Blog de Hildy
Fría venganza
Dicen que la venganza es un plato que se sirve frío. De ser así, podríamos decir que el ministerio de cultura español ha logrado, gracias a una
Dicen que la venganza es un plato que se sirve frío. De ser así, podríamos decir que el ministerio de cultura español ha logrado, gracias a una ayudita del ministerio de industria, servir el suyo congelado a los exhibidores cinematográficos, que el pasado mes de junio convocaron una insólita huelga para protestar contra la Ley del Cine. En aquella ocasión la práctica totalidad de los cines españoles cerraron sus puertas ante un proyecto que no les satisface; algo que no gustó nada a los que creían impulsar una ley fetén.
Digo lo que digo a cuento de la campaña de Industria para animar al españolito medio a ahorrar energía en el consumo de aire acondicionado. Nos llevan mareando con el tema todo el verano, pero hace unos días mi sorpresa ha sido grande cuando he descubierto, en las estaciones del metro de Madrid, una campaña de vallas en la que aparecen abrazaditos y abrigaditos un abuelo con su nietecito, en las butacas de una sala cinematográfica. El lema que acompaña a la imagen reza “¿Te gusta abrigarte en verano para ir al cine?”, para a continuación conminar con un “Ahorra energía. Piensa en el futuro”.
Desde luego, la imagen no anima precisamente a acudir a la sala de cine. Se nos viene a decir que en esos lugares oscuros hace un frío terrible por culpa de un aire acondicionado puesto a tope de modo irresponsable por los dueños del local. Además, ¿a quién se dirige tal campaña? Si está en un lugar público como el metro, el destinatario final es el tipo corriente y moliente que utiliza dicho medio de transporte. ¿No sería más eficaz dirigirse a los propietarios de la sala, para concienciarles en el ahorro energético? De ellos depende regular la temperatura y tal. Pero así, en la calle, la imagen invita a huir de la sala oscura, al sol que más calienta.
Estafadores con IA encuentran presas fáciles en los aspirantes a triunfar en Hollywood
La inteligencia artificial ha abierto una nueva puerta al fraude en Hollywood. Diversos delincuentes están suplantando la identidad de algunos de los directores de casting más prestigiosos de la industria para captar a actores aspirantes, ganarse su confianza y, finalmente, intentar sacarles dinero mediante falsas cuotas sindicales, contratos inexistentes o trámites fraudulentos.
Rupert Everett se arrepiente de haber buscado tener el cuerpo perfecto
El actor británico Rupert Everett ha asegurado que las exigencias físicas de la industria cinematográfica le han pasado factura hasta el punto de sentirse hoy “casi inválido”. El intérprete, conocido por títulos como “La boda de mi mejor amigo”, reveló que los años dedicados a esculpir su físico para determinados papeles acabaron provocándole problemas musculoesqueléticos.