Blog de Hildy
¡No a la guerra!
El próximo domingo 1 de febrero se entregan los Goya con que se premia el cine español, y quizá más de un artista eche de menos algún conflicto
El próximo domingo 1 de febrero se entregan los Goya con que se premia el cine español, y quizá más de un artista eche de menos algún conflicto bélico que justifique el grito de “¡No a la guerra!” que caracterizó a una mítica edición de estos galardones. Irak ya no cuenta, los ataques de Israel a Gaza ya terminaron... Y como a veces se diría que lugares como Congo y Darfur no existen para nuestros cómicos... pues a ver qué hacemos.
Bueno, yo sugiero un grito que agradecería que alguien se atreviera a pronunciar en voz bien alta: “¡No a la guerra... civil española!”. Si no hay nadie capaz de abordar este tema en la pantalla con un mínimo de desapasionamiento, y con una trama medianamente decente, ¡por favor, absténganse!. Hagan comedietas, pelis de miedo, lo que sea, pero dejen la guerra en paz, y no profanen el tema con mediocridades del estilo de Los girasoles ciegos, La buena nueva, y, “the last, but no the least”, La mujer del anarquista. Historias increíbles, maniqueas, sin fuerza ni garra alguna... De verdad, si no son capaces de trabajar los conflictos, crear personajes de carne y hueso, dejar de lado las caricaturas baratas de quien tiene ideas diferentes a las propias... cuenten otra cosa, pero no vuelvan a “ganar”, por enésima vez, la guerra en el cine. Es del género tonto.
Estafadores con IA encuentran presas fáciles en los aspirantes a triunfar en Hollywood
La inteligencia artificial ha abierto una nueva puerta al fraude en Hollywood. Diversos delincuentes están suplantando la identidad de algunos de los directores de casting más prestigiosos de la industria para captar a actores aspirantes, ganarse su confianza y, finalmente, intentar sacarles dinero mediante falsas cuotas sindicales, contratos inexistentes o trámites fraudulentos.
Rupert Everett se arrepiente de haber buscado tener el cuerpo perfecto
El actor británico Rupert Everett ha asegurado que las exigencias físicas de la industria cinematográfica le han pasado factura hasta el punto de sentirse hoy “casi inválido”. El intérprete, conocido por títulos como “La boda de mi mejor amigo”, reveló que los años dedicados a esculpir su físico para determinados papeles acabaron provocándole problemas musculoesqueléticos.