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Lista de cine

Lista de películas puntuadas con 4 en amor

(2016) | 109 min. | Drama Tráiler
Reconstrucción de la historia real de Annabel Beam, niña de diez años que vive feliz con sus padres y sus dos hermanas, en una granja de Texas. Cuando empieza a vomitar continuamente y se le hincha el estómago, los médicos piensan en un primer momento que se trata de una dolencia menor. Pero los problemas se prolongan, así que tras un exhaustivo análisis se determina que sufre un extraño trastorno digestivo que no tiene cura, aunque un carismático doctor residente en Boston ha logrado algunos avances… La mexicana Patricia Riggen (Los 33) dirige esta cinta de bajo  presupuesto, que algún sector desdeñará a priori alegando su convencionalismo, falta de presupuesto y que a pesar de la dureza de su temática irradia un optimismo que no está en estos tiempos de moda. Pensada sobre todo para el público creyente, mantendrá en vilo a  cualquiera que le dé una oportunidad, pues la cineasta sortea todos los obstáculos con un entusiasmo contagioso. Jennifer Garner demuestra su profesionalidad como madre abnegada, superada por las circunstancias, con un personaje perfilado con cierta profundidad, que atraviesa una crisis de fe. Le da bien la réplica la niña Kylie Rogers. También se lucen los secundarios, sobre todo John Carroll Lynch, pastor protestante que atiende a la familia, Queen Latifah, camarera que se convierte en inesperado apoyo, y Eugenio Derbez, médico eminente que sabe ganarse con simpatía a sus infantiles pacientes. Los tres aportan humor con el que se desahoga por momentos la enorme tensión dramática.
6/10
(2012) | 157 min. | Épico | Drama | Musical Tráiler
Año 1815. Jean Valjean cumple condena de trabajos forzados por robar una hogaza de pan, bajo los vigilantes ojos del estricto inspector de policía Javert. Obtenida la libertad condicional, desespera porque nadie le da trabajo cuando se conoce que es un ex convicto. Pero su vida da un vuelco cuando redescubre el amor y la compasión gracias al obispo que le acogió en su casa, a quien robó su cubertería, y que descarta denunciarle asegurando que el botín fue un regalo. Valjean iniciará una nueva existencia bajo otra identidad, pero a lo largo de los años Javert se cruzará en varias ocasiones decisivas de su vida, poniendo en peligro todo lo logrado. Pese a todo siempre optará por intentar hacer lo correcto, lo que supone entre otras cosas ayudar a su ex empleada Fantine, obligada a prostituirse, y que tiene una hijita, Cosette. Mientras, en las calles de París, entre los miserables, cada vez se extiende más el anhelo de la libertad frente a la tiranía y la injusticia social. “Los miserables” de Victor Hugo ha sido repetidamente adaptada al cine, además de convertirse en maravilloso musical de Alain Boublil, Claude-Michel Schönberg y Herbert Kretzmer, el más representado hasta la fecha en los escenarios. Tom Hooper (ganador del Oscar por El discurso del rey) acomete el desafío de versionar para el cine musical, con un guión donde a los autores originales se suma William Nicholson, que dio muestra de sensibilidad con historias tan humanas como la de Tierras de penumbra. Él y Hooper consiguen dar a la película aliento cinematográfico, no tiene el espectador la sensación de que las canciones se encadenen abruptamente saltando de un escenario o año a otros, y los diálogos no cantados se han reducido para este fin al mínimo. Los temas de Los miserables, el musical, son, por supuesto, los bien conocidos para todo aquel familiarizado con la obra de Hugo. Es decir, la confianza en Dios en situaciones extremas, el mantenimiento de la esperanza y la necesidad de dar gratis el amor a los demás. También el realismo de no negar la existencia de la miseria y de aprovechados que sacan partido exprimiendo a los más débiles o simplemente a los incautos, la disposición a dar la vida por ideales que merecen la pena, la lucha por la libertad. O la importancia de tener corazón frente a la tentación de atarse a frías normas y reglamentaciones. El mérito del musical, en los escenarios y en el cine, es no volver simplón este amplio y rico abanico de cuestiones. En la película Los miserables, el musical, Hooper añade un arriesgado tono épico, apostando por un marco abrumador en el que se desarrolla la acción, como subrayando más la universalidad y grandeza de lo narrado, eso no es simplemente una pequeña historia en el devenir de la humanidad. Y deslumbra con escenarios como el lugar de los trabajos forzados de Valjean, un muelle sacudido por la tormenta, el paisaje por el que vaga ya en libertad, o los marcos de la capilla donde hace su plegaria, del París sediento de libertad, o el que marca el destino de Javert. También es muy hábil el montaje, sobre todo en el momento climático que une diversos temas musicales y a casi todos los personajes. Pero por supuesto, lo importante es el drama humano de los personajes, expresado en desgarradoras canciones. El director pone el acento sobre todo en los aspectos trágicos, lo que hace que los personajes cómicos de los mesoneros Thénadier (Helena Bonham Carter y Sacha Baron Cohen), presentados con zafiedad, queden algo desdibujados, no producen gracia sino repulsa, y hasta se acercan a lo grotesco con su aparición en la boda. A cambio, Valjean crece, ayudado por la increíble interpretación de Hugh Jackman, verdaderamente notable en sus solos como “What Have I Done?”, al igual que Anne Hathaway como Fantine -increíble con “I Dreamed a Dream” y, sorpresa, la desconocida Samantha Barks como Éponine que deslumbra con “On My Own”. Es meritorio el trabajo del resto de actores, niños y mayores, con Russell Crowe interpretando a su racionalista Javert de modo contenido, evitando cualquier asomo de histrionismo, una arriesgada opción que acaba dando sus frutos.
8/10
(1963) | 91 min. | Romántico | Drama | Musical
Film cantado en su totalidad, con música y canciones de Michel Legrand. Una verdadera joya, ganadora de la Palma de Oro en Cannes y que logró 5 nominaciones a los Oscar. Se hizo en un momento en que en Francia los musicales simplemente no existían, totalmente a contracorriente. Desarrollada en 4 actos, sigue a los enamorados Guy y Geneviève. Él trabaja en un taller de automóviles, ella ayuda a su madre viuda a sacar adelante la tienda familiar de paraguas ‘Les Parapluies de Cherbourgh’. Son tiempos difíciles y Guy parte a Argelia a hacer la ‘mili’ sin saber que su novia está embarazada, y dejando a su madrina enferma al cuidado de Madeleine. Entretanto, aparece Roland Cassard, un buen hombre de gran fortuna, que se siente atraido por Geneviève. El director francés de la ‘nouvelle vague’ Jacques Demy da una vuelta de tuerca al musical con canciones sobre cuestioes muy naturales, y arranca una gran actuación a una jovencita y entonces desconocida Catherine Deneuve. La obra es exacerbadamente romántica, y al tiempo no teme ser realista a la hora de mostrar algunas decisiones de los personajes, lo que sirve para subrayar que el amor no es solamente pasión y atracción, también es algo que se cultiva y puede tomar derroteros inesperados. Destaca el uso de las localizaciones reales de Cherburgo, y el uso de colores muy saturados en ropa, paredes, objetos, con resultados muy especiales. Con una atmósfera increíble en cada secuencia, contiene momentos auténticamente mágicos.
8/10
(2001) Serie TV | 180 min. | Drama
En la actualidad, todo el mundo relaciona Lourdes con el santuario dedicado a la Virgen María, a cuya intercesión se adjudican numerosas curaciones inexplicables. No siempre fue tan conocida esta pequeña localidad francesa. Esta cuidada serie de la RAI cuenta la historia de las apariciones de la Virgen a la joven Bernadette Soubirous en ese lugar, que empezaron el día de febrero de 1858, con la petición de “la Señora” de que rece por la conversión de los pecadores, y de que se construya allí una capilla. La miniserie supone el debut en la pequeña pantalla de la expresiva Angèle Osinsky. Conscientes de la existencia del popular film de Jennifer Jones La canción de Bernadette, los responsables de esta versión optan con inteligencia por dar a la historia un enfoque diferente, de tres historias cruzadas. Una transcurre en la actualidad, alrededor de un fotógrafo descreído que debe hacer un reportaje gráfico sobre las peregrinaciones a Lourdes; el préstamo de un manuscrito familiar de un antepasado contemporáneo a las apariciones sirve para desplegar las otras dos tramas: la esencial de Bernadette y su encuentro con la Virgen, la Inmaculada Concepción; y la historia personal de ese antepasado, médico racionalista negador de todo aquello que no se pueda demostrar empíricamente, pero cuyos planteamientos se ven puestos a prueba por la tuberculosis que padece su prometida. El resultado es sencillo, emotivo y muy efectivo.
6/10
(1970) | 96 min. | Romántico | Drama
Ali MacGraw y Ryan O'Neal interpretan a dos jóvenes enamorados. Se conocen en la biblioteca porque ambos están estudiando. Ella es una chica equilibrada y responsable. Él es un chico sano y deportista, menos maduro que ella. Pero su amor está por encima de todo. Sienten una pasión irresistible el uno por el otro, y darían la vida por su amor si hiciera falta. Pero irremediablemente, este amor se torna en tragedia por una serie de circunstancias. Una de los dramas románticos más famosos de todos los tiempos. Narrada con habilidad por Arthur Hiller, cuenta de forma muy atractiva el proceso del enamoramiento entre dos jóvenes, su pasión, y el trágico desenlace. El romanticismo exacerbado que propone cae en la languidez por momentos. Muy tierna y terriblemente sentimental. La conocida banda sonora de Francis Lai ganó el Oscar en 1970. Tiene una continuación, bastante inferior, Historia de Oliver (1978), protagonizada por Ryan O'Neal y Candice Bergen.
6/10
(2016) | 123 min. | Drama Tráiler
Una película delicada, sobria, creíble. Drama humano basado en hechos reales. En condiciones normales, la historia de los Loving, Richard y Mildred, sería una preciosa aventura de la cotidianeidad, de interés sobre todo para sus protagonistas, un hombre y una mujer que se aman tiernamente, se casan, y constituyen una familia, tienen tres niños a los que sacan adelante con su trabajo, y de este modo procuran ser felices en su hogar. Pero son las circunstancias las que lo cambian todo. Richard es blanco, Mildred negra. Corre el año 1958 y su viaje a Washington para casarse y burlar las leyes raciales de Virginia, propicia su ingreso en prisión al poco de regresar, de modo que deberán declararse culpables y abandonar el estado para no seguir entre rejas ni incumplir las reglas antimestizaje. El matrimonio acepta inicialmente la injusticia, pero el paso del tiempo y el avance en la lucha por los derechos civiles les brinda una oportunidad para cambiar las cosas. Casi dan ganas de pensar que a Jeff Nichols, director y guionista, le gusta alternar los thrillers con los dramas de corte más realista, a Take Shelter le siguió Mud, y a Midnight Special, Loving. En cualquier caso, en su entera filmografía demuestra una gran capacidad narrativa y de creación de personajes memorables, que se enfrentan a conflictos de entidad, e incluso el recurso al género no le lleva a abandonar los grandes temas a los que se enfrenta el ser humano. Además, estéticamente, es preciosa la fotografía de época sin colores llamativos, y su cuidada partitura musical. El film que nos ocupa se prestaba al cliché, la típica película “buenista” que describe la lucha titánica de unos personajes para que se les reconozcan sus derechos. Nichols se arriesga ciñéndose a los hechos, y mostrando la sencillez de Richard y Mildred, que no tienen sensación ninguna de estar contribuyendo a cambiar la historia y dejar huella: personas sin estudios, simplemente buena gente, que quieren ser felices. El marido, fantástico Joel Edgerton, parco en palabras, no es un genio, ni siquiera en lo que podría describirse como “sabiduría popular”, pero se muestra resolutivo y tiene clara una cosa, quiere a Mildred, quiere a sus hijos, desea cuidarlos y procurar su bienestar; él no hace mal a nadie, y no entiende que la policía y el juez no les dejen tranquilos. Y ella, todo un descubrimiento la sobre todo televisiva Ruth Negga, sabe dominar el miedo ante el acoso del sistema legal, es atenta con sus familiares, cría a sus niños, y sabe abrir serenamente la puerta que podría resolver judicialmente sus problemas. Por supuesto, se describen los hitos de la senda hacia el reconocimiento de los derechos de los Loving, con la intervención de los abogados de la Unión Americana de las Libertades Civiles y los recursos hasta llegar al Supremo; y con una interesante idea de fondo, cómo una norma legal puede dar carta de naturaleza a las mayores injusticias, aceptadas en tal tesitura como inevitables, es lo que hay. Pero el acierto es que no dominan la historia, que es sobre todo la historia de amor de una familia, atravesada de detalles y sucesos corrientes: el trabajo de Richard en la construcción, su afición al motor y las carreras de coches, las cervezas con sus amigos negros, ver la televisión con su mujer, los juegos de los niños en la calle… Hay muchos personajes secundarios, el entorno familiar y de amigos, las autoridades, los abogados, todos muy bien interpretados por actores desconocidos, excepto Michael Shannon, una presencia constante en el cine de Nichols, y que compone memorablemente a un fotógrafo de Life, breve pero poderoso papel.
8/10
(2016) | 105 min. | Biográfico | Drama Tráiler
Una monja acude a una casa por la noche para velar junto a un enfermo, cuyo mal humor y peores maneras han espantado ya a varias enfermeras. Con una sonrisa recibirá Sor Inés los vituperios del hombre postrado en la cama, cuya hija Olga intenta calmarlo. Esa primera noche, a petición de Olga la religiosa iniciará en voz alta la lectura de la vida de su madre fundadora, Santa Soledad Torres Acosta. Y noche tras noche llegará a la habitación del enfermo y reemprenderá la lectura. Tercer proyecto de envergadura del director Pablo Moreno, tras Un Dios prohibido y Poveda, que recibieron una estimada acogida entre el público. Vuelve el director a narrar una historia real de temática religiosa, un biopic de la madrileña Santa Soledad Torres Acosta, madre fundadora de las Siervas de María. A pesar de que se nota su modesto presupuesto, Moreno esquiva, aun con mayor habilidad que en sus anteriores filmes, las dificultades derivadas: la ambientación, los figurantes, los exteriores, etc., de modo que logra una narración consistente, sobria pero correcta, que no sugiere improvisación o ligereza. Esto, junto con el cuidadoso manejo de la cámara y una trabajada planificación aportan al conjunto un acabado lustroso y meritorio. Estamos, seguramente, ante la mejor película del director. El guión de Luz de Soledad, coescrito por Pablo Moreno y Pedro Delgado, explora los comienzos de la vocación de Santa Soledad, junto con las dificultades e incomprensiones –familiares e institucionales– inherentes a su ingreso en la congregación. También son años convulsos, y en algunas acertadas pinceladas se traslada a la pantalla el ambiente hostil y anticlerical que reinaba entonces en España. Pero como ya ocurrió con Poveda, aquí los guionistas se deciden por una narración en dos tiempos –en la época actual y en el pasado–, sólo que en esta ocasión los dos mundos casan a la perfección y tienen gancho por sí mismos. Así, ese inicio en la noche madrileña del siglo XXI ofrece una visión muy cercana y material de la labor que ofrecen hoy en día las Siervas de María, al tiempo que genera el marco idóneo para introducir escenas del pasado. Más discutible es esa fijación en mostrar innecesariamente el lado menos espiritual del clero, sacerdotes aprovechados, bebiendo alcohol, criticando y riendo junto con próceres de la sociedad en una especia de tertulias de folletín. Pero sí funcionan como motor de la acción los desencuentros personales, incomprensiones y calumnias, tan habituales en la vida de los santos, algo que también sucedió en la vida de la protagonista (la relación con su padre, la ligereza del fundador Padre Miguel, los abusos del segundo director de la congregación, las envidias de Sor Magdalena, etc.). De cualquier forma lo mejor es la imagen que se ofrece de la santa, la de una mujer de fe, nada melindrosa ni altanera, sino sencilla y audaz, de una fortaleza impresionante para servir a los demás. Por su propia naturaleza Luz de Soledad es una película que aporta genuina emoción y a veces es difícil reprimir las lágrimas. Aunque puedan resultar algo relamidos, hay momentos muy bien resueltos, que ayudan al espectador a sentir la realidad del amor a los demás, de la misericordia, de la conversión, de la presencia de Dios en el enfermo, bien acompañados por una banda sonora eficaz a cargo de Óscar Martín Leanizbarrutía. Pero imposible hubiera sido tal cosa sin el trabajo de un reparto a la altura. El casting esta vez ha dado en el blanco: Laura Contreras como Santa Soledad está estupenda, transmite mucho con su mirada, con sus leves gestos, con su leve sonrisa; pero todos los secundarios brillan de veras: Elena Furiase (Sor Magdalena), Antonio Castro (el padre), Lolita Flores (la madre). Y especialmente destaca Susana Sucena en el papel de la monja que visita al enfermo en la actualidad; su alegría y su bondad ofrecen un atractivo vital sin paliativos.
7/10
(1999) | 180 min. | Drama
Un joven se lanza al vacío desde la azotea de un bloque de viviendas. Al pasar a la altura de un piso le alcanza un disparo fortuito de su padre, que en ese momento amenazaba a su mujer con un arma. Un suicidio se transforma en asesinato. Son cosas que pasan. ¿Cosas que pasan? Se trata, en cualquier caso, de uno de los disparatados ejemplos con los que Paul Thomas Anderson, director y guionista de Magnolia, pretende hacer valer su máxima de que, en esta vida, hasta las cosas más extraordinarias son cosas que, sencillamente, pasan. Y viceversa; en las situaciones más corrientes aletea algo que las hace especiales. Un anciano moribundo; su joven esposa; el enfermero que le cuida. Una predicador del sexo para ‘machos’. Un policía en busca del amor. Un célebre presentador de televisión. Un niño prodigio de los concursos televisivos. Un adulto ex niño prodigio de ese tipo de concursos, acomplejado con su homosexualidad. Una mujer con traumas sexuales de la infancia. Todos viven en San Fernando Valley. Y existe un hilo invisible –junto a otro más visible, el de los lazos familiares– que une sus vidas. A lo largo de tres horas somos testigos de sus amores, compasión, odio, capacidad de perdón, complejos, ambiciones, máscaras… La película de Anderson, Oso de Oro en Berlín, cuenta con un magnífico guión: la historia progresa, hay buena definición de tipos humanos. Además los actores se portan, están bien dirigidos. A una buena narración sobre el papel se une una buena puesta en escena, fluida, y un buen uso de la música (magnífico y nada cursi ese encadenado de todos los personajes cantando la misma canción). Dentro de una visión más pegada al suelo que trascendente (pese a una curiosa lluvia del cielo que acontece bien cerca del final), el film se afana en dibujar bien las virtudes y miserias de los personajes, y domina un relativo optimismo sobre la capacidad redentora del amor y del perdón. Algunas de las situaciones planteadas no están exentas de crudeza. Pero, ciertamente, son cosas que pasan.
8/10
(1963) | 131 min. | Drama
Arati, una madre de familia, sugiere a su marido, Subrata, la posibilidad de ponerse a trabajar, pues el reducido sueldo de él, empleado de banca, no les llega para mantener a su hijo, a sus suegros y a la hermana menor de él, que viven con ellos. Subrata piensa que una mujer no debe trabajar, porque es algo ajeno a las costumbres indias, pero ante la necesidad, se ve obligado a buscarla un empleo él mismo. Así es como Arati acaba ejerciendo de vendedora de máquinas de coser. En el trabajo se hace muy amiga de Edith, una compañera angloindia. Preocupado por la situación, Subatra intenta buscarse una segunda ocupación, para que su esposa vuelva a casa, pero inesperadamente pierde su trabajo en el banco. El gran director indio Satyajit Ray adapta el relato 'Abataranika', de Narendranath Mitra. Con una refinada puesta en escena y una mirada muy humana, Ray describe un fenómeno que se inició en La India en los años 40, cuando ante los graves problemas económicos, las mujeres se vieron obligadas a incorporarse al mercado laboral. Excelente interpretación de Madhabi Mukherji (Arati), que se luce en brillantes secuencias como aquella en la que tras ganar su primer sueldo, acude al cuarto de baño para mirar el dinero y pintarse los labios. El director logra dar un enorme interés a la cinta mediante su inteligente tratamiento de temas como las relaciones familiares, el conflicto intergeneracional y los cambios sociales. Se muestra Ray bastante positivo en cuanto a la superación de las dificultades a través del amor.
8/10
(1955) | 96 min. | Drama Tráiler
Un niño abandonado a la puerta de un convento, es criado por los frailes. Clásico indiscutible del cine español, la historia de Marcelino nos ha hecho reír con las trastadas del niño Pablito Calvo, y llorar en sus conversaciones con el Crucificado de madera. Ladislao Vajda firmó una adaptación prácticamente perfecta de la popular novela de José María Sánchez Silva. El film, melodrama puro, sabe huir del lugar común, y cuenta con un reparto adulto excelente, que da vida a los distintos frailes, cada uno con su particular carácter.
7/10
(2012) Serie TV | 200 min. | Histórico
Coproducción de Mediaset España con la alemana Beta Film y la italiana Lux Vide, compañía especializada en filmes de temática cristiana. El nonagenario fundador de esta última, Ettore Bernabei, antiguo máximo responsable de la RAI, presentó antes de su estreno María de Nazaret al entonces Papa Benedicto XVI, que al parecer no quedó descontento con lo que vio. "Nos dijo que siguiéramos haciendo cosas respetando al público", comentó el ejecutivo tras el encuentro. Contrapone las vidas de la Virgen María, madre de Jesús, y de la discípula de éste María Magdalena. Supone que ambas eran más o menos de la misma edad (lo que resulta un poco chocante), y se conocieron en su juventud, pero toman rumbos completamente opuestos. Mientras que la primera se promete a José, un apuesto pero humilde maestro carpintero, y acepta gustosamente el destino que le revela el arcángel Gabriel durante la Anunciación, Magdalena se aleja progresivamente de Dios, y acaba en la corte del rey Herodes, donde cae en las maquiavélicas intrigas de la esposa de éste, Herodías. Dirige María de Nazaret Giacomo Campiotti, habitual de Lux Vide, para la que ha rodado títulos como Bakhita, Prefiero el paraíso y Moscati: El médico de los pobres. Campiotti ha coescrito con Francesco Arlanch un guión que sigue la línea amable de los trabajos anteriores de la casa. Cuenta con un presupuesto ajustado que permite una ambientación modesta, pero lo suficientemente convincente. Se aprecia un notable esfuerzo por no incluir nada que contradiga los Evangelios, e incluso han colaborado diversos especialistas como asesores. Pero a pesar de los pocos datos que se conocen sobre la vida de María Magdalena, sus andanzas palaciegas inventadas para esta producción acaban resultando un tanto folletinescas. La española Paz Vega resulta más convincente en este personaje que en el de la santa titular de Teresa: El cuerpo de Cristo, pero no se han molestado en caracterizarla conforme a los efectos del paso del tiempo. Su personaje sigue siendo exactamente igual en la primera parte (justo antes del nacimiento de Cristo) que en la segunda (la muerte de éste), cuando se supone que han transcurrido como es sobradamente conocido 33 años. Por su parte, la expresiva actriz alemana especializada en el medio televisivo Alissa Jung, está bien escogida para interpretar a la Virgen, si bien tampoco acaba de convencer en su madurez, sobre todo porque el actor Andreas Pietschmann (Jesucristo), es una década mayor que ella. Algún componente del reparto desentona por completo, sobre todo Antonia Liskova, que compone una Herodías maquiavélica que parece una villana más propia de un episodio de Star Trek que del Nuevo Testamento. Pese a que María de Nazaret obtuvo un enorme éxito en Italia, en España ha pasado prácticamente desapercibida.
5/10
(1964) | 130 min. | Thriller
Marnie es una mujer muy atractiva que siente un impulso irresistible hacia el robo. Con su buena presencia y habilidades contables, consigue fácilmente ser contratada por importantes empresas, aunque aporte pocas referencias. Cuando se ha ganado la confianza de sus jefes y compañeros, se hace con la combinación de la caja fuerte, se lleva su contenido, desaparece y cambia de aspecto. Un hombre la descubre en uno de sus delitos, pero se siente incapaz de denunciarla debido a que se ha enamorado de ella. Decide averiguar entonces as causas de su comportamiento antisocial. Desgarrador retrato de una mujer traumatizada desde la infancia, realizado por el maestro del suspense, Alfred Hitchcock, y que contiene la mejor interpretación de una de sus actrices favoritas, la bella Tippi Hedren. Como coprotagonista, el mítico intérprete de James Bond, Sean Connery (El hombre que pudo reinar) en uno de sus papeles más logrados. Como otras películas del director de esa época, explicaciones psicoanalíticas, muy en boga entonces, explican el comportamiento de Marnie. También era novedoso entonces que se hablara de las relaciones sexuales en la pantalla, así, Marnie confiesa no haber estado con ningún hombre, y la explicación de su tara mental también está relacionado con una experiencia desagradable en este terreno, cuando era niña. Resulta excelente el uso del suspense, en lo relativo al color rojo y las tormentas que suscitan la histeria de la protagonista, y en la escena del robo en que los zapatos, que se ha puesto en los bolsillos del abrigo para no hacer ruido con los tacones, comienza a sobresalir peligrosamente de los mismos con peligro de caer al suelo y armar un tremendo estrépito.
7/10
(1998) | 83 min. | Romántico
Hay películas que te pillan por sorpresa. Su visión constituye un inesperado placer. Más en verano, cuando las carteleras españolas suelen ocuparlas subproductos varios de muy escaso interés. Las distribuidoras suelen aprovechar la canícula para dar salida a títulos que 'deben' estrenar, aunque su confianza en ellos sea nula; deben confiar en que algún despistado se cuele en la sala, aunque sólo sea en busca del alivio del aire acondicionado. Por ello algo se revolvía en mi interior cuando me disponía a ver una película que la publicidad presentaba como "la comedia inglesa más romántica y divertida". Presentimiento completamente errado. Martha conoce... es una estupenda comedia, con 'más chicha' de lo que cabría esperar. Destaca en primer término la estructura narrativa del film, deudora del Pulp Fiction de Quentin Tarantino. Nick presenta de un modo desordenado las piezas de un puzzle; se consigue así el efecto de intrigar al espectador y captar su interés; el reto, de sobras superado, es lograr que esas piezas acaben conformando una historia sólida. Así que la visita de Laurence (Joseph Fiennes) a un psiquiatra sirve de excusa para que comience a contarle el caso que le inquieta. El nervioso personaje explica cómo su larga amistad con Frank (Tom Hollander) y Daniel (Rufus Sewell) se halla en serio peligro. Los tres amigos han conocido casualmente, y por caminos diferentes, a la misma mujer, Martha (Monica Potter); y los tres se han enamorado. Los diferentes encontronazos con Martha no siguen un orden cronológico; lo que sirve para salpicar el relato, aquí y allá, de eficaces sorpresas. Se podría reprochar cierto artificio en este caprichoso orden narrativo (se trata de justificar, en la medida en que Laurence cuenta lo que le ha pasado centrándose en sus amigos –primero en Frank, luego en Daniel­– y en último lugar en él); pero sea como fuere tal decisión presta una gran agilidad al relato. Sirve, en primer lugar, para dar a conocer a fondo a los personajes. Mientras Martha es la constante chica dulce y desconcertada en país extraño (Inglaterra), donde desea dar un nuevo rumbo a su vida, los tres amigos son las variables que introducen novedades en su vida. Frank es el dinero, el lujo, la fama y el poder; Daniel es el derrotismo, la envidia y la visión cínica; mientras que Laurence se presenta como el amor inexplicable unido a la inseguridad para pasar a la acción. Estamos ante una comedia. Muy divertida. Con buenos golpes de humor, que saben arrancar la risa. Y con un excelente reparto. El cine británico está recuperando posiciones en este difícil género, y en muy pocos años ha dado títulos tan estimables como Full Monty, Tocando el viento, Como pez en el agua y Notting Hill. Pero el que nos ocupa no se queda, sólo, en el muy legítimo deseo de hacer pasar un buen rato. Es una manifestación de una cierta nostalgia: nostalgia del amor verdadero. Un amor, que aunque pueda presentarse "por azar", exige actuar: hay que reconocerlo cuando pasa cerca, tomar riesgos, darse del todo. No es mal programa para los cínicos tiempos que corren.
7/10
(1940) | 117 min. | Romántico | Comedia | Drama
Adaptación clásica de la obra de Jane Austen 'Orgullo y prejuicio'. A versiones tan valiosas como la de la BBC, la de Keira Knightley, o la bollywoodiense Bodas y prejuicios, se suma este clásico, con un guión de un inesperado Aldous Huxley, donde Greer Garson es la resuelta Elizabeth Bennet, segunda de cinco hermanas casaderas, y Laurence Olivier el hosco Mr. Darcy, que va a chafar -siquiera temporalmente- los planes de boda de la hermana mayor. Divertida, romántica y propicia para derramar lágrimas.
6/10
(1962) | 129 min. | Drama Tráiler
Dijo Kubrick que prefería adaptar libros de baja calidad, para que la gente no saliera del cine diciendo que “el libro era mucho mejor”. No pensó lo mismo el productor Alan J. Pakula cuando descubrió el libro 'Matar a un ruiseñor', de Harper Lee, al poco tiempo de su publicación, y se dio cuenta de que era un excelente material que podría dar lugar a una gran película. La autora recuperaba en tono nostálgico episodios de su infancia, y de su amigo el escritor Truman Capote. Pakula y el director Robert Mulligan tuvieron la suerte de llegar a un acuerdo con la escritora justo antes de que ésta ganara el premio Pulitzer, lo que habría encarecido el precio. Pakula encargó el guión al dramaturgo Horton Foote, autor de 'The Chase', obra en que se basó La jauría humana. Cuando Pakula llevó el guión a los ejecutivos de Universal, éstos no parecían excesivamente convencidos. Por suerte, el hábil productor había conseguido que le llegara una copia del guión a Gregory Peck. Éste se sentía tan identificado con el personaje, que los estudios dieron luz verde al proyecto. Entre los miembros del reparto destaca la presencia de Robert Duvall, que debutaba en la gran pantalla. El equipo de producción organizó un casting en diferentes pueblos del sur, para encontrar a unos niños similares a los de la novela. Entre miles de candidatos seleccionaron al joven Phillip Alford (Jem), y a la niña Mary Badham (Scout), hermana de John Badham, el director de Juegos de guerra. Ambos conectaron a la perfección con Gregory Peck, lo que explica que en la pantalla éste parezca realmente un padre que se toma tiempo e interés por educar a sus hijos. “Cuando yo iba creciendo, me acordaba de las lecciones sobre la vida que me daba Gregory Peck en la película”, recordaba años después Mary Badham, que iba regularmente a jugar con los hijos de los Peck a su casa. Frente a tantos autores que se desentienden de las adaptaciones de sus obras al cine, Harper Lee estaba tan entusiasmada que decidió pasarse por el rodaje. Al propio Gregory Peck le gustaba rememorar el encuentro: “Me fijé en que la autora estaba detrás de la cámara, mirándonos actuar. Creí haber visto un brillo en sus mejillas. Me sentí satisfecho, porque parecía emocionada. Al acabar la toma, me acerqué a ella y le dije que me parecía que sus mejillas brillaban. Me dijo, entre lágrimas, que le estaba trayendo muy buenos recuerdos: ‘Es que tienes la misma barriguita que mi padre’, me explicó la escritora. Cuando vio la película montada, Harper Lee estaba tan contenta que le regaló a Gregory Peck un reloj que había pertenecido a su padre. “Me recuerdas tanto a él que quiero que lo tengas tú”, le dijo. El regalo tiene más valor, si cabe, porque según se deduce del libro y de la película, era el único objeto de valor que poseía su padre. Gregory Peck lo llevaba en el momento en que recibía de manos de la actriz Sophia Loren -su compañera en Arabesco-, el único Oscar de toda su carrera. El filme triunfaba asímismo en la categoría de guión adaptado. Gregory Peck siempre dijo que se trataba de su película favorita. El actor encarnó como nadie en la pantalla la figura paterna idealizada que todo el mundo tiene en la memoria. Enseña a sus hijos con cariño y con su propio ejemplo valiosas lecciones sobre la integridad humana, el sentido del deber, la justicia, la familia, y la importancia de vivir en comunidad y de aportar algo a la misma. Sus niños aprecian el esfuerzo, pero sólo con el paso del tiempo entenderán el verdadero legado de su padre.
8/10
(1964) | 104 min. | Comedia
Domenico (Marcello Mastroianni) es un reputado hombre de negocios que mantiene una aventura amorosa con Filumena. La joven se convierte en su amante a lo largo de los años y, además, le ayuda en sus negocios. Al final, acaba teniendo un hijo de Domenico, quien desea conocerle. Para ello, Filumena le exigirá que antes, contraiga matrimonio con ella. Uno de los más grandes realizadores del cine italiano, Vittorio de Sica, autor de grandes dramas como Ladrón de bicicletas demostró la eficacia para la comedia con este filme, que se hizo con el oscar a la mejor película extranjera en 1963. Los protagonistas forman, probablemente, la pareja más romántica del cine italiano.
7/10
(2015) | 125 min. | Deportivo | Biográfico | Drama
Jim White, casado y con dos hijas, y profesor de educación física y entrenador del equipo de fútbol americano de un instituto, se queda sin trabajo, su difícil carácter con unos chicos que se esfuerzan poco le ha jugado una mala pasada. Corre el año 1987 y debe aceptar un nuevo puesto y mudarse con su familia a McFarland, un pueblecito de California habitado sobre todo por inmigrantes mexicanos que trabajan como jornaleros. Será también profesor de educación física, pero una serie de circunstancias le hacen reencontrarse consigo mismo dejando el fútbol y preparando a un grupo de 7 chicos para correr, pues tienen especiales condiciones físicas para las carreras campo a través. Después de Whale Rider y En tierra de hombres, la prometedora directora neozelandesa Niki Caro ha pasado más bien desapercibida. Sin embargo retorna con fuerza dirigiendo esta película basada en hechos reales, un drama deportivo que sabe introducir algo de originalidad a las convenciones de este subgénero tan querido en Estados Unidos. La gran novedad es dibujar la aportación que los inmigrantes hispanos traen a la cultura estadounidense, renovar en los whasp (White Anglo Saxon People, las personas blancas de origen anglosajón) la conciencia de que también ellos vinieron a América desde otros países, a cumplir su sueño americano. La idea está subrayada en el propio título del film, que recuerda que un pueblo donde se habla español, y habitado por personas procedentes de México, es, también, Estados Unidos; y en el uso de una canción al inicio que recuerda que países como Argentina, Uruguay, etcétera, son América, un modo sutil de recordar la cierta arrogancia que supone identificar América con Estados Unidos. El film, producido por Disney, dibuja bien el inicial choque cultural de la recién llegada familia White (ironías de la vida, su apellido se traduce como "Blanco") con los hispanos, para poco a poco encontrar en esa sociedad pobre de personas humildes donde no faltan los problemas, un cariño y darse a los demás que no cambiarían por nada del mundo, y que tiene una de sus cúspides en la fiesta de la quinceañera. La relación del entrenador, un eficaz Kevin Costner, con los chicos, actores desconocidos y casi todos debutantes, está bien trazada, y hay un buen ritmo y gusto en la composición de los planos, por ejemplo en las sesiones de entrenamiento en esos montículos formados por cáscara de almendra y cubiertos con plásticos. Con habilidad la trama incide de modo inteligente en cuestiones educativas de alto interés, como el trabajo en equipo, la unidad familiar, y el espíritu de sacrificio de unos padres, a veces analfabetos, por sacar adelante a sus hijos. El trabajo duro de jornaleros, que también implica a los chicos, es una de las muchas lecciones que el profesor Costner aprende mientras trata de preparar a los chicos para las competiciones deportivas.
7/10
(2000) | 0 min. | Musical
Sashi, un famoso cantante, se va de gira a Estados Unidos, donde encuentra a la mujer de su vida. Almas gemelas es un film muy representativo de la industria de la India, ya que se trata de una comedia con trece temas musicales.
5/10
(1952) | 93 min. | Comedia
Un brillante químico (Cary Grant) inventa una portentosa fórmula que permite conseguir una bebida que impide envejecer a sus usuarios. Sin embargo, a causa de un accidente, el líquido se vierte en un depósito de agua, por culpa del travieso chimpancé que el científico solía utilizar para sus experimentos. A partir de ese momento se desencadena una serie de inesperados efectos, como que el químico se convierte en un adolescente, su mujer (interpretada por Ginger Rogers) empieza a comportarse como una niña y su atractiva secretaria (Marilyn Monroe) también parece afectada. En esas circunstancias, es difícil que el científico pueda llegar a desarrollar un remedio contra tan terrible problema. Uno de los mejores títulos del genial Howard Hawks en el terreno de la comedia, junto con La fiera de mi niña, Bola de fuego o La novia era él. Precisamente sus títulos más exitosos fueron aquellos protagonizados por el indudable rey del género, Cary Grant. En esta ocasión el realizador todoterreno contó con un hábil guión en el que colaboraron dos de los escritores más reputados de la comedia norteamericana: Ben Hecht (Luna nueva) y I.A.L. Diamond (El apartamento). Contiene gran cantidad de gags e inolvidables escenas entre las más alocadas de la comedia clásica.
7/10
(2010) | 105 min. | Drama Tráiler
John y Aileen son padres de tres hijos. Los dos pequeños, Megan y Patrick, de ocho y seis años, padecen un raro desorden genético conocido como síndrome de Pompe. Da lugar a una atrofia muscular que les obliga a ir en silla de ruedas; la ausencia de una enzima conduce a que los órganos internos no crezcan a la par que el resto del cuerpo, lo que hace muy corta su esperanza de vida. Sabedor de que en Nebraska se encuentra el mayor experto en dicha enzima, el doctor Robert Stonehill, John apostará todo el futuro profesional y familiar en apoyar su investigación, en busca del fármaco que salve a los chicos. Película basada en hechos reales, que recuerda a títulos como El aceite de la vida. Supone un desafío para el director de la comedia Algo pasa en Las Vegas, Tom Vaughan, que cambia de registro para sumergirse en un drama lacrimógeno. El resultado es correcto, logra atrapar la preocupación de unos padres por la salud de sus hijos. Hay varias bazas para sostener la trama, pero una principal es la diferencia de caracteres de los dos protagonistas, el padre –un hombre dispuesto al sacrificio para salvar a sus niños, de mentalidad empresarial muy adecuada para llevar a buen término la estructura financiera que requiere la investigación– y el investigador principal –un tipo de personalidad difícil, sabio pero poco práctica, siempre en las nubes, convencido de lo que hace pero con escaso don de gentes–. Brendan Fraser y Harrison Ford comparten buenas escenas, que permiten su lucimiento actoral, cuando chocan sus puntos de vista, pero también cuando ceden y se ponen en el lugar del otro. La narración es de agradecible clasicismo, quizá con algún modo de resolver poco sutil –las explicaciones acerca de la enfermedad–, pero con contención en los pasajes que invitan al espectador a la lágrima. También hay realismo en la forma de dibujar el funcionamiento de una empresa de investigación, donde la eficiencia colisiona con la humanidad, necesaria en cualquier ocupación laboral; aquí se presentan intereses conflictos, que sin duda invitan al debate sobre el necesario "rostro humano" en el trabajo, ver personas y no sólo números, resultados.
6/10

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