Blog de Hildy
El Oscar de hierro
Desde luego, los hay entusiastas. No seré yo quien niegue que Iron Man es una película entretenida, y hasta puede que más que la media (siempre que
Desde luego, los hay entusiastas. No seré yo quien niegue que Iron Man es una película entretenida, y hasta puede que más que la media (siempre que admitamos que dicha media no es para tirar cohetes). Lo que me parece un poco fuertecillo es que salga el crítico de Entertainment Weekly, Ken Tucker, y postule la película para los Oscar. Y no se refiere el tipo a los premios técnicos, esos del Oscar al ruido más estruendoso (categoría en la que sin duda merece un galardón), sino a los apartados más importantes. Lo curioso es que el tal Tucker, un hombre con un sueño que parece una pesadilla, justifica la cosa recordando que los últimos años las ceremonias de entrega de los Oscar las ve muy poquita gente, y piensa que tal situación podría remediarse de premiar a las películas de verano de gran presupuesto de los estudios. “Eh, Hollywood y Academia”, dice Tucker en plan gran descubrimiento y tal. “Echad un vistazo más en serio a los peliculones veraniegos. Y tomáoslos, ejem, en serio. En lo que a mí concierne, la interpretación de Downey debería estar presente en cualquier lista breve de potenciales nominados al Oscar.” Pues nada, ahí queda eso, después de rebajar de envergadura a las películas que hacen los estudios, el siguiente paso es convertir la estatuilla dorada en estatuilla de hierro.
Estafadores con IA encuentran presas fáciles en los aspirantes a triunfar en Hollywood
La inteligencia artificial ha abierto una nueva puerta al fraude en Hollywood. Diversos delincuentes están suplantando la identidad de algunos de los directores de casting más prestigiosos de la industria para captar a actores aspirantes, ganarse su confianza y, finalmente, intentar sacarles dinero mediante falsas cuotas sindicales, contratos inexistentes o trámites fraudulentos.
Rupert Everett se arrepiente de haber buscado tener el cuerpo perfecto
El actor británico Rupert Everett ha asegurado que las exigencias físicas de la industria cinematográfica le han pasado factura hasta el punto de sentirse hoy “casi inválido”. El intérprete, conocido por títulos como “La boda de mi mejor amigo”, reveló que los años dedicados a esculpir su físico para determinados papeles acabaron provocándole problemas musculoesqueléticos.