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Lista de cine

Las 100 mejores películas de baile

Actualizada el 07/07/2020

Género por excelencia del Séptimo Arte. No se sabe qué tiene pero a los humanos nos encanta quedarnos extasiados viendo bailar a la gente al ritmo de la música. No por casualidad se dice que la danza fue la primera expresión de nuestra especie, ante que hablar o comunicarse con signos. así que mover el cuerpo nos viene, digamos, en serie. Por tanto no es de extrañar que nos gusten tanto estas películas y que presentemos aquí una selección de las mejores películas de baile, de danzas y de asombrosas coreografías.

Entre las mejores películas de baile las hay para todos los gustos. Los estilos, las canciones, la música cambia con el tiempo, pero los musicales han gozado siempre del favor del público, tanto jóvenes como viejos disfrutan de los lindo. Aunque es cierto que dependiendo del momento el cine ha sido más o menos prolífico en este tema. No cabe duda de que la época dorada del musical fueron los años 30 y 40 del siglo XX, con parejas tan meorables como las que formaron Fred Astaire y Ginger Rogers. Eran momentos de angustia en el mundo. Acababa de tener lugar la Gran Depresión que siguió a los llamados felices años 20 en Estados Unidos y en la lejana Europa se cernían tiempos sombríos con la llegada del nazismo y la II Guerra Mundial. Ese fue el caldo de cultivo para un cine, el de los grande musicales, que ayudaba a evadirse de la realidad y de las penurias e invitaba a ser alegres y a soñar con historias de amor, de alegría de tiempos mejores, siempre con final feliz. Más tarde el cine de baile fue apropiándose de historias quizá menos alegres, más realistas e incluso con un sesgo trágico, véase la modélica West Side Story. Ni que decir tiene que la mayoría de los títulos elegidos en esta lista de las mejores películas de baile tienen un fuerte componente romántico, aunque eso la mayoría de las veces no vaya en detrimento del ritmo y la diversión.

Las 100 mejores películas de baile
(1986) | 125 min. | Comedia
Sentido homenaje del maestro Federico Fellini a la pareja de bailarines por antonomasia, a través de Amelia y Pippo, dos cómicos que se reúnen tras décadas de separación. La pareja protagonista, Mastrioanni y Masina, está sensacional.
6/10
(1963) | 92 min. | Drama
“Romeo y Julieta” en clave gitana: Rafa y Juana, de familias rivales, se enamoran. A partir de una obra teatral de Alfredo Mañas, el catalán Francisco Rovira Beleta filma de modo inolvidable el mundo gitano, con momentos tan bellos como el baile de Antonio Gades en Las Ramblas de Barcelona.
6/10
(1937) | 108 min. | Musical
Para convencer a una reputada bailarina de que forme pareja artística con él, Peter se embarca en el mismo transatlántico que ella. A las órdenes de su director habitual, Mark Sandrich, Astaire y Rogers protagonizan uno de sus más redondos musicales.
7/10
(1936) | 110 min. | Musical
Una de las nueve películas que protagonizara la mítica pareja de Fred Astaire y Ginger Rogers. En ella un marinero que recala en San Francisco trata de encender de nuevo la llama del amor en su chica favorita. Y su mejor amigo resulta que se enamorará de la hermana. Musical que resulta delicioso en su inocencia, con números de baile espléndidos, como el primero, desenfadado y gracioso, y el último que tiene lugar en el barco. Realiza Mark Sandrich, que también dirigió a la pareja en filmes como Sombrero de copa o Ritmo loco, entre otros. Entre los actores destaca además la presencia de Randolph Scott, quien más tarde se convertiría en habitual protagonista de westerns de bajo presupuesto.
6/10
(1933) | 96 min. | Comedia | Musical
El empresario de Broadway Barney Hopkins contrata a cantantes y bailarinas en paro para un nuevo musical. A la función se une el compositor Brad Roberts, rico heredero de Boston. Para desesperación de su familia, Brad se enamora de la corista Polly (Ruby Keeler). Uno de los muchos filmes de los 30 con Joan Blondell y Dick Powell, grandes estrellas de la época, que acabaron casándose. Películas desenfadadas como ésta transmitían alegría a la población, gravemente afectada por la Gran Depresión, con canciones como "We're in the Money" y "Remember My Forgotten Man".
6/10
(1957) | 117 min. | Musical
Nina Yoshenka, severa emisaria, soviética, es enviada a París, para que unos camaradas no sucumban ante las tentaciones del capitalismo. Fred Astaire protagoniza esta versión de un musical de Broadway, inspirado en Ninotchka. El film volvió a reunir a Astaire con la elegantísima Cyd Charisse (Melodías de Broadway 1955). Ambos ofrecen números musicales deliciosos, todos ellos escritos por Cole Porter, como "Silk Stockings" "Fated To Be Mated", "Red Blues" o "The Ritz Roll And Rock", entre otros. Destaca la presencia del veterano Peter Lorre en un divertido papel.
7/10
(2006) | 101 min. | Tragicomedia
Los Hoover son cualquier cosa menos una familia normal. A no ser que 'normal' en los tiempos que corren signifique gente con serios problemas personales. Richard, el cabeza de familia, se cree un lince de los negocios, pero una de sus iniciativas puede que sea mera quimera y termine frustrándole; su esposa Sheryl es bastante equilibrada, pero las taras de los que tiene alrededor le afectan; Frank, hermano de Sheryl, homosexual estudioso de Proust con ínfulas de intelectual, está roto por dentro y ha intentado suicidarse; el abuelo, padre de Richard, tiene una mentalidad infantil y gamberra algo pasada de rosca; Dwayne, el hijo adolescente, ha hecho la promesa de no hablar hasta que ingrese en una academia de pilotos. Todos compartirán un fin de semana viajando en furgoneta con motivo de que Abigail, la hija pequeña, es finalista de un concurso de misses. Esta tragicomedia es un pequeño milagro, porque maneja material explosivo: un estupendo guión de Michael Arndt, que el matrimonio novato en la dirección de ficción, Jonathan Dayton y Valerie Faris, sabe llevar a buen puerto, sin que les estalle en las narices. Hay un delicado equilibrio a la hora de tratar temas serios –la muerte, el fracaso, la explotación infantil, la familia…– con una óptica humorística y tierna. El film retrata las miserias de los componentes del clan –atinadísimo reparto– sin aprobarlas; simplemente dice que están ahí, que todos tenemos defectos, y que al igual que esa vieja furgoneta con problemas para arrancar, debemos aprender a convivir con ellos y luchar por superarlos. Hay momentos hermosos en su emotividad, y puestos a destacar uno, el modo en que se resuelve la cabezonería de Dwayne en un momento dado, que no quiere subir a la furgoneta, resulta sobresaliente en su concepción.
8/10
(1972) | 120 min. | Musical
El Berlín nazi. Los amantes de la libertad se evaden en la vida nocturna del Kit Kat Club, donde no faltan la música y el baile. Sally (Liza Minnelli) y su socio (Joel Grey) animan el cotarro. Celebérrima película de Fosse, de endiablado ritmo y números musicales inolvidables, como "Money, Money" o el que da título al film, "Cabaret". La Minnelli nunca estuvo tan radiante como en este trabajo, donde compone un personaje lleno de ternura, bajo la capa de libertinaje y despreocupación que muestra en la superficie. Le da la réplica un ingenuo Michael York.
7/10
(1969) | 120 min. | Drama
Angustioso drama ambientado en la depresión americana. Un maratón de baile resulta una poderosa metáfora de las penalidades de la época y del sinsentido de la existencia. Se trata de una contundente adaptación de la novela "¿Acaso no matan a los caballos?", del escritor del género negro Horace McCoy. Obra del director de Memorias de África, la actriz Jane Fonda obtuvo su primera nominación al Oscar.
7/10
(2006) | 109 min. | Romántico | Drama | Musical
Agradable película de bailoteo, superación y romance bastante previsible, en la línea de las probablemente superiores Fama o Espera al último baile. Supone el debut tras la cámara de la coreógrafa Anne Fletcher, y cuenta cómo un danzarín es condenado por un delito menor a realizar 200 horas de servicio comunitario en una escuela de danza. Aunque comienza como limpiador, casi forzosamente deberá ser pareja de Nora, una estudiante de baile, pues su compañero se ha torcido inoportunamente el tobillo. Los dos son muy distintos, pero claro, el amor llamará a sus corazones. Los actores están correctos y lo mejor es sin duda el espectacular número de baile final.
4/10
(2006) | 108 min. | Drama
Antonio Banderas interpreta a un personaje real, Pierre Dulaine, curioso individuo chapado a la antigua, que en Estados Unidos puso en marcha un programa de clases gratuitas de baile. Convencido de las propiedades educativas de esta actividad para ayudar a chicos conflictivos, Dulaine se presenta en uno de los institutos más problemáticos de Nueva York y propone a la directora que le deje impartir lecciones a los peores alumnos. Éstos, un grupo de chulitos de barrio apasionados del hip hop, no pueden ni creerse que un tipo pretenda  aficionarlos al tango y al baile tradicional. Si avanzan lo suficiente, Dulaine les llevará a un concurso de baile que premia al ganador con una generosa cantidad de dinero. El film supone la ópera prima de Liz Friedlander, neoyorquina de enorme prestigio en el campo del videoclip. Sigue el esquema típico de las películas de jóvenes problemáticos, cuyo educador les fija un objetivo, en este caso el concurso de baile, y ellos acaban volviéndose sensibles y responsables. El malagueño Antonio Banderas sabe hacer creíble y encantador a su personaje, un profesor carismático y en el fondo entrañable. Como en otras películas similares, la autoconfianza y el afán de superación son algunos de los temas propuestos.
4/10
(2006) | 108 min. | Animación
Qué orgullosos estarían los pingüinos de Mary Poppins si pudieran comprobar lo que ha mejorado su especie, en lo que a animación, canto y baile se refiere. Warner se ha unido al carro del que tiran con firmeza DreamWorks y Pixar con Happy Feet. Su director George Miller, responsable de películas tan dispares como Babe, el cerdito valiente y Mad Max, tiene motivos para estar orgulloso del resultado alcanzado tras cuatro años de trabajo. El título, Happy Feet (‘pies contentos’), define el ‘pequeño problema’ de Mumble, un pingüino emperador. En su comunidad todos saben cantar, pues es un requisito básico para encontrar pareja, ya que deben encontrar su canción del corazón, que les unirá a otro pingüino el resto de sus vidas. Desde su nacimiento, Mumble no sabe cantar, pero a cambio baila claqué a las mil maravillas. Así las cosas, el conflicto está servido. Su rareza pone en peligro la estabilidad social del grupo, y le hace ser muy diferente a los demás. Por esto viajará a diversos lugares de la Antártida, donde aprenderá el valor de la amistad, la confianza en sí mismo y el cuidado del medio ambiente. Los choques entre su comunidad y lo vivido más allá de ésta, pondrán de manifiesto la importancia de la tolerancia, el amor, la confianza y la pertenencia a un grupo. Las imágenes sobre hielo imprimen una velocidad trepidante a la película, que sólo pierde algo de fuelle tras el arranque ­–quizás porque éste deja con la boca abierta–. La acción se intercala con los números musicales, en una película en que la animación es la reina. El equipo realizó dos expediciones a la Antártida para captar texturas, colores, luces y sombras del continente helado. La idea era conseguir el mayor realismo posible, “una foto-realidad”, en palabras de Miller. Y prueba superada, ya que hay momentos en que la duda asalta: ¿son estos personajes dibujos, o son de verdad? Esta duda define la calidad obtenida, en que se intuye un arduo trabajo. Botón de muestra: Mumble tiene seis millones de plumas. La historia, complemento perfecto de El viaje del emperador, sigue en su temática los patrones clásicos del cine de animación, pero rebosa originalidad especialmente en la parte final. No vale eso de que vista una película de dibujos animados, vistas todas.
7/10
(1996) | 101 min. | Comedia | Musical
El argumento sigue las peripecias de los familiares de D. J., una adolescente con una madre adinerada que dedica la mayor parte de su tiempo a obras sociales, y un padrastro abogado. Su padre biológico es un escritor de segunda fila que vive en París, y que sufre una grave depresión tras ser abandonado por su última pareja. Woody Allen dirigió por una vez un musical que rinde pleitesía a las comedias musicales protagonizadas por Fred Astaire y Ginger Rogers, o Gene Kelly. El cineasta reunió a un selecto reparto de primeras figuras que no suelen aparecer cantando en las películas, y a los que no les dijo que la película era un musical hasta el último momento. El argumento es muy divertido con momentos delirantes, como el romance entre Julia Roberts y Woody Allen, una de las parejas más extrañas que jamás haya aparecido en la pantalla. Lo mejor, los números musicales compuestos por canciones populares y coreografías sencillas, pero eficaces y divertidas.
6/10
(1935) | 98 min. | Comedia | Musical
El lujoso hotel Wentworth-Plaza. Allí acude todos los años la acaudalada señora Pentriss, que esta vez anda algo inquieta con su hija Amy, que podría estar enamorándose del hombre equivocado. Por ello encomienda al recepcionista que se ocupe de acompañar a Amy: como cabe imaginar, el verdadero amor surgirá entre ambos. Como suele ocurrir en los musicales, la trama es ligera, a veces mera excusa para la introducción de los números musicales. Así, la organización de un festival benéfico en el propio hotel viene al pelo para tal propósito. Destaca entre todos el número "Lullaby of Broadway", cuya canción obtuvo el Oscar, y reveló a la encantadora Wini Shaw. El diseño de producción, inspirado en el 'art-déco', rebosa distinción.
6/10
(2006) | 98 min. | Musical Tráiler
Troy, capitán base de su equipo de baloncesto, y Gabriella, una inteligente adolescente, se conocen en un karaoke durante la fiesta de Nochevieja y se enamoran. Tras las vacaciones, Troy descubre que Gabriella acaba de matricularse en su mismo instituto. Como ambos comparten su pasión por la música, deciden presentarse a una audición, para escoger a los protagonistas de un musical que se representará en el centro. Pero el padre de Troy, entrenador del equipo de baloncesto, teme que los ensayos afecten a su entrenamiento. Los demás compañeros del equipo tampoco apoyan a Troy en su decisión; ni los componentes del club de inteligencia al que se ha apuntado Gabriella. Además la chica más popular del instituto y su hermano, que todos los años han protagonizado el mentado musical, no están dispuestos a quedar relegados por una vez. Musical para adolescentes, rodado específicamente para televisión, que obtuvo un éxito sin precedentes en Estados Unidos. Lo dirige Kenny Ortega, que ya firmó un simpático musical, La pandilla. La acaramelada trama es mínima, y recuerda a clásicos del género, como Grease. Pero las canciones son pegadizas y las coreografías imaginativas, por lo que se sigue con cierta simpatía. Esto explica que batiera records en sus emisiones televisivas, y que haya catapultado a la fama a Zac Efron y Vanessa Hudgens, los jóvenes protagonistas.
5/10
(1935) | 101 min. | Comedia | Musical
Quizá la mejor de las películas que coprotagonizaron Fred Astaire y Ginger Rogers. La trama a primera vista no parece muy original: en un hotel londinense coinciden un bailarín yanqui y una joven. El bailoteo de él no la deja descansar a ella, pero cuando se ven las caras surge el flechazo. Pero ese amor no será coser y cantar por una serie de equívocos. Una verdadera delicia. Tiene números maravillosos, como el que tiene lugar en el cenador mientras cae una tormenta. Verdaderamente las canciones de Irving Berling casan a la perfección, y por encima de la que da título al film, hay que destacar la mítica y pegadiza "Cheek to Cheek".
8/10
(1979) | 121 min. | Comedia | Musical
El checo Milos Forman (Alguien voló sobre el nido del cuco, Amadeus) dirige este alegato hippie en clave musical, emblemático de la época de la contracultura. Se entiende que exiliado de su país, se viera atraído por unas ansias de libertad, en que jóvenes y adultos del mundo capitalista no parecen saber lo que quieren. Está hecho con indudable oficio, pero la cosa queda en un entretenimiento frívolo demasiado simple y plano. La historia está basada en el musical original ideado por Gerome Ragni y James Rado. Describe la llegada de Claude Bukowski, un provinciano de Oklahoma, a Nueva York y de cómo antes de entrar en el ejército para ir a luchar en Vietnam traba relación en Central Park con un grupo de hippies y en especial con su líder, Berger. Éstos le acogen y se encariñan con él desproporcionadamente, al igual que una chica adinerada llamada Sheila, que entra a formar parte del grupo. El film, plagado de numeros musicales, es deliberadamente irreal en la ejecución de las coreografías y canciones, cuyas letras son muy explicitas en su contenido libertario, aunque ciertamente el toque de comedia rebaje sus planteamientos rebeldes y sus alegatos de droga y de sexo libre. La película es emblemática al ser una clara muestra del cine ideológico de los 70, que abandera el, digamos, "ama y haz lo que quieras, pero no tengas ni un gramo de responsabilidad". En fin, una película con todos los atractivos del hippismo de los 60, con el pacifismo como bandera, pero también con todas sus utopías y sus tontunas reduccionistas. Y todo el reparto se esfuerza, pero le falta carácter.
5/10
(2004) | 100 min. | Documental
Durante los últimos meses de 2002, un grupo de 250 jóvenes estudiantes de Berlín se embarcaron en un proyecto educativo que jamás se había hecho antes: participar en un masivo espectáculo de danza, correspondiente a una innovadora coreografía de “La Consagración de la primavera”, de Igor Stravinski. La mítica obra musical, interpretada por la Orquesta Filarmónica de Berlín bajo la batuta de su director, Sir Simon Rattle, era el marco ideal, lleno de magia, ritmo y poder ancestral, para que un grupo de estudiantes heterogéneos –y totalmente ajenos al mundo artístico– se implicasen en el proyecto. Pero la cosa no iba a ser fácil. Este documental –rodado desde septiembre de 2002 hasta febrero de 2003– recoge diversos momentos del aprendizaje de los alumnos, divididos en diversos grupos, según sus edades y las partes diferentes de la danza. La coreografía corrió a cargo de Royston Maldoon, un eminente y veterano coreógrafo británico que, junto a sus ayudantes Susannah Broughton y Volker Eisenbach, empleó mucho tiempo y esfuerzo para extraer de los estudiantes la fuerza y la ilusión necesarias para que se implicasen en el proyecto. Junto a momentos de pura clase de danza, de explicaciones y ejercicios, el film recoge declaraciones del equipo de Royston acerca de los alumnos y de sus progresos, del director de la Orquesta Filarmónica de Berlín, Sir Simon Rattle, y de algunos alumnos, especialmente de tres: una chica y un chico alemanes y un estudiante de origen nigeriano. El documental, dirigido por Thomas Grube y Enrique Sánchez Lansch, es eminentemente didáctico y, al margen de lo que se pueda pensar, es muy poco espectacular, e incluso en el aspecto puramente técnico resulta algo plano. Porque el verdadero espectáculo –su fuerza– es el valor educativo del inaudito proyecto, algo muy original y de una extraordinaria audacia. Los chicos implicados eran de todas las nacionalidades, algunos exiliados y la mayoría de clase baja, no muy brillantes académicamente. Gracias a las clases de danza, escuchan y logran entender poco a poco lecciones acerca de la importancia de imponerse retos, de la necesidad del silencio y la seriedad, de hablar con el cuerpo como expresión del alma, y de reconocer realmente a quién tenemos al lado. Así, se les conmina a no hacer caso de las risas de los demás cuando emprendemos un camino en la vida: “Un amigo es alguien que te ayuda a llegar más alto”, explica Royston a sus alumnos. En realidad, el film es una reivindicación del valor del arte en una sociedad que olvida a menudo este aspecto de la vida. Hace falta gente creativa, no sólo buenos trabajadores, se dice en el film, y el arte tiene una influencia regeneradora y revitalizante en el ser humano. Como afirma Sir Simon Rattle, “el arte no es un lujo, sino una necesidad”.
6/10
(1985) | 113 min. | Comedia | Drama | Musical
Extraño e intenso musical dramático en el que Zach, un coreográfo de una obra que se va a estrenar en Broadway, supervisa un casting en el escenario de un teatro neoyorquino. A lo largo de la película los bailarines irán dejándose el pellejo en las tablas, mientras el estricto coreógrafo examina el talento de sus cuerpos y el interior de sus almas. Michael Douglas interpreta a Zach y dirige el grandioso espectáculo el inglés Richard Attenborough, célebre por realizar el biopic Gandhi.
6/10
(2007) | 117 min. | Musical
En 1988, el casi siempre impresentable John Waters rodó una película titulada Hairspray (o sea, 'laca'), que consiguió hacer bastantes adeptos, acerca de una adolescente de Baltimore de los años 60, que sueña con acudir al Corny Collins Show, un programa de baile de la televisión local. La historia de Tracy Tumblad, que superaba las dificultades de su figura rechonchita para triunfar meneando el esqueleto, se trenzaba con una lucha más importante, la de la integración racial. Una historia así, simple y de buenas intenciones, era carne de cañón de musical de Broadway, y en efecto, en 2002, llegó la versión escénica, con música y libreto de Marc Shaiman y Scott Wittman. Han bastado 5 años para que ahora tengamos la correspondiente película, donde John Travolta da el salto de la brillantina (Grease) a la laca, con el papel de la madre de Tracy. ¿Es ésta una gran película? La respuesta es 'no'. Evidentemente las canciones son agradables, muy sesenteras, y la cosa se deja ver. Pero Adam Shankman (Se montó la gorda, Un canguro superduro, Doce fuera de casa) es un director discretito, incapaz de trascender la escasa estructura dramática para ofrecer algo memorable. Así, nos entrega un "pastelito" de buenos y malos, donde da un poco de pena ver a Michelle Pfeiffer en plan seductora "madrastra" ejecutiva de una cadena televisiva; la causa racial queda como excusa para decir 'qué fetenes somos' –resulta difícil imaginar a un Spike Lee, pongamos por caso, filmando en esta dirección– y las puyas al puritanismo –la "beatorra" encarnada por Allison Janney, la CJ de El ala oeste de la Casa Blanca– resultan impropias de un musical de estas características. Quizá lo mejor es el descubrimiento de la jovencita Nikki Blonsky, una encantadora protagonista; y sin duda tiene mérito Travolta convertido en oronda mujer y esforzándose por bailar con ritmo, aunque alguien debería explicarnos alguna vez por qué tanto empeño en complicadas tareas de maquillaje, cuando seguro que hay ahí afuera alguna señora gruesa encantadísima de hacer el papel de madre de Tracy.
5/10