Blog de Hildy
Toy Story 3: jugando con el marketing
Los chicos de Pixar son unos genios, qué quieren que les digan. Me caen genial, sus películas son estupendas, y las ideas que tienen para
Los chicos de Pixar son unos genios, qué quieren que les digan. Me caen genial, sus películas son estupendas, y las ideas que tienen para promocionarlas resultan la mar de originales.
Por ejemplo. Para impulsar Toy Story 3 se han dirigido al público que era niño cuando pasaron por los cines Toy Story y Toy Story 2, y que como el dueño de los juguetes, Andy, ahora se encuentran en la universidad. Y han pulsado el botón de la nostalgia con enorme inteligencia, según se puede leer en The New York Times.
El modo de despertar el interés ha combinado el uso de técnicas tradicionales –la difusión de folletos en los campus universitarios de 40 ciudades– con otras más actuales –en dichos folletos se invitaba a los estudiantes a entrar en internet en las redes sociales para poder ver antes que nadie Toy Story 3–.
Pero en realidad no era Toy Story 3, o no Toy Story 3 entera, sino 60 minutos de metraje, que se quedan justo, justo, en el momento más emocionante. Como es de suponer, se advertía a los universitarios de esta circunstancia: en caso contrario, seguro que habría habido un motín...
El caso es que esta técnica promocional ha funcionado a las mil maravillas. Se han producido colas inusitadas y se ha despertado el interés de un público que a priori no es el de la película, pues son jóvenes, no chavales. El caso es que a la salida de la proyección el público estaba encantado y se manifestaba dispuesto a pagar en julio el precio entero de la entrada para disfrutar de las aventuras de Woody, Buzz Lightyear y compañía... ¡hasta el infinito y más allá!
Paul Walter Hauser debe pagar una deuda
Paul Walter Hauser continúa consolidándose como uno de los intérpretes más solicitados de Hollywood. La última prueba de ello es su incorporación al reparto de “Turpentine”, el nuevo thriller dirigido por Craig Zobel, cineasta conocido por títulos como “Compliance” y la miniserie “Mare of Easttown”.
Rupert Everett se arrepiente de haber buscado tener el cuerpo perfecto
El actor británico Rupert Everett ha asegurado que las exigencias físicas de la industria cinematográfica le han pasado factura hasta el punto de sentirse hoy “casi inválido”. El intérprete, conocido por títulos como “La boda de mi mejor amigo”, reveló que los años dedicados a esculpir su físico para determinados papeles acabaron provocándole problemas musculoesqueléticos.