Blog de Hildy
Basada en una historia real
¡Léanlo! No tiene desperdicio el artículo que Ann Hornaday escribe en el Washington Post, glosando la célebre frase “basada en una historia real”,
¡Léanlo! No tiene desperdicio el artículo que Ann Hornaday escribe en el Washington Post, glosando la célebre frase “basada en una historia real”, habitual en muchas películas, y que, como muy bien señala, no significa casi nada. Porque con tal letrerito se nos dice que algo es auténtico y que no lo es, que hay un poquito de ficción, aunque no les diremos de qué se trata, ya es usted mayorcito, señor espectador, puede averiguarlo por sí mismo, si es que tiene algún interés por la verdad.
Copio un par de frases repletas de guasa de la buena: “Los hechos que verán en la pantalla ocurrieron realmente, a la misma gente que van a ver, al mismo tiempo, y con idéntico fin. Excepto, claro está, que no ocurrieron, y esa gente no existió, y hemos cambiado la cronología y cambiado el final” (sic); y más adelante: “dejamos la comprobación de los hechos a historiadores remilgados, familiares furiosos, críticos atentos y a Wikipedia.”
Un ejemplo reciente mencionado por Hornaday se refiere a American Gangster, un film de calidad por encima de la media. A pesar de que el auténtico personaje que interpreta Russell Crowe, Richie Roberts, fue consultor en el film de Ridley Scott, no ha dejado de señalar algunas falsedades manifiestas, como la de ser pintardo como un padre que dejó a sus hijos.
"Scary Movie" no tiene miedo a "Backrooms"
La comedia paródica “Scary Movie 6” se ha convertido en la gran vencedora del fin de semana en la taquilla norteamericana. La nueva entrega de la popular saga creada por los hermanos Keenen Ivory Wayans, Shawn Wayans y Marlon Wayans debutó con 56 millones de dólares, estableciendo un récord para la franquicia y superando con claridad a uno de los grandes estrenos veraniegos, “Masters del Universo”, que arrancó con unos discretos 29 millones.
Rupert Everett se arrepiente de haber buscado tener el cuerpo perfecto
El actor británico Rupert Everett ha asegurado que las exigencias físicas de la industria cinematográfica le han pasado factura hasta el punto de sentirse hoy “casi inválido”. El intérprete, conocido por títulos como “La boda de mi mejor amigo”, reveló que los años dedicados a esculpir su físico para determinados papeles acabaron provocándole problemas musculoesqueléticos.