Zona friki

“Juego de tronos”: el 6x08 nos toma el pelo

Soy consciente de que criticar Juego de tronos supone no sólo ir a contracorriente, sino arriesgarse a ser linchado en redes sociales, como ya le ha pasado a más de uno. Y eso que estoy enganchado como cualquier hijo de vecino e imagino que la veré hasta el final. Pues no, resulta que los apasionados de la saga admiten pocas críticas, en fin.

El caso es que la sexta tanda de capítulos ha tenido momentos memorables. Pero como ya comenté cuando empezaba la temporada, opino que los guionistas están estancados (por órdenes de arriba), la serie no avanza, como cuando tienes un novio/a que sí, que lo pasa bien contigo, y que te ha prometido boda inmediata, luna de miel en Cancún, e hijos rubios como los protagonistas de El pueblo de los malditos, pero la relación no va a ninguna parte. Ya dije entonces que se notaba que HBO presiona para que la ficción no acabe, y así seguir teniéndola en su catálogo de cara a nuevos suscriptores.

Que si Daenerys Targarien jamás coge los barcos para invadir Poniente, que si se sacan de la manga un asedio para mandar a Jamie Lannister y que tenga algo que hacer, ¡esto está más muerto que Eddar Stark!

Pero en el último capítulo se han pasado tres pueblos con el arte de fingir que estás haciendo una serie, cuando en realidad no se va a ningún lado. Me refiero a la trama que afecta a Arya Stark, que al principio era uno de mis personajes favoritos, sobre todo cuando recibía clases de esgrima por parte de Syrio Forel.

–Sólo hay un dios, y se llama Muerte. ¿Y qué se le dice al dios de la Muerte? ¡Hoy no!

Por desgracia, de un tiempo a esta parte, la niña andaba perdida en la vida, así que se había apuntado a la Hermandad de los Hombres Sin Rostro, unos asesinos profesionales, que la someten a una especie de rito iniciático, que básicamente consistía en pegarse a ciegas con la Niña Abandonada, una rival bastante dura.

En ese momento se detuvo la evolución del personaje por completo. Cada vez que salía, combate a palos con su adversaria, hasta que la repetición ya cantaba la Traviata. ¡Qué pesadilla! Como hubieran repetido las mismas imágenes otra vez... ¡tiro el televisor por la ventana!

Lo peor (cuidado, no leer si no has visto el capítulo 6x08) ha sido el desenlace de esta subtrama. Me lo apunto por si vuelvo a dar clases de cine alguna vez… ¡como muestra de lo que no se debe hacer!

O sea, está bien que los libretistas ideen algunas secuencias un poco pesadas, si estas conducen a alguna parte. Pero en el último capítulo emitido, tras una persecución trepidante en la que a veces el personaje llevaba su espada aguja y otras veces no, al final resulta que… ¡Arya se reafirma en que es una Stark!

¿Y para esto tanto rollo? Es decir, nos dan la tabarra hasta la extenuación… ¡para llegar al mismo sitio donde ya estábamos en el momento inicial! ¡Pues sí que estamos bien!

En fin, es como para patalear y no volver a ponerse ningún capítulo. Si no fuera porque… ¡nos va a la marcha!

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