Blog de Hildy
La sombra del padre
Se podría hacer una lista bastante amplia de los actores o directores que, a la hora de probar fortuna en el cine, deben sobrevivir a la sombra de
Se podría hacer una lista bastante amplia de los actores o directores que, a la hora de probar fortuna en el cine, deben sobrevivir a la sombra de sus padres, también actores o directores. Algunos lo consiguen, como Michael Douglas y Sofia Coppola, pero no sin ímprobos esfuerzos por despegarse de las comparaciones con los progenitores. Ahora quien lo intenta es Alison Eastwood, hija, claro está, de Clint Eastwood. La chica tiene 35 años, y debutó como actriz con su padre; de hecho, se la ha visto en varios filmes eastwoodianos como Medianoche en el jardín del bien y del mal y Poder absoluto. Luego, en un intento de no ser conocida únicamente como la hija de su padre, hizo filmes sin Clint, pero más bien de segunda fila, como Última jugada.
Hasta que ha llegado el momento de dirigir, lo que, para bien o para mal, intensifica la tentación de las comparaciones. Rails & Ties (Raíles y lazos) sigue las andanzas de un ingeniero del ferrocarril cuya esposa padece un cáncer terminal, y que verá sacudida su vida cuando una mujer se suicida estacionando su vehículo en la vía del tren. El film tiene un atractivo reparto (Kevin Bacon y Marcia Gay Harden), aunque algunos hablan de descarrilamiento del guión, con frases imposibles. Digamos, en su favor, que en imdb el film está valorado con notable.
"Scary Movie" no tiene miedo a "Backrooms"
La comedia paródica “Scary Movie 6” se ha convertido en la gran vencedora del fin de semana en la taquilla norteamericana. La nueva entrega de la popular saga creada por los hermanos Keenen Ivory Wayans, Shawn Wayans y Marlon Wayans debutó con 56 millones de dólares, estableciendo un récord para la franquicia y superando con claridad a uno de los grandes estrenos veraniegos, “Masters del Universo”, que arrancó con unos discretos 29 millones.
Rupert Everett se arrepiente de haber buscado tener el cuerpo perfecto
El actor británico Rupert Everett ha asegurado que las exigencias físicas de la industria cinematográfica le han pasado factura hasta el punto de sentirse hoy “casi inválido”. El intérprete, conocido por títulos como “La boda de mi mejor amigo”, reveló que los años dedicados a esculpir su físico para determinados papeles acabaron provocándole problemas musculoesqueléticos.