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Lista de cine

Las mejores películas para preadolescentes, niños y niñas de 7 a 12 años

Actualizado: 29/06/2020

Una etapa básica en la formación de cada persona es la llamada por los expertos preadolescencia, entre los 7 y los 12 años, en que conviene escoger concienzudamente las películas.

Por supuesto, cada chaval es cada chaval, y no se pueden establecer reglas absolutas.

Pero deseamos ayudar, y calzados con nuestro mejor sentido pedagógico, hemos seleccionado un puñado de títulos de interés, con atractivo para esta franja de edad, y que les ayuden a despertar su curiosidad y deseos de entender mejor el mundo que les rodea.

Recuerda que también puedes consultar nuestras listas de Las mejores películas para niños y niñas de 0 a 7 años y Las mejores películas para adolescentes, chicos y chicas de 12 a 18 años.

Las mejores películas para preadolescentes, niños y niñas de 7 a 12 años
(2005) | 140 min. | Aventuras Tráiler
La saga de Las crónicas de Narnia es todo un clásico de la literatura infantil en el mundo anglosajón. Los siete libros que componen la serie se habían publicado hace tiempo en España, y aunque la acogida fue aceptable, el auténtico ‘boom narniano’ ha comenzado con la excelente adaptación del primer libro que escribió C.S. Lewis (aunque no sea la primera, cronológicamente hablando), El león, la bruja y el armario. El film arranca en plena Segunda Guerra Mundial. Los aviones alemanes castigan duramente a Londres con sus bombas, hasta el punto de que la señora Pevensie decide enviar a sus cuatro retoños a una tranquila casa de campo, habitada por un viejo profesor. Peter es el mayor, y como su padre está en el frente, se siente de algún modo cabeza de familia, y responsable de sus hermanos. La segunda, Susan, tiene desarrollado vivamente su instinto maternal. Edmund, celoso de su hermano mayor, siempre anda enfurruñado. Y Lucy, la más pequeña y dulce, posee una imaginación desbordante. Por eso, cuando Lucy se esconde dentro de un armario, jugando al escondite en el enorme caserón, la gran experiencia que vive en su interior, y que cuenta luego a sus hermanos, es recibida con incredulidad. En efecto, la pequeñaja asegura que ha estado en Narnia, un mundo fantástico que vive un invierno perpetuo, y donde ha hecho buenas migas con un fauno, el señor Tumnus. Cuando los cuatro hermanos examinan el mueble, sólo descubren un armario y nada más. Pero habrá más viajes a Narnia y un montón de aventuras, como la de salvar a Narnia del poder maligno de la Bruja Blanca. Y por supuesto, conocerán al majestuoso Aslan, un león muy especial. Andrew Adamson, codirector de las dos entregas de Shrek y admirador confeso de la saga Narnia desde que era niño ha logrado un milagro. Su film no sólo es radicalmente fiel a la obra de Lewis, sino que, sin abandonar su condición de entretenimiento pensado para un público infantil, asume en más de un momento rasgos de relato épico, lo que ha ayudado al disfrute de un espectro de espectadores amplísimo. De ahí su inesperado éxito de taquilla, que ha logrado empatar y casi superar al todopoderoso Harry Potter. La trama tiene un toque de inocencia, al que ayuda mucho la pequeña Georgie Henley, la actriz que da vida a Lucy. Nos habla de la fragilidad humana a través de Edmund (estupendo, el chaval Skandar Keynes), que al sentirse desplazado por sus hermanos, busca consuelo en el lugar equivocado, o sea, al lado de la Bruja Blanca (una magnífica Tilda Swinton, que compone una auténtica ‘dama de hielo’), que le ofrece dulces que terminarán siendo muy amargos. Mientras que los dos hermanos mayores hablan de responsabilidad y madurez, un mensaje muy interesante para cierta juventud convocada a no se sabe qué absurdo macrobotellón, al que acude en tropel porque no tiene otra cosa que hacer.
7/10
(1982) | 115 min. | Ciencia ficción Tráiler
Steven Spielberg no sería quien es si no hubiera rodado esta película hace 20 años. Si ya antes había sorprendido con una visión favorable de la vida más allá de la Tierra en Encuentros en la tercera fase, su siguiente película fue directamente a destrozar el mito del marciano con malas pulgas que viene a nuestro planeta para sembrar la destrucción. ¿Qué ocurriría si el extraterrestre más simpático del universo perdiera el bus de vuelta a casa? Esta pregunta dio origen a la película más personal de Steven Spielberg, de la que ahora celebramos su veinte aniversario. En el pequeño Elliott, que sufre por la reciente separación de sus padres, y que no tiene amigos de su edad, podemos ver el “alter ego” de Spielberg. También él pasó por el divorcio de sus padres, y era un muchacho solitario, que buscaba refugio en su enorme imaginación. Como el protagonista de E.T., que vive en una casa de una zona residencial y juega con sus muñecos de superhéroes. Pero lo que más anhela es un verdadero amigo y, como explica el director, “dentro de esa existencia en solitario llega un regalo de las estrellas, el mejor amigo que pudiera uno imaginar. Por supuesto, esto es algo que nunca me sucedió a mí, pero es una parte de mis fantasías. Cuando yo tenía 9 años deseaba tener un amigo que viniese de las estrellas y creciera conmigo. Y pienso que, en definitiva, de ese deseo surgió la idea de hacer E.T.” En efecto, uno de los alienígenas que están recogiendo especies de plantas en la Tierra, pierde la nave espacial que debe llevarle a casa. Elliott le descubre, y se convierte en su mejor amigo. Pero ha de ayudarle a volver con los suyos, aunque le duela la separación. Steven Spielberg dibujó de un modo inimitable el mundo infantil. Sólo a los niños les está permitido conocer la presencia de E.T., los adultos no están preparados mentalmente para ello. Para remarcar esto, el director filmó toda la película con la cámara a la altura de Elliott, y por ellos los planos están tomados como si la cámara fuera un niño. De hecho, casi nunca se ven los rostros de los adultos, que son tomados de cintura para abajo: la excepción la constituyen la madre de Elliott, y el personaje de un científico, Peter Coyote, que dice la célebre frase, que bien podía haber pronunciado Spielberg, “he estado esperando esto desde que tenía diez años”. Además, el director tomó elementos de uno de sus libros favoritos, el clásico infantil 'Peter Pan' (años más tarde dirigiría Hook, una variación sobre el tema), de James Barrie; se trata del cuento que la madre lee a la pequeña Gertie, que sabe creer en las hadas, tiene auténtica fe. Steven Spielberg encargó el guión del film a Melissa Mathison, la que fuera esposa de Harrison Ford. De hecho, el actor hizo un pequeño cameo en la película, en la escena de la escuela, aunque luego fue eliminado del metraje que se estrenó en 1982. Otro “cameo” interesante es el de Yoda, en la fiesta de Halloween, al que E.T. quiere saludar, reconociendo en el maestro jedi a uno de los suyos. También es sensacional la incomparable música de John Williams, ganadora del Oscar con todo merecimiento.
8/10
(2011) | 126 min. | Aventuras | Thriller
París, tras la Primera Guerra Mundial. El pequeño Hugo Cabret, que ha heredado de su padre el gusto por los inventos, se ha quedado huérfano. Y tras desaparecer su viejo tío borrachín, que se ocupaba del mantenimiento del reloj de la estación de tren, vive solo en la torre, junto a la complicada maquinaria que ayuda a marcar las horas, sin que nadie lo sepa. Toda su ilusión es poner en marcha un autómata que andaba reparando su padre, y que cree que le ayudará a dar un sentido a su vida. Le ayudará Isabelle, que siempre ha deseado vivir una ventura, y se encuentra bajo la tutela de sus padrinos Georges y Jeanne. El viejo Georges regenta una tienda de juguetes mecánicos, de la que de vez en cuando Hugo birla piezas, y está amargado por algún suceso indeterminado del pasado. Imaginativa adaptación de un libro infantil de Brian Selznick -pariente del mítico productor David O. Selznick-, con guión de John Logan, que ya había colaborado con Martin Scorsese en El aviador. Por fin el director italoamericano entrega una película infantil disfrutable por pequeños y grandes –no nos parece que el “ladrillo” Kundun entre en las categorías de “infantil” y “disfrutable”–, su historia de un huérfano al que intenta capturar el lisiado y cuadriculado inspector de la estación, que trata de resolver un enigma atravesando mil aventuras en compañía de una amiga, con la moraleja de encontrar el propio sitio en el mundo, arreglando lo que está roto, está perfectamente servida. Nunca es ñoña y desprende emociones genuinas, tiene magia y el encanto de un relato de Charles Dickens. Además Scorsese asume con La invención de Hugo el reto de rodar una película en 3D, y lo hace con brillantez, sacando todo el partido al formato, de modo que la deslumbrante imaginería –maravilloso diseño de producción de Dante Ferretti– luce en todo su esplendor, el apartado visual del que es responsable el director de fotografía Robert Richardson resulta deslumbrante, y la música de Howard Shore acompaña muy bien. El cineasta se suma al selecto grupo de colegas –James Cameron, Wim Wenders, Werner Herzog...– que sí saben utilizar la tridimensionalidad en sus historias, lo suyo no es la simple excusa de otros para que la productora haga más “caja”. Destaca el partido que se saca al tren que quiere salirse de la pantalla, guiño a los Lumière, pero también en los planos picados y contrapicados, e incluso en algunos primeros planos, y ello de un modo nada artificial, justificado por lo que se está contando. El ritmo es muy dinámico, no en balde colabora por enésima vez con Scorsese en el capítulo de montaje Thelma Schoonmaker Scorsese es un estudioso del cine, que ha publicado libros y hecho documentales para llamar la atención sobre los grandes maestros del Séptimo Arte, desconocidos con demasiada frecuencia por el gran público. Ahora suma a tal faceta este film que rescata a grandes genios del cine mudo del olvido, ahí está presente como personaje el gran mago y pionero del cine francés, Georges Méliès, a cuyos logros se rinde homenaje, pero también, aparte de los mentados hermanos Lumière, Harold Lloyd, Charles Chaplin, etc. Una magnífica pedagogía de los orígenes del cine, en forma de entrañable película familiar. Acierta el director en el reparto de La invención de Hugo. Los chavales protagonistas resultan encantadores, mientras que Ben Kingsley, que ya hizo a un eficaz Faggins en el Oliver Twist (2005) de Roman Polanski, encaja muy bien como el cascarrabias Georges. No es cuestión de hacer aquí el repaso completo de los actores secundarios, pero merece la pena destacar las composiciones de Sacha Baron Cohen y Emily Mortimer, su delicada historia de amor da pie a un par de escenas memorables. Puestos a poner un “pero” al film, podemos decir que el secreto del estado de decaimiento de Georges no encuentra una explicación plenamente satisfactoria, uno esperaba algo de más calado. Pero en fin, como decía Billy Wilder, “nadie es perfecto”.
8/10
(1999) | 90 min. | Animación Tráiler
Años 50: años de la guerra fría. En el pueblecito de Rockwell (Maine) vive Annie Hughes, madre soltera, que trabaja en una cafetería. Su hijo Hogarth, de 9 años, es un chaval muy activo y de imaginación desbordante: le encantan los cómics y las pelis de ciencia ficcion de serie B, más si hay en ellos marcianos y seres extraterrestres; su superhéroe favorito es Superman. Una noche se topa en el bosque con un enorme hombre de metal: su primera reacción es huir despavorido, pero cuando ve que el robot está en apuros –a punto está de electrocutarse–, le salva. A partir de ahí nace una curiosa amistad. Originalísimo film de animación el que nos sirve Brad Bird, inspirándose en un libro infantil del británico Ted Hugues. Por un lado sabe alejarse de los cánones de los dibujos de Disney, también en la historia, lo que le da una indudable personalidad. Hay lugar para el amor y los buenos sentimientos –la amistad entre el niño y el gigante de hierro, la preocupación mutua entre madre e hijo, el espíritu de sacrificio, la valentía, la posibilidad de cambiar a mejor...–, y a la vez se hace hueco, con acierto, el humor. La excusa principal para las risas la constituye el personaje del villano, un paranoico agente del gobierno que piensa, en plena guerra fría, que el robot puede ser un arma secreta de los rusos (“y si no lo es, hay que destruirlo igualmente, porque no es americano, y eso es razón suficiente”, asegura de un modo delirante). Uno de los grandes atractivos de la película es el robot: sus creadores lo concibieron como máquina de matar, pero la amistad con Hogarth y una curiosa “amnesia”, le hacen replantearse las cosas. El diseño del personaje es atractivo, porque combina el saber mostrar sus increíbles poderes, con un aire de ingenuidad, de cierta inocencia.
7/10
(2006) | 105 min. | Aventuras | Fantástico | Comedia
Entretenida película, mezcla de comedia y aventuras, trufada de efectos especiales prácticamente en cada plano, clara deudora de títulos como Jumanji y Zathura, una aventura espacial. El protagonista absoluto del film es Larry Daley (el siempre eficaz Ben Stiller), un tipo que no da un palo al agua. Divorciado, con un hijo adolescente, es incapaz de encontrar trabajo estable. Al fin la agencia de empleo le envía al neoyorquino Museo de Historia Natural, donde trabajará de vigilante nocturno, en sustitución de tres simpáticos guardianes de edad avanzada (Dick Van Dyke, Mickey Rooney y Bill Cobbs), a punto de jubilarse. El trabajo parece sencillo, entre esquéletos de tiranosaurios, dioramas del viejo Oeste y de las legiones romanas, estatuas de cera del presidente Theodore Roosevelt o momias del antiguo Egipto. Pero lo que no le han explicado sus predecesores es que, cuando dan las doce de la noche, todas esas figuras cobran vida, por un milenario hechizo egipcio. Estamos ante un film familiar del director de Doce en casa sin grandes pretensiones, al que se habría agradecido un guión mejor trabajado, más coherente. Adaptación de un libro de Milan Trenc a cargo de Robert Ben Garant y Thomas Lennon, las subtramas –el padre que debe ganarse la confianza del hijo y sentar la cabeza; el apunte de romance de Larry con una guía; los verdaderos propósitos de los tres vigilantes; el amor inconfeso de Roosevelt (Robin Williams) hacia una exploradora india; el amor-odio entre un vaquero y un centurión romano– son de escasísima entidad, y al final todo queda reducido a un buen puñado de gags y a un ritmo vertiginoso con planos muy vistosos, compuestos seguramente por ‘tropecientas’ capas superpuestas de efectos especiales. No pedimos un tratado de historia, ni un guión trazado con escuadra y cartabón, pero sí un poquillo de esfuerzo, no dar por sentado el éxito de taquilla. En cualquier caso, se pasa bien el rato, y uno puede echar una buenas risas. Además, Ben Stiller aprovecha su probada solvencia para el género cómico. Junto a él, destaca la presencia en un papel secundario de Owen Wilson, que ha participado con Stiller en otras comedias, como Zoolander y Starsky y Hutch. El film fue un gran éxito en EE.UU., donde lideró donde tres semanas consecutivas la lista de películas más taquilleras.
5/10
(2004) | 141 min. | Aventuras | Fantástico
Harry Potter crece. La saga del niño mago también. Estrena nuevo director, el mexicano Alfonso Cuarón (Chris Columbus quedó agotado con las dos primeras entregas), aunque manteniendo al guionista Steve Kloves, y contando con el necesario "placet" de J.K. Rowling, la madre de la criatura. Tercer curso en Hogwarts. La incorporación de Harry, Hermione y compañía trae consigo una novedad. Ha escapado de prisión Sirius Black, un poderoso mago relacionado con la muerte de los padres de Harry. Las medidas de seguridad en la escuela se han extremado, sobre todo con los dementores, siniestras criaturas policiales, capaces de introducirse en la cabeza del que tienen delante, y cuyos interrogatorios mentales Harry no soporta nada bien. Como puede verse, la imaginación de Rowling depara nuevas sorpresas, y sólo presentamos la punta del iceberg. Cuarón asume el mundo de Potter, utilizando lo mejor de su capacidad de cuentacuentos (recuérdese que dirigió La princesita), y evitando el error de pasarse de listo (su fallida adaptación contemporánea de Grandes esperanzas de Dickens); apunta lo justo la entrada en la adolescencia de Harry (la rabieta con sus tíos, que le lleva a hacer magia en el mundo de los "mugles", algo archiprohibido), y da un toque un pelín más oscuro a la saga. Los personajes más mimados son Harry y Hermione entre los niños, y el profesor Lupin (estupendo David Thewlis) entre los adultos. Donde el mexicano se gana un diez es en el capítulo visual. El autobús que recoge a Harry, el sortilegio de conjurar los miedos con un pensamiento ridículo, la clase sobre el hipogrifo, el viaje en el tiempo o los terroríficos dementores, resultan deslumbrantes. También hay asombrosas transformaciones (atención al hombre lobo, o las sorpresas que depara Scabbers, la rata de Ron), y hechizos que dan pie al humor, como aquel con que Harry castiga a la tía Marge, conviertiéndola en una auténtica mujer-globo. Concretamente Cuarón se esforzó en la creación de los dementores, según explica el productor, David Heyman: “Alfonso quería que los dementores tuviesen una cualidad completamente distinta de las restantes criaturas míticas de la historia. Comenzó el proceso de diseño experimentando con movimiento a cámara lenta. Y luego reprodujo el movimiento a cámara lenta al revés, como si los dementores fueran por delante de un personaje al entrar en una habitación, en lugar de seguirlo.” Y sí, dan miedo estas criaturas, que recuerdan un poco a los Jinetes Negros de El Señor de los Anillos.
6/10
(1993) | 73 min. | Comedia Tráiler
Jack Skeleton es el rey de la ciudad de Halloween, donde viven todo tipo de espectrales criaturas. Un día decide que una fiesta llamada Navidad es mucho más interesante que el Halloween, que ellos se encargan de celebrar, por lo que deciden secuestrar a Santa Claus para reemplazarle. A pesar del poco tiempo transcurrido desde su estreno, este filme es ya un clásico de la animación de muñecos. El realizador Tim Burton diseñó a los personajes y se inventó la historia. El filme fue dirigido por Henry Selick, con una espectacular banda sonora original del compositor Danny Elfman, una de las mejores de la historia del cine, con temas irrepetibles como "This is Halloween" o "Making Christmas", en la línea del musical clásico americano.
7/10
(1985) | 87 min. | Aventuras
Una pandilla de grandes amigos busca un apetecible tesoro escondido. Es la única manera a su alcance para intentar permanecer unidos, pues el cochino dinero obliga a los padres de dos del grupo a mudarse de casa. De este modo, podrían resolver estos problemas pecuniarios si encuentran el susodicho tesoro en una cueva llena de peligros. Película de aventuras producida por Steven Spielberg y que apasionó a todos los jóvenes de una generación que siempre soñaron con tener un grupo de amigos como los protagonistas. Tiene momentos al más puro estilo Indiana Jones. Dirige Richard Donner, que también trató el mundo de la infancia en la muy estimable La fuerza de la ilusión.
6/10
(2001) | 90 min. | Aventuras | Animación | Comedia Tráiler
Shrek. Un ogro bueno. ¿Bueno? Pues sí, a pesar de ser un tipo solitario y de aspecto tirando a feo, que vive en su choza en medio del bosque, junto a un pantano, en el fondo tiene buen corazón. Lo que necesita es gente que le quiera y una meta en la vida. Y precisamente algo va a cambiar en su rutina diaria cuando Lord Farquaad, un caballero bajito y de dudosa virilidad, expulsa de sus dominios a todas las criaturas fantásticas de cuentos que allí habitan. Así que Pinocho, los tres cerditos, Peter Pan, los tres ratones ciegos y un montón de personajes reconocibles van a dar con sus huesos junto al hogar de Shrek. Esto es una molestia, y el ogro, para librarse de tanta compañía no deseada, acepta una misión de Farquaad. Rescatar a la princesa Fiona de las garras de un dragón. Le acompañará en su misión un simpático burro parlanchín. Transgredir las convenciones de los cuentos. Ahí radica la clave de Shrek, adaptación de un libro infantil de William Steig. Que los ogros sean buenos, los caballeros impresentables, las princesas no tan indefensas como parece, y los dragones escondan un montón de buenos sentimientos, son ideas que hacen pedazos los tópicos, tan conocidos de todos, de los cuentos clásicos; lo que da paso a sorpresas y a un montón de carcajadas. Además, la película no sólo cuenta con el humor, sino con una historia bien trenzada donde hay sitio para el amor y el lirismo (maravilloso el momento del intercambio de regalos de globos). El guionista Terry Rossio explica también que una de las cosas novedosas en Shrek es que se trata del primer film de animación en que los personajes tienen conversaciones corrientes. Lo cual ayuda sin duda a definirlos mejor. Jeffrey Katzenberg, el gran jefe de la división de animación de DreamWorks, define el film como “una alegoría en la que podemos encontrar algo sobre nuestras propias vidas. Cada uno de nuestros personajes llega a comprender que hay algo maravilloso en ser del modo que uno es. Pienso que es verdad en el caso de todos nosotros: la gente que finalmente llega a conocernos y amarnos, ve lo valioso que hay dentro de nosotros. Ya seas una princesa, un burro, o incluso un gran, verde y apestoso ogro, puedes encontrar el amor y la felicidad.” La película es un nuevo paso en las comedias animadas por ordenador, de las que fue una buena muestra la divertida Antz (Hormigaz). En la versión original, las voces de los personajes están puestas por Mike Myers, Eddie Murphy, Cameron Díaz y John Lithgow.
8/10
(1937) | 113 min. | Aventuras | Drama
Freddie Bartholomew da vida a un niño rico y mimado. Tras caerse accidentalmente del barco en el que viaja, es recogido por unos pescadores. Acostumbrado a las comodidades, pronto chocará el carácter de este muchacho consentido con el de los rudos trabajadores del mar. El duro trabajo diario, la lucha contra la naturaleza y en especial su amistad con uno de los pescadores (Spencer Tracy) nos harán ser testigos de la transformación de este muchacho en todo un hombre. Film basado en una novela de Rudyard Kipling. Fue magistralmente dirigida por Victor Fleming, autor de los títulos míticos Lo que el viento se llevó y La isla del tesoro (1934). La magnífica interpretación de Tracy sería galardonada con un Oscar de la Academia. Inolvidable la tonadilla 'Ay, mi pescadito...'.
7/10
(2000) | 90 min. | Animación
Año 90 de la dominación romana en Israel. Jairo llega con su hija enferma Tamar a Séforis, una pequeña población de Galilea. Los médicos no acaban de saber cómo curar su mal, pero la chica se fija en Jesús, un joven carpintero que tendrá una intervención decisiva en su vida. Fabulosa recreación de la vida de Cristo, que sigue con fidelidad los sucesos históricos narrados en los Evangelios, pero presentados de un modo muy imaginativo. Se trata quizá de la mejor película sobre Jesús realizada hasta la fecha. Así, de entrada, uno podría pensar que las andanzas de Jesucristo, presentadas con muñecos de plastilina, van a provocar dentera, a pesar de todas las buenas intenciones: ¡gravísimo error!, pues la animación ofrece una expresividad sorprendente. En primer lugar en el protagonista, Jesús; sin renunciar a mostrarle como Dios, la película le muestra también tremendamente humano y cercano; tiene detalles de buen humor, como cuando tranquiliza a Marta afanada en servirle en su casa, o cuando se presenta resucitado ante el apóstol Tomás. Pero también hay otros personajes muy bien definidos: desde el impulsivo Pedro a Poncio Pilato. Derek Hayes, uno de los directores comenta que “lo único que deseábamos era contar la vida del Hijo de Dios como no se había hecho nunca. Desde los inicios ha sido interpretada por actores de carne y hueso, y no por muñecos en animación”. La película –producida por Mel Gibson– se ha realizado a lo largo de cinco años, a través de un elaborado proceso de animación fotograma a fotograma de los muñecos; especialmente costosas fueron las escenas de masas donde hay presentes hasta 260 figuras. Un sofisticado sistema de articulacion y sincronización labial permite que las figuras muevan la boca hasta de 30 formas diferentes. El film, además, tiene otra originalidad: cuando se relatan sucesos del pasado o parábolas, se recurre a la animación tradicional, lo que da lugar a momentos tan conseguidos como el de la parábola de la construcción de una casa. En la versión original se oye la voz de célebres actores (Ralph Fiennes, Julie Christie, Ian Holm, William Hurt...), y se ha tenido el acierto de acudir a los actores que les suelen doblar para la versión castellana.
8/10
(1988) | 99 min. | Cine negro | Animación | Comedia Tráiler
El talento de dos de dos de los cineastas con mayor imaginación, Steven Spielberg (E.T., el extraterrestre, En busca del Arca perdida, La lista de Schindler) y Robert Zemeckis (Regreso al futuro, Forrest Gump), se unen en esta original y fantástica comedia de acción, humor, romance y aventura, todo en un marco al más puro cine negro de los años 30. La historia se centra en un hombre, una mujer y un simpático conejo. Los tres forman un triángulo explosivo y se meten en todo tipo de problemas difíciles de solucionar. Con una técnica visual revolucionaria, los creadores idearon una película en que los personajes reales y los dibujos animados forman una comunidad perfecta. Este formidable experimento cinematográfico fue galardonado con cuatro Oscar de Hollywood en 1984.
5/10
(2004) | 106 min. | Drama Tráiler
La historia de las aventuras de Peter Pan en su país de Nunca Jamás es considerada una de las cumbres de la imaginación humana; su idílica visión de la infancia perdida, de sus deseos y quimeras, junto con la huida de la responsabilidad que exige la madurez, son ideas vertebrales de una obra inmortal, considerada un hito de la literatura moderna. Cómo surgió este mundo, qué lo desencadenó, qué pensaba y sentía el escritor J.M. Barrie y, en fin, todo lo que rodeó su proceso creativo es el tema de esta sensible película dirigida por Marc Forster con exquisito refinamiento. La película comienza con un Barrie en horas bajas. Sus obras teatrales le han dado renombre y han obtenido un considerable éxito en los círculos pudientes de la Inglaterra del incipiente siglo XX, pero lleva tiempo sin inspiración y su alma se está anquilosando: necesita algo nuevo. Un día soleado, mientras se encuentra en los jardines de Kensington, halla por casualidad lo que buscaba. Se trata de la familia Llewelyn Davies: cuatro niños revoltosos y su madre, una viuda guapa y joven. James se hace amigo de ellos. Durante meses, los chavales se divierten con sus ocurrencias, sus trucos de magia, sus imaginativos juegos, y Barrie aprende a quererlos, a disfrutar de su compañía, al tiempo que algo comienza a fraguarse en su imaginación. Con el tiempo, su íntima relación con los Llewelyn Davies agudizará su crisis matrimonial y provocará habladurías, pero también fructificará en una obra inolvidable que remite a la infancia e invita a los adultos a creer de nuevo en los sueños. Forster (Monster's Ball) adapta la obra teatral “El hombre que era Peter Pan”, escrita por Allan Knee, y es sorprendente el ingenioso modo de plasmarla en imágenes. Los planos desprenden una belleza melancólica enorme, acentuada por una ambientación muy natural, gran variedad de estampas idílicas y una cálida y preciosa luminosidad. Johnny Depp, nominado al Oscar, compone un Barrie comedido y realista, pero todo el reparto está fantástico, especialmente Kate Winslet y el pequeño y expresivo Freddie Highmore. Aunque exquisita en su aspecto formal y con una deliberada y notable carga de emotividad, la película no es, sin embargo, un simple cuento de hadas: hay drama serio, conflictos afectivos profundos, una egoísta y condescendiente ruptura matrimonial, dolor y lágrimas. Es decir, mucha dosis de realidad.
7/10
(1991) | 105 min. | Aventuras
Basada en la extraordinaria novela de Jack London, está película es todo un canto a la naturaleza salvaje y a la amistad entre un hombre y un perro-lobo bajo el telón de fondo de los impresionantes parajes de una Alaska helada y fascinante. Ethan Hawke interpreta a un joven que ayudado por un guía inquietante, Klaus Maria Brandauer (La casa Rusia, Memorias de África), va en busca de las minas de oro de su padre para cumplir de este modo su última voluntad. En su misión conocerá a Colmillo Blanco, un precioso perro-lobo con el que correrá peligrosas aventuras y luchará por la supervivencia en este salvaje paraje. Un joven Ethan Hawke (El Club de los poetas Muertos, Gattaca) protagoniza con soltura y profesionalidad esta bella historia sobre el espíritu humano. Dotada de escenas de valor, ternura, acción y de una fotografía fascinante, esta película encantará a mayores y pequeños que sean capaces de vibrar con la fuerza de la naturaleza.
6/10
(1965) | 172 min. | Musical Tráiler
Uno de los musicales más clásicos de Hollywood. En Austria, en los años 30, María es una novicia que es contratada para hacerse cargo de la educación y el cuidado de los siete hijos del capitán Von Trapp, un viudo un tanto antipático y amargado por la reciente muerte de su esposa. Sin embargo, María va devolviendo la alegría al hogar y se gana la confianza y el cariño de los niños. Cuando una amiga de la familia le dice que el capitán se ha enamorado de ella, regresa al convento, pero los niños la echan de menos y van a buscarla. La abadesa convence a María de que no tiene vocación religiosa, sino que debería casarse con el capitán, por lo que decide volver y contraer matrimonio. Sin embargo, los nazis han tomado el poder en Austria, por lo que la familia debe huir. Robert Wise fue un extraordinario realizador, tanto en el género musical (West Side Story) como en la ciencia ficción (Ultimátum a la Tierra). Así lo demuestra con éste, quizás su mejor filme, que adapta un conocido musical compuesto para el teatro por Richard Rodgers y Oscar Hammerstein II, dos de los más reputados autores del género, que a su vez se basaron en la historia real de la familia Trapp. Julie Andrews (Mary Poppins) consigue una de sus mejores interpretaciones como la novicia María, así como su partenaire masculino, Christopher Plummer. Sonrisas y lágrimas consiguió la friolera de cinco Oscar en 1965: Mejor Película, Mejor Director, Mejor Sonido, Mejor Montaje y Mejor Música Adaptada.
8/10
(1993) | 110 min. | Drama
Josh Waitzkin es un niño de siete años, superdotado para el ajedrez. Podría tratarse del nuevo Bobby Fischer, que fue insólito campeón en 1972. Josh es un chico normal, y le gusta jugar con los chavales de su edad. Pero su padre, periodista deportivo, se toma muy en serio el don de su hijo. Y el chico pasa de jugar con 'frikis' en el parque, a tener un profesor particular, el superexperto Pandolfini, que le pondrá el listón demasiado alto. Un film emocionante y tierno, que merece la pena en todos los sentidos. A través de la inocente mirada de un niño, el film describe la presión de sus padres y profesores para que dé lo máximo de sí mismo, y plantea además los límites de la infancia y el choque frontal del mundo de juegos de ésta, con el competitivo mundo de los adultos. Muy bien narrada, con brillantes interpretaciones y un ritmo que mantiene la tensión sin forzar al espectador. Destaca el tono épico y las virtudes del crío protagonista. 
7/10
(1993) | 121 min. | Aventuras | Ciencia ficción
Obra maestra del suspense, la aventura y la ciencia ficción de un especialista como Steven Spielberg. Un rico empresario (Richard Attenborough) ha llevado a cabo uno de su sueños: convertir una remota isla del Pacífico en un paraíso natural donde se dan cita todo tipo de animales prehistóricos. Esta isla, llamada Parque Jurásico, ha sido posible gracias a las más avanzadas técnicas de manipulación genética, de modo que se han podido gestar especies extinguidas hacía millones de años. Cuando un grupo de científicos visita el parque comienzan sin embargo a tener pequeños contratiempos, que con los días se convierten en una pesadilla. Entre los animales hay verdaderos asesinos, como los "velocirraptores", una especie de agilidad y agresividad increíbles. Lo que parecía una visita de placer se convierte en una carrera hacia la supervivencia. Aventura y acción sin respiro nos ofrece esta impresionante superproducción, que cuenta con tres Oscar en su haber y una música fantástica a cargo de John Williams.
6/10
(2007) | 95 min. | Aventuras | Fantástico Tráiler
Walden Media se ha especializado en películas juveniles de calidad, que ofrezcan algo de sustancia. La fórmula les funcionó a las mil maravillas con Las crónicas de Narnia: El león, la bruja y el armario. De nuevo han sabido escoger buen manterial, pues adaptan una novela de Katherine Paterson, menos conocida que C.S. Lewis, autor de Las crónicas, pero seguidora y devota de sus obras. En 1976, tras la muerte del mejor amigo de su hijo, Paterson decidió escribirle un libro para ayudarle a superar el dolor. Su obra no sólo se inspira claramente en Narnia, sino que además, en un momento decisivo de la trama de la novela, Leslie, la protagonista, le presta a su amigo Jess los libros de Lewis, para que aprenda a comportarse a la altura de un rey. El film recrea la amistad entre estos dos adolescentes, Leslie y Jess, que empiezan su relación de mala manera, cuando la primera, recién llegada al colegio donde todos se burlan de Jess, se presenta a una carrera sólo para chicos y gana, a pesar de que el otro llevaba tiempo entrenándose para la ocasión. A pesar de todo, ambos acaban conectando, pues Jess encandila a la chica con sus dibujos, y además descubre que a ésta se le da bien inventar historias. Combinando sus respectivos talentos, acaban inventándose Terabithia, un mundo mágico al que supuestamente se accede columpiándose en una vieja cuerda, que cuelga en un bosque cercano. Debuta como director de imagen real Gabor Csupo, que es uno de los creadores de series televisivas como Rugrats. Aunque asume que no llegará al nivel de Las crónicas de Narnia, también logra ser una historia épica sobre la fragilidad humana y la superación personal. Sus protagonistas, los jovencitos Annasophia Robb (Mi mejor amigo) -que se diría es una simpatiquísima versión en niña de Keira Knightley- y Josh Hutcherson (Zathura, una aventura espacial) son expresivos, por lo que el film supera en calidad a una adaptación precedente, realizada para televisión. Además de ahondarse en la amistad y el poder de la imaginación, se abordan cuestiones muy diversas como la poca atención que a veces los padres prestan a sus hijos, la relación entre hermanos, la crueldad que a veces muestran los niños, e incluso el amor platónico de Jess por una guapa maestra. Aunque sin duda que lo que más sorprende es el tema de la muerte, un tabú en la sociedad actual, y más en las películas para niños so pretexto de evitar no se sabe qué traumas infantiles.
6/10
(1938) | 102 min. | Aventuras
Michael Curtiz y William Keighley codirigen este excelente film que nos narra las aventuras del famoso bandido generoso, defensor de los pobres e implacable enemigo de los ávidos recaudadores de impuestos al servicio del ursurpador Juan sin Tierra. Estamos ante una brillante superproducción que reúne todos los elementos del cine de aventuras. Las persecuciones, los duelos de espadas, torneos, la destreza en el manejo del arco y las flechas, el compañerismo, la valentía, los tiernos romances amorosos, todo ello se da cita aqeuí, aderezado por un espléndido diseño de vestuario (Milo Anderson), una gran escenografía y una magnífica partitura musical de Erich Wolfgang Korngold. Un travieso Errol Flynn da vida al célebre bandido, mientras que a Basil Rathbone le corresponde el papel de villano; Olivia de Havilland es Lady Marian, el gran amor de Robin Hood. La película fue justamente galardonada con tres Oscar en las categorías de mejor montaje, música y diseño de producción.
8/10
(1955) | 96 min. | Drama Tráiler
Un niño abandonado a la puerta de un convento, es criado por los frailes. Clásico indiscutible del cine español, la historia de Marcelino nos ha hecho reír con las trastadas del niño Pablito Calvo, y llorar en sus conversaciones con el Crucificado de madera. Ladislao Vajda firmó una adaptación prácticamente perfecta de la popular novela de José María Sánchez Silva. El film, melodrama puro, sabe huir del lugar común, y cuenta con un reparto adulto excelente, que da vida a los distintos frailes, cada uno con su particular carácter.
7/10