Blog de Hildy
Me gusta la voz en off...
... cuando está bien puesta, claro está. Resulta típico que los cinéfilos abominen del uso de la voz en off en las películas, tachándolo de recurso
... cuando está bien puesta, claro está. Resulta típico que los cinéfilos abominen del uso de la voz en off en las películas, tachándolo de recurso facilón, al que acude el director incapaz de expresar visualmente la vida interior de sus personajes. De esa opinión debía ser Ridley Scott, al que la productora impuso la voz en off de Dick Reckard en Blade Runner, y que en montajes posteriores de la película lo primero que hizo fue eliminarla. Craso error, porque la voz de Harrison Ford en off concedía una atmósfera muy especial a la película.
Y es que, ya es hora de decirlo bien alto, la voz en off puede funcionar muy bien en una película. Se trata de una herramienta, a la que no hay que renunciar de entrada. Ahora mismo está en cartel The Road (La carretera), en que este recurso encaja perfectamente, tiene la presencia justa, no se abusa de él, y ayuda a dar el tono preciso de desesperanza del protagonista, Viggo Mortensen. También se hace un buen uso de la voz en off en Un hombre soltero, en el prólogo y en el epílogo del film, gran trabajo de Colin Firth.
No quiero dejar de citar dos ejemplos maravillosos de uso de la voz en off: Jeremy Irons como Charles Ryder en la versión televisiva de Retorno a Brideshead (1981); y en La edad de la inocencia, una gran película de Martin Scorsese, no suficientemente valorada.
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