Blog de Hildy
Bendito bastardo
Aunque Brad Pitt sea el nombre que encabeza el reparto de Malditos bastardos , la reciente y delirante fantasía en la Alemania nazi de Quentin
Aunque Brad Pitt sea el nombre que encabeza el reparto de Malditos bastardos, la reciente y delirante fantasía en la Alemania nazi de Quentin Tarantino, todo el mundo parece de acuerdo en que el rey de la función, que se ha apropiado de la película, es un actor desconocido -hasta ahora-, que fue premiado por su papel en el Festival de Cannes: el austriaco Christoph Waltz, que interpreta el jugoso papel de villano, el coronel de la SS Hans Landa, un malote de tebeo, pero que dicen los que han visto el film, conjuga varias facetas, desde tipo brutal, a interrogador implacable de gran facilidad de palabra y dominio de los idiomas.
Quentin Tarantino ha comentado al New York Times que “es uno de los mejores personajes que he escrito hasta la fecha, y probablemente uno de los mejores que llegará a escribir en mi vida”. Waltz tampoco se queda corto en alabanzas hacia su mentor, pues cuando recogió su premio en Cannes dijo, dirigiéndose a él: “Me has devuelto la vocación”; y ha atribuido su éxito a lo que llama la 'física Tarantino'. Hay que pensar que el actor tiene 52 años, y que ni siquiera en su país o en el mundo germánico es especialmente conocido; a quien esto escribe, sólo le suena vagamente su presencia en Maximilian Kolbe, de Krzysztof Zanussi, y tal título es de 1991. Ese brillo y esplendor que Tarantino ha dado al 'bendito bastardo' recuerda a los empujones que antes ha dado a otros actores como a un John Travolta que andaba de capa caída en Pulp Fiction, o a una Pam Grier proveniente del cine de la 'blaxploitation' en Jackie Brown. Ahora sólo queda que Waltz no quede encasillado, a los ojos de Hollywood, en el papel de villano de turno.
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