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Lista de cine

Lista de películas de la distribuidora Sony

(2016) | 0 min. | Comedia Tráiler

La vida parece anclada en el tiempo para Encarna en Móstoles, su ciudad.  El mismo trabajo desde la adolescencia, el mismo novio, y pocas perspectivas de que la cosa pueda cambiar.  Al reencontrarse con María Dolores, su inseparable amiga en el instituto, su vida da un vuelco. Le propone entrar en un negocio revolucionario de venta piramidal que la hará rica en muy poco tiempo y la convertirá en la persona que siempre ha querido ser.

(2010) | 102 min. | Comedia Tráiler
Han pasado 30 años desde que cinco chavales se convirtieran en campeones con su equipo de baloncesto. Su entrenador les aconsejó entonces que trataran de llevar una vida de la que se sintieran orgullosos, para que cuando el pitido final de su existencia sonara, no se arrepintieran de las decisiones tomadas. Dicho pitido final ha llegado para el entrenador, y los cinco muchachos ya crecidos y con sus respectivas familias, se reúnen en su pueblo natal para darle el último adiós. Nueva colaboración del director Dennis Dugan con Adam Sandler (Zohan: Licencia para peinar), que para el cineasta ha supuesto la consecución de uno de sus mejores trabajos –el listón no es que estuviera muy alto–. La película es una comedia ligera que sigue la línea de otros trabajos de Sandler como Spanglish –de calidad muy superior– en cuanto al carácter de cuento moral, presente durante toda la historia. Lenny (Adam Sandler) es el cabecilla del grupo. Es un exitoso representante en Hollywood pero su familia dista de ser perfecta. Él es un buen tipo y su mujer (Salma Hayek) también, pero se han convertido en unos pijos que han malcriado a sus hijos. Los restantes miembros del grupo también tienen cada uno sus propios defectos familiares. El quid de la película es conseguir que poco a poco se vayan dando cuenta de lo que está mal en sus vidas y sus familias para poder arreglarlo. Las buenas intenciones de la película no quedan diluidas en el tipo de humor empleado. Teniendo en cuenta lo que se lleva en Hollywood en las comedias actuales “Made in Judd Apatow”, ésta resulta más discreta. Aún así, hay bromas escatológicas y sexuales, sin que aparezca ninguna imagen subida de tono. También se utiliza mucho el humor basado en el clásico “slapstick”, que resulta muy eficaz y que tiene su culmen con la aparición del personaje de Steve Buscemi, quien provoca un torrente de carcajadas durante todo el tiempo que está en escena. Niños grandes es ante todo una película para mayores pues el contenido moral va dirigido a ellos. Aún así, los infantes no se irán de vacío ya que en la línea de grandes títulos actuales como Toy Story 3, esta película anima a los chavales a jugar al aire libre, a usar la imaginación y a comunicarse con las personas sin usar máquinas.
4/10
(2013) | 98 min. | Comedia Tráiler
Adam Sandler encabezó en 2010 el reparto de Niños grandes, en torno a un grupo de cinco amigos que pasan un fin de semana en un casa en el lago con sus familias. A pesar de su falta de calidad, obtuvo un inusitado éxito en las carteleras (recaudó más de 260 millones de dólares en todo el mundo), por su llamativo reparto, y también por su tirón entre el público familiar, necesitado de películas en las que estuvieran representados todos los grupos de edad. En Niños grandes 2, Lenny Feder ha optado por mudarse con su esposa y sus tres hijos a su pueblo. El último día de curso escolar, Lenny decide dar una fiesta en su casa para sus amigos y sus respectivas familias, pero la jornada será caótica, por culpa de diversos incidentes, como la llegada de un grupo de jóvenes juerguistas de carácter violento. En la secuela vuelve a sentarse en la silla de director Dennis Dugan, que tiene en su contra un lastre importante, cuenta con un guión mediocre que como ocurría en la primera parte, se limita a encadenar gags aislados. Se supone que Niños grandes 2 va dirigida a un público amplio, pero aún así su humor resulta excesivamente gamberro y disparatado. Adam Sandler sobreactúa, al igual que sus compañeros de reparto, de nuevo Kevin James, Chris Rock, Salma Hayek, Rob Schneider, Maria Bello y Steve Buscemi. Entre las nuevas incorporaciones de Niños grandes 2 destaca la presencia de Taylor Lautner, el hombre lobo de Crepúsculo, en un papel de universitario malintencionado, que apenas tiene gracia.
2/10
(2016) | 98 min. | Comedia
Sara ha decidido tomar las riendas de su vida, convirtiéndose en plumista, pues ha reabierto la tienda de su abuela, en la que vende tocados y complementos que ella misma compone con exóticas plumas de aves. Mientras el éxito se le resiste, se hunde la relación con su novio, que tiene tendencia a irse lejos de España, y sus padres están a punto de divorciarse… Pero lo que realmente traerá de cabeza a Sara será el anuncio de su hermana de que se casa con Aarón, un músico de moda, por el que se sintió muy atraída en el instituto. Logró llamar la atención la ligerísima novela salida de la pluma de la debutante Laura Norton, porque sin aportar demasiado, su humor disparatado tenía cierta gracia, y sobre todo por su título, que da que pensar sobre la tendencia moderna a recurrir a las filosofías new age, al karma o al yin y al yang para rehuir la responsabilidad personal. Se ocupa de la adaptación al cine la realizadora María Ripoll, que en los últimos tiempos está dejando atrás su etapa ‘indie’ de títulos como Lluvia en los zapatos o Tortilla Soup, para buscar un público amplio, en comedias como la exitosa Ahora o nunca, al servicio de Dani Rovira. Con semejante material, la realizadora no puede sacar petróleo, pero sí despierta cierta simpatía, en secuencias como el número musical final. Y la protagonista logra arrancar alguna sonrisa en la típica jugada facilona de ponerse gafas, con lo que se supone que no se la debe mirar como a la despampanante Verónica Echegui, sino como a una mujer poco agraciada y patética. Recuerda mucho a la reciente Inma Cuesta de Tres bodas de más.
5/10
(2016) | 88 min. | Terror Tráiler
Detroit. Tres colegas, dos chicos y una chica, se dedican a hacer dinero entrando a robar en casas donde han contratado un servicio de seguridad que es llevado por el padre de uno de ellos. La operativa es sencilla: conocen las direcciones, tienen las llaves y saben las claves de alarma. Así, deciden ir a robar en la casa de un hombre ciego, veterano de la guerra de Irak, que esconde una gran fortuna debido a que recibió una gran indemnización económica por un trágico suceso familiar. Angustiante película que no da “respiro”, cuyo metraje transcurre en su mayoría en una casa cerrada, en semioscuridad. El responsable, director y guionista, es el uruguayo Fede Álvarez quien ya demostró sus buenas maneras en el género con el remake del clásico de terror Posesión infernal. Aquí, partiendo de un planteamiento muy, muy simple, ofrece pequeños giros de guión bien dosificados que van haciendo avanzar poco a poco la agobiante trama. Es cierto que la historia podría haber dado lugar un simple corto, pero aunque se alargue quizá más de lo normal, nunca se hace reiterativa o pesada y Álvarez consigue que haya veracidad, de modo que nada parece demasiado estirado artificiosamente. El director uruguayo filma además con una  destreza impresionante (algún plano-secuencia inicial es muy llamativo), con cuidadosos encuadres, y un trabajado uso de la luz y de la potente banda sonora de Roque Baños. Logra meter al espectador en la mentalidad de quien, a falta de vista, tiene oídos, de modo que cazador y presa se sitúan dentro de la siniestra casa en igualdad de condiciones. Por otra parte No respires no resulta excesivamente violento, aunque hay violencia por supuesto, pero sin regodeo, ni tampoco se apoya tramposamente en los sustos típicos de las películas de terror. Se incluye eso sí algún momento especialmente asquerosillo, que no cuestión de mencionar. Los actores hacen un correctísimo trabajo, tanto los jóvenes Jane Levy (Posesión infernal) y Dylan Minnette (Pesadillas), como el veterano Stephen Lang (Avatar).
6/10
(2017) | 95 min. | Policiaco | Acción | Thriller Tráiler
Las Vegas. En un encontronazo con unos narcotraficantes el turbio teniente de policía Vincent Downs y su compañero Sean, obtienen un importante alijo de cocaína, pero se ven involucrados en una serie de muertes. El golpe afecta seriamente a la mafia, pues la coca era un envío de Rubino, jefe del casino Luxus, a Novak, sanguinario mafioso cuya familia controla todas la ciudad. Rubino se ve obligado entonces a secuestrar al hijo de Downs para recuperar la droga. Entretenido thriller policiaco servido por el poco conocido director Baran Bo Odar, hasta el momento conocido sobre todo por el drama criminal Silencio de hielo. Aquí se pone al servicio de un guión procedente de una película francesa del mismo nombre, dirigida por Frédéric Jardin, versionada en este caso por Andrea Berlioff (Blood Father), que presenta una trama bastante convencional y ligerita de polis y mafiosos que se persiguen y se enfrentan en un continuo juego del ratón y el gato, donde el queso es un suculento cargamento de cocaína. La acción, narrada prácticamente en tiempo real, tiene lugar a lo largo de unas pocas horas nocturnas, en su mayor parte entre las paredes festivas de un gran casino. Mafias, polis corruptos y rehenes se dan cita así en una historia que, gracias a su ritmo y a la simpleza del planteamiento, se sigue con interés y ofrece los mínimos giros requeridos, mientras asistimos a un festival de peleas, trompazos y muertes, aunque haya que perdonar algunas secuencias poco verosímiles, véase el clímax final en el aparcamiento o el accidente en el túnel. El director suizo ha sabido eso sí escoger un reparto perfectamente adecuado, con protagonismo para un Jamie Foxx (Collateral) que es capaz de bordar este tipo de papeles de hombre desesperado que ha de hacer el pino con las orejas para salir del laberinto en donde se ha metido. Correcta aunque más limitada se muestra Michelle Monaghan (La conspiración del pánico) en su rol de policía de asuntos internos más perdida que carracuca, mientras que Scoot McNairy (Argo) aporta el perfecto retrato del psicópata criminal que exige su personaje.
5/10
(2013) | 92 min. | Documental | Musical Tráiler
Morgan Spurlock, que compitió por el Oscar al mejor documental por su durísima crítica contra una cadena de hamburgueserías Super Size Me, rueda un film sobre One Direction, 1D para abreviar, una boy band (sus componentes andaban en torno a los 19 años en el momento del rodaje) de consumo rápido, que para muchos es el equivalente a un fast-food trasladado al mundo de la música. Pero se trata obviamente de un trabajo de encargo, que cambia el tono de su ópera prima, muy en la línea combativa del cine de Michael Moore, por otro más propio del marketing y la autopromoción. Los mal pensados apuntarán que el cheque ha debido ser de órdago. Comienza contando el origen del conjunto musical responsable de que todas las adolescentes del orbe miren en la misma dirección, inventado por el hiperfamoso Simon Cowell, directivo de Sony que se hizo popular como sarcástico juez de ‘talents shows’ musicales. El propio Cowell, que aparece acreditado como productor de One Direction: This is Us, cuenta que durante el casting de uno de estos programas, creado por él, “The X Factor”, decidió súbitamente unir a cinco atractivos jóvenes de entre los numerosos candidatos, y formar el conjunto hoy conocido como One Direction. Aunque no ganó el concurso (quedó en tercera posición), el quinteto amasó una legión de fans, por lo que posteriormente ha grabado discos y ha iniciado giras de conciertos que desde el primer momento han contado con un apoyo mayoritario de su público natural, a nivel mundial. Se cuestionará o no la motivación del director de la cinta a la hora de aceptar ponerse al frente de One Direction: This is Us, lo que recuerda no muy remotamente al caso de los realizadores españoles especialistas en terror Jaume Balagueró y Paco Plaza, autores de [Rec], cuando se hicieron cargo de OT: la película. Pero queda claro que Spurlock ha confeccionado un trabajo honesto que transmite cierta sinceridad, a la hora de describir a los protagonistas como adolescentes normales y corrientes, de gran simpatía, extremadamente trabajadores, que proceden de la ‘working class’ anglo-irlandesa, y que a pesar del estrellato se comportan como chicos de su edad, ya que son un poco gamberros, pero sin pasarse, y mantienen una amistad idílica entre ellos, y un sanísimo espíritu de equipo. Técnicamente impecable, apasionará a las incondicionales de One Direction, las únicas espectadoras a las que se dirige esta cinta unidireccional, según lo que se ve en su gran mayoría quinceañeras. Los demás, sobre todo los más talluditos, la podrían seguir como una especie de reflexión sobre la fugacidad de la vida (cuánta pasión hemos visto generada por grupos similares, flor de un día, que hoy nadie recuerda); asímismo generan cierta curiosidad las imágenes de las masas que los protagonistas reúnen (se comportan igual las holandesas que las japonesas), de su encuentro con Cristiano Ronaldo para jugar al fútbol, o de la asistencia a un concierto en el Madison Square Garden neoyorquino del mismísimo Martin Scorsese, que se declara apasionado, lo que resulta más que comprensible porque el autor de Shine a Light, George Harrison: Living in the Material World y el documental musical más emblemático, El último vals, va acompañado de su última hija, en edad adolescente (también anda por ahí Chris Rock). Los mejores fragmentos de One Direction: This is Us son aquéllos relacionados con los padres de las criaturas, orgullosísimos pero tristes por tener que estar separados de sus vástagos durante mucho tiempo. Ellos resultan ser los hijos que toda madre quisiera tener, como queda de manifiesto en la secuencia más melodramática, casi hacia el final, cuando uno de los chicos habla con la suya por teléfono tras haber intentado compensar en cierta manera su abnegación maternal.
5/10
(2017) | 105 min. | Histórico | Drama Tráiler
Hubo una época en que Agustín Díaz Yanes apuntaba maneras de gran director, su debut tras las cámaras con Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto hace ya más de dos décadas. Su posterior trayectoria ha sido irregular, aunque la taquilla le sonriera con la adaptación del héroe novelesco de Arturo Pérez-Reverte Alatriste. Ahora también toma como punto de partida un relato del escritor, además de una trama aventurera con telón de fondo histórico, la América de los conquistadores del siglo XVI, y también con esa misma mirada triste y desencantada, que busca rebajar la épica de la posible gesta, abundando en los aspectos de pura ambición, envidia, lujuria y violencia, aunque, un querer sin querer, admirando el valor de unos hombres que se enfrentaban a obstáculos sin cuento en territorio desconocido. En ese sentido, sigue la línea de la también fallida 1898, los últimos de Filipinas, dando en su mirada acomplejada una de cal y otra de arena. Hasta la música de Javier Limón se diría que se contagia de esas medias tintas, pues a ratos se arranca en una nota que parece va a ser el inicio de la genial partitura de Ennio Morricone para La misión, pero no, claro que no. Ante el esfuerzo desarrollado en lo que sin duda es una producción ambiciosa, con espléndida fotografía selvática de Paco Femenia, la pregunta del millón es “¿qué pretende transmitir al espectador Agustín Díaz Yanes?”. No es fácil saberlo, y ello se traduce en la carencia de emociones genuinas. El referente fílmico claro es Aguirre, la cólera de Dios, de la que toma prestada entre otras muchas, la idea de la voz en off de un cronista de la expedición. Pero francamente, se queda a años luz del imitado film de Werner Herzog, lo que entrega no funciona como cuadro de la avaricia desbocada por el reluciente oro. Ni siquiera hay una reflexión digna de ese nombre en torno a los nativos. Tenemos una expedición comandada por un anciano oficial, que lleva consigo a su señora esposa, deseada por sus hombres, y a una criada. La poca determinación del líder de la expedición es manifiesta, nunca nos creemos a su personaje, y el empeño en mostrar la fuerza de una mujer con personalidad, con la cara de Bárbara Lennie, parece responde sólo a satisfacer una cuota feminista de pantalla. Tampoco es fácil aceptar al resto de comparsas, a pesar del esfuerzo de las composiciones de Raúl Arévalo, Óscar Jaenada y José Coronado. Algunos pasajes son como viñetas sueltas, que parecen querer obligar al espectador a comulgar con ruedas de molino, véase la aparición de Juan Diego como una suerte de reverso luminoso del coronel Kurtz de Apocalypse Now con acento andaluz, o todas las escenas que protagoniza un caricaturesco fraile dominico.
3/10
(2018) | 107 min. | Histórico | Biográfico | Drama Tráiler
Roma, año 67. El apóstol Pablo se encuentra prisionero en la cárcel Mamertina. Son tiempos terribles para los cristianos, perseguidos y martirizados por el emperador Nerón, que ha incendiado Roma y ha acusado a los cristianos del crimen. Pablo recibe la visita de Lucas, compañero de muchos de sus viajes por Asia Menor. Le lleva noticias de la atemorizada comunidad romana que vive oculta bajo el cuidado del matrimonio de Aquila y Priscilla e insta al apóstol para que le cuente detalles de su vida y de sus ideas, de modo que éstas puedan ser escritas y transmitidas para alentar así a sus hermanos en la fe. No es fácil abordar la figura de San Pablo, uno de los hombres más influyentes de la historia. Su vida y sus palabras son de una riqueza extraordinaria, pues sobre él descansa el honor de haber efectuado la mayor difusión del Evangelio de Jesucristo, de quien él se consideraba servidor, pues llevó su mensaje hasta los confines del orbe occidental conocido en su tiempo. Con modestia y tino este film no intenta contar la vida de San Pablo, ni siquiera una gran parte de ella, pues se centra únicamente en los últimos días antes de su muerte, durante la segunda cautividad romana, época de la que precisamente se sabe muy poco del apóstol y por tanto deja un jugoso terreno para la imaginación. Pero, al margen de sus omisiones, Pablo, apóstol de Cristo sí logra acercar su gigantesca personalidad al espectador, algo anteriormente no logrado con demasiada convicción en la pantalla. Quizá el mejor ejemplo lo teníamos hasta ahora en La Biblia: San Pablo, correcta producción de la televisión italiana. Producida por Affirm Films, compañía responsable de la notable Resucitado, la película cuenta además con Jim Caviezel como productor ejecutivo, lo cual es garantía de seriedad no sólo visual, sino ante todo respecto a su contenido histórico y teológico, tratado con el necesario rigor profesional. A este propósito el guión del también director Andrew Hyatt (Llena de gracia) sabe incluir algunas enseñanzas del apóstol en los naturales diálogos que mantiene con Lucas en prisión, al hilo de sus pensamientos y de algunos relatos de su vida. Son palabras de enorme fuerza, tomadas en su mayoría de las epístolas paulinas a las comunidades cristianas incipientes y, aunque tal utilización es lógicamente una licencia creativa, éstas no dejan de ser veraces y aportan realismo al personaje. Funcionan diversos elementos del film, como el apoyo mutuo que se dan Pablo y Lucas, bien mostrado también en sus diferencias de opinión, o las desavenencias entre los cristianos, algunos de los cuales son partidarios de tomar las armas contra el tiranos. Es estupenda por otra parte la solución que se da al famoso “aguijón en la carne” de San Pablo, que vendría a ser el dolor provocado por la vivísima conciencia de sus crímenes. Se saca mucho partido de la banda sonora de Jan A.P. Kaczmarek y es cierto que visualmente se apela al sentimiento en muchos planos (con ralentizaciones que recuerdan algo al pausado estilo de La Pasión de Cristo), pero también otros momentos encajan a la perfección, como el emocionante discurso del amor, tomado de la Carta a los Corintios. Y aunque alguna subtrama resulte algo tópica –la enfermedad de la hija del jefe de la cárcel–, también se resuelve de modo convincente y nada efectista. De todas formas, el film atrapa especialmente por la potente figura del apóstol, mostrado aquí como una persona que vivía en el cielo y que tenía a su vez los pies bien asentados en la tierra, con un carácter fuerte y una fe inconmovible, pero profundamente humano y necesitado del cariño de los suyos. El casting es perfecto. El modo de hacer de Jim Caviezel (Lucas) es sobradamente conocido, pero James Faulkner está fabuloso como San Pablo.
7/10
(2019) | 98 min. | Comedia Tráiler
Javier es padre de familia numerosa, cinco hijos pequeños, la mayor preadolescente, muy dedicado a su trabajo de informático, el peso de educar a los niños recae sobre todo en su esposa. No ha sido capaz de conseguir los días de permiso para irse con su mujer a celebrar los 15 años de matrimonio, pero le anima a ella a que se vaya con su cuñada, él lo tendrá todo bajo control, y no le faltará la ayuda de la asistenta Rosaura, y en caso de necesidad puede acudir a su hermano. Pero llevar el día a día familiar va a resultar una tarea más absorbente y difícil de lo que imaginaba. Comedia familiar dirigida y protagonizada por Santiago Segura, quien asegura haber tenido como referente al clásico La gran familia de Fernando Palacios, aunque le falta algo de su peso específico, son otros tiempos en que la mirada es más leve, prima la superficialidad. El guión es del propio Segura y de Marta González de la Vega, con quien ya escribió otra comedia “blanca”, Sin rodeos. Y como en ese caso, se basa en una película previa de cierta repercusión en Argentina, Mamá se fue de viaje, que protagonizaba Diego Peretti. El film resulta simpático, y pone en valor el auténtico heroísmo cotidiano de algunos padres de familia, que se desviven día a día por sacar adelante a su prole, en vez de satisfacer sus metas narcisistas; pero la verdad es que podía haber dado más de sí. Es evidente que Santiago Segura tiene una gracia natural, y maneja bien a los correctos niños protagonistas, dos de ellos hijas suyas en la vida real. Algunos gags, por ejemplo los propiciados por las nuevas tecnologías, los chats, las apps y la moda de los youtubers, tienen su gracia. Y hay riesgo en un par de ocasiones en que se juega con calculada ambigüedad a ser políticamente incorrecto, rompiendo el saque con los estereotipos sobre las familias numerosas, o las preguntas incómodas de los niños. De todos modos, puede llegar a ser reiterativa la acumulación de pequeñas catástrofes propiciadas por los pequeños, y no se saca partido ni al viaje caribeño de las cuñadas ni a Leo Harlem. A veces uno duda si el director no ha temido que el otro cómico le robara la función, desde luego su charla con un pequeño acerca de los zombies chinos es tronchante, y se echan en falta más momentos como ése.
5/10
(2020) | 96 min. | Comedia Tráiler
Tras el triunfo de su app para organizar la agenda de padres, Javier puede ocuparse más que nunca de sus retoños, y parece tener bajo control asuntos como la diplomacia con las otras madres, la organización de asuntos como hacer regalos a las profesoras, etc., mientras su esposa, Marisa, trabaja fuera de casa. Pero ésta le desvela una noticia inesperada, van a tener un sexto hijo. Durante el período de gestación requiere reposo absoluto por una pequeña complicación médica, y les abandona la asistenta, Rosaura, por lo que la situación se desborda. Marisa toma la decisión de llamar a la abuela, Milagros, para que le preste ayuda, ante la desesperación de Javier que no puede soportarla porque le hace la vida imposible. Puesto que la simpática comedia Padre no hay más que uno tuvo éxito, Santiago Segura dirige la secuela, donde de nuevo ejerce también como protagonista y coautor del guión, otra vez junto a Marta González de la Vega, con la que colaboró en la anterior. Y aunque aquélla se basaba en una comedia argentina, Mamá se fue de viaje, esta vez se han inventado de cero todo el material. Si bien se mantiene la misma ligereza, se ha perdido el efecto sorpresa salvo en algún detalle, y todo transcurre por cauces más o menos rutinarios, aunque se debe reconocer que tienen las suficientes ideas para mantener el interés durante todo el metraje. También se asume algún riesgo, sobre todo con la Primera Comunión de una de las niñas, donde se ha guardado muy bien el equilibrio para agradar tanto a los espectadores creyentes como a quienes no sean religiosos, manteniendo la corrección política, pero al final la situación se aprovecha para criticar con acierto los excesos actuales en estas celebraciones. Al final logra su objetivo principal, hacer reír, con alguna secuencia lograda, como las apariciones del árbitro de fútbol infantil (un hilarante José Mota, que no es el único rostro ‘amiguetil’ que se pasa brevemente por la pantalla), y la de una folklórica que resulta no ser la esperada. Cumple de nuevo en su faceta interpretativa Santiago Segura, que explota su gracia natural, y está bien secundado por los actores ya vistos, como Toni Acosta, Silvia Abril, Leo Harlem, y el reparto infantil, que cuenta con Calma Segura y Sirena Segura, dos hijas reales del protagonista. La principal recién llegada, Loles León, anima bastante la función; aunque sobre el papel su personaje se podría haber aprovechado más, la actriz cautiva con su trabajo.
5/10
(2016) | 110 min. | Aventuras | Ciencia ficción Tráiler
Tras muchos años en estado de hibernación, Jim Preston se despierta en una astronave que le lleva a un planeta virgen donde con el resto de pasajeros formará una colonia. Pero algo ha salido mal, pues pronto se da cuenta de que está solo, el resto de compañeros sigue en sus cápsulas. Descubre que se ha adelantado 90 años, y desconoce cómo volver a dormirse. Aunque el vehículo cuenta con comodidades y robots que le sirven la comida, al cabo de un tiempo Jim se encuentra desesperado, por la soledad, por lo que baraja reanimar a Aurora Lane, una atractiva escritora, para que le haga compañía. Por desgracia, esto significa estropearle la vida, pues no hay marcha atrás… El noruego Morten Tyldum se consagró a nivel internacional con la notable Descifrando Enigma, que le supuso una candidatura al Oscar. Pero este film supone un paso atrás en su carrera, sobre todo por el guión de Jon Spaihts (Prometheus), que tiene un buen arranque, con ciertos toques de humor, que abre un abanico de posibilidades, pues podría haber dado lugar a reflexiones de altura sobre las consecuencias del aislamiento y la incomunicación. Y si no, en un ameno film de ciencia ficción. Pronto la acción se estanca de tal forma que quedan desaprovechados el magnetismo en pantalla de Chris Pratt, y los esfuerzos de Jennifer Lawrence, que en esta ocasión no da con su personaje. Pero aún más a los personajes de Michael Sheen, un camarero cibernético, Laurence Fishburne, un oficial, que no aportan nada, y sobre todo a un Andy García tan anecdótico que el espectador llega a preguntarse si se ha recortado mucho el metraje inicialmente pensado.
4/10
(2011) | 110 min. | Thriller
Revisión de la novela "The Siege of Trencher's Farm", de Gordon Williams, que ya dio lugar a una de las películas más conocidas y duras de Sam Peckinpah. Toma el testigo como realizador Rod Lurie, responsable de La última fortaleza y Candidata al poder. El principal cambio con respecto al film precedente es el escenario donde transcurre la acción, ya que se sustituye Gran Bretaña por el sur estadounidense, con sus jugadores de fútbol americano, entrenadores, música country, etc. El protagonista pasa de ser astrofísico a guionista de cine, aunque sigue llamándose David Sumner. Se mantiene en líneas generales el mismo esquema, pues Sumner se traslada con su mujer, Amy, actriz que ha aparecido en una conocida serie televisiva, al pueblo natal de ésta tras la muerte de su padre. Los Sumner pretenden quedarse allí una temporada mientras arreglan la casa familiar, tarea para la que han contratado a Charlie, un ex novio de Amy, al frente de un pequeño equipo. Pero el reservado guionista, necesitado de soledad para trabajar en un guión sobre una película acerca de la batalla de Stalingrado, no acaba de encajar con unos vecinos que piensan que les mira por encima del hombro. Además, Charlie sigue sintiéndose atraído por Amy... Todo esto, más la desaparición de la hija del entrenador, desencadenará la tragedia... Peckinpah era más hábil para utilizar el fuera de campo de cara a contar cómo la tensión iba en aumento, hasta que explotaba la violencia. De esa forma, su relato se hacía más fluido y creíble. También se apoyaba bastante el film en la elaborada construcción del personaje central que realizaba Dustin Hoffman, genial como intelectual poco agraciado físicamente que parece sentirte acomplejado por su carácter débil e impotente para proteger lo suyo. Aunque James Marsden hace lo que puede, obviamente no es lo mismo. En la nueva cinta quedan numerosos cabos sueltos. De repente, los carpinteros resulta que han ahorcado brutalmente al gato. ¿Son trabajadores o una panda de psicópatas? No se entiende por qué los protagonistas ante la marcada hostilidad que sufren en el lugar siguen permaneciendo allí. Y luego, de repente, una trama secundaria desencadena un auténtico baño de sangre por pura casualidad, y el personaje de Marsden pasa de ser un inútil que no sabe ni ponerle el seguro a la escopeta, a comportarse como un Terminator. Por lo demás, Kate Bosworth (Superman Returns) sin ser Susan George realiza un trabajo aceptable, el joven Alexander Skarsgård da el tipo, y la factura técnica es correcta.
4/10
(2015) | 103 min. | Aventuras | Terror | Comedia Tráiler
El adolescente Zach se muda con su madre, recientemente viuda, a Greendale, pequeño pueblo en el que ella ha encontrado trabajo como subdirectora del instituto. El chico queda fascinado con su joven vecina, Hannah, que sin embargo tiene como progenitor a un tipo hosco y poco amigable. Tras escuchar gritos en la casa de la muchacha, Zach se cuela en su interior para echarle un cable, acompañado de Champ, su nuevo amigo. Descubren un mueble lleno de libros manuscritos... Film familiar inspirado en la saga homónima de libros infantiles, iniciada en 1992 por el escritor estadounidense R.L. Stine. Los guionistas han estado hábiles al no versionar un libro completo, sino que han logrado introducir en la trama al propio autor, encarnado por Jack Black, y a los personajes de los libros más populares, en especial el muñeco de ventrílocuo Slappy, que aparece en varios de los que han tenido más éxito. Rob Letterman, que procede de la animación digital, ya dirigió a Jack Black en Los viajes de Gulliver, y ha demostrado cierta habilidad para componer entretenimientos familiares convencionales, ligeros, pero más o menos correctos. En Pesadillas roba elementos de Jumanji, y también de los filmes de los 80 producidos por Steven Spielberg, y si bien no llega ni de lejos al mismo nivel, le permiten atrapar lo suficiente al público. Tanto Black como los jóvenes protagonistas, o la siempre eficaz Amy Ryan, están en registros exagerados, pero a tono con la puesta en escena. El propio Stine se ha prestado a un pequeño cameo.
5/10
(2018) | 90 min. | Aventuras | Comedia Tráiler
Sonny y Sam, dos chicos frikis, acosados por matones escolares, ofrecen sus servicios para limpiar escombros. En vísperas de Halloween les llaman para llevarse un montón de trastos en una mansión abandonada en la que encuentran un cofre que esconde una novela en blanco. Cuando la abren aparece por arte de magia un muñeco, Slappy, que manifiesta poderes con los que puede ayudar a sus nuevos amigos a desembarazarse de los gamberros que les persiguen, pero que en realidad oculta un siniestro plan para hacer que reine el caos en la ciudad. Tres años después de la primera entrega, se estrena un nuevo largometraje basado en la serie de novelas infantiles firmada por “el Stephen King para niños”, R.L. Stine, interpretado allí por Jack Black, que aquí reaparece, aunque sólo en el tramo final. Al igual que su predecesora presenta a personajes típicos de filmes de terror, pero en realidad no abusa de elementos inquietantes, y los monstruos asustan pero poco, pues está pensada para el público familiar. Nuevamente, el tono parece beber de las viejas cintas de Amblin producidas por Steven Spielberg en los años 80, como Gremlins, con jóvenes normales enfrentados a sucesos sobrenaturales. Quizás resulte un tanto repetitiva, y no cabe duda de que tiene un desarrollo demasiado convencional; al público más adulto le parecerá que ya ha visto todo en algún otro lugar (como pasaba con los libros originales). Pero alguna secuencia resulta imaginativa, como la de los ositos de gominola malvados, y Slappy, típico muñeco de ventrílocuo que ya aparecía, tiene cierto carisma, convirtiéndose en lo mejor de la cinta, por encima del eficaz reparto humano encabezado por los resultones chavales Caleel Harris y Jeremy Ray Taylor. Ni se nota que el impersonal Ari Sandel (When We First Met ), ha reemplazado a Rob Letterman, su predecesor en la realización. Funciona su mezcla de efectos especiales digitales con maquetas y maquillajes, al estilo clásico. Como es de recibo en una producción dirigida sobre todo a los niños, encierra moralejas sobre la importancia de afrontar los miedos propios para lograr los objetivos, y el valor de la amistad y de la familia. Y también despierta el interés por la ciencia, y específicamente por la figura de Nikola Tesla.
5/10
(2012) | 105 min. | Acción | Comedia
Comedia concebida para el lucimiento de Kevin James, popular sobre todo en Estados Unidos, al que produce de nuevo Happy Madison, la compañía de su amiguete Adam Sandler. Todo queda en casa en Peso pesado, pues dirige Frank Coraci, responsable de El chico ideal y The Waterboy (El aguador), los primeros éxitos de Sandler. En Peso pesado, Kevin James interpreta a Scott Voss, profesor de biología necesitado urgentemente de dinero para salvar el programa de música del instituto, a punto de caer víctima de los recortes presupuestarios. Decide convertirse en luchador de artes marciales mixtas cuando se entera de que el que pierde el combate gana 10.000 dólares. Al mismo tiempo, trata de conquistar a una atractiva compañera de trabajo que le ha dado calabazas en repetidas ocasiones. Poco espacio concede Peso pesado para las sorpresas. Sigue el típico esquema del cine deportivo, con protagonista en pleno proceso de superación personal, salpicado de bromitas de corto alcance, aunque alguna eficaz. Tiene al menos un mínimo fondo en torno al sacrificio por los demás y el valor educativo de la música. Por otra parte, se agradece que se haya cuidado bastante el tono familiar, y Coraci, como ha demostrado anteriormente, es un director lo suficientemente solvente como para que el film funcione (sus secuencias de combates están bien rodadas). Además, dan más o menos el tipo Salma Hayek –en un papel de enfermera atractiva– y Kevin James, que vale como típico 'graciosete' pese a que no apunta maneras para muchos más registros.
4/10
(2018) | 95 min. | Aventuras | Animación | Comedia Tráiler
Simpática película familiar, que combina actores con animales creados con herramientas digitales, inspirada en los estupendos cuentos ilustrados de Beatrix Potter, ella misma un personaje de la sencilla trama. La interacción entre unos y otros personajes roza la perfección. Sigue a una familia de conejitos, Peter Rabbit, Benjamin Bunnie y las trillizas Flopsy, Mopsy y Cottontail, que viven felices en el campo gracias a su simpática vecina pintora Bea. La muerte del viejo gruñón McGregor, otro de lso vecinos, propicia la llegada de su sobrino Thomas, que se empeña en vallar su propiedad para que no entren dentro los conejos. Aunque no le gustan estos animales, su creciente enamoramiento hacia Bea suaviza su visión de las cosas, pero Peter no deja de verle como a un rival, y se empeña con los suyos en la misión de hacerle la vida imposible. Will Gluck (Rumores y mentiras, Con derecho a roce) vuelva a la senda del cine para toda la familia que intentó con su nueva versión del musical Annie, tras cuatros años sin dirigir. Acierta con el tono del film, que combina secuencias de puro cartoon, que retrotraen a Solo en casa, con otras en Londres que pueden hacer en Paddington. No tiene el nivel de los filmes citados, pero desde luego es infinitamente mejor que la saga de Alvin y las ardillas, y sabe combinar risas, acción y buenos sentimientos. Los actores de carne y hueso, Domhnall Gleeson y Rose Byrne, cumplen sobradamente.
6/10
(2020) | 0 min. | Aventuras | Fantástico Tráiler

Bea, Thomas y los conejos han creado una familia improvisada, pero a pesar de sus mejores esfuerzos, Peter no parece sacudirse su traviesa reputación. Aventurándose más allá del jardín, Peter se encuentra en un mundo que aprecia sus trastadas, pero cuando su familia lo arriesga todo por ir en su búsqueda, Peter deberá decidir qué tipo de conejo quiere ser.

(2012) | 88 min. | Animación | Aventuras
Pese a la indiscutible calidad de sus largometrajes, la productora británica Aarmand, ahora asociada con Columbia Pictures, no acaba de conseguir la deseada repercusión en taquilla. Sólo Chicken Run. Evasión en la granja cumplió las expectativas, mientras que Ratónpolis, Wallace & Gromit: La maldición de las verduras y Arthur Christmas: Operación Regalo merecían mejores resultados de recaudación. Ahora, la compañía vuelve al abordaje de la taquilla con ¡Piratas!, adaptación de un libro de Gideon Defoe, que se ha encargado personalmente del guión adaptado. El Capitán Pirata (ése es su nombre) aspira a conquistar el premio al pirata del año, con ayuda de su desaliñada tripulación. Pero sus principales rivales se burlan de su falta de aptitudes para la piratería, de la ridícula recompensa que ofrecen por él (unos pocos doblones y un boli de regalo), y de su mascota, un loro extremadamente obeso. Pero tras un encuentro con el científico Charles Darwin, enamorado de la Reina Victoria, éste desvela que el animal en realidad es un ejemplar único de dodo, un ave que se creía extinta, lo que ofrece inesperadas perspectivas de acudir a Londres y hacerse con el galardón al descubrimiento científico del año. En ¡Piratas! Aarmand acierta al recuperar para el largometraje la especialidad de la casa, la técnica conocida como stop motion que le da un encantador aspecto artesanal a los dibujos. La animación es lo suficientemente dinámica e imaginativa, y sobre todo, adquiere valor al ser diferente en un mercado prácticamente monopolizado por las producciones digitales. Además el guión rebosa un tipo de humor muy británico opuesto al de los films familiares de Hollywood, sobre todo más irónico. Tiene como cabe esperar en un estreno de estas características su moraleja, en torno a la importancia de la amistad, que está por encima de los valores familiares y de lo que piensen los demás. Y aunque no se trata del film más memorable de Aarmand (el nivel estaba alto) se sigue con interés.
6/10
(2015) | 105 min. | Ciencia ficción | Comedia Tráiler
Adaptación de un cortometraje de Patrick Jean, que parte de una idea simpática. En los 80 del pasado siglo fue enviada una sonda al espacio para que la encontraran, tal vez, alienígenas, que incluía imágenes de jóvenes disfrutando de videojuegos arcade típicos de los salones recreativos, el comecocos Pac Man, Donkey Kong y compañía. Pero los extraterrestres han malinterpretado el mensaje, y preparan en la actualidad una invasión con sofisticadas armas pixeladas que imitan dichos videojuegos. Para echar por tierra tan terribles planes el presidente de Estados Unidos, que solía jugar a los videojuegos con una máscara de Chewbacca acompañado de sus amigos friquis, recurre a éstos para salvar al mundo. El que más destacaba era Brenner, que con la ayuda de otros dos pringados, Ludlow y su rival de antaño Eddie, empleará sus mejores trucos para ganar, nunca mejor dicho, la partida. De paso tendrá tiempo para enamorarse de una teniente del Pentágono, madre de un chaval y al que el marido ha dejado plantada por una monitora de aerobic. Da pena ver a Chris Columbus enredado en una patochada, muy lejos de sus mejores trabajos familiares, Solo en casa y Señora Doubtfire. Si supo entenderse con un cómico como Robin Williams en la segunda película citada, no cabe decir lo mismo squí de su dirección del muy improbable presidente Kevin James, de un Adam Sandler en su papel de casi siempre, de una caricatura del Bannister de Juego de tronos de Peter Dinklage; quizá el más gracioso de la función, aunque también excesivo, sea Josh Gad. Está claro que se ha buscado la complicidad del espectador que fue en su día un joven ochentero, pero el humor, a veces zafiete, de los graciosos de turno sólo en ocasiones despierta la risa, o al menos la sonrisa. Tampoco ayudan las trampas de guión, que parecen decir, "¡Todo vale!", estamos pensando por ejemplo en lo relativo al despampanante personaje presuntamente digital de lady Lisa. De modo que queda un film entretenido si no se es demasiado exigente, con algunas escenas de acción con abundante parafernalia visual más o menos vistosas, aunque el pixelado hace pensar en ocasiones que estamos viendo una versión desmejorada de La Lego película, por un efecto que se diría de ladrillos Lego.
4/10

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