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Lista de cine

Lista de películas distribuidas en DVD por Avalon

(1965) | 117 min. | Comedia | Drama
Título de la etapa surrealista de Federico Fellini, con protagonismo absoluta para la esposa y musa del cineasta. La cinta arranca con Giulietta, una mujer cuarentona, que se prepara para agasajar a su marido en el aniversario de su boda. Pero éste, un tipo despreocupado y que le presta poca atención, no recuerda la efeméride, y se trae a casa a unos amigos de la oficina. A partir de ahí se suceden las "viñetas" de una burguesía supersticiosa e ingenua, que tan pronto se entretiene en una sesión de espiritismo, como se abandona a las más variadas creencias, incluido el budismo y sesiones de trance varias, una forma de afrontar los fantasmas de un amor malogrado. Se trata de una película difícil sobre la decepción ante la infidelidad, que irrita por momentos, y está sostenida gracias a la gran presencia de Giulietta Masina, con su sonrisa desarmante que sobrelleva todas las penas, y por la poderosa capacidad de evocación y creación de atmósferas extravagantes de tipo circense (con imágenes de balsas con animales, forzudos, avionetas, angelitos...) de Fellini. Para los incondicionales del director italiano, que exhibe un estilo que sólo se le puede permitir a él, en cualquier otro se le tacharía de pedante, como en la representación infantil del martirio de una cristiana a manos de los romanos, cuyo simbolismo parece referirse a la propia Giulietta. Resulta magnífica y muy adecuada la decadente ambientación, que aprovecha bien la escogida paleta de colores. Y tiene momentos bellos y audaces, como el tramo final de la marcha del marido, con la triste soledad de la casa combatida con recuerdos espectrales.
6/10
(1986) | 90 min. | Documental
Documental de interés primordialmente antropológico. Rodado para la televisión pública francesa por Louis Malle, describe la vida cotidiana de Glencoe, un pueblecito de Minnesota, en la América profunda. La cámara del cineasta francés atrapa las vicisitudes de una gente sencilla en 1979 y seis años después, en 1985. No hay ironía ni cinismo a la hora de seguir a granjeros, policía local, colegialas jugadoras de béisbol... Ahí hay buena gente, preocupada por sacar adelante su familia, con una fe sencilla en Dios, solidaria, poco dada a la ira u otros excesos. Lo que no impide que haya problemas reales y a veces graves, desengaños por la política económica del presidente Ronald Reagan, frustración por un consejo inadecuado de un sacerdote, que ha afectado en la práctica religiosa, embarazos adolescentes, etc.
6/10
(2003) | 82 min. | Tragicomedia
Una noche lluviosa. Un cine de barrio en Taipeh, de los de antaño, donde se reponen viejas películas en sesión continua. El lugar está en decadencia, y la proyección de una película de los 70, de guerreros chinos y señores feudales, podría ser la última sesión del lugar. Un lugar poco poblado. Allí está la taquillera coja, que se pasea silenciosa, tal vez anhelando en secreto el amor del proyeccionista. Entre el escaso público, hay gente marginal, un marica que busca algún contacto sexual, un hombre mayor con su niño, e incluso, a modo casi espectral, dos de los actores de la película que se repone, rememorando sin duda tiempos mejores. El taiwanés Tsai Ming-liang ofrece su particular y minimalista declaración de amor al cine, prácticamente sin diálogos, de modo parsimonioso y un tanto árido, con nostalgia y al tiempo con cierta mirada malsana muy característica. Es hermoso el plano final de la lluvia con el local cerrado, acompañado de una canción evocadora.
5/10
(1995) | 101 min. | Comedia
Un cortejo fúnebre compuesto por un funcionario, su esposa y un anciano recorre Cuba para cumplir un ahorrativo plan estatal para el traslado de difuntos. Un camionero sigue la misma ruta. Cuando el camionero se encuentra con la mujer, ambos se reconocen. Ella fue profesora en la universidad y un amor frustrado del camionero. Último trabajo antes de su repentino fallecimiento del realizador cubano Tomás Gutiérrez Alea, junto con su compañero Juan Carlos Tabío, tras el éxito de Fresa y chocolate. Juntos realizan una inteligente crítica de la realidad social y política de Cuba, su país natal.
5/10
(2011) | 126 min. | Drama
A principios del siglo XVII el Japón feudal vive una época de paz. Eso significa que muchos samuráis se convierten en "ronin", samuráis sin amo, sin clan, porque sus señores no quieren hacerse cargo de ellos. Para sobrevivir algunos acuden a una artimaña: solicitar a un shogun de alta cuna que les deje hacerse el "hara-kiri" en su patio, de modo que así morirán con honor. En realidad, lo que pretenden es que se apiaden de ellos y les presten dinero para vivir. En el clan Li se presenta un día Hanshiro con esa petición de muerte honorable. Para persuadirlo, el jefe del clan, Kageyu, le narra la historia horrible de un joven samurái que acudió a él poco antes con esa misma solicitud y al que se le obligó a matarse de una manera verdaderamente atroz. Hanshiro escucha la terrible historia e insiste en hacerse el "seppuku", el suicidio ritual del samurái, delante de todos... Magnífica película del director nipón Takashi Miike, quien cada vez se va consolidando más como uno de los directores japoneses más completos. En su anterior película, la estupenda 13 asesinos, ya dio muestras de su sensibilidad para crear tipologías humanas y de su talento para rodar y planificar la acción de modo realista. En Hara-Kiri: Muerte de un samurái ha regresado de nuevo a esa atmósfera medieval del mundo de los samuráis y el resultado es muy notable. Probablemente estamos ante su mejor película. Miike despliega su historia de manera muy, muy pausada, adoptando el estilo narrativo del cine japonés clásico. Cine de gestos, de miradas leves, de pocas palabras. El mundo retratado en Hara-Kiri: Muerte de un samurái es el de un tiempo legendario, un modo de vida donde las relaciones personales apenas se expresan explícitamente. Eso no quiere decir que los sentimientos más hondos no ardan dentro de los personajes. La familia protagonista de esta historia es un ejemplo claro. Desprenden una humanidad enorme, y eso hace que sus renuncias, sus heroísmos cotidianos, su existencia amorosa, su sacrificio y su vida terriblemente dura penetre en la conciencia del espectador... Y también que así, tras contemplar el terrible final uno de ellos, la tragedia se masque, esté latente, hirviendo a fuego lento, durante todo el film. Hara-Kiri: Muerte de un samurái tiene una puesta en escena tan sobria y sencilla que empuja únicamente a la contemplación de los sentimientos humanos. Tal concepción de la historia, en conjunción con la poderosísima fuerza del guión enlaza este film de Miike con la llamada trilogía del samurái dirigida por su compatriota Yoji Yamada, y en especial con la extraordinaria El ocaso del samurái. En efecto, la historia se sitúa en ese mundo donde la vida samurái ha ido perdiendo su sentido. En tiempos de paz sólo han quedado rituales vacíos y el honor de antaño se ha convertido en una simple palabra, en un "adorno" como dice Hanshiro, de modo que se han olvidado las virtudes que deberían acompañarlo y consolidarlo, como el amor, la piedad y la compasión. El modo contundente con que Takashi Miike habla de esta cuestión adopta la trazas de una tragedia griega absolutamente desgarradora.
7/10
(1962) | 10 min. | Documental
Primer trabajo del director alemán Werner Herzog, que rodó con sólo veinte años. Rodado en blanco y negro, y sólo con música y unos pocos rotulos, este corto traza un parelismo entre Heracles, el más grande de los héroes mitológicos griegos, y los musculosos asiduos al gimnasio de la época actual, cuyos modernos 'enemigos' y 'trabajos' consisten en caravanas de automóviles, accidentes y aviones cazas, de los que busca su equivalente en la mitología clásica. Se trata más que nada de una curiosidad, que revela el talento de Herzog, que sabe casar bien las imágenes de ejercicio muscular, con primerísimos planos del cuerpo, con las de la calle, todas acompañadas de un banda sonora de jazz.
5/10
(1950) | 85 min. | Drama | Thriller
Una de las películas menos conocidas de su director, Fritz Lang, rodada para Republic, a partir de una novela de A.P. Herbert. La trama, de atmósfera gótica, transcurre en su mayor parte en una casa de campo, muy próxima a un caudaloso río. Ahí el mediocre escritor de novelas de misterio Stephen Byrne ve con frustración cómo las editoriales rechazan sus manuscritos uno tras otro. Una noche en que su esposa Marjorie está ausente, Stephen alimenta su pasión hacia Emily, una atractiva criada, hasta el punto de tratar de forzarla, lo que provoca su muerte accidental; la inmediata llegada a la casa de John, hermano tullido de Stephen, le convierte en cómplice del encubrimiento de lo sucedido, pues con engaños le convence de que debe evitar el escándalo, de modo que meten el cadáver de Emily en un saco, y lo arrojan al río. Al principio la idea dominante es que Emily se ha fugado con un hombre tras robar algunas cosas de Marjorie, pero la aparición del cadáver cambia las tornas. Curiosamente, algunos indicios apuntan a que John podría ser el asesino, mientras que el cínico Stephen ha alcanzado, de modo inesperado, el éxito que ansiaba como escritor.Aunque ciertamente la historia tiene algo de folletín, con los hermanos enfrentados, amores no confesados, cadáveres que se empeñan en reaparecer, y en manos de otro director, sería un encadenado de clichés, lo cierto es que Lang logra una película inquietante, de aire expresionista, magníficamente fotografiada. Louis Hayward hace un buen trabajo como el escritor malsano, débil, vicioso y manipulador. Hay que reconocer los méritos del director, también en el final, que pese a buscar su condición de “final feliz” de modo algo forzado, está salvado, al menos en parte, por el inteligente truco de una oportuna cortina fantasmal.
6/10
(2009) | 106 min. | Comedia Tráiler
Inteligente sátira de los entresijos de la política internacional. Con ritmo endiablado, un poco al estilo vertiginoso de El ala oeste de la Casa Blanca, seguimos los pasos de Toby Wright, nuevo y joven asesor del peculiar ministro británico de cooperación internacional Simon Foster. Éste ha hecho a los medios una declaración imperdonable, que “la guerra es imprevisible”, lo que enfurece a Malcolm Tucker, uno de los principales 'fontaneros' del premier británico en Dowing Street 10. En este clima, la secretaria de estado de EE.UU., Karen Clarke, tiene la sensación de que los 'halcones' de la Casa Blanca la están puenteando para emprender una guerra en Oriente Medio, en connivencia con Gran Bretaña.El británico Armando Iannucci, muy curtido en series televisivas con formato de comedia, debuta en el cine con una trama inteligente y divertida, que juega con la idea de “loop” o “bucle”, o sea, esa especie de 'eterno retorno' que puede darse en la vida política, con repetición de situaciones penosas por la sencilla razón de que no se busca el bien común de la sociedad, sino servir a los propios intereses. De modo que pinta bien el mundo del 'peloteo' y los 'trepas' que pugnan por mejorar su posición, el pragmatismo brutal, el secretismo, los intentos de manejar a la opinión pública. En tal tesitura cabe algún personaje medianamente honrado -la secretaria de estado y un general, el ingenuo ministro de cooperación...-, pero incluso en éstos prima cierta autoafirmación personal. En el reparto abundan actores muy competentes, pero no excesivamente conocidos, los que más suenan son Tom Hollander y James Gandolfini, el famoso Tony Soprano. Es muy célebre como comediante en Gran Bretaña Peter Capaldi, gracioso en su malhablado personaje, y como curiosidad reseñar la presencia de Anna Chlumsky, que se hizo famosilla allá por los 90 cuando protagonizó con Macaulay Culkin la primera entrega de Mi chica.
6/10
(2008) | 87 min. | Acción | Comedia | Terror
Desopilante serie B, que no cabe tomarse demasiado en serio. Por no justificar, no justifica ni siquiera la premisa argumental, en que la vida de mediocre oficinista de Cooper da un vuelco cuando se despierta en lo que parece el capullo de un insecto. Pronto observa -y nunca sabremos por qué- que su oficina, toda la ciudad, y tal vez el mundo entero ha sido atacados por unos bichos gigantes, insectos que los envuelven en capullos, tal vez para conservarlos frescos antes de comérselos. Aunque también descubre que si los bichos pican, convierten al cabo del tiempo a las personas en una especie de mutantes, mitad insectos, mitad hombres. Con ayuda de la hija de la jefa y otros individuos a los que libera de sus capullos, Cooper intenta primero sobrevivir, y luego, faltaría más, salvar al mundo, a la sombra de su asfixiante padre, ex militar combatiente en Irak.Con actores desconocidos que encarnan a buscados personajes estereotipo, que se convierten en caricaturas, más la violencia paródica marca de fábrica de Quentin Tarantino, y unos bichos que pueden dar miedo y risa simultáneamente, el desconocido Kyle Rankin entrega una película entretenida, aunque sólo recomendable para los amantes del género. Produce Icon, la compañía de Mel Gibson.
4/10
(2002) | 100 min. | Terror | Thriller
Jim es un joven psiquiatra, extremadamente inteligente e irremediablemente racionalista. Dice no creer en Dios, y desde luego no cree en espíritus y fantasmas. Por ello cuando un colega le pasa el caso de Yan, una prima de su mujer que dice ver fantasmas, cree que está ante un problema de locura que debe curar. ¿Pero y si hubiera algo de realidad en las visiones? ¿Y si Jim también tuviera sus propios fantasmas?El hongkonés Law Chi-Leung entrega una eficaz película de género, donde funciona bien el artificio de crear dudas acerca de si los fantasmas son reales o no; incorpora también elementos románticos y alguna que otra sorpresa. Además de algún que otro susto de buena ley, resulta apoyo esencial la hermosa banda sonora de Peter Kam, y la buena interpretación de los actores, sobre todo las de Leslie Cheung y Lam Kar Yan.
6/10
(2006) | 84 min. | Documental
Los cristianos evangélicos constituyen una fuerza poderosa en Estados Unidos. Ellos consideran como sus armas principales a Jesús y la Biblia, y procuran que sus poderosas convicciones informen la atmósfera social de su país. Pero, ya se sabe, nunca llueve a gusto de todos, y hay modos diferentes de entender la democracia y el derecho a mantener y desarrollar las propias creencias. Lo que vale para afirmar como categoría indiscutible la separación Iglesia-Estado, parece no regir tanto cuando se trata de alertar del "peligro" que constituyen las personas de fe, objetivo más o menos disimulado de este documental, que estuvo nominado al Oscar. Es sabido el debate, apasionado, que genera en EE.UU. la renovación de jueces en el Tribunal Supremo. El film parece señalar como nada ideal que pueda ser elegido alguien que agrade a los evangélicos, lo que no deja de ser un prejuicio, este sí, "peligroso". El documental de Heidi Ewing y Rachel Grady es un intento, seguramente sincero pero casi inevitablemente parcial, de entender las posiciones de los evangélicos, de los que se dice en cierto momento que representan al 25% de la población estadounidense. Para ello, las cineastas siguieron principalmente, durante un año, a la ministra Becky Fischer, especialista en evangelizar a niños y ayudarles a "renacer en Cristo" en un grupo de tipo carismático. Como mostrar sin más su quehacer pastoral quizá podría ser considerado partidista, toman la opción de contrastar ese seguimiento con las declaraciones de un locutor que se confiesa cristiano en un programa radiofónico, pero que expresa su temor por la mentalidad de los evangélicos, sobre todo porque piensa que utilizan poco la razón a la hora de explicar su fe. Seguramente ésta es el principal reproche que les puede hacer, pero, qué duda cabe, las generalizaciones son odiosas. Es esa acusación, la de fundamentalismo, la que planea sobre los evangélicos -pastores y niños- durante todo el metraje. La idea sería que el espectador saque sus propias conclusiones, aunque el hacer hincapié en algunos aspectos -el creacionismo y el diseño inteligente, cuestionados frente al 'científico' evolucionismo, la mención poco afortunada de los campos islámicos que forman a futuros terroristas suicidas, los trances que rozan el histerismo, las advertencias sobre lo pernicioso que puede ser Harry Potter...-, se le está guiando en cierta manera. Quizá lo que ayuda más a alcanzar un relativo equilibrio es el descubrir en Becky o en los niños gente bastante normal -el sentimentalismo americano afecta a creyentes y no creyentes, no nos engañemos-, que podrían ser los vecinos de cualquiera; en este sentido, las directoras aciertan al prestar atención a las personas, a su humanidad. En el caso de los chavales su desparpajo a la hora de hablar de Jesús, y el cómo disfrutan como cualquier chiquillo de las diversiones de un campamento, o de las herramientas pedagógicas de sus monitores, ayudan a ver simplemente a unos niños, y mejor educados que la media: seguramente nadie se tiraría de los pelos si ve a un niño llorar por la derrota de su equipo de fútbol, y sin embargo, puede que alguno se escandalice al saber que algún chaval suelta lágrimas de cocodrilo al considerar la gran "derrota" del hombre que supone el aborto.
6/10
(1991) | 95 min. | Comedia | Romántico
Película pelín gris, destacable por ser el debut en la dirección del "independiente" Tom DiCillo, y por ser el primer papel protagonista del luego estrella Brad Pitt. Con atmósfera irreal urbana, y asumido tono ligero, cuenta las evoluciones del Johnny Suede del título, un aspirante a cantante de medio pelo, que luce un increíble tupé, y está encantado con sus zapatos de gamuza negra. El film describe básicamente el encuentro de Johnny con tres mujeres: Darlette, la jovencita hija de una productora discográfica, Yvonne, una profesora a la que conoce en el metro y que podría ser la mujer de su vida, y una rubia que da pie a una relación fugaz; también tienen presencia otros variopintos personajes, como Deke, el mejor amigo y colega de Johnny, o Freak Storm, un cantante más o menos popular. Parece que el guión de DiCillo parte de un monólogo que escribió para ser representado en salas de teatro alternativas. El film permite ver a Pitt de un modo bastante extrafalario, cantando y paseándose en mugrientos calzoncillos, pero la cosa no da mucho más de sí.
5/10
(1990) | 95 min. | Drama | Romántico
Son los años 20 en China y la joven Ju Dou es comprada por un maduro tintorero que paga por ella con la intención de poder tener un hijo. Pero éste es impotente y consuela su limitación con la chica, a la cual somete a grandes palizas. Tian-bai, el joven sobrino del hombre observa la situación cada día y apenándose de ella, le ofrece su hombro y su amistad. Entre ambos surge el amor y la pasión, y con ello, Ju Dou queda embarazada. Impactante drama romántico nominada al Oscar en 1991 como mejor película de habla no inglesa, que supuso el estímulo para nuevos creadores del cine oriental. Los directores Yang Fengliang y Zhang Yimou realizan una dura crítica de la mujer china en los años 20, de las costumbres ancestrales y los prejuicios de una sociedad machista e injusta. Jóvenes mujeres que tenían que casarse por conveniencia u obligación y vivir resignadas un matrimonio infeliz y esclavo. El crisantemo es una flor asiática llena de simbolismo y caracterizada por su resistencia. La protagonista es comparada con una semilla de esta flor, una joven que no acaba de florecer por las imposiciones sociales a las que está sometida pero que aguanta la pena de su destino con gran fortaleza. Destaca en la película la fotografía y el uso de la luz a cargo de Gu Changwei (Adiós a mi concubina,Otoño en Nueva York) y Yang Lun (Pólvora roja, pólvora verde), y la guapa actriz china Gong Li realiza una convincente interpretación, en este film con temática parecida a La linterna roja, que también interpretó en 1991.
7/10
(2004) | 100 min. | Drama
El título hace referencia al apellido del protagonista, William Keane, un individuo visiblemente desequilibrado que pasea por una estación de autobuses de Nueva York, en busca de una supuesta hija suya, al parecer secuestrada. Keane enseña una foto de la niña a los viandantes, por si pudieran aportar algún dato sobre su paradero. Poco después, Keane intimará con su nueva vecina, Lynn, una mujer con una niña que espera reunirse con su marido, que trabaja en otra ciudad, cuando éste acabe de establecerse. Keane  establece una relación paternofilial con Kira, la pequeña hija de Lynn, a la que convertirá en sustituta de la presunta desaparecida. Tercer largometraje del cineasta independiente neoyorquino Lodge Kerrigan (Claire Dolan, Clean, Shaven), que suele retratar en sus películas personajes trastornados. Esta vez, es el actor Damian Lewis el que interpreta con bastante convicción al inquietante y desquiciado protagonista, que sufre graves problemas de soledad. Pero el film no consigue superar su principal lastre: que es difícil empatizar con un protagonista como Keane, que sufre iracundos ataques de locura. Por su parte, la madre de la niña es un personaje mal construido, pues en un principio parece una mujer responsable, recelosa a la hora de aceptar dinero de un desconocido, pero después a la primera de cambio le confía a su hija a un tipo que apenas conoce y luego desaparece toda la noche sin aclarar dónde ha estado. Destaca el trabajo de la niña, Abigail Breslin, que rodó este film antes de Pequeña Miss Sunshine, y que a sus ocho años ya era bastante expresiva.
4/10
(2016) | 79 min. | Documental Tráiler
  Debut en el largometraje documental de la cineasta turca Ceyda Torun, que retrata una de las peculiaridades de la ciudad más poblada de su país, los numerosos gatos que deambulan por las calles. Se calcula que puede haber más de millón y medio de felinos, que viven como majarajás, pues los lugareños se encargan de darles comida, cuidarles, y hasta de llevarles al veterinario en caso de emergencia. La realizadora obviamente no ha podido recoger a todos, por lo que se centra en siete: el pícaro Sari, el cariñoso Bengü, el asocial Psikopat, la simpática Deniz, el cazador Aslan Parçasi, el elegante Duman y el juguetón Gamin. Las cuidadas imágenes recogen también las diferentes formas de vida de los habitantes de la urbe, que reflexionan sobre su relación con los mininos. Todos coinciden en resaltar la inteligencia de estas criaturas; algún entrevistado apunta que están al tanto de la existencia de Dios, no lo confunden con el ser humano, como por ejemplo los perros. Cuenta con un dinámico montaje, por lo que a pesar de que resulta bastante completo, dura menos de 80 minutos. Gustará sobre todo a los apasionados de los gatos, cada vez más numerosos, lo que explica que el film haya sido un éxito a nivel internacional, funcionando bastante bien por ejemplo en Estados Unidos.  
6/10
(2015) | 118 min. | Romántico | Drama Tráiler
¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo entero si...? Rick es una estrella de Hollywood, marchó a la ciudad de los sueños, la la land, y ha triunfado. Pero en caso de que le preguntemos si es feliz, no contestará afirmativamente. Rick ha llegado a la cima, pero ha olvidado a lo que fue, y que al final se trataba de encontrar la perla preciosa por la que vale la pena vender cuanto se tiene para comprarla. La casa obtenida puede ser lujosa, luminosa, confortable, pero adecuada para que venga el demonio expulsado de ella con una nutrida cuadrilla, a convertir el lugar en un completo desastre. Terrence Malick, director y guionista, nos ofrece una de sus habituales y crípticas parábolas, que bebe sin duda de la tradición evangélica, en la descripción que he hecho de la trama me he permitido parafrasearla, y aún se podían citar otros pasajes como el del hijo pródigo que sale de la casa del padre, y buscando la felicidad, vive disolutamente, algo que también se muestra de modo gráfico, esa sensualidad que ciega e impide ver. Los modos narrativos son, una vez más, fascinantes, aunque quizá reiterativos, por tanto no aptos para todos los paladares. Domina la voz en off, de Rick, y de las mujeres a las que ha amado, su esposa y otras que se le han atravesado por el camino de la vida. De modo que se hace presente más bien el interior de las personas y lo que rumian, un poco al modo de El cielo sobre Berlín, de Wim Wenders, hasta el punto de que las frases realmente pronunciadas apenas se escuchan, son un ruido de fondo, que escuchamos sin demasiada nitidez. Y visualmente la cámara flota en la ciudad de Los Ángeles –ubicación muy adecuada, claro está, para citar a Wenders–, con objetivos cortos y casi, o sin casi, ojo de pez, estupenda fotografía del mexicano Emmanuel Lubezki, y escuchamos sonidos muy nítidos, y una banda sonora poderosa, la original, y los temas que se arrancan una y otra vez sin terminar de seguirse. El peso actoral recae sobre el sufriente y deambulante Christian Bale, el hijo que a ratos se reencuentra con su padre y su hermano, Brian Dennehy y Wes Bentley. Entre las mujeres de la vida de Rick tenemos, entre otras a Cate Blanchett y Natalie Portman, y distinguimos en papeles menores a Antonio Banderas y Armin Mueller-Stahl.
6/10
(1960) | 145 min. | Drama
Un grupo de amigos de clase social acomodada pasan las vacaciones en el mar, junto a la costa siciliana. Forman un grupo frívolo y convencional, y cuando viajan a una isla, una joven desaparece. Y a partir de aquí poco hay que contar, pues este film de Michelangelo Antonioni es considerado como el paradigma del antiargumento. No ocurren muchas más cosas, el resto de la enigmática trama consiste simplemente en realizar una disección inmisericorde de cierta burguesía vacía por dentro, y del escaso aprecio que tiene a virtudes como la fidelidad, aunque se hable de amor, que debe convivir con cierta sensación de frustración; en efecto Antonioni llega a decir que "el mundo está hoy más lleno de sentimientos muertos que de sentimientos vivos", lo que deja claro su hondo pesimismo antropológico.El propósito formal del cineasta italiano queda claro en declaraciones como la de que "los guiones se van transformando en hojas de papel en blanco sobre las que escribirán aquéllos que trabajan en y delante de la cámara". Lo que habla de una forma de filmar con ideas básicas, que se desarrollan cuando se está en el lugar de rodaje.
8/10
(1984) | 46 min.
Werner Herzog vuelve a las selvas que tan bien retrató en las ficciones de Aguirre, la cólera de Dios y Fitzcarraldo, para ofrecernos un escalofriante documental sobre los estragos del sandinismo en Nicaragua. Aunque de antemano se nos advierte que la visión de los indios miskitos -y por extensión, la de Herzog- sobre la situación en 1984, es que ahora se alinean con la 'contra' en enfrentamiento con los sandinistas, como antaño lo hicieron con éstos para oponerse a Somoza, y que tal vez vuelva a ocurrir otro tanto cuando el sandinismo caiga. La historia de los liberadores transformados en opresores se repite con demasiada frecuencia, como también supo recoger Hergé en su último álbum de Tintín, 'Tintín y los pícaros', publicado en 1976. Herzog y Denis Reichle saben introducirnos paulatinamente, de modo inteligente, en la triste situación de los miskitos, y recogen escenas impactantes, como la de un intento de incursión desde Honduras, con cruce de fuego con los sandinistas. Luego siguen los testimonios de los nativos sobre las matanzas perpetradas por las tropas gubernamentales, donde los niños mueren igual que los mayores, y se destruyen iglesias y se incautan bienes sin motivo aparente, pura praxis marxista. Así hasta llegar a lo más espeluznante: los niños son adiestrados para la guerra, criados en el odio por haber sido testigos del asesinato de padres y hermanos; y aun así, conservan un resto de inocencia, que se manifiesta en una sonrisa, una pequeña broma... Muchos, como reflexionan los cineastas, están destinados a morir pronto, triste muerte... Aunque su infancia ya había sufrido, mucho antes, una herida mortal.
6/10
(1987) | 115 min. | Drama
Un tipo está obsesionado con una mujer, la sigue, la acosa, le dice que no puede vivir sin ella. Sabedor de sus necesidades económicas, le traspasa un trabajo de llevar un paquete, que supone sustanciosos ingresos. Ella acepta el encargo, pero le rechaza, no le hace caso. Hasta que por fin se produce el encuentro erótico. Encuentro placentero pero breve, que no llena. Sigue el profundo hastío existencial.Tremenda y desesperanzada película del húngaro Béla Tarr. Su mirada existencialista es profundamente negativamente, la vida es un asco, una condena, nada merece la pena. Hay un inteligente simbolismo en la lluvia que no cesa, llueva sobre mojado, siempre es lo mismo. Que siga la música, parece escucharse en un local donde la gente baila en supuesta unidad y no para, dejando al amanecer un suelo cubierto de mugre y desperdicios. El chapoteo bajo la lluvia parece la antítesis del optimista canto y baile de Gene Kelly en Cantando bajo la lluvia, y la metáfora visual llega al extremo al final, con el protagonista a cuatro patas, ladrando de modo animalesco frente a un perro. Vida de perros, donde los años que se suman llevan a una parálisis existencial. Subjetivismo egoísta que reprocha el contratista al protagonista, aunque sin soluciones que ofrecer. Tarr ofrece su triste reflexión en blanco y negro con consciente parsimonia, elaborados y elegantes planos con movimientos casi imperceptibles de la cámara que cubren y descubren distintos elementos y personajes.
6/10

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