Blog de Hildy
La variante Brüno
Soy de los que no entienden el éxito -por así decir- de ese cómico llamado Sacha Baron Cohen . Sin duda es un tipo versátil, que igual encarna al
Soy de los que no entienden el éxito -por así decir- de ese cómico llamado Sacha Baron Cohen. Sin duda es un tipo versátil, que igual encarna al impresentable Borat, un reportero televisivo kazako, que al no menos impresentable homosexual austriaco experto en moda Brüno. Pero todo lo basa en la zafiedad más brutal, y en una supuesta espontaneidad, en muchos casos más que dudosa.
En el caso Brüno me ha llamado la atención la respuesta de parte del colectivo gay a la película. Cierto que algunos se han quejado, pero en general se diría que quedan lejos los tiempos en que presentar a un psicópata asesino de orientación homosexual (El silencio de los corderos) movilizaba al lobby rosa, que se lanzaba a la calle para protestar contra lo que les parecía una demonización de su estilo de vida. Ahora, con ocasión del film, hasta la Sony (distribuidora del film) monta una carroza para el desfile del día del orgullo gay, con el apoyo de la organización, como si Brüno supusiera un apoyo a la causa. Y en cierta forma, cabe hacer esa lectura. Los activistas homosexuales se diría que, lejos de las reacciones de Kazajistán -que protestó en su día por la visión que se daba del país y sus ciudadanos en Borat-, han optado, rizando el rizo, por una reacción del tipo 'somos tan normales, que hasta somos capaces de reírnos de nosotros mismos, y respaldar una película en la que no quedamos demasiado bien'; aunque no nos engañemos, al final lo que se ridiculiza es la consideración de la homosexualidad como tendencia susceptible de ser corregida, y se desliza la idea, aunque sea de modo salvaje, de por qué no el tema de la adopción.
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