Blog de Hildy
Cualquiera puede ganar el Oscar
Recién salida en DVD, he visionado de nuevo ese manjar de la animación llamado Ratatouille . No sólo me reafirmo en mi impresión de que es una
Recién salida en DVD, he visionado de nuevo ese manjar de la animación llamado Ratatouille. No sólo me reafirmo en mi impresión de que es una magnífica película, sino que, parafraseando el lema del chef Gusteau, "Cualquiera puede cocinar", considero que el film de Brad Bird está magníficamente posicionado para ganar el Oscar a la mejor película. Ojo, no estoy diciendo a la mejor película animada, premio que doy por descontado, cualquier otra decisión sería un auténtico disparate. Me estoy refiriendo al premio gordo, de mejor película de 2007.
Es cierto que hay prejuicios por los que quizás algunos académicos piensen que un título de animación no es lo suficientemente serio para ser considerada la mejor película del año. Pero ya en 1992, un film Disney, La Bella y la Bestia, logró la nominación en esta categoría. Y dado que este año no hay ninguna película que claramente se presente como favorita clara al triunfo final, la opción Ratatouille sería un modo de hacer justicia al magnífico momento que vive la animación cinematográfica, y por ser más claros todavía, a esa gran factoría de sueños llamada Pixar.
Estafadores con IA encuentran presas fáciles en los aspirantes a triunfar en Hollywood
La inteligencia artificial ha abierto una nueva puerta al fraude en Hollywood. Diversos delincuentes están suplantando la identidad de algunos de los directores de casting más prestigiosos de la industria para captar a actores aspirantes, ganarse su confianza y, finalmente, intentar sacarles dinero mediante falsas cuotas sindicales, contratos inexistentes o trámites fraudulentos.
Rupert Everett se arrepiente de haber buscado tener el cuerpo perfecto
El actor británico Rupert Everett ha asegurado que las exigencias físicas de la industria cinematográfica le han pasado factura hasta el punto de sentirse hoy “casi inválido”. El intérprete, conocido por títulos como “La boda de mi mejor amigo”, reveló que los años dedicados a esculpir su físico para determinados papeles acabaron provocándole problemas musculoesqueléticos.