Blog de Hildy
James Cameron, mago de la autoventa
Hacia 1998 dos cineastas desaparecieron del mapa: Francis Ford Coppola y James Cameron . Los dos han regresado, pero de modo muy diferente. El
Hacia 1998 dos cineastas desaparecieron del mapa: Francis Ford Coppola y James Cameron. Los dos han regresado, pero de modo muy diferente. El primero con dos pelis minoritarias, que no han entusiasmado ni a los más forofos del cine de autor. Cameron, en cambio, ha trazado toda una campaña de marketing y expectación creciente por Avatar, gracias a la cual está consiguiendo que se hable de él por activa y por pasiva. La idea es vender que al igual que revolucionó el cine con técnicas como el “morphing”, él va a dar el espaldarazo definitivo a las películas en 3-D, o como a él le gusta decir, estereostópicas. Entrevistas a tutiplén en Variety y demás, donde se presenta como el gran valedor del 3-D para películas con actores de carne y hueso. Pedacitos de su películas mostrados en junio en Cinema Expo, en julio en ComiCon, en agosto en cines Imax con 3-D. Todo para preparar el glorioso estreno del film, previsto para el 18 de diciembre, alimentando las ganas de ver la peli, presentándola como un acontecimiento que nadie debería perderse. Y visto el montaje promocional, hay que descubrirse el sombrero, ha conseguido que todos los cinéfilos estemos pendientes de la peli. Ahora sólo falta una cosa: que no defraude. Casi nada.
Estafadores con IA encuentran presas fáciles en los aspirantes a triunfar en Hollywood
La inteligencia artificial ha abierto una nueva puerta al fraude en Hollywood. Diversos delincuentes están suplantando la identidad de algunos de los directores de casting más prestigiosos de la industria para captar a actores aspirantes, ganarse su confianza y, finalmente, intentar sacarles dinero mediante falsas cuotas sindicales, contratos inexistentes o trámites fraudulentos.
Rupert Everett se arrepiente de haber buscado tener el cuerpo perfecto
El actor británico Rupert Everett ha asegurado que las exigencias físicas de la industria cinematográfica le han pasado factura hasta el punto de sentirse hoy “casi inválido”. El intérprete, conocido por títulos como “La boda de mi mejor amigo”, reveló que los años dedicados a esculpir su físico para determinados papeles acabaron provocándole problemas musculoesqueléticos.