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Estrenos Filmin

(2019) | 97 min. | Acción | Aventuras | Thriller
Entretenida cinta juvenil danesa, con bastantes puntos en común con la ochentera Juegos de guerra, pues los protagonistas son adolescentes amantes de los ordenadores, arrojados a un mundo de adultos donde corre peligro la democracia y la libertad. Sigue a Benjamin, un chaval de 13 años que ha heredado las cualidades informáticas de su madre Anna, y que en internet es conocido como Pirata. Supuestamente muerta hace unos años en un accidente de tráfico, en realidad Anna desapareció del mapa para no entregar a unos desaprensivos un algoritmo que podría poner en peligro al mundo mundial, pues lo que era una aplicación informática terapéutica, puede controlar voluntades ajenas. En esta tesitura Benjamin ha crecido como si fuera huérfano, aprovechando su talento de hacker para ser popular y ganar dinero fácil con sus compañeros de clase. Pero un día aparecen en la escuela unos agentes del servicio secreto, que quieren usarle para dar con su madre; la posible noticia de que Anna está viva activa todo el ingenio de Benjamin para adelantarse, tarea para la que cuenta con la ayuda de una nueva compañera del colegio con problemas de adaptación, Savannah. Poul Berg, curtido en series televisivas, debuta en el largometraje entregando una digna película, previsible en su desarrollo y con personajes arquetípicos poco definidos, pero que logra el objetivo de coherencia, dinamismo y alguna que otra sorpresa, mientras subraya la importancia de contar con una familia, o del peligro de que algunos que se autodenominan “patriotas” vengan a “salvarnos” del riesgo de ejercer nuestra libertad, sin entender que ahí está la gracia, en que uno se puede equivocar, pero lo hace sin coacción.
5/10
(2018) | 159 min. | Policiaco | Acción | Thriller | Drama
En la ficticia ciudad estadounidense de Bulwark, el afroamericano Henry Johns acaba de salir de la cárcel. En casa, el panorama que se encuentra no puede ser más desolador, su madre se prostituye y mantiene encerrado al hermano paralítico, entretenido con un videojuego. Un colega le propone un “trabajo”, hay que traer dinero al hogar. Mientras, la pareja de policías compuesta por Brett Ridgeman y Anthony Lurasetti acaba de ser suspendida de empleo por seis meses, por exceso de celo, amedrentaron más de la cuenta a unos criminales. Hartos, y con necesidades pecuniarias, planean robar a un camello para hacer frente a las mismas. Pero se encuentran con algo mucho más gordo, el violento atraco a un banco. Craig Zahler, director y guionista, entrega un largo y potente drama policíaco, fiel a las claves estilísticas y temáticas de sus anteriores filmes, los violentos Brawl in Cell Block 99, cinta carcelaria, y Bone Tomahawk, en clave de peculiar western. Con elementos de ambigüedad moral que hacen evocar el cine negro, de algún modo recuerda su propuesta a las películas de Sidney Lumet, al pintar las dificultades a las que se enfrentan las fuerzas del orden y los delincuentes, bandos a veces más próximos de lo que podría pensarse, en que las injusticias del sistema les ponen a prueba y les enfrentan a importantes dilemas; también viene a la cabeza un film infravalorado, El tiempo de los intrusos, interesante cinta en que los personajes también acuden a soluciones heterodoxas para engordar sus cuentas corrientes. Y es que no es fácil llevar una vida honrada, y para prosperar en el cuerpo hay que entrar en el juego del politiqueo, lo que incluye plegarse a lo políticamente correcto, no vayan a tacharte de racista. Zahler pinta así el peso del entorno urbano, de los barrios que no te dejan respirar, y que empujan a la toma de decisiones discutibles, en la búsqueda utópica de una vida mejor. El director imprime al film un estupendo ritmo, y eso que dura más de dos horas y cuarto. Pero se excede en la violencia, lo que incluye elementos gore totalmente gratuitos; y hay algún pasaje que chirría, como el de la madre que tras un permiso tras el naciimento de su bebé, se resiste a volver al trabajo. En cualquier caso, el saldo es muy positivo, pues sabe combinar las escenas de acción –sobre todo el duelo nocturno de vehículos, un furgón y un automóvil, pero también los asaltos y operaciones armadas–, con los pasajes dramáticos que definen a los personajes, con Ridgeman sufriendo por la esclerosis de su esposa, antigua policía, y el acoso en la calle de su hija adolescente, y Lurasetti pensando en casarse. Tanto Mel Gibson como Vince Vaughn dan bien el tipo de policías cansados, el primero canoso y lejos del paradigma de agente alocado que creó para la saga Arma letal. En el otro lado, destaca Tory Kittles, aunque está bien todo el reparto de secundarios, incluidos los actores que llevan capucha gran parte del metraje, y cuya violencia salvaje y sin sentido produce escalofríos.
7/10
(2019) | 124 min. | Histórico | Drama
Notable debut en la dirección del cineasta nacido en Irán Farhad Safinia, que escribió para Mel Gibson el guion de Apocalypto. Adapta el libro de Simon Winchester, que documenta con magnífica recreación de la época y acertadísimo reparto, hechos reales acerca de la confección del Diccionario de Inglés de Oxford, una titánica tarea que llevó más de 50 años, a finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Se centra sobre todo en cómo se cruzan los caminos de dos personajes que parecen completamente dispares: James Munray, editor del diccionario, sabio en lenguas a pesar de no tener titulación universitaria, feliz padre de familia numerosa y hombre de fe; y el doctor W.C. Minor, recluido en el manicomio de Crowthorne en Berkshire, enajenado mental que en un momento de manía persecutoria asesinó a un hombre. Cuando Munray pide la ayuda de miles de voluntarios desinteresados, para que documenten con citas de textos históricos el posible origen y uso de las palabras del diccionario, uno de los más activos resulta ser Minor; la tarea parece incluso servirle de terapia, al mismo tiempo que desea reparar el daño causado a la viuda e hijos del asesinado traspasándoles la integridad de su pensión. Safinia sabe manejar bien el libreto firmado por John Boorman, Todd Komarnicki y él mismo, que sabe tocar palos diversos con gran sabiduría. Así, habla de razón y locura, pero también de fe y ciencia, y de la fuerza del amor, el perdón y la reparación, conceptos muy presentes a lo largo de la narración, y que nunca están metidos con calzador o con la intención de ofrecer moralina barata. Late la capacidad del hombre, por muchos horrores que pueda cometer, de alcanzar la redención, tocado por la gracia y por la caridad de los que se mueven a su alrededor. Y además se pinta bien las dificultades con la que toca moverse en el mundo académico, donde la exigencia de resultados a toda costa, y los celos y rivalidades, pueden poner en peligro las empresas más honrosas. Da gusto ver lo bien que están introducidas las citas literarias, en la medida justa, y que ilustran no solo el origen de una palabra, sino también las situaciones que afrontan en un momento dado los personajes. El reparto está sencillamente espléndido, con dos colosos como Mel Gibson y Sean Penn, el profesor y el loco doctor, en los momentos en que comparten escena saltan las chispas de la emoción. Están también muy bien el resto de personajes secundarios: la viuda interpretada por Natalie Dormer, la esposa de Murray a la que da vida Jennifer Ehle, Eddie Marsan como el vigilante del manicomio que descubre el valor de la misericordia, o los distintos actores que dan vida a profesores y académicos, donde destaca Steve Coogan.
7/10
(2018) | 92 min. | Acción | Comedia | Drama
Película inspirada en el suceso ocurrido en la capital de Suecia en 1973, un caso de asalto a un banco con toma de rehenes, que dio pie a la célebre expresión “síndrome de Estocolmo”, con la que se conoce la inesperada empatía que puede surgir entre las víctimas de un delito y quienes lo cometen. Describe cómo el joven Kaj Hansson irrumpe en un banco con gafas de sol y una peluca, toma algunos rehenes, y reclama que liberen y traigan ante sí a Gunnar Sorensson, célebre atracador de bancos que está en prisión cumpliendo condena. Entre los rehenes se encuentra Bianca Lind, casada y con dos niños, que influida por el modo en que maneja la situación la policía y el primer ministro Olof Palme, y la frialdad de su marido, parece encontrarse más cómoda con la humanidad de Kaj, que no deja de ser un pobre diablo. La cinta del canadiense Robert Budreau, director y guionista, se toma bastantes libertades con respecto al caso real, para hacer lo ocurrido más disparatado y surrealista. De hecho todo apunta a que la inspiración directa del film es Tarde de perros, de Sidney Lumet, también basada en hechos reales que adoptan tintes kafkianos, y donde el espectador conecta más con los delincuentes que con las fuerzas del orden. Tenemos pues una película entretenida, pero algo reiterativa, donde falta algo de alma a los personajes. El disparate en que consiste la trama, y la solvencia de un puñado de estupendos actores –están muy bien Ethan Hawke, Noomi Rapace, Mark Strong y Christopher Heyerdahl– salvan la disfrutable función.
6/10
(2018) | 80 min. | Biográfico | Documental
Sentido documental de Gilles Penso y Alexandre Poncet dedicado al mago del stop-motion y los efectos visuales Phil Tippett, que ganó el Oscar gracias a Parque Jurásico. El film sigue su trayectoria recordando cómo le inspira el King Kong de 1932 y el trabajo de Harry Harryhausen en títulos como Simbad y la princesa, para dedicarse a animar figuras y monstruos fotograma a fotograma con inigualable talento. El artista supo encauzar su carácter introvertido, y encontró a la mujer de su vida en Jules Roman, con la que impulsaría su propia empresa, Tippett Studio. Resulta indudable su valía, aunque el póster de la película que evoca a Leonardo Da Vinci quizá resulte excesivo. Se recuerda por supuesto su contribución a la trilogía original de La guerra de las galaxias, con el famoso ajedrez con piezas de holograma, los AT-AT y el baboso Jabba the Hut. Y cómo supo sobreponerse a lo que podía haber sido una transición traumática nunca lograda del todo, la de la arcilla analógica al modelo digital, en que sus creaciones serían modelos para luego generar criaturas con el ordenador. Son los tiempos de trabajar con ILM, Industrial Light & Magic, la compañía de efectos de George Lucas que fue pionera en dignificar en reconocimiento a los que trabajaban en este campo. El film cuenta con valiosos testimonios del propio Tippett y sus colaboradores y discípulos, además de cineastas como Joe Dante –para él hizo Piraña– y Paul Verhoeven –fundamental su aportación a RoboCop y su secuela–, aunque se echa en falta que hablen George Lucas y Steven Spielberg, no se entiende que no hayan colaborado. Se da cuenta también de sus bizarros esfuerzos como director con Mad God.
(2017) | 110 min. | Policiaco | Thriller | Drama
Montañas de Wyoming. En las cercanías de la reserva india Wind River, vive el cazador Cory Lambert, empleado por el estado para hacer labores de caza y pesca. En una de sus salidas con la motonieve encontrará el cadáver de una joven, que ha recorrido varios kilómetros descalza sobre la nieve antes de morir. El shock para Lambert es grande porque conocía muy bien a la chica: era la mejor amiga de su hija, fallecida también tiempo atrás. Para investigar el caso llegará una joven agente del FBI poco familiarizada con el entorno, por lo que pedirá a ayuda a Lambert. Potente película criminal, de desarrollo sencillo pero de hondura dramática importante, dirigida con buen pulso por el actor Taylor Sheridan (12 valientes), en su segunda incursión como realizador. Ambientada en tierras inhóspitas de Wyoming, nevadas y sin apenas población, la atmósfera nos traslada a la dura vida en la naturaleza, en donde el hombre es capaz de perder su humanidad y emparentar sus actos con el de las fieras salvajes. Por su referencia a los indios que subsisten en tierras remotas, olvidados en sus reservas, Wind River entronca con filmes como Frozen River y por la agresividad de ese tipo de vida, implacable y violenta, tiene reminiscencias con Winter's Bone. Para esa ambientación es magnífica la música de Nick Cave y Warren Ellis. Aunque la trama propiamente policial es bastante simple, la fuerza de la narración se centra en los personajes, en especial en la pareja compuesta por Cory Lambert (espléndido Jeremy Renner), el cazador lugareño, experto en la supervivencia física y emocional, pues arrostra una tragedia familiar de grandes proporciones, y por la recién llegada Jane Banner (convincente Elizabeth Olsen), joven agente del FBI, algo inexperta.
7/10
(2017) | 90 min. | Histórico | Drama
Película basada en hechos reales, describe cómo la administración de George Bush Jr. se apoyó en la inteligencia que aseguraba la existencia de armas de destrucción masiva en Irak para invadir el país y derrocar a Saddam Hussein. La Casa Blanca contó con el apoyo de la Cámara de Representantes y del Senado, así como de la práctica totalidad de los medios de comunicación, no solo los conservadores como Fox, sino también los liberales como el New York Times. El film pone el foco en Jonathan Landay y Warren Strobel, reporteros investigadores de Knight Ridder, un conglomerado periodístico que servía sus artículos a periódicos de todo Estados Unidos, y que fue el único que desafió la versión oficial recurriendo a fuentes contrastadas para sus informaciones. Los periodistas contaron con el respaldo de su editor, John Walcott, y con la colaboración del veterano corresponsal de guerra Joe Galloway, cuya experiencia en Vietnam dio pie a un libro y a la película Cuando éramos soldados, algo que se menciona en Desvelando la verdad. Rob Reiner vivió su etapa dorada como director en los 80 y lo 90, cuando dirigió títulos tan valiosos como La princesa prometida, Cuenta conmigo, Misery y Algunos hombres buenos. Luego siguió con una carrera algo irregular, de filmes simplemente correctos en el mejor de los casos. En 2017 colaboró con el debutante guionista Joey Hartstone y con el actor Woody Harrelson en A la sombra de Kennedy, que retrataba al presidente Lyndon B. Johnson. De nuevo se repite aquí esta triple colaboración en un film de tintes políticos, bien realizado, que ilustra lo ocurrido, aunque al mismo tiempo resulta un tanto anodino. El film pone el acento en cómo la Casa Blanca se movió por una estrategia geopolítica tras el 11-S muy específica, que pretendía primordialmente trasladar el modelo de las democracias occidentales a Oriente Medio. Tal idea cegó a los dirigentes, capaces de autoconvencerse de lo que fuera para no respetar la soberanía de un país y derrocar a un cruel dictador. Con un resultado trágico en muertos de la población civil y de las tropas estadounidenses; esto último se subraya con el personaje del joven afroamericano que se alista para servir a su país y queda anclado en una silla de ruedas. El film procura ser equilibrado en su denuncia, y combina bien la parte dramatizada de actores –eficaces Harrelson, James Marsden, el propio Reiner, Tommy Lee Jones...– con abundante material documental, bien integrado en la narración, de las declaraciones de los políticos: Bush, Rumsfeld, Wolfowitz, Rice...
6/10
(2018) | 100 min. | Ciencia ficción | Thriller
En el futuro la policía puede acceder en directo –recibe la información en su retina– a todas las biografías de los ciudadanos, así como investigar en los archivos personales de cada individuo, en lo que se llama aquí la conciencia ocular (todo lo que ve). Cuando se producen una serie de asesinatos, sin que la mirada de la víctima hayan podido captar al asesino, el inspector Sal Frieland empieza a sospechar de una intrigante mujer anónima de la que se desconocen sus datos. Las películas de Andrew Niccol siempre cuentan con planteamientos muy sugerentes, la mayoría de las veces referentes al inquietante futuro que nos espera. En este caso hace hincapié a la falta de intimidad, cuando toda la vida de las personas permanece custodiada en archivos a los que pueden acceder la autoridades –aquí, los policías–, cual si fueran el gran hermano de Orwell. Nada de lo que los ciudadanos hacen queda oculto. De ese modo los culpables de los crímenes quedan fácilmente expuestos, pero, por contra, el derecho a la intimidad desaparece. Con una puesta en escena bastante minimalista, Niccol centra la historia de Anon en la persecución de la chica sin nombre por parte del inspector Frieland. Interesa la investigación policial, intriga la sospechosa, pero el resultado general adolece también de falta de ritmo y quizá se echa de menos algo más de sofisticacion en el desarrollo de los hechos, se pasa superficialmente sobre ellos al igual que sobre los personajes. Ya sólo el modo en que se topa con la chica el detective resulta bastante burda. También desdice un poco de la imaginación del cineasta la llamativa insistencia en imágenes sexuales, algo poco usual en él. Los actores cumplen con sus papeles, aunque Clive Owen tampoco es un dechado de matices. Lo mejor es sin duda el planteamiento de fondo futurista, que invita a una profunda reflexión.
5/10
(2019) | 81 min. | Biográfico | Documental
Justo homenaje a un creativo genial desconocido del gran público, auténtico artista, José María Cruz Novillo (Motilla del Palancar, Cuenca, 1936) está detrás del diseño de algunos de los logos corporativos más conocidos en España, desde el logo de partidos políticos como el del PSOE y UCD, a los corporativos de empresas como Renfe, Endesa, instituciones como la Policía Nacional y Correos, el diario "El Mundo", la cadena de radio Cope, etc. Además, gracias a la recomendación de José Luis Borau, Elías Querejeta acudió a él para el diseño de los carteles de muchas de sus producciones, como El espíritu de la colmena, o las cintas de Carlos Saura Ana y los lobos –en este se inspira el cartel del documental que nos ocupa– o Deprisa, deprisa. También es suyo el diseño de la bandera de la Comunidad de Madrid. Estamos ante un documental de tema apasionante que atrapa, donde la canción "Hay un hombre en España" pone enseguida al espectador en situación. Quizá la lástima es que la realización, los encuadres de testimonios, incluido el de José María Cruz Novillo, son un tanto grises, no así las declaraciones. Interesa y se pone en valor la aportación artística, aunque carga en algún momento el recurso al manoseado relato de la gris España franquista, al que habría dado la vuelta el protagonista del documental, y que ilustra sobre todo el testimonio de Alfonso Guerra. Sea como fuere, el valor del artista es indudable, así como la realidad de que ha hecho escuela, y que ahora cualquier empresa o institución sabe que debe cuidar, y mucho su logo, También resulta curiosa la idea detrás del edificio del Instituto Nacional de Estadística, una obra que tituló "Diafragma Decafónico de Dígitos", por los colores decafónicos que recogen datos cifrados de la España de 2005.
6/10
(2019) | 106 min. | Acción | Aventuras
Cinta un tanto insulsa acerca de los años previos a la carrera hollywoodiense de Errol Flynn. La trama transcurre en Australia, donde el futuro actor lleva una vida de aventuras, que se diría son el necesario prólogo para luego convertirse en protagonista de tantas películas del género. El film se basa en los recuerdos escritos por el propio Flynn, y el también australiano Russell Mulcahy, que nunca superó la película que le dio la fama, Los inmortales. Tras un movidito prólogo selvático, donde Flynn hace de guía de unos productores de cine, mientras sufren la persecución de peligrosos nativos de Papúa Guinea, la cosa deriva en navegación por el mar en compañía de sus amigos Rex y Dook Adams. En el camino abundan las peleas, las partidas de póker y la camaradería. Es una lástima que con los elementos típicos del cine de aventuras no se logre algo más entretenido. Ni siquiera los actores tienen encanto, empezando por el desconocido Thomas Cocquerel, que interpreta a la futura estrella de Hollywood.
4/10
(2019) | 90 min. | Drama Tráiler
Potente película, Premio del Jurado en la sección Un Certain Regard del Festival de Cannes. Con impresionante verismo e imágenes hipnóticas, seguimos la trayectoria del pirómano Amador, puesto en libertad tras cumplir dos tercios de su condena en prisión, el hombre vuelve a sus tierras lucenses en medio del campo, junto a su madre octogenaria Benedicta, dispuesto a cuidar de sus cultivos y sus tres vacas. Obligado a llevar una vida solitaria, los lugareños gallegos le miran con explicable recelo, que se intensificará cuando se produce un nuevo incendio. Gran mérito del film de Oliver Laxe, coescrito con Santiago Fillol, es la sensación permanente de realidad, el espectador se preguntará con frecuencias si estamos ante un documental, o al menos un documental de creación, o ante un drama de ficción con trazos de “cine verité”. El caso es que con el ritmo adecuado, y una preciosa fotografía –no sólo del fuego, también del paisaje envuelto en la niebla, o de las actividades cotidianas de los personajes–, nos sumergimos ante algo que parece real como la vida misma, y podemos entender cómo es la vida en el medio rural en Galicia, el carácter parco en palabras de sus habitantes, y lo desafiante que es el día a día de alguien que se gana la vida en el campo. Es bonita la relación entre hijo y madre, y también los lazos que Amador trata de establecer a su regreso, difíciles, muy difíciles, ya sea con la veterinaria con la que empatiza, o con los visionarios que están construyendo una casa rural, pensando que atraerán a la zona este tipo de turismo. Volver a empezar, alcanzar el perdón, es difícil de conseguir entre personas endurecidas. En muchas escenas a Laxe le basta sugerir, para transmitir emociones, como con los bomberos animando a un anciano a que se ponga a salvo del fuego, o la entrada en una casa en que los recuerdos fotográficos están siendo pasto de las cabras. Estamos ante una película tranquila, que algún espectador impaciente considerará, nunca mejor dicho, de “arduo” visionado, pero que transpira sensibilidad y delicadeza por todos sus poros, también en el desenlace en que asoma la rabia más o menos contenida. Amador Arias y Benedicta Sánchez, los actores principales, se muestran tremendamente naturales.
7/10
(2017) | 197 min. | Documental
Una película hecha desde el corazón, el gran amor que Frederick Wiseman siente hacia una institución que es un auténtico foco de cultura y humanidad. No en balde este cineasta dedicó antes, en 2014, otro interesante documental, National Gallery, a este museo que todo el mundo debería visitar, aunque fuera virtualmente. En Ex Libris: La Biblioteca Pública de Nueva York Wiseman logra atrapar el dinamismo cultural de la célebre biblioteca neoyorquina, que es algo más que los edificios que la albergan, y ese es probablemente su mayor mérito. Ahí tienen lugar conferencias y eventos culturales, se da acceso a internet, hay por supuesto libros, también en formato electrónico, o en formato audio; existen libros antiguos de gran valor, e imágenes y fotografías. Y los responsables de la Biblioteca están pensando todo el tiempo cómo conseguir que los más desfavorecidos pueden beneficiarse de este tesoro cultural. Entre los reproches que se pueden hacer al film está su metraje desmedido, más de tres horas resulta excesivo; tampoco parece muy acertado arrancar con una conferencia de Richard Dawkins, que ha hecho de la profesión de su ateísmo una suerte de pintoresca religión, y que como mínimo despista al espectador.
6/10
(2019) | 112 min. | Documental Tráiler
Interesante documental que da cuenta del fenómeno Jordan Peterson, el psicólogo y profesor universitario canadiense que arrasó primero en internet, a través de su canal de YouTube, y luego con su libro “12 reglas para la vida: Un antídoto contra el caos”. Su posición a favor de la libertad de expresión, denunciando la iniciativa legislativa C-16 de Ontario que quería obligar al uso de pronombres impersonales para referirse a los transgénero, generó un considerable revuelo en el campus, sobre todo entre el colectivo LGBTI, y el vídeo en que explicaba su punto de visto se hizo viral. En cualquier caso se ha convertido en personaje inspirador, especialmente entre los jóvenes varones, que encuentran valiosos sus consejos acerca de cómo enfocar la vida y dar sentido a la propia existencia, con reglas sencillas a las que aplica el sentido común. El film dirigido por Patricia Marcoccia ha tenido acceso al entorno de Peterson, le vemos con su esposa, sus hijos y sus padres, en la intimidad familiar, y también en los momentos de estrés. No se trata de un retrato hagiográfico, se muestran sus aristas, y de hecho se da voz a quienes no comparten su ideario –su antiguo amigo y también profesor, fallecido en abril de 2019, Bernard Schiff, un testimonio interesante, y a una activista transexual, con presencia excesiva–, pero tampoco se cae en el extremo contrario de demonizarle, se ha buscado cierto equilibrio. De modo que entendemos las razones de por qué Peterson cautiva a tanta gente, en la época de lo políticamente correcto y de la formación blandengue de la juventud. Al mismo tiempo, sorprende su fuerte carácter, que convive con una innegable empatía y capacidad de comunicar; o su afición a tener retratos de grandes dimensiones de personajes como Lenin o Marx, a los que considera recortadores de libertades, y que le gusta ver para no olvidar el peligro de poner la inteligencia al servicio de oscuras agendas, un riesgo del que él mismo no se encuentra exento.
6/10
(2018) | 100 min. | Comedia | Drama Tráiler
Una película que invita a pensar sobre las cosas que hacen que la vida merezca la pena. Sigue a Alain Wapler, un empresario de fama mundial, de los mejores en la industria automovilística, que está a punto de lanzar al mercado un nuevo coche eléctrico, una rueda de prensa donde espera hacer uso de su célebre dialéctica. Hiperactivo y con la agenda completa las 24 horas del día, sólo vive para el trabajo, quizá un refugio desde que enviudó, pero donde le toca pagar la factura a su hija de 19 años, a la que apenas presta atención. Un inesperado (para él) ictus le obliga a pisar el freno. Por fortuna, han podido atenderle a tiempo, pero deberá atravesar un lento proceso de rehabilitación, en que le presta especial ayuda Jeanne, una logopeda, para mejorar su ahora limitado habla. Entre las dudas de si será capaz de presentar en Ginebra en público el esperado nuevo automóvil, quizá lo importante es que tal vez empiece a ver la existencia con otros ojos. El desconocido Hervé Mimran adapta con inteligencia el exitoso libro autobiográfico de Christian Streiff “J'étais un homme pressé”, donde cuenta su experiencia personal de “hombre bajo presión”, continuamente estresado, y que debe someterse a un auténtico proceso de reeducación, en que el aprendizaje de tareas que damos tan por supuesto como la capacidad de hablar y explicarnos, sirven para asimilar una lección aún más valiosa, la de que la vida es un regalo que hay que saber aprovechar. Necesitamos sin duda el humanismo en la empresa, no somos máquinas, es una idea que recorre con fuerza el film. Aunque un derrame cerebral y sus consecuencias constituyen de entrada una situación dramática, lo cierto es que Mimran sabe imprimirle también un lado divertido, a partir de las limitaciones y los cambios involuntarios en las palabras que hace el protagonista –magnífico Fabrice Luchini, con una buena vis cómica–, cambiándoles el sentido –la idea se utiliza de un modo muy original en los títulos de crédito finales–, o con la necesidad de adaptar su decidido carácter a la nueva situación. Ahí juegan un buen contrapunto la paciente logopeda, y un celador del hospital donde está ingresado, siempre alegre y con un gran sentido del humor. Una relación que el film sabe desarrollar es la de padre e hija. En efecto, los lazos se estrechan tras el colapso paterno, con los cuidados que ella le presta, y la recién descubierta atención que él tiene con ella, y que sirven para desarrollar una subtrama hacia el último tercio inesperada, la de la preparación de ambos para hacer el Camino de Santiago.
6/10
(2019) | 70 min. | Drama
El título, Pullman, hace referencia al nombre de un edificio de apartamentos de Mallorca, donde residen familias sin muchos recursos, dedicadas a la hostelería, en la cercana zona turística. Allí viven los niños vecinos Nadia, y Daren, que acaban de iniciar las vacaciones escolares, por lo que se escapan para recorrer la isla, en una aventura en la que conocerán a una travesti dedicada a la prostitución, o a un siniestro pederasta que medorea por las playas. Tercer largometraje del mallorquín Toni Bestard, tras la bienintencionada cinta de ficción El perfecto desconocido, donde contó con Colm Meaney como protagonista, y I am Your Father, documental sobre el actor que interpretaba a Darth Vader, que tuvo cierta difusión, sobre todo lo aprecian muchos incondicionales de Star Wars. Esta vez retrata la trastienda de su lugar de origen, la isla más extensa del archipiélago balear, con una visión alejada de tópicos y de la imagen que tienen los extranjeros que la visitan. Salvando todas las distancias, ha querido repetir la jugada del legendario Jean Vigó con A propósito de Niza, en aquel caso con la ciudad francesa. Saca a la palestra que ocultos alrededor de quienes pueden despilfarrar dinero a espuertas durante los meses estivales, subsisten quienes viven en condiciones precarias y todo tipo de personajes marginales. Bien filmada, a la propuesta le falta alguna secuencia memorable, y quizás su reducido argumento sabe a poco, pero está rodada con profesionalidad. Esta vez el realizador no cuenta con caras conocidas. pero los jóvenes Alba Bonnim y Keba Diedho, no profesionales, saben expresar la evolución de sus personajes tras su viaje iniciático. Les secundan actores con poca trayectoria, pero que logran naturalidad.
5/10