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Lista de cine

Lista de películas de la distribuidora La Aventura Audiovisual

(2014) | 111 min. | Drama Tráiler
Al parecer Haemoo, que significa “niebla”, se inspira en hechos reales, pero por el tono desmesurado que acaba adoptando el film, es de esperar que lo haga un tanto libremente. Resulta curioso cómo discurre el film, pues arranca con un tono realista, seguimos a un pesquero faenando, y a su capitán asfixiado por las deudas cuando recala en tierra. Hasta el punto de que acepta recoger a un grupo de inmigrantes chinos de origen coreano, para introducirlos en Corea del Sur. Los marineros tratan a los recién llegados con relativa humanidad, e incluso un joven novato salta al mar para salvar a una mujer que se había caído. Pero la inspección de un corrupto funcionario de pesca, obliga a esconder a los inmigrantes en la bodega del pescado, y a partir de aquí un accidente desata una espiral de violencia gore y sentimientos depravados, que apenas dejan respirar con algunas escasas bocanadas de humanidad. Shim Sung-bo, que escribió el guión de Memories of Murder junto a su director, Bong Joon-ho, intercambia posiciones con éste en su debut tras la cámara, y bien podría decirse aquello de monta tanto, tanto monta, sus universos no difieren demasiado. El film tiene un punto de sadismo, y que en medio de la violenta locura alguien piense en satisfacer su pasión sexual, aproxima las cosas al esperpento, también por un sentido del humor muy particular. Dice Joon-ho que ha querido mostrar cómo personas supuestamente normales se transforman por el miedo, pero en realidad, aparte del creíble jefe de máquinas trastornado, el resto siguen poco más o menos donde estaban al principio. Aunque técnicamente bien rodada, se trata de una cinta desquiciada, con apuntes raritos desde el principio, cuando vemos al capitán aceptando las golferías de su esposa sin pestañear siquiera. Y desde el incidente de la bodega, aquello es una especie de locura para incondicionales del cine coreano más descocado, jugando al contraste entre el joven ingenuo y una variación de zumbado capitán Achab.
5/10
(2017) | 86 min. | Terror | Comedia
Una chica contempla desesperada la conversión de su novio en un zombie, que acaba atacándola. En realidad, ambos son actores que ruedan un film de terror de tres al cuarto en una planta abandonada, que en teoría se usaba para tratamiento de aguas, al servicio del director Higurashi. Éste no ha quedado contento con las actuaciones, por lo que acaba discutiendo con ellos, pues no transmiten la emoción que esperaba, así que desesperado abandona el set. Mientras el equipo aguarda su regreso, entre bambalinas uno de sus miembros sale a fumar un cigarro al exterior, donde sufre un inesperado ataque de un tipo que parece estar maquillado para la película, aunque en realidad se trata de un muerto viviente real. Todo un fenómeno en su país de origen, pues costó unos 27.000 dólares, se estrenó en un cine pequeño y gracias al boca a oreja se convirtió en un fenómeno. El realizador y coguionista totalmente desconocido Shin'ichiro Ueda sorprende para bien con este film que a priori parece que va a repetir todos los tópicos del género, pero que sin embargo logra frescura, con algún giro de guión logrado. El título podría traducirse como el plano secuencia de los muertos, lo que viene al caso porque todo el arranque está rodado en un corte único de treinta y tantos minutos que técnicamente casi harían palidecer al Orson Welles de Sed de Mal, el Alfred Hitchcock de La soga, y al Alejandro González Iñárritu de Birdman (o la inesperada virtud de la ignorancia), de no ser porque aquí no existen muchas pretensiones, como mucho hace reír, un poco en la línea de Zombies Party, pero en versión japonesa. Sus actores, la mayoría debutantes procedentes de una escuela de cine, consiguen cierta simpatía, y no sobreactúan tanto como en las comedias niponas. No se ha conseguido sortear del todo el habitual recurso de éstas a chistes facilones, o que parecen demasiado localistas. En el tramo final, se gana incluso a los espectadores con más prejuicios. Acaba convirtiéndose en un sentido homenaje al Séptimo Arte, sobre todo al entusiasmo de quienes tratan de sacar adelante sus proyectos, pero también a los profesionales sin los que ninguna producción podría salir adelante.
6/10
(2019) | 132 min. | Drama Tráiler
La familia Kim, el matrimonio y dos hijos, malvive en un semisótano de condiciones insalubres. Ninguno tiene trabajo fijo, pero son especialistas en supervivencia y picaresca, desde conseguir wifi gratis a ganarse algo de dinero reciclando envases de cartón para pizzas. Un día asoma a sus puertas una gran oportunidad. Un amigo de Ki-taek le ofrece ser su sustituto en las clases de inglés de una adolescente, la hija mayor de una familia rica, los Park. Poco a poco los miembros del clan consiguen empleo en casa de los Park, sin que éstos conozcan sus lazos de parentesco. La película de tono tragicómico con la que el coreano Bong Joon-ho se ha hecho acreedor de la Palma de Oro en Cannes. Estamos ante un cineasta imaginativo e inclasificable, que se apropia de las reglas de géneros como el policíaco (Memories of Murder) y el fantástico (The Host, Snowpiercer), y que en Okja orquestó una sorprendente sátira social. Un planteamiento que vuelve a asomar en Parásitos, que se diría el reverso cómico y guiñolesco de la ganadora en Cannes el año anterior, la japonesa de intenciones más realistas Un asunto de familia. Coescrita con Han Jin Won, funciona como un tiro, con un ritmo endiablado. Nunca se produce el temido estancamiento, pues cuando Joon-ho parece que ha repartido todas sus cartas, logra sorprender con varios requiebros inesperados. Quizá el clímax resulte excesivo, pero se nota que pese a todo el director se contiene, y sabe entregar un buen final con doble capa. Funciona muy bien la crítica a las clases adineradas, que viven en su particular nube de preocupaciones artificiales, ajenas al mundo real, siendo por ello fácilmente engatusables. Pero tampoco faltan los reproches a quienes no disponen de recursos, pero que los ambicionan en tal medida que son verdaderos parásitos, no tan diferentes de aquellos a quienes envidian y de los que desean aprovecharse en perfecta simbiosis, incluso imitándolos en sus hábitos en lo que les resulta posible, no resulta fácil distinguir quiénes son los parásitos, unos y otros a su modo lo son. De modo que sí, los ricos pueden resultar ridículos, pero los pobres también, porque se mueven por las mismas pulsiones. Además, en una sociedad como la actual, en que nos gusta tener las coas bajo control, se apunta a la idea de la imposible pretensión de tenerlo planificado y previsto todo, hay que admitir el planteamiento de vivir al día, sin agobiarse por lo que traerá el mañana. Todos los actores están muy bien, incluido por supuesto Song Kang-ho, un habitual en el cine de Joon-ho.
8/10
(2016) | 105 min. | Thriller | Drama Tráiler
Maureen trabaja como “personal shopper” de Kyra, una famosa y joven millonaria con quien mantiene un trato distante. Vive en París y se mueve entre las tiendas de moda de las grande capitales, siempre comprando para Kyra artículos de lujo: vestidos, accesorios, zapatos. Y cuando no trabaja Maureen da rienda suelta a su obsesión por recibir una prueba de vida de su hermano gemelo fallecido. Algo para lo que está preparada pues es una médium capaz de recocer presencias sobrenaturales. Tras la notable Viaje a Sils Maria, el director francés Olivier Assayas vuelve a repetir con la actriz Kristen Stewart en este film inferior al precedente, pero con puntos de interés. Asistimos a la rutinaria vida de la protagonista, que se mueve como alma en pena de tienda en tienda de alto postín comprando ropa ajena que ni siquiera le es permitido probarse. Vive además sumida en una tristeza y melancolía vital por la pérdida de su hermano, del cual es incapaz de desprenderse. Assayas es un creador original que huye del encasillamiento con su historia y rueda con magnetismo. Mezcla en Personal Shopper elementos fantasmales en medio de una trama dramática y aun criminal un tanto desconcertante. Apunta con su argumento a la existencia de la vida después de la muerte, pero no puede evitar repetir una y otra vez que no se trata de religión. También es capaz de transmitir intriga –esas dos secuencias en el caserón vacío–, con algún momento próximo al terror, para luego generar un logrado ambiente de desasosiego permanente que cuadra a la perfección con su dibujo de la protagonista, una chica gris, sin vida personal, solitaria e insatisfecha, zarandeada por la melancolía. Hay que reconocer el mérito del director al mantener el interés del espectador, aún cuando algunas decisiones resulten discutibles, como los largos minutos de metraje dedicados a los agotadores mensajes telefónicos, así como cierto gusto por el voyeurismo y una apuesta por la ambigüedad narrativa no del todo satisfactoria. Pero además de la atmósfera inquitante, de leve misterio, es indudable que Kristen Stewart, presente en cada uno de los planos, sostiene la película con un trabajo impecable. Como en el film anterior, repite con un personaje satélite, asistente de una diva en la cúspide de la fama, mientras que ella misma se siente insignificante y desanimada –“me gustaría ser otra persona”, dice–, llenando su vacío con la vida de los otros.
5/10
(2016) | 88 min. | Drama | Comedia | Fantástico

Una lunática mujer embarazada de varios meses escucha la voz de su hijo no nato, que le da instrucciones asesinas.

(2018) | 82 min. | Histórico | Documental

El 11 de septiembre de 1973, el Presidente del Gobierno de Chile, Salvador Allende, sufrió un golpe de estado por parte de los altos mandos del ejército de su país apoyado por unos Estados Unidos ansiosos de finiquitar con la vía chilena hacia el socialismo. Cuarenta y cinco años después de ese crimen, el director italiano Nanni Moretti viaja a Chile para, al igual que hacía en Caro diario o Aprile, contar, en primera persona y desde su perspectiva más política, unos hechos apenas conocidos o que iluminan aquellos días de traición y tragedia.

(2019) | 123 min. | Drama Tráiler
Desencantado de Israel, su país natal, el joven Yoav viaja a París, pues aspira a convertirse en francés, hasta el punto de no volver a hablar nunca jamás en hebreo, su lengua madre. Le encuentran desmayado Émile, joven acomodado que sueña con hacerse escritor, y su novia, Caroline, que le prestarán ayuda. Mientras Émile queda fascinado por la extraordinaria capacidad del recién llegado de contar historias, Caroline se sentirá atraída por él. El israelí Nadav Lapid firmó la interesante La profesora de parvulario, que llegó a tener un remake en Hollywood. Ha ganado el Oso de Oro, máximo galardón del Festival de Berlín, con un film que comparte con aquél su vocación provocadora, aunque en ocasiones se acerca al surrealismo, pese a estar inspirado en la experiencia real de Lapid, también guionista, que residió un tiempo en la capital francesa. Abundan las escenas descarnadas y un poco salvajes de enorme tensión dramática, sobre todo aquélla en la que el protagonista se ofrece como modelo erótico para un extravagante fotógrafo, que le humilla a gritos. Otras veces se decanta por sketchs humorísticos. El resultado desconcierta, y se vuelve premioso, pues no se sabe muy bien a dónde se dirige. Pese a todo, despierta el interés, pues habla de la búsqueda de la identidad personal, y se pregunta cómo se adquiere una nacionalidad; todo indica que se puede renunciar al país propio para cambiarlo por otro, con mucho empeño y cumpliendo requisitos burocráticos. Pero no existe ninguno perfecto, todos tienen ventajas e inconvenientes; en el caso de los galos, una clase alta peculiar, cínica y sin rumbo definido contra la que Lapid parece arremeter sin piedad. Resulta sorprendente el trabajo del debutante Tom Mercier, que parece haberse dejado el alma en su interpretación protagonista; todo indica que estaba dispuesto a esforzarse lo que fuera necesario para mostrar la evolución de Yoav. A su lado, no desmerecen Quentin Dolmaire y Louise Chevillotte, no mucho más experimentados.
5/10
(2015) | 100 min. | Romántico | Drama Tráiler
Primera película australiana que logra ser nominada al Oscar en la categoría de mejor película en lengua no inglesa, algo posible ya que el film usa la lengua de una tribu nativa. La acción transcurre en una remota isla volcánica, Tanna, donde los jóvenes de una tribu, Wawa y Dain, sienten una creciente atracción, lo que lleva a una relación que llevan discretamente. El encontronazo entre la tribu de la pareja y otra podría derivar en guerra interminable, de modo que como solución, los ancianos de la tribu conciertan el matrimonio de Wawa con el joven de otra tribu. Decisión dolorosa contra la que se rebela la pareja de enamorados emprendiendo su fuga en secreto. La noticia llena de vergüenza a los jefes, que no podrán cumplir su palabra, a no ser que den con el paradero de Wawa y Dain y hagan entrar a la chica en razón para evitar que la sangre corra. Los directores Martin Butler y Bentley Dean habían centrado sus esfuerzos hasta ahora en describir la cultura indígena australiana recurriendo al formato documental. Aquí no renuncian al realismo de su obra anterior, lo que se nota en el modo minucioso en que se recoge el estilo de vida primitivo, y en el recurso a actores no profesionales, que se muestran muy naturales. Esto no quita para que se trabaje con imágenes de gran belleza, la fotografía es preciosa, y que la música ayude a realzar la narración. El film tiene un alto valor antropológico, pues a veces uno tiene la sensación de haber sido traslado en el tiempo al neolítico, y de hecho, a no ser por algunos detalles que salpican la narración sería difícil situarla en una época histórica concreta, lo que ocurre podía pasar hoy o hace cinco siglos. A la vez se evitan los estereotipos, el bien y el mal están presentes en todas las culturas, no se cae aquí en el estereotipo del buen salvaje o en la ingenua visión idílica de una vida primitiva y pacífica donde todo el mundo vive en armonía con la naturaleza y tal. Por supuesto que algo de eso hay, pero el llevar una vida sencilla y sin humos, por así decir, no impide las envidias, el afán de poder y de dominio sobre el otro, la dificultad de llegar a acuerdos entre facciones enfrentadas y respetarlos. El guión recurre con inteligencia al arquetipo de la pareja de enamorados con su amor contrariado, al estilo Romeo y Julieta, pero con su personalidad propia. Y como en la tragedia shakespeareana, no faltan los elementos fatalistas, que sirven para subrayar el gran amor que colisiona con otros intereses, pero que puede servir de referente para buscar vías de entendimiento.
7/10
(2014) | 104 min. | Drama
Rareza escrita y dirigida por el británico Peter Strickland que nos presenta una historia minimalista protagonizada por dos lesbianas que mantienen una relación insana y extraña. Cynthya (Sidse Babett Knudsen), experta investigadora del mundo de los coleópteros, más especialmente de las mariposas, somete a Evelyn (Chiara D'Anna) a una relación de sumisión en donde la víctima es quien le demanda cada vez más y más "desprecio", hasta el punto de llegar a sugerirle que le ordene dormir en un baúl por las noches. Cynthia se irá plegando a esos deseos de su amante pero llegará al límite. La película ofrece imágenes morbosas y comportamientos delirantes, pero sobre todo resulta altamente reiterativa, pues narrativamente los días se suceden todos por igual, siguiendo un extraño rito. Lo más interesante por tanto es la atmósfera lograda por Strickland, con imágenes subyugantes, contemplativas, también barrocas, donde la luz y el ambiente recargado del entorno es protagonista. Ahora bien los paralelismos entre mariposas, polillas y mujeres (no aparece un sólo hombre en el film) resultan desde luego muy obtusos.
3/10
(2016) | 120 min. | Terror | Comedia
Elaine Parks llega a Los Angeles y se instala en una elegante casa victoriana. Su marido murió en extrañas circunstancias y ahora en su nueva ciudad seducirá a otros hombres para hacerlos caer bajo su maligno influjo. Y es que Elaine es una bruja, una bruja del amor, y con sus pócimas y sortilegios embauca a quienes se acercan a ella. Lo más sobresaliente de esta película es su esmeradísimo diseño de producción, plagado de reminiscencias de los años 50 e incluso con aspectos que la emparentan con poses y atmósferas de siglos medievales, como la mansión gótica de la protagonista, la fiesta en el bosque, la decoración, la música, etc. Verdaderamente destaca mucho el vestuario y la concepción de los planos, la colocación de los objetos, etc. La fotografía es exquisita, con un aura velada y con una utilización de colores vivos, con gusto por el rojo, que ofrece una paleta de colores muy vintage. La directora y guionista Anna Biller entrega una película muy feminista, que por medio del erotismo busca reivindicar el empoderamiento femenino y con ese fin cede el heroísmo a una bruja que usa su poder seductor para someter al género masculino. Se habla de esa visión como de una respuesta al abuso de la mujer que ha hecho el hombre en el pasado. De ritmo algo lento y con un excesivo metraje, se incluyen, claro, las típicas ceremonias de brujería, con múltiples desnudos gratuitos propios de los ritos paganos. El diseño de personajes es bastante tópico y básico, especialmente cuando se refiere a los hombres. De todas maneras, hay que reconocer el meritorio trabajo de Samantha Robinson como protagonista.
4/10
(2014) | 114 min. | Drama Tráiler
Suele asociarse el cine indio a Bollywood, historias simples, sensibleras y bullangueras, donde no faltan los vistosos números musicales. Y aunque curiosamente la historia que narra Chaitanya Tamhane en su debut en la dirección es también bastante elemental, se encuentra en las antípodas estilísticas, pues se trata de una película sobria, de ritmo parsimonioso, con sonido ambiente casi todo el tiempo, y que aunque incluye dos canciones, no se introducen artificialmente sino con la naturalidad con que discurre todo lo demás. Lo que nos cuenta Tamhane resulta casi kafkiano. Un anciano que se gana la vida con talleres culturales para chavales en los colegios, y cantante callejero con un repertorio donde no faltan temas reivindicativos, es acusado de haber incitado al suicidio a un trabajador de las alcantarillas por la letra de una de sus canciones. El film muestra los esfuerzos del abogado, ejecutados con enorme profesionalidad, que señalan lo absurdo del caso, pero también los manejos chapuceros de la acusación y el modo burocrático y cansino con que mira las cosas el juez, que alarga y alarga el juicio. Y esto se conjuga con pasajes de los personajes relacionados con el caso fuera de la sala donde está teniendo lugar la vista La idea, lograda pero que puede cansar al espectador impaciente, es mostrar las cosas con distancia, y así incidir en las dificultades de conciliar el lastre de un modo de hacer las cosas incrustado socialmente con las exigencias de la modernidad y, aún más importante, de la justicia.
6/10
(2015) | 98 min. | Histórico | Drama Tráiler
Llevar la figura de Jesús a la pantalla es empresa harto complicada. Por supuesto, por lo que supone para millones de cristianos de todo el mundo, que le rezan y tienen una idea de Él que puede quedar defraudada. Una opción es no abordar su vida completa, sino una parte, como hizo Mel Gibson con éxito en La Pasión de Cristo, o con un resultado menos logrado Catherine Hardwick en Natividad. En este film, escrito y dirigido por el colombiano Rodrigo García, se toma pie de los 40 días de Jesús en el desierto antes de su vida pública, para trazar como una especie de parábola ficticia de la tentaciones, a partir de una familia a la que conoce cuando está a punto de terminar ese período de oración y penitencia. El resultado, a pesar de la magnífica localización del desierto rocoso en Estados Unidos de Anza-Borrego, muy bien fotografiado por el mexicano Emmanuel Lubezki, es irregular, con sabor a decepción. No resulta especial amable el Jesús compuesto por Ewan McGregor, muy serio a pesar de algunos momentos de risas forzadas, y la decisión de que el diablo sea el doble de Jesús, o sea, también McGregor, no ayuda a mejorar las cosas, no hay cercanía al yo de Jesús, presentado como un aprendiz de Rabí, cuyo Padre celestial resulta demasiado silencioso. Muchos pasajes se hacen interminables, y el conflicto de la familia con la madre gravemente enferma, y la falta de entendimiento y comunicación entre padre e hijo, no resulta especialmente memorable, además de que llama la atención la escasa capacidad conciliadora de Jesús, su laconismo a veces parece falta de personalidad, o pura impotencia. García se muestra sin duda respetuoso con su personalísima exploración espiritual, que presenta algún punto de interés, pero domina un tono anodino, no tiene capacidad de fascinación.
5/10
(2018) | 135 min. | Romántico | Biográfico | Drama Tráiler
Adaptación de la novela homónima de Christine Angot, de trazos en parte autobiográficos, coescrita y dirigida por otra mujer, Catherine Corsini. Está puntuada por una voz en off, que se hace notar demasiado, la de la hija de la protagonista, que vendría a ser el “alter ego” de Christine Angot. Describe, a lo largo de cinco décadas la trayectoria, de la joven mecanógrafa Rachel Schwartz, hija de judío y católica, que ha llevado una vida provinciana sin grandes complicaciones en la pequeña población de Châteauroux. Allí conoce al cosmopolita traductor de la base americana Pierre, cuya familia goza de buena posición social, y que enseguida despierta su fascinación y del que se enamora. La introducirá en un mundo de vertiginosa sensualidad, y en las lecturas que han conformado su pensamiento, como Friedrich Nietzsche, y ambos mantienen una relación donde Pierre dicta las condiciones, nunca se casarán, y, más o menos, él hará lo que le plazca. Tal individualista modo de proceder pasa por su primera prueba cuando tienen una hijita, Chantal. Las ausencias de Pierre se harán más y más prolongadas, además de que rehúsa reconocerla oficialmente como suya. Sin embargo, cuando Chantal crezca, los lazos de esta extraña familia se estrechan de un modo nada convencional. Estamos ante una deprimente y nihilista historia de frustrados anhelos de un amor que se muestra demasiado elusivo, en grandísima medida por el egocentrismo de quien debía ejercer como esposo y padre, pero también por el modo algo pasivo de llevar las cosas de Rachel, lo que acaba teniendo terribles consecuencias en Chantal. La alusión del título a un amor imposible se puede referir a muchas de las relaciones descritas en el film, en que el cuidado y la preocupación no son necesariamente sinónimos o rasgos del amor. Se pinta sin duda la entrega de una mujer a su hija, y el modo en que logra sacar adelante una carrera profesional siendo madre soltera, para educarla; pero hay algo de enfermizo en la relación de Rachel con Pierre, y, al menos tal y como se muestra, también de culebrón en el modo en que evoluciona la relación de Chantal con sus padres cuando se convierte primero en una adolescente y luego en una adulta. Los reproches sobre la ceguera de Rachel y los síntomas de depresión de ésta cuando cree haber perdido el afecto de Chantal, datos sobre el suicidio de la madre de Pierre o el atropello accidental que protagonizó éste y que le llevó a la cárcel, o una historia de abusos sexuales, producen el efecto de acumulación de información, pero hay que reconocer a Corsini y a Laurette Polmanss cierta habilidad en su incorporación al relato. Los actores están bien, tanto Virginie Efira en el papel de protagonista enamorada, como Niels Schneider dando vida a una pareja bastante impasible que se construye su propia moral (o falta de ella), y las cuatro actrices que dan vida a Chantal a distintas edades.
6/10
(2019) | 109 min. | Drama Tráiler
Un coche avanza por una solitaria carretera envuelta en niebla. Se presiente un accidente inminente y, efectivamente, el coche acaba cayendo por un barranco. Dentro iba la esposa de Ingimundur, policía de la localidad, hombre de pocas palabras. Ahora, apartado del servicio, acude regularmente a un psicólogo y está arreglando su casa para acoger a su hija y a su nieta Salka, la única persona que parece alegrarle la vida. El cine nórdico suele ser distinto. Es más, diríase que cuanto más septentrionales son los países de producción más singulares son las películas. A veces es la trama la causa de esa diferencia, otras es el estilo narrativo, otras los personajes y otras –las más veces– se trata de una mezcla variada de las tres cosas. Y Un blanco, blanco día está coproducida por Islandia, Dinamarca y Suecia, aviso para navegantes. Ambientada en un paraje frío de los campos islandeses, ya desde el comienzo el director Hlynur Palmason aporta un toque dramático e inquietante al film, con la subyugante toma del coche que cae al precipicio. La niebla, el frío, la ausencia de población transmiten un vacío al que pronto se unirá el laconismo del protagonista y lo puramente epidérmico de sus relaciones (con la excepción del trato cariñoso, tierno, con su nieta Salka). Como suele ocurrir el espectador prevé que en un momento dado algo en Ingimundur va a explotar, como así sucede. La tristeza, el dolor, la pérdida saldrán al exterior. La cuestión es cómo afectará esa catarsis a los demás. Un blanco, blanco día se desarrolla de modo lento y el espectador no se va haciendo una composición de lo que sucede hasta la mitad del film. El director islandés habla de los secretos que albergamos, de la fidelidad y el engaño, de la venganza, a su modo del amor, pero por momentos es muy críptico. Ofrece eso sí momentos de rara contemplación, como esos iniciales en donde con cámara fija nos enseña el paso de los días, las estaciones, los cambios de clima, la variedad de colores, de ruidos de la naturaleza en un único emplazamiento, inmóvil. El actor Ingvar Sigurdsson (Las marismas) está notable como protagonista.
5/10
(2017) | 90 min. | Drama
Pierre Chavanges lleva la granja de vacas familiar con enorme dedicación y sus producciones de leche han alcanzado los más altos estándares de calidad. Su preocupación por el bienestar de los animales es encomiable, aunque a veces ese excesivo celo crispa a su hermana Pascale, veterinaria que acude a los avisos de su hermano con manifiesta desidia. Sin embargo, los peores augurios de Pierre se confirmarán cuando una de las vacas contrae la enfermedad FHD (Fiebre Hemorrágica Dorsal) y él se ve forzado a matarla. Decidirá entonces hacerla desaparecer y ocultar lo ocurrido a los responsables de sanidad para que no sacrifiquen a todo su ganado. El francés Hubert Charuel debuta en la dirección con esta curiosa película, cuya singularidad es que trata un tema a priori de escaso interés dramático, aparentemente menor desde el punto de vista cinematográfico. Las andanzas de un ganadero de vacas, su rutina diaria, sus problemas, no parecen ser cuestiones de gran atractivo para el espectador habitual. Sin embargo, a través de la trágica situación que vive el protagonista, Charuel es capaz de transmitir con poderosa fuerza el drama de muchos ganaderos que han de afrontar en desgraciadas situaciones pérdidas muy dolorosas, no sólo económicamente sino personalmente. Transmite así Un héroe singular un amor al trabajo, a los animales, que resulta magnífico, muy realista, lo cual puede significar a la postre también muy doloroso. Para cautivar mínimamente con argumento tan poco vistoso Hubert Charuel pergeña varias etapas en los intentos de Pierre por salvar a sus vacas, decisiones arriesgadas que irán sumando progresivamente diferentes problemas con las personas que hay a su alrededor, con su hermana primero, pero luego con sus padres, con la policía, con los controles de sanidad, con sus amigos, con el vecino. Todo resulta muy veraz en esos desencuentros, nada parece arbitrario o forzado, lo cual compagina a la perfección con la rústica puesta en escena, que recrea el ambiente verdadero de las tareas de la granja, ese llevar a pastar a las vacas, ordeñarlas cada día, ayudarlas en el parto, etc. En este sentido, resulta asombroso el trabajo de Swann Arlaud, que más que un actor parece un ganadero contratado para la ocasión. Le acompaña muy bien Sara Giraudeau en el papel de la hermana Pascale, más equilibrada en sus juicios pero muy sensible y cercana al sufrimiento de su hermano.
6/10
(2016) | 101 min. | Drama | Comedia Tráiler
La imagen del ministro de transportes búlgaro se encuentra algo deteriorada. Julia Staikova, su acelerada relaciones públicas, piensa que podría ayudarle en popularidad premiar la honradez de Tsanko Petrov, trabajador ferroviario desde hace décadas, que revisando la vía ha encontrado un millón de levs desperdigados por el suelo, y en vez de apropiárselos, los ha entregado a la policía. Tarea a la que se aplica al mismo tiempo que inicia un tratamiento de fertilidad con su marido, se le está pasando el tiempo de ser madre. Con tanto ajetreo acaba perdiendo el estimado reloj de Tsanko, un hecho que le parece trivial, pero que va a tener imprevistas consecuencias. Solidísima fábula acerca de la deshumanización de la sociedad y la corrupción, temas que interesan, y mucho, al dúo compuesto por Kristina Grozeva y Petar Valchanov, que en 2014 entregaron la valiosa película La lección. Hasta la idea de añadir la subtrama del olvido de los hijos, encargados in extremis como producto, con técnicas in vitro, aluden a un grave problema, especialmente acuciante en la vieja Europa, no vemos personas, falta amor y un poco de consideración hacia los que nos rodean, hacernos cargo de sus necesidades y preocupaciones. Desde luego hay dos modelos de trabajo presentes en el film, el de una aparente eficacia que sólo busca el propio provecho, y la complacencia del jefe de turno, y del que con su llave inglesa, comprueba que una tuerca mal apretada no dé pie a un accidente. Lo que además da un interesante subtexto, sobre lo fácil que puede descarrilar una sociedad donde no se comprueban y aprietan las tuercas de vez en cuando. Hay además momentos verdaderamente kafkianos, con Tsanko desatendido por funcionarios sin alma, que no le hacen ningún caso mientras le quitan, literalmente, hasta los pantalones. Con ritmo agilísimo, funciona muy bien el sobrio tono tragicómico, con un "héroe por accidente" que dista de ser perfecto –tiene otro tono, pero precisamente Héroe por accidente abordaba la misma cuestión, incluido el papel de los medios de comunicación–, pero que en su vida sencilla trata de hacer lo correcto, lo que le lleva a recibir palos por todas partes. Precisamente la tara en el habla de Tsanko está muy bien traída a colación, pues en el espectador crea el efecto de provocar risa, y a la vez compasión e impaciencia, sentimientos todos que trata de provocar la película, que invita a la reflexión acerca de un tejido social cada vez más precario, donde la idea de una rectificación podría llegar demasiado tarde.
7/10
(2014) | 101 min. | Romántico | Terror | Thriller Tráiler

En la ciudad iraní de Bad City puede pasar cualquier cosa. Es un hogar marginal de prostitutas, drogadictos y otras almas míseras. En este refugio de corrupción y desesperanza, una aterradora criatura acecha a sus habitantes. Todo cambia cuando un chico conoce a una chica. Una inusual historia de amor en la que algo hermoso comienza a florecer, teñida en color rojo sangre.

(2018) | 110 min. | Drama
El juicio de Jacques Viguier, un hombre que fue acusado del asesinato de su mujer, desaparecida en 2000, y finalmente quedó absuelto. Ahora, 10 años después, deberá comparecer de nuevo en otro juicio ante el tribunal de apelación. Nora, una mujer que conoce a la hija del acusado y está convencida de su inocencia, buscará un abogado prestigioso, Maître Eric Dupond-Moretti, para que represente a Viguier y además le echará una mano en todo lo que pueda. Inspirada en el caso real de Jacques Viguier, que mantuvo en jaque a la opinión publica francesa, estamos ante una de esas películas de juicios cuya intriga va acelerándose con el paso de los minutos. Las referencias explícitas al cine de Hitchcock no son para nada fortuitas en este sentido. Debuta con ella en la dirección Antoine Raimbault, quien se apoya en una idea original de Isabelle Lazard, con quien escribe además un guión audaz que, desde luego, va en dirección contraria a los clichés de #MeToo. Sorprende mucho el modo abrupto de entrar en materia. Presenta a la protagonista, Nora, sin una ligera introducción, como una mujer llamativamente implicada en el caso de Viguier y a partir de ese momento su dedicación no conocerá tregua hasta el final. Es cierto que el modo realista de afrontar este planteamiento es quizá excesivo, sobre todo durante la primera media hora, pues Raimbault agota un poco al mostrar durante muchos minutos a Nora escuchando grabaciones magnetofónicas, y eso aunque intente eludir el problema gracias a un vivo montaje. Tampoco parece demasiado verosímil el modo de conducirse de Nora, que sin ningún tipo de explicaciones es capaz de la noche a la mañana de desentenderse de su hijo y de su trabajo para entregarse a una causa ajena con un empeño desconcertante. En cualquier caso reconforta mucho que alguien sea capaz de hacer algo así por salvar a una persona. Una íntima convicción es también interesante en cuanto que nos da de bruces frente a una serie de cuestiones de calado, aunque conocidas, que se refieren al mundo de la justicia: la relación entre la verdad de los hechos y lo que puede probarse, el lugar de las conjeturas y la imaginación en la mente del jurado, las manipulaciones de los testigos, la indefensión ante la opinión pública, la presunción de inocencia. Queda claro que, cuando lo que hay en juego es el futuro de una persona, la responsabilidad judicial del jurado debe eludir cualquier frivolidad y encomendarse seriamente a la propia conciencia. Entre el reparto destaca la eficiencia de Marina Foïs (El taller de escritura) como la incansable protagonista, aunque quizá el plato fuerte recaiga en el secundario Olivier Gourmet (El niño de la bicicleta) en la piel de un abogado nada idealista, con los pies en la tierra. Su alegato final es fantástico.
6/10
(2017) | 119 min. | Drama Tráiler
Película extrema de la cineasta alemana Valeska Grisebach, que cuenta con aire naturalista y mucha parsimonia las vicisitudes de un grupo de obreros alemanes que trabajan en la construcción de una central hidráulica en una zona remota de la campiña búlgara, casi limítrofe con Alemania y Grecia, y deben esforzarse por lograr un entendimiento con los lugareños, que les ven como unos intrusos. Recurre a muchos elementos del género del western al que se alude en el título, utilizando actores no profesionales, usando sólo música justificada, y permitiendo a veces la improvisación. El resultado es una cinta de interés, pero no apta para todos los paladares, exige la complicidad del espectador, sus casi dos horas pueden ser excesivas, se defienda como se defienda la idea de lograr un tempo y atmósfera adecuados. Tiene su encanto la idea de sugerir que las claves del género fílmico estadounidense por excelencia siguen vigentes y pueden replicarse en otros lugares. Grisebach lo muestra con su protagonista Meinhard, un tipo lacónico, antiguo soldado en Irak, noble, con los rasgos de lo que podría ser el Shane de Raíces profundas, sin ir más lejos. Y asoma la idea de la frontera, el avance de la civilización, la lucha entre bandas rivales, los cambios generacionales, el fuerte y la bandera, las conversaciones que necesitan una traductora, las peleas, una suerte de duelo, e incluso un caballo.
6/10

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