saltar al contenido principal

Este año 2019 es el año de los Oscar locos, con una Academia sin presentador de la gala, que titubea entre entregar o no premios en las pausas publicitarias, y que, definitivamente, ha perdido glamour, y que conste que no soy de los que piensan que cualquier tiempo pasado fue mejor.

 

Curiosamente, da la impresión de que los premios están más abiertos que otros años, o eso dicen, aunque algunos parecen bastante cantados, todo apunta a que Netflix se llevará el gato a Roma, perdón, al agua, y entre los actores oscarizados no se esperan muchas sorpresas. Por eso me permito ofrecer una lista alternativa de premios, no completamente exhaustiva, que no quiero agotar a mis pacientes lectores, y donde apenas daré una, salvo sorpresas. Aunque me encantaría que, en bastantes de estos casos, mis “caprichos” se hicieran realidad.

Por ejemplo, estaría genial que el Oscar a la mejor fotografía se lo llevara Caleb Deschanel por la película alemana La sombra del pasado. Se trata de un profesional sensacional, que ya ha estado nominado en 6 ocasiones a la estatuilla dorada, una de ellas por La Pasión de Cristo. Lo cierto es que tiene trabajos formidables, como El corcel negro, una producción de Francis Ford Coppola de hace justo 40 años.

No voy a acertar en lo relativo a mejor banda sonora, porque mi compositor favorito de este año ni siquiera está nominado. En realidad, nunca, repito, nunca, le han considerado para el Oscar. Y eso que trabaja a destajo y en 2018 ha entregado trabajos preciosos. Estoy hablando del alemán Max Richter, que, sencillamente, me hipnotizó, con su subyugante partitura de The Leftovers. Este año ha compuesto las bandas sonoras de La sombra del pasado, María, reina de Escocia, White Boy Rick y la serie La amiga estupenda. Pero nada de nada, monada, la Academia se ha olvidado de Richter.

Como mejor actor, tengo debilidad por el gran trabajo de Viggo Mortensen en Green Book. Porque, ¡me lo creo cien por cien como italoamericano! Está transformado de un modo que no me parece artificioso, como en otros casos, quizá muy meritorios, pero en que el maquillaje tiene bastante parte.

Entiendo que en el caso de mejor actriz pese el factor “hay que dárselo de una vez” a favor de Glenn Close por La buena esposa. Pero confieso que me carga la cosa, me recuerda a otros casos en que grandes actores como Paul Newman fueron premiados, al fin, por títulos que no son, ni de lejos, lo mejor de su filmografía, El color del dinero. En cualquier caso, yo se lo daría a Melissa McCarthy, que está estupenda como gruñona solitaria artista falsificadora en ¿Podrás perdonarme alguna vez?

En el caso de los actores de reparto, también tengo mis debilidades. Por ejemplo, Sam Elliott en Ha nacido una estrella, tiene la suerte de tener un papel que le va como anillo al dedo, me encanta su personaje, hermano responsable del protagonista. En cambio en el caso de ellas, podría dárselo a cualquiera de las nominadas, aunque me tira el exotismo chicano de Marina de Tavira, es muy creíble su señora de la casa en Roma, aguantando el tirón de un marido sinvergüenza.

Sobre mis caprichos en los guiones, en el original me inclino por la sorpresa que sería Green Book, mientras que en el de guión adaptado, hasta podría acertar, porque me atrapó la rara perfección de ¿Podrás perdonarme alguna vez?

Finalmente, nos quedaríamos bastante estupefactos, pero, ¿qué tal si el mejor director fuera un polaco, Pawel Pawlikowski, por Cold War?

Pero en fin, no seamos tan caprichosos, y concedamos los premios a mejor película y director a la cinta mexicana netflixera Roma, y que Alfonso Cuarón se lleve a casa su segundo Oscar como realizador.

Compartir en Google Bookmarks Compartir en Meneame enviar a reddit

CALENDARIO ESTRENOS DE CINE