Decine21

Cartelera

Golem La Morea

Polígono Galaria, 2, 31191 Navarra (Navarra)

Películas en cartel

(2020) | 90 min.
Ángel, chico del extrarradio de Madrid, tiene claro que hará lo que sea para subir en el escalafón social. La oportunidad le llega cuando en una discoteca conoce a Estrella, una chica que le encandila, pero que tiene un novio celoso y posesivo, Poli, con el que inicia una pelea. Pese a todo, Poli le retará a que colabore con su banda de “aluniceros” para llevar a cabo un robo. Así comienza una carrera criminal, en la que Ángel se convertirá en protegido de Rogelio, capo que lleva a cabo sus actividades delictivas a sus anchas porque ha llegado a un acuerdo con un alto cargo de la policía corrupto. El problema llegará cuando Sole, la hija de Rogelio, se encapriche de Ángel, que sin embargo sigue enamorado de Estrella. Daniel Calparsoro sabe de sobra que rueda bien, pero que le falta apoyarse en buenos guiones, por lo que en esta ocasión ha recurrido a un sólido profesional de este campo, Jorge Guerricaechevarría, habitual del cine de Álex de la Iglesia, aunque ha brillado más cuando ha trabajado para otros realizadores, como Daniel Monzón (Celda 211) y Paco Plaza (Quien a hierro mata). Éste escribe un guión que recoge elementos del cine quinqui, al tener como protagonista a jóvenes marginales en la línea del Vaquilla y el Torete, pero que no tienen como principal motivación salir adelante como sea, sino la ambición, lo que también recuerda a películas de gángsteres, sobre todo a El precio del poder, de Brian de Palma, pero también a otros largometrajes en torno a la ascensión y caída del protagonista en el mundo del hampa. Por desgracia, una vez colocadas estas piezas sobre el tablero, el metraje se hace repetitivo, y se alarga hasta la extenuación. No consigue mantener el interés Calparsoro pese a que cuenta con un amplio despliegue de producción, que le permite jugar a convertirse en Michael Mann, en Heat. Por supuesto no llega a la genialidad de aquél, pero compone algunas secuencias de acción de altura, como la persecución que acaba en los túneles. Tampoco salva la función el esforzado reparto, que combina los rostros jóvenes de Miguel Herrán (A cambio de nada, La casa de papel) y Carolina Yuste (Carmen y Lola), con veteranos como Luis Tosar (Rogelio) y Fernando Cayo (el policía Duque, empeñado en cazar al protagonista). Una pena, porque podría haber sido un film que diera mucho más de sí. Lo peor, la música de reggaetón pensada para atraer al público más joven, pero que puede rallar el cerebro del resto del público.
5/10

Hoy Martes 09

  • 17:00
  • 19:45

Mañana Miércoles 10

  • 17:00
  • 19:45

Jueves 11

  • 17:00
  • 19:45
(2020) | 97 min.
Rosa es una cuarentona que trabaja como sastre en el mundo del teatro, y a la que su padre viudo le anuncia que se va a vivir con ella. Y es que sus dos hermanos le endilgan siempre su atención, y al hombre se le ha ocurrido que lo mejor es que estén juntos. Por otra parte su hija se presenta en casa recién llegada de Londres y con un bebé, su marido está muy centrado en la música. Harta de la presión laboral y familiar, rompe con todo y se va a Benicassim con el singular proyecto de casarse... ¡consigo misma! Se supone que será una forma de elevar su autoestima, que estaría casi por los suelos. Se supone que acudirá la familia más cercana, aunque ninguno conoce el plan de Rosa, y además, en su deseo de dar realce al enlace, invitan a muchas personas del pueblo. Inesperada incursión de Icíar Bollaín en el terreno de la comedia, aunque agridulce y no exenta de crítica social. La directora interrumpe la habitual colaboración con Paul Laverty en el guion, y vuelve a asociarse con Alicia Luna, con la que escribió el drama sobre la violencia doméstica Te doy mis ojos. Estamos ante una película muy hija de su tiempo. Bollaín explota bien el punto de partida, con momentos divertidos, mientras habla muestra las paradojas de una sociedad individualista y narcisista, alienada y en busca de la autorrealización personal, que al mismo tiempo reclama que los demás escuchen y se preocupen de los demás. Los actores están muy bien, sobre todo los tres hermanos, Candela Peña, Nathalie Poza y Sergi López.
6/10

Hoy Martes 09

  • 17:30

Mañana Miércoles 10

  • 17:30

Jueves 11

  • 17:30
(2020) | 98 min.
Julio, profesor de conservatorio, lleva una vida en apariencia feliz, con su esposa, Ana, con la que tiene una hija preadolescente. Ana ha invitado a cenar los vecinos de arriba, la psicóloga Gloria y el bombero Brian, pues seis meses atrás les prometieron una cena por la ayuda prestada durante su mudanza. A Julio no le gusta nada la idea, pero como no logra que su mujer suspenda la invitación, decide que a los invitados les echará en cara el escándalo que arman cuando hacen el amor... El cineasta Cesc Gay siempre ha estado ligado al teatro, pues debutó con Krámpack, adaptación de un montaje de éxito sobre las tablas, y sus películas En la ciudad y Ficción bien pudieran haber dado lugar a sendas obras. Por eso no resulta sorprendente que debutara como autor y director de escena en 2015 con “Los vecinos de arriba”, con la que obtuvo elogiosas críticas. Tras Truman y la serie televisiva Félix adapta al cine aquella pieza, con un reparto nuevo. El punto de partida trae a la memoria Un dios salvaje, la obra de Yasmina Reza de 2006 que llevó al cine Roman Polanski, también sobre un encuentro entre dos parejas, salvo que allí tenían la finalidad de resolver el enfrentamiento entre sus hijos. En esta ocasión, la visión frívola y desinhibida de los vecinos sobre el sexo y las relaciones de pareja, hará que los anfitriones se replanteen el estado de su relación. En las agudas réplicas y contrarréplicas del texto predomina el humor, pese a que al final queda claro que se está pintando una situación dramática; impera una visión desencantada y amarga de la pareja tradicional, y sobre la superación del desgaste que producen los años. Cuesta mantener lo que realmente merece la pena. Quizás el dúo formado por Javier Cámara (actor fetiche de Gay), y la argentina poco conocida fuera de su país Griselda Siciliani (Me casé con un boludo) está muy por encima de sus competidores, Alberto San Juan y Belén Cuesta. Pero estos dos últimos cumplen y tiene mérito que todo el metraje esté sostenido en solitario por los cuatro. Sorprende la agilidad que los cuatro le dan a sus diálogos, sin que el metraje parezca apresurado.
6/10

Hoy Martes 09

  • 20:30

Mañana Miércoles 10

  • 20:30

Jueves 11

  • 20:30
(2020) | 86 min.
Cinta política y de crítica social escrita y dirigida por el mexicano Michel Franco. Sigue la celebración de una boda de la alta sociedad en la residencia familiar en una urbanización de lujo, se casa Marian. El lugar parece una burbuja, a la que llegan del exterior algunas noticias de desórdenes sociales, una manifestación y la represión de las fuerzas de seguridad; también se presenta un antiguo empleado, pidiendo dinero para acometer la operación de urgencia que necesita la esposa. Esto último supone una ligera perturbación, y como el esfuerzo por ayudar no es todo lo eficiente que sería de desear, la propia Marian toma cartas en el asunto. Es el comienzo de una completa pesadilla, pues mientras ella se ausenta, su casa es asaltada; ella misma será víctima propicia de un comando militar del que es difícil saber con qué autoridad actúa. Deja bastante frío este film, que seguramente pretende concienciar de algo, tal vez de la desigualdad creciente y de la deshumanización de la sociedad, en todos los estamentos, ni los ricos ni los pobres parecen tener capacidad de compasión, solo algunos casos aislados desmienten esta apreciación, y no necesariamente se van a ver recompensados por tratar de hacer lo correcto. Se subraya la ceguera de las clases altas, incapaces de ver que todo se está yendo al garete, un poco al estilo de la orquesta del Titanic mientras el barco se va a pique. Y hay algo de ironía gatopardiana en el título, algo cambia para que todo siga igual, el nuevo orden de nuevo tiene poco. Franco sabe dotar al relato de ritmo, maneja bien la puesta en escena y la planificación. Pero su propuesta es desoladora y no conduce a ninguna parte, solo vemos violencia y desesperanza gratuitas. De todos modos, como a veces tristemente ocurre, la forma vence al fondo a la hora de repartir premios en festivales, y el que nos ocupa fue recompensado con el Gran Premio del Jurado en Venecia.
5/10

Hoy Martes 09

  • 20:20

Mañana Miércoles 10

  • 20:20

Jueves 11

  • 20:20
(2021) | 114 min.
Siglos atrás, los dragones vivían en armonía con los humanos en el mundo de Kumandra, un paraíso que se fue al traste cuando la maldad de los segundos desató la aparición de los druun, bolas de energía de color amatista que convierten a quienes entran en contacto con ellas en estatuas. Un dragón solitario, Sisu, salvó a la humanidad, pero eso no pudo evitar que los supervivientes se dividieran en cinco tribus. Medio siglo después, la joven Raya, hija del jefe de Corazón, uno de esos clanes, custodia la Gema del Dragón, objeto ancestral que asegura mágicamente la paz. Cuando Namari, de un grupo rival, trata de robársela, la piedra se rompe, causando el retorno de los druun, y que uno de estos petrifique al progenitor de Raya. Puesto que todo se está convirtiendo en un lugar desolado, la muchacha se embarca en un largo viaje en busca de Sisu, que puede ayudar a que los humanos se unan para volver a destruir a los monstruos. A Hollywood le interesa mucho el dinero que puede aportar Oriente, sobre todo el gigantesco mercado chino, por lo que en los últimos tiempos muchas de sus producciones familiares están protagonizadas por héroes de esas latitudes y recogen sus tradiciones, como Más allá de la Luna, de Netflix, y la versión en imagen real de Mulán, de Disney. La compañía creadora de Mickey Mouse reincide con un film de amplio presupuesto que trascurre en una realidad similar a la Edad Media del sudeste asiático (las localizaciones están inspiradas en Camboya, Indonesia y otros países), con numerosos elementos fantásticos. Don Hall, que ya tiene experiencia en heroínas de localizaciones exóticas al estar detrás de Vaiana –con una historia similar a la de ésta, pero en Polinesia–, codirige la cinta con el mexicano Carlos López Estrada, en su primera incursión animada tras Blindspotting y Summertime. Visualmente apabullante, tienen potencia la secuencia de la persecución y las que transcurren en el desierto, la ciudad comercial iluminada con linternas, o el brumoso bosque. Se le ha sacado partido a la iconografía oriental, con animación digital bastante creativa y algunos pasajes narrados con dibujos tradicionales. Se ha optado por un diseño de personajes más realista de lo habitual en el estudio. Está muy cuidada la protagonista, Raya, que va creciendo, pues la trama se desarrolla a lo largo de unos años, aunque como es habitual en el cine de Disney, se le ha colocado al lado a uno de esos secundarios que al final roban las escenas, en este caso el expresivo dragón azul Sisu. Sin canciones, salvo la que acompaña a los títulos de crédito finales, el film tiene un tono menos infantil que el de productos como Frozen. El reino del hielo, todo indica que aportado por López Estrada, procedente del cine adulto, y por los guionistas, Adele Lim (Crazy Rich Asians) y el vietnamita-estadounidense Qui Nguyen, procedente de series televisivas. Se enmarca dentro del esfuerzo de Walt Disney por ceñirse a la era del #MeToo, para que se olvide a sus princesas del pasado necesitadas de un héroe masculino, por lo que aquí su protagonista guerrera reparte leña, y no busca el amor –el film no tiene subtrama romántica–. Al mensaje integrador y feminista se une, como no podía ser de otra manera, el toque ecologista, con una crítica al ser humano como desestabilizador de la naturaleza. El mensaje se completa con algunas píldoras sobre la autoconfianza y la importancia del trabajo en equipo. Quizás tarda un poco en arrancar, por la sobredosis de datos innecesarios sobre el mundo de Kumandra, y a veces la estructura recuerda a un videojuego en el que haya que pasar pantallas, venciendo a distintos enemigos, una y otra vez. Esto la aleja de los mejores títulos de la compañía, pero no la despoja por completo de interés.
6/10

Hoy Martes 09

  • 16:30
  • 17:30
  • 19:00
  • 19:45

Mañana Miércoles 10

  • 16:30
  • 17:30
  • 19:00
  • 19:45

Jueves 11

  • 16:30
  • 17:30
  • 19:00
  • 19:45
(2020) | 92 min.
Tres colegas, auténticos perdedores, y la novia de uno de ellos, entran a robar en una gran mansión de la campiña inglesa. Allí viven dos ancianos, un médico y su esposa, que se han ausentado unas horas. Como no pueden abrir la caja fuerte, los intrusos esperan la llegada de los propietarios con la intención de sonsacarles la combinación, aunque sea por métodos violentos. La cosa se empieza a ir de las manos cuando uno ellos, un psicópata que ha arrastrado a los demás hasta allí, pierde el control... Pero además las reacciones de los ancianos son extrañas, inquietantes. Aquí hay gato encerrado. Película británica de terror cuyo planteamiento a priori resulta eficaz, pero que acaba perdiendo fuelle poco a poco, debido a unos personajes escasamente trabajados y a situaciones rocambolescas y poco creíbles. El arranque es convencional –atraco y secuestro– hasta el tempranero giro de guión. El problema de fondo es que el tufillo trastornado que desprenden los ancianos lo percibe el espectador casi sin inmutarse y sin embargo los personajes de la película parecen no enterarse absolutamente de nada. Hay miles de detalles que invitan a poner pies en polvorosa antes de que las cosas se tuerzan más y más. Pero ni por esas. Lo mejor de The Owners (Los propietarios) es la agobiante atmósfera de pesadilla que logra transmitir el director Julius Berg, convirtiendo la mansión en una casa de los horrores. Aunque haya ocurrencias tan peregrinas como lo del gas lacrimógeno, se agradece que pese a algunos breves momentos de violencia, no se base la cosa en el tema sanguinolento. Más bien mucho tiene que ver en la sensación de desquiciamieno las palabras tranquilas pronunciadas por los ancianos, sus actitudes sosegadas y amables... Aunque el conjunto no sea muy verosímil sí se logra por ese camino angustiar al espectador. Entre el reparto, destaca el esfuerzo de Maisie Williams (la célebre Arya Stark de Juego de Tronos).
4/10

Hoy Martes 09

  • 16:30
  • 18:30
  • 20:20

Mañana Miércoles 10

  • 16:30
  • 18:30
  • 20:20

Jueves 11

  • 16:30
  • 18:30
  • 20:20
(2020) | 80 min.
Documental acerca de la detención en 1985 del navarro Mikel Zabalza, conductor de autobuses en San Sebastián, a cargo de la guardia civil, junto a otros familiares y amigos, por una presunta vinculación con ETA. Supuestamente Mikel se habría fugado del cuartel de Intxaurrondo donde estaba preso, y estuvo en paradero desconocido hasta el hallazgo de su cuerpo muchos días después, se habría ahogado en el río Bidasoa; los otros arrestados fueron puestos en libertad. La película de presupuesto escaso, dirigida por Amaia Merino y Miguel Ángel Llamas, describe estos hechos cronológicamente poniendo en duda la rocambolesca versión oficial, con testimonios de familiares –sobre todo su madre y su novia– y compañeros, donde son fundamentales las declaraciones de Ion Arretxe, que describe las torturas a que él y los demás presos habrían sido sometidos. La cinta, más allá del indudable interés que tiene la denuncia de las torturas, adolece de una falta de contexto, da por supuesto que el espectador sabe de qué se le está hablando. De este modo hasta casi la mitad del metraje se obvia que eran años en que la banda terrorista asesinaba casi a diario para lograr sus fines políticos, y que sus principales víctimas eran miembros del ejército y fuerzas de seguridad; y no se dan muchas pistas sobre la guerra sucia y algunos de sus errores fatales. Tampoco se ofrece una explicación nítida y pronta de por qué estas personas fueron detenidas, si fue por sus ideas políticas, o por estar en el lugar equivocado, lo que no justificaría lo injustificable, pero al menos permitiría entender lo ocurrido. La idea de las sobrinas de Mikel Zabalza abriendo una caja con cartas y documentos que habrían permanecido bajo llave durante años podría haber dado juego, pero nada permite pensar que descubran algo que no supieran ya de antemano, incluso tal recurso parece forzado y no conduce a nada. Formalmente la narración, que recurre también a imágenes de archivo de los familiares o manifestaciones, es algo anodina, y no se entiende por ejemplo la causa de que algunas imágenes transcurran en el metro de Madrid.
4/10

Hoy Martes 09

  • 18:30
  • 20:20

Mañana Miércoles 10

  • 18:30
  • 20:20

Jueves 11

  • 18:30
  • 20:20
(2021) | 128 min.
Hubo una época en que Joe Deacon fue una leyenda en el departamento de homicidios de Los Ángeles. Ahora, en 1990, está “exiliado” como adjunto del sheriff del condado de Kern. Pero un encargo de poco monta, ir a recoger unas pruebas en LA, le devuelve a la acción. Su llegada a la ciudad coincide con un nuevo homicidio de un asesino de mujeres, que investiga el joven detective de la policía Jim Baxter. Aunque al principio este mira al otro con algo de distancia e ironía, se dirige a él como “Colombo” y “Kojak”, sabe reconocer a un consumado profesional con experiencia, que aunque quemado y de vuelta de todo, podría aportar una mirada fresca al caso. De modo que le pide ayuda de forma extraoficial. Buen thriller escrito y dirigido por John Lee Hancock, uno de esos cineastas a los que tradicionalmente se les adjudica la etiqueta de “artesano”, aunque tengan a sus espaldas títulos que están bastante por encima de la media, merecen destacarse The Blind Side (Un sueño posible), Al encuentro de Mr. Banks y El fundador, las tres basadas en hechos reales. En esta ocasión recupera un guión ideado precisamente en los años en que transcurre la acción, y que al fin lleva a la pantalla con feliz resultado. Por supuesto la película, también gracias la excelente banda sonora de Thomas Newman, subraya la intriga inquietante acerca de quién comete y por qué crímenes tan execrables y morbosos como los investigados. Pero aún se presta más atención al modo en que Deacon y Baxter reaccionan al caso y a la aparición de un sospechoso, escurridizo y odioso, más allá de su posible culpabilidad. No somos ángeles, el pasado puede ser el futuro, tal vez Deacon es aquel en quien Baxter se convertirá... Son ideas sugeridas y bien encarnadas por Denzel Washington y Rami Malek, el primero con su aire de héroe cansado, sabio más por viejo que por ser policía, una senda de aprendizaje que podría recorrer el otro, del mismo modo o no, decantarse por el cinismo, acabar con la felicidad del propio hogar es una pendiente cuesta abajo, progresiva, no necesariamente un precipicio desde el cual uno cae al vacío. La presión es fuerte, y las provocaciones de Albert Sparma, el sospechoso interpretado por un camaleónico e irreconocible Jared Leto, pueden conducir a cualquier parte. Hancock abre el film con una modélica escena casi de película de terror, y logra crear una buena atmósfera con la sugerente fotografía de John Schwartzman, sabiendo guardar en su chistera argumental algunas sorpresas. Pero sobre todo ha querido ofrecer un buen estudio de personajes, y aunque con toque fatalista –el mismo que se advertía en un libreto del mismo cineasta escrito por esa época, Un mundo perfecto de Clint Eastwood–, invita a reflexionar acerca de las exigencias morales del trabajo de policía, puestas a prueba cuando uno se enfrenta al lado más oscuro del ser humano. Ahí importan muchos los pequeños detalles, las cosas pequeñas del título original, que también alude a ese dicho de que “el diablo están en los detalles”, o que ciertas armas “las carga el diablo”.
7/10

Hoy Martes 09

  • 17:15
  • 19:45

Mañana Miércoles 10

  • 17:15
  • 19:45

Jueves 11

  • 17:15
  • 19:45