IMG-LOGO

Lista de cine

Lista de películas de la distribuidora Alfa Pictures

(2019) | 94 min. | Comedia Tráiler
Simpática comedia italiana dirigida por el especialista Alessandro Genovesi (Soap Opera), escritor teatral, guionista y director de cine, cuyas historias suelen hacer hincapié en la vida cotidiana de las familias, las dificultades y tiranteces en el hogar, siempre servidas con un humor amable. También 10 días sin mamá se caracteriza por su tono eminentemente positivo y ligero y su argumento –un padre en apuros con sus retoños– entronca así con otras comedias del mismo estilo que han tenido gran acogida por el público español, como El mejor verano de mi vida. Aunque ciertamente previsible en su desarrollo, Genovesi logra entretener en todo momento con las cuitas de Carlo, un padre pazguato que se verá avasallado por sus tres hijos –la quisquillosa adolescente Camilla, el inagotable Tito y la pequeña Bianca– cuando tenga que encargarse de ellos a tiempo completo, pues su madre Giulia ha decidido tomarse unas vacaciones. Compaginar esas necesidades familiares con el trabajo en su empresa será una ardua tarea y cada uno de sus hijos dará sus particulares quebraderos de cabeza al bueno de Carlo, quien finalmente sabrá poner en su lugar las prioridades de su vida. Hay gags por doquier, aunque algunos tienen más gracia, como la escena de “pesca” en la oficina, el tema de los dientes o el momento del videojuego. Quizá el conjunto vaya de más a menos en cuanto a originalidad y falte cohesión a la hora de cerrar el círculo. También probablemente se podría haber sacado mayor partido a la rivalidad en la oficina o a la relación del protagonista con la empleada del hogar, pero en cualquier caso se trata de una comedia agradable, rodada con un ritmo correcto y que da una visión alegre y desde luego nada aburrida de la vida familiar. Genovesi cuenta felizmente con su actor fetiche para el papel principal, Fabio de Luigi (Un día sin fin), un tipo eficaz que borda su aspecto de “atontao” de buen corazón a quien le sobrevienen todo tipo de calamidades. Y está muy bien la actriz Valentina Lodovini (Bienvenidos al sur), en los pocos pero intensos momentos en que aparece en pantalla en el papel de la madre.
5/10
(2016) | 95 min. | Thriller Tráiler
Tras un suicidio colectivo de los miembros de una secta en las Islas Canarias, Gabriel, abogado de Bilbao, recibe una llamada en que le comunican que su hermana Cordelia, con la que había perdido el contacto, está desaparecida y podría ser una de las fallecidas. A su llegada a Gran Canaria, Gabriel coincide con Helena, compañera íntima de su hermana. Ambos, junto con la policía local, intentarán descubrir quién está detrás de los hechos y dónde esta Cordelia, si es que aún sigue viva. Thriller criminal escrito y dirigido por la navarra Helena Taberna (La buena nueva) que ofrece una intriga de atmósferas para lo cual se sirve del paisaje y exotismo desértico de la provincia de Gran Canaria, aunque sin la fuerza fotográfica que transmitió en su día Alberto Rodríguez con La isla mínima y sus marismas sevillanas. Comienza con fuerza la historia, con esa escena impactante del suicido colectivo en lo alto del acantilado, ropas al viento, fuego en la noche. Es inevitable que el espectador se sienta atraído por la historia, cuestión de sectas siniestras y crímenes horrendos, y que acompañe con interés a los personajes para descubrir qué ha sucedido con la hermana de Gabriel. Sin embargo, pasados los minutos la investigación policial transmite una sensación de simplismo tremendo y en general no se hace lo que se dice un favor a la labor policial –al contrario de lo que sucedía con la película de Rodríguez antes mencionada o en otras películas coetáneas como, por ejemplo, las de Los casos del departamento Q–, pues las migas de pan que llevan a descubrir lo que ocurre resultan muy insatisfactorias, poca cosa, además de que la investigación propiamente dicha podría corresponder a la de un niño de ocho años. Esto lastra mucho la intensidad de una trama que se diluye por momentos. La torpeza del guión –adaptación de una novela de Lucía Etxebarría– se extiende luego más allá, hasta la consecución de un decepcionante desenlace, después de haber dejado cabos sueltos por todos lados. Acantilado se deja ver más o menos porque está sostenida por la ambientación del lugar, esas tierras agrestes, esos acantilados salvajes, y por la meritoria planificación de Helena Taberna, que logra, eso sí, narrar con personalidad, jugando con las imágenes y las transiciones, mezclando tramas del pasado y del presente con oficio. Salvo Goya Toledo, que por mucho que se esfuerza no hace creíble su personaje, también hace una buena labor el reparto, encabezado por un convincente Daniel Grao (Julieta) y unas eficaces Ingrid García Jonsson (Hermosa juventud) y Juana Acosta (Tiempo sin aire).
4/10
(2018) | 94 min. | Drama Tráiler
El bombero Marcos, viudo que cuida de Lola, su pequeña hija, está de baja tras un acontecimiento traumático, que le ha producido la incapacidad de reconocer sus emociones. Cuando miente asegurando que el doctor le ha permitido volver al servicio, no logra evitar que un muchacho se suicide, así que como consecuencia acaba pasando una temporada en un psiquiátrico. Allí llama la atención de la psicóloga Luna, que poco a poco pone en duda el tratamiento que recibe por parte del Dr. Durán. Ibon Cormenzana tiene detrás una brillante carrera como productor, con títulos como Blancanieves, de Pablo Berger, o la interesante cinta reciente Viaje al cuarto de una madre, a través de su compañía, Arcadia, pero no firmaba como director desde el fallido entretenimiento familiar Los Totenwackers, de 2007. Su nuevo trabajo supone el primer largometraje español de Rakuten TV, plataforma digital creada en España, pero que pertenece ahora a la potente web japonesa de ventas. Técnicamente impecable, resulta llamativa la calidad de la música de Lucas Vidal (que ha llegado a trabajar en Hollywood con Fast & Furious 6). No se quedan atrás los actores, bien elegidos, sobre todo Manuela Vellés y la niña Claudia Placer, que ya despuntó en Verónica, o los más episódicos Carlos Bardem o Andrés Gertrúdix. Como protagonista, Roberto Álamo convence y hasta emociona en un papel complicado, pero resulta llamativo su problema de dicción, no se entiende lo que está diciendo en algún momento clave. Atrapa en su arranque, pues parte de una idea con muchas posibilidades, ¿cómo puede desenvolverse en su trabajo o en sus relaciones personales alguien incapaz de empatizar? Pero sobre todo engancha la relación del personaje con su hija, lo más interesante de la cinta. Por desgracia, deriva hacia un relato de sanatorio mental, y de ahí a una especie de thriller, punto en el que fracasa por completo por culpa de un guión inverosímil, lleno de agujeros, que hasta da por supuesto que el espectador es español, conoce de sobra qué es el 11M, y reconoce visualmente la estación de Atocha. Por suerte, tiene una secuencia final estupenda, en la que el realizador vuelve a dar con el tono, recuperando el tema de la paternidad, del que no debía haberse alejado ni por un momento. Con sus pequeños errores, se trata de un drama intimista no exento de interés.
5/10
(2017) | 85 min. | Comedia Tráiler
Crónica del rodaje de una película a cargo del humorista Berto Romero, que protagoniza una aventura surrealista en donde ha de regresar al colegio para estudiar de nuevo octavo de EGB y en la que debido a los numerosos efectos especiales ha de estar colgado de cables, rodar continuamente con croma e ir vestido con un mono de captura de imagen. No hay por dónde coger esta ¿comedia? dirigida por Carlo Padial (Mi loco Erasmus) y escrita también por él en colaboración con Berto Romero, protagonista del film. Da la sensación de que ambos tuvieron una idea feliz mientras tomaban unas cañas y decidieron ponerse manos a la obra con Algo muy gordo. Pero les ha salido el tiro por la culata. No se pararon a pensar en el objetivo que perseguían sus mentes creativas (hacer reír se supone) y en si podían llevarlo a buen puerto. Desgraciadamente estamos ante una película totalmente fallida, donde la confusión inicial (¿making of?, ¿documental? ¿cine dentro del cine? ¿realidad y ficción?) da lugar en el espectador a un estado de creciente estupor que acaba derivando en total extrañeza y al final en asombro esperpéntico. Porque el resultado es un aburrimiento total ante lo viene a ser un experimento soso, tonto, reiterativo. La idea de filmar un rodaje en clave de comedia podría funcionar, claro está, y más si entran en el juego humoristas de la talla de Berto Romero (Ocho apellidos catalanes) o Carlos Areces (Balada triste de trompeta). Pero aquí lo que se narra no interesa nada de nada (aunque ni siquiera se entiende), se alargan las escenas sin ningún pudor, los diálogos son de lo más anodinos y, a excepción de algún gag suelto que invita a la sonrisa (bien Javier Botet), se ofrece realmente muy poco.
2/10
(2011) | 70 min. | Comedia | Drama | Experimental

Diez veinteañeros. Cinco chicas y cinco chicos en el punto álgido de la juventud, cuando a lo lejos se empieza a divisar la vida adulta. Pedazos de vida capturados en secuencias cortas, en distintos escenarios, y sin seguir ninguna estructura narrativa. Amanecidos desprecia la construcción tradicional de una historia, no hallamos en ella ni planteamiento, ni nudo ni desenlace. Es cine de lo inesperado, que no permite hacer planes al espectador. Son las páginas de un diario íntimo o de un álbum de fotos abierto al azar. Son recuerdos que llegan a la cabeza sin avisar. Una película que palpita con tanta intensidad como sus jóvenes protagonistas.

(2016) | 99 min. | Romántico | Bélico | Comedia | Drama Tráiler
Segundo trabajo como realizador de Pierfrancesco Diliberto, conocido como Pif, que en Italia disfruta de gran popularidad, sobre todo por su pasado como presentador televisivo. Con este título en el que además de ejercer como protagonista ha escrito el guión, ha cosechado un impresionante éxito en su país, con seis millones de espectadores, el Premio de la Juventud en los David di Donatello y otras tres candidaturas a estos galardones. Sus personajes centrales, Arturo y Flora, se llaman igual que los de su ópera prima, poco conocida a nivel internacional, La mafia uccide solo d’estate, y también están enamorados, esta vez en julio de 1943, en Nueva York. Pero el inocente Arturo descubre que Flora, sobrina del dueño del restaurante en el que trabaja, está prometida en matrimonio por su tío a un gángster, mano derecha de Lucky Luciano. Podría arreglar la situación si se salta la autoridad de su jefe, y le pide la mano de la muchacha a su padre, pero éste vive en Crisafullo, una localidad de Sicilia, en aquel momento ocupada por los nazis. Sólo le queda una opción desesperada, enrolarse en el ejército de Estados Unidos para aprovechar que los aliados van a desembarcar en la isla. Parece una precuela de su anterior film, que retrataba la historia de la mafia siciliana desde los años 70. Aquí, retrata la valiosa ayuda prestada en la guerra tres décadas antes por la Cosa Nostra, por mediación de Lucky Luciano, a las tropas estadounidenses. Pero elige un tono de fábula amable, destilando un enorme romanticismo, lo que amplía su público, mucho más lejos de los interesados en vericuetos históricos. También integra elementos que recuerdan a La gran guerra, de Mario Monicelli, y a Forrest Gump, de Robert Zemeckis, colocando como protagonista a un ingenuo, que permite transmitir los sucesos reales al público joven que los desconozca. Resulta un poco exagerado que el cineasta le haya dedicado el film al maestro Ettore Scola, produce odiosas comparaciones con por ejemplo Una jornada particular, también sobre la época de Hitler en Italia. El mismo Diliberto realiza una interpretación un tanto exagerada, como el resto del reparto. Pero todo eso queda compensado por sus personajes pintorescos, así como por acertados golpes de humor, muy equilibrados con el dramatismo.
6/10
(2017) | 110 min. | Romántico | Drama Tráiler
Martinón, trampero que vive en las montañas, sólo tiene ocasionales contactos con otros humanos cuando bajan las nieves, para comerciar con las pieles de lobos que ha logrado abatir, y proveerse de algunos útiles. Un día se lleva consigo a la molinera Joxepi, a la que trata con extrema rudeza, que le sirve para satisfacer sus instintos más primarios, pero resulta estar embarazada y enferma, y muere al dar a luz. Tras acusar al padre de la fallecida de haberle ocultado la verdad, éste propone que tome a su otra hija, como sustituta. Ambicioso debut de Samu Fuentes, asistente del director en diversas series, y películas como La torre de Suso o El secreto de Marrowbone. Parece haberse propuesto rodar una versión de Las aventuras de Jeremiah Johnson, en Asturias, pero las comparaciones son odiosas. Pese a lo arriesgado de la propuesta, que se distingue por su escasez de diálogos, consigue interesar en el arranque, sobre todo por sus impresionantes secuencias de parajes montañosos. Pero al final su ritmo premioso acaba agotando. Pese a su esfuerzo interpretativo, Mario Casas gruñe demasiado a la hora de reflejar el salvajismo de su personaje, y sigue demostrando graves problemas de dicción. Le supera con creces Irene Escolar, muy expresiva a pesar de que tampoco tiene muchas frases, y tampoco decepciona Ruth Díaz, pese a la brevedad de su aparición.
4/10
(2017) | 85 min. | Comedia Tráiler
Enredo a cuento de dos parejas, el matrimonio formado por Pierre y Aimée, que tienen dos niños, y Pénélope y Eric, que viven juntos. El caso es que Pierre y Pénélope tienen una aventura desde hace tiempo, pero deben replantearse su relación porque Pénélope y Eric están a punto de casarse, y con deseos de adoptar, ella no puede tener hijos. A punto de cortar, se dan un último revolcón, y en plena faena hablan de que han de ponerse uno en el lugar de otro y... como por arte de magia, despertarán con sus cuerpos intercambiados. Adaptarse uno y otra a sus vidas respectivas va a suponer un difícil reto. La idea argumental de encontrarse en una situación inesperada por encontrarse uno en un cuerpo que no es el propio ha dado lugar a filmes simpáticos como Big y Ponte en mi lugar, donde se jugaba con la edad, un niño en el cuerpo de un adulto, o al revés. Mientras que el anime Your Name, hacía lo propio pero cambiando el sexo de los personajes, un chico en el cuerpo de una chica y viceversa. Es la senda que toma esta comedia francesa dirigida y coescrita por el desconocido Bruno Chiche, donde cuesta acostumbrarse al artificio que da pie a la trama, hay que hacer un esfuerzo para pensar que ese hombre es una mujer, o al revés, cuando los vemos en pantalla. No está muy inspirado Chivhe, y se desliza con facilidad hacia las bromas sexuales lindantes con la grosería, y las relativas a la mentalidad –pues por muy igualitarios que nos pongamos, el punto de vista masculino y femenino es diferente, en general ellos tienen a ser brutos y directos, ellas sensibles y reflexivas, en fin, aquello de que "los hombres son de Marte, las mujeres de Venus"–, las más logradas, pero que acaban siendo algo reiterativas. En fin, alguna vez se puede esbozar en el rostro del espectador la sonrisa, y los cuatro actores principales, Stéphane De Groodt, Louise Bourgoin, Aure Atika y Pierre-François Martin-Laval, se esfuerzan, pero la cosa no da mucho de sí.
4/10
(2018) | 118 min. | Romántico | Drama Tráiler
Tras perder a su mujer, Will lucha por mantenerse a flote y acude a terapia. Su trágica historia irá entrelazándose en el futuro con personas de otros continentes. El norteamericano Dan Fogelman se ha labrado poco a poco una sólida carrera. Sus historias tocan a menudo el ámbito familiar de modo positivo, cosa que ha demostrado con los guiones de películas como Enredados o Crazy, Stupid, Love y en series como ¡Vaya vecinos! o la exitosa This Is Us. Ahora se pone también detrás de las cámaras por segunda vez (tras Nunca es tarde) para ofrecer un emotivo drama familiar, de amplio arco temporal, que nos traslada a distintas familias a ambos lados del atlántico para hablar de la tragedias de la vida, del amor y de las paradojas del destino. Fogelman estructura su narración en cuatro capítulos, cada uno de ellos centrado en las vicisitudes, a menudo dramáticas, vividas por personajes distintos. Al principio, esta opción narrativa sorprende un poco, también por el abrupto e inesperado final del primer tramo protagonizado por Oscar Isaac y Olivia Wilde, cuando el espectador todavía no se hace una idea general del film. Luego, poco a poco, se despliega el modo de proceder de Fogelman y nos vamos habituando a la visión de conjunto, al dar paso a la siguiente generación y trasladar la historia de Nueva York a tierras de Andalucía, etc. Como la vida misma resalta una idea clara y original (tomada de la tesis literaria que prepara uno de los personajes), la de que la vida es un narrador poco fiable. Esta afirmación tiene vertientes diferentes, como la de que, obviamente, lo que va a acontecer en el futuro es una incógnita; pero también la de que a menudo calificamos demasiado a la ligera a los héroes y a los villanos, percepciones subjetivas las más de las veces; o la de que la historia de cada individuo (su amor, su felicidad) es fruto de una larga cadena de sucesos anteriores, que pueden ser muy trágicos e incomprensibles pero que alcanzan sentido una vez contemplamos el conjunto. Aunque el metraje de más de dos horas quizá resulte excesivo, el film va claramente de menos a más, en cuanto a emotividad y riqueza de contenido, y el director y guionista apunta claramente a superar los traumas del pasado por medio del amor, de levantarse siempre cuando llegan inexorables los reveses de la vida. Producida por Estados Unidos y España, Como la vida misma reúne a una platea de intérpretes de renombre internacional, tanto americanos, como españoles. Todos están bien en sus roles, pero quizá destaquen, también por su peso en la trama, Oscar Isaac, Olivia Cooke y los españoles Laia Costa y Antonio Banderas.
6/10
(2017) | 92 min. | Comedia Tráiler
Una divertida comedia, que sabe jugar de modo amable con la dictadura de la corrección política, como ocurría en Dios mío, ¿pero qué te hemos hecho?, no en vano tiene detrás al mismo director Philippe de Chauveron y a su coguionista Guy Laurent. El punto de partida recuerda al álbum de Tintín "Las joyas de la Castafiore", donde el capitán Haddock permitía aparcar en la finca de su castillo de Moulinsart a un grupo de gitanos. Aquí se parte del activismo político del profesor universitario y escritor Jean-Etienne Fougerole, hombre de izquierdas y partidario de recibir "con los brazos abiertos" –el título de su último libro– a los inmigrantes de otros países, y en concreto a los romaníes. En un debate televisivo con otro autor xenófobo, es retado ante las cámaras a predicar con el ejemplo. Y, brindis al sol que piensa que no tendrá respuesta, Jean-Etienne invita a acampar en la finca de su casa a cualquier familia romaní que padezca alguna necesidad. Tan generosa oferta es aplaudida en las redes sociales... pero también tiene la respuesta de la familia Babik, que se acoge a ella, revolucionando la vida de una familia, la Fougerole, en el fondo y en la forma bastanta burguesa. El film tiene el mérito de reírse de su propia sombra, sacando a la luz de las contradicciones de unos y otros. Y contiene gags desternillantes, y hasta el buenismo de algunos personajes se contempla con ironía. El arte moderno, una pareja gay, los sindicalistas aguerridos, los políticos, los propios gitanos, son objeto de cuchufleta. Y todo, sin ofender a nadie. Christian Clavier vuelve a demostrar que es un magnífico actor de comedia, y le hace muy bien la réplica Ary Abittan.
6/10
(2015) | 94 min. | Drama
Las tribulaciones de un grupo de inmigrantes mexicanos ilegales, que trata de cruzar la frontera con Estados Unidos, en busca de un futuro mejor. La camioneta que les transporta sufre una avería, y el último tramo del viaje deben hacerlo a pie, con una temperatura infernal. Pero el principal peligro al que se van a enfrentar no consiste en el calor, ni siquiera en la migra, la policía fronteriza, sino en un energúmeno yanqui que armado con un rifle de alta precisión y mira telescópica, y acompañado de un sanguinario perro, practica la caza humana, no quiere extranjeros en su país. Jonás Cuarón, el hijo de Alfonso y bregado en guiones como el de Gravity, dirige y coescribe este film con el desconocido Mateo García. El mexicano rueda bien las escenas de acción, sabe crear tensión y utiliza muy bien el abrumador marco paisajístico del desierto con sus montañas, polvo, cactus y serpientes. Pero le pesa, más que la sencillez de la trama, típica historia de persecución y supervivencia, lo estereotipado de los personajes y sus dilemas. El perseguidor es un canalla redomado, sin un ápide de humanidad, sólo parece demostrar algo de ternura con su perro. Mientras que a la mayoría de los inmigrantes no se les otorga una descripción mínima, más allá de que se preocupan de su pellejo, o algún detalle menor, una chica rezando, otra a la que un compañero quiere meter mano... Sólo tiene algo de entidad el personaje de Gael García Bernal, con el detalle original del oso de peluche, y cierta nobleza para ayudar a los otros, rasgo que nadie más parece compartir. Al final la cosa se queda en una especie de crítica nada disimulada a unos Estados Unidos nada solidarios con unos vecinos que lo pasan mal, y en los que no saben ver personas. Pero la oportunidad de tal denuncia pierde fuerza por lo exagerado de un villano caricaturesco, aunque Jeffrey Dean Morgan procure interpretarlo como ser de carne y hueso.
5/10
(2018) | 115 min. | Acción | Aventuras | Animación Tráiler
La serie televisiva Detective Conan, lanzada en 1996, adaptaba en dibujos animados el manga (o cómic) escrito e ilustrado por Gôshô Aoyama. Tiene como protagonista al joven investigador Shinichi Kudo, envenenado por unos hombres vestidos de negro. En vez de morir encoge hasta tomar la forma de un niño de 7 años. Tras cambiar su nombre por Conan Edogawa, trata de encontrar una cura al tiempo que resuelve los más variados casos policiales. El personaje ha adquirido tanta notoriedad en Japón, que Detective Conan: El caso Zero, vigésimo segundo largometraje de animación del personaje, se convirtió en su estreno en el film más taquillero del país en 2018. En esta ocasión, Conan investiga una explosión que ha causado la muerte de varios policías en el sofisticado centro de convenciones Edge of Ocean, donde unos días más tarde va a tener lugar una importante convención internacional. Varias pruebas apuntan al detective privado Kogoro Mouri, padre de Ran, de la que está enamorado Conan, por lo que éste removerá cielo y tierra para probar su inocencia y encontrar al verdadero culpable. Posiblemente los incondicionales del personaje no quedarán decepcionados, ya que ofrece lo que se espera de la saga, esto es una búsqueda del culpable, al más puro estilo de las novelas de Agatha Christie, con alguna secuencia de acción. Dirige el recién incorporado a la franquicia Yuzuru Tachikawa, hasta ahora responsable de capítulos de series como Ataque a los titanes, que tiene el mérito de presentar muy bien a los sospechosos e interesar al espectador por la resolución del caso. Pese a que utiliza una animación muy limitada, ésta acaba resultando eficaz. Y acierta al presentar en una breve introducción al personaje central, de forma que el público recién llegado podría seguir el relato sin problemas, lo que no ocurre en otras entregas de famosos títulos nipones. Tiene en contra que la trama se alarga un poco, casi dos horas para un relato bastante intrascendente. Y que algunos de los personajes, como los jóvenes amigos del protagonista, parecen estar presentes únicamente porque forman parte de la saga, y tenían que aparecer, pero poco aportan a la acción principal.  
5/10
(2019) | 110 min. | Acción | Aventuras | Animación Tráiler
Conan, detective convertido por sus enemigos en un niño, no puede salir de Japón, porque su pasaporte no se corresponde con su nueva apariencia. Se perderá el combate de artes marciales al que quiere asistir, en Singapur, donde el ganador recibirá como recompensa un valioso zafiro azul, que tras haber permanecido durante siglos bajo el mar, después del hundimiento del barco pirata que lo transportaba, ha sido recuperado por el millonario que organiza la competición. El chico llegará a su destino de la forma más insospechada, cuando le secuestra su archienemigo el ladrón Kaito Kid, que aspira a robar la joya, pero necesita su ayuda para encontrar al culpable de un delito del que se le acusa. Si Conan no colabora, no le devolverá a su país de origen. Nuevo largometraje (al parecer hace el número veintitrés) del personaje creado para las viñetas por Gosho Aoyama, que dio lugar a una popular serie televisiva en 1996. Fue un éxito en su país de origen, Japón, donde tuvo siete millones de espectadores, por lo que no cerrará la saga. Como es habitual, desarrolla una trama detectivesca que recuerda a las novelas de Agatha Christie, pero con numerosas escenas de acción. Supone el debut en el largometraje como realizador de Tomoka Nagaoka, hasta ahora responsable de numerosos capítulos de series como ¡No es mi culpa el no ser popular!. Se nota que cuenta con un presupuesto pequeño, que sólo le permite recurrir a una animación limitada, pero al menos ésta resulta lo suficientemente efectiva, y los elaborados fondos muestran lugares emblemáticos singapurenses, que se presentan con cierto tono didáctico. El film resulta ameno, aunque puede resultar un poco complejo para los recién llegados a la saga que no estén familiarizados con los numerosos personajes.
5/10
(2018) | 110 min. | Bélico | Drama Tráiler
Los medios de comunicación parecen haber olvidado el conflicto que comenzó en 2014, con la destitución tras una revuelta popular del presidente ucraniano pro-Putin Viktor Yanukovych, que trajo como consecuencia que Rusia se anexionara Crimea. Tras años de guerra del gobierno de Ucrania con los separatistas se estrena este curioso y poco convencional título del director del extenso país con capital en Kiev Sergey Loznitsa, habitual documentalista que ha tenido alguna repercusión internacional anteriormente con títulos como A Gentle Creature (2017) y En la niebla (2012), que ganó el premio de FIPRESCI en Cannes en 2012. No rueda un film clásico con claros protagonistas, sino que recopila varias estampas, con tono satírico, pero un fondo bastante dramático, que ilustran sobre cómo afecta la guerra a los ciudadanos. Se diría que ha imitado La ronda, dirigida por Max Ophüls en 1950, con una estructura circular que salta de un personaje a otro. Así, unos separatistas acosan a un periodista alemán, una mujer acusada de corrupta por la prensa vierte un cubo de residuos sobre un diputado al que acusa de manipulador, un tipo asegura al personal de maternidad de un hospital que tienen medicinas y víveres suficientes, pero en realidad está sacando tajada de su puesto, etc. Sobre todo resulta impactante el capítulo en el que dos soldados exhiben públicamente a un tipo acusado de traidor, ante lo que los viandantes reaccionan con apatía, pero al final acaban increpándole y golpeándole. Con estos datos se podrá deducir que no se trata de un título fácil para el espectador, en primer lugar porque describe sobre todo la deshumanización, por lo que no resulta sencillo identificarse con ninguno de los numerosos personajes, y todo resulta bastante frío, apenas se encuentran resquicios de esperanza. Cuesta aceptar su tono sarcástico –a veces berlanguiano– que esconde una enorme amargura. Por otro lado, muchos fragmentos resultan difíciles de entender para los espectadores que no estén muy al tanto de todos los detalles de la actualidad ucraniana. Sin embargo, resulta un material valioso, por su denuncia de las maniobras sucias políticas, y el populismo, su retrato virulento de la actualidad del país en caos con una esmerada fotografía, cercana al docudrama, y el convincente trabajo del amplio reparto, que incluye a la veterana rusa Nina Antonova, y al moldavo Valeriu Andriuta, que hace de sí mismo.
6/10
(2013) | 104 min. | Animación

Un buen día, un misterioso ladrón llamado Deluxe le arrebata el cascabel a Doraemon mientras duerme. Para localizar el objeto perdido, Doraemon le da a Nobita un traje de detective “sherlockiano” con el que reúne las pistas que les llevan a él y a sus amigos al Museo del Futuro, en el siglo XXII. Allí conocen a grandes personajes con grandes secretos... Y una amenaza que sobre ellos se cierne. ¿Conseguirán entre todos recuperar el cascabel y proteger el museo del peligro inminente? ¡No es tan elemental, querido Doraemon!

(2014) | 92 min. | Comedia Tráiler
Óscar, corredor de bolsa catalán que se mete en líos porque ha pedido un préstamo a la mafia que no puede pagar, acude al rústico restaurante rural de su padre, a punto de fallecer. En su lecho de muerte le confiesa que el chico que tiene a su servicio, un vasco poco espabilado, en realidad es hijo suyo. Así que ha repartido como herencia el local, única esperanza de Óscar para salvar el pellejo, entre los dos. Comedia dirigida por Robert Bellsolà, totalmente desconocido al menos fuera de Cataluña, aunque cuenta en su haber con numerosos fans en Facebook, el largometraje Passi el que passi y el documental Brasil somos nós. A ratos parece que ha pretendido rodar un film intrascendente pero con risas, al estilo de Ocho apellidos vascos, pues también cobran importancia en algunos momentos las diferencias regionales. Pero demuestra precisamente que el guión de aquélla, escrito por Diego San José y Borja Cobeaga, no es tan fácil de llevar a cabo como pueda parecer a primera vista, y también en cierta medida que para que un gag funcione es necesario aprender a reírse en primer lugar de uno mismo, no sólo de la otra parte. Y es que las gracietas de Dos a la carta resultan en todo momento predecibles e ineficaces, cuando no realiza su aparición el humor grueso. Y resulta ampliamente sobreactuado su reparto, encabezado por Adriá Collado, que ha demostrado su talento en otras ocasiones, y en el que también está presente como secundario el todoterreno Sergi López. Dos a la carta escama desde los títulos de crédito iniciales, cuando anuncia los cameos de Santi Millán, el gaitero Carlos Núñez y otros. No señor, no funciona así. Por mucho que te emocione el hito de haber logrado estas colaboraciones de lujo, funcionan mejor cuando son una sorpresa.
1/10
(2013) | 85 min. | Acción | Animación
Decimoctavo largometraje de animación protagonizado por Songoku, personaje creado por el historietista japonés Akira Toriyama, que por primera vez ha estado involucrado en el proyecto desde su concepción, supervisando personalmente el proceso de escritura del guión. Dragon Ball Z: La batalla de los dioses es el primer título de la franquicia que se ha estrenado en salas de cine desde Dragon Ball Z: El camino hacia el más fuerte, de 1996. En esta ocasión, Songoku se entrena en el diminuto planeta del poderoso Kaio del Norte para enfrentarse a Bills, el dios de la destrucción, despertado por su asistente como él mismo había pedido tras dormir una 'siesta' de 39 años. Mientras, Bulma ha reunido las bolas de dragón, que conceden un deseo a aquel que las consiga todas. Planea sortear el derecho a pedir lo que se quiera como plato fuerte de su fiesta de cumpleaños. Dragon Ball Z: La batalla de los dioses parece pensada exclusivamente para los seguidores incondicionales de la saga, pues en caso de llegar de nuevas a la saga, se corre un enorme peligro de perderse entre los numerosos personajes y conceptos que se dan por ya sabidos. Además, su argumento se reduce a la aparición de un villano aún más poderoso que los ya vistos en entregas anteriores y poco más. A su favor, Dragon Ball Z: La batalla de los dioses cuenta con una animación resultona a pesar de que cuenta con un presupuesto limitado. Dirige Masahiro Hosoda, forjado en capítulos de series como Los caballeros del Zodíaco, que imprime el ritmo necesario y aprovecha los numerosos golpes de humor habituales en las peripecias de Songoku y compañía (a veces un tanto simplones). Como otras producciones niponas de animación, promueve el esfuerzo continuo para hacer frente a los problemas y lograr lo que se ambiciona, mensaje que ha estado presente desde el cómic original.  
5/10
(2015) | 93 min. | Acción | Animación Tráiler
Tras el éxito –sobre todo en Japón– de Dragon Ball Z. La batalla de los dioses, lanzada en cines, y tras numerosos largometrajes en formato doméstico, el creador de la franquicia, Akira Toriyama, se ha involucrado en la creación de la historia que hace el número 19 de la saga, nada menos. Sorbet, al frente de la tercera región estelar, roba las Bolas del Dragón, los objetos mágicos que al juntarse permiten pedir un deseo al portador, para resucitar al malvado Freezer. Éste se entrena durante cuatro meses para volver a enfrentarse a Songoku y a sus amigos, responsables de su derrota, con ayuda de un numeroso ejército. Quizás poco accesible para neófitos que no conozcan la saga, Dragon Ball Z. La batalla de los dioses está concebida pensando en los apasionados, lo que explica que vuelva el villano más popular, y que tengan relevancia los secundarios clásicos, como Krilin, el maestro Tortuga, Bulma, Piccolo y Vegeta, cuya sana rivalidad con Goku, el protagonista, tiene cierta gracia. También son divertidas las apariciones de otros más nuevos, como Bills, el Dios de la Destrucción, y su inseparable amiguete Whiss, más interesados en probar la comida de la Tierra que en devastar nada, que es lo que se supone que hacen. Precisamente los golpes de humor salvan un film que tiene un esquema muy sencillo, pues como la mayoría de sus predecesores se centra únicamente en el enfrentamiento entre los héroes y los villanos, y para de contar. Su animación, pese a que funciona, es bastante limitada. Se han tomado muchas licencias en lo relativo a la coherencia con lo visto hasta ahora, y por supuesto se reduce a un entretenimiento ligero, salvo porque muestra a sus jóvenes seguidores la importancia de entrenarse y seguir preparándose para superar los problemas.
5/10
(2016) | 97 min. | Comedia | Drama Tráiler
David, policía antidisturbios, ha reventado el ojo de un manifestante con una bala de goma, en una manifestación, pero no siente remordimientos. Su esposa, Lidia, ha invitado a cenar a una vieja amiga, Sandra, sin sospechar que ésta vendrá acompañada de Ignasi, director de documentales, que fue la víctima de David… Adaptación al cine de uno de los mayores éxitos recientes del teatro independiente de Barcelona. Supone el debut como director de largometrajes del autor del texto, Marc Crehuet, que también ha mantenido al reparto original. En el país del cine español, reinan las películas cojas, como ésta, de puesta en escena sencilla, pues transcurre casi en su totalidad en la misma habitación, con sólo cuatro actores de peso, y un quinto secundario. Quizás acabe pesando su tono excesivamente teatral, y su falta de inventiva visual, bastaría haber visto Un dios salvaje, donde Roman Polanski alecciona sobre cómo convertir en puro cine las piezas dramáticas sobre encuentros de dos parejas… El tono satírico del arranque y sus personajes estereotipados invitan a pensar que van a trasladar a la pantalla el discurso de los célebres indignados de la Puerta del Sol. Pero lo que parece que se va a quedar en un mero panfleto de izquierdas, sobre los mecanismos del poder, en realidad acaba siendo un poco crítico con este tipo de posicionamientos, pone en solfa el postureo, y deja abiertas las dudas, invitando al espectador a reflexionar. Funciona a la perfección la combinación de  golpes de humor, en ocasiones de tintes negros, con momentos dramáticos. Aunque en las tablas obtuvo unas críticas de órdago, el reparto realiza una labor irregular en el cine. Alain Hernández tiene fuerza, y a ratos logra remontar que su antidisturbios se queda en mera caricatura. Las chicas salen airosas de su trabajo, pero a Miki Esparbé ni siquiera se le acaba de entender cuando habla.
5/10
(2013) | 98 min. | Aventuras
Mariah Mundi, un jovencito, ve cómo de la noche a la mañana son secuestrados sus padres, afamados arqueólogos expertos en objetos míticos, y su hermano Félix, por unos enigmáticos individuos liderados por el malvado Luger, que quieren dar con el cofre del rey Midas, fuente de la vida y con capacidad para convertir todas las cosas en oro. El chico contará con la ayuda del intrépido Charity para rescatar a su familia y dar con el cofre, pero debe viajar al hotel Prince Regent, situado en una isla, donde se asociará con la guapa doncella Sacha. Ambiciosa coproducción juvenil española, con Reino Unidos y Estados Unidos, se basa en una saga novelística aventurera a lo Indiana Jones de G.P. Taylor, antiguo motero rockero, reconvertido en pastor anglicano. Tiene un reparto internacional de caras conocidas con gran oficio, donde destacan Michael Sheen, Sam Neill, Lena Headey y Ioan Gruffudd. Pero el protagonismo recae sobre los hombros de Aneurin Barnard, que ofrece una interpretación algo plana, y los rasgos de los personajes encarnados por los veteranos resultan muy esquemáticos. Se trata de un agradable “divertimento” familiar, donde se nota un importante esfuerzo en diseño de producción y efectos visuales, aunque las aventuras que se nos acaban entregando no tienen demasiada fuerza, todo resulta previsible y las frases sobre lo mucho que está en juego suenan algo huecas en su grandilocuencia. Dirige el poco conocido Jonathan Newman, que parece haberse decantado por el cine familiar.
5/10

Últimos tráilers y vídeos