le propone a Scott Ward, antiguo héroe retirado, que reclute a un equipo para internarse en Las Vegas, con el fin de recuperar doscientos millones de dólares en dinero negro que tuvo que dejar atrás en su precipitada huida. Le ofrece un 25%, por lo que Ward recluta a un equipo, compuesto por sus antiguos compañeros María Cruz, Vanderhoe y la sarcástica piloto de helicópteros Peters, y además el ‘youtuber’ que triunfa con vídeos en los que combate a zombies Mikey Guzman, la amiga de éste Chambers y el ladrón alemán Deter, que abrirá la caja fuerte en la que se esconde el botín. Se suman a última hora la mercenaria conocida como el Coyote y Kate, hija de Ward, con la que éste tratará de arreglar su relación. La misión se complica cuando en la zona de cuarentena encuentren a los zombis Alfa, más listos y rápidos que los demás. Tras más de una década dedicado casi en exclusiva a los superhéroes DC, Zack Snyder regresa al cine de zombies, subgénero que abordó con bastante fortuna en Amanecer de los muertos, su ópera prima. No logra igualar a ésta porque durante los 17 años transcurridos desde que la rodó ha adquirido una serie de rasgos autorales un tanto discutibles, que lastraban sobre todo Liga de la justicia, como el abuso de la cámara lenta en secuencias de acción para imprimir lirismo y subrayar los momentos dramáticos, y el alargamiento innecesario de algunas escenas, lo que provoca que el metraje se extienda más de dos horas. Por otro lado, el guión, coescrito por él mismo, se resiente de sus puntos en común con la coetánea Península, donde también unos tipos intentan hacerse con un botín en una localidad tomada por los zombies, y del abuso de la violencia salvaje. Se ha buscado la crítica política antiTrump, pues se rodó antes de su derrota en las elecciones, con un muro que aísla Las Vegas que busca recordar al que el ex presidente quería construir en la frontera con México. No parece casualidad que una mujer apodada “Coyote” –en español en la versión original– sea la única que pueda guiar al grupo de protagonistas en su interior. También se trata con choteo la idea de que en un alarde patriótico la bomba se vaya a lanzar el Día de la Independencia. Pero estas notas supuestamente reflexivas aparecen de forma aislada, y tampoco parece que tengan mucho que aportar. Imagino que es una casualidad que en la trama a los vivos se les tome la temperatura con un termómetro electrónico, como se hace para detectar a los infectados de coronavirus, pues no existe forma de que se predijera que esto iba a suceder durante la producción, anterior a la pandemia. Pese a todo, a Zack Snyder se le dan mejor los infectados que Superman y compañía, así que compone varias secuencias vibrantes, como en la que los protagonistas deben pasar junto a unos rivales en hibernación a los que conviene no despertar, aquella en la que utilizan no muertos para localizar trampas explosivas, y el ataque del tigre zombie, terrorífico hallazgo de la cinta. Con los más adelantados efectos visuales se construye un espectáculo bastante vistoso, y además se introducen algunos golpes de humor de los que carecen la mayoría de trabajos del realizador. Quizás al grandote Dave Bautista se le ha dado un personaje, el principal, que requiere de mayor talento interpretativo que el suyo, pues se da gran importancia a la evolución de la relación con su hija, pero el ex luchador de wrestling ha realizado un gran esfuerzo, por lo que cumple sin llegar a resultar memorable. Le roba la película la monologuista hilarante Tig Notaro, una arriesgada pero divertida elección para dar vida a la piloto Peters, aunque ésta ha sido integrada digitalmente en las imágenes a última hora para reemplazar a Chris D’Elia, enredado en un turbio asunto y de quien se ha prescindido al estilo de lo que se hizo tiempo ha con Kevin Spacey.
5/10

Hoy Viernes 14

  • 17:40
  • 17:40
  • 20:40
  • 20:40

Mañana Sábado 15

  • 17:40
  • 17:40
  • 20:40
  • 20:40

Domingo 16

  • 17:40
  • 17:40
  • 20:40
  • 20:40