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Lista de cine

Lista de películas del género Deportivo

(1988) | 127 min. | Drama | Romántico | Deportivo
La historia gira en torno a la vida del matrimonio formado por un ex jugador de fútbol americano y una antigua animadora que, tras conocer la gloria y la popularidad en una época pasada, viven el otro lado de la fama. Melodrama romántico que cuenta con un gran reparto encabezado por los siempres eficaces Jessica Lange (Tootsie) y Dennis Quaid (El día de mañana). La película refleja muy bien los problemas matrimoniales que pueden llegar a surgir en la pareja aunque no termina de ser redonda.
5/10
(1947) | 103 min. | Deportivo | Cine negro | Drama
Robert Rossen es probablemente el mayor experto en retratar personajes marginales y perdedores. El director de las magistrales El buscavidas y El político firma en esta ocasión la historia de un joven de origen humilde que entra en el mundo del boxeo y, poco a poco, coincidiendo con sus victorias, va perdiendo sus propios principios éticos, por lo que, incluso, acepta ser derrotado a cambio de dinero. Entre el drama, el cine deportivo y el cine negro, Cuerpo y alma es una magnífica muestra del ojo poético de Rossen, acentuado con esmero por la gran fotografía de James Wong Howe. El espléndido guión lo firma Abraham Polonsky y las sufrientes interpretaciones de John Garfield (El cartero siempre llama dos veces) y Lilli Palmer son perfectas.
7/10
(1928) | 75 min. | Deportivo | Drama
Un tímido muchacho llamado Cyril intenta demostrar a su padre que puede llegar a ser tan buen atleta y estudiante como lo fue él en su día. Para ello se apunta a la misma Academia Militar donde su progenitor se convirtió en un ídolo de masas. Pero Cyril no da la talla en ninguno de los campos en que su padre triunfó y se siente frustrado. Sin embargo, todo cambiará en su vida cuando, por casualidad, rescata de un incendio a la hija de un comandante. Parte de la película fue rodada en la Academia Militar Culver, en Indiana, y el actor David Rollins ofrece una notable interpretación como el desencantado Cyril.
4/10
(2008) | 87 min. | Deportivo | Acción | Aventuras
Varios amigos amantes del deporte se reúnen para llevar a cabo su gran sueño: esquiar en una peligrosa montaña de Alaska donde nadie lo ha conseguido hasta el momento. Sin embargo, la aventura no les saldrá tan bien como habían esperado. Michael Madsen (Reservoir Dogs, Sin City, Kill Bill) es uno de los protagonistas de esta cinta deportiva, en el que le acompañan actores desconocidos. Las espectaculares secuencias de montaña apasionarán a los apasionados de los deportes de aventura. Dirige el poco experimentado Mikey Hilb, que dirigió Dishdogz, al parecer también sobre deportes de riesgo.
4/10
(1940) | 85 min. | Deportivo | Comedia | Musical
Connie es una joven que desea ir a la universidad lejos de casa y su sobreprotector padre acepta de manera inesperada. Lo que Connie no sabe es que, sin su consentimiento, ha contratado a cuatro futbolistas para que la sigan hasta la universidad y sean sus guardaespaldas. Una vez allí, para ayudar con los problemas financieros de la universidad, los guardaespaldas se unen al equipo de fútbol universitario y lo llevan hasta lo más alto. Por el camino, uno de ellos se enamorará de Connie. Comedia basada en una exitosa obra de Broadway de George Abbott, ganador de 11 Tonys, y que también dirige la película. Es una de las primeras apariciones de la actriz Lucille Ball que, además, conoció durante el rodaje a su marido, Desi Arnaz, con el que posteriormente protagonizó películas como Forever, Darling o Un remolque larguísimo. 
5/10
(2018) Serie TV | 300 min. | Deportivo | Documental

El trasfondo humano de la gran cita deportiva del Mundial de Fútbol desde el punto de vista de jugadores, selecciones y personalidades del mundo del fútbol. En 10 episodios de media hora, DESTINO RUSIA 2018 recoge testimonios de futbolistas y selecciones de 12 países en esta fase de preparación para el torneo para revelar las historias que se esconden detrás de los grandes titulares del fútbol mundial: historias de convivencia, de éxito deportivo y social, pero también de superación personal y colectiva, integración, y realidades sociales alrededor del deporte más popular en todo el mundo.

(1995) | 102 min. | Deportivo | Biográfico | Drama Tráiler
Jim ( Leonardo DiCaprio) es un chico de barrio. Sus días transcurren entre las clases del Padre McNulty en una escuela católica, partidos de baloncesto y las correrías que protagoniza con sus amigos Mickey, Pedro, Neutrón y Bobby. No obstante su vida da un giro radical cuando comienza a adentrarse en el mundo de la droga. Ello supone un auténtico descenso a los infiernos, en el que se ve obligado incluso a ejercer la prostitución, para hacerse con el dinero suficiente para su dosis diaria. Scott Kalvert es quien dirige esta película que retrata sin concesiones uno de los mayores problemas que aquejan a la actual sociedad moderna. Estamos ante una película dura como el pedernal, que no deja indiferente al espectador. Particularmente convincente es la interpretación de Leonardo DiCaprio, que sabe recoger acertadamente la transformación del protagonista.
6/10
(1986) | 102 min. | Deportivo | Drama
Steve es un joven gimnasta que soñaba con llegar a lo más alto, pero se ha tenido que conformar con trabajar en la tienda de bicis de su padre. Hasta que un día llega a su gimnasio Julie, con deseos de descollar en la gimnasia, y ella le inspira para volver a intentar su viejo anhelo cara los próximos juegos olímpicos. Drama deportivo no demasiado inspirado, la banda sonora es del maestro Alan Silvestri.
2/10
(2019) | 130 min. | Deportivo | Biográfico | Documental Tráiler
El británico Asif Kapadia ha demostrado una gran habilidad para el documental de tintes biográficos sobre personajes a los que pasa factura el paso de la fama, son especialmente notables Senna (2011), sobre el piloto brasiseño de Fórmula 1 Ayrton Senna, y Amy (2015), sobre la cantante pop británica Amy Whinehouse. Ahora le llega el turno al considerado por muchos como el mejor futbolista de todos los tiempos, el argentino Diego Armando Maradona. Con abundante material de archivo, gran parte de él inédito, Kapadia nos presenta los modestos orígenes de Maradona, en la paupérrima barriada de Lanús en Buenos Aires, donde crece con sus padres Diego y Tota, y sus cuatro hermanas. Su habilidad con el balón se manifiesta a edad muy temprana, y tras sus inicios en equipos argentinos, hasta llegar al Boca Juniors, pasará fugazmente al Barcelona, donde no logra descollar, entre otras cosas por una lesión, pero luego en el Nápoles logra colocar al equipo italiano en lo más alto, además de descollar con la selección nacional, por ejemplo en el mundial de México de 1986, donde su triunfo ante Gran Bretaña es visto como un desquite tras la humillación de la derrota de la Guerra de las Malvinas. El film juega un poco al desdoblamiento de la personalidad el pintar al futbolista, al estilo Dr. Jekyll y Mr. Hyde, puede ser Diego, el chico humilde que llega a lo más alto gracias a la genialidad que supera su pura condición física, no la mejor para este deporte, y Maradona, el tramposo, provocador, que se desliza por la pendiente de la droga, que sale con mujeres a espaldas de su novia y luego esposa Claudia y tiene una paternidad no reconocida, y que acaba ligado a las malas compañías de la Camorra. Por otro lado también se aborda el fanatismo, la conversión del fútbol en una especie de seudorreligión con las constantes menciones a Maradona como un dios o semidiós, lo que da pie además a reacciones viscerales, sobre todo cuando su papel se convierte en decisivo para la eliminación de Italia del Mundial de 1990; la reflexión sobre el ídolo caído en que se convierte Maradona da mucho que pensar. Kapadia tiene el mérito de ofrecer una imagen bastante completa del futbolista, incluyendo las aristas y defectos del protagonista, pero evitando arremeter contra él con desmesura e injustamente. La selección del abundante material existente sobre Maradona para componer el film, tiene mucho mérito, y es gráfico a la hora de abarcar su talento y su declive, además de que el cineasta ha contado con valiosas declaraciones del propio futbolista y personas de su entorno, que aportan luces sin iras ni rencores.
7/10
(1978) | 127 min. | Drama | Deportivo
Velvet sueña con ser campeona olímpica de hípica algún día. A cumplir su sueño destina todos sus esfuerzos y consagra su vida. No es la primera vez que se adapta esta novela de Enid Bangold. Fue en 1944 y Elizabeth Taylor interpretó a la ambiciosa y tenaz joven. En el título que nos ocupa, Nanette Newman es quien interpreta a Velvet. Como curiosidad cabe decir que Nanette es la esposa del director, Bryan Forbes.
4/10
(1977) | 108 min. | Deportivo | Romántico | Comedia
Billy Clyde Puckett y Shake Tiller, dos jugadores de fútbol, y compañeros de equipo, están enamorados de la misma mujer, Barbara Jane Bookman, la atractiva hija del presidente del club. Intrascendente comedia que retrata los entresijos del fútbol americano.
4/10
(2014) | 109 min. | Deportivo | Drama
(2005) | 100 min. | Deportivo | Drama
Película familiar de DreamWorks, en la línea de Seabiscuit, pero con niña. La escribe y dirige todo un experto en el subgénero de cine deportivo, John Gatlin, que antes había escrito los libretos de Hardball, sobre hockey, y Coach Carter, ambientado en el mundo del baloncesto. Ahora debuta tras la cámara con una historia de hípica, aunque tuvo que sudar para lograrlo: en concreto, le dijeron que tendría luz verde si lograba que Dakota Fanning protagonizara el film, lo que obligó a cambiar su personaje, que inicialmente era un chico. Ben es un competente criador de caballos, pero muy encerrado en su trabajo. Sucesos del pasado condujeron a que la finca propiedad de su familia ya no tenga caballos, como antaño, y a que trabaje por cuenta ajena. Ben se lleva mal con su padre, y apenas habla con su hija pequeña Cale, a la que le encantan los jamelgos. Un poco a regañadientes se la lleva un día al trabajo, justo cuando un magnífico animal, Sonia, se lesiona por culpa del dueño –el villano de la función–, empeñado en que corriera una carrera. Como el insensible jefe quiere sacrificar a la yegua, que ahora no le sirve para nada, Ben le afea su actitud: consecuencia, el despido, pero antes logra su liquidación, lo que incluye el animal. Nadie da un dólar por Sonia, pero los cuidados de Ben y dos trabajadores mexicanos, los consejos de su padre y el apoyo de su esposa, y, sobre todo, el entusiasmo de Cale, obrarán una especie de milagro. Aunque pocas cosas sorprenden en este film, el conjunto resulta muy grato. Se resalta sobre todo la unidad familiar, a la que contribuye la tenacidad de Cale en conseguir que Sonia sea un gran caballo de carreras. En tal sentido, la película es una apuesta nítida por el cumplimiento del "sueño americano", algo que se subraya, por sin alguien lo dudaba, con el nombre de la yegua que aglutina al clan familiar: Sonia suena como Soña, y pasa a ser Soñador, Dreamer en inglés; y para no andarse con sutilezas, el jockey tiene unos sueños, que inicialmente eran pesadillas, pero que a medida que se acerca la gran carrera climática, se convierten en halagüeños. Destaqcan el atinado reparto, y la naturalidad de la Fanning.
5/10
(2016) | 105 min. | Deportivo | Biográfico | Drama Tráiler
El drama deportivo basado en hechos reales se ha convertido en todo un subgénero, que suele dar buenos resultados, aunque arrastra el inconveniente de que en general las tramas suelen ser muy similares: una persona o un equipo se esfuerzan denodadamente por alcanzar la victoria en su disciplina deportiva, con constancia y tesón, tratando de dejar a un lado el ego, y en competición con otros rivales a veces no demasiado buenas personas. El interés adicional muchas veces radica en que el susodicho no parece tener demasiadas opciones para ganar. Pues bien, la historia del británico Eddie el Águila, que participó en los Juegos Olímpicos de Invierno en Calgary en 1988 como saltador de esquí, logra trascender los convencionalismos, usándolos cuando le conviene a su favor, sin que resulten nunca cargantes. Y es que muchos de los elementos citados en el párrafo anterior se encuentran presentes, pero se les da una vuelta, el guión de Simon Kelton y Sean Macaulay ofrece más de un inteligente requiebro. Para empezar, el espectador tiene claro que, en sintonía con el espíritu olímpico y la máxima de Pierre de Coubertin –lo importante no es ganar, sino participar– que lo que le importa a Eddie Edwards es competir en los Juegos Olímpicos. Lo que no tiene nada fácil, pues siendo niño tuvo problemas con las rodillas, no es un atleta natural. Además su familia es de extracción humilde –el padre es escayolista–, y no disponen de medios para darle una preparación adecuada. Pero Eddie tiene a su favor un optimismo a prueba de bombas, que alguno describiría como ingenuidad, y una fuerza de voluntad que no se rinde ante nada, él, simplemente, lo da todo. Así que sorteará mil y un obstáculos, incluida la incredulidad de tantos, y logrará la complicidad de un saltador malogrado, Bronson Peary, que podría hacer las veces de entrenador. Dexter Fletcher parece haber encontrado su camino como director tras Amanece en Edimburgo en títulos que logran que el espectador salga de la sala de cine animado y reconfortado para el quehacer diario. Su film, producido por Matthew Vaughn, tiene por momentos un tono de epopeya, pero sin que suene exagerado, siempre ajustado, porque no estamos ante un personaje que pretenda ser “el rey del mundo”. Y combina bien los aspectos dramáticos con los humorísticos, incluidos los tiernos y emotivos –esa madre que siempre cree en su hijo– y por supuesto los deportivos, cada vez que el protagonista, eficaz y creíble Taron Egerton salta desde el trampolín desde distintas alturas se nos encoge el corazón. La relación de Eddie con Bronson (magnífico Hugh Jackman, tremendamente natural) funciona muy bien, y hay momentos mágicos, que algún torpe director habría convertido en ridículos –las dos escenas que podríamos describir de “encuentros”, de las que mejor no desvelar detalles–, y que aquí resultan memorables.
7/10
(2014) | 114 min. | Deportivo | Biográfico | Drama
Película basada en hechos reales, narra el enfrentamiento por el campeonato mundial de ajedrez del aspirante estadounidense genial, excéntrico y desequiibrado Bobby Fischer con el jugador que ostenta el título, el ruso Boris Spassky. Ello ocurre en Reikiavik, Islandia, en 1972, o sea, en plena guerra fría, de modo que la lucha cobra un claro simbolismo, y acapara la atención mundial de la opinión pública. La fragilidad mental de Fischer queda explicitada en el acertado título original –"Sacrificio de peón"–, alusivo a la disposición de algunos a considerar al ajedrecista como una pieza prescindible en el tablero de la escena internacional, cara a asegurar por encima de todo la victoria de Estados Unidos sobre la Unión Soviética. Como se ve, la trama no puede ser más apasionante –incluso inspiró otro film de ficción que no cuenta la vida del ajedrecista, En busca de Bobby Fischer–, y plegarse a lo que ocurrió es suficiente para asegurar una película que atrape. Esto hace en gran parte el guión de Steven Knight –no deja de ser curioso que su apellido sea el nombre de una pieza de ajedrez, en España el caballo–, que maneja un director al que le gustan las historias de corte épico, Edward Zwick –Tiempos de gloria, El último samurái–. El dramatismo de las partidas funciona muy bien, aunque por desgracia hay algo de brusquedad tras el discurrir de las primeras, que precipitan un final demasiado brusco. Tobey Maguire, productor y protagonista, compone bien a Fischer con sus rarezas y exigencias, mientras que su némesis, Liev Schreiber, entrega un meritorio Spassky, incluido su esfuerzo por hablar en ruso. En cambio otros personajes saben a poco, el espectador se queda con ganas de saber más del abogado Paul Marshall (Michael Stuhlbarg) y el sacerdote Lombardi (Peter Sarsgaard), que ejercen como manager y consejero ajedrecístico de Fischer, y de la madre y la hermana del jugador, de las que apenas se nos ofrecen unos apuntes que ayudan a hacernos una idea del entorno familiar en que ha crecido.
6/10
(2008) | 87 min. | Comedia | Deportivo
Tercera entrega de la saga El castañazo, cuya primera entrega estaba protagonizara por el mítico Paul Newman, en uno de los mejores filmes del subgénero deportivo. Aquí siguen pululando por la pista de hockey sobre hielo los hermanos Hanson, pero en esta ocasión la trama se relaciona con una liga junior de este duro deporte, lo que emparenta el film con títulos como Somos los mejores. A las buenas escenas de acción y lo emocionante del resultado, se suma la presencia en el film del comediante Leslie Nielsen, bien conocido por su presencia en películas paródicas como Aterriza como puedas.
2/10
(2012) | 90 min. | Drama | Acción | Deportivo
Un antiguo campeón de wrestling, que ha salido de prisión en libertad provisional después de permanecer encerrado diez años, acepta luchar en peleas de jaulas, en donde la violencia se lleva al extremo. Lo hará por salvar la vida de un amigo. Sin embargo, cuando le piden que pierda las cosas no serán tan fáciles. Película de acción dirigida por Jason Connery, hijo del celebérrimo Sean Connery y de la actriz Diane Cilento. Se ve que no es un realizador primerizo, pero a la película le falta guión. Aun así se deja ver gracias a la tensión de los combates, no exentos de violencia, y a un trabajo correcto del reparto, con algunos rostros conocidos.
4/10
(1988) | 95 min. | Drama | Acción | Deportivo
Gene Hackman (Sin perdón) interpreta al padre de dos hijos boxeadores. Su mayor preocupación es que el más joven obtenga una medalla en Seúl y no se deje manipular y caer en la trampa de los combates amañados, aunque eso signifique dinero fácil. Película que narra una historia dramática emotiva pero que no dio buen resultado en su momento y que no fue bien recibida por la crítica. El ambiente del mundo deportivo del boxeo está bien conseguido.
4/10
(2014) | 124 min. | Deportivo | Biográfico | Drama Tráiler
Recreación de la historia real de J.B. Bernstein, representante de deportistas de élite. El chico del millón de dólares comienza cuando el protagonista está en horas bajas, después de que fracase su intento de que le contrate Popo, joven crack del béisbol. Mientras cambia los canales del televisor, topa con una retransmisión de cricket que le inspira una idea que podría reflotarle económicamente. Así, acaba viajando a La India para organizar un concurso en busca de jóvenes 'crickettistas', con el fin de reconvertirles en jugadores de béisbol en Estados Unidos. Topará con dos prometedores chicos... Enésimo film de béisbol sobre superación personal, El chico del millón de dólares también reivindica como suele ser bastante habitual en este tipo de cine los valores deportivos por encima de intereses comerciales. Podría ser una architípica cinta deportiva, pero Walt Disney ha acertado al encomendarle el guión a un peso pesado, Thomas McCarthy, con experiencia en el género por Win Win, ganamos todos, sobre el entrenador de un equipo de lucha escolar. Aquí su trabajo podría definirse como más convencional, pero se esfuerza por darle aires novedosos al desarrollo, centrándose en elementos como la adaptación de los jóvenes indios a la sociedad estadounidense, los intentos de Bernstein por arreglar su desordenada vida personal tras fijarse en su atractiva inquilina, etc. El libretista encuentra un aliado en el realizador del film, Craig Gillespie (autor de la 'indie' Lars y una chica de verdad), que también contribuye a darle cierta frescura al conjunto. Lo mejor, un reparto muy bien escogido. A Jon Hamm, el conocido Don Draper de Mad Men, le va al pelo un perdedor un tanto impresentable que transita hacia la madurez. Le secundan los ideales 'chicos del millón de dólares' Rinku Singh (La vida de Pi) y Dinesh Patel (Slumdog Millionaire), así como Bill Paxton (el entrenador que se hace cargo de ellos). Sobresale especialmente a pesar de la brevedad de su papel el veteranísimo Alan Arkin, ojeador en apariencia un tanto perezoso.
6/10
(2011) Serie TV | 0 min. | Deportivo | Drama
Alejado del ring desde hace cinco años, Patrick Leary afronta la vida con cierta amargura. Quien fuera campeón de los pesos pesados es ahora un hombre que se gana los garbanzos con trabajos de medio pelo y gracias a la fama que todavía conserva de su glorioso pasado pugilístico. Su mayor felicidad son sus tres hijas a las que adora y una mujer que intenta abrirse camino en su profesión médica. Pero lo cierto es que en su día a día le invade la desazón y el sentimiento de inutilidad. Su situación se agrava cuando sus negocios, gestionados por su hermano, sólo dan pérdidas y cada vez más cuantiosas. Para atajar esta situación debe enfrentarse a un dilema: trabajar como cobrador de deudas para un criminal o volver a la competición, algo que su mujer no aprobaría, ya que ella misma fue quien le presionó para dejar el boxeo. Patrick se ve al borde del abismo, máxime cuando es conocedor de la amenaza de verse afectado por una enfermedad neuronal propia de los boxeadores. Está pues a punto de pelear el combate más decisivo de su vida. El primer plano de Patrick con la cara deformada por los recientes golpes de un combate, supone el impactante comienzo de este drama intenso y duro. A las pocas escenas ya sabemos del retiro de su protagonista y de su insatisfacción por haber dejado atrás aquello que le supuso fama y gloria. Quizás por eso más de uno podría pensar que estamos ante un episodio más de la vida de un boxeador que no tiene más remedio que volver a batirse el cobre sobre el ring para sacar adelante a su familia. Lo cierto es que bastante de ello hay y de esa épica pugilística que tan buena materia prima ha proporcionado siempre al drama, transitando desde la fuerza bruta por la nobleza, a la redención y el honor. A través de una espléndida fotografía, de tonos saturados y oscuros, vivimos de cerca el ambiente de los gimnasios, la preparación de un gran combate, los códigos de los luchadores y la atmósfera turbia que rodea el mundo del boxeo. Pero si bien la serie cuenta con estos elementos, la introspección en el personaje protagonista es lo que más sorprende, al equilibrar de manera soberbia una filosofía de vida de la que no se puede desligar a pesar de los años transcurridos (en su memoria está continuamente presente el último combate disputado), con la situación personal (una enfermedad) y familiar con la que debe lidiar (la tesitura de enfundarse de nuevo los guantes a riesgo de quebrar su matrimonio). Es en el entorno familiar donde extraemos mayor jugo de los personajes principales, a través de unos diálogos estupendamente trazados en función de los niveles padre-hijas, marido-esposa o hijo-padre, con el trasfondo del regreso de Patrick a los cuadriláteros. Bien realizada y escrita, la serie tiene el ritmo justo para evidenciar aquello que siente Patrick, su frustración y su obligada resignación hasta el momento de tomar una decisión que afectarán a su familia. Sobresale la forma en que el protagonista entra en conflicto con lo moral y ético, cuando a costa de mantener un estatus social y de imagen inevitablemente ligado al dinero, es capaz de hacer de matón e incluso liarse a puñetazos a las afueras de un bar. Un alarde de realización y de oportunismo, es la que muestra el director Justin Zackham (Ahora o nunca) al combinar momentos de cierta ternura con flashbacks cortos donde preside la violencia ejercida por Patrick en diferentes situaciones. Además de la imponente presencia de Holt McCallany (CSI: Miami) como Patrick Leary, destacan en el plantel de actores Catherine McCormack, en el papel de la esposa del protagonista, y un veterano Stacy Keach (Mike Hammer), como padre. Una más de las muchas y buenas razones para ver esta sobria y brillante producción de Philip Noyce (Revenge), que nos acerca a las luces y sombras de un deporte tan polémico como el boxeo, con inmejorables escenas de combate en la mejor tradición de películas como Marcado por el odio, El luchador y Toro Salvaje.
7/10

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